Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Stephenie Meyer, la historia es mía.
PRIMERA PARTE:
MUERTE.
ESE MOMENTO EN EL QUE TU VIDA ESTÁ TAN VACÍA QUE SE SIENTE COMO LA MUERTE MISMA.
Capítulo 9
Edward's POV
Acomodo mi guitarra y comienzo a tocar Blue Suede Shoes mientras la canto, todo esto de una manera tan penosa que de seguro Carl Perkins (1) se está revolcando en su tumba. No tengo muchas ganas de estar haciendo esto, aun cuando la música es la única cosa en la vida que puede mantener feliz. Pero este público es tan insaciable y exigente —de una manera claramente molesta—, que simplemente hasta la música han agriado.
Cuando apenas llevo 30 segundos de la canción, todos comienzan a gritar como locos y a pedirme que toque otra cosa.
—Eddie, los niños no quieren música del siglo pasado, ellos quieren la canción del Cacahuate (2) o algo así —dice Emmett mientras pasa la página del libro que está leyendo actualmente, El Príncipe (3) me parece, un poco demasiado intelectual para él si me lo preguntan.
— ¡Cacahuate, cacahuate, sí! —cantan en respuesta los mocosos ingratos, dándole la razón a Emmett.
En la universidad estamos en la semana cultural, así que a cada semestre se le asignó una actividad diferente, y a los de cuarto nos correspondió un proyecto de campo en escuelas de toda la ciudad. Después de sorteos y desacuerdos, me asignaron un pequeño kindergarden en Allison Island. Para mi suerte, solo queda a 15 minutos de mi casa y no tengo que cruzar la Biscayne Bay (4).
Estaba realmente nervioso ya que tengo una especie de aprensión hacia los niños, así que le pedí a Emmett que me acompañara ya que hoy no tenía clase por la mañana. Pero cuando llegué al lugar, me encontré con un montón de caras redondas y alegres, así que sentí que tal vez estoy no sería tan malo. Me equivoqué totalmente.
Solo fue comenzar a tocar para que los niños armaran un escándalo y me exigieran tocas la canción de Dora la Exploradora. Yo no conozco esa clase de canciones infantiles, pero creo que fue muy tonto de mi parte suponer que querrían escuchar los mejores éxitos de los años 60.
—Cállate, Emmett. No les des más ideas —replico con frustración, tirándome el cabello por la impotencia.
—Amigo, yo solo digo que debes darles lo que piden.
—Yo no sé de ese tipo de música, ¿cómo crían a los niños hoy en día? ¿Es que acaso la cultura ya no es una prioridad de los padres? —gruño entre dientes.
—Estos niños apenas y saben hablar, no esperes que dentro de ellos haya un Mozart porque eso no sucederá. Ya sabes, ahora los crían con azúcar y Plaza Sésamo, y pasan todo el día en un kindergarden, no van a la escuela de prodigios y comen torta de zanahoria como tú. —Una sonrisa cruza su rostro mientras lee y me pregunto qué clase de cosa puede hacerte sonreír en un tratado político escrito por Maquiavelo—. Y hablando de cosas nerds, ¿ya te presentaste a Julliard? —pregunta y levanta la vista para mirarme.
—Me presentaré el otro semestre, primero necesito componer una canción que valga la pena, quiero impresionarlos.
—Genial.
Apenas logro escuchar su respuesta, ya que los gritos de los niños se han intensificado y temo que armen un motín armados con sus teteros.
—Emmett, ¿podrías tú tocar alguna canción? —murmuro con vergüenza.
Me mira y sonríe con suficiencia.
—Creí que jamás lo pedirías. —Guarda el libro en la maleta y se levanta para tomar la guitarra—. ¿Quieren la del cacahuate? —pregunta muy animado.
— ¡Sííííííí! —exclaman los niños en respuesta.
Emmett comienza a tocar y canta con su nada melodiosa voz, pero a los niños no parece importarles, están más felices que nunca. Unos segundos después mi celular vibra en mi bolsillo. Lo saco y veo el nombre y la foto de Anika parpadeando en la pantalla, contesto:
—Espera un momento. —Cubro la bocina con mi mano—. Emmett, es Anika, voy a salir un momento.
Chifla y comienza a tocar un ritmo diferente, el cual se me hace conocido.
—Edward y Anika, sentados en un árbol, b-e-s-á-n-d-o-s-e. Primero viene el amor... —canta y los niños lo siguen.
—Qué maduro, Emmett, déjame en paz.
—Después viene el casamiento, luego viene el bebé en el coche... —continúa aun más alegre y los niños lo apoyan.
Ruedo los ojos y salgo del salón hacia el parque, siento el frío calando en mis huesos pero no voy a regresar allá adentro para tomar mi abrigo.
—Aló, perdón por dejarte esperando.
—Hola, lindo. No importa —responde en un tono dulce y siento su sonrisa al otro lado de la línea—. ¿Cómo te está yendo con los niños?
—Eh, eh... —Ella suelta una carcajada y yo me uno.
—Recuerdas que hoy es el día de nuestra tercera cita, ¿cierto?
—Claro que sí.
— ¿Y en qué has pensado?
—He pensado que quiero que vengas a mi casa a cenar, veamos una película, eh...—Ella suelta el aire y comienza reírse.
— ¿Con qué clase de intenciones? —pregunta con una seriedad claramente fingida
—De seguro unas mejores que las tuyas, depravada —respondo de igual forma.
Se ríe de nuevo con aquellas carcajadas tan graciosas que tiene, melodiosas pero entrecortadas.
—Tienes razón. Okay, está noche estaré en tu casa pasa cenar, ver películas y no hacer nada de lo que mi depravada mente piensa. Adiós, lindo. —Suelta un sonoro beso y cuelga.
Suspiro y regreso al salón. De nuevo están cantando la canción del Cacahuate.
...
Bato los huevos con fuerza mientras la wafflera hace su trabajo al otro lado de la mesa. No se lo dije a Anika, pero esto no es una cena común, es un cenayuno. Amo los cenayunos porque soy un fiel creyente de que siempre en buena hora para comer waffles y pop-tarts (4) de arándano, todo acompañado de un gran vaso de leche tibia.
La leche está calentándose en bajo y el jugo de naranja ya está hecho; solo falta freír los omelets, calentar los pop-tarts y que Emmett llegue con el tarro de helado y las fresas para acompañar los waffles.
La wafflera suena. los saco rápidamente y los coloco en un plato. La puerta suena. Emmett entra a la cocina, mete el helado en el refrigerador y comienza a picar las fresas sin decir una palabra. Sabe que odio que me hablen cuando estoy en medio de la preparación de un cenayuno, ya vivimos una experiencia parecida y no salió bien.
Pongo el omelet a freír mientras les agrego jamón, queso y maíz dulce. Anika llegará en unos 15 minutos, así que todo va de maravilla. Apago rápido el fogón donde está la leche y giro y volteo el omelet. Emmett pone a calentar las pop-tarts en el microondas y se sienta a leer un libro.
Unas cuantas vueltas más y un par de quemadas después, el cenayuno está hecho y me siento junto a Emmett. Tomo la carta de Bella que aun no he leído y me dispongo a abrirla.
— ¿Una carta de tu chica misteriosa? —pregunta Emmett, rompiendo el silencio entre nosotros.
—Ajá. —Rasgo el sobre y la saco, pero no alcanzo a leerla porque de repente es arrebatada de mis manos.
—Lalalalala, ¿te tiene idiotizado? ¿Acaso te hace buen sexo por correspondencia? Tengo que leerla, está chica de seguro debe ser muy sexy, o tal vez te enciende cuando la chica libros cita a Jane Austen.
—Jane Austin no tiene muchas cosas sexys que decir, y devuélveme mi carta —replico con seriedad.
—Déjame echarle un ojito. —Hace un puchero poco varonil.
—No, dámela.
—Te la devolveré cuando la revise. —Abre su libro y mete la carta adentro.
Me lanzo hacia él y comienzo a jalar el libro, quiero mi carta de vuelta. Después de forcejear como por un minuto, de repente caemos al suelo. La cubierta de papel con la imagen de Maquiavelo se ha deslizado y Emmett la tiene en la mano mientras yo tengo el libro. Tiene el rostro rojo de... ¿vergüenza? Y cuando leo la cubierta me doy cuenta del porqué.
— ¿Un Beso en París (5)? ¿Están leyendo Un Beso en París? —Comienzo a reírme con mucha fuerza, me saltan las lágrimas y el estómago me duele; saco la carta mientras sigo riendo y me la guardo en el bolsillo del pantalón.
—Dámelo. —Me lo quita con rudeza, me mira con el ceño fruncido y sale de la casa.
No debí haberme burlado de él, pero entonces recuerdo que no puedo escuchar una canción medianamente romántica sin que me trate como niñita, y el arrepentimiento se me pasa.
Un minuto después tocan el timbre. Es Anika, me besa y entramos a la casa.
...
Estamos sentados en el sofá viendo Los Vengadores (6), el fanatismo por Marvel es algo que compartimos. Ella se levanta porque tiene que ir al baño, y mientras la espero decido abrir la carta.
Viernes, 16 de noviembre de 2012.
Tal vez, tal vez no. Jamás lo sabrás, porque como dices, tendría que matarte.
Dios mío, casi lloro de la risa leyendo esto, tu amigo Emmett suena como un gran tipo y la fiesta se lee bastante divertida, aunque tu vampirismo alcohólico no te permita recordarla con claridad. Cuando sepas cómo resultaste metido en una piscina inflable llena de gelatina, con la peluca de Lady Gaga* y sin tu IPod, me cuentas.
Facebook le quita la magia a las relaciones por correspondencia con personas desconocidas que viven al otro lado del país, además podrías ser un loco y no quiero que invadas mi vida privada. Suenas bastante bien, yo te imaginaba chaparro, calvo y gordo, aunque como ya dije, puedes ser un loco y en realidad eres chaparro, calvo y gordo. ¡Obvio! Todo el tiempo me preguntan si soy la que chica que aparece en Transformers*, pero yo les digo que no, que yo soy más sexy. Pff, claro que no, soy una chica castaña, de ojos cafés, delgada, pecosa, como de 1,65 m de estatura, bastante despeinada y blanca como un queso. ¿Eso suena bien para ti?
Para mí suena perfecta, Isabella... Isabella... Bella. De ahora en adelante la llamaré así, su nombre le hace honor a su grandiosa existencia.
No tengo tres ojos ni pelo por todo el cuerpo, pero me alegra saber que si algún día me crecen espontáneamente, tú seguirás siendo mi amigo. Voy a sonar un poco cursi, pero tu peculiar presencia en mi vida es algo que me importa y es bueno saber que no te alejarás tan fácil. Perdón si lo que escribí te incomoda, es solo que tenía que decirlo. Y te prometo que si algún día te sale un trasero en el rostro o se te crecen las orejas del tamaño de un elefante, yo seguiré siendo tu amiga.
Se me forma un nudo en la garganta y trago con fuerza.
Cuéntame cómo te está yendo en la universidad y eso.
Adiós, Edward Cool-len (no eres tan cool)
JustIsabella.
—Wow, ¿a qué se debe esa sonrisa? ¿Algo bueno en la carta? —dice Anika de repente, no sentí cuando entró a la sala.
—No es nada, solo las andanzas de una buena amiga —respondo mientras la dejo sobre la mesa de centro.
—Qué bien. —Se acerca, toma mi rostro y me besa.
Al principio es un beso delicado, pero luego pasa a ser intenso y demandante; ella me rodea sin dejar mis labios y se sienta a horcajadas sobre mi regazo, el calor del momento y la cercanía están causando estragos en mi cuerpo. Ella lo siente y comienza a moverse suavemente creando una fricción deliciosa.
—No —gruño cuando separo mis labios de los suyos.
— ¿No qué? ¿No quieres? —Su expresión luce ofendida.
—Obvio que sí —afirmo, su ceño se frunce confundido. Obvio que sí quiero, un año de abstinencia y una chica sexy hacen desear a cualquiera, pero...—. ¿Tú quieres? No sé, ¿no te parece que es muy pronto? Quiero hacer las cosas bien contigo.
—Edward, no digas lo que crees que yo quiero escuchar, ve cómo estoy actuando, es obvio que no necesito más tiempo. No te voy a acusar de mujeriego ni nada por el estilo. Yo quiero esto, tú quieres esto, somos dos adultos y podemos hacerlo si así lo deseamos —susurra, sus dedos acariciando mi nuca y su dulce aliento golpeando mi rostro.
— ¿Segura? —pregunto por última vez.
—Segura. —Sonríe y me vuelve a besar.
Sin apartar mis labios de los suyos, la cargo hasta la habitación.
(1) Fue un músico y compositor estadounidense pionero del rockability, una mezcla de rhythm abd blues y música country, que inició su carrera con la Sun Records en Memphis al comienzo de los años 50. Compuso la canción Blue Suede Shoes, así que a eso hace referencia lo que dije. Y escuchen la canción, la interpretación más famosa es la de Elvis Presley y es bastante divertida.
(2) Canción de la película de Bob Esponja.
(3) Es un tratado de teoría política escrito por Nicolás Maquiavelo en 1513, mientras éste se encontraba encarcelado en San Casciano por la acusación de haber conspirado en contra de los Médici. El libro fue publicado en 1531 y dedicado a Lorenzo II de Médici, duque de Urbino, en respuesta a dicha acusación, a modo de regalo. Un libro que no me encantó, pero está muy interesante. Si todo este asunto de los principados, su poder y su caída les interesa, se los recomiendo.
(4) Tartas planas, rectangulares y pre-horneadas hechas por la compañía Kellogg's. Las Pop-tarts contienen un relleno dulce sellado entre dos capas de masa. Algunas vienen glaseadas. Pueden comerse sin necesidad de ser calentadas, pero casi siempre se calientan en una tostadora o en un microondas.
(5) Novela romántica de la autora Stephanie Perkins, publicada en el año 2010. La historia se desarrolla en un instituto en París, como es obvio por su nombre. Ha recibido críticas excelentes por su escritura fluida y atrayente, sus personajes realistas y su narración nada empalagosa, siendo ésta una historia de amor. Emmett se avergüenza precisamente porque él se hace el muy rudito y está leyendo una novela romántica. Les recomiendo MUCHO este libro, es precioso de inicio a fin.
(6) Es una película estadounidense de superhéroes de 2012 escrita y dirigida por Joss Whedon. Fue producida por Marvel Studios y distribuida por Walt Disney Pictures, y basada en el cómic homónimo de Marvel Comics, escrito por Stan Lee. Fue la película más taquillera del año y las tercera más taquillera de la historia. Recibió críticas excelentes.
*Megan Fox en Transformers y Lady Gaga: Pues es para aclarar que Bella sabe de todo eso porque Alice le cuenta de qué es lo que está hablando Edward, porque Bella está en la cárcel desde antes de la existencia de estas películas y de que Lady Gaga fuera famosa.
Primero que todo, perdón de nuevo.
He estado full en la universidad, y cuando no lo estoy me la paso durmiendo. Escribí el capítulo 10 y cuando estaba celebrando mi logro me di cuenta que aun no tenia capítulo 9. Sabía qué quería que pasara al final y eso, pero no sabía cómo ni qué quería que pasara al inicio, hasta que ayer la idea estúpida del kindergarden me golpeó como un camión y lo escribí. Ya sé, no le aporta nada a la historia de Edward y Bella, pero pues son seres que tienen una vida, una vida aburrida, pero una vida. Quería mostrar eso y ya. No me vayan a matar por lo que pasó al final, es culpa de Edward y sus hormonas.
Les prometo que el próximo capítulo lo publicaré muy pronto, ya que como ya dije anteriormente ya lo escribí, solo que quiero ajustar unas cosas primero.
Gracias por seguir mi historia y y nos veremos luego :)
Camila.
