Ahh, pues creo que nos pusimos cursis xD
La canción del cap pasado se llama Divina tú, de un sujeto llamado Carlos Macías, en realidad es una canción muy romántica, por eso me hace sentir triste ._.
Al día siguiente del Baile, Seb se fue a casa muy temprano, ni siquiera buscó a Jim para despedirse, tampoco quería hacerlo.
Su madre estaba contenta de verlo, su padre, extrañamente, no lo comenzó a sermonear, en cambio le preguntó muy interesadamente por el pleito en que se había metido y contempló con orgullo la cicatriz que le surcaba el rostro, parecía realmente feliz por eso, le felicitó varias veces porque "ya se estaba haciendo hombre".
Y tomando licencia de su padre, se dedicó a levantar a todas las chicas que pudo, de fiesta en fiesta, sin estar realmente en casa, su madre estaba furiosa con él por esa actitud, en cambio su padre lo festejaba y le llenaba los bolsillos de dinero y de condones, Sebastian en realidad no sentía nada, sólo pensaba en Jim, había tratado de escribirle pero no sabía que decir, después de gastar todo su pergamino desistió de la idea.
Por fin fue tiempo de volver a Hogwarts, Seb estaba ansioso y a la vez muy cansado, quería ver a James pero tenía miedo, una nevada ligera pero constante caía cuando regresó a la escuela, el comedor bullía de gente, el olor de la deliciosa comida lo hizo sentir un poco más calmado, fue a ocupar un sitio en la mesa de su casa, Watson y Lestrade le sonrieron al verle y lo saludaron con la mano, Seb correspondió con amabilidad y empezó a buscar a Jim con la mirada, lo encontró enseguida, en un extremo de la mesa, se veía extraño, Sebastian podía jurar que había estado llorando.
Seb apenas comió, estaba más preocupado por Jimmy, lo siguió cuando lo vio escabullirse fuera del comedor, ¿estaba cojeando?, no, pero parecía que le dolía un poco caminar, se acercó a él por la espalda y recibió la reacción normal, sólo que esta vez James alcanzó a darle un puñetazo en el rostro.
- ¿Qué te pasó?- preguntó Bastian, tocándose el labio, no estaba roto pero probablemente se le fuera a inflamar un poco – volvió a golpearte, ¿verdad?-
- Sí- admitió James, avergonzado y furioso – se molestó conmigo por lo de Powers, dijo que no debía dar problemas, traté de explicarle que no fue mi culpa pero no quiso escucharme, mi madre, como siempre, no hizo nada-
A Sebastian no le importan las advertencias de Jim sobre controlar sus impulsos, no le importa si acaso James ha vuelto con Molly y desea una vida normal, sólo abraza a su Jimmy, pequeño Jimmy, tan desprotegido y tan gruñón, ¿en qué momento de estupidez se le ocurrió dejarlo?, James lo necesitaba, besó dulcemente las mejillas llorosas de Jim.
- Lo odio- dijo Moriarty, apretando los dientes y las manos en reflejo de su enojo – lo odio, Seb, lo odio-
- Ahora estás conmigo- dice Moran, como si eso fuera un consuelo, sin embargo parece funcionar porque Jim tiembla menos – tu padre no volverá a lastimarte mientras esté contigo-
- ¿Por qué no me escribiste?- reclamó James, descansando la cabeza en el hombro de Sebastian – esperé y esperé a Montenegra y no apareció, creí que no querías saber de mí, estaba tan enojado-
- Yo pensé que tú no me querías a tu lado- confesó Seb, rodeando delicadamente a Moriarty para no hacerle daño – porque te vi besar a Molly Hooper en el baile, y creí que tú…-
- Sí, nos besamos, pero no regresé con ella- explica James, mirando a Sebastian a los ojos - creo que…sólo quiero estar contigo, con nadie más, al menos…eso fue lo que sentí al besarla-
Sebastian tomó la mano de Jim y caminaron juntos, los pasillos están vacíos porque todos están cenando, pasan tres veces el mismo pasillo hasta que aparece, la Sala de los Menesteres se abre para dos muchachos que buscan un refugio, dentro hay una cama enorme y mullida donde Bastian recuesta a Jim, donde lo desviste y besa todos los moretones de su hermoso, hermoso cuerpo.
- Te amo, James-
Y es cierto, Sebastian Moran ama a James Moriarty por encima de todas las cosas, sus besos son más suaves de lo común, ya no está asustado, Jim estará bien con él.
