Capitulo 10: orgullo roto

Todos prosiguieron el entrenamiento, los Son Brief habían dejado a todos perplejos, al decidir que no entrenarían ese día, Chichi y Bulma contemplaron la pelea donde sus hijos habían sido derrotados, M Trunks se había ido, Gohan se reincorporo, y se dispuso a seguir entrenando, Goten también entrenaba con su inseparable amigo Trunks, Pan y Bra siguieron su entrenamiento pero aun estaban distraídas, no alcanzaban a comprender lo que pasaba, para ellas, tanto su hermano como su padre eran de los guerreros más fuertes, y habían sido derrotados con tanta facilidad.

Bulma y Chichi pasaron un rato mas mirando a los guerreros Z entrenar, ya se acercaba la hora de preparar la comida, así que se levantaron de su asiento, fueron seguidas por Videl y 18, entraron a la casa, al entrar en la sala se quedaron mirando una peculiar y extraña escena, en un sillón, estaba A. Goku sentado, a su lado estaba acurrucada A Bulma plácidamente leyendo un libro, mientras A Goku la abrazaba y también leía un libro el también, Minazuki se encontraba sentada en el piso recargada en los pies de su padre, muy entretenida hojeando algunas revistas de moda, Gokei y Gohein se encontraba sentados enfrente de Minazuki enfrascados en un juego de ajedrez, Bulma vio la escena, le parecía gracioso ver a A Goku leer, el Goku que ella conocía nunca haría eso, pero un sabor amargo empezó a sentir en ella, al ver esta escena, empezó a sentir envidia de A Bulma, trato de recordar cuando había tenido algún momento con su familia como este, pero simplemente no pudo recordarlo, porque jamás lo había vivido, Chichi también miraba como este A Goku era totalmente diferente del que era su marido, era tan cariñoso con sus hijos, y con su esposa, Goku ni remotamente haría algo parecido, sintió un nudo en la garganta cuando vio como A Goku de vez en cuando le daba unos pequeños besos al cabello de Bulma, o le daba pequeñas caricias a la mejilla de esta, Bulma y Chichi siguieron su camino, simplemente eso era mucho más de lo que deseaban ver, Videl y 18 las siguieron en silencio.

En las montañas M Trunks, estaba descargando su ira, no podía creer como había sido derrotado, Minazuki parecía que había simplemente jugado con él, esto le hizo recordar la época cuando los androides aterrorizaban su mundo, muchas veces los androides lo habían propiciado palizas, pero el siempre pudo mantener aunque sea por unos minutos algo de resistencia, pero cuando peleo con ella, simplemente fue superado en todo, su ira se incremento y las montañas pagaron el precio, estaba tan resentido de su debilidad, su vanidad lo había hecho confiarse, lo que más le dolía era que una niña mimada, lo derrotara era imperdonable, su orgullo no le permitía eso, pasaron varias horas desde que había salido volando hacia esas montañas, el cielo azul empezaba a dar paso a rojizo atardecer, M Trunks estaba sentado contemplando el atardecer, sumido en sus pensamientos, trataba de encontrar en que había fallado.

-¿Vas a estar aquí aun más tiempo?- M Trunks abrió los ojos al reconocer al voz de la persona que lanzo la pregunta.

-¿Qué es lo que quieres?, y el tiempo que este aquí no es de tu incumbencia.- M Trunks se molesto al ser interrumpido, pero aun así se preguntaba desde cuando estaba ahí, no sintió llegar su presencia, ni aun cuando debió sentir que se acercaba su posición, no estaba tan distraído para no sentirla.

-Vamos, ¿aun estas molesto por lo de esta mañana?- Minazuki camino un poco para ponerse a lado de M Trunks.

-No estoy molesto.- se defendió M Trunks.

-Mentiroso.- Minazuki contuvo una pequeña risa al ver como M Trunks negaba lo obvio.}

-¿Qué es tan gracioso?- pregunto M Trunks.

-Tu, no puedo creer que todo esto fue por la pequeña pelea que tuvimos en la mañana.- Minazuki apunto hacia los cráteres que estaban en la montaña que habían dejado los ataques de Ki de M Trunks.

-¿Para qué viniste?- pregunto M Trunks mirando de reojo a Minazuki que estaba a su lado, ya se había cambiado traía unos jeans oscuros y una blusa blanca, su pelo otra vez amarrado en su coleta.

-Hace rato sentí tu Ki un poco alterado, después de ducharme y distraerme un rato vine a ver como estabas, además veo que no has curado tus heridas, así que vine a curarlas, no quiero que tu lindo rostro se deforme por las heridas.- Minazuki dio unos paso hacia delante, poniéndose frente a M Trunks, este veía la espalda de la chica, el viento jugueteaba con el cabello de la joven, se veía tan radiante y hermosa, esta saco de su bolsillo una pequeño contenedor de capsulas y escogió una y esta se transformo en un botiquín.

-No es necesario, que hagas eso, yo puedo atenderme solo.-Dijo M Trunks.

-Mira, si es necesario, voy a tener que volverte a dar una paliza y dejarte inconsciente para poder curar tus heridas, así que tú decide o lo hacemos por las buenas o por las malas.- Minazuki lo veía con una sonrisa maliciosa al ver la cara del joven sorprendido por la forma que le hablo la chica.

De mala gana M Trunks dejo que Minazuki curara las heridas de su rostro, la chica, limpiaba las heridas y las vendaba con mucha facilidad, a M Trunks le sorprendió la delicadeza con la que ella manejaba sus heridas, sus manos eran suaves, pero él sabía muy bien que podían dar unos golpes terribles, sonrió al recordar el dolor que le causaron, M Trunks se relajo, era agradable sentir las manos de Minazuki sobre su rostro, cuando la chica termino de curarlo, guardo el botiquín, ella se alejo un poco, para ver como el sol empezaba a ocultarse entre las montañas.

-Bueno ya curaste mis heridas y ahora estaré mejor ¿no?, ahora puedes irte y dejarme en paz.- M Trunks cerró los ojos, nuevamente, quería concentrarse.

Pero al abrirlos ya no veía la espalda de Minazuki, veía un par de ojos oscuros, el rostro de Minazuki estaba peligrosamente cerca del suyo, la chica lo veía detenidamente, su expresión era seria, sus ojos eran tan profundos y enigmáticos, no recordaba M Trunks haber visto unos ojos como los de ella, se empezó a sentirse nervioso, también un poco avergonzado, luego vio como los labios de Minazuki soltaron una sonrisa, una tierna y bella sonrisa, el nunca había visto a una chica sonreír como ella.

-Tienes unos ojos muy hermosos.- dijo Minazuki.

-¿Qué, mis ojos?- M Trunks estaba desconcertado, por ese inesperado alago.

-Si, son únicos.- dijo Minazuki mientras recogía un mechón de su cabello que callo juguetonamente en su rostro.

-No lo son, son los mismos que los de Trunks.- dijo M Trunks, queriendo dejar sin importancia el comentario de Minazuki.

-No, te equivocas, los de él son normales, pero los tuyos son especiales, dicen que los ojos son la ventana del alma, tus ojos han visto mucho dolor, han visto el sufrimiento de muchas personas, la muerte de tus seres queridos, tanto que pareciera que no pueden derramar lagrimas, pero también veo esperanza, veo la amabilidad de tu corazón, el gran amor que le tienes al recuerdo de aquellos que se han ido, veo la seriedad con la que tomas las responsabilidad de ser el último gran guerrero, son tan hermosos, son como dos joyas que brillan en un oscuro abismo.- Minazuki acaricio el rostro del joven Saiyajin.

M Trunks se sintió extraño, esa chica hacia unas horas le había destruido su orgullo de guerrero, pero ahora lo hacía sentir tan extraño, M Trunks sintió algo húmedo en sus mejillas, "lagrimas, son mis lagrimas" hacia tanto tiempo que ellas no salían por sus ojos, no desde que perdió a su maestro Gohan, sentía tantos sentimientos encontrados, no sabía cómo pero estaban ahí, desde hace mucho tiempo, y justo ahora, amenazaban con salir, el no sabía que sentir o hacer, simplemente las lagrimas no dejaban de brotar, Minazuki se hinco ante él y esta llevo el rostro del joven hacia su pecho y lo envolvió con un abrazo, era tan cálida, podía oír el corazón latir de esta chica, no sabía si hacia lo correcto, que pensaría su padre si supiera que él estaba llorando frente a una chica, pero no le importaba, hacia mucho que el cargaba con esto, simplemente lo dejo salir, por primera vez en muchos años M Trunks lloro.

-Bien, desahógate bravo guerrero, lo has hecho bien, limpia tu corazón, llora mi valiente guerrero.- Minazuki lo confortaba mientras acariciaba el cabello lila de M Trunks y con la otra mano acariciaba la espalda de este.

Así estuvieron casi una hora M Trunks le hablo sobre su vida, su maestro Gohan, la muerte de este y sus amigos, le conto el infierno que había vivido, Minazuki paciente mente reconforto el corazón de M Trunks, este se encontraba avergonzado por lo que había hecho, nunca había mostrado su lado débil, pero a la vez se sentía tranquilo, sentía una paz que no había sentido en su vida.

-Perdón, creo que ensucie un poco tu blusa.- dijo M Trunks mirando como estaba un poco empapada la blusa de Minazuki por sus lágrimas.

-Descuida.- dijo Minazuki mientras acariciaba una mejilla de joven de cabellos lila.

-Gracias.- le agradeció M. Trunks.

-Oh, te aseguro que si yo hubiera nació o mis hermanos, en tu línea temporal, hubiéramos peleado a tu lado, no hubiéramos dejado que cargaras con todo esto tu solo, eres muy fuerte. Por eso, entrena, hazte aun más fuerte y cuando estés listo te daré la revancha.- Minazuki, se acerco al rostro de M Trunks, y depósito un beso en la frente de este.

M Trunks, se quedo sorprendido, ese simple gesto le significo mil cosas, aunque era pequeño, lo agradeció de corazón, Minazuki lo invito a que partieran, la noche empezaba a caer, y de seguro en poco tiempo estaría la cena servida y no querían preocupar a sus madres, M Trunks, acepto, y emprendió el vuelo con ella, era irónico pero hacia unas horas ella le había roto su orgullo, y ahora lo había ayudado a descargar tanto que tenia encerrado en su alma, era una chica bastante extraña, y él quería descubrir todo más acerca de ella.