Llevo días haciendo render y mi computadora y yo estamos hartas... Aunque eso no justifica mi tardanza, espero que puedan perdonarme.
Quería meter más romance pero este capítulo no se prestó para tanto TToTT
Un agradecimiento especial a Nikki West por sus increíbles palabras de apoyo que han logrado hacer que me motive a terminar esta historia de la mejor manera. Tus comentarios han hecho que casi casi lloré y me sienta con el deber de elevar la calidad de este fic, aunque ya sólo nos queda poco, espero que disfrutes del siguiente capítulo, aunque sea más una transición para lo que viene. ¡Muchas gracias!
Y otro gran agradecimiento a Nikki Diaz por estar siempre al pendiente y exigir que cada capítulo tenga romance, porque el plan es que en el siguiente exista FLINX por todos lados.
¡Muchas gracias por sus reviews, a los que han agregado a favoritos esta historia y a todos los lectores!
Recordatorio de que Teen Titans no me pertenece o tendríamos más episodios con estos dos como protagonistas.
Capítulo 10 "Paradas"
"No puede ser" El joven de cabello negro no creía que tuviera que lidiar con esto ahora, Wally había saqueado el refrigerador, de nuevo.
"Como cuando estoy estresado." Se justificó su amigo cuando vio la mirada irritada que estaba siendo dirigida hacia él.
"Siempre estás comiendo, estrés o no." Robin pasó una mano por su cabello. "¿Y ahora qué pasó?"
Wally terminó de masticar un pedazo de la pizza que había encontrada "abandonada" en el refrigerador de los titanes para al fin contestar. "Jinx quiere que nos reunamos en el parque frente al museo esta tarde."
"¿Y por qué no estás allá?" Levantó una ceja a través de su máscara cuando vio a su amigo encogerse de hombros.
"¿Qué tal si…" Empezó para ser interrumpido.
"Wally… ahórrate tus hipótesis de lo que obviamente no va a pasar." El líder de los titanes lucía enojado, harto de todo el drama que había tenido que soportar. No recordaba otro suceso, aparte de Slade, donde hubiera tenido que aguantar tantos detalles acumulados y que perjudicaban a su equipo. Starfire y Raven lucían afectadas, hasta Cyborg y Chico Bestia habían empezado a notar que algo estaba mal con ambos héroes de Central City. "¡Wally!"
"Sólo, es sólo que tengo miedo." Confesó con la vista hacia la enorme ventana de la torre.
"¿Y crees que ella no?" La seguridad en su voz no pasó desapercibida.
"Sí, seguramente debe estar asustada… espera, ¿cómo sabes que ella tiene miedo?" Kid ahora tenía su mirada analizando a su mejor amigo. "¿Acaso sabes si ella…?"
"Wally, hazme un favor, ve y averigua qué quiere decirte." La mirada acusadora le hizo agregar. "Lo que sepa o no, no es necesario que te preocupe cómo llegué a saberlo ni necesitas saber de qué se trata." Dijo con voz firme agregando mentalmente un "por ahora".
Kid se levantó, respirando profundamente y fingiendo que estaba totalmente preparado para cualquier cosa, asintió en dirección al pelinegro y desapareció no sin antes escuchar un "al fin" de la boca del chico maravilla. Por ahora sólo importaba llegar al parque.
Jinx checaba su atuendo para las misiones, preguntándose si debía haber optado por algo más. "Sólo debo esperar un poco más." Se decía mientras se aseguraba de que su moto estuviera en el estacionamiento donde la había dejado. Resignándose a esperar más de lo previsto, se sentó en una banca y vio a las familias divertirse. Niños lanzaban pelotas, padres disfrutaban del picnic y algunos jóvenes corrían con sus amigos. Todo parecía estar en paz, excepto ella y su interior.
Inseguridad era una palabra que sólo relacionaba con maldad. La ciudad era insegura cuando los malos acechaban, la ciudad era insegura cuando las personas buenas dejaban de luchar y se conformaban con la derrota, el mundo era inseguro si todos dejaban de buscar el bien. Si dejaban de buscar la luz.
Jinx veía las sonrisas en los rostros de las personas en el parque, personas que probablemente no la reconocerían de inmediato, o de ser así. "¿Aún pensarían que soy mala? ¿Me verían como la ex-villana que trata de encajar?" Sus preguntas empezaron a surgir cuando analizando sus palabras no encontraba qué decir, porque ella, la hechicera de la mala suerte, estaba pensando en decir palabras que rogaban por todo lo contrario. "¿Me verían como una de los titanes? ¿Me verían como ven a Starfire y Raven? ¿Me aceptarían como Wally lo hizo?" La joven pasó una mano por su cabello cuando sintió que tenía que moverse, porque las dudas se estaban apoderando de su interior. La oscuridad se extendió y la inseguridad la invadió.
Kid vio a la joven de ojos rosas con nerviosismo, estaba parado frente al museo y podía verla perfectamente desde su posición. Vio su mirada que contemplaba el parque y a las personas que disfrutaban del día soleado, vio como ella bajaba al suelo su mirada y quitaba arrugas que no existían en su traje, vio como ella apretó su puño y pronto su mano se relajó para pasar la mano por su cabello. Ahí fue cuando al fin se decidió a acercarse.
"Kid" Saludó ella sin siquiera levantar la vista para asegurarse que fuera él. "Llegas tarde."
"¿Oh? Así que el cabeza hueca más tonto del mundo llega tarde, jamás pensé que él… "
"¡¿Gizmo?!"
"¡Él mismo!" Se señaló el villano ante una atónita Jinx. "Así que ahora que eres parte del lado de los perdedores estás aquí para detenerme"
La mirada de la joven de ojos rosas le dejó en claro que no sabía de sus planes, pero que igual lo detendría.
"Sólo bromeaba" dijo con una fingida sonrisa el chico. "¿Segura que no quieres regresar?" El silencio fue su única respuesta y antes de que pasará más tiempo el chico salió huyendo del parque ayudado de su mochila. "Mejor para mí, ahora ¡soy el líder!"
"Eso fue raro." Jinx veía cómo su ex-compañero de equipo se alejaba. "Al parecer tendré trabajo que hacer esta noche."
"¿Jinx?" Kid apareció a su lado y ella saltó por el susto.
"¡Kid!" exclamó ella tratando de calmarse. "Llegas tarde"
El chico la veía analizándola y ella dejó que él la viera, últimamente pasaba eso y aunque le incomodaba, se resignaba a que Wally se asegurara de que estuviera bien.
"¿Kid?" ahora ella lo analizaba preocupada por el silencio que él otro no trataba de terminar.
"¿Qué trabajo vas a hacer esta noche?" Habló de repente y con cara de no querer escuchar la respuesta a pesar de haber preguntado.
"Derrotar a mis antiguos compañeros de equipo" contestó ella sin ninguna pausa mientras pasaba una mano por su cabello, cansada sin siquiera haber peleado y murmurando cómo detendría a cada uno de sus ex-compañeros.
Kid suspiró, aliviado enormemente por las palabras de la joven que parecía a punto de marchar por donde se había ido su antiguo compañero y darle una probada de lo que pasaba por su mente.
"Olvidemos eso, Kid." La joven había dejado de lado sus quejas y amenazas para concentrarse en el tema que habían evadido por tanto tiempo. "Tenemos que hablar."
"¿De verdad tenemos?" El pelirrojo pensaba que la hechicera no debería haber elegido esas palabras que hacían que cualquiera temiera lo peor. "¿Podemos posponerlo?"
"No" contestó firmemente. "¡Vamos!" Ella empezó a caminar hacia el museo y él sólo pudo seguirla.
Caminaron por las exposiciones sin realmente apreciarlas y pronto Jinx llevó a Kid a una banca del pasillo que estaba alejada de casi todo, excepto una exposición.
"Reconozco esos objetos. ¡Esa exposición!" El pelirrojo veía las figuras que aún recordaba de su primer encuentro.
"Aquí nos conocimos" Su voz suave aún resonó por el pasillo. Kid que había estado contemplando todo dirigió su mirada hacia ella. "Aquí es donde todo terminó y comencé con nuevas piezas antes de darme cuenta."
Kid la veía sin entender y sólo la dejó hablar, porque al parecer, sólo así entendería.
"Siempre creí que la mala suerte seguiría siendo mala suerte. Pero tú llegaste." Ahora ella lo veía a él y por un momento existió silencio. Las voces en el museo y el constante murmullo de pasos no los distrajeron de ese momento. "Vamos", interrumpió ella extendiéndole una mano y guiándolo hacia la salida, "aún hay algo que tienes que ver." Kid se dejó guiar por esa mano sin dudar un segundo.
La siguiente parada fue un edificio que él recordaba con una sonrisa nostálgica, ella lo había forzado a viajar con ella en la moto que trataba como si fuera su más grande tesoro, le daba el mismo cuidado que las rosas que él le regalaba, como si fueran a desaparecer y ella necesitara admirarlas para asegurarse de que seguían ahí y no eran una ilusión. El departamento donde ella habitaba antes, lucía aún un poco afectado por la explosión, pero la calma se sentía en el aire o sólo era su imaginación.
"Aquí fue otra pieza," comentó con un aire que Wally no supo descifrar, "la otra está cerca."
Un escenario que él no tenía intención de decir que conocía se presentaba ante él, el restaurante donde ella trabajaba estaba con pocos clientes que conversaban en sus mesas sin prestarle atención a los recién llegados. Se sentaron en una esquina y Kid pudo ver el restaurante de sushi al otro lado de la calle y por un momento olvidó porque estaba ahí. "Jinx" comentó viendo a una chica que se acercaba a ellos con una libreta. "No traje mi cartera."
La risa de la joven lo distrajo, pero ella hizo un ademán quitándole importancia y le guiñó un ojo al pelirrojo que terminó con las mejillas del tono de su cabello. "¡Sus!" Saludó la joven pelirrosa, "el especial de la casa y dos bebidas por favor."
"¡A la orden!" Dijo la chica que anotó rápido en su libreta y se despidió con un saludo militar y una reverencia exagerada.
"¿Jinx?" Kid parecía inseguro, aunque la máscara cubriera su rostro, y las personas empezaron a notar que un par de superhéroes estaban por comer en el pequeño restaurante.
"Ve el lado positivo, estamos ayudando al negocio." Comentó una alegre Jinx que saludaba a todos los meseros cuando se acercaban a su mesa a dirigirles unas cuantas palabras.
Kid no pudo comentar más porque llegó la comida y pronto olvidó sus problemas cuando un gran tazón fue depositado entre dos meseros en su mesa. Jinx sólo bebió la bebida que había ordenado, riendo cada vez que alguien se quedaba viendo cómo Wally comía, resistiendo la tentación de decirles la frase que se había vuelto clásica en su vocabulario.
La joven hechicera se despidió de todo el personal y alcanzó a Kid afuera recargado en su moto como si fuera suya. "¿Y bien?"
Wally rió. "Excelente comida y servicio… pero no pude pagar a pesar de todo lo que comí."
Jinx rodó sus ojos en desesperación. "Es suficiente con que hayamos pasado aquí con nuestros trajes y ya había acordado el precio con mi jefa." La chica no le dio tiempo de discutir más y pronto se dirigieron a su siguiente destino.
La Torre de los titanes estaba siendo iluminada por los últimos rayos de sol. Ninguno dijo nada mientras veían el día terminar desde la orilla de la carretera que tenía una vista panorámica de la torre y el mar. Pronto las luces de todos lados comenzaron a cobrar vida.
"La vida está compuesta de piezas, muchas de ellas a veces ni siquiera las notamos o sabremos si algún día serán parte de nuestra travesía." Jinx rió. "Lo siento, estoy siendo muy filosófica."
"Enigmática diría yo." Dijo el chico que aún veía la torre a lo lejos.
"Enigmática es un buen adjetivo." La joven comentó levantando su cabeza para ver las estrellas que ya podían ser visibles.
"¿Qué me quieres decir con todo esto?" Wally se había abstenido de preguntar en todas sus paradas porque pensaba que en cualquier momento la joven soltaría las respuestas que había prometido cuando había mencionado que debían hablar. "El museo, tu antiguo departamento, el restaurante, la torre de los titanes, ¿qué significan?"
"¿Qué significan Kid?" Preguntó ella de vuelta. "¿No es obvio?"
El joven no respondió y ella sólo negó con su cabeza y como en otros momentos le señaló la moto. "Aún falta otro lugar." Y Kid como siempre lo haría, la siguió, dejando que ella tomara su mano, lo jalara en dirección a su transporte y disfrutando los breves pasos en los que sus manos permanecieron unidas, él permitió que ella lo llevará a la última parada.
"Hemos llegado" Dijo con una sonrisa tímida la joven de ojos rosas mientras estacionaba su moto. "Ahora sí vamos a hablar."
