Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Disney.

Capítulo 10.

Era viernes por la tarde, y el día tan esperado había llegado, por fin podríamos ver los cuadros de Anna en la exposición.
Por lo que sabía participaba toda su clase, pero ella tenía más protagonismo. El por qué era todo un misterio para mí aún.
Estaba junto a 'Zel y Mérida, esperando en la entrada del centro cultural a que comenzase la exposición.

No me había dado cuenta de que estaba completamente desconectada de la realidad hasta que 'Zel me hizo volver a éste mundo.

''Elsa, ¿Estás bien?''

''Ah, sí, solo estaba distraída.''

'Zel me miró con los ojos entrecerrados, sospechando sobre lo que decía. Y tenía toda la razón, llevo toda la semana preocupada, intentando encontrar la manera de declararme a Anna, y la exposición puede ser el lugar perfecto y el momento ideal para hacerlo. Pero evidentemente, estoy muerta de miedo y con los nervios a flor de piel.

''Bueno, cuando quieras explicarme qué te pasa ya me lo dirás.''

No es que no confiase en 'Zel, era obvio que era la persona en quien más confío, pero simplemente no estaba preparada para que la frase ''quiero declararme a Anna'' saliera por mi garganta con naturalidad y seguridad.

Seguía perdida en otra dimensión cuando unos brazos rodearon mi cintura por detrás.

Mi corazón se aceleró al sentir un dulce olor a fresas invadiendo todos mis sentidos. Ese aroma es inconfundible para mí, sabía que se trataba de Anna.
Me giré para abrazarla también, dándole un pequeño beso en la frente.

Ella levantó la cabeza, mirándome fijamente. Mi pulso volvió a acelerarse al pensar que estaba a punto de besarme, en cambio sonrió y se apartó un poco para hablarnos a las tres.

''¿Estáis preparadas para ver la exposición? He convencido a mi profesor de pintura para que vosotras podáis entrar antes que los demás. Después estará todo tan abarrotado que no podréis ver nada con calma, así que ahora tenemos diez minutos para que os enseñe parte de la exposición, aunque…la parte de mi exposición no se puede ver hasta que estemos todos dentro. Después entenderéis por qué.''

Y dicho esto entramos junto a Anna al centro cultural, mientras ella entrelazaba nuestras manos.

La exposición se encontraba en toda la planta superior. Mientras nos dirigíamos hasta allí Anna nos explicaba que la planta superior está dividida en tres salas, y que su parte de la exposición, ocupa una sala entera.

Cuando dijo eso no paraba de mirarme con nerviosismo, apretándome la mano, y realmente me moría por saber por qué estaba actuando de esa manera.

Finalmente llegamos a la planta superior y comenzamos a contemplar las obras de los compañeros de Anna. Era realmente fascinante lo que habían llegado a crear. Habían cuadros de todas clases y estilos. Aunque de entre todos destacaban los paisajes y los retratos de estilo realista. Me preguntaba cómo sería el estilo que Anna ha usado para sus cuadros.

Fuimos mirando con calma los cuadros uno por uno. Pero mi tranquilidad desapareció en el momento en que sentí unos ojos clavarse en nuestra dirección.
Giré un poco la cabeza con discreción, y miré de reojo para ver quién nos estaba clavando su mirada de esa manera tan penetrante.

La mirada provenía de una chica, puedo afirmar con seguridad, que si las miradas matasen, esa chica nos estaría fulminando directamente. Supongo que sería compañera de clase de Anna, aunque no la había visto nunca por la universidad a decir verdad.

Volví a girarme y me acerqué más a Anna para poder susurrarle sin que nadie nos escuchase.

''Anna, hay una chica rubia por allí detrás que nos está fulminando con la mirada ¿Sabes quién es? ¡Ah! Si vas a mirar hazlo con disimulo, que te conozco.''

Anna me miró primero haciendo un puchero y aguantándose las ganas de reír, en el fondo sabía que tenía razón. Pensaba que intentaría ser disimulada de la misma manera que lo fui yo, pero sin que me lo esperase, me abrazó con fuerza girándome para que pudiera mirar en dirección a la misteriosa chica.
Mi corazón estaba desbocado, y con lo cerca que tenía Anna su cara contra mi pecho, seguramente lo estaría notando con facilidad.
Se acercó a mi oído y comenzó a susurrarme flojito tal y como yo lo había hecho antes.

''Sí que la conozco, es Alice, ella también participa en la exposición.''

''No entiendo por qué nos está mirando así entonces…''

''Vete a saber, es mejor que no le des importancia.''

Y dicho esto fuimos las cuatro hasta la sala principal, donde faltaban pocos minutos para que comenzase la exposición.

Había quince cuadros tapados con telas, y por lo nerviosa que estaba Anna, supuse que todos esos cuadros eran suyos. Pero había uno en concreto que llamaba mi atención de sobremanera, era mucho más grande que los demás, debería medir aproximadamente dos metros de alto y tres de ancho. Estaba ansiosa por ver todos los cuadros.

La gente comenzó a llenar la sala, y cuando parecía que todo el mundo ya había llegado, el profesor de Anna pidió silencio para comenzar a hablar.

''Bienvenidos. Como cada año, con los alumnos de primero de bellas artes organizamos esta pequeña exposición con sus obras. Pero me alegro de poder anunciar que este año contamos con una alumna prodigiosa, y junto a ella, una ampliación de la exposición.

Hemos esperado hasta el último segundo para que sus obras fueran sorpresa, ni tan solo sus compañeros han visto aún sus cuadros. Así que, solo me queda dejar que la artista se presente. Ven aquí, Anna.''

Anna apretó con más fuerza mi mano, y suspiró con fuerza, intentando calmarse.

Fue junto a su profesor y de la manera más calmada que pudo comenzó a hablar, sin dejar de mirarme ni un segundo.

''Gracias a todos los que habéis venido a la exposición. Me halaga mucho saber que mis cuadros son una parte tan importante de la exposición. Antes que nada, me gustaría agradecer a mi profesor el apoyo que me ha brindado desde el primer día y que me animase a participar en éste acto…y finalmente, quiero agradecérselo, a mi musa, sin ella nada de esto habría sido posible. Y sin más dilación, os presento mi serie de cuadros, espero que os gusten.''

Todos aplaudimos. Y yo no dejaba de preguntarme quién sería la musa de Anna.

Al girarme vi a esa tal Alice, aplaudiendo y mirando con adoración a Anna. Un mal presentimiento me invadió, y por un momento me puse en lo peor al pensar que quizá su musa podría ser ella.

Pero todas esas inseguridades se desvanecieron en el momento en que Anna destapó el cuadro que despertó tanta curiosidad en mí. Mi corazón se aceleró como nunca, y de repente todas las miradas se dirigieron hacia mí. No podía creer lo que estaba viendo.
El cuadro era un retrato mío, estaba completamente fascinada por la manera en que Anna me había retratado.
Me acerqué hasta el cuadro, contemplando cada detalle que Anna había plasmado a la perfección. Algo que me sorprendió, fue como detalló mis pecas, que raramente se ven con facilidad.
Al girarme de nuevo, vi como los demás cuadros habían sido revelados también. No cabía en mi asombro al ver que los demás, también estaban relacionados conmigo, o más bien…con nosotras.
Había varios retratos más. En otro había plasmado mi gélida mirada. En otros había plasmado momentos de nuestras citas.
Pero los que más me sorprendieron fueron unos en el que plasmaba mis tatuajes con todo detalle. Y finalmente, la noria del parque de atracciones.
Estaba completamente maravillada con cada detalle de sus cuadros, con el realismo plasmado en cada obra. Su profesor se había quedado corto al decir que tenía una alumna prodigio. Anna era una artista increíble. Era la primera vez que podía ver su arte, y estaba totalmente cautivada.
Miré uno por uno todos los cuadros, maravillándome más y más por cada detalle, hasta que volví a mi retrato principal. Estaba totalmente cautivada por él. Y estaba totalmente enamorada de su autora.

La duda que aún asaltaba mi menta era ¿Sería yo su musa? Cualquiera creería que sí al ver tales obras de arte. Pero necesitaba que Anna me lo confirmase.

Aún estaba contemplando mi retrato, cuando Anna se acercó con timidez y pasó su brazo por mi cintura.

''¿Qué te parecen? ¿Te gustan?''

Miré a Anna completamente maravillada.

''¿Gustarme? Anna, tus cuadros deberían estar en un museo. Es simplemente increíble, eres una artista más que increíble…es que no encuentro más palabras para describir lo magnífica que eres. ¿Por qué no me habías enseñado nada antes? No digo de esta exposición, pero cualquier cuadro que hubieras hecho.''

Antes de contestarme, Anna me abrazó con fuerza y escondió su cara entre mi cuello y mi hombro.

''Me daba un poco de vergüenza que vieras como casi todos los cuadros que he hecho desde que comencé la universidad son retratos tuyos…Pero no podía evitarlo, simplemente me inspiras, eres mi musa.''

Lo era, era realmente su musa. Me estaba costando respirar de lo acelerado que estaba mi corazón. Miré a Anna a los ojos y supe que era el momento indicado, tenía que declararme ahora mismo. Nos separé un poco, y cogí aire intentando armarme de valor para hablar.

''Anna, necesito hablar contigo.''

Pero antes de que pudiera decir nada más, alguien se abalanzó hacia Anna para abrazarla. Al ver que era Alice, inexplicablemente, la sangre comenzó a hervirme de rabia y de celos.

''¡Felicidades Anna! ¡Sabía que tus cuadros serían todo un éxito!''

Estaba hecha una furia ¿Quién se creía que era para tomarse esas confianzas con Anna? Tampoco había oído hablar nunca de ella. Pero Anna no parecía del todo incomoda con el abrazo, quizá es que nunca ha querido hablarme de ella.
Las dudas comenzaron a asaltar mi mente de nuevo, y toda la decisión por declararme que había conseguido hacía unos minutos, se había esfumado.

Aclaré mi garganta para hacer notar mi presencia.

''No os molesto, ya hablaremos luego Anna.''

Estaba a punto de irme cuando me giré una vez más, la sonrisa triunfal de Alice me hirvió de nuevo la sangre. Pero su expresión cambió automáticamente en cuanto Anna corrió tras de mí. Eso me esperanzó un poco, aunque necesitaba calmarme o iba a tener unas cuantas palabras no muy agradables con Alice.

''¡Elsa! Espérame.''

Caminé lo más rápido que pude hasta uno de los balcones de la sala, haciendo caso omiso de Anna. Necesitaba sentir el aire frío sobre mi piel para tratar de calmarme.
Me apoyé sobre la baranda y dejé que el aire enfriase mi piel y mis sentimientos por un momento.

Sentí como Anna llegaba al balcón, tratando de recuperar el aliento.

''Elsa…¿Qué te pasa?''

Su mirada estaba llena de preocupación, y no quería pagarlo con ella. No tenía la culpa de mi mal humor, pero tampoco quería decirle inmediatamente por qué estaba así.

''Nada, me estaba agobiando y necesitaba que me diera un poco el aire.''

Volví a girarme, mientras contemplaba las vistas de la ciudad, cuando de repente los brazos de Anna rodearon mi cintura.

''Pensaba que había hecho algo mal, que te habías enfadado conmigo y que...te ibas a ir''

Eso fue una patada en mi corazón, estaba preocupando a Anna en su gran día. Y no podía permitirme ser tan egoísta. Dejé mis sentimientos de lado por un momento, y me giré para mirarla a los ojos, levantando con mis dedos su rostro.

''Hey, no digas eso, no estoy acostumbrada a estar rodeada de tanta gente y simplemente me he agobiado. Pero aquí estoy contigo, y aquí me voy a quedar. Siempre.''

Anna me miró a los ojos, suplicándome algo que estaba deseando hacer desde el primer momento en que nos hemos visto hoy. La besé, como si fuera el último beso de nuestras vidas, lleno de sentimiento y pasión.
Nos quedamos abrazadas hasta que comencé a sentir que Anna estaba tiritando por culpa del frío.

''¿Quieres que entremos adentro otra vez?''

Anna asintió y entramos de nuevo a la sala, pasé mi brazo por sus hombros para transmitirle un poco de calor.

No nos separamos prácticamente ni un milímetro después de eso. Fuimos junto a 'Zel y Mérida y seguimos observando los cuadros de los demás alumnos que no pudimos ver al principio.
Pensaba que la noche solo podía ir a mejor, hasta que llegamos a los cuadros de Alice. Para mi sorpresa – aunque para ser realistas, llegados a éste punto podía esperármelo – vimos que uno de ellos era un retrato de Anna.
No pude hacer nada más que atraer más a Anna hacia mi cuerpo de manera posesiva y protectora. Aunque me fastidiase, he de reconocer que Alice tenía buen gusto, cualquiera se enamoraría de Anna siendo la chica más hermosa de éste universo.

Alice se acercó a nosotras, pero yo no pensaba alejarme de Anna si eso era lo que pretendía.

''Espero que no te moleste que te haya retratado…no pude evitarlo.''

Dijo eso sonriendo de manera coqueta, y Anna le devolvió la sonrisa. Conocía todas las sonrisas de Anna, y esa era una muy incómoda.

''No, claro que no me molesta, pero no me lo esperaba. Me siento halagada, gracias Alice.''

Alice miró con admiración a Anna, y después me miró a mí, intentando fulminarme. Sonreí con suficiencia al comprobar que Anna no estaba interesada en ella. Pero eso no quitaba el hecho de que me molestase que Alice fuera detrás de ella.
Tampoco podía hacer nada más por el momento, así que de manera ingeniosa me dirigí a ella.

''Me gusta mucho tu cuadro…pero ningún retrato puede hacer justicia a su belleza.''

Y dicho esto, estreché a Anna con más fuerza y besé su frente, haciéndola sonrojar.
Ella escondió su cara en mi cuello para que no viera como se estaba sonrojando, y yo miré a Alice con una sonrisa triunfante.
Finalmente Alice se marchó, dejándonos en paz. Pero 'Zel me miró con una cara que conocía muy bien. Esa expresión que decía 'tienes muchas cosas que contarme' y tenía toda la razón.

La gente comenzaba a marcharse, dejando la sala vacía de nuevo.
No sabía si Anna tendría que quedarse a recoger, así que le pregunté directamente.

''¿Tienes que quedarte a ayudar a recoger?''

''No, los cuadros se quedan aquí durante una semana, así que me despido de mi profesor y nos vamos.''

Cuando dijo eso no pensé en que me arrastraría con ella para despedirse.

Ambos comentaron lo bien que había ido la exposición hasta que finalmente se despidieron. Pero para mi sorpresa, antes de marcharnos su profesor me dijo algo que me dejó totalmente desconcertada.

''Eres muy afortunada, valora lo que tienes para que no lo pierdas jamás.''

Asentí y Anna me arrastró de nuevo junto a 'Zel y a Mérida para marcharnos. ¿A qué se referiría al decirme eso?
Justo cuando íbamos a subir al coche de 'Zel sentí como Alice miraba fijamente a Anna desde la distancia. Definitivamente, no podré aguantar nunca a esa chica.
Primero dejamos a Mérida en su casa, y después tomamos rumbo a nuestro piso.

Al llegar fui a despedirme de 'Zel cuando el tono de su voz me indicó que estaba en problemas.

''Elsa ¿Te importaría si me quedo esta noche en tu casa? No me apetece dormir sola.''

''¿Y por qué no se lo has dicho a Mérida?''

''Porque sus padres van a salir a cenar fuera y ella tiene que quedarse con sus tres hermanos pequeños. Y sinceramente, sin sus padres por casa no me atrevo a estar cerca de esos adorables monstruitos.''

'Zel me miró con frustración, y sabía que lo que me decía era verdad, pero que le vino como anillo al dedo para quedarse esta noche en mi casa.

Suspiré resignada.

''Está bien.''

Y dicho esto, 'Zel aparcó el coche, y las tres entramos al portal. Nos subimos al ascensor y le di las llaves de casa a 'Zel para que fuese entrando. Si tenía que sufrir el interrogatorio al que iba a someterme mi prima, era mejor que Anna me diera un buen beso de despedida para poder soportarlo.
Iba a hablar cuando Anna me interrumpió.

''Elsa…antes en la exposición dijiste que querías hablar conmigo ¿De qué se trata?''

Me quedé estática. Quería declararme, y todavía quiero hacerlo. Pero esa maldita Alice arruinó el momento ideal.

''No era nada, solo quería hablar contigo sobre tus cuadros, me dejaron completamente cautivada.''

Y no estaba mintiendo al decir eso. Pero no podía declararme aquí.

''Me alegro de que te hayan gustado, si quieres…cuando termine la exposición puedes quedarte los que quieras, me parece que el retrato principal te llamó mucho la atención.''

''¿Y a quién no le llamaría la atención? Y no solo ese, todos tus cuadros son increíbles. Sería todo un honor si me lo puedo quedar, aunque el honor más grande es saber que soy tu musa. Gracias preciosa.''

Junté nuestros labios en un tierno beso. Cuando nos separamos Anna estaba completamente sonrojada. Nunca me cansaré de hacerla sonrojar.
No quería separarme de su lado, y parecía que ella tampoco, pero fue la primera en romper el contacto.

''Será mejor que vayas a casa antes de que 'Zel se impaciente.''

''Sí, será mejor. Por cierto ¿Éste fin de semana tienes algo que hacer?''

Anna suspiró con frustración y mis esperanzas de tener alguna oportunidad de declararme en alguna cita se fueron al traste.

''Sí…estudiar para dos exámenes y terminar un trabajo de escultura.''

''Vaya, entonces no te entretengo más. Ya nos veremos el lunes.''

Iba a girarme para ir hacia casa cuando la mano de Anna atrapó la mía, y me acercó hasta ella para besarme con desesperación. Cuando nos faltó el aire nos separamos, apoyando nuestras frentes.

''Así seguro que estudiaré con ganas…nos vemos el lunes.''

Y dicho esto, Anna entró a su casa, dejándome completamente atontada con ese beso.
Cuando conseguí volver a la realidad fui hacia casa. Entré, encontrándome a 'Zel esperando sentada en el sofá.

''¿Me vas a explicar qué ha pasado?''

Suspiré, sabiendo que no tenía otra alternativa. Fui hacia el sofá y me senté junto a 'Zel.

''Lo que ha pasado, es que llevo toda la semana planeando cómo declararme a Anna, por eso estaba tan nerviosa antes de entrar a la exposición. Y bueno…supongo que te diste cuenta de que la chica esa, Alice, no paraba de ir tras Anna. No sé cuánto tiempo llevará así, pero hoy era el día en que iba a declararme, de hecho, estuve a punto de hacerlo, pero llegó ella y estropeó el momento ideal. Y ahora estoy frustrada porque no sé cuándo volverá a ser un momento perfecto para poder declararme.''

'Zel me miró con compasión y después me dio un abrazo reconfortante. Ella más que nadie sabe lo difícil que es para mí expresar mis sentimientos.

''Bueno, ya surgirá otro momento perfecto. Y pasa de esa Alice ¿No te has dado cuenta de que Anna solo tiene ojos para ti? Debería haberte quedado más que claro en la exposición, vamos, a ti y a todo el mundo.''

''Lo sé…pero me da miedo que ahora de repente llegue esta chavala y enamore a Anna.''

'Zel suspiró con resignación.

''Pero si ni la miraba, Anna solo estaba pendiente de ti. Me llamas exagerada a mí, pero a ti también te gusta ponerte en lo peor a veces. Mira, no le des más vueltas porque vas a ver rivales donde no las hay. Tú céntrate en saber ver un momento ideal para confesarle a Anna todos tus sentimientos, y a la chavala esa que le den, no tiene nada que hacer a tu lado.''

''Tienes razón…gracias 'Zel.''


Fue un fin de semana bastante aburrido. Aunque no todo fue tan malo, 'Zel se quedó conmigo hasta el sábado por la noche. Pero el domingo fue horrible, no dejaba de darle vueltas al tema de cómo me declararía a Anna y cada vez estaba más nerviosa.

Pero por fin había llegado el lunes y eso quería decir una cosa, por fin vería a Anna. La echaba horriblemente de menos.
Y como no, por culpa de haberle dado vueltas sin parar al tema de Anna durante toda la noche, me he quedado dormida.
Me he arreglado en tiempo récord, aunque tampoco es que hoy vaya muy espectacular a clase. Me he puesto unos pantalones de color negro y una sudadera de color celeste.
Preparé la mochila a toda prisa, cosa que debería haber hecho anoche. Cogí las llaves de casa, el móvil y salí para ir a buscar a Anna.
Piqué a su timbre y ella me recibió con su más hermosa sonrisa.

''Buenos días Elsa, me parece que hoy te has quedado un poco dormida.''

Comenzó a reírse y no entendía por qué.

''¿Cómo lo sabes?''

''Porque no te has recogido el pelo en una trenza como cada día.''

Y era verdad. Iba tan apurada que solo me lo recogí en una coleta alta con una pinza. Me resultaba increíble y maravilloso cómo me conocía por una cosa tan simple como eso.

''¿Nos vamos?''

''Claro, por cierto ¿Cómo fue con 'Zel el viernes? Parecía enfadada…''

''Oh…bien, solo estaba preocupada por mí pero no estaba enfadada, no te preocupes.''

Dicho esto, nos encaminamos hasta el coche de 'Zel a toda prisa para no llegar tarde.
No pude evitar seguir dándole vueltas al tema de Anna mientras estábamos de camino a la universidad, estaba preocupada por no volver a encontrar un momento perfecto para declararme. Mi preocupación llegaba hasta tal punto que ni me enteré de cuando llegamos.

''Elsa, ¿Vas a quedarte toda la mañana en el coche?''

Las palabras de 'Zel me sobresaltaron, trayéndome de vuelta a la realidad.

''¿Qué? Ah, no, solo estaba distraída por culpa del sueño.''

Miré a mi prima e inmediatamente ella entendió a qué se debía mi preocupación.
Salimos del coche y nos encaminamos hasta la facultad de bellas artes.
Cuando llegamos me despedí de Anna en un fuerte abrazo, depositando un tierno beso en su mejilla.

''Te veo en el descanso.''

Finalmente 'Zel y yo entramos al edificio.

Las horas se me estaban pasando horriblemente lentas. Pero para mi suerte, un mensaje que no esperaba, hizo de esas horribles horas en algo maravilloso.

''He terminado antes de tiempo el primer examen y me estaba aburriendo mucho. Mira como he terminado por culpa del examen de pintura hahahaha.''

Después de ese mensaje me llegó una foto de Anna con la cara cubierta de pintura, haciendo una mueca graciosa. Es irremediablemente preciosa incluso así.
Tuve que hacer un esfuerzo increíble para no reírme a carcajadas en medio de la clase de arte clásico.

''Vaya, pensaba que ya habías expuesto todos tus cuadros, pero te has olvidado de la obra de arte más hermosa de todas, tú.''

No podía creer lo que le había contestado…pero es un paso de ventaja más hacia mi declaración. Al fin y al cabo no es que le haya dicho algo que no suela decirle en persona, así que tampoco es para tanto, entonces ¿Por qué a estas alturas me seguía poniendo tan nerviosa al decirle estas cosas?

La hora del descanso por fin había llegado, y nada más salir de clase fui directa a nuestro árbol. Cuando estaba a punto de llegar vislumbré a Anna con alguien más, pensé que quizá sería Mérida, pero mi horror llegó al acercarme y ver que se trataba de Alice.

Cada paso que daba mi ira iba aumentando un poco más. ¿Qué hacía ahí con Anna?
Sin hacer ruido me acerqué hasta ellas, me aproximé por detrás a Anna y la abracé por la cintura.

''¿Cómo le ha ido el examen a mi obra de arte favorita?''

Anna se giró, ignorando completamente lo que Alice le estaba diciendo, y me abrazó, intentando parecer indignada, cosa que resultaba difícil de creer viendo lo sonrojada que estaba.

''Bien, el tiempo que me ha sobrado lo he necesitado para limpiarme toda la pintura de la cara.''

Alice se aclaró la garganta para hacerse notar de nuevo. Sin soltar a Anna y sin poder evitarlo, le dirigí mi más fría mirada.

''Oh perdona, os había interrumpido.''

''No te preocupes, Elsa, no era nada importante, Alice se ha acercado a hablarme mientras te estaba esperando.''

La mirada de dolor de Alice era todo un poema. Pero lo que vino a continuación no me lo esperaba para nada.

''¿¡Perdón?! ¡¿Nada importante?! Quizá no para ti, pero para mí, sí que lo era. Y tú, no puedes venir aquí como si nada y tratar a Anna como si fuera algo tuyo, porque no lo es ¿Verdad? Así que si me disculpas, estaba intentando hablar con ella, ya puedes irte por donde has venido.''

''¿Y quién te crees que eres tú para hablarme así? Para empezar, no vuelvas a levantarle la voz a Anna si no quieres que te parta la cara, ¿Te ha quedado claro?''

''Entonces aléjate de mi camino, yo vi a Anna antes que tú, y no tienes derecho a quitármela.''

''Primero, Anna es una persona, no un objeto que puedas adquirir. Segundo, no voy a ''quitártela'' porque para empezar, ella no está interesada en ti.''

''Ya, eso es porque no has visto cómo me mira. No tienes nada que hacer a mi lado.''

Esa fue la gota que colmó el vaso, con la mano bien abierta, le pegué un bofetón a Alice con todas mis fuerzas. Anna iba a intervenir, pero antes de que pudiera decir o hacer nada, la atrapé en un apasionado y posesivo beso que fue correspondido de buena gana.
Cuando nos faltó el aire nos separamos a escasos milímetros. Miré de reojo a Alice, viendo como me miraba con frustración y odio.

Antes de que me descontrolase, tomé de la mano a Anna y me la llevé de allí. Sabía que si seguía cerca de Alice la cosa no iba a quedar en un simple bofetón.

Caminamos hasta el parque que queda al lado de la universidad. Me apoyé en la baranda de madera de la entrada, y suspiré sonoramente intentando relajarme.
Anna me abrazó por detrás, haciendo que poco a poco me tranquilizase.

''Vamos a sentarnos en un banco anda, necesitas relajarte.''

Esta vez fue Anna la que me guió, y yo obedientemente seguí sus pasos hasta llegar a uno de los bancos.
Cuando me senté hice que Anna se sentase en mis rodillas, rodeándola por la cintura en un protector abrazo. Sentirla tan cerca de mí era reconfortante y tranquilizador.

No encontraba palabras para iniciar una conversación. En parte estaba avergonzada por haber reaccionado de esa manera delante de Anna, pero sé que hice bien.

Finalmente fue ella la que rompió el silencio.

''Elsa…¿Estás mejor?''

''Sí, supongo que sí.''

Anna rodeó con sus brazos mi cuello y apoyó su cabeza en ellos.

''Gracias…nunca nadie me había defendido así, debo de importarte más de lo que pensaba.''

¿Acaso creía que no me importaba? ¿Después de todo lo que hemos pasado? La sola idea de pensar que Anna creía que había estado jugando con ella me rompió el corazón.
La separé para poder tomar su rostro entre mis manos y la miré fijamente a los ojos.

''Nunca, jamás, pienses que no me importas, porque me importas, y mucho. Eres el mundo entero, que digo el mundo, el universo entero para mí. Tu sonrisa, tu sola presencia, iluminó mi vida desde el primer día que te conocí. En el momento en que nuestras miradas se cruzaron por primera vez sabía que el destino había hecho que nos encontrásemos, porque nunca en toda mi vida había sentido una conexión tan fuerte, una confianza tan plena como la que tengo contigo. Nunca nadie me había hecho sentir tan viva, porque hasta que te conocí pensaba que estaba prácticamente muerta por dentro, que nunca más volvería a sentir algo. Y llegaste tú, y contigo, miles de sentimientos que nunca había sentido.
No sé qué me has hecho Anna, pero nunca antes había tenido tantas ganas de vivir, de compartir mi vida con alguien, de quererla con locura. Porque te quiero, y estoy cansada de callármelo.''

Aparté la mirada por unos segundos, si algo me resultaba difícil era expresar mis sentimientos de esa manera, y no soportaba enfrentar la mirada de alguien al expresarlos.
Anna no dijo nada, pero sentí que por mis dedos caían pequeñas gotas, volví a dirigir mi mirada hacia Anna y la encontré llorando. ¿Había dicho algo malo?

''Lo siento, olvida lo que he dicho.''

Y antes de que pudiera decir algo más, Anna atrapó mis labios en el más cálido de los besos.

''No, no pienso olvidarlo, porque yo también te quiero, Elsa.''

Tardé unos segundos en procesar las palabras de Anna, e inmediatamente ambas sonreímos.
Con tiernos besos limpié las lágrimas de su rostro y volví a juntar nuestros labios, confirmando que eran lágrimas de felicidad.

Nos separamos, y mientras miraba con ternura a Anna me armé de valor para decir las siguientes palabras.

''Entonces…¿Me concederás el honor de salir conmigo?''

''¡Por supuesto que sí! Pensaba que nunca me lo preguntarías.''


¡Por fin se atrevieron a dar el gran paso en su relación! Y personalmente, he disfrutado mucho haciendo que Elsa le pegase ese bofetón a Alice.

Espero vuestra opinión, nos vemos en la siguiente actualización.