Nota: universo XXXX (es la historia original), universo XXX (Shin/kuro x Taka), universo XV (Shin/kuro x aya)

Nota 2: respondere a los comentarios en el siguiente capitulo perdonen la tardanza pero la escuela no me ha soltado y bueno ahora que se acerca semana santa volvere a subir el siguiente capitulo a mas tardar el sabado de este mes, de verdad lo siento amigos DD: pero de verdad tenia que salir bien en las calificaciones o sino no me dejarian agarrar la compu para otra cosa que no fuera para la escuela u.u


Son susceptibles ante cualquier cambio, bueno o malo ustedes no son capaces de aprender de sus propios errores; hablo de los humanos, seres imperfectos que no rigen su propio camino sin la ayuda de un segundo, blasfemos, ignorantes, incapaces de manejar algo en lo que no están calificador para dominar. Su desarrollo se basa a bases de mentiras, para hacer creer al inocente que esa es la manera correcta de conseguirlo. Ni pensar que sin ellos no estaría aquí….es abominable…

No hago otra cosa más que contar el tiempo en que Kurotaro-sama se quiebre por completo y pierda todo rastro de voluntad sobre su raquítico cuerpo, para entonces convertirnos en un solo sujeto permanentemente. Esperare, no hay alternativa si es que me quiero seguir divirtiendo con las estupideces que comete; realmente odio contenerme, la paciencia no es mi aliada, si pudiera dominarlo por completo ya lo habría hecho, pero lo único que me detiene es el entretenimiento y la barrera que lo protege dentro de su mente: LA FUERZA DE VOLUNTAD.

Créanme que cuando digo que esto es solo el comienzo, deben de creerlo, porque si no se atentaran a las consecuencias de su propia ignorancia especímenes de la cadena alimenticia; esto solo es el recordatorio de la promesa nunca olvidada, ahora que tengo su atención, agregare el último verso de mi corta narración:

"Las piezas del rompecabezas tomaran su lugar y pronto las irregularidades en la historia sin fin, se acomodaran en una sola posición"


Universo XXXX

Soy un desastre total, siendo una inoportuna arma de destrucción escogida por Kuroha mi único objetivo es cumplir a la mano de él; el único deseo que nos unió desde un principio: Destruir al Mekakushi. Mekakushi, una organización de fenómenos sobrenaturales que viven para engañar y ser engañados, definición proporcionada por el anticuado narrador ex miembro de la misma organización. En fin, después de hacer una pequeña retrospectiva mental, me escabullí de la habitación de la medusa hacia la cocina, utilizando mi don natural para pasar de ser percibido ante los ojos del dan; añadiendo mis características recientes subdesarrolladas.

—"¿Dónde estará?" —dije para mí mismo, atento hasta al más mínimo ruido en cualquiera de las esquinas del edificio—"Supuestamente es la hora en la que hay inicios de movimiento….pero últimamente algunas de sus rutinas han cambiado" —suspire, adentrándome a buscar unos bocadillos del refrigerador—"Si es asi, el primero en levantarse está por llegar" —corrí a esconderme debajo de la mesa, enviando previamente a cuatro serpientes a diferentes caminos, con la intensión de vigilar al Dan desde diferentes lugares.

Como era de esperarse el primer integrante, no tardo en presentarse, mis deducciones fueron acertadas—Hiyori—musite, torcí los labios impregnando de ellas un odio indescriptible luego de pronunciar su nombre

— ¿Quién anda ahí? —pregunto ella buscando con ojos y oído de dónde provenía dicha voz, en un instinto de supervivencia natural y molestia.

¿Por qué odiarla?, no lo sé, simplemente creo que se trata de esos casos en que alguien te cae mal sin justificada razón; matarla solo avivara las llamas crecientes de mi odio hacia ella. En ese caso, ¿debería hacerla sufrir primero?, muy tentador, pero en ese caso debería hacer un plan para atraerla a un lugar menos predecible donde plasmar el inusual "suicido" que tendrá.

— ¡Responde!

"Y luego dicen que uno es el que empieza" —negué con la cabeza

— ¿Hiyori-san eres tú? —genial viene Haruka actuar como superhéroe, reconocible por donde quiera que vaya.

— "¡Oh por Dios!, ¡Haruka-kun está aquí!, tranquila Hiyori, él no debe enterarse del acosador que ronda por la cocina. Actúa con naturalidad y seguramente pensara que te has confundido por oír de más"…B-Buenos días, este…—tiro el cuchillo que cubría detrás de ella disimuladamente debajo de la mesa

—"¿Y este cuchillo cuando se supone que lo tomo?" —cogí el cuchillo, haciendo espacio junto a la funda de bate de béisbol de mi Katana emitiendo el menor ruido posible, no perdiéndome de la conversación que esos dos tenían.

—Buenos días Hiyori-san—saludo Haruka sonriente, no notando la incomodidad de la azabache al no agregarle el sufijo "chan" a su nombre, menos el artefacto puntiagudo que sostenía segundos atrás— ¿Viste algo que te alterara, o alguien?

— ¡Haruka-kun! —corrió Hiyori abrazarse de él, alzando la mirada cristalina al inofensivo por no decir despistado Kokonose—"O dejar que te consienta" —se fue por la segunda opción—T-Tuve miedo, pensé que se trataba de un asesino y…y….yo no pude—

—Tranquila ya paso—susurro Haruka, intentando consolar a la farsante de secundaria—Vamos te invito un helado del sabor que tú quieras, solo dímelo—agrego solo logrando asquearme por su amabilidad.

—"Ingenuo" —pensé molesto, no teniendo de otra que guardar la comida para otro momento

—S-Si…—asintió ella, sujetándose de él como un pedazo de goma de mascar pegado en el zapato

Una media hora después, partieron al parque, cada uno con un atuendo diferente, entre esos estoy yo incluido. Me refiero a incluido como el asechador de los momentos felices, nada fuera de lo común. Haruka vestía como habitualmente lo hacía luego de esos dos años transcurridos, jeans azules, camisa con un estampado sin igual que el mismo diseñaba, botas prediseñadas al mismo estilo que el de Konoha y no olvidemos esas muñequeras deportivas que Takane le escogió en su cumpleaños del mismo color verde fosforescente de la carismática creación de su personaje; supuestamente para motivarlo a seguir adelante, claramente su intensión no caminaba a lado de la inocencia. En cuanto Hiyori, ella pidió más de una sugerencia de Momo sobre que ropa vestir para su primera "cita", claro omitiendo la mayor parte de los detalles; su vestimenta consistía en un particular vestido blanco de tirantes, sin escote, a siete dedos arriba de la rodilla, vestimenta digna de alguien desesperada. Sandalias negras sencillas con una flor de jazmín en el centro, siendo la única decoración de estos y un sombrero de sol del mismo color del vestido.

Por mi parte, fui "obligado" a un conjunto infantil de zapatitos de agujetas rojos con las orillas blancas, camisa roja y overol con estampado de oso en la espalda de este endemoniado traje a petición de la medusa; humillación total.

Como su acosador los acompañe desde las sombras a todos los sitios en los que se animaron a entrar, practicamente esto se había convertido en una cita, como lo soñó la astuta de Hiyori. En estos momentos es cuando pienso que la billetera de Haruka no se recuperara con facilidad, al menos no por un par de meses o quizás años. Alrededor de las 5:00 de la tarde tomaron un descanso en las bancas, esperando el camión que los transportaría a sus casas.

—Ha sido un largo día—comento Haruka

—"El mejor de mi vida" —sonrió Hiyori levemente sonrojada, rosando su mano con la de él a propósito, apartándola rápidamente— ¡Lo siento!, ¡lo siento!, no era mi intención—movió agitadamente las manos de lo nerviosa que estaba, corriendo sus pozos oscuros de modo que estos no chocaran con los de Haruka

—No es nada, hace rato no la soltabas cuando entramos a la habitación del terror—calmo Haruka, desordenando sus cabellos con suavidad

—N-No es verdad—negó una temblorosa azabache con la cara totalmente roja

— ¡Es verdad! —grito de la nada el Kokonose, sobresaltándola—Aun te debo el helado, ahora, regreso espérame aquí, no tardare

—Espe—demasiado tarde, Haruka partió antes de lo predicho a una velocidad similar a la de Konoha—Maldición, no debería preocuparse tanto, si tan solo quería pasar un tiempo a solas con el—bufo hundiéndose en sus propios pensamientos, grata oportunidad para mí

"Un tiempo a solas que pagaras con tu vida" —conteste por él, cubriendo su rostro con un viejo costal, últimamente los cubos de basura son beneficiosos al momento de esconderse y salir al asecho. Puede que mi estatura no sea la más adecuada y necesariamente necesite ayuda de las serpientes para treparme y colocarle el costal a Hiyori, sin embargo los resultados del esfuerzo amortiguaron el trabajo que me costó realizarlo; ya que ella cayó rendida al efecto del cloroformo impregnado en este, todo en cuestión de segundos. —"Buenas noches…"—afortunadamente hoy en día estas sustancias son fáciles de modificar, pero solo un idiota lo convertiría en un veneno nocivo por diversión; por lo que con solo respirar una pequeña parte de esta noquearía a la persona en un santiamén, hablando en el caso de convertirlo en un somnífero—Bien amigas, llevemos a nuestra invitada a otra parte—ordene, a las serpientes que rápidamente envolvieron su cuerpo, yendo a mi paso a nuestro nuevo escondite; saltando de edificio en edificio, velozmente, invisible ante el ojo humano…—Me gustaría ver su rostro en estos instantes, pero no puedo perder tanto tiempo en una pequeña satisfacción fetichista al dolor ajeno….justo ahora tengo algo mejor que hacer.


Universo XXX

¡Maldición!, otra vez ha ocurrido, al dirigirme a la máquina de sodas sagrado, me la he topado justamente como en el día anterior al cumpleaños de Momo, sino fuera porque esta esta máquina es la única que rige a unas cuadras de la escuela, pensaría que me está acosando en busca de venganza; sin embargo en nuestra situación actual no podemos quejarnos, el desgraciado de Kuroha ha cambiado nuestros sexos al aceptar ese puto contrato de:

"no me entrometeré en tu vida por lo que resta del mes a cambio de que pagues un pequeño monto anticipado"

Debí de prestarle más atención antes de aceptar, ahora ni en mi propia casa puedo estar, no en los horarios en los que Momo se encuentra dentro. Contuve la respiración unos instantes antes de dirigirle la palabra—Ho—salude aparentando confort de mi situación, cogiendo el néctar sagrado de la maquina luego de introducir el dinero

—Pervertido, ni siquiera has movido un dedo para arreglar el lio en el que nos hemos metido, maldita la hora en que cruce mi camino contigo—gruño

—Antes que nada, tú fuiste la culpable del incremento de popularidad en el juego que diseñaron Haruka y tú, segundo quien te manda a meterte en mi camino—retire la lata de soda de mi cuerpo, abriéndola con precaución, cuidando de no derramar ni una sola gota de lo único que me mantiene con vida en este miserable planeta— ¿A caso yo te dije "te invito a invadir la vida de este Hikineet"? —ironice, haciendo la típica pose de toda mujer, colocar su mano sobre la cintura

Takane frunció el ceño—Escúchame—goleo la maquina con una de sus manos—Solo quiero una solucion, no el discurso del año Shintaro, ¿crees que me gusta aparentar ser el "hermano" perdido de Takane Enemoto delante de Haruka?

—No—conteste simplemente, ingiriendo la soda con tranquilidad—Pero aun asi es tu culpa por entrometerte en medio contrato—agregue, invitándole descaradamente de mi bebida

— ¡Mierda Shintaro! ¡Deja de ser tan despreocupado! —vocifero molesta, esperando alguna reacción mía.

— ¿Quieres? —ofrecí nuevamente, mandando por la borda lo que acababa de decir

— ¡Carajo! —tiro Takane la soda de un manotazo

Con el dolor de mi corazón, observe como caía lo que una vez probé al suelo, siendo el peor de los escenarios de toda mi vida—"¡NOOOOOOOOO! ¡Llévame a mí pero no el!" —suplique a los cielos, dejándome caer de rodillas al suelo derrotada—Eres un maldito monstruo

—Y tu un amor—agrego sarcástica Takane, ayudándome a colocarme de pie, cubriéndose por la ley de gravedad parte de mi rostro—Vamos ya—

— ¿No te…¡¿no te has dado cuenta de lo que has hecho?! —alce la mirada, molesto

— ¿Estas llorando por…—

— ¡Cállate! —exigí aparentando no haber escuchado tal ridiculez, aunque esta fuera cierta; pero un pequeño rubor estropeo mi desconsuelo.

—"Tranquila", nadie se enterara que lloraste por algo tan insignificante—burlo la desgraciada

— ¡Insensible! —Le di unos golpes suaves en el pecho— ¡Te odio!, ¡Te odio!, ¡Te odio!...no sabes lo que acabas de decir

— ¿Y tú sí? —cuestiono la indiferente, agarrándome como periódico entre su brazo y un costado de su abdomen; desafortunadamente el robar un viejo uniforme de la misma escuela y colocármelo para no diferenciarme de las demás y no cargar ropa absolutamente nada de ropa interior femenina, me convertía en un blanco perfecto ante la mirada de los demás; pero como siempre eso no le interesaba a Takane.

Luego de quejas y suplicas, finalmente ella pareció entender bajándome a unos casilleros de los baños

—idiota—infle las mejillas, volteando a ver en otra dirección en la que no tuviera que verla, avergonzada del tremendo espectáculo que dimos para llegar hasta este lugar—Que seas más fuerte que yo en estos momentos no te da el derecho de cargarme de esa manera, menos con estas prendas tan ajustada y…" extrañamente cómodas"

—Ponte esto—soltó áspera, haciendo presion en mi cabeza con ropa íntima, girándose tan pronto como las dejo—Y que sea rápido antes de que me arrepienta de habértelas prestado—mascullo, ligeramente sonrojada, más bajo su apariencia de hombre era casi imposible de visualizarlo a menos que le prestaras demasiada atención.

—Ya voy, ya voy—conteste, adentrándome forzosamente al baño de mujeres, el paraíso de todo hombre, si eso fuera cierto, no olería terriblemente asqueroso, feromonas por todas partes, huecas chicas con apariencia de la novedosa modelo del top juvenil, con kilos de maquillaje y no se cuanta cosa más— ¿y ustedes que me ven?, sigan maquillándose como las zorras que son—entre a uno de los baños disponibles para cambiarme, escuchando claramente el chillido de ellas, ofendidas. Este día será demasiado largo.

Universo XV

Definitivamente me he vuelto loco, nada de lo que es ahora, es lo que hubiera planeado, ¿acaso soy un miserable masoquista?, de haber aceptado el trato con Kuroha quizás no me encontraría en esta situación y no sería traicionado por mis propios sentimientos que chocaban entre sí; ocurrentemente se me ocurrió asentir a su petición en el terreno baldío de la ciudad, cómo si eso fuera novedad…

— ¿Qué pretendes con esto Ayano? —pregunte desde el otro extremo de la frágil estructura, en la que estábamos parados

—Pensé que no asistirías asi que utilice la inocencia de Mary-chan para traerte a este lugar—sonrió pese a la tristeza que denotaban sus ojos

—No era necesario llegar a esos extremos, realmente te desconozco Ayano—conteste con todo el cinismo del mundo, encaminándome hacia ella, deteniéndome a unos centímetros de su humanidad, quedando frente a lo que una vez considere la dueña de mi corazón; siendo la misma causante de mi dolor—Bien aquí me tienes, pero no cabe duda que tu estupidez ha superado los límites.

—Lo sé—dejo de sonreír

—Y exactamente en la peor estación del año, el infernal calor—rodé los ojos con fastidio

—Pero…—

—Aparte de idiota, lenta, se directa, que tengo una partida con Takane y Haruka más tarde—interrumpí—Déjate de tus "peros" y dilo ya—me quite los auriculares, guardándolos junto al celular, dentro del bolsillo de la sudadera.

—Ya veo…—murmuro desconcertada—Pero me niego a dejarte ir—dijo decidida

—Que te dije con utilizar la palabra "pero", me tienes fastidiado cada vez que lo utilizas, por no decir de tu eres la única con la que me molesta escucharlo—braveé, sintiendo una punzada en el corazón; es increíble como aun logran afectarme sus palabras.

—Shintaro-kun—quiso acariciar mi mejilla, siendo retenida por una de las serpientes, mientras las otras corrieron alrededor de su cuerpo utilizando como puente su brazo

— ¿Dónde quedo el amor que decías sentir por ese pendejo? —pregunté, desorientándola—¿Ya tan rápido lo has olvidado?

—S-Suéltame…—ordeno débilmente, intentando liberarse del agarre de las serpientes

— ¿O es que soy tan indispensable en tu vida que nunca conseguiste la felicidad a su lado? —susurre, tomándola del mentón, obligándola a verme de frente

—….—

—Respóndeme eso Ayano—lamí el contorno de sus ojos, removiendo las pequeñas lagrimas que brotaban de estos

—"N-Nunca…lo has dejado…de ser" —contesto para si

—No te escucho

— ¡Nunca lo dejaste de Ser!

—Bien dicho, aquí está tu recompensa—descendí hasta su cuello, dejando pequeñas marcas en su delicada piel de porcelana, escuchando como gemía de dolor y placer a su vez; apreciando como perdía la movilidad de su cuerpo, todo a los efectos paralizantes de mi saliva, otorgados por el mismísimo reptil de dos patas—Esto es lo que pedias a gritos, ¿no es asi Ayano?

—No….

—No lo niegues, siento tu cuerpo se desvanece en el placer—succione


Universo XXXX

Los festines tradicionales ya no son como antes, eso lo tenía claro, el mundo está cada vez más podrido de lo que podía ser, asi que tome un atajo hasta un edificio abandonado ubicado en el oeste de mi casa; consiguiendo los materiales necesarios para la trayectoria final donde se realizara el ritual del exterminio de los mekakushi temporal. Dentro, descendí por las escaleras, ubicándome en el piso cuatro del abandonado lugar; el número que escogí no tenía ningún motivo oculto por el cual hacerlo, puesto que en cualquiera de los otros piso seria el adecuado. Como buen anfitrión la ate a los cuatro extremos de la cama, descubrí su rostro y me mantuve paciente hasta que despertara…

6:45pm, hora en la que comenzó a recuperar el conocimiento, no sería mala idea despertar sus fantasías antes de administrarle un "poco" de dolor.

— ¿Cómo te sientes Hiyori-chan? —imite la voz de Haruka con ayuda de otra de las habilidades de las serpientes, oculto entre la oscuridad del pedazo de piso correspondiente, no queriendo hacer más quejas de lo desordenado que era además de sucio por sus propias razones.

—Bi….¿me acabas de llamar Hiyori-chan?

— ¿Existe algún motivo por el que no pueda llamarte de esa forma Hiyori-chan? —pregunte interesado

— ¡Sí!, ¡no! —negó velozmente, queriendo analizar su alrededor— ¿En… dónde estamos?

—En la habitación del terror numero dos—conteste seguro, saliendo entre las sombras con la imagen de Haruka como ella lo recordaba—fue el único lugar que se me vino a la mente, perdóname si te asuste—pedí disculpas, fingiendo arrepentimiento—Y…bueno—pase la mano detrás de la nuca—Quise agregarle más emoción atándote a la cama—excuse como el mismo lo haría o la menos hice el intento

—Ya veo…—dudo por unos minutos, subiéndole hasta arriba de las orejas,

—"alguien tuvo pensamientos inadecuados" —esboce una sonrisa—"Y sé cómo desarrollarlos en su totalidad"…Discúlpame nuevamente por el malentendido, no es un secuestro, quizás….no fue la mejor manera de llegar hasta ti—desvié la mirada, apenado, debería ganarme un Oscar por mi actuación.

—N-No es nada grave Ha-Haruka-kun, hasta el idiota de Hibiya pudo hacerlo, aunque a él no se lo hubiera perdonado

— ¿E-E-Enserio? —mi rostro se ilumino, volteando a verla con ilusión, si claro ilusión

Hiyori asintió

"Perfecto"