Zapatillas de Ballet
Por Mayra Exitosa
Capitulo 10
Bailando con el corazón
Aly y Michael llegaban a Inglaterra, felices porque ambos fueron recompensados y elevados de puesto. George sonriente llegaba con su esposa a Inglaterra
- Vamos amor ya la verás, te encantará, es perfecta para William.
- No exageres George, nadie es perfecta para William, el es perfecto.
- Dorothy, si lo dices así me pondré celoso…
- Cielo, William es como mi hijo y si… ponte muy celoso, ¡me encanta!
Ambos se besaron bajando del avión emocionados, George le hablaba, le describía una y otra vez a Candy y ella simplemente no lo creía, como siempre hacía eso de estar presumiendo de una u otra cosa de William sentía que su amado esposo, se estaba vengando.
Candy estaba en el teatro Nacional, Albert le rogaba que bailara la melodía de su madre, como ella quisiera, pero que la bailara, Candy emocionada, no aceptaba en esos términos,
- Albert, esa melodía es… lo mejor que Madame Priscila hizo y dejo como un legado, estás loco si crees que cambiaré eso, si quieres que la baile, serán con los mismos pasos de Madame Priscila. Albert hizo una sonrisa orgulloso, no se lo quería decir, pero eso es lo que más deseaba, nadie había logrado bailar esa melodía, era un imposible, se llegó a pensar en un tiempo que su madre, usaba algo extra para realizar esos pasos, pues eran muy agotadores y continuos, la única manera de lograrlos era practicándola por mucho tiempo y eso Candy lo había memorizado desde niña, de ahí su amor por Madame Priscila.
Candy bailaba la melodía y se le ocurrió una idea a Albert, eso no lo vio Candy, quien practicaba una y otra vez los pasos viendo hacia el frente, mientras atrás Albert hacia lo mismo, con ella al frente haciéndolo sonreír. Albert soñaba que bailaba con su madre su melodía y eso lo amaba como un enlace entre él y ella
Terminaban los ensayos llegaba Anthony y Terry con media sonrisa, sin haber visto a Albert quien estaba detrás de las cortinas,
- ¡Hola señorita Candy! Dijo con una sonrisa efusiva y apuesta Anthony
- Hola señor Brown, que gusto volver a verlo. En ese momento Albert levantó la cabeza, la habían encontrado, tanto esconderse en Inglaterra y dio Anthony con ella.
Terry con una sonrisa seductora, agregó
- Espero que esta vez no se desaparezca como el día que la conocí Candy. William detrás de la cortina trago seco, Terry también estaba ahí.
- Discúlpeme señor Grandchester, no fue mi intención, pero sus sobrinas robaron todo mi tiempo con su ternura imposible de rechazar. Anthony agregó
- Entonces la conoces Terry.
- Por supuesto, ella y yo ya hemos bailado. Candy sonrió y agrego,
- No sea presumido señor Grandchester, antes de bailar con usted, he bailado con el señor Brown y mire que no presume de bailar con tantas damas.
- Vamos preciosa, dejemos los usted en casa y comencemos por tutearnos, me imagino que William ya le comentó que Anthony y yo bailaremos con usted. Candy se quedo asombrada, William no le había dicho nada, vio de reojo detrás de la cortina él se asomaba, serio.
- Me comentó algo, pero no me dio detalles, puede usted aclararme eso,
- Es el baile donde serás seducida por nosotros dos.
- Ah sí, yo le propuse lo mismo, pero éramos tres chicas seduciéndolo a él. En ese momento se borraron las sonrisas de Anthony y de Terry, haciendo en los dos un pensamiento a lo que Candy le ofreció a William. Terry respondió
- William, jamás baila seducción, es un bailarín demasiado competitivo pero no tiene nada de seductor.
- No lo creería aunque me lo escribiera cien veces, de solo verlo bailar muchas hemos quedado seducidas con él. Pero ya que lo menciona de ese modo, acepto bailar con ustedes dos, siempre y cuando el también baile.
Anthony soltó una carcajada y Terry se le unió. Anthony reto
- William bailar seducción con nosotros, ¡imposible! El jamás nos ganaría, acepto el reto. Terry movió la cabeza y agregó
- Aceptamos. Candy, William no es seductor, el mismo lo ha declarado más de una ocasión. Candy sonrió agregó
- El escogerá la música, bailaremos los cuatro sin ensayar… así bailaremos será de improvisado, al único que he tratado de seducir… ha sido a él, y tienen razón, me la debe, ahora haré una práctica… porque supongo que conocen las reglas
- ¡Reglas! Ambos se asombraron al unísono dijeron asombrados.
- Si señores, ustedes me han elegido sin conocerme, sin haber bailado de forma seductora conmigo, es justo que me seduzcan con sus pasos, su forma de bailar y al hacerlo, seducirán al público en general, como ustedes son los expertos y aquí soy la novata, mínimo seguiremos las reglas. Cuántos años tiene bailando Anthony
- Toda la vida, pero de forma profesional solo ocho años.
- Yo doce y William un poco más.
- Perfecto.
- Bailaremos Anthony y yo, después entrará Terry, usted tratará de ganar mi atención con pasos, venciendo a Anthony después a mí, al final entrará William, donde vencerá con algunos pasos y me vencerá a mí.
- ¿Vencerla a usted?
- Si, supongo que bailan de todo, así que no habrá problema con la música, el reto queda abierto y listo para que al bailar conmigo sigan mis pasos y eso es vencerme.
- La vi bailando Candy, tiene algunos errores, pero no creo que lastime a nadie permanentemente, los tres sonrieron de forma efusiva al recordar a Elisa.
William sonrió, Terry no bailaba música sudamericana, Anthony menos. Ninguno bailaba música rítmica. Sería una ventaja escoger la música, pero seducir a Candy en público, lo dejo pensativo.
Candy le hizo una señal a la cabina para una música más, Albert tomó el celular y dijo que poner a quien estaba en la cabina. Anthony comenzó con música bastante romántica uniéndose a Candy, donde esta se apenaba un poco y su piel se ruborizaba, haciendo que Terry sonriera, la joven estaba siendo realmente seducida por Anthony frente a él, pero detrás de la cortina William no tenía ni un ápice de alegría, era su Candy y ellos estaban bailando con ella, el ego lo estaba matando y cerraba los ojos al ver a Terry con ese brillo en su mirada.
Candy realizó saltos con Anthony, ambos bailaron viéndose a la cara, la mirada de Anthony era increíble, no tenía sonrisa, sino una fijación en Candy, al dejarse llevar por ella.
Cambió la música dramatizando la escena, Terry realizó un par de saltos entrando a separarlos, Anthony cambio su mirar por uno bastante escénico de rabia, el mismo que le brindó Terry. Candy sabía que ambos eran profesionales y estaban actuando, realizaron pasos que ella admiraba en ambos, cambió la música y Candy hizo como que se iba, pero Terry la detuvo por la espalda acariciando con sus manos, su cintura y parte de su torso, ella bailo girando, la música era sensual y Terry en eso era un experto, su mirada penetrante, mientras Anthony caminaba de un lado a otro buscando robar supuestamente su mirada, pero esta la tenía Terry. Cambio la música y ahí debería entrar William, pero volvió Anthony en su lugar tratando de mejorar esa seducción, que Terry había incitado, haciendo pasos más atrevidos ante Candy, abrazándola posesivo, acercando las manos de Candy a él.
Atrás permanecía William, no se delataría, lo soportaría pero el practicaría como ganar a Candy y mejorar, a los bailarines los conocía de toda la vida, sabía sus pasos y sus bailes, solo que él jamás había seducido a una dama bailando, ahora que con Candy, con gusto bailaría con ella, no dejaría que se la ganaran.
En ese momento la música cambio y Candy realizó pasos increíbles saltos armoniosos, giros inesperados, haciendo que ambos trataran de seguirla, ahí William sonrió ninguno pudo realizar los pasos de ella, y en eso Candy se detuvo.
- Perfecto… ahora ya saben algo de mí, me tengo que retirar, me esperan, pero acepto solo si William baila, es un reto que haría siempre y cuando el acepte. Terry agitado sonrió y dijo
- Tenemos que bailar esas piezas y ganarle, pero William es muy necio, no bailará seducción. William salió por un costado, tomo la mano de Candy y dijo
- Acepto, ¿Nos vamos Candy?
- Por supuesto. Tomó la maleta, caminó dejando a ambos hombres sin palabras. Anthony observaba el pie, el había estado ensayando ahí, su pie estaba bien. Terry hizo media sonrisa, con que ensayaba con ella, pensaba este.
En Inglaterra, llegaban noticias de la Interpol, donde por cámaras televisivas, eran atrapados regresando de Argentina a Estados Unidos, Daniel, Eliot, Brian y la Tía Elroy. Siendo llevados a Europa, para declarar sobre el atentado del avión Andrew solo los tres caballeros, mientras Elroy se quedaba en USA, al ser cómplice de el intento por eliminar a la pequeña Candy White, junto con su hijo, sobrino y su asistente, al saber los planes de estos e intentar llevar a cabo el secuestro en USA, donde la dama Verónica Rodríguez por petición de Luisa su amiga, protegió a Candy White sobrina de esta como un juramento antes de morir. William Andrew publicaba el eterno agradecimiento a esta dama por haber salvado la vida de Candy White y recibiría una recompensa por los años que la protegió de los a llegados a este.
Candy sentada en un costado del sillón de William lloraba al saber lo que había publicado Albert, para que no se siguiera de oficio un secuestro o robo a Verónica Rodríguez, se movió de su lugar con evidente llanto en su rostro para abrazar a Albert quien la comprendía, esa mujer crío a Candy por años sin recibir ningún apoyo de nadie.
- Albert, ¡Te amo!
- Y yo a ti.
Candy se sentó en las piernas de Albert escondiéndose en su abrazo, llorando de emoción al saber que su Tía Vero no sería acusada de ninguna manera.
George se hacía cargo de todo para que la Interpol acusara a los tres por el saboteo del avión, que era donde este podría darles cadena perpetua, mientras que Elroy uso todo su dinero para conseguir abogados y quedarse en estados unidos, con la idea de salir pronto, para ayudar a su bebe, ya que Daniel había cometido un error, pues aseguraba que su tío no iba a viajar en ese avión, sino solo los White y se cambió en último momento.
Esto era por completo falso, los que no iban a viajar en ese avión eran Los White, quienes se iban a regresar a América porque su hija estaba enferma. Daniel les aseguró que en Inglaterra los esperaba un avión para regresar a América y eso jamás había sido programado.
Candy lloraba viendo videos de su padre y madre cuando subían al avión, este le decía a William
- Me muero por ver a mi hija.
Eso hacía llorar más a Candy y Albert lloraba con ella, abrazándola fuerte, para apagar el televisor, porque ese dolor, estaba lastimando a su pequeña.
- Albert… quería regresar a casa, no iba a ir en ese avión… mis padres no iban a ir en ese avión.
- Lo sé mi amor, ellos no tenían porque haber viajado a Inglaterra, ellos deseaban regresar a América.
Candy en llanto se quedo dormida en brazos de Albert, quien no deseaba moverla para no despertarla y se quedaba dormido con ella en el estudio frente al televisor.
Candy y Albert estuvieron practicando en forma y ambos se apoyaron en lo seductivo haciendo que Candy fuera un poco más seductora que Albert al bailar.
… Capitulo 10 ½ Zapatillas de Ballet Candentes calsific M
Pero esta le dijo
- Si Albert, tal vez tengas razón... soy muy provocadora, pero sabes… solo contigo.
Eso hizo tan feliz y seguro a Albert que dominó la seducción con mayor seguridad, haciendo que ambos se compenetraran perfectamente bien al bailar.
Algo que al final de la pieza pasaba era que Albert quedaba cercano al rostro de Candy, así ella bajaba y recargaba su frente en el pecho de él. Pero Albert deseaba algo más y no se le daba en ese momento sonreía malicioso al querer hacerlo frente al público. Mientras Candy pensaba que Albert respetaba mucho la privacidad de ambos, tanto que a la fecha nadie sabía que eran más que compañeros de guerra.
En Estados Unidos, la noticia se desparramó al saber que la Tía asesina de William, trataba de eliminar a Candy White, cuando ellos eran una familia estadounidense y la mujer se empeñaba en quedarse ahí. Lo que ignoraban era que no podía regresar con su capital ya que sus riquezas dependían de quien su hijo había asesinado.
Elroy pensativa en una mesa bajaba el rostro al saber que su hijo, hizo lo que ella un día pensó cuando su padre, dejo a William como su heredero principal mientras a ella le dejo algunos bienes, esto era por familias en su país, no por su padre, sin embargo al ser su hermano menor que ella y no hijos de la misma madre, existía un rencor que su hijo cobró al final.
Lo que nadie publicaba era la mujer de Daniel y el hijo de este, pues no era casado pero tenía un hijo, y la mujer apenada negaba a su hijo la relación entre ella y su padre, para no avergonzar al joven Neil Legan, quien era legítimo de él, más no casado, esto lo dejaba escondido Sara, quien por años fue amante de Daniel, no se casaron por la madre de este.
- Hijo, el me hizo el favor de darte apellido, pero no te preocupes, a ti nada te liga con él. Tu verdadero padre murió antes de que nacieras.
- Gracias mamá, me daba vergüenza pensar en que si se atrevió a matar a su tío, podía hacerte daño a ti.
- No te preocupes, nos iremos de Inglaterra, te parece bien a… América.
- Si mamá.
De ellos jamás se volvió a saber nada, Niel creció y fue un buen chico, pensando que aunque portaba un apellido, no llevaba sangre Legan, mucho menos Andrew.
La fecha del conmemorativo de madame Priscila llegó, con ello Archie, Paty y Stear llegaban a Inglaterra.
Archie fue a participar en el evento, vio a Annie quien bailaba sola, este sonrió al verla, ahí estaba su ex novia, la mujer más bella y a la que había perdido, pero ahora tenía la oportunidad de recuperarla, en su ensayo. Archie la sorprendió, girando hasta ella, cuando ambos quedaron juntos, este le tomó los labios de manera sorpresiva, dejando a Annie Britter desarmada por completo.
Anthony entraba y los vio haciendo una sonrisa, al parecer Annie había regresado con su pareja. Terry estaba por entrar a ensayar y se topo de frente a estos.
- Amigo, comiendo pan frente a los pobres. Ambos sonrieron apenados, bajando la cabeza. Archie ajusto la cintura de Annie y le respondió
- Porque quieres… que yo sepa eres muy rico, no faltará en tu mesa un buen pastel. Ambos hombres se saludaron, donde Archie al ver a Annie apenada, la presentó como su novia, esta levantó el rostro lo vio a los ojos, Archie se acercó a su oído y agregó - y mi futura prometida si lo deseas.
Annie sonrió sin responder, sus ojos se iluminaron al ver que esta vez Archie, sería más atento con ella. Ambos se unieron al elenco donde bailarían en otros bailes grupales y se presentaban como pareja.
El evento del año llegó, muchos se reunieron, ahí empresarios y personajes de alto renombre se unían ante la presencia de William, al honrar a su amadísima madre, con esto se buscaba siempre llegar a acuerdos de simpatía para ser tomados en cuenta en mejores condiciones en los negocios de William Andrew, pero el evento en sí, era muy codiciado, los boletos era altamente costosos y donados para escuelas a nivel internacional donde se beneficiaban a muchos con becas y oportunidades de destacarse.
Al llegar William bajaba con Candy, esta se aferraba a George por los guardias de William que lo protegían y custodiaban, ahí por fin Dorothy por primera vez en su vida sintió celos de Candy. Esto se disminuyó cuando ella le dijo a George,
- Discúlpeme Sr. Johnson, esto de las multitudes no es lo mío.
- No se preocupe, mire quiero presentarle a mi esposa, mi amada Dorothy.
- Mucho gusto su esposo no deja de mencionarme que me la presentaría y no habíamos coincidido desde que llegamos a Inglaterra.
- Un placer señorita Candy.
- Llámeme Candy, el placer es todo mío. George hizo una seña, Aly junto a Michael se acercaron a custodiar a Candy. Llegando al escenario, ambos se hicieron cargo de cuidar de ella, en todo momento.
El evento estaba por comenzar cuando un par de pequeñas gritaban
- ¡William! Las sobrinas de Terry abrazaban a este emocionadas, dejando a Candy asombrada,
- ¿Qué nos trajiste?
- Una sorpresa, miren allá. Candy estaba vestida de rosa en listones girando por su silueta y una tela encima la envolvía en rollándose en su cuerpo, ambas pequeñas no la reconocían hasta que Candy dijo
- Veo que te recuperaste de tu piernita. Con una emoción enorme ambas gritaron su nombre
- ¡Candy! corrieron para abrazarla y ella doblo sus piernas para quedar a su altura.
- Ya no me quiero ir. Dijo una de ellas.
- Bueno a mi me toco abrir el escenario, voy a bailar "los ángeles del cielo" Quédense por favor y prometo bailar muy bonito para ustedes. Terry se sorprendió, normalmente abrían los novatos o los que nunca habían participado antes. Este le reclamó a William,
- ¿Por qué inicia Candy?
- Es su primera vez en un escenario y ella quiere darme una sorpresa.
Por fin comenzaba y las pequeñas eran llevadas al palco de sus padres y sus abuelos.
Candy comenzaba el baile bajando con sus propias fuerzas su cuerpo por telas colgantes desde arriba del escenario, sorprendiendo a Albert quien ignoraba que Candy hacía eso ya que corría demasiado riesgo.
Los sorprendidos en el teatro eran Paty y Stear al casi no reconocer a Candy en el escenario, ambos abrazados sonreían mientras Paty lloraba al saber ahora la historia completa de su amiga y su novio la consolaba, con tiernas caricias y besos en el palco que William separó para ellos.
El baile era de subir y bajar en las telas, mientras bailarines vestidos de blanco corrían por el escenario, tristes y cabis bajos para sonreír al ser tocados por un ángel, continuaba hasta que puso sus pies en el suelo, uno de los bailarines estiró un costado de su vestido, haciendo que Candy girara desde un lado del escenario a otro, sorprendiendo a todos por su agilidad y desplazamientos.
Annie estaba boca abierta abrazada por Archie quienes sorprendidos veían a Candy al ver que quedaba envuelta con un solo velo.
Salieron otras bailarinas vestidas de ángeles, realizando lindos pasos y enlazándose con su pareja, uno de ellos, jaló a Candy y esta se fue girando a toda velocidad, al hacerlo quito el velo dejando a Candy en un listón ancho rosa que giraba en su cuerpo cubriendo parte de este, inicio el baile desplazándose elegantemente con los ojos cerrados sorprendiendo como se guiaba sin abrirlos, así terminaba el baile, donde ella tomaba un manojo de listones y eran lanzados por el aire dejando a todos sorprendidos por ser el inicio de la obra. Si este era el inicio no podrían imaginar cómo continuarían superando al primero que fue sensacional.
Los bailes continuaban eran tantos y hermosos, las sobrinas de Terry eran enviadas a casa en el receso por las horas que llevaba el evento.
Candy por fin volvía en el penúltimo baile con Anthony, tan profesional, elegante a pesar de ser de seducción ella portaba una falda de velo a media pierna y rosas blancas, que le entregaba Anthony en la seducción del baile, ambos parecían la pareja perfecta saltando como gacelas y aventando rosas por el romanticismo de pieza musical.
Después cambio la pieza y entraba Terry compitiendo en pasos con Anthony, esta vez había bailarines con corceles de un lado a otro, el traje de Terry era de pantalón negro unido al cuerpo mostrando su escultural pecho y lo atractivo de este con camisa blanca abierta, mientras que el de Anthony era todo blanco, elegante, refinado, con su camisa de seda mostrando su forma atractiva, porque muchas damas amaban a este bailarín europeo.
Candy cambiaba de atuendo ahora con la falda negra atrevida y un straple negro bastante seductor mostrando parte alta de sus bustos atractivos combinando un poco con Terry, donde este ya le había ganado a Anthony.
Terry al ver a Candy su semblante cambio sorpresivamente, estaba muy femenina, seductora y bastante atractiva, ahora participaba con ella nervioso por más profesional que este fuera, sintió la atracción que le provocó el baile unido a ella, pero los pasos se complicaron con la melodía y no cuadraban, haciendo de esto una sorpresa, ahí cambiaba por una melodía aun más seductora y sin esperarlo, vestido de negro por completo, en un pantalón unido a sus músculos y con la camisa completamente abierta mostrando sus mayores atributos aparecía William, robando aplausos de todos.
Una cara de sorpresa para Elisa quien estaba sentada con un pie en alto en primera fila, soltó la boca al saber que William siempre se había negado a hacer ese baile con quien fuera.
Ahora Candy combinaba más aun con Albert. Terry y Albert bailaron muchos pasos similares sin poder ganar uno a otro, hasta que Candy se colocó al cambio de la música y ambos bailaban con ella, para complicar la pieza musical y dejar fuera a Terry al haber ensayado tanto entre ella y Albert.
Todos estaban asombrados, cuando William pasaba sus manos tocando sus piernas poco bajo de su falda y por el cuerpo de Candy y su nariz rosaba cada espacio libre que ella permitía soltando los labios en jadeos excitantes dejando a muchos extasiados, pues realmente era la primera vez que William bailaba tan seductor, haciendo que en un movimiento Candy quedara con la espalda en arco las piernas de ella en la cintura de Albert como si la seducción estuviera en su máxima expresión y ambos estuvieran en el acto sexual, dejando a varios impactados al subir a Candy por completo a sus hombros y esta al llegar a un simulado clímax jadeaba abriendo y cerrando sus ojos excitada, después bajaba como una serpiente en el cuerpo de Albert girando hasta terminar enlazada en una de su piernas.
La música cambiaba, ambos bailaban música romántica, seductora y sudamericana, sorprendiendo como enlazaban sus piernas y eran tan afines, el baile asombro a todos, pues era una mezcla de Sudamérica y ballet, dejando a Anthony pasmado, jamás podría bailar eso y Terry sonreía ante el reto vencido.
Candy y Albert engalanaban la pieza con sonrisas de complicidad al terminar todo mundo se puso de pie, al ver que en el final, William tomo el mentón de Candy besándola apasionadamente.
La más sorprendida fue Candy quien se dejo llevar por la adrenalina olvidándose de todo y sintiendo el baile con el corazón agitado por completo, los minutos pasaron, el telón se abrió y ellos continuaban en el beso declarando cual era su relación.
La sorpresa de la noche fue el baile de madame Priscila, en el fondo un video pasaba del baile de ella en los años en los que fueron auge para la madre de William, al frente aparecía Candy con una luz, realizando paso a paso idéntico al baile que estaba en el video de la pantalla, mientras William aparecía por el lado contrario realizando los mismos pasos el baile como pareja de ella de forma más varonil y de lado opuesto a los de su madre y Candy.
En el baile Candy realizó los pasos de mayor dificultad y el escenario estaba a reventar pues todos los bailarines se aglomeraron en los costados al no poder creerla capaz de igualar a Madame Priscila.
Pero los movimientos eran precisos y perfectamente idénticos, al finalizar Albert abrazaba a Candy cuando madame Priscila realizaba la caravana todos aplaudían, Candy no realizo la caravana al público sino a madame Priscila en el video. Como si ambas se estuvieran viendo.
La sorpresa fue que Albert colocó una foto de madame Priscila y una luz iluminaba el rostro de ella viendo hacia arriba con una sonrisa efusiva, como muy pocas veces fue vista emocionada y con un brillo especial en su mirada, la luz se expandió. Candy de pequeña apareció en la fotografía donde madame Priscila la tenía elevada en el aire, la gente estaba de pie aplaudía de forma efusiva y Albert tomaba la mano de Candy presentándola como la pequeña que su madre eligió.
Al final la foto sale completa, un jovencito aparece en la espalda de Madame Priscila era su hijo quien como ella sonreía efusivamente perfilándose igual a su madre, su mismo brillo en sus hermosos ojos azules, su efusiva sonrisa y Candy pequeñita desde lo alto de los brazos de Madame Priscila lo observaba a él.
Fue tan emotiva la foto para Candy, que Albert se hincó frente a ella, mostrándole el anillo de compromiso. Ella feliz sonrió sorprendida, de inmediato se abrazaba a William diciendo si, este le colocaba el anillo. Después la elevaba de su cintura girando con ella en aire.
FIN
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