Y aquí el capitulo 9, no creo que actualice pronto porque la imaginación en mi cabeza hizo "modo off"ya que no estoy muy bien que digamos en salud ni en lo que se refiere a animo por asuntos privados a si que no se cuando se encenderá de nuevo, pero si tenéis alguna idea por favor no dudéis en mandarme un PM con sus ideas y muchas gracias por adelantado a los que me apoyan y me dejan reviews^^.


Capitulo 9 Hundido

Aika estaba en lo alto de un edificio contemplado a la dueña de la sombra que la espiaba por las calles.

-" Ya no te acuerdas de tu primita..?"-

-" A que has venido Karai?"- Aika esta cruzada de brazos y con el ceño fruncido ya que no le gustaba mucho que su prima de parte materna la espiara.

-" tranquila solo vine a decirte que mi padre te quiere ver nada mas"- Karai sonríe amplia mente, mala señal viniendo de ella...

(mmm... algo trama) -" y de qué me quiere hablar el tío ?"- Aika no se fiaba mucho de aquella situación.

-" jeje no lo se con exactitud, pero tu padre ya fue informado aunque no le gustó mucho la idea..."-

Normal, a quien le gustaría que un asesino, que encima es el tio de tu hija por parte materna quiera hablar con ella? seria algo preocupante. Karai prefirió cambiar de tema y pasar de una sonrisa amplia a una de medio lado que causaría escalofríos hasta a un psicópata.

-"Sabes me he enterado de una cosa"-

Aika tragó saliva -" que cosa?"-

-"Si mis fuentes son ciertas conociste a unas tortugas ninja verdad?"- karai se echó a reir por la cara de susto que puso su prima al oír esa pregunta.

-" Y.. y que pasa si les conozco? son buena gente no como otros..."- Aika intentaba no ponerse nerviosa y asustarse mas ya que aunque era dificil una de las 2 cosas que le da miedo son los planes aterradores de su tío ya que siempre mete en medio a Karai y a ella para hacer el trabajo sucio, y siempre aprovecha que su padre ni su hermano están.

-"Tranquila, no te pasará nada si haces lo que mi padre te pide y ya sabes que no puedes desobedecer"- después de decir eso Karai desapareció con una bomba de humo dejando sola con un mar de pensamientos a la pobre oji-grisacea que se quedó mirando el sitio donde desapareció su prima.

No dejaba de pensar en mil cosas que le podría pedir su tío y en los castigos que le impondría éste si no obedecía. Siempre aprovechaba que su padre se iba de viaje con su hermano para mandarla ha hacer trabajos sucios para él y su padre no podía hacer nada. Sin ninguna expresión en el rostro descendió de la azotea y se dirigió a su casa.

Cuando llegó se fue directa al baño a darse una ducha caliente para despejar su mente llena de pensamientos, dudas y miedos. Ya más relajada y con una toalla encima de la cabeza, andaba de un lado para otro esperando con impaciencia a que vinieran sus amigas ya que tardaban una eternidad. Era la cuarta vez que pasaba por la puerta de la cocina cuando escuchó dos risas provenientes de detrás de la puerta de entrada.

No le dio opción a Hana de tocar el timbre ya que la azabache ya había abierto la puerta con una expresión de enfado tatuada en el rostro. Las dos risueñas se tragaron la risa al verla y fueron directas a la sala de estar a sentarse en el sofá.

Aika aun con la toalla en la cabeza y su pijama de shorts negros y una camisa roja, las miraba con enojo después de cerrar la puerta de un portazo haciendo que sus dos amigas dieran un saltito del susto.

-"Ya era hora! donde os habíais metido?"-

-"Perdón Aika es que nos quedamos un rato hablando con Leo y Donnie jejej"- hana temblaba de miedo bajo la mirada penetrante de la dueña de la casa.

-" Cómo no... y bueno que a pasado?"- La antes angustiada, y enojada Aika se sentó delante de ellas encima de una mesa de centro cruzando las piernas y brazos.

-" Es que Abril y Donnie... asfdafdsafsd"- La boca de Hana fue tapada por la mano de una peliroja muuuy nerviosa intentando que su acompañante no metiera la pata.

-" Lo que quiere decir Hana es que solo hemos estado hablando de cosas sin importancia nada mas jejeeje..."-

Aika no se fiaba mucho de lo que dijo pero lo dejó pasar ya que casi era la hora de encontrarse con su tío en la sede del clan del pie y no quería que sus amigas se enteraran.

-" Bueno si fue a si entonces no me aburráis con esas cosas, por cierto tengo que ir a un sitio a encargarme de una cosa a si que os tendréis que ir lo siento"-

-" Pero luego vendrás a mi casa no? dijiste que hoy te quedabas a dormir conmigo"- la castaña estaba extrañada ya que su amiga nunca fallaba a su palabra.

-" Tranquila si puedo iré cuando termine pero si no te avisaré antes vale?- La oji-grisacea se aguantaba las ganas de contarle todo pero si se lo contaba correría un grave peligro y eso nunca se lo perdonaría a si misma.

-"vale..-" no muy convincente de ello Hana y Abril abandonaron el apartamento de Aika dejando a ésta sola.

Ya que no había nadie y tenia que irse, se cambió su pijama por un traje ajustado negro con una armadura (igual que Karai) y con una cinta roja en la cintura y salió del piso por la ventana hasta llegar al tejado del edificio de enfrente y dirigirse a la sede de su tío.

Ya casi llegando se paró en seco y se escondió tras la salida de un conducto de ventilación ya que en frente estaban las tortugas y no quería que la vieran vestida a si.

Aika tuvo que pasar al edificio de al lado a escondidas y llegar a la sede sin ser vista por ellos. Ya cuando llegó hizo una reverencia y se arrodilló delante de su tío, éste la miraba con gesto triunfador al lado de su hija Karai.

-" Mi sobrina quiero pedirte un favor"-

La azabache le miro sin ninguna expresión atenta a las instrucciones de su "Líder".

-" Estate atenta ya que solo lo repetiré una vez... como ya sabes hay 4 tortugas mutantes sueltas por ahí- Aika se puso rígida al escuchar esas palabras, asintió sin decir palabra y levantó levemente la vista del suelo -"quiero que junto con tu prima acabéis con ellos y con su sensei... - La azabache se quedó de piedra incluso dejó de respirar.Cómo que acabar con ellos? si la salvaron la vida y ahora ella tiene que quitarles la suya? no quería hacer eso, de ninguna manera pero no podía desobedecer sino su tío acabaría con ella.

-" Está claro?!-" preguntó Destructor esperando la respuesta de su sobrina.

-" si tío.."-

-" podéis retiraros las dos"-

Y diciendo esto Karai y Aika se encaminaron a realizar su tarea saltando de tejado en tejado hasta encontrar a los mutantes, éstos al ver a Aika con su enemiga se sorprendieron y aun mas cuando vieron su vestimenta, el traje era igual al de Karai pero no llevaba el símbolo del clan del pie. Karai desenfundó su katana y empezó a atacar a Leo mientras otros ninjas del clan se disponían a hacer los mismo con los otros. Raphael que se quedó estático miraba a Aika con asombro, no se podía creer lo que veía, la chica que hasta ahora no dejaba de hacerle sentir cosas que nunca sitió estaba enfrente de él con el traje y al lado del enemigo.

La azabache con pesar y tristeza en su mirada comenzó a correr hacia él sacando sus cuchillos y atacando a rapha, éste los esquivaba y bloqueaba sin saber bien lo que pasaba. El de rojo sintió como su corazón se rompía en mil pedazos con cada golpe que recibía de la chica. Ella no quería hacerle daño y aprovechó el descuido de Rapha para mandarlo al suelo de una patada y ponerse encima suyo con un cuchillo en el cuello de este, se inclinó acercando su rostro al del mutante para susurarle.

-" Lo siento en serio, no puedo desobedecer..."- Raphael se quedó aun más confundido que antes.

Ya solo quedaban ellas dos y cuatro tortugas aun confundidas, Karai avisó a Aika de que le dejara y las dos se juntaron en frente de los chicos.

-" Ya veo que conocíais a mi prima"- Karai apoyó el brazo en el obro de una azabache de mirada triste que no despegaba la vista del suelo.

-" Cómo? por que no lo dijiste Aika.."- preguntó Leo decepcionado y triste al ver a la oji-gris mirando al suelo

-" Yo... no podía.. "-

-" Lo siento pero nos tenemos que ir ya acabaremos con vosotros mas tarde"-

Y diciendo esto Karai literalmente arrastró a Aika fuera de ahí dejando a las tortugas desorientados y aturdidos.

-" No puede ser...-" se limitó a decir Raphael mientras miraba con tristeza y enojo el camino en donde desaparecieron la kunoichis.