Capitulo 10:
El olor tan conocido a hospital. Abro mis ojos lentamente, la luz lastima mis ojos. La garganta me pica, y siento mi mano humeda; y un sollozo.
- Elena, por favor despierta. Soy un idiota, perdon. Perdon por dejarte sola. - solloza.
-¿Damon? - pregunto con dificultad.
- ¡Elena por Dios estas bien! ¿Como te sientes? ¿Llamo a la enfermera? -pregunta dando un salto en la silla que esta junto a la cama.
- Da..mon quiero .. agua - Me molesta mucho la garganta, mis palabras son como un susurro.
- Claro Elena enseguida te traigo..espera un momento.- sale corriendo por el pasillo, gritandole a las enfermeras.
Unos minutos despues aparece Damon junto con una señora un poco mayor. Su nomebre es Teresa. Ella me toma los signos vitales y mira esas maquinas que no dejan de hacer ruido y muestran lineas.
-Bien señorita Gilbert. Esta usted muy bien, le dire al doctor que pase a verla para que pueda ir a casa. - la amable viejita dice mirandome reprobatoriamente por la causa por la que estoy en esta habitacion de hospital. Luego de comprobar unas cosas mas se va dejandome sola con Damon.
-Damon.. Yo lo siento- me sentia totalmente mal luego de hacer lo que hice, yo no comprendia que Damon lo hizo por mi bien y que gracias a el estoy hoy aqui. Le debia uuna disculpa-
-Esta bien Elena no tienes porque disculparte. Entiendo que fui un idiota al actuar como actue, y que solo pense en tu seguridad y no la de tu familia. Te ruego que me perdones- dice con mirada triste.
-Damon, tu no tienes la culpa, yo fui una idiota; una cobarde. Tu lo unico que querias era protejerme y por mas que me torture pensando en mi familia, ya no estan y no los puedo revivir. Quiero que estes conmigo sin importar el pasado Damon.. Yo te amo y siempre te eh amado. - solte sin pensarlo
-Elena.. llevo una eternidad deseado escuchar esas palabras salir de tus preciosos labios. Yo tambien te amo, siempre te ame. ..
Perdon por ser un idiota, ¿me perdonas? -pregunta miestras se acerca a mi para acunar mi rostro en sus manos.
-Si, Damon te perdono.-Comienzo a llorar y el besa cada una de mis lagrimas- No me dejes nunca..
-No lo hare Elena, lo prometo. -Y me besa en los labios, al principio duele un poco porque estan secos, pero luego se convierte en un beso apasionado. Nos devoramos con deseo y amor. Hasta que nos interrumpen.
-Perdon.. Soy el dr. Fell necesito revisar a Elena.-Dice el apuesto doctor, damon se acerca a la ventana frotandoce el pelo.
-Elena por favor recuestate -me dice, y yo obedesco enseguida-. Veamos, ¿Como te sientes hoy? - pregunta.
-Bien Doctor, solo me molesta un poco la garganta y tengo hambre.
-Bien eso es buena señal, mas tarde la enfermera te traera la cena. La garganta no es nada, te molestara un par de horas mas, es por el lavado de estomago que tubimos que hacerte. -explica- Si mañana ya no te molesta te iras a casa. Asi que descanza, y nada de novios despues de las diez. - dice en direccion a Damob con una sonrisa, yo me sonrojo. Hasta mañana - saluda y luego se va dejandonos solos.
-Bien NOVIA.. -dice resaltando la palabra novia- Tenemos una hora para estar juntos. Asi que.. ¿Que te parece si pedimos la cena? No me ire hasta que comas algo..
-Me gusta como suena esa palabra en tu boca..-confieso- No quiero que te ballas.. -dijo haciendo mi puchero matador.
- Lo se, prometo que me las arreglare para poder estar aqui contigo.. despues de todo soy tu NOVIO y ademas soy un salvatore, puedo sobornar a alguna enfermera para que me deje estar contigo.
A las diez en punto paso la enfernera informandonos que el horario de visita se termino. Damon intento convenserla que lo dejara pasar la noche en la habitacion conmigo, pero no hubo caso. Asi que casi diez y media se fue dandome un ultimo beso de buenas noches.
Estaba intentando dormir cuando unos golpesitos en la ventana llamaron mi atencion. Me di la vuelta en la cama y ahi estaba el. Con una gran sonrisa pidiendome que le abra. Me levante con dificultad, y me acerque a la ventana. Gire el pestillo y el la abrio para que no haga fuerza.
-¡Dios estas loco! Si alguien te ve, vas a tener problemas. -dije dandole besos preocupada.
- No pasara nada, soborne al que hace las rondas de seguridad en la madrugada. No van a venir a molestarnos. Y.. traje probiciones. -dijo mostrandome una gran mochila.
Por si hace frio y esas sabanas de hospital no alcanzan.. Ahora.. ¡Vamos a dormir!
