Disclaimer: Los personajes de Inuyasha no me pertenecen, pero la trama fue creada por mi loca mentecita,con ayuda del angelito a mi lado derecho y el diablito a mi lado izquierdo MUAJAJAJA... cof cof...(¿Esto es una bola de pelos? ¬¬ n.n')

Yupiiiii... adoro sus reviews! estoy feliz... como una lombriz... comiendo perdiz!

Espero que les guste...

No en serio, espero que les guste, me superinspiré con este capítulo... por eso mi felicidad!


ENGAÑOS


Cap. 10


"Sufrirás Inuyasha, lamentarás haberte cruzado conmigo, seré tu peor pesadilla de ahora en adelante, me convertiré en tu pasado"…


South American Café, 10:00 am

- ¿Dónde se metió Kagome?... maldición, hace media hora que no llega – empieza a refunfuñar por lo bajo.

Inuyasha se había vestido para la ocasión de una manera "casual" o a lo que lo le llama casual… con unos de sus trajes más finos, un pantalón de color plomo, un terno del mismo color, una camisa de un impecable color blanco con una corbata color guinda y zapatos color negro, bien pulidos, llevaba en el bolsillo derecho de su saco una cajita forrada con franela color rojo y dentro de este, había un anillo de oro con un zafiro de un intenso color azul.

Todo pensado para una perfecta pedida de mano.

De repente se escuchan un par de risas dentro de la cafetería, voltea su cabeza un poco y ve a un par de personas, uno era un joven moreno con una coleta alta, vestido como empresario con unos impresionantes ojos celestes, junto a una mujer con un hermoso vestido color turquesa ajustado en el busto pero no al final de la prenda, junto con unas balerinas del mismo color, el cabello azabache suelto y una tenue sombra de ojos color celeste… esperen ¡Un hombre de ojos celestes y una mujer de cabello azabache! Esos no son… no son…

Inmediatamente se levanta de su sitio y va a donde estaba "SU" Kagome y ese maldito de Wolf.

- Hey Kagome – se paró al lado de ella y le habló, molesto por la actitud tan altanera que demostró al mirarlo.

- Hola Inuyasha – dijo ella desafiándolo con sus ojos chocolate – Que bien verte hoy tan temprano.

- Tú me citaste a aquí Kagome – reprendió él, más bien gritó, a lo que las otras personas lo miraron asustados por el tono de voz que este usó – te estoy esperando desde hace media hora.

- Claro… pero no te dije a qué hora, y lo cito, te dije: "Te veo mañana en el South American Café, bye Inu", te llamé, pero tu celular estaba apagado – dijo ella con una carita de suma inocencia.

- Claro que no, mira – saca su IPhone 6 plus y en efecto, la pantalla estaba apagada, intenta encenderlo, pero al parecer no tiene batería.

- Ya vez… - dijo ella mirándolo con una cara de muerte, que cambió cuando volteó a ver a su acompañante enfrente.

Gracias a Dios, Koga había aceptado ayudarla, no le creyó en lo de que él había inventado todo, pero se acordó de que había accedido con la venganza de ella, le había dicho que no le podía dejar sola en algo como eso, además, él también tenía unas cuentas pendientes con ese maldito Taisho.

- Pues… ¿Qué te hizo? – preguntó Kagome, al estar sentada frente a su representante, en el departamento de él

- Estábamos en una universidad pública, a mí me gustaba una chica… - se reclinó en el sillón negro de cuero, cuando l azabache lo interrumpe

- Seguro te la quitó – trató de adivinar

- ¿Me vas a dejar contarte o no? – preguntó el oji-celeste

- Lo siento –se disculpó – continúa por favor

- Bueno… a mí me gustaba una chica, su nombre era Yura, era como tú cuando te encontré, pero aspiraba a ser zoóloga, le encantaba la vida animal… creo que por eso se interesó por Inuyasha –dio una leve risita, suspiró y continuó – la conocí, o mejor dicho, me empecé a hablar con ella en la cafetería, como mencioné, era una universidad pública, así que lo que hacíamos los estudiantes era juntarnos con los de nuestro tipo, de nuestra misma clase social, y así sucesivamente, pero yo era de clase media y ella era pues…

- Pobre ¿Verdad?

- Pues sí, ella casi renuncia a sus sueños porque la carrera de zoología era cara, aún para una universidad pública, yo la encontré sentada en la parte más alejada de la cafetería, aún recuerdo lo que vestía… un vestido floreado color rojo, unas sandalias plomas, su cabello corto, negro y lacio, con una adorable vincha roja y sus lentes negros gruesos que usaba para leer… - suspiró de nuevo – estaba llorando porque no quería dejar de estudiar, así que le ofrecí mi ayuda, y ella aceptó aunque primero me prometió que me devolvería todo el dinero.

- ¿Te lo llegó a devolver?

- Pues… no… se alejó de mí después de…

- De conocer a Inuyasha, ¿Verdad?

- Si, ambos caminábamos hacia la cafetería en cuanto sonó la campana, y vimos un tumulto de chicas ahí dentro, y en el centro de todas ellas, estaba el maldito Taisho, primero ella dijo que no le interesaba, pero al día siguiente, cuando me encontré con ella, me dijo que no necesitaba mi ayuda para pagar la carrera, que otra persona la iba a ayudar… yo quedé destrozado, ese era el único pretexto para acercarme a ella.- su rostro cambió de irónico a una de profunda tristeza- A partir de ahí, Yura se ponía más rara, no solo en su actitud, si no en su manera de ser y vestir, dejó de ser la chica dulce que conocí para cambiar a una joven arrogante, también cambió sus pantalones anchos por unos jeans más apegados, los polos grandes por tops de tiras que se afirmaban a su cuerpo u ombligueras de una tela que parecía delgada y los vestidos largos que le llegaban más debajo de las rodillas… pues… las cambió por vestidos entallados, hasta las sandalias y zapatillas que usaba habitualmente, las cambió por sandalias de tacón alto. Un día, la seguí para ver a donde se iba, ya que me evitaba cada vez que me dirigía a ella para hablarle, y ¿Qué crees que vi?

- A ella e Inuyasha besándose – intentó responder con lágrimas en los ojos.

- Ojalá hubiera sido solo eso – se le derramó una lágrima por su moreno rostro – ella había entrado al armario del conserje cuando todos estaban en clase, me quedé parado al lado de la puerta y pasaron poco menos de 2 minutos y empezaron a oírse gemidos, no solo de ella, si no que de un hombre, me aventuré a mirar por una pequeña ventanita en la puerta que estaba mal tapada por una persiana y los vi… - su voz empezó a sonar entrecortadamente – a ambos… en el piso… teniendo sexo…

Kagome estaba tan llena de lágrimas como él, por lo que se levantó de su sitio y se sentó a su lado para abrazarlo con fuerza.

- Y eso… no es… todo…

- Si te duele recordar, no me lo digas por favor…

- Necesito desahogarme, ¿Me dejarías?

- Claro que sí Koga

- Lo siguiente que pasó fue que ella dejó de venir a la uni, todos murmuraban que estaba mal por haber abortado

- ¿Tuvo un hijo de Inuyasha?

- No se sabe… solo eran rumores… yo no los creí, fui a verla a su casa y pues, se había mudado con su padre a Brasil, luego de tratar de indagar sobre ella, ese maldito Taisho se me acercó y me dijo con burla "Yura estaba riquísima, que bueno que la aproveché antes que tú… es lo bueno de no enamorarse de ninguna mujer…", a partir de allí, pues… empecé a guardar un profundo rencor contra él, discutía con él cada vez que lo veía y continué mi carrera de administración y marketing.

- Y ¿Por qué dijo que llevabas un cuaderno de lobito en tu mochila?

- Porque… allí guardaba las cuentas de Yura… ella apuntaba allí lo que me debía

- ¿Qué haces con Collins? – preguntó Inuyasha, no claro que no, ese maldito lobito no le iba a quitar a la chica que le gustaba como lo hizo con él en el pasado.

- Me estaba haciendo compañía

- Oye tú, Koga, deja en paz a Kagome - reclamó

- ¿O qué? ¿Tienes miedo a que te la quite? – dijo con la actitud más arrogante que utilizó jamás

- No me tientes maldito sarnoso, es mi futura esposa de la que estabas hablando – habló Inuyasha entre dientes

- ¿Qué tan seguro estás de que te va a aceptar a ti?

- Kagome, ¿De qué habla este tonto? – gritó Inuyasha, se estaba hartando de esta situación

- Ahhh… Inuyasha, yo no he roto mi compromiso con él – dijo con una mirada fría

- ¿Y por qué no lo haces ahora?

- Porque no tengo pensado hacerlo, NO TE AMO… no me voy a casar contigo

- Pero tu…

- ¿Te perdone? – Inuyasha asintió – exactamente, solo te perdoné, pero nunca dije que aún te amaba – aquello lo dijo con dificultad, no le gustaba mentir, pero aquello valía la pena en ese momento.

- Tú aún me amas, Yo lo sé Kagome, por eso te vas a casar conmigo, te guste o no

- Mira Inuyasha, tú en mi vida no juegas un papel importante, ¿Me oíste?, y lávate las orejas para lo que te voy a decir porque es obvio que a ti te entra por el oído izquierdo y te sale por el derecho… - suspiró, se levantó de su sitio, hasta llegar a sentarse al lado de Koga – si me caso contigo, tendré de amante a Koga, y eso no me lo podrás impedir

- Pero tú serás mi esposa – trató de hacerla entrar en razón

- Y eso ¿Qué tiene que ver?, entiéndelo de una vez por todas, nunca – se levantó de su asiento y lo miró directamente a los ojo – nunca voy a ser feliz contigo, ni tu conmigo, voy a ser peor que tu ex esposita esa, así que tu elijes, te casas conmigo y te aguantas todas las malditas miserias que te voy a hacer pasar, o me dejas en paz y te largas de mi vida para siempre

Inuyasha lo pensó por un momento… Kagome sería su esposa, pero aun así, tendría la herencia de su padre…

- Me arriesgaré… - fue lo último que dijo, antes de sacar la caja de terciopelo de su bolsillo, ponerla en la mano de Kagome y salir de la cafetería para subir a su auto e irse a quién sabe donde…


Wow... Kagome ya le advirtió, hay que ver si Inu-til

resiste a todo lo que le va a hacer Kagome

MUAJAJAJAJA... lo siento... jejeje, bueno...

Espero sus reviews...

BYE

By: valeaome