Perdon por la tardanza! Pero aqui esta el capitulo, y me atrevo a decir que les va a gustar... xP
Pero antes, muchisimas gracias por todos sus reviews! Me alegra mucho que les este gustando la historia, y espero que este capitulo no los valla a decepcionar!
Por cierto, ayer me decidi y finalmente le hice un tributo a esta adorable pareja XD Asi es, hice un AMV para RyomaxTomoka, y dejenme decirles que es el unico que hay para ellos, por lo menos que he podido encontrar xP Para los que lo quieran ver, aqui esta la direccion: www. youtube. com / watch?vgJrpW0yXcSU (Solo quitenle los espacios y listo!) Pasense por alla y dejenme un comment o algo, si? Lo apreciaria un monton!
Ahora si, con el capitulo! xD
Capítulo 10.
Confusión.
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Taaaiinnggg – Taaaaiiiinnngg
Un suspiro de alivio abandonó los delgados labios de una chica de cabellos vinotinto, mientras que cerraba sus cuadernos y los guardaba en su bolso. Al fin había llegado el receso, después de haber tenido dos módulos completos viendo Historia de la Humanidad, una materia que aunque a la joven japonesa se le hacía interesante, en algunos momentos no podía llegar a ser más aburrida.
Soltando un nuevo suspiro, la chica abrió los ojos, observando por unos instantes la marea de jóvenes que estaban abandonando a duras penas el salón intentando salir a comer afuera, antes de parpadear con ligera sorpresa; Sus trenzas revolotearon a su alrededor con el movimiento de su cabeza, que se movía de lado a lado intentando buscar en vano al chico de ojos dorados.
"En donde podrá estar...?... No lo he visto en todo el día.."
La voz que resonó en su cabeza estaba cargada con inconfundible preocupación, y los delicados rasgos del rostro de la joven muchacha se contorsionaron con la misma, pero justo cuando estaba a punto de levantarse e irlo a buscar por sí misma, un alegre rostro adornado con una gran sonrisa apareció frente a ella.
-Sakuno!-
Sakuno, prácticamente cayéndose para atrás, logro recuperar la compostura y se quedo medio parada-medio sentada en su pupitre, curvando sus labios en una leve sonrisa. –Eh, no hagas eso Tomo-chan,..me asustaste..-
El comentario lo que hizo fue ganar una serie de alegres carcajadas por parte de la chica con los cabellos castaños, quién agitó una mano en el aire como restándole importancia, -Vamos, Sakuno! n.n No puedes ir por ahí asustándote por todo! Y menos si lo único que estoy haciendo es saludarte!-
Sakuno rió débilmente, una sonrisa nerviosa en su rostro, -Ehh.. tienes razón, Tomo-chan-
-Por supuesto que la tengo!, Qué esperabas? n.n-Bromeó Tomoka, sonriéndole alegremente por unos segundos más, antes de que su expresión fuera cambiada por una pensativa, -Ah! Ya recuerdo!, Oye, Sakuno, no has visto a Ryoma?-Le preguntó, con un tono de voz un poco más serio.
"Ella también lo notó, así que no soy yo imaginando cosas" Fue el simple pensamiento que pasó por la mente de la pelivinotinto, quién se limitó a negar con la cabeza y a darle a Tomoka una mirada preocupada. –Iie, Tomo-chan.. tú lo has visto?-
-Nuh-huh-Dijo la otra chica a su vez, negando también con la cabeza, -No desde el período de Matemáticas-
El ceño de Sakuno se frunció, y su mirada se clavo pensativamente en el suelo, mientras que la preocupación comenzaba a evidenciarse en su voz, -Que raro... me pregunto en donde estará..-
-Argh! No lo sé! Pero tengo que encontrarlo! -Exclamó la Osakada de repente, blandiendo una caja de almuerzo de un lado a otro, y atrayendo nuevamente la atención de su amiga hacia ella -Mi kaasan le mando a Ryoma un pedazo del pastel de Fresas que hizo ayer! Y tengo que dárselo ahora que todavía está fresco! T.T-
Sakuno parpadeó con sorpresa un par de veces, y apenas había abierto la boca para contestarle, Tomoka ya había comenzado a hablar otra vez.
-Ahhh supongo que me iré a buscarlo, tengo que apurarme para intentar encontrarlo antes de que suene el timbre! nn-Dijo sonriendo y agitando la mano que tenía libre en señal de despedida, mientras que comenzaba a alejarse de la muchacha en dirección a la puerta, -Nos vemos luego, Sakuno!-
-Espera! Tomok--!-Pero antes de que pudiese decir o hacer nada, Tomoka ya se había perdido de vista, dejando a Sakuno parada allí con una mano extendida en el aire.
- --Ka...-Terminó finalmente, soltando un suspiro y volviendo a sentarse en su pupitre, sus ojos abriéndose y reflejando una expresión apesadumbrada.
"...Supongo que hoy comeré sola"
Tomoka había estado caminando sin rumbo pasando por todas las secciones en búsqueda del Tenista, cuando de repente una brillante idea se formó en su mente.
Y había sido esa idea la que la había llevado a la azotea, una parte de ella sintiéndose extrañamente segura de que allí era el sitio en el que se encontraría el chico, el paquete conteniendo el pedazo del pastel de fresas apretado cuidadosamente contra su pecho.
Con la mano que tenía libre, Tomoka empujo abierta la puerta que daba hacia la parte más alta del colegio, y después de que sus ojos se acostumbraron a la repentina y cegadora luz del sol, fueron recompensados con la figura de un chico de cabellos azabaches-azulados, que yacía acostado boca arriba en el medio del lugar.
Instantáneamente, la sonrisa de Tomoka se ensanchó, y los latidos de su corazón aumentaron su velocidad, al tiempo que abandonaba su seguro puesto en el marco de la puerta, y comenzaba a caminar hacia el muchacho.
-Ryoma!-
El aludido abrió perezosamente un ojo dorado, e inclino la cabeza levemente hacia atrás, viendo quién había sido exactamente el que lo había sacado de su siesta, aunque la alegre y femenina voz era bastante fácil de reconocer. Suspirando internamente, y volviendo a su posición anterior, Ryoma simplemente se limitó a hablarle con una voz apática, pero que no pudo evitar contener una nota de curiosidad en ella, -...Qué quieres?-
Tomoka, ya demasiado acostumbrada a las reacciones—o mejor dicho, a la falta de reacciones por parte de Ryoma, simplemente se paró a su lado, sonriéndole desde arriba y no dejando que su buen animo fuese afectado por el extraño comportamiento del chico, -Darte esto, Ryoma-san! n.n-Nuevamente un ojo dorado se abrió levemente y se dirigió hacia ella con expresión de curiosidad, Tomoka agrandó su sonrisa, -Mi mamá te mando un pedazo del Pastel de Fresas que hizo ayer!-Le dijo, extendiendo hacia él el paquete envuelto en una tela amarilla.
-...Pastel?-
-Uh-huh!, Pastel!, Y créeme, está muy bueno!, Ryoma-san! n.n-
Un par de segundos pasaron, y finalmente Ryoma soltó un suspiro, cerrando su ojo y ahora abriendo ambos, mientras que se incorporaba para quedar sentado en vez de acostado; Tomoka, por su parte, hizo el símbolo de la victoria internamente, sabiendo que había ganado la batalla, mientras que tomaba tranquilamente un asiento al lado del pelinegro.
"Heh, al parecer no sabe nada n.n... Aunque no sé si deba alegrarme por eso.. Después de todo, hubiese sido más fácil que se enterara de una vez.. Aunque no es que el que me guste sea un secreto, jejeje, después de todo, todos los saben!"
"--Todos menos él" Añadió una parte de la mente de Tomoka, y la japonesa no pudo evitar soltar una risita.
-..De qué te ríes?-Pregunto Ryoma con obvia confusión.
Tomoka simplemente rió un poco más, -De nada, de nada Ryoma-san!, Solo me estaba recordando de algo, eso es todo..-
Los dorados ojos de Ryoma se quedaron fijos en ella por unos segundos más, antes de dirigirse hacia el lado contrario, -...Hn-
-Hejejeje n.n Y dime, Ryoma-san, por qué estabas aquí tan solo eh?, no había tenido la oportunidad de hablarte en todo el día!-Exclamó Tomoka de repente, mientras que abría la caja de almuerzo y sacaba servilletas.
-...Hn, solo quería pensar-Y era cierto, aunque también había estado tratando de evadir precisamente a la chica que tenía sentada al frente; No sabía muy bien por qué, pero la conversación que habían tenido ayer mientras que hacían el trabajo de Inglés continuaba repitiéndose una y otra vez en su mente, algo que lo confundía sobre manera y estaba comenzando a molestarle, después de todo no era muy agradable que algo que quería olvidar simplemente se resistiera a desaparecer. Pero lo que lo molestaba más, era el hecho de que no podía ver a Tezuka sin que esa extraña sensación lo invadiera; Ayer en las prácticas, cada vez que el capitán le habló le había contestado con más hostilidad de la necesaria, y en una de esas prácticamente le había pegado una pelota mientras que estaban en los partidos de práctica; Ryoma había esperado que para hoy lo que sea que lo había poseído se hubiese ido lejos, pero cuando vio a Tezuka, el sentimiento se presentó nuevamente y aún más fuerte que antes... Y aunque el chico no lo quisiese admitir, él sabía muy bien que ese sentimiento se había producido gracias a la alegre pelicastaña, y hasta que no entendiera exactamente por qué había sido, había preferido tener el menor contacto posible con ella.
...Algo que al parecer no iba a ser posible.
El joven y talentoso Tenista suspiró internamente.
-Y cómo te fue en tus prácticas ayer, Ryoma-san? nn Saliste muy tarde?-Preguntó Tomoka de la nada, intentando sacarle conversación a Ryoma para romper el extraño silencio que se había formado entre ellos de repente, y diciendo lo primero que se le vino a la cabeza; No había una mejor forma de romper el hielo que hablar de Tenis cuando del menor de los Echizen se trataba.
El recuerdo de la pelota que por poco le pega a Tezuka regresó a la mente de Ryoma, y el chico sintió un ligero escalofrío recorrer su nuca ante la mirada que el Capitán del Equipo le había dirigido, -...Bien, las prácticas no duraron mucho-
Tomoka frunció el ceño imperceptiblemente ante la monótona respuesta de Ryoma, más escondió su descontento detrás de una gran sonrisa; Si, ese tipo de respuestas por parte de Ryoma eran una cosa normal, pero ella de verdad creía que Ryoma ya había tomado la confianza suficiente como para hablar más con ella... Pero talvez el chico solo estaba cansado y no tenía muchas ganas de hablar, no? –Ten, Ryoma! n.n Estoy segura de que te va a gustar! Este pastel es una de las especialidades de mi mamá!-Le dijo la japonesa con una gran sonrisa, mientras que le extendía el pastel; Cualquier trazo de su monólogo completamente ausente de su expresión.
Ryoma ojeó el pastel ligeramente, no pudiendo evitar que su boca se aguara un poco ante el delicioso aroma y apariencia; Él siempre había sentido una extraña debilidad por el pastel de Fresas.. -...Gracias-Dijo simplemente, mientras que tomaba el pastel de las manos de Tomoka y lo colocaba sobre su regazo.
-De nada Ryoma-san! n.n Me dices que tal te parece, eh?-
Ryoma meramente asintió, mientras que lentamente tomaba un pequeño bocado del suculento pastel de fresas y se lo metía en la boca; A su lado, Tomoka lo observaba expectante, su propio trozo de pastel yaciendo olvidado entre sus manos.
-...Esta muy bueno-Murmuró finalmente Ryoma, cerrando los ojos y tomando otro bocado más, concentrándose en la agradable sensación que le producía el pastel en su boca.
-Me alegra que te haya gustado, Ryoma-san! nn Espera a que pruebes el de chocolate! Le queda genial! n.n-Exclamó contentamente la pelicastaña, ella también finalmente metiendo un bocado del pastel en su boca.
La respuesta por parte de Ryoma fue un simple asentimiento de cabeza, mientras que abría ligeramente los ojos, y mordía contento el pastel.
Ambos chicos siguieron comiendo en silencio, el único sonido siendo el proveniente de las canchas o el de los pisos inferiores; Lentamente, Ryoma dirigió sus dorados ojos hacia la siempre alegre japonesa, observándola discretamente mientras que esta comía, una expresión de contento en su siempre alegre rostro; Ryoma de verdad se preguntaba que era lo que le estaba pasando con ella, no era normal el hecho de que él disfrutara tanto el simple hecho de estar en la presencia de alguien, y mucho menos de alguien tan ruidoso y energético como lo era Tomoka.
Pero después de todo, Momo-senpai también era así, no? Y no en vano el chico últimamente estaba muy cerca de convertirse en su mejor amigo.
Mejor dicho, ya era su mejor amigo.
Talvez Ryoma tenía una extraña simpatía por la gente alegre y espontánea; Después de todo, él era un chico muy callado, y si se pasaba todo el día con alguien más como él... heh, sin duda alguna sería un verdadero aburrimiento.
-Que fuiste a hacer al Centro Comercial la otra vez?-Preguntó Ryoma de repente, rompiendo el silencio, y Tomoka levantó la mirada para encontrarse con que el chico estaba concentrado en terminarse los restos de su trozo de Pastel; Sonriendo internamente, Tomoka soltó una alegre risa.
-n.n Hehehe, solo fui a pasear un rato con las chicas! Ya sabes, a ver las tiendas, comer helados, hablar... lo mismo de siempre nn-
Ryoma asintió con la cabeza, e iba a abrir la boca para decir un comentario cuando Tomoka lo interrumpió,
-Tenía varias semanas que no salía con ellas! n.nU hehehe ni siquiera me había enterado de que Kotomi y Chizu son novios! n.n se ven tan lindos juntos! .-
Novios
La palabra produjo una extraña sensación en el cuerpo de Ryoma, y sin él quererlo, su cerebro se puso a funcionar...
-Papá... como es.. el tener una novia?-
-Si quieres saberlo, trae a Tomoka a cenar nuevamente-
Se le había olvidado por completo el trato en el que había quedado con Nanjirou, y no había pensado mucho en eso gracias a que había tenido prácticas intensivas desde hacía unas semanas para acá; Pero ahora que la conversación había regresado a su mente, en su cerebro surgió un nuevo dilema...
Qué haría?
Si, era cierto, de verdad le interesaba obtener más información acerca del tema de las novias, y también era cierto que seguramente el que mayor información le podría dar sería su padre; Pero estaba dispuesto a soportar los embarazosos comentarios de su padre y de Nanako, y posiblemente de su madre también durante toda la cena?
...A Ryoma no le costó mucho el llegar a una respuesta.
Ahora, el problema era como decirle a Tomoka que quería que fuera a cenar a su casa nuevamente... Devolverle el favor? Nah, ella le había dicho eso porque él mismo la había invitado primero, así que él no tenía ningún favor que devolver; Hacer un trabajo? Menos, no tenían ningún trabajo que hacer y hace poco había hecho a hacer la composición de Inglés; Mi madre te quiere conocer? No, demasiado formal; Simplemente por que sí? No, era demasiado... sospechoso; Una... cita?
No, definitivamente no era una cita. Pero qué podía hacer para que Tomoka no malinterpretara las cosas y obtuviera ideas erróneas a partir de la situación?
Pero por otra parte…
...De verdad sería tan malo si Tomoka pensaba que era una cita?
De verdad sería tan malo si de verdad fuese una?
"Demonios"
Agitando la cabeza de lado a lado levemente para tratar de alejar todos esos confusos pensamientos de su mente, Ryoma se volteó hacia Tomoka, encontrándose con que la chica se acababa de voltear hacia él también.
Y sus miradas se encontraron.
Tomoka, quién tenía la intención de decirle cualquier cosa a Ryoma en orden de sacarle conversación, se encontró conque su voz simplemente se rehusaba a funcionar; Parecía como si su cerebro se hubiese quedado paralizado, y ningún pensamiento coherente pasara a través de él...
Tomoka había sentido algo parecido antes, cuando le preguntaban a la mitad de la clase cosas sobre las que ella no tenía la más mínima idea; Pero esto, esta sensación que estaba recorriendo su cuerpo en esos precisos instantes, en los que sus ojos estaban fijos en los de Ryoma, no tenía comparación alguna con esa, o con ninguna otra que ella hubiera sentido antes.
La sensación que ahora recorría su cuerpo esparcía una extraña calidez por su interior, y la hacía sentirse extrañamente nerviosa, pero a la vez a gusto; Era como si una corriente la recorriera completa, de pies a cabeza, llenándola de escalofríos e inundando su estómago de animalitos que revoloteaban y revoloteaban, haciéndole cosquillas y cortando cualquier pensamiento que pudiese pasar por su cabeza.
Tomoka no se podía ver a sí misma, pero estaba segura de que estaba sonrojada.
Y Ryoma, sin ella saberlo, estaba teniendo la misma sensación que ella estaba experimentando en esos momentos.
Sin saber exactamente por qué, o como, el cuerpo de Tomoka comenzó a moverse por sí solo, acercándose más hacia Ryoma e inclinando su rostro hacia el de él, sus ojos nunca, ni una vez, despegándose el uno del otro.
Y entonces, Tomoka lo besó.
Sus labios se unieron contra los de Ryoma suavemente, en una leve caricia que casi ni se sentía, pero lentamente Tomoka se inclinó más hacía él, y aumentó el contacto.
Ryoma, quién todavía tenía los ojos bien abiertos por la sorpresa, no atinó ni siquiera a parpadear; Él seguía allí, en la misma posición, su cerebro al parecer colapsando o haciendo cortocircuito, porque el chico no lograba moverse, no lograba pensar; Él simplemente estaba allí, sus labios adheridos a los de Tomoka, mientras que la chica los acariciaba suavemente.
Ryoma a decir verdad no tenía idea alguna de lo que estaba pasando, él jamás había sido besado ni había besado, y su cuerpo estaba teniendo problemas reaccionando y asimilando la sensación que se estaba esparciendo por su interior.
Y es que ni si quiera un partido de Tenis se comparaba con ella.
Lentamente, los sentidos comenzaron a regresar a al cuerpo de Tomoka, y la chica se dio cuenta de algo,
No me está correspondiendo.
De repente fue como si un balde de agua helada bañara todo su cuerpo, dejándola congelada hasta los huesos, desamparada, y entonces esa agradable sensación de sentirse en las nubes fue reemplazada por vergüenza y decepción.
Decepción, porque ella sabía que era lo que eso significaba.
Vergüenza, porque no sabía como iba a mirar a Ryoma a la cara después de lo que había hecho.
De lo que estaba haciendo.
La realización golpeó a Tomoka con fuerza, y la chica se separo de Ryoma rápidamente, como si estuviese siendo jalada por los cabellos por una fuerza invisible que la echó hacia atrás.
Ryoma, quién estaba a punto de finalmente rendirse ante la sensación, y tenía los ojos entrecerrados, se encontró con que de repente la cálida forma de Tomoka se separo de su cuerpo, y sus labios se encontraron con el indeseado frío de la mañana.
Sus ojos se abrieron por completo para encontrarse con que Tomoka lo miraba fijamente, sus castaños ojos siendo sacudidos por la emoción, y su rostro contorsionado por algo parecido a la desesperación y perplejidad.
Ryoma parpadeó levemente, sorprendido por el estado de la chica y por su repentina reacción. Su cerebro, que al parecer ya estaba comenzando a funcionar nuevamente, le decía a gritos que le dijera algo, lo que fuera! Que le dijera o que hiciera algo para tranquilizarla, para que se calmara..
..Aunque él no entendiera a totalidad que era lo que estaba causando su expresión.
Y entonces, sus labios se abrieron y cerraron un par de veces, hasta que su voz se decidió a salir correctamente, y un par de palabras abandonaron su extrañamente rasposa y temblorosa voz..
-Qué estás haciendo?-
De todas las palabras que podía haber pronunciado, de todas las cosas que podría haberle dicho, él le dijo eso. E instantáneamente, Ryoma supo que había cometido un error.
Qué estás haciendo?
El tono de voz de Ryoma había sido monótono, como si simplemente le estuviese preguntando el clima, y Tomoka, demasiado absorta en la profunda vergüenza, y ahora tristeza que la estaba invadiendo, no logró notar la nota temblorosa en las palabras del chico.
Qué estaba haciendo?
Qué había hecho?
Una profunda oleada de vergüenza se extendió por su cuerpo, y de repente, Tomoka no lograba hacerse a sí misma soportar estar allí, viéndole la cara a Ryoma, no después de lo que había hecho... no después de..
-Perdóname, Ryoma-sama!-
Fueron las únicas palabras que Tomoka pronunció, antes de salir corriendo de la azotea, sus apresurados pasos contra las escaleras resonando en los oídos de Ryoma una y otra y otra vez...
Los dorados ojos de Ryoma cayeron sobre una pieza de delgada tela amarilla, yaciendo apaciblemente junto a una cucharilla de plata que reposaba junto a unos restos de pastel...
-Mi mamá te mandó un pedazo del Pastel de Fresas que hizo ayer!-
-Me dices que tal te parece, Ryoma-san!-
-Me gusta un chico que...
-No te había visto hoy, Ryoma-san!-
-Gracias, Príncipe Ryoma!-
-Es un apodo, se lo pones a una persona cuando le tienes aprecio-
-Perdóname, Ryoma-sama!-
...Y por primera vez en mucho tiempo, Ryoma se sintió como golpeándose a sí mismo.
Ryoma no pudo hablar más con Tomoka en todo el resto del día.
En los recreos, la chica desaparecía y nadie sabía decirle con seguridad en donde se encontraba; Y la mayoría de las veces misteriosamente Sakuno desaparecía también. En las clases, Tomoka se rehusaba a mirarlo, y siempre se encontraba con la mirada perdida, como si estuviese apresada en su mente...
Hubo una vez en la que se cruzaron a la salida del salón; Pero Ryoma apenas había abierto la boca cuando Tomoka ya se había dado la vuelta, mezclándose rápidamente entre la marea de estudiantes que intentaban abandonar la institución, su expresión extrañamente acongojada, dejando a Ryoma allí parado con la boca entreabierta, y una expresión no muy diferente a la de ella.
Ryoma no entendía muy bien lo que pasaba, pero de lo que estaba seguro era de que algo andaba mal, y de que sea lo que fuese era culpa suya.
Pero de lo que estaba seguro, era de que tenía algo que ver con ese beso que Tomoka le había dado aquella mañana en la azotea.
Un ligero rubor prendió sus pálidas mejillas ante el recuerdo del inesperado evento, más aún así Ryoma frunció el ceño, caminando con la cabeza gacha y a paso rápido, teniendo en mente el intentar llegar lo más rápido que pudiera a su casa.
Tenía que hablar con alguien; Y ese alguien lamentablemente era su padre.
Él era el único que sería capaz de poder explicarle con claridad que era lo que estaba pasándole, de explicarle que era lo que le estaba pasando cada vez que estaba cerca de la hiperquinética chica que repentinamente se le había comenzado a meter más y más en la cabeza, y cuyos labios todavía podía sentir sobre los suyos.
Ryoma quería entender, de verdad quería hacerlo.
Lo que no quería aceptar, era que una parte de él ya lo entendía; que ya lo había entendido desde hacía mucho tiempo...
Y era esa misma parte la que le estaba enviando retazos de información a su mente, intentando que el tenista comenzara a entenderlo todo por sí mismo de una vez por todas.
-Hola Ryoma! Llegaste temprano hoy-
Nanjirou tranquilamente levantó la cabeza, desviando la mirada de su revista de bikinis y posándola en su hijo, quién tenía la cabeza gacha y la mirada fija en el suelo, su ceño profundamente fruncido, como si estuviese pensando con suma intensidad.
Nanjirou parpadeó con sorpresa, más frunció el ceño levemente.
-Ryoma, te pasa algo?-Preguntó algo dudoso, una leve mota de preocupación reflejándose en su voz.
-...Papá..?-
-Si?-Inquirió el hombre a su vez, inclinándose un poco hacia delante intentando oír las palabras que Ryoma iba a pronunciar, su estupefacta mirada fija en el rostro de su hijo.
Tomando una honda bocanada de aire, Ryoma levantó la mirada, depositándola en los ojos de su padre, y luego entreabrió los labios para pronunciar las palabras que lo estaban torturando por dentro..
-Papá... como sabes cuando te gusta alguien?-
...Ambos se sumieron en un ligero silencio, ninguno de los dos diciendo palabra alguna; Nanjirou, meramente parpadeó un par de veces, dirigiéndole a Ryoma una mirada de perplejidad, y Ryoma a su vez simplemente se quedó mirándolo fijamente, no cambiando su expresión, una parte de él rogando porque la pregunta no haya sonado tan ridícula como él pensó que sonaría; Después de unos cuantos segundos, Nanjirou finalmente estalló en risas.
-Eso era todo?! Por un momento me preocupaste, hijo!-Dijo, todavía riendo alegremente y haciendo un ademán con la mano para restarle importancia.
-Responde-Fue la simple palabra que pronunció Ryoma, su ceño aún más fruncido ante la falta de seriedad con la que su padre se estaba tomando el asunto.
-Heh, esta bien, esta bien... veo que la cosa es en serio..-Najirou lo miró por unos instantes más, finalmente dejando de reír e irguiéndose nuevamente, dirigiéndole a Ryoma una extraña sonrisa y pasándose el dedo índice por la parte superior de sus labios.
Lo único que Najirou recibió por parte de Ryoma fue un asentimiento por parte de la cabeza, y entonces el hombre continuó, -Pues.. eso es algo que ya tu deberías saber; Estás bastante grandecito como para estar preguntando cosas tan simples, pero supongo que así eres tú, así que...-soltando un leve suspiro, Nanjirou volvió a sonreír, algo divertido, -La manera más simple para saber si alguien te gusta, es estudiando la forma en la que te sientes cuando estás con ella-
El ceño de Ryoma se desfrunció levemente, pero las dudas seguían todavía escritas sobre su rostro, -Estudiando?-
-Sep, estudiando; Tienes que estar pendiente de cómo es que te sientes cada vez que ella se te acerca, y si te sientes diferente con ella que con las demás, tienes que pensar bien las cosas para ver si es solo una mera atracción o si de verdad es en serio-Explicó Nanjirou, sin borrar esa sonrisa divertida de su rostro; Había estado esperando toda su vida por este momento, el momento en el que Ryoma finalmente comenzara a prestarle atención al sexo opuesto en vez de a solo una raqueta y a una pelota de Tenis, y él ya tenía una clara idea de por quién era que toda esa serie de preguntas habían comenzado...
Heh, es que era tan obvio.
Solo faltaba que el muchacho se diera cuenta.
-Y como es que uno se debería sentir cuando te gusta alguien?-Preguntó Ryoma, aunque algo le decía que ya no necesitaba preguntar nada más.
-Pues.. eso varía con la persona,-Dijo Nanjirou, encogiéndose de hombros, -Hay algunos que sienten mariposas en el estómago, a otros les dan escalofríos; Otros se apenan tanto que ni siquiera pueden hablar, y otros simplemente se sienten en paz; Como te dije antes, todo depende, incluso puede ser que se sienta todo eso junto-
-Verás, Ryoma, cuando uno al fin le pone el ojo a alguien, uno no puede dejar de pensar en esa persona, quieras o no, y sin darte cuenta te comienzas a sentir posesivo de ella, y a querer pasar más tiempo con ella; Tampoco le puedes quitar los ojos de encima, es como una necesidad; El verla o el estar cerca de ella, y la intensidad de esa necesidad depende de cómo sea la persona...-
Nanjirou siguió hablando, más Ryoma ya no lo escuchaba.
Lentamente, las palabras de su padre estaban comenzando a tener sentido en su mente...
Y sin querer, Ryoma comenzó a recordar..
"Si te sientes diferente con ella que con las demás.."
...No era normal el hecho de que él disfrutara tanto el simple hecho de estar en la presencia de alguien, y mucho menos de alguien tan ruidoso y energético como lo era Tomoka.
"Hay algunos que sienten mariposas en el estómago, a otros les dan escalofríos"
Con un último suspiro, el pelinegro se puso una mano en su estómago, preguntándose por qué diablos a las mariposas se les habían unido los escalofríos.
"...Otros se apenan tanto que ni siquiera pueden hablar."
"Supongo que tengo que saludar..."
Pensó el tenista, con cierto fastidio, y cuando paso al lado de las jóvenes, sus labios se abrieron para decir un simple: Adiós...
...Más no emitió sonido alguno.
"Cuando uno al fin le pone el ojo a alguien, uno no puede dejar de pensar en esa persona, quieras o no..."
El chico abrió los ojos, y parpadeo un par de veces, antes de voltear su rostro hacia el sitio desde donde provenía la voz, encontrándose con que Tomoka venía corriendo alegremente hacia él, halando a una titubeante Sakuno con ella.
A la mente del adolescente, llegó un recuerdo, que mostraba a la sonriente chica guindada de su cuello, y que reproducía su alegre risa, mientras que ella reía en su oído...
"...y sin darte cuenta te comienzas a sentir posesivo de ella"
Pero lo que lo molestaba más, era el hecho de que no podía ver a Tezuka sin que esa extraña sensación lo invadiera.
"Tampoco le puedes quitar los ojos de encima, es como una necesidad"
"Por qué estás viendo a Tomoka?"
Ahora todo tenía sentido.
Lentamente, todas los retazos se comenzaron a unir en la sorprendida mente de Ryoma, como partes perdidas de un rompecabezas que el chico había intentado en vano esconder, por miedo a la figura que iba a tomar forma si lo terminaba..
Y en este caso, la figura fue la de una sonriente chica pelicastaña saludándolo alegremente.
Ya el rompecabezas estaba completo, finalmente lo había terminado; y la figura estaba allí, imponente e innegable.
Y un simple pensamiento se abrió paso en la mente de Ryoma...
...Me gusta Tomoka
Esa era la razón de porqué se había sentido de esa forma aquella vez que Tomoka había insinuado que le gustaba Tezuka; Esa era a razón de porque le había dado a Horio con la pelota la vez que el chico estaba halagándola; Esa era la razón de porque se había sentido de esa forma cuando ella lo había besado; Esa era la razón de porque la miraba tanto durante clases, esa era la razón de porque se sentía diferente cuando estaba con ella que cuando estaba con Ryuzaki o con cualquier otra chica..
Esa era la razón de porqué la había invitado a su casa, y de porqué se había sentido tan mal cuando le había reclamado lo de su apodo...
"Me gusta Tomoka"
Por la mente de Ryoma estaban pasando muchas cosas, pero ese pensamiento, como una ráfaga de una luz cegadora que atontaba sus sentidos, era el que sobresalía entre los demás.
Le gustaba Tomoka; Todo este tiempo ese sentimiento había estado creciendo y desarrollándose dentro de él, hasta llegar a un punto en el que él ya simplemente no podía ignorarlo.
Y había tomado un beso por parte de la chica para que él finalmente se atreviera a reconocerlo.
Para reconocer, que sin importar cuando le gustaría esconderlo, sin importar cuán inesperado era, Tomoka le gustaba.
La chica le gustaba, y mucho.
Ahora lo podía ver claramente.
Ahora no tenía más confusiones.
Desde afuera de su mente, la lejana voz de su padre lo trajo de vuelta a la realidad..
-...Recuerda que tienes que traer a Tomoka a cenar otra vez, Ryoma-
Y sin un solo atisbo de duda, Ryoma le devolvió la sonrisa divertida a su padre; La mueca de superioridad de los Echizen de vuelta en su rostro.
-Heh, no te preocupes, papá-
Le gustaba Tomoka, ahora lo único que faltaba era que la chica se enterase.
- -
Fin Capítulo 10
Heh, Ryoma finalmente lo entendió, ya era hora... xP
Después de este quedan 1 o dos caps, así que el próximo puede ser el último, no se lo vallan a perder! Y espero que les haya gustado la manera en la que Ryoma finalmente se dio cuenta de sus sentimientos.
Aunque les tengo que confesar que aun no he escrito el proximo capitulo XD Pero tenganme paciencia! les prometo que lo comenzare pronto! Si hay algo que hace que la musa le llegue a uno son los reviews ;) y ustedes son los mejores en eso, asi que cuento con ustedes! XD
