NOTA: EN ESTE CAPÍTULO HAY LEMOOOON. ASÍ QUE POR FAVOR, MENORES DE EDAD, NO LEAN ESTE CAPÍTULO, O LEAN LAS PARTES NO CENSURADAS. Como nota extra, el Lemon no lo escribí yo, en las NA les descubro la identidad de la escritora misteriosa que me ayudó.

Capítulo 10: "En el calor del momento"

- Hola, Harry.

El ojiverde voltea, notando como Blaise Zabini se aproxima a él. ¿Qué no puede pasar un día sin la presencia de este tipo?

- ¿Ahora que quieres? – le contesta de mala gana el ojiverde.

- ¡Pero que grosero! – se escandaliza Blaise - ¿Este es el recibimiento que obtengo después de todo lo que hago por ti?

- ¿Exactamente que haces por mi?

- Te estoy haciendo el favor de que veas tus sentimientos a Malfoy. Aunque estoy comenzando a pensar que ustedes dos lo que mas disfrutan es la tensión sexual. Serán como un matrimonio normal. Bueno… excepto que los dos son hombres. Aunque yo siempre vi a Malfoy con un aire femenino. Sin embargo, en la cama creo que él iría arriba. En el fondo te encanta ser sometido ¿No? Vamos, admítelo. Yo creo que…

- ¿ESTO VA A ALGÚN LADO? – lo interrumpe Harry (y aun sin entender porque tardó tanto en hacerlo) – Te recuerdo que tu fuiste quien me hablaste.

- Ah, si… ¿Ya tienes mi libro?

- Si lo tuviera, ya te lo hubiera aventado para obtener las fotos – se queja Harry – sabes bien que no es así.

- Oh… es que el club de voyeuristas se esta poniendo algo ansioso. Teme que Hetler haga mal uso de las fotos. Como quemarlas. ¿Sabes cuantos años nos costó juntar esa colección? Tenemos fotos hasta del mismísimo Dumbledore… en su juventud, claro esta.

- Pues tendrán que esperar. Quiero vivir otro día antes de que me mate ese tipo.

- Ohh, Draco ya te habló de él. Es un chico dulce Harry. Si le das lo que quiere… te dará lo que quieres.

Al decir esto, Blaise se acercó a Harry, el cual solo hizo un movimiento brusco para alejarse. Encogiéndose de hombros, Blaise le guiña un ojo, y se aleja.

- Hogwarts está lleno de raros – teoriza Harry – y me toco el peor de todos. Además yo estaría arriba, por supuesto.

Harry se aleja, discutiendo consigo mismo las razones por las cuales él iría arriba si se enfrasca en una relación con Malfoy (y nunca nota como lo perturbante del asunto no es quien va donde, sino que es Malfoy de quien habla). Tampoco parece percatarse que Draco Malfoy observó toda esta escena de una distancia prudente.

- Zabini se está tomando muchas confianzas con Potter – dice en voz alta el rubio (y luego que no le importa) – algo planea.

Justificando su interés en está situación netamente porque conoce a Zabini y como pone trampas para obtener lo que quiere, el rubio medita si será conveniente enviar a Harry a hablar con Hetler.

- ¡Lavender!

Parvati se encuentra a su amiga en la biblioteca.

- Oye – Lavender sonríe - ¿No has visto a Hermione?

- ¿Para que la buscas?

- ¡Voy a unirla con Ron!

- Llegaste tarde. Ya metí mi cuchara, y si mis cálculos no me fallan, ahorita deben estar intercambiando algo mas que tips de pociones… algo mas interesante – sonríe Parvati.

- ¡NO! – se sorprende Lavender- ¿Van a intercambiar tips de transformaciones?

- ¬¬… no… me refiero a… tu sabes… cuando canjeas un paquete individual por un combo….

- No sé mucho de comida muggle – Lavender suspira.

- Lavender… ¿Qué hicieron tu y Dean en la casa de los gritos en la última visita a Hogsmeade?

- Ahm… ¿Gritar?

- ¿Y por qué gritabas?

- Ah, pues porque… ¡NOOOOOOOOOO! ¿¿¿HERMIONE??? ¿¿¿YA??? ¿¿¿ASÍ???

- Eso espero… yo deje el horno encendido en la sala común. Esperemos que si se hagan los bollos… se me está pegando el léxico de Seamus.

- ¿Y con quien?

- ¿Cómo que con quien? ¡Con Ron, por supuesto!

- ¡NOOOOOO! – Lavender casi se cae de la silla.

- ¿Con quien esperabas? Esos dos han tenido esa frustración sexual desde tercero.

- ¿Quién ha tenido frustración sexual desde tercero?

Seamus y Dean se acercan a las chicas.

- Nadie que te importe – le dice secamente Parvati.

- Que genio… vamos a la sala común, hay que hacer otra "fiestecita" – Seamus arquea las cejas.

- ¡NO! – dicen Parvati y Lavender al mismo tiempo.

- ¿Por qué no? – Dean se extraña. Las chicas casi nunca (por no decir nunca) rechazaban una fiesta.

- P-pues… es que…

- Hermione y Ron están haciendo bebés en la sala común – dice Lavender calmadamente.

Los chicos abren la boca con sorpresa.

- Lavender, no tienes nada de buen gusto – Parvati niega con la cabeza.

- Entonces habrá que vigilar que no los interrumpan – agrega Dean- ¡Vamos!

- ¿Vamos? – las chicas se extrañan.

- Estaremos vigilando que nadie entre a la sala común, al menos hasta que terminen.

- ¿Y como sabremos que terminaron?

- Buena pregunta, Lavender. Una hora será suficiente. Por si a Ron le falla el motor.

- No todos tienen tus problemas, Seamus – se queja Parvati.

- Se llama consideración. Es su primera vez… debe estar nervioso.

- ¿Cómo que su primera vez? Si yo pensé que Ron ya… estaba entrenado – se extraña Lavender.

- No. Es nuevo. Él y Harry son los únicos vírgenes del dormitorio.

- Y de Hogwarts – agrega Dean riendo.

- ¿Harry también?

- Bueno… los rumores dicen que Harry juega para el bando contrario – Seamus suspira – el héroe del mundo mágico, y mira… puede tener a la que quiera… y no lo va a aprovechar.

- Ustedes solo están calumniando a los chicos – defiende Parvati – así que dejen de decir idioteces y vamos. Al menos nadie los interrumpirá por un tiempo.

Todos se dirigen al pasillo por donde está el retrato de la señora gorda, aun discutiendo si Harry cacha, picha o poncha en segunda base (Seamus dice que se roba la tercera base y nunca llega a hacer Home Run).

En la sala común, Hermione y Ron habían llegado a un punto donde no podían regresar. El pelirrojo besaba lentamente los labios de la chica, acariciándolos con su lengua. La frustración, la impotencia, pero sobretodo el deseo y atracción que sentían uno por el otro los invadió, y decidieron dejarse llevar por toda esa gama de sensaciones.

Mientras sus labios se mantenían juntos en medio de una danza sin sincronía, terminaron tendidos a lo largo del sillón, él sobre ella. La chica le paso los brazos por el cuello y lo atrajo hacia ella tratando de saciar esa necesidad de sentirlo lo más cerca posible.

Soltó un gemido casi inaudible cuando Ron le comenzó a besar el cuello, mientras ella le recorría la espalda con las manos en una total desesperación, y cuando él abandono su cuello ella comenzó a desabrocharle la camisa.

Cuando notó el torso blanco y desnudo de Ron, se inclinó sobre él, quedando ahora él tendido en el sofá y lo comenzó a besar lentamente desde el cuello hasta llegar a sus pezones, en los cuales se concentró más lamiendo y mordisqueando.

En tanto, Ron se sumergía en el delirio del momento, y el placer que le producían las caricias de Hermione. Sentía como un incendio total le invadía el cuerpo hasta enloquecerlo por completo. Se dio la vuelta hasta quedar sobre ella, busco primero sus labios, besándoles con ferviente deseo y llego hasta su oreja en donde comenzó a juguetear el lóbulo con su lengua, se deslizo por su cuello hasta que se topo con el cuello de la camisa de Hermione. Se dispuso a desabrochar uno a uno los botones, mientras que pasaba de su oreja al cuello, consiguiendo un sinnúmero de gemidos por parte de Hermione.

Cuando hubo terminado de desabrochar el último botón, se detuvo un momento a observar los blancos senos que asomaban tras el sostén. Levanto la vista al no percibir ninguno de los gemidos a los que en esos minutos se había acostumbrado y se encontró con una cálida y jadeante sonrisa. Un permiso sin palabras. Un "adelante" sobreentendido. Ambos entendían que era lo que querían, y que estaban dispuestos a entregarse al deseo, sin pensar nada más. No habiendo nada mas que esperar, el pelirrojo le desabrochó el sostén y comenzó a besar los pechos de Hermione y a succionar desesperadamente sus pezones.

Sin dejar de juguetear con los pechos de Hermione, lamiendo y saboreando cada parte de ellos, Ron había llevado sus manos hasta la falda del uniforme de Hogwarts que siempre fantaseó quitar. Empezó a acariciarla lentamente, sintiendo como sus manos temblaban un poco, escuchando los acelerados jadeos de Hermione y como con las manos le mezclaba frenéticamente el cabello.

Abandonó por un momento la labor de su boca y poniéndose de pie, desprendió por completo la falda, dejando a la vista un par de piernas blancas y delgadas; y mientras ascendía la mirada se encontró con unas bragas rosadas semi transparentes y empezó a sentir una fuerte presión en medio de sus piernas.

En esos momentos Hermione se sentía sumamente excitada, se levantó lentamente, quedando hincada sobre el sillón y se acercó coquetamente hasta Ron, buscando sus labios para devorarlos sin compasión. Lo tiró sobre el sofá y sin dejar de besarlo, comenzó a juguetear con el cierre del pantalón del chico. Lo abría y lo cerraba, notando como Ron aguantaba la respiración.

Por fin, dejo el cierre abierto e introdujo su mano para hurgar suave y lentamente el bulto sobresaliente de Ron, quien emitía sonoros gemidos que se entremezclaban con su boca. Abandonó sus labios un momento y terminó de quitarle los pantalones, dejando a Ron solamente con los boxers que llevaba por dentro.

El chico estaba llegando al límite del deseo y tomándola casi por sorpresa se abalanzó sobre ella decidido a quitarle la última prenda que le impedía ver en totalidad su anatomía.

Cuando lo hubo hecho capturó los labios de ella entre los suyos y su mano derecha comenzó a descender rumbo a la parte más sensible del cuerpo de Hermione. Llegó a los labios vaginales, en donde acaricio suavemente, abriéndose paso a un lugar más profundo. Para cuando le encontró notó como Hermione se estremeció de pies a cabeza lanzando un sonoro gemido el cual ni sus besos pudieron acallar, y eso lo excitó aún más.

Se entretuvo un rato en esa parte importante, friccionando suavemente el clítoris de la chica, y luego notó como la mano de ella, que hacía unos momentos estaba entretenida acariciando delirantemente su espalda, bajaba con un poco de dificultad su boxer, y comenzaba a acariciar su ya indomable erección.

Hermione acarició suavemente el rígido miembro de Ron sintiendo la forma y el largo de este, y por un momento sintió que no podía respirar debido a los desesperantes besos de Ron.

El chico ya no aguantaba más, y no es que no disfrutara deleitarse con los suaves y cálidos pechos de Hermione, ni tampoco tocando ese lugar que le provocaba a Hermione un placer desesperante, sino que necesitaba el contacto culmine, necesitaba sentirse dentro de Hermione. Desviando sus besos hacia el cuello de la chica, notó como ella inclinaba la cabeza hacia atrás y cerraba los ojos, con una expresión desfalleciente en su rostro debido el terrible placer que le provocaban sus caricias, y retirando lentamente la mano de Hermione de su erecto miembro, lo guió cuidadosamente hasta la entrada de la chica.

Cuando Hermione notó que la mano de Ron abandonaba la caricia que le estaba haciendo enloquecer y acercaba su miembro hasta su sexo, sintió por un momento que se iba a morir de placer, y más aún cuando sintió que este estaba siendo introducido suave pero tan firmemente en su interior.

- Ron... Ron... Ron...

Fue lo único que su mente le hizo mencionar, mientras ambos estaban sumergidos en un sin número de vaivenes que los estaban haciendo llegar al éxtasis. Al principio fueron embestidas suaves y lentas, mientras Ron disfrutaba la sensación de penetrar a Hermione por primera vez, pero después el mismo deseo le hizo incrementar la velocidad de estas, enloqueciéndolo los jadeos y gemidos de la chica.

Hermione por su parte, buscó desesperada los labios de Ron, lamiendo, mordisqueando y succionando con deseo, mientras enlazaba sus piernas en la cintura de Ron, y recorriendo con sus manos toda la espalda.

Ron hizo un verdadero esfuerzo para no terminar rápidamente, primero por que quería darle todo el placer posible a Hermione y tampoco él quería terminar con ese deleite descomunal.

Y fue entonces cuando sintió que Hermione le clavó fuertemente las uñas en la espalda y enlazó mas fuertemente sus piernas a su cintura. Había llegado al orgasmo. Sintió luego el cuerpo de la chica relajado y entonces él también llego al orgasmo. Sintió como todos sus fluidos se vertían en el interior del vientre de Hermione, y como ésta todavía no había salido del éxtasis.

Sin sacar su miembro todavía del interior de Hermione, buscó sus labios para recordar de nuevo su sabor, y entre tanto se quedaron ahí, sin saber cuanto tiempo ha pasado, aún viviendo esa experiencia que los dos habían deseado por tanto tiempo.

Hubieran podido quedarse ahí para siempre, sin embargo, escucharon gritos por el pasillo. Hermione reconoció enseguida la voz de Parvati, diciendo "¡¡¡TERMINEN DE HORNEAR, QUE VA EL PASTELERO!!!", y sin entender bien el significado, se pone en alerta.

- Alguien viene – dice finalmente, tratando de vestirse rápidamente.

Ron la imita, sin decir palabra. No puede creer lo que recién sucedió en la sala común. Finalmente… lo que ha soñado por años, finalmente se realizó.

Hermione le concedió a Ron su habilidad para vestirse de manera veloz. Ponerse todo de vuelva debió ser muy complicado, y justo cuanto terminaban de acomodarse la ropa, vieron llegar a Parvati, Lavender, Dean, Seamus, y unos chicos de primero.

- Yo no veo ninguna termita – exclama uno de los chicos desconocidos para Hermione y Ron.

- De seguro ya acabaron – afirma Dean.

- Pero no vimos salir a nadie – otro de los chicos se extraña.

- Los fumigadores son invisibles. ¿O como creen que se pueden deshacer de las termitas mágicas, eh? – Seamus trata de sonar convincente.

- Los de sexto son unos imbéciles – señala un tercer chico – vámonos.

- ¡Los mas imbéciles! – dice Seamus, mientras los chicos desaparecen escaleras arriba.

- Eso no nos ayudó, Seamus – regaña Dean.

Finalmente todos reparan en Hermione y Ron, los cuales trataron de aparentar tranquilidad. Sin embargo, la mirada picara de todos les indicó que muy probablemente no los iban a engañar.

Harry se aproxima a todos, sin saber nada previo al asunto de los bollos. Y al verlos a todos, frunce el entrecejo.

- Algo extraño pasó aquí ¿verdad? – dice finalmente.

- Define "extraño" – Lavender sonríe.

Neville también entra a la sala común, y al ver la comitiva de bienvenida, comienza a sacar sus propias conclusiones.

- ¿Qué paso? ¿Otra orgifiesta?

- Define "orgifiesta"

Todos ven a Lavender.

- Pues Hermione esta desaliñada – Neville interviene - Nunca en mis 6 años en Hogwarts me ha tocado verla con el uniforme tan desarreglado. Y Ron tiene cara de pervertido…

- ¡OYE! – se queja el pelirrojo.

- Así que por lógica… no tengo idea de que pasó.

- ¬¬….

- ¡Hermione y Ron lo hicieron! – Lavender no pudo contenerse mas.

- ¿QUÉ? – Harry y Neville se sorprenden, mientras Ron y Hermione se sonrojan.

- ¿¿Podemos tener privacidad, por favor?? – Hermione se molesta.

- Ay, Hermione, estamos entre amigos. Además desde que se emborracharon, ya veíamos venir esto.

- Era lógico… ¿Quién ganó la quiniela?

Hermione y Ron ven como todos sacan unos papeles, comparándolos. Ser un Gryffindor en ocasiones si que traía desventajas.

- ¡Gané! – Neville se sorprende – nunca gano nada… ¡Que emoción!

- Momento, momento. Tu apostaste en 3 días después. Yo aposté en dos antes que hoy. Gano por aproximación… - Seamus pelea su premio.

- Yo pensé que iba a tomar mas tiempo – Harry rompe su papel – por 6 meses… conociendo a Ron, imaginé que primero iba a haber una serie de peleas antes de siquiera concebir besarla. Me decepcionas Ron.

Mientras los chicos discuten, Hermione toma de la mano a Ron, y lo guía a salir de la sala común.

- Nada como nuestros amigos para hacer un momento especial, un fiasco ¿No? – bromea ella, mientras van pasillo abajo.

- Si, Seamus tiene el toque para arruinar las cosas.

Ron ve de reojo que la chica aun lo toma de la mano. Hermione se percata de esto, y lo suelta.

- Ron… entiendo… es decir… bueno, sé que es difícil… lo que pasó…

- ¿Te arrepientes? – Ron la mira a los ojos con detenimiento.

Hermione sabe que su respuesta marcará su relación con el chico. Y también entiende que ya no es hora de seguir corriendo y huyendo de tus sentimientos. Es hora de poner todo claro.

- No. ¿Y tu?

- Es lo que…

Antes de que Ron pudiera continuar, Terry se acerca, abrazando a Hermione fuertemente.

- ¡Aquí estás! ¡Te he estado buscando por todos lados!

- ¡Terry! – la chica se sorprende.

Terry besa a Hermione como saludo, y Ron no puede mas. Lo empuja fuertemente.

- ¡SUELTALA, IDIOTA!

- ¿Pero qué demonios te pasa, Weasley? – Terry lo ve con enojo, poniéndose frente a Hermione.

- ¡Si la vuelves a tocar, te voy a…!

- Ron – interrumpe Hermione – déjame hablar con Terry a solas, por favor… es el mínimo de respeto que le debo… ¿No crees?

Ron los ve con detenimiento. No le agrada la idea, pero sabe que Hermione tiene razón. Después de todo… habían engañado a Terry. Él pensaba que la chica lo quería. O al menos le estaba dando una oportunidad de intentar conquistarla.

Pero el amor no se puede forzar, y ahora que sabe que Hermione le corresponde, no la va a dejar ir. Y esperaba que Boot lo tomara como un hombre, y se hiciera a un lado. Y si no, él lo haría a un lado a puñetazos. Nada como el pensamiento Weasley para aclarar las dudas del corazón.

- ¿Ron? – Hermione se alarma, al ver que el chico no ha dicho nada en un buen tiempo.

Asintiendo, se da la media vuelta, dejándolos solos.

- Terry… tenemos que hablar…

Terry sabe que nada bueno puede salir de esta conversación. Pero no se iba a rendir tan fácilmente. Ya había logrado lo que quería, y nunca dejaba ir sus objetivos. Haría lo que fuera, para quedarse con Hermione Granger.

- ¿Qué tal? Te vi muy juntito de Potter - Anthony ve a su interlocutor riendo.

- Bueno, es un encanto el hombre – el chico sigue el juego – pero sabes que la apuesta no va por ahí. ¿Tu cómo vas?

- En estos momentos Weasley ya debió haberse convertido en hombre…

- ¿Se hizo la operación?

- No la chica Weasley, idiota. Hablo de Ron.

- Ahhh, yo pensé que habías diversificado tu atención. ¿Lograste que…?

- Así es. De nuevo tengo a Hermione en mis manos…

- No estés tan seguro. La poción dejará de tener efecto en un día. Dudo mucho que puedas hacer algo.

- Mi especialidad son los casos perdidos…

- Si me disculpas, Anthony, tengo negocios que atender.

Anthony ve como su interlocutor se aleja, sonriendo. Había invertido demasiado tiempo y esfuerzo en esto. Tenía que obtener lo que quería a como diera lugar.

- Hetler… ¡HETLER!

Hugh Hetler estaba de MUY mal humor. Primero unos idiotas se equivocaron de pasillo y chocaron con él. Luego Snape lo castigó por no hacer nada en clase. Y encima de todo la bruja de McGonagall le sugirió "Clases de manejo de ira". ¡Cómo si las necesitara! Deberían darle un premio por pasar el día sin estampar a algún estúpido en la pared.

Al escuchar su nombre, Hugh pensó que sin importar quien fuera el que lo buscara, ya había encontrado a su victima perfecta. Por supuesto que al voltear, y ver a Blaise Zabini, todos sus planes quedaron arruinados.

- ¿Qué quieres? – le contesta de mala gana.

Hugh tenía buenas razones para no meterse con Blaise.

- ¿Quién te hizo enojar ahora?

- ¿¿Y A TI QUE DEMONIOS TE IMPORTA??

Blaise ríe ampliamente, haciendo que Hugh solo apriete los puños.

- Quería prevenirte – Blaise pone su mano en los hombros de Hugh – escuché rumores de que quieren robarte algo.

Hugh le da cierto reconocimiento a Blaise Zabini. Primero porque le dobla el tamaño, y aun así se las ingenio para tener su brazo alrededor de sus hombros. Y en segunda, porque no parece importarle que le grite.

- ¿De que hablas?

- ¿Recuerdas ese libro de cuero que te robaste del club de voyeuristas?

- ¡YO NO ME LO ROBÉ! ¡ERA MIO PARA EMPEZAR!

- Bueno, bueno, semántica… el punto es que alguien esta interesado en el, y te lo quieren robar.

- ¿Quién?

- No puedo decírtelo, solo sé que lo quieren…

- ¿Quieren? ¿En plural?

- Así es… para que tengas precaución. Odiaría que perdieras ese libro… sabes que me interesa mucho… que me lo compartas. ¡Nos vemos!

Así como llegó, Blaise desapareció de forma rápida, dejando a Hugh con la duda de a quien le puede interesar ese libro, y sobretodo quien tenía el valor para atreverse a hacer algo como robarle.

Al menos ya descubrió quien se la pagaría. El que se atreva a intentar siquiera acercarse a su baúl, entrará en su colección de sacos de golpear.

¿Quién será el misterioso con el que habla Anthony? ¿Y que hará Terry ahora que lo botaron? ¿Quién ganó siempre la quiniela? Lo veremos próximamente.

Notas de la autora:

¡SI! Finalmente, un LEMON, wahaha. Y el crédito va totalmente a mi lil sis, Lily-chan. Ella me escribió todo el lemon, y yo nada mas lo adapté. Así que todo el crédito de esa parte va para mi pequeña sis, que me ha enseñado todo en perversión *_* (¿O es al revés?)

Sofy-chan, no me sale tu mail en los reviews =( …. ¿Será que me puedes mandar un mail para decirme la nueva dire?