La Fiesta de Y pt. 2

Apenas entraron en el salón principal de la torre, las cuatro mujeres pudieron ver la gran cantidad de personas que se encontraban en el lugar. Para sorpresa de Serena, la cantidad de gente que había, cuando había salido de la cocina, se había duplicado, y siguiendo la tendencia, era apreciable la multitud de figuras importantes de batallas, performance y coordinación Pokémon. Sus ojos escanearon cada parte del lugar, en busca de una persona en específico, pero para su decepción, no pudo encontrarla. La voz de sus amigas castaña y peliazul, la sacaron de sus pensamientos.

–Ya terminamos, todos los invitados que confirmaron, ya llegaron. Por lo tanto, podemos empezar a disfrutar de la fiesta. –Dijo la peliazul con una sonrisa satisfecha.

–Por cierto, Serena, mira quien trajo la marea como última de la lista. –Continuó la castaña, señalando a una persona que se encontraba detrás de ambas.

La reacción de la pelimiel no fue para menos, primero se le formó una gran sonrisa de alivio, lo que indicaba que aquella persona que buscaba al fin había aparecido, luego se abalanzó rápidamente a dicha persona, que de manera similar respondió al saludo de la chica. Después de un largo abrazo, acompañado de un beso en cada mejilla, la joven madre al fin tomó su tiempo para apreciar a quien se hallaba frente a ella. La hermosa chica, de cabello castaño, peinado en dos coletas de forma peculiar, ojos verdes y piel morena, con un vestido de un de diseño similar al suyo, de un rosa oscuro con los bordes negros y diseños de flores por aquí y por allá. Ambas se sonrieron de nuevo, para así, hablarse de frente después de varios meses sin verse.

–Shauna, amie, pasan los meses y cada vez te vez mejor, estás deslumbrante. –Empezó la ojiazul de forma sonriente, guiñándole un ojo a su amiga.

–Pues tú no te quedas atrás, eres la viva imagen de que es falso que una mujer con hijos, pierde la figura. –Respondió la morena imitando el guiño. –Por cierto, ¿dónde está la cumpleañera?

La pequeña pelinegra, que se había mantenido en medio de sus dos abuelas en silencio, se acercó corriendo a la chica, para así ser alzada por la misma, y de manera similar que como hizo su abuela, fuera atacada por una horda de besos en su cara. La madre de la pequeña festejada, no pudo hacer más que sonreír ante a escena, siempre gustó de la clase de relación que poseían su otra mejor amiga y su hija. Ambas, pequeña y joven, llevaban una relación similar a la de sobrina y tía, y su amiga morena siempre terminaba siendo culpable de consentir a la niña, en cada visita que les daba. Definitivamente, ambas juntas era algo peligroso para la estabilidad de Kalos, algo que el mismo Zygarde debía ver como amenaza. La pelimiel rio ante sus pensamientos, tal vez estaba exagerando un poco. Ahora la niña se encontraba en el suelo y su amiga se había acercado a ella, tras saludar a ambas abuelas de la pequeña.

–Bueno, ahora que ya saludé a tu madre, a Dawn, May, Yvonne y la señora Ketchum, me gustaría ver dónde está la loca de los pasteles. –Preguntó la ojiverde, soltando una ligera risa al decir el apodo con el que llamaba a la peliazul de Kalos.

–La última vez que vi a Miette se dirigía a la cocina, para dejar unos Poképuff que acababa de terminar de decorar. –Respondió May, metiéndose en la conversación. –Ya debe estar por volver.

–Pues no la veo por ningún lado, supongo que tendré que ir a buscarla, merci. –Dijo Shauna, para de esta manera, alejarse en dirección a la cocina.

El grupo, conformado por la pequeña festejada, sus dos abuelas, su madre y las dos amigas de Hoenn y Sinnoh, se acercó a la gente y empezó a saludar invitados a diestra y siniestra. Algunos eran más conocidos que otros, había unos que Yvonne no conocía y otros que ya eran frecuentes en aquellos eventos. Primero se toparon a una rival y amiga de Dawn, Zoey, que venía acompañada de las líderes de gimnasio de Sinnoh, Maylene y Candice. De los conocidos de la peliazul también estaba Nando, un ex rival, tanto de la chica como de Ash. También estaba la campeona de Sinnoh, Cynthia, que se acercó a felicitar a la chica, acompañada de los miembros de la Elite Four Flint y Lucian, con ellos también venía Volkner, el líder de gimnasio tipo eléctrico de la misma región, y mejor amigo de Flint.

Después de ellos se acercaron Mayla, Kaudan y su nieto, el campeón de Alola, Hau, que, aunque no conoció a Ash en persona, decidió acompañar esa ocasión a su abuelo, en búsqueda de encontrase y hablar con otros campeones regionales. Seguido de ellos, llegó el ex rival de Ash, y ahora cabeza de la Batalla de Frontera de Sinnoh, Paul, acompañado de Brandon, el líder de la misma competición, pero de Kanto. Además de ellos, también estaba el mismísimo dueño de la Batalla de Frontera y actual presidente de la Liga Pokémon, tras la muerte de Charles Goodshow, Scott. Otros dos ex rivales de Ash se acercaron, Trip y Todd, ambos fotógrafos profesionales de Pokémon. Tras ellos, su competencia de Kalos, Trevor, que estaba con su amigo Tierno y el ex-rival/admirador de Ash, Sawyer; el trío, después de saludar y felicitar a la pequeña, preguntaron a la madre de la niña por su amiga morena en común, para posteriormente, ir en búsqueda de ella.

De la Elite Four de Kanto, se encontraban Bruno y Koga, y el ex rival de Ash y actual campeón, Richie, con ellos la ex elite, y ahora líder del gimnasio tipo hielo, Lorelei. Macey y Sakura, ambas chicas de Johto y grandes amigas de Misty, hicieron aparición, aprovechando que andaban averiguando sobre los performances, en la región que los vio nacer, con la idea de llevarlos a su región natal; junto con ellas estaba Duplica, la chica imitadora. Stephan, Barry y Cameron, otro grupo de ex rivales del padre de la pequeña, también se acercaron a dar sus buenas nuevas, los tres siempre se mostraron muy agradecidos, pues el azabache fue quien influyó para que el trío se uniera.

Muy alegres, se encontraron con Johanna, la madre de Dawn, y los dos padres de May, Norman y Caroline, acompañados del hermano menor de la castaña, Max; los cuatro saludaron a Serena, su madre y Delia, y de nuevo a sus familiares, a las que ya habían visto al entrar al lugar. Y para cerrar le dieron una gran felicitación a Y, tras esto, los adultos se retiraron acompañados de Grace y su comadre, Max se quedó con el grupo, hablando con su hermana. Luego se acercó otro grupo de ex rivales, que ahora se hallaba unido, al igual que otros conocidos de Ash, Harrison, Morrison y Tyson, todos de Hoenn, y considerados los mejores de la región en relación a las conferencias de liga. Acompañándolos, estaban Steven y Drake, Campeón y líder de la Elite Four de Hoenn, respectivamente. Al alejarse éste grupo, Max decidió acompañarlos. Dejando un rastro de destrucción en su camino, se acercó a las chicas, la alocada y torpe ex rival y amiga de Ash en Unova, Bianca, que después de felicitar a la pequeña, se alejó en dirección a la mesa donde se encontraban, reunidos, todos los ex acompañantes y mejores amigos del padre de la aludida, en búsqueda de sus dos amigos, con quienes compartía región.

De los personajes importantes de Johto, se encontraban la líder de gimnasio Jasmine y el Campeón Lance, ambos, que en el pasado recibieron ayuda del pelinegro con zetas en sus mejillas. También de Johto, y buenos amigos de Dawn, llegaron la pareja de Lyra y Khoury, ambos muy felices, relataron como en el trascurso de ese año, desde la última fiesta de Yvonne, habían vivido como matrimonio. Más que al evento, solo Dawn, del grupo de anfitriones, pudo asistir.

Entre los últimos que llegaron para festejar el cumpleaños de la pequeña Ketchum, estaban la amiga cercana y ex empleadora de Serena, Valerie, la líder del gimnasio tipo Hada de Kalos. Estaba acompañada por las hermanas fotógrafa/líder de gimnasio y reportera, Viola y Alexa; y completando el cuarteto, estaba la líder tipo lucha de la misma región, Korrina, la amiga, tanto de la pelimiel, como de ambos hermanos rubios. Seguido después de ellas, llegaron las dos personas más influyentes en la etapa de performer de la pelimiel, la ex Reina de Kalos, Aria, y su ex representante y actual jefa, Palermo. Junto con ellas, llegó la ex campeona de Kalos y actual líder de la Elite Four de la región, Diantha, que perdió el título un par de años atrás.

Las tres se mostraron muy contentas de volver a ver a madre e hija, y después de intercambiar un par de anécdotas, se alejaron en búsqueda de las chicas líderes de gimnasio que se acababan de alejar. Con igual emoción y alegría, las saludo Jolie, la amiga y ayudante de Serena en la boutique de moda, después de ella, llegó la ex rival de Serena y ex campeona de concursos en Hoenn, Lisia. La chica se había vuelto muy amiga de la pelimiel, después de cruzarse varias veces en los concursos, también era de aquel grupo de personas que no faltaban a las fiestas de Y.

El padre de los hermanos dueños del lugar, Meyer, que se encontraba manteniendo en orden a la gente, en lo que empezaba la fiesta, también sacó tiempo para acercarse y saludar al grupo, claro, no sin antes felicitar a la pequeña con zetas en la cara. Por último, llegaron a dar sus saludos y felicitaciones, el grupo de profesores que pudo llegar al evento. Entre ellos estaba el profesor Oak, que, por asuntos de importancia, se le había adelantado junto con su nieto, a Delia; con él estaba éste mismo, Gary Oak. Ambos se mostraron bastante emocionados por ver a la pequeña, quien para ellos era la viva imagen de aquel chico tan cercano a ambos. También los acompañaban ambos profesores Juniper, hija y padre, el profesor Kukui y la profesora Burnet, que también se emocionaron mucho al ver a madre e hija, pues en su estadía en Alola, se llegaron a conocer bastante, no hicieron falta los abrazos de Bewear en el reencuentro. Y claro, también estaba el profesor de la región donde se encontraban, Sycamore, que estaba acompañado de su ex ayudante y actual campeón de la región, Alain, y con él, su inseparable amiga, Mairin. Esta última, saludó efusivamente a la pelimiel y su hija, pues consideraba a la joven madre, su mejor amiga y ejemplo a seguir; su amigo, casi hermano, fue más acorde con su forma de ser, y se limitó a saludar de manera cortés.

Después de lo que para Serena fue como una interminable seguidilla de saludos, pudo ver como el grupo de profesores se alejaba, a lo que era la mesa donde los académicos habían sido acomodados. Todo ello de manera estratégica, pues cada mesa había sido ordenada de forma en que en cada una solo hubiera gente de la misma Región, o que compartieran grupo de amistad, o en dado caso, estuvieran ordenados por título, dígase profesores, campeones y elite, y líderes de gimnasio. Ya habiendo visto como los profesores tomaban sus lugares en la mesa, Serena decidió tomar a su hija y emprender rumbo a la mesa de los mejores amigos de su ex pareja. Solo quedaban ellas dos, pues su madre y suegra se habían retirado junto a los padres de sus amigas peliazul y castaña, y las susodichas ya estaban, junto a los rubios, en su respectiva mesa. La chica soltó el suspiro que tenía rato reteniendo, y niña en mano, se acercó al grupo de personas con las que mayores vínculos de amistad poseía.

A metros de la mesa, pudo ver quienes se hallaban en la misma, se sintió más tranquila y feliz al notar que no faltaba nadie. Estaban sus dos amigos de Kanto, el ex líder y doctor Pokémon, Brock, y la líder del gimnasio tipo agua, Misty; Dawn y May se hallaban hablando con ellos. Al lado estaban Shauna y Miette, hablando con Trevor, Tierno y Sawyer. De forma similar, estaban tanto, uno de los líderes del gimnasio tri-elemental de Unova y afamado conocedor de rango S, Cilan, como la ahora campeona de dicha región, Iris, hablando con su torpe amiga rubia, Bianca.

En el otro costado de la mesa, se encontraban los dos hermanos rubios, Bonnie y Clemont, conversando con los chicos de Alola, los ahora cuatro capitanes de las pruebas del Recorrido Insular, Chris, Lana, Mallow y Kiawe; y con ellos la actual encargada del departamento de Investigación Aether, Lillie. Un poco aparatado de ellos, se encontraba el hermano de la misma, el presidente de la Fundación Aether, Gladio, que mantenía su mirada seria mientras hacía, lo que parecía ser, una profunda meditación respecto a algo, algo que parecía incomodarlo.

Serena, conociendo al rubio de Alola, le restó importancia a lo último y se decidió a acercarse a la mesa, su hija, sin darle tiempo a nada, se soltó de su mano y corrió directamente a la rubia nívea de la región tropical, quien, al notarla, repitió el ritual que todas las amigas cercanas de la pelimiel habían practicado. Después de que Lillie la soltara, el resto de chicos hizo a su manera lo mismo, todos de acuerdo a su actitud y forma de ser, pero ninguno con menor efusividad y emoción, inclusive el cerrado y poco emocional Gladio, no pudo evitar que se le formara una sonrisa al felicitar a la pequeña. Serena miró la escena al borde de las lágrimas, pero no lágrimas de dolor o de tristeza, sino de felicidad, felicidad por ver como aquellos que vivieron tanto, lado a lado con su amado pelinegro, demostraban tenerle tal aprecio y cariño a su hija, al resultado de su amor con Ash. Ese grupo de personas fue el verdadero premio, resultado de los viajes, del chico de la gorra, por todas las regiones; no las medallas, ni los trofeos o símbolos, sus amigos, ellos fueron el verdadero fruto de todo aquello, y ella eso lo sabía perfectamente.

Los chicos, al ver que Serena no se movía, le preguntaron si se encontraba bien, pero esta simplemente se secó las lágrimas traicioneras y se acercó, para tener recibimiento similar al de su hija. Definitivamente todos ellos veían en ellas dos, la imagen del que todos consideraron, en vida, su mejor amigo, aquel que los impulsó a alcanzar sus sueños; la chica, que en su momento sorprendió a muchos al enterarse de su relación, y sobre todo la niña, la descendencia de su amigo, casi un hermano para la mayoría.

Lillie, especialmente, recibió con más cariño a la pelimiel. La rubia, desde que la conoció, se vio relejada en ella, ambas siempre fueron muy similares, empezaron como chicas débiles, que se fortalecieron con sus vivencias al lado del Ketchum. Ambas terminaron logrando sus sueños, ambas superaron los errores del pasado y ambas siguieron adelante, y claro, las dos gustaban de casi las mismas cosas, sobre todo la moda y los Pokémon. Al finalizar su abrazo con la rubia, se dirigió al hermano de la misma, que la saludó con una ligera sonrisa y un movimiento de mano, Serena se contentó con esto y devolvió el gesto.

Ya terminadas las formalidades, todos se sentaron y dispusieron a ponerse al día, pero fue en ese momento que Serena se acordó que debía dar por inaugurado el evento. Así que, tras explicar esto a sus amigos, se levantó de su silla, en búsqueda de dirigirse a una tarima que estaba al fondo del salón. Pero antes de que pudiera continuar, fue interrumpida por un sonido de jadeos y gritos ahogados, al desviar la mirada, se encontró con Calem, en un estado que reflejaba cansancio extremo.

–¿Calem? ¿Dónde te habías metido? ¡Te había estado buscando! –Mintió la chica, lo cierto es que entre toda la gente que tuvo que saludar y el evento en sí, se olvidó por completo del chico que la trajo al lugar.

–Resulta que no pude encontrar campo en la Plaza Central, por lo que tuve que buscar campo en otra zona de Lumiose, pero no logré encontrar campo sino hasta frente el Café Enfoque en el Boulevard Sur, y tuve que caminar desde ahí hasta acá. –Contestó entre varios jadeos. Sin esperar mucho más, se hizo campo en medio de Shauna y Miette, que lo saludaron entre risas, de misma forma, el resto de gente alrededor, no pudo evitar reír ante la anécdota. Serena, después de carcajear por unos segundos, continuó su camino a la tarima. Una vez arriba de esta, encendió un micrófono, interrumpiendo así la música de sonaba de fondo, llamando la atención de la gente. El silencio se apoderó del lugar, en el que solo se podían oír a algunas personas tosiendo o acomodándose en su silla, la pelimiel se mantuvo callada, mientras pensaba que decir. Cuando ya tuvo un monólogo preparado en su mente, se dispuso a soltarlo en forma de discurso.

–Buenos días a todos los presentes, me encuentro encantada de que todos ustedes hayan logrado asistir a la fiesta de cumpleaños de mi hija, y les agradezco por eso. También agradezco a quienes no están, pero aun así llamaron o enviaron una carta, ejemplo rápido, mi amiga y ex rival en los performers, Nini, que se encuentra en la lejana región de Almia investigando sobre la moda local. En resumen, gracias por sacar tiempo de sus apretadas agendas, más si tomamos en cuenta los títulos de muchos acá, para venir. –Con lo dicho, el público soltó unas cuantas risas, la pelimiel continuó. –Saben, tal vez la persona por la que muchos estén acá, ya no se encuentre entre nosotros, pero como dice mi gran amigo Brock; tal vez ya Ash no esté acá, pero nos dejó a su hija para unirnos aún más, y recordarnos que la clave del éxito está en ayudar a los demás y amar a nuestros Pokémon, en no olvidar que como cuando niños, debemos disfrutar todo aquello que hacemos. Yo creo en eso, y espero que ustedes también. Gracias, y feliz cumpleaños número cinco mi pequeña azabachita. –Ante esto, el público empezó a aplaudir, algunos aun conmovidos por el recuerdo del padre de la niña. –Por cierto, no deben olvidar que después del almuerzo habrá un torneo amistoso. Puede participar él que lo desee y solo se utilizará a un Pokémon, ¡bon appétit!

La ojiazul se acercó de nuevo a la mesa donde estaban ubicados sus amigos, estos le dieron una sonrisa aprobatoria a la chica apenas la vieron acercarse, sobretodo Brock, que estaba orgulloso de que hubiera usado su frase en el discurso. La chica les devolvió la sonrisa y se sentó en su asiento, con su hija a un lado y Shauna en el otro, Yvonne en medio de su madre y Lillie. Sin mediar más palabras, el grupo se dispuso a comer. La comida constaba de un ratatouille de entrada, Sopa a la Chansey con acompañamiento de arroz, y un arreglado de setas y mini setas con fresco de baya citrus como plato principal. Terminado este último, se repartieron los postres, donde destacaban los macarons y Poképuff preparados por Miette. Una vez todos se encontraban satisfechos, las conversaciones empezaron, y todos se empezaron a poner al día con los miembros de sus mesas y mesas aledañas, lo mismo para el grupo de ex compañeros del azabache, que tenían mucho que escuchar de cada uno.

–Siento que ni mis padres ni mis hermanos pudieran venir, Serena. Pero mis padres andan de viaje por Fiore y mis hermanos, bueno, ellos están redecorando el gimnasio para que se vea como lo que es, un gimnasio tipo roca, otra vez. –Dijo el moreno de ojos rasgados, entre apenado y cansado.

–Yo igual, mis hermanas están de viaje por Hoenn con algo relacionado a los concursos. –Complementó la pelinaranja, con cara de desapruebo ante lo dicho.

–Tranquilos chicos, realmente no es problema, que se molestaran en venir hasta acá es más que suficiente para mí. –Les respondió la pelimiel con una cálida sonrisa, capaz de derretir hasta un Avalugg.

–¡No es ninguna molestia! –Dijo el achinado de manera acelerada. –Siempre es un placer venir a Kalos a verlas, a verlos a todos ustedes, chicos. –Continuó de manera similar, primero viendo a la niña y su madre, y luego dirigiéndose al resto del grupo. Ante esto, todos sonrieron y agradecieron alegando poseer el mismo sentimiento. Después de la escena anterior, se formó un pequeño momento de silencio, pero no uno incómodo, sino uno lleno de paz y armonía. Aun así, Serena decidió romperlo con tal seguir averiguando sobre lo vivido por sus amigos durante el tiempo que no se vieron.

–Entonces Brock, escuché por parte de May que te comprometiste con Lucy. –El moreno ante la pregunta de su amiga sonrió, para luego mostrar su mano derecha, donde relucía un anillo de plata.

–Es verdad, le pedí matrimonio hace un mes. Pensaba decírselo a todos hoy, pero al parecer Misty no se encargó de guardar bien el secreto. –Con esto, desvió su mirada a la pelinaranja que le sonrió de manera nerviosa. Al salir del asombro, el resto, que también desconocía la noticia, felicitó al mayor del grupo. –Gracias chicos. La idea era que lo dijéramos ambos, lastimosamente no se pudo, dado que desde que Anabel desapareció, Lucy se convirtió en la penúltima Cerebro de la Frontera de Kanto, detrás de Brandon. Y como Scott decidió venir con Brandon, Lucy se vio en la necesidad de quedarse para liderar en su ausencia. Pero no importa, igual podemos reunirnos y a celebrarlo durante el evento de Unova.

–¿Evento de Unova? –Preguntó Serena con curiosidad en la voz y la mirada.

–¿No te han avisado? –Respondió Brock con otra pregunta, totalmente atónito. La ojiazul negó con la cabeza, extrañada por la reacción de su amigo. –Eso es el colmo… Olvidan decirle a la primera persona a la que debían decirle. –Ante el comentario del moreno, la expresión de la chica solo reflejó aún más duda, al punto de impacientarse por la respuesta. El chico, al notar esto, se apuró a aclarar lo que decía. –Ese evento es una competencia de alto nivel entre entrenadores de gran renombre, todo con el fin de donar el dinero a la ONG de la Fundación Aether, el área encargada del cuidado de especies de Pokémon en peligro. Ese torneo se hará en el estadio PWT de Ciudad Driftveil, donde se realiza el torneo mundial de batallas Pokémon. Y el evento es en honor a Ash. –Serena no pudo evitar verse sorprendida al escuchar esto, y se vio envuelta por sentimientos encontrados ante todo el asunto. Cuando se dispuso a preguntar más respecto al torneo, una voz la interrumpió.

–La idea era que fuera sorpresa hasta el último momento, pero claramente fue mi error no aclarártelo, Brock. Al menos el resto de los invitados que se encuentra en el grupo fue más discreto al respecto. –Dicho esto, Brock desvió su mirada a sus demás amigos, a los cuales no les prestaba atención desde que empezó el tema con Serena, y pudo ver como los hermanos rubios de Alola, la morena de Unova y la peliazul de Sinnoh, lo miraban de manera desaprobatoria. El moreno les respondió alegando que lo mismo le pasó a él con el tema de su matrimonio, y luego se disculpó con el hombre, que aclaró que no era nada. Ahora Serena, acompañada de su hija, se hallaban mirando a éste mismo, en búsqueda de una explicación. –Ya que se desveló el secreto, supongo que les tendré que contar de que trata el evento, a las anfitrionas del día de hoy.

Tomó aire, y prosiguió con los detalles. –Desde lo sucedido con Ash, siempre tuve la espina de no haber hecho algo en su honor, algo que agradara a su recuerdo. Cuando obtuve el puesto de Presidente de la Liga Pokémon, que en paz descanse Charles, me llegó la idea de dedicarle una liga a Ash, luego se me ocurrió un evento amistoso. Pero la idea final me llegó hablando con el Señor Aether aquí presente, que me comentó que la ONG de su compañía estaba laqueando de recursos, que de alguna manera un par de proyectos terminaron saliendo más caros de lo esperado y que el dinero hacía falta. Fue cuando le propuse realizar un evento beneficiario con la idea de ayudar a la organización y de paso a los Pokémon necesitados. La idea cayó de maravilla, y decidí hacer un torneo con las figuras del mundo de las batallas Pokémon, y dedicárselo a Ash. De todas formas, es algo que él hubiera amado, un torneo de ese calibre, con el fin de ayudar a los Pokémon por los que arriesgo su vida contables veces; es algo casi poético. Tu padre fue una gran persona niña. –Dijo dirigiéndose a Y, dando por terminada su explicación.

–Gracias por hacer eso por mi papi, Señor Scott. Seguro él estará muy feliz de ver las batallas desde el cielo. –El hombre mayor sonrió nostálgicamente con lo dicho por la pequeña.

–¿Al final como definieron la lista de invitados al torneo? ¿Ya está completa? –Preguntó Calem, que se había mantenido al margen de la conversación, entre decepcionado e intrigado.

–Excelente pregunta, Chico. –Le respondió de manera animada Scott. –En un inicio pensaba hacer un recopilatorio solo de miembros de la Elite Four y Campeones regionales. Pero la idea central era homenajear al padre de la linda cumpleañera. –Aclaró mientras revolvía el cabello de Yvonne, provocando la risa de ésta. –Así que, para que fuera más acorde con eso, decidí hacer un conglomerado de actuales y antiguos Campeones Regionales, varios miembros y ex miembros de la Elite y campeones de liga y del Gran Festival de Coordinación. Además, algunos de los mejores puntuados de entre las últimas cinco ligas, líderes de gimnasio, Cerebros de la Frontera, capitanes del Recorrido Insular de Alola y de los Kahunas de la misma región. Y, para completar cupos, representantes de grupos importantes fuera de las batallas Pokémon, como el caso de los profesores y doctores Pokémon. A las performers decidí no incluirlas, pues su área de trabajo no se enfoca en las batallas, y siento sería un desperdicio, eso no significa que me olvidé de ellas, el acto de apertura será organizado por performers.

El grupo se hallaba bastante sorprendido ante la magnitud del evento, varias miradas de emoción y desafío podían ser vistas, pero la que trasmitía más emoción de todas, era la de la pequeña Ketchum. –Respecto a la segunda pregunta, aún no he terminado de enviar todas las invitaciones, me faltan algunos de Hoenn y todos los de Kalos y Alola, el único requisito es que hayan conocido en persona a Ash y al menos interactuado una vez con él. –Esto provocó que el miembro de la Elite Four de Kalos bajara la mirada en señal de pena. –No te desanimes, hice dos excepciones a esa regla, una eres tú, pues me costa que eres un amigo de mucho tiempo de Serena. El otro fue Hau, el Campeón de Alola, de lo contario hubiera sido el único campeón en quedar fuera; y de paso, lo conozco, y sé que no me hubiera dejado tranquilo por meses de no invitarlo. Eso me lleva a la cuestión. Chicos… Calem, May y Kiawe ¿Les interesaría participar? Y claro, Shauna, ¿Te interesaría hacer le show de apertura con Aria? –Ninguno de los cuatro dudó en aceptar la oferta de inmediato, lo que dejó satisfecho al hombre con sobrepeso. –Perfecto, la lista de líderes de gimnasio no la tengo terminada, así que no se desanimen los que creen que quedaron afuera. Pero el torneo está lejos de estar listo, todavía tengo que organizar bastantes cosas. El evento será en dos meses, en vísperas de la fecha que Ash nos dejó. Entonces, y si me permiten, debo aprovechar e invitar al resto de personas de la lista que tengo por ahora, adiós.