La tristeza de Kagome

De regreso al palacio

XXX.-con KAGURA

-Hakudoshi, a la hora que llegas

-¿y Kagome?- pregunto el niño

-está descansando en la orilla de un árbol- dije, honestamente, aunque sabía que esto le iba a doler a Kagome, no podía hacer otra cosa para conseguir mi libertad

-eres muy lista Kagura- dijo Hakudoshi- pero creo que va a ver un cambio de planes

-¿he?, pero con las justas podía con este- dije

-es cierto, es que eres muy lenta

-te crees chistosito- dije por lo bajo, para que nadie me oyera

-ya basta con eso- dijo poniéndose serio- ustedes dos va a ir a dar una pequeña caminata, de repente Kagome vera a Inuyasha con Kikyo, tu vas a fingir que no sabes nada y claro la chica mala tiene que hacer quedar al Hanyou como idiota.

-la va a lastimar mucho- susurre

-ya se, ese es el plan- dijo con una gran sonrisa en el rostro- pero que se puede hacer cuando eso va a alegrar a Naraku

Hakudoshi desapareció entre las copas de los arboles, que se podía hacer con eso; camine en busca de Kagome, aun seguía dormida.

-despierta- le dije, ella inmediatamente se levanto

-¿adónde vamos?- pregunto

-A buscar fragmentos, como no hemos buscado en este tiempo supongo que es hora de buscar, además si no lo hacemos Naraku se molestar mucho

-si, tienes razón- dijo ella tratando de seguir mi paso, había escondido unos fragmentos detrás de un arbusto que tenía excelente vista para lo que iba suceder

-espera, detente siento la presencia de algunos fragmentos- dijo

-¿Dónde?- pregunte fingidamente

-mira por aquí- me guio perfectamente donde había puesto los fragmentos

Ella empezó a escarbar, logre localizar a Inuyasha estaba con Kikyo, este era el momento perfecto para decirle a Kagome.

-ese hanyou otra vez- susurre muy molesta, tanto como para que Kagome se diera cuenta

-¿He?- dijo como si no hubiese escuchado bien

-¿no lo has visto?, esta ahí justo con la sacerdotisa- dije señalándole- creo que se llama Kikyo; esta vez no voy a ser mala

-¿Qué quieres decir con eso?- pregunto algo triste

-me refiero que no interrumpiré a los dos amantes

-¿amantes?- dijo ella apunto de llorar, pero se contuvo

-si, ¿no lo sabias?- dije, pero para fingir todo esto lo mejor fue decir- es muy débil, la verdad siempre se dejara llevar por sus sentimientos que tiene hacia esa tal Kikyo

-no lo puedo creer- dijo ella muy desilusionada

-por suerte que Naraku te acogió, porque sino seguirías sufriendo con el

XXX-con INUYASHA

-Kikyo, ¿Qué haces aquí?

-Inuyasha, te extraño mucho- dijo abrazándome, lo único que pudo hacer fue corresponderle el abrazo

Inuyasha no tenia idea que detrás de el se encontraba la joven que mas amaba, con una de la aliadas a Naraku que solo quería libertad.

Kikyo estaba a punto de besar a Inuyasha, y casi lo logra si no hubiese sido por Kagome que salió apuntando una flecha hacia los dos.

-¡TÚ!- grito apuntando a la sacerdotisa- Kagura ella tiene tres fragmentos de la perla

-muy bien Kagome- dijo acercándose a la sacerdotisa- yo me llevare estos- dijo arranchándoselos

Kagome e Inuyasha se veían con ojos de traición, como si estuvieran diciendo en ellos "cómo pudiste".

Kagome prefirió no seguir viendo aquellos ojos que la lastimaban tanto y se fue, Kagura la siguió llevándose los fragmentos, el plan había salido a la perfección.

Kikyo al igual que ellas se marcho, quedando Inuyasha solo.

XXX- con KAGOME

No puedo creer que este tonto haya esto hecho, después de todo lo que pasamos y disfrutamos en mi época, es un idiota; no lo perdonare por lo que me ha hecho, me ha traicionado.

Kagome caminaba rápidamente a grandes pisadas repitiendo lo mismo en su cabeza; Kagura por su parte iba tras de ella; Kagura logro darse cuenta de la amargura que llevaba Kagome en su rostro; aunque ese era el plan se sentía muy apenada.

Kagome se detuvo a pocos pasos de Kagura, ella estaba dándole la espalda, Kagome tenia los puños cerrados tratando de contener el enojo que tenia.

-Kagura, quiero regresar al castillo, ya me canse de este tonto viaje y de tanto sufrimiento que tengo- dijo muy molesta- por favor quiero regresar- dijo volteándose lentamente

-ya, de todos modos ya tenemos muchos fragmentos- dijo sacando una de sus plumas de su elegante y hermoso cabello

La pluma se abrió, Kagura subió primero seguida de Kagome.

Kagome se paso todo el viaje pensando y recapacitando todo lo que había pasado, "después de todo fue su culpa, no debió haberme mirado con esos horrendos ojos; aunque yo tampoco debí haber aparecido de esa forma tan engreída; y ahora que haré, debe estar muy molesto conmigo"

Kagura se daba cuenta de lo que estaba sufriendo Kagome en esos momentos, en ella se podía sentir una energía de presión.

Al llegar al castillo, Naraku estaba sentado en su trono, Hakudoshi estaba a su lado izquierdo, Naraku lucia una qran sonrisa de burla; cuando de repente entro Kagome con una mirada seria.

- Señor Naraku- dijo ella haciendo una pose de reverencia

-Querida Kagome parece que regresaste- dijo Naraku levantándose para estar frente a frente con Kagome- ¿Qué tal les fue en el viaje?

-bien señor, le trajimos estos fragmentos- dijo Kagura apareciendo con una pequeña bolsa en la mano

-muy bien- dijo felicitándolas- Kagome, has hecho un gran trabajo

-gracias señor- dijo agachando un poco la cabeza

-sabes, te mereces algunos fragmento; ¿no crees?- dijo Naraku dando vueltas a su alrededor

-señor, eso seria mucho pedir- dijo Kagome decidida a no aceptar ninguno

-no te preocupes Kagome, créeme insisto- dijo otra vez insistiendo

-Señor, no quiero molestarlo- dijo hartándose de tal ofrecimiento; Kagome ya no confiaba mucho en Naraku y ella temía que le pudiera hacer algo

-bueno Kagome, no te quiero obligar- dijo este regresando a su trono- debes estar muy cansada, por favor vete a descansar

-Gracias- dijo ella haciendo otra reverencia al despedirse de Naraku

Kagome salió caminando lento de la sala, al llegar a la puerta va corriendo a su habitación, Kagura nota lo que Kagome acababa de hacer y estaba muy preocupada por ella, casi sale a perseguirla cuando oye la voz de Naraku.

-déjala- dice Naraku

-¿Por qué?- pregunto ella

-esta muy confundida, ha que dejar que aclare las cosas- dice con una sonrisa macabra

-señor, pero si decide perdonar a Inuyasha-dice interponiéndose Hakudoshi

-ya lo se, por eso es que le ofrecí un fragmento contaminado- dice

-Naraku, he notado que el alma pura de Kagome se esta construyendo nuevamente, recuerda que es la reencarnación de Kikyo por lo tanto tiene una de las almas mas puras- dijo tajante Hakudoshi

-lo se por eso es que Kagura- dice

-¿yo?- pregunta

-Tu, Kagura; tu misma le pondrás mientras que duerma este fragmento contaminado, eso servirá como sello con eso no podrá seguir reconstruyendo su alma pura- dice entregándole el fragmento contaminado- cuídalo bien, ya que es el único que te voy a dar

-lo se- dice rebeldemente

Kagura salió caminando de la habitación, tubo que subir muchas escaleras para al fin llegar al cuarto donde dormía Kagome y ella, ahí se encontraba Kagome mirando las estrellas desde su balcón.

-¿estas bien?- pregunto Kagura entrando a la habitación

-no lo entenderías- dijo ella secándose una pequeña lagrima apenas visible para los ojos humanos

-tal vez no- dijo ella- pero si puedo entender, si se trata de libertada

Kagome movió la cabeza como si estuviera tratando de olvidar algo

-hace tiempo yo tenia mucha libertad- dijo Kagome respondiéndola- pero la verdad es que no se si la volveré a tener

-confía en ti misma- decía Kagura- aunque no posees libertado, no eres una hipócrita despiadada como yo – dijo sintiéndose muy culpable

-¿hipócrita?- pregunto Kagome- tu no eres hipócrita Kagura

-de hecho si lo soy finjo hacer cosas buenas por la persona, cuando al mismo tiempo la puedo apuñalar por la espalda sin que ella se de cuenta- dice sintiéndose mas triste por lo que iba a hacer

-yo confío en ti Kagura- dice Kagome tapándose unas cuantas colchas

-no lo hagas- susurro Kagura, Kagome ya hacia dormida en el piso mientras que Kagura pensaba sobre lo que le había dicho

Kagura se levanto y se acerco lentamente a Kagome con el fragmento en las manos, lo único que susurro fue "perdóname Kagome, pero este es el precio de la libertad"; la joven puso el fragmento sobre la frente de Kagome.

Kagura saco su pluma y se fue volando por la oscuridad de la noche, para observar lo que había pasado con el grupo de Inuyasha…

CONTINUARA

Hola, disculpen lo que hice no tiene perdón jijiji; pero que puedo decir estoy muy ocupada y el cerebro se me quema escribiendo, jijiji.

Espero que les haiga gustado este capi, aunque sea que les haiga emocionado, dejado en duda, etc.

Bueno aquí me despido y si voy a seguir subiendo los caps. aunque me demore