En un aula vacía se encontraban dos rubios quienes estaban conversando sin saber que un chico los buscaba desesperadamente por toda la escuela….
-Bien ¿Cuál es la respuesta Helga?
-Esto tal vez te responda mejor que mil palabras que pueda decir –Lo miro coquetamente –Es la mejor manera de expresarte lo que quiero –Se acercó peligrosamente a el
-Eh…. –La miro sonrojándose, no sabía a qué se refería pero sentía que el corazón se le salía
Helga se acercó más a él y puso sus brazos alrededor de él y lentamente cerró los ojos acercando sus labios a los de él, Arnold simplemente cerró sus ojos y dejo que lo besara.
Ambos se besaban dulcemente así sellando lo que harían a partir de ahora, jugarían con fuego y no les importaba quemarse lo único que les interesaba era lo que vivirían ahora y que estarían juntos aunque no fuera de la manera que ambos deseaban, pero eso lo pensarían después por ahora solo disfrutarían de su amor.
-¿Sabes que debemos tener mucho cuidado verdad? –Le dijo terminando aquel beso –Y que tal vez no pase de esto ya que yo me….
-Shhh –La callo y beso nuevamente –Lo resolveremos y será divertido ¿no crees?
-Tal vez –Lo miro sonrojada –Arnold será mejor que yo salga primero para que no sospechen
-Claro –La miro sonriente y la volvió a besar más insistente que antes
-Bien –Dijo un tanto aturdida separándose de el –Me voy
En cuanto salió al pasillo una persona llego, la cual era la que menos deseaba ver….
-¿Dónde estabas Geraldine?
-Por ahí, ¿algún problema?
-Ninguno pero para la otra avísame, llevo todo el almuerzo buscándote….
-Es por esto que no te quería en la misma escuela –Lo interrumpió bruscamente –No me molestes, yo puedo seguir haciendo mis cosas como hasta ahora, aun no somos esposos como para estar pegada a ti todo el maldito día, así que contrólate viejo.
Antes de que Alan reclamara por eso sonó la campana y tuvieron que irse a sus clases.
En la salida no encontró a Alan por lo que supuso que no la acompañaría a casa, dedujo que se había enojado por lo que le dijo y estaría planeando algo nuevo pero no le importo ya estaba cansada.
Arnold tiene razón, ¿Por qué dar todo por gente que nunca ha dado nada por mí? Pensaba mientras se dirigía a casa, al menos no lo que es importante para mi
-¡Helga!
¡Increíble!, pensó mientras volteaba a ver a quien le llamaba
-Dime
-¿Podemos ir por un helado? –La miro suplicante –Por favor todavía me debes una cita
-No creo que sea una buena idea –No quiera estar a solas con esa persona, ya había pensado en sus sentimientos y aunque no lo amaba como al cabeza de balón, le gustaba y a veces hacia que se confundiera.
-No te quitare mucho tiempo, por favor
-Está bien pero que sea rápido
Caminaron juntos hasta Slaussen's para tomar un helado, una vez dentro ordenaron sus helados a la mesera y surgió un silencio incómodo para ambos hasta que….
-Bien –La miro -¿No saldrás conmigo a escondidas cierto?
-Creo que ya había sido clara Lorenzo
-Creo que te engañas a ti misma al decir que no sientes nada por mí
-No lo hago es la verdad
-Claro que no –Le sonrió dulcemente –Sé que no me quieres como a cierta persona, pero se que tampoco te soy tan indiferente
Helga impresionada ante tal declaración no supo que decir, ya que en parte tenía razón Lorenzo, ese beso no le fue nada indiferente, pero no le llegaba ni a los talones a lo que sentía cuando Arnold la besaba.
-¿No nos daremos la oportunidad?
-No….Lorenzo sabes que me casare –Lo miro –Sera el próximo año por lo que no es bueno para ti el que te hagas ilusiones conmigo, mejor olvídate de mi
Se puso de pie para irse pero antes de que lo hiciera, él se acercó. –Helga –La tomo de la mano y la jalo hacia el –No quisiera que esto pasara, sabes me enamore de ti como un loco aunque tú no sientas lo mismo –La miro –No quiero perder la esperanza, si tú no quieres no te cases
-Lorenzo si no me caso –Le dio una sonrisa triste –Sabes que no sería por ti –Agacho su mirada –Lo lamento mucho, yo no quiero hacerte daño, por favor ya no me busques más, será mejor que me olvides
-Solo respóndeme una última cosa –Se acercó -¿Qué sientes por mí?
-Para serte honesta –Dudo un segundo –Si me gustas Lorenzo y no mentí en lo que sentía, te tengo mucho afecto y tu beso me gusto pero no es amor…. –Se soltó del amarre –Y no se puede tener una relación solo por una simple atracción, lo lamento
Se fue de aquel lugar dejando a Lorenzo triste, decidió que era mejor así, por más que le gustara no sentía amor por él y no era justo para un chico como Lorenzo él se merecía encontrar el amor, al igual que ella.
Además Arnold y ella ya habían quedado en algo, eso la hacía feliz quería vivir el momento sin importarle en el peligro que se estaba metiendo, daba igual solo tenía unos meses para disfrutar del amor que le había profesado durante años a ese cabeza de balón y no dudaría más en dejarlo ser sin importar las consecuencias.
Ya había pasado más de un mes desde que Arnold y ella empezaron con esta relación a escondidas, pronto seria el día del amor y la amistad, estaba acostada recordando lo sucedido el otro día donde casi los descubren sus padres, por suerte no pasó nada pero se llevó el susto de su vida, además ya había tenido problemas con sus padres por estar llegando tarde pero no habían podido comprobarle nada ni Alan tampoco quien cada día estaba más insoportable.
Recordó divertida ya que había sido emocionante….
FLASH BACK
-¡Hola Geraldine! –Arnold estaba en la ventana de su cuarto era domingo pero ella estaba castigada
-¡Arnold! –Fue directamente a la ventana -¿Qué haces aquí?
-Rescatándote de los malvados ogros –La miro divertido mientras entraba –Es decir de tus padres
-Claro –Dijo sonriéndole -¿Crees que soy una princesa para que me rescate un príncipe o qué?
-Si eres mi pequeña princesa querida Cecil –Se acercó y la beso intensamente haciendo que se quedara sin aire
Ella se separó un momento para tomar oxigeno –Bien galán ¿a qué se debe la visita?
-Te fue muy mal anoche ¿verdad?
-Un poco pero no te preocupes nadie sospecha de que con quien estuve fue contigo –Miro su mano donde había una carta -¿Esa carta es de….?
-¡Ah sí!...estaba atada en el árbol y la quite –Se la entrego -¿De quién es?
-Aun no lo sé –Tomo emocionada la carta –Es un admirador secreto de hace años pero aun no descubro quien es.
Arnold la miro feliz, esas cartas habían cumplido y seguían cumpliendo con lo que esperaba verla feliz.
-¡No lo puedo creer! –Dijo acabando de leerla –Me pide que pase con el –Miro de reojo a Arnold –El día de san Valentín
-¿Entonces no la pasaras conmigo? –Dijo fingiendo tristeza
-Tal vez pueda ir con el solo un rato –Dijo nerviosa –En verdad quiero saber quién es y agradecerle porque durante todo este tiempo me dio ánimos para seguir adelante, después puedo ir a tu casa ¿no crees?
-¿Y Alan?
-No creo que quiera estar conmigo –Subió los hombros –No he dejado que se me acerque, aunque aún me da miedo pero como no me había visto "contigo" realmente, pues no puede ni reclamarme o amenazarme
-¿entonces piensan que estas todo el tiempo con Phoebs y Rhonda?
-Si así es –Lo miro arqueando una ceja –En eso quedamos ¿no?
-No te enojes mi amor –Se acercó a ella –Te ves más hermosa cuando sonríes.
Helga se sonrojo, no era la primera vez que la llamaba de ese modo pero aun así no podía evitar sentirse emocionada y a la vez temiendo que solo fuera un sueño y que cuando despertara Arnold no estaría ahí.
Le sonrió mientras cerraba lentamente los ojos y recibía un beso dulce de su amado que fue subiendo de tono, se acostaron en su cama, ambos estaban deseosos de sentir, de experimentar y dejarse llevar por su amor.
Arnold empezó a tocarla suavemente fue pasando las curvas perfectas del cuerpo de Helga, quien simplemente disfrutaba cada caricia, mientras ella estaba también tocando el perfecto pecho del chico.
Helga empezó a desabrochar la camisa de Arnold quien a su vez empezó a subir la falda de la chica para tocarla y desvestirla pero….
Alguien toco la puerta, ambos jóvenes se quedaron helados mientras sonrojados se apresuraron a que Arnold saliera de ahí.
-¡Helga! ¿Por qué demonios te encierras? –Era su padre -¡Abre ahora mismo la puerta jovencita
-En un momento Bob
-¿Qué tanto haces? ¿Por qué te tardas? ¿Te escuchamos hablar con alguien? –Exclamo su padre -¡Te recuerdo que estas castigada jovencita!
-Apresúrate Arnold –Dijo mientras nerviosa le pedía que ya bajara
-Ya voy mí vida –Antes de bajar le dio un beso fugaz
-¿Qué sucede Bob?
-Es que la niña no quiere abrirme
-¡Helga! ¡Abre inmediatamente esa puerta!
-¡Voy!
En cuanto la abrió ambos hicieron una revisión completa de la habitación, no sabía porque pero tal vez sus padres sospechaban algo, por eso no le daban tan fácilmente los permisos por lo que siempre Phoebs o Rhonda tenían que ir por ella y afirmarle a sus padres que estaría con ellas.
Esto fue bueno para Helga ya que se evitaba el estar con Alan, aun así estuvo saliendo con el cuándo ya no le quedaba de otra.
-Bien Helga más te vale que te andes con cuidado –Miro a Miriam –Deberías de decirle a la jovencita que más vale que no ande de loca
-¿yo?
-No, la reina de Inglaterra, claro que tu Miriam ¿Quién más?
-Pero….
-Debe llegar virgen a su matrimonio y ya está grande para saber lo que significa eso y por lo que se acordó su matrimonio hace mucho –Miro a Helga –Para que no pasara lo de Olga ¿o ya no te acuerdas la vergüenza que pasamos?
-Claro que si –Dijo molesta –Olga nos defraudo por su culpa también tuvimos bajas en los negocios con tu amigo Sammuel
-Entonces ¿quieres que pase lo mismo con Alan?
-No –Miro a Helga –No tienes permisos Helga ni siquiera con tus amigas, no saldrás hasta que sea tu boda
-Pero mama….
-Ya me escuchaste, no puedo estar sobre ti día y noche, además de que tu padre y yo debemos viajar a New York –Suspiro –No quisiera dejarte sola, pero Olga estará aquí y ella te cuidara
-Ja esa niña no se cuidó ¿Qué te hace pensar que lo hará con Helga?
-Ya sabes cómo… -Señalo una pequeña que se asomaba por la puerta -¿entiendes?
-Claro
-Son un asco de padres –Dijo enojada –Sera mejor que se larguen, quiero estar sola
-Bien pero….
-Pero nada papa, ya estoy grande y no te apures que sigo siendo virgen y así será para que te quedes más tranquilo, además nadie se me acerca por culpa de Alan todo mundo sabe que es mi prometido
-Eso sí pero….
-¿Acaso tienes motivos para desconfiar? –Lo miro –Claro que no, porque no me han visto con nadie, así que dejen de fastidiarme más la vida.
Dicho esto les indico que salieran, ellos se retiraron dejándola sola pero feliz pues sabía que no la molestarían porque ella tenía razón no había dado motivos para que desconfiaran de ella.
END FLASH BACK
Pensó en Alan, a quien ya ni siquiera dejaba que la besara, sentía que si lo dejaba era como traicionar a Arnold, tampoco por consiguiente había vuelto a tocarla.
Alan le había tenido mucha paciencia e incluso cuando rechazo ir a pasar la navidad con su familia, alegando que quería estar con la suya cosa que no fue verdad ya que en la noche se había ido a la fiesta de Rhonda donde estuvo con Arnold escondida y ya después fue a su casa a dormir ya que sus padres estaban molestos con Olga quien seguía indicando que no regresaría con Sammuel, por lo que no quisieron celebraciones.
Pensaba en lo que pasaría el día siguiente, Arnold le había dicho que cuando acaba con su cita con el admirador secreto la esperaría en su casa porque le tendría una sorpresa, estaba ansiosa por que ya fuera mañana para pasar un hermoso San Valentín con Arnold y su admirador secreto, quien le había citado en un restaurant que le trajo hermosos recuerdos.
"Te esperare ansiosamente en el Chez parís a las 3 de la tarde, mi querida Geraldine"
