Decisiones
El día después al funeral pareció perderse en el tiempo y espacio y con falsa naturalidad llegó el tedioso lunes. Ese día el último miembro faltante se incorporaría al concejo estudiantil, Darkness debería comunicar el resultado de las audiciones y los alumnos de tercer año alistarían los detalles para su viaje de estudios, el cual se efectuaría el viernes de esa misma semana.
Temari llegó temprano al colegio así que pensó que sería mejor permanecer en la vieja sala de música antes de que la campana sonara. Abrió la puerta con calma e ingresó sintiendo como la melancolía la movía suavemente como si de una brisa agridulce se tratase. Ese cuarto albergaba hermosos recuerdos y, sin darse cuenta, estaba rosando con las puntas de los dedos los paneles, las partituras, los amplificadores y hasta la propia guitarra de Kasumi, como si quisiera redescubrir todas las emociones expresadas en el lugar.
Y como si fuese un santuario mágico que le permitiese comunicarse con ella, comenzó a desear en voz alta y suave– sería tan agradable poder oír tu voz una vez más para saber que todo estará bien… para poder escucharte decir adiós y sonreír –soltó al final con un nudo en la garganta, hizo una pausa y dejó salir un amargo suspiro antes de continuar– de haber terminado la última canción podría guardado esa letra y música como si se fuera mi más preciado tesoro y tocarla para ti... eso sería…
Pero la Sabuko se vio obligada a detener su monologo puesto la puerta comenzó a abrirse paulatinamente y se sorprendió bastante al reconocer al visitante– Shikamaru-kun… –murmuró y sus no pudo evitar esbozar una pequeña sonrisa– ¿qué haces aquí?
-Llegué al salón y no te vi allí y pensé que estarías aquí –soltó sin pensarlo en verdad.
Soy un idiota –pensó– ahora va a pensar que la acoso. No sé porque le dije eso, de hecho ni siquiera sé por qué estoy aquí, supongo que solo quería verla. Tengo que decir algo pronto o se haga una hará equivocada sobre el asunto– etto… te oías un poco triste el sábado y pensé que quizás querrías hablar sobre eso… –se justificó con la mayor elocuencia posible.
Ella negó con la cabeza suavemente mientras cerraba sus ojos y ampliaba su sonrisa– estoy bien, pero ¿cómo supiste que estaba aquí?
-¿Dónde más podrías estar? –preguntó cómo descifrando todos los movimientos de la rubia.
-Este es… mi lugar –pensó en un susurro comprendiendo de golpe que aún había algo que podría hacerla feliz, y si había una cosa quizás había más. Su lugar en el colegio, ese mismo que la aislaba de todo lo que le desagradaba estaba intacto y además, resguardaba todos los recuerdos de épocas mejores.
El Nara se limitó a asentir con la cabeza ante tal afirmación. Temari volvía a brillar con luz propia, una luz que Shikamaru nunca antes había notado y de repente le parecía encantadora, era tan dulce cuando no estaba a la defensiva cuando dejaba de ser fuerte para ser solo una chica común.
-Alejarme de esto no sería respetuoso hacia su recuerdo –habló refutando la ideología de Mei sobre su hermana– sería temerle a la perfección y crecer manteniendo mi distancia hacia Katsu –comprendió de repente y todo pareció tan claro– no voy a ver su sueño desvanecerse mientras rezo en vano que ella pueda revivir.
Una vez que esta epifanía tuvo lugar en su corazón, la angustia se fue de ella, fue como si de golpe alguien le hubiese permitido ser feliz nuevamente. Su corazón desnudo en la tempestad producida por el dolor había sido arropado para entender que si estamos constantemente temerosos de la perfección podríamos cerrar la historia mucho antes de conocer el verdadero final. Y así, tan sutil como eso, logró sanar con ese armónico sentimiento el dolor de su corazón.
El moreno solo sonrió, Temari no había dejado de ser fuerte como él pensó con anterioridad y ella nunca sería una chica común. Pero podía ser la misma persona dinámica y tenaz de siempre y aun así conservar su preciosa y delicada esencia.
-Vamos a clases –le sugirió él abriendo la puerta justo antes de que la campana sonara.
Al llegar al salón de clases ambos se acomodaron en sus asientos antes de que el profesor llegase. Tayuya se veía gloriosa mientras alardeaba sobre lo fácil que sería para ella ganar el puesto de presidente de clase al competir con un "mocoso". Sus amigas la apoyaban con agudos y filosos comentarios pero el bullicio se silenció por sí mismo cuando su sensei hizo su entrada acompañado de la secretaria de la Directora.
-Alumnos, antes de comenzar las clases de hoy Shizune-san tiene un anuncio que hacerles –enunció con perfecta rigidez el maestro y todos comprendieron de qué se trataba.
-Buenos días alumnos, les traigo un mensaje de parte del concejo que ha elegido al alumno que representará a este curso por el resto del año –habló pausadamente haciendo un introducción y dejando que las ansias invadieran tanto a Tayuya como a Shikamaru y Temari– antes que nada, debo comunicarles que la elección estuvo muy pareja y un voto hizo la diferencia, literalmente –continuaba en ese monologo sin fin que solo provocaba que los candidatos se aferraran a sus asientos mientras Temari se preguntaba si Mei habría sido tan cruel como para retirar su voto– sin más preámbulos, el nombre del alumno que pasará de inmediato a formar parte del concejo estudiantil es: Shikamaru Nara.
Nadie movió un musculo, ni siquiera Temari. Tayuya estaba atónita pero los murmullos de sus amigas no se hicieron esperar, cada una de ellas tenía un comentario burlón dirigido a la pelirroja quien seguía en estado de shock. Shikamaru atinó a ponerse de pie y agradecer con las siguientes palabras– muchas gracias Shizune-san, es para mi un honor.
Y luego se sentó suavemente como si nada hubiese sucedido, fue entonces que Tayuya reaccionó dirigiéndole la mirada más cortante que tenía, estaba furiosa y sorprendida, pero más que nada rabiosa. No solo Itachi le había ganado año tras año sino que ahora un simple estudiante de tercero tomaba su lugar, si de algo estaba segura es de que no permitiría que Shikamaru se relajara en su mandato.
Antes de retirarme tengo un último anuncio que hacer– Sabuko Temari-chan, la directora quiere verte, acompáñame por favor –solicitó la amable mujer y la rubia no tuvo más opción que ponerse de pie y seguirla. Los murmullos no se hicieron esperar, Temari comenzaba a adquirir fama de chica problemática, sin embargo, ella sabía bien el porqué era citada a la oficina de la directora y estaba segura de que encontraría algunas caras conocidas en ese lugar.
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Al igual que la Sabuko, la Yamanaka y el Uchiha fueron llamados a acudir a la oficina de Tsunade con un único propósito: comunicar su decisión. Habían pasado dos días desde las audiciones y desde entonces ninguno de los miembros de Darkness habían hablado entre sí sobre el casting, no obstante, la directora esperaba una respuesta concisa y más aún tenía cierta preferencia por una participante.
-Los he reunido aquí para escuchar el nombre de la persona que reemplazara a Terumi Kasumi en la banda –anunció secamente la mujer de avanzada edad.
-Aún no hemos decidido –soltó Ino un poco temerosa de la respuesta.
-Ya veo –pronunció Tsunade como previendo la situación– pues este juego de ganar tiempo que se han propuesto jugar llegó a su fin –aclaró revelando las intenciones de los tres ante lo cual Darkness enmudeció– si no tienen un reemplazo yo nombraré uno, Toketane Samui me comentó que una alumna de tercero lo hizo muy bien…
Está hablando de Haruno –pensaron los tres casi como si de telepatía se tratase –debo detener esto –pero a ninguno se le ocurría nada.
-Por ende considero apropiado que Sa-…–comenzó a nombrar la directora cuando Sasuke interrumpió abruptamente.
-Disculpe a Ino-chan, Tsunade-sama, ella no pudimos comunicarle a ella quien sería el reemplazo pero si tenemos al cuarto integrante –mintió descaradamente suplicando que su mente le permitiese crear una historia tan creíble que alejara a Haruno de la Darkness.
-¿Yamanaka no participó en el proceso de elección del nuevo integrante? –preguntó incrédula la mujer.
-No es eso directora, es solo que les deje bien en claro quién era la persona que me agradaba para el puesto por ende delegué la decisión final en sus manos –continuó nerviosa con la maraña de mentiras que el Uchiha había iniciado.
-Oh bueno, si ya está decidido entonces solo falta que me digan el nombre de la persona que reemplazara a Terumi –expresó la mujer expectante de la respuesta que escucharía a continuación.
Debo arreglar esto, pero ¿qué puedo hacer? No hay nadie como Kasumi-chan, nadie tiene su espíritu y su emoción, nadie me enseño tanto de mi misma como ella –pensó la Sabuko presionada por la situación– justo ahora que comenzaba a sentirme mejor, que comenzaba a reencontrarme conmigo y con ella…
-Y bien señorita Sabuko… ¿me dirá el nombre o está intentando materializar a un nuevo estudiante? –preguntó Tsunade irónica, dudando del grupo.
-¡Se llama Hyuga! –habló con voz potente la rubia sin saber por qué y Sasuke volteó bruscamente para mirar a Temari sin entender qué diablos sucedía.
-¿Hyuga? –Preguntó la directora y luego repreguntó con más duda– ¿Hyuga Hanabi?
-No –respondió Temari creyendo que se trataba de alguna treta de la mujer– Hyuga Hinata.
Sasuke no tenía idea de que estaba sucediendo, ¿cómo es que Temari conocía a Hinata? ¿Cuánta confianza se tenían como para la rubia tomara una decisión así sobre la peliazul? ¿La interrupción de la dama de ojos perlados en su vida era casualidad o un acto premeditado por alguien más?
-Oh ya veo –respondió la directora intrigada– bueno en ese caso todo está arreglado, retírense ahora.
Los tres salieron en silencio de la oficina y una vez en el pasillo las preguntas no se hicieron esperar.
-¿Quién es Hyuga Hinata? –preguntó Ino inocentemente.
-Es mi vecina, la conocí el sábado –argumentó Temari llevándose una mano a la cabeza, como intentado solucionar el embrollo que había armado.
-¿Tu vecina? –Preguntó Sasuke aun pasmado– ¿el sábado? ¡¿Entonces metiste a una completa extraña en este problema?! –inquirió furioso.
-¿Desde cuándo te preocupas tanto por los demás? –Indagó la Sabuko molesta, pero no estaba enojada con él, estaba simplemente estresada y al notar el tono en que lo dijo se corrigió– lo lamento Sasuke-kun, pero no se me ocurrió nada más, ni siquiera sé por qué dije su nombre.
-Bueno creo que lo único que podemos hacer ahora es preguntarle si se quiere unir a nosotros –sugirió la Yamanaka lo más optimistamente posible.
-El sábado –repitió la alumna de quinto para luego aclarar ante un recuerdo pasajero– no fue el sábado.
-¿Uhm? –masculló el azabache.
-La primera vez que la vi fue en la sala de música –realizó una pausa mientras recordaba todo claramente como si de una película se tratase– y estaba contigo Ino-chan…
Las miradas recayeron en Ino y de pronto recordó a esa chica extraña que había visitado el lugar de ensayo y presenciado el bochornoso espectáculo que Sakura había armado ahí.
-¡Es verdad! Ella va a nuestro curso –recapituló y luego detalló un poco más la información que tenía– de hecho, ¿no se sienta detrás de ti, Sasuke-kun?
-Sí, eso creo –respondió vagamente sin querer dar a conocer las pequeñas charlas que ellos ya había compartido.
-Debería hablar con ella lo antes posible, después de todo, fui yo quien la metió en este lío –sugirió Temari sintiéndose responsable.
-Fue por una buena causa, si Haruno entrara a Darkness estoy segura de que nosotros abandonaríamos la banda –justificó Ino.
-O asesinaríamos sangrientamente a la mujer con pelo de chicle –agregó el Uchiha y ambas rieron a pesar de que él lo dijo muy en serio.
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Kasumi apareció ante Hinata justo antes de que la campana marcara el final del primer bloque de clases y diera paso al recreo. Sin embargo, por la cantidad de gente en el salón, la comunicación era limitada. Sabiendo esto la Terumi optó por solicitar– Hinata-chan ¿podríamos encontrarnos en la azotea durante el receso? Es importante.
La Hyuga asintió con la cabeza y he de admitir que la curiosidad llegó a tocarla, la pelirroja se veía cabizbaja y apagada, quizás aún estaba molesta por lo ocurrido el sábado puesto que no volvió a aparecer al día siguiente. Hinata no se había molestado por eso, sabía bien que la dama de ojos azulados amaba profundamente a su amiga y por eso había reaccionado de esa manera.
Kasumi desapareció justo después de obtener confirmación sobre el encuentro pactado y en ese mismo momento Ino y Sasuke volvieron al aula. Y al sentirse un poco más observada de lo normal, levantó sutilmente la vista para notar que Ino la miraba de reojo desde su asiento. Casi sin pensarlo levantó por completo la cabeza para apreciar mejor la extraña situación y con una expresión de intriga le devolvió la mirada ante lo cual la Yamanaka cesó apresuradamente de su acción.
-¿Nani? –susurró casi imperceptiblemente.
-No le prestes atención –fue la sugerencia que le llegó de boca del Uchiha.
-Está bien –fue la sumisa respuesta que emanó, después de todo, no parecía tener verdadera importancia. Y el tema se fue totalmente de su mente cuando la campana al fin sonó. Hinata salió calmadamente del salón y Sasuke atinó a seguirla pero una dama que se estaba volviendo una molestia no lo dejó avanzar.
-Entonces Sasuke-lindo-kun… dime, ¿ya me eligieron para cantar en Darkness? –inquirió la Haruno mientras intentando traspasar a toda costa la distancia que Sasuke se esforzaba por delimitar.
-Claro que no fue su respuesta desafinaste horriblemente –acotó sin pelos en la lengua pero Sakura pareció resbalarle la ofensa.
-Oh estas de mal humor –justificó ella mientras intentaba aferrarse a su brazo, afortunadamente Ino llegó al rescate separándola rudamente, lo que le valió una mirada asesina por parte de la pelirosa.
-Ya déjalo en paz –ordenó cansada de la situación– ¿no te bastó arruinar mi canción que encima debes acosar a Sasuke-kun? –inquirió ella desafiante.
-Mira Yamanaka, tu aspecto de nena bonita y rebeldía de rock star no me afecta en lo más mínimo –estableció cambiando totalmente de humor– así que no te metas en mi camino o me las pagaras caro.
-Estoy temblando de miedo –redobló la rubia sarcásticamente, sin temor alguno.
-Que así sea –sentenció la ojijade para posteriormente retirarse del salón.
Mientras tanto en la azotea del colegio dos damas se reencontraban, Hinata se sorprendió por la hermosa vista desde las alturas y no pudo evitar estremecerse cuando la brisa decidió jugar con su cabello. Y junto con la agradable brisa ella llegó.
-Lamento haberte pedido que vengas hasta aquí –pronunció la pelirroja situándose al lado de la Hyuga y apoyándose en la baranda al igual que la mencionada.
-Me alegra que lo hayas hecho, la vista es preciosa –admitió ella mientras recorría los alrededores con sus perlados ojos.
-Este es mi sitio favorito en toda la escuela –mencionó Kasumi– aquí Temari y yo tocamos para toda la escuela por primera vez, recuerdo que robamos electricidad desde el teatro que ves desde aquí, puesto que ese edificio tiene una entrada alternativa y un generador de emergencia.
-¿Robaron energía? –Repitió intrigada por la historia– ¿Por qué harían eso?
-Queríamos tocar para un gran público y teníamos miedo de que intentaran detenernos en medio de la canción –argumentó dejando salir leves risitas al recordar la travesura.
-Suena como mucha diversión ¿no? –comentó la Hyuga dejándose contagiar por el sentimiento que la Terumi expresaba.
-Sí, pero eso no es todo –continuó sin perder ese calor interior que el recuerdo le había propiciado– aquí fue donde me enamoré de Itachi Uchiha.
Hinata no pudo evitar volverse para verla a la cara, sus ojos estaban llenos de un brillo que solo el amor puro puede propiciar y su sonrisa se extendía más y más– pero esa historia, te la contaré otro día– anunció y la peliazul no pudo evitar sonreír junto a ella al notar que lo que estaban sellando allí era como una promesa entre amigas de verdad.
-Pero la verdadera razón por la que te pedí que vinieras es porque quiero disculparme –exclamó Kasumi y luego pasó a explicar el motivo– a veces pierdo la cabeza cuando alguien que quiero sufre pero tú no eres como yo, tú has podido ver donde yo estaba ciega… sin embargo, tu autocontrol es tan asombroso como peligroso y es por eso que…
Pero Kasumi no puedo terminar la frase sin voltear para ver que el rechinido metálico que había interrumpido sus palabras era ni más ni menos que la puerta de la azotea siendo abierta por Sasuke. La sorpresa las invadió a ambas por igual, ninguna tenía la más pálida idea de qué era lo que el Uchiha estaba haciendo allí. Al notar la presencia de la peliazul comenzó a encaminarse rumbo hacia donde ella se encontraba.
Cuando la distancia fue insignificantica, cuando finalmente se encontraron cara a cara, la expresión de Sasuke estaba seria pero no era la habitual, esta expresión demostraba más que solo antipatía, ese rostro pedía a gritos una explicación.
-¿Cómo conociste a Temari-chan? –preguntó secamente, esta vez no se dejaría llevar por tiernas expresiones o una cara bonita.
-¿Disculpa? –preguntó Hinata casi ofendida por el rudo cuestionario en el que se estaba aventurando.
-Me oíste bien –replicó él sin intensiones de abandonar su postura.
-Sabuko-chan vive en la casa que esta junto a la mía –respondió la Hyuga mientras se cruzaba de brazos como tomando una actitud defensiva pero sin dar el brazo a torcer.
-¿Conociste a mi hermano Itachi? –continuó él como si nada.
-No –contestó ella igual de seca y molesta que él.
-¿Conociste a Kasumi? –inquirió esta vez y, como desde la primera pregunta, la verdad fluyó desde los labios de la Hyuga para morir en los oídos del Uchiha.
-Sí –afirmó sin rodeos.
-¿Eras su amiga?
-Sí.
-¿Sabías que yo era el hermano de su novio cuando hablamos por primera vez? –la pregunta pareció tajante.
-No, de hecho no lo supe hasta el sábado –explicó sin muchos ánimos de seguir la conversación.
La respuesta pareció desconcertar al Uchiha quien se mostró aturdido y pensativo por unos minutos, tiempo en el cual la Hyuga aprovecho para marcharse, o al menos eso intentó. Pero esta vez él no la dejaría ir así de fácil, así que tomándola por la muñeca la detuvo y obligó a retroceder.
-¿Por qué siempre haces eso? –Preguntó con un marcado deje de molestia y elevando el tono de su voz prosiguió– ¿por qué siempre te vas así?
Hinata estaba furiosa así que con un movimiento, cargado más de velocidad que de fuerza, se liberó con dificultad de su agarre para luego manifestar con firmeza– no es muy agradable que digamos estar siendo sometida a un interrogatorio sin sentido.
-No tienes que hablar conmigo sino quieres, solo dímelo y ya –refunfuñó él dejándose llevar por la mezcla de emociones del momento– no es como si fuera un premio hablar contigo.
La gente tiende a decir las cosas más estúpidas cuando están enojados y en el caso de Sasuke Uchiha estas serían una combinación de palabras de la cual se arrepentiría pronto.
-Me parece justo, así que ¿por qué no sigues tu propio consejo y me dejas en paz? –finalizó ella igual de molesta que él para luego marcharse.
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Maziixd: Hola C:
esa persona es algo que Hinata misma contará más adelante, es verdad Naruto todavía no aparece... quería meterlo en la historia pero no sabia bien como, es decir darle un papel secundario. Kiba viene por dos, aunque él ya apareció y Shino también aparecerá pronto. Gaara ya sabe lo que quiere y va a aprovechar cualquier oportunidad que tenga pero no te olvides que es un sasuhina. Intentaré actualizar lo más seguido posible, espero no te aburras de esperar. Saludos.
lady-darkness-chan: ella te lo cuenta muy pronto :3
Azumy: muchas gracias! o3o me estoy esforzando porque quede lo más coherente posible, espero disfrutes el cap. Saludos.
