Capitulo 10: El pasado siempre llama dos veces

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El lobo ladró y comenzó a correr hacia una dirección. Erwin y Herman lo siguieron hasta llegar a las orillas del lago.

-Es Jones… -Dijo señalándolo.

Erwin dio la vuelta al cuerpo del arqueólogo, poniéndolo boca arriba.

-Esta muy pálido… esta muerto?

El rubio colocó sus dedos sobre el cuello del americano.

-No… aunque tiene el pulso muy débil.

Herman sacó su pistola y apuntó al americano.

-Que haces?! –Dijo Erwin cogiendo de la muñeca a su compañero y desviando el tiro.

-Acabar con él de una vez por todas, ya nos ha causado demasiados problemas.

-No seas estúpido, sino encontramos la estatua eso supondrá que se la habrá llevado Lara y entonces nuestra única salida sería negociar con ella.

-Seria imposible "negociar" con esa chica, es terca como una mula.

-Lo sé, y ahí es donde entra nuestro "amigo", tal vez Lara este dispuesta a negociar por salvar su vida –dijo señalando al arqueólogo.


Siguió mirando la cascada y las marcas que habían quedado sobre la nieve, no podía creer lo que había pasado en tan solo un instante. Apoyó su mano sobre la marca de las manos de Indy que instantes antes habían estado ahí y cogió la nieve entre los dedos.

James se acercó por detrás.

-Lara, lo siento mucho…

Se produjo un silencio sobrecogedor.

-Debemos irnos.


Tenía el cuerpo molido y no era por quejarse, pero le dolía todo. Poco a poco fue levantando los párpados, aunque para su sorpresa lo que alcanzo a ver no era ni mucho menos lo que se esperaba. Se encontraba tendido en lo parecía una habitación de hotel. ¿Lara le había encontrado? Intentó echar una ojeada a su alrededor hasta que sus ojos se toparon con un gran lobo tendido sobre una alfombra, demasiado cerca de el para su gusto…

-Pero que…

No le cabía ninguna duda, era el mismo que había visto en el barco. Inmediatamente el animal se levantó sin quitarle la mirada de encima. Un escalofrío le recorrió la espalda, a pesar de que le dolía todo el cuerpo trato de levantarse, no le agradaba la idea de estar en el mismo sitio con semejante animal. Apenas se había incorporado unos pocos centímetros cuando una mano se apoyó sobre su hombro, echándolo de nuevo hacia la cama.

-No corras tanto.

Conocía aquella voz.

-Herman?! -Dijo sorprendido el arqueólogo.

-Veo que te acuerdas de mí.

-Claro que si, como olvidarme de semejante rata de alcantarilla?

El mercenario hizo una mueca, pero terminó sonriendo.

-Vaya… que pronto aprendes de la señorita Croft.

-Tranquilo, eso es de cosecha propia.

-Ya veo… déjame que te enseñe la mía


Hacia un par de minutos que habían regresado. James no paraba de mirar a Lara, desde el incidente apenas había hablado nada.

-Lara… no pudiste hacer nada.

La aventurera hizo caso omiso a sus palabras, miraba con recelo la estatuilla que observaba entre sus manos.

¿Realmente merecía la pena?


-Muy bien, ahora dime… ¿Encontrasteis la última estatuilla?

-No la tienes, eh? Jajaja

Aquello le reveló muchas cosas. Primero que no tenían la estatua, segundo que ni siquiera sabían donde estaba Lara, y tercero, que Herman no debía ser tan lumbreras como aparentaba. Al menos algo positivo había en todo aquello. El arqueólogo sonrió hasta terminar con una carcajada sarcástica.

El mercenario no pudo resistirse y propinó un fuerte puñetazo en la mandíbula del americano.

-Auch!

-Escúchame mal nacido sino fuera porque mi jefe te quiere vivo créeme que te hubieras llevado un tiro en el mismo lago donde te encontramos.

-Tu jefe? Ya sabía yo que alguien como tú no podía estar detrás de todo esto.

Herman miró con odio a Indy y justo cuando estaba a punto de sacar su pistola el lobo comenzó a ladrar en dirección al mercenario. Herman se lo pensó dos veces.

-Esta vez te has librado, pero la próxima vez no será así.

Indy se mordió la lengua, sabia que no era el momento, pero le hubiera dicho un par de cosas mas a ese engreído. Oyó como la puerta se cerraba y se tendió sobre la almohada mirando al techo. Tenía que salir de allí pero estaba un poco complicado. Era evidente que la puerta estaría vigilada, por no hablar de que apenas tenía fuerzas para moverse…

Dio un suspiro cansado mientras giraba la cabeza en dirección a la bola de pelo con colmillos que estaba a tan solo un metro él y que además no le quitaba ojo de encima.

-Estupendo… -Musitó el americano.


-Quieres un poco de café caliente?

-Gracias James… Pero en este momento no puedo.

-La lo siento, de verdad. Se que ha sido duro, pero tu mejor que nadie sabes que hay que seguir adelante. Porque no te das un baño caliente y te relajas un poco?

Lara suspiro.

-Tal vez sea lo mejor... -Dijo dejando la estatuilla en la mesa para poco después dirigirse hacia el baño.


Desistió enseguida de intentar escapar. Al menos no en esas condiciones. Debía tener al menos una costilla rota, y su muñeca derecha no había corrido mejor suerte. Aunque después de todo no se explicaba como había podido sobrevivir a aquella caída, pero lo mas importante de todo¿Qué demonios era aquella cosa? Estaba claro que por los esqueletos deformes que habían visto antes no era un caso aislado, pero aún así imaginarse mas de esas cosas le ponía los pelos de punta.

De repente el lobo se irguió y empezó a mover el rabo. Acto seguido la puerta se abrió.

-Genial… aquí vamos con otra sesión de modales.-Pensó

Ante él hizo aparición el hombre rubio parándose justo enfrente suya. No sabía exactamente por qué, pero aquel rostro le resultaba tremendamente familiar.

-Al parecer nos volvemos ha encontrar, Dr. Jones.

Aquella voz… No podía ser! Por un momento se le olvidó como se volvía a respirar. ¿Como era posible?

-Erwin Van Helgen!!!

El rubio sonrió.


oooohhhh... sorpreson al canto xDDD Nos vemos en el proximo capitulo! y... reviews please?