Hola! La verdad es que iba a subir este capítulo mañana, pero me acorde que yo también leo y odio cuando lo dejan esperando a una durante varios días… Así que disfruten!
10 Una Oportunidad
Regina POV
Sentí el estallido de magia de mi cuerpo de forma automática lanzándose hacia Úrsula que estaba junto a Emma con un cuchillo en su mano, el golpe fue tan fuerte que sólo se escuchó su grito de sorpresa antes de caer al agua, muerta. Corrí hacia Emma y pude ver cómo su clásica camiseta blanca ahora se teñía rápidamente de rojo, me acerqué a su cara para ver si aún respiraba
- ¿Esta bien?
- ¡Henry aléjate! - le grité para que no viera la sangre
- No, es mi madre
- Aún respira al menos
- ¿No puedes curarla con tu magia?
Rajé su camiseta para dar con la herida en su omoplato derecho, apliqué un hechizo de curación pero sin resultados positivos.
- ¿Qué ocurre, por qué no deja de sangrar? – me apremió Henry
Hice un repaso mental de la magia aplicada y de los motivos del porqué no estaba funcionado
- El cuchillo tiene unas runas en él, mamá – me señaló acercándome el arma
Desvié mi mirada hacia el objeto para analizarlo con atención, en él se podían divisar, a pesar de la sangre, unas extrañas marcas, le pedí que me lo acercará mientras que con mi chaqueta tapaba la salida de la sangre
- Es un cuchillo mágico, Henry - mientras trataba de traducir lo que decía - necesito que me prestes atención, cariño, necesito llevar a Emma a casa para ver si encuentro alguna poción que logre detener la hemorragia, así que necesito que envuelvas con tu bufanda ese cuchillo y me lo entregues.
- ¿Y ahora qué hago?
- Quiero que recuerdes todo lo que te enseñó tu abuelo sobre la conducción y que te dirijas donde Belle, dile que es urgente que vaya a la mansión, es la única que creo que podría ayudarnos.
- Blue sabe más de magia
- Puede ser, pero no alcanzaré a abrir la boca antes de que crean que yo lo hice y lo que menos necesitamos es a tus abuelos y a la panda de enanos tratando de quemarme en la hoguera.
Henry asintió dándome la razón mientras me entregaba el cuchillo para luego correr al auto, esperé que arrancara para tomar a Emma entre mis brazos y desaparecernos de aquel lugar.
Nos aparecí directamente en mi cuarto y la dejé sobre mi cama boca abajo sin importarme la sangre que caía sobre mis sábanas. Me dirigí a mi tocador donde bajo un falso fondo guardaba algunas pociones que tenía para caso de accidentes, tomé una de las más fuertes para dirigirme donde Emma y terminar de retirarle lo que quedaba de camiseta y soltarle el sujetador hasta tener su espalda totalmente descubierta, no pude evitar dar un repaso a esta y notar algunas marcas y cicatrices que la atravesaban, vertí la poción directamente sobre la herida y coloqué mis manos para volverla más efectiva, esperé un par de minutos mientras observaba cómo se detenía, poco a poco, la salida de sangre.
- ¿Emma? - pregunté sacando sus cabellos del rostro - ¿Emma, puedes oírme?
Aguardé a su lado mientras esperaba que ofreciera alguna reacción más allá de la débil respiración que mostraba. Apoyé mis rodillas a un lado de la cama y tomé una de sus manos para comenzar a traspasarle suavemente parte de mi magia mientras pensaba en todo lo ocurrido un par de horas atrás.
¡Estúpida Swan! Ella y sus sentimientos habían arruinado mi cabeza. Sacudí mis pensamientos concentrándome sólo en ayudarla a sanar.
- ¿Estoy muerta?
- No, Miss Swan - le respondí dándole una sonrisa mientras me incorporaba
- ¿Estás segura? Mira que me siento como una mierda
- Lenguaje Swan - la reprendí mientras revisaba nuevamente su espalda - le aseguro que el privilegio de acabar con su vida lo tengo reservado yo solamente.
- ¿Qué sucedió?
- Úrsula te atacó
-¿Les hizo a ustedes algún daño?
- No - le aseguré - me encargué también de que no se lo haga a nadie más
- Ashhh
- ¿Qué ocurre?
- ¡Quema!
Volví la vista para notar que el sangrado había vuelto a resurgir como al comienzo del ataque, me precipité sobre el resto de poción que había quedado para verterlo y volver a aplicar mi magia
- ¿Mejor?
- Algo - se quejó - ¿por qué no sana?
- No lo sé, al parecer el cuchillo tenía propiedades mágicas diferentes a las usuales, ya que no he podido cerrar la herida con mi magia.
Estuve unos minutos aplicando el hechizo hasta que el sangrado volvió a detenerse
- ¿Qué vamos a hacer?
- Usted no va a hacer nada, Miss Swan, a no ser quedarse ahí sin moverse - le ordené
- Sí, señora
Reí ante su respuesta y le pregunté si quería algo mientras bajaba a la cocina.
Me apoyé en el borde de la cocina mientras trataba de colocar en orden mi cabeza, el teléfono de Henry no sonaba, así que no tenía como saber si había llegado donde belle, sabía además que en algún momento debía avisar a Nieves del ataque sobre Emma y la verdad es que tras lo contado aquella tarde, temía que en cuanto abriera la boca le haría tragar una bola de fuego.
Tomé el vaso con agua y me dirigí a mi cuarto pensando aun en el beso que me había dado Emma hoy y sin pensarlo, llevé mi mano a los labios recordando el escalofrió que había sentido. Abrí la puerta para tropezarme con un gran charco de sangre que corría desde mi cama hasta la entrada
- ¡Emma! – Grité corriendo hacia su herida de la que salía la sangre abundantemente – aguanta cariño, no se te ocurra morir, no ahora.
Vertí sobre ella el resto de las pociones que tenía y apliqué una gran cantidad de magia hasta lograr volver a detener la hemorragia, acerqué mi rostro a su nariz para confirmar si aún respiraba.
- ¿Mamá?
- ¿Regina?
-¿Emma?
Giré mi cara sin quitar mis manos de su espalda para encontrarme a Henry, Belle y a Nieves en la puerta de mi habitación.
Tras asegurarme que el sangrado se había detenido por el momento, procedí a contarles lo que había ocurrido y mostrarle el cuchillo a Belle para ver si ella podía reconocerlo y ayudarme a buscar una cura para la herida de Emma
- Es una Daga Elfica envenenada
- Me imaginé cuando vi las runas – le expliqué – ¿dice algo de por qué la herida de Emma no sana con magia?
- Esta anula la magia de Emma y el veneno provoca el sangrado continuo y un profundo dolor, tus continuas curaciones han permitido que Emma no muera desangrada.
- ¿Existe alguna cura? – pregunté, la última curación me había agotado y no creía que fuera a poder seguir haciéndolo de forma continua
- Sí, tendría que ponerme a preparar una poción que lleva cerca de 8 horas en estar lista
- Pediré ayuda a Blue entonces - intervino Nieves
- ¡No! – Le grité para luego colocar mi mejor voz – tú te vas a encargar de mantener al pueblo, como la princesa que eres, tranquilo y a salvo. ¿Te imaginas el caos que se va a generar si saben que la gran salvadora fue atacada?
- ¡Tienes razón Regina, esto es un atentado a la familia real de Storybrooke!
Evité girar los ojos mientras le hacia una señal a Belle para apartarla de los oídos de Nieves
- Prepara la poción, Belle, avísame si te falta algún ingrediente y te espero mañana a primera hora – le indiqué – mantendré a Emma viva mientras tanto.
- Regina, hay algo más que hacer para que funcione la cura.
- Toda magia tiene su precio, lo sé, pero prefiero no pensar en esto esta noche - le negué con la cabeza – ya me dirás mañana
Nos despedimos rápidamente y a continuación me dirigí donde Henry y Nieves que aun hablaba de cómo el ataque a Emma le impactaba a ella.
- ¿Mama va a morir, no es así?
- Henry, escúchame bien, no voy a dejar que tu madre muera mientras esté en mis manos, te lo prometo - lo abracé tras realizar mi promesa - ahora quiero que vayas con tu abuela a su departamento y que le hagas caso.
- Pero mamá…
- Henry, necesito poder estar tranquila para poder curar a Emma a cada momento - le expliqué - aún faltan un par de horas para el amanecer y tu madre tiene que aguantar mucho aun ¿lo entiendes?
- Sí mama
Lo volví a abrazar mientras miraba a Nieves buscando su compromiso de cuidar a mi hijo
- No te preocupes Regina, David y yo cuidaremos a Henry mientras tú cuidas a Emma - me aseguró con una nerviosa sonrisa - mi hija va a estar bien, todavía le esperan grandes cosas
Me mordí la lengua para no lanzar un venenoso comentario
-Estoy segura que así es Nieves, sino te importa, voy a ir a revisar a Emma para evitar un nuevo sangrado
Esperé hasta escuchar la puerta cerrarse para precipitarme donde Emma para revisar su hombro
- Duele – me reclamó mientras levantaba el parche provisional
- Lo sé
- No sé si voy a aguantar hasta mañana Regina
- Lo vas a hacer
- Me encanta tu optimismo, pero debemos ser realistas, no creo poder aguantar otra hemorragia
- Me quedaré a tu lado toda la noche de ser necesario para asegurarme de que no vuelva a abrirse la herida.
- ¿Tengo derecho a algún deseo antes de morir?
- No vas a morir, Swan
- Pero aun así
- ¿Qué quieres?
- Túmbate a mi lado, quiero volver a sentirte, morena - dijo cerrando poco a poco los ojos
Ni siquiera pensé en las consecuencias de mis actos ni del sobrenombre empleado así que sólo me tumbé de lado quedando cara a cara, coloqué mi mano sobre su espalda desnuda acariciándola de arriba abajo
- Se siente bien, ¿sabes?
- Tengo manos mágicas
- No lo dudo - dijo tratando de abrir los ojos para mirarme
Me acerqué aún más a ella para que sintiera mi cuerpo hasta el punto de rozarnos.
- No puedes morirte Emma – le susurré para distraerla del dolor - aún tenemos muchas cosas que contarnos, aún falta discutir cuando Henry decida tener una cita y tu quieras detenerme para que no asuste a quien ose robar a mi príncipe
- ¿Puedo usar las esposas contigo? - murmuró con la voz cansada
- ¿Cómo haces para pensar en sexo en este momento?
- Estoy media desnuda contigo tumbada a mi lado, no soy de hierro, mujer- dijo con una pequeña sonrisa - aunque si tú te sacas también la parte de arriba me darías un motivo para seguir viviendo.
Rodé los ojos ante sus palabras y volví a acariciarla con mis manos hasta llegar a su cadera donde noté que, efectivamente, ahí estaba tatuado la fecha del nacimiento de Henry.
- Te quiero Regina
- Emma...
- Me estoy muriendo y me niego a irme de esta tierra sin que me creas
- Te creo Emma
- Quiero que sepas que te quiero, que todo tu cuerpo me vuelve loca y si me dieras la oportunidad lo recorrería completamente con mis manos y lengua.
- ¿Sólo por mi cuerpo? Pensé que tus sentimientos eran menos superficiales
- Te quiero como la madre que eres – continuó, ignorando mi comentario - hubiese dado mi mano derecha porque me hubiese adoptado alguien como tú, morena, dispuesta amar a alguien tan incondicionalmente como lo haces con Henry. No conozco un amor más sincero que el tuyo-
- Emma, de verdad necesitas descansar, puede que tengas otra hemorragia y debes conservar las fuerzas.
- Y te quiero – susurró con su último esfuerzo, se notaba agotada- sin máscaras y sin mentiras, morena, por ser simplemente tú, con lo bueno y lo malo y me hubiese encantado haber tenido la oportunidad de haber estado a tu lado y demostrártelo.
Sentí como una lagrima caía por mi mejilla tras las palabras Emma quien no volvió a abrir los ojos durante lo que quedó de noche, me tuve que conformar con su débil respirar y el suave calor que desprendía aún su cuerpo.
Las horas que quedaban previas al amanecer pasaron entre ataques cada vez más fuerte de la magia sobre su cuerpo haciéndome emplear hechizos cada vez más poderosos para detener la sangre. Tras las curas, volvía acariciar con mis manos su espalda y cabello llegando a imaginar cómo sería hacerlo en otro contexto. Sus confesiones sólo habían logrado confundirme aún más de lo que ya estaba, no había mentido cuando le dije que me gustaban muchas cosas de ella y cómo me hacía sentir, pero traspasar esos sentimientos y llevarlos al plano de una relación amorosa con una mujer era un nivel que nunca me había planteado ni en el Bosque Encantado ni en Storybrooke.
Debía confesar que no se sentía tan extraño tocar una espalda fuerte, pero a la vez femenina como lo era la de Emma, diferente a la de Graham o Robín. El beso que me había dado me había hecho estremecer de forma completa, como hace mucho tiempo no me había pasado, en él pude saborear la ternura y el amor que me profesaba en esos momentos con sus palabras.
Faltaba cerca de una hora para que llegara Belle cuando sentí gemir de dolor a Emma
- ¿Emma puedes oírme?
- Mátame – gruñó
- Aguanta un poco más - le dije dándole fuerzas - ya casi no queda nada para la hora planeada.
- Regina
- ¿Qué ocurre?
- Necesito ir al baño
- Ok – murmuré mientras me colocaba de pie a un lado de la cama - déjame ayudarte a llegar
Tomé uno de sus brazos colocándolo sobre mis hombros para ayudarla a incorporarse, tratando de olvidar que estaba semidesnuda y caminamos hacia el baño
- Creo que a partir de aquí puedo sola Regina
- Ehhh sí - tartamudeé sin levantar la vista de mis pies - Llámame si necesitas algo más, estaré afuera
Salí rápidamente cerrando la puerta tras de mí. Había visto mujeres desnudas antes sin ponerme nerviosa, pero el hecho de haber compartido un beso con ella le daba un tono diferente a la situación ¿Como de sentiría tomar uno de sus pechos? ¿Me excitaría pasando mi lengua por sus rosados pezones? ¿Su toqué sería igual al de un hombre?
- Regina
- Voy - me incliné rápidamente sobre ella para ayudarla a caminar hasta la cama nuevamente
- Me veo como la mierda
- Lenguaje Swan - la reprendí mientras la colocada sobre la cama boca abajo ignorando el roce de mis manos sobre su cuerpo.
- Ya queda poco Emma - dije acariciándole la cara – resiste
- Háblame de algo, distráeme del dolor, morena
Le hablé de mi tiempo como reina malvada, de cómo su madre había burlado cada uno de mis intentos de asesinarla
- Tienes que admitir que es gracioso
- Quizás ahora pueda hacerlo - le gruñí - pero en esa época era terriblemente frustrante.
Seguimos hablando un poco más cuando sentimos el ruido de la puerta de la entrada, era Belle.
La recibí y revisamos juntas en mi habitación que tuviéramos todos los ingredientes para sanar a Emma, era un hechizo y una simple poción que permitiría que el cuerpo de Emma sanara con naturalidad.
- ¿Cuál es el precio? - preguntó Emma desde la cama – si hay algo que he aprendido de este lugar es que nada es gratis, sobre todo cuando la magia está involucrada.
- No lo sé – le contestó Belle – anoche estuve buscando en los libros de la biblioteca y solo hablan de que si la sanación debe ser llevada a cabo por un ser mágico y que este quedaría atado mágicamente de por vida a la persona curada.
- No se oye tan mal, quiero decir, podría ser peor
- El problema es que todos los casos hablan de la persona salvada como un ser no mágico, no sé qué consecuencias tendría en el caso de ustedes.
- ¿Cuál es tu teoría? – le pregunté mientras trataba de recordar si había leído algo similar en mi castillo
- Si somos positivas, podría significar que su magia se haga más fuerte – con falso entusiasmo – de lo contrario podría significar que una o ambas pierdan sus habilidades para hacer magia y en el peor de los casos que una de las dos muera.
- ¡No! – negó Emma tratando de incorporarse de la cama
- Belle, ¿me das unos minutos? - le pregunté mientras la empujaba hacia la puerta – voy a aclararle las ideas a la Sheriff
Me volteé para darle mi peor mirada para que volviera a recostarse
- No me vas a convencer Regina, no vale la pena el riesgo
- Tu lo vales Emma
- No, si significa que pierdas tu magia o mueras, no podemos dejar a Henry desprotegido en este maldito pueblo que cada dos semanas es atacado por alguna mágica alimaña.
La miré mientras trataba de convencerme sobre su punto de vista, así que me incliné para quedar a la altura de sus ojos y le dije
-Vamos a hacer esto, Emma Swan – le dije mientras acariciaba su mejilla – y una vez que estés completamente sana te obligaré a cumplir tu oferta de hacerme la mujer más feliz del mundo ¿me oíste?
Sin esperar su respuesta, posé suavemente mis labios sobre los suyos, castamente, nos besamos delicadamente sin prisa por profundizar, para evitar movimientos bruscos que le hicieran daño.
- Vamos a darnos una oportunidad, Emma Swan – le señalé mientras nos separábamos – vamos a ganarle la partida al destino, que se ha encargado de hacernos miserables toda la vida y le mostraremos lo jodidamente felices que podemos ser
- Lenguaje Miss Mills – me dijo con una sonrisa – estoy tan feliz que estoy dispuesta a darte el honor de decirle a mi madre que estamos juntas
- No tan deprisa, Swan, aun no la veo de rodillas pidiéndome que sea su novia.
- El día que me coloque de rodillas ante ti será para hacer cosas más entretenidas, te lo aseguro
Me ruboricé ante sus palabras mientras que Belle volviera a entrar en la habitación para preparar la poción y el hechizo. Ella tomó su lugar a los pies de la cama para recitar el contra hechizo mientras yo vertía con una mano la poción y con la otra al mismo tiempo dejaba entrar mi magia en el cuerpo de Emma. Escuché el grito de ella mientras desde la herida salía un líquido de color negro que, poco a poco, dio paso a un color de piel rosado y sano, caí de rodillas mientras trataba de recuperar el aliento
- Regina, ¿estás bien? – preguntó Belle mientras me ayudaba a levantarme para recostarme al otro lado de la cama
- ¿Cómo está Emma? – pregunté mientras trataba de mantenerme consiente
- Aun respira y la herida se ve mucho mejor – me contestó mientras revisaba la espalda – voy a dejarle puesto un vendaje limpio mientras ambas descansan, realmente creo que todo salió bien, Regina
Asentí ante sus palabras mientras me acomodaba junto a Emma, pasando uno de mis brazos por su espalda y apoyaba mi cabeza sobre su hombro sano para dejarme llevar por el agotamiento de aquel día.
Muchas gracias a todas y todos los que dejaron su mensaje en el capítulo anterior y espero sus comentarios en este nuevo capitulo
Mills: gracias por ser el número 50 y que disfrutaras de mi regalo… Saludos para mi acosadora favorita
SJL: aquí va lo que me pediste, espero que te haya gustado, ahí me cuentas
Natacha Paredes: espero que te gustara este capítulo ya que lo hice para que la gente viera lo que pensaba Regina de toda esta situación (nada fácil por así decirlo), espero que te guste
CarlaMills: el ombligo de mi país! Feliz también de haber ganado… te dejo este chap para que veas como se siente Regina, saludos!
15marday : cuéntame si lo que te envié es lo que esperabas en este capítulo… espero que ya estés mejor el día de hoy, cuídate!
Guest de Colombia: muchas gracias por tus felicitaciones! Espero que te guste este capitulo
Guest de la XV : vacaciones de invierno? Jajaja, no pude evitar dejar el chap anterior asi muajajaj espero que que te guste este… saludos!
