Fiesta de fin de semana, el momento perfecto para tirar todo al demonio y ponerse a beber como vikingos sedientos luego de largas horas de estar en guerra. A pesar de que Ryuko estaba completamente en desacuerdo con que se pusieran a festejar en la agencia… ahora mismo no se veía como una mala idea.
Ver como su protegida y el resto de sus empleados se relajaban con el sake y la comida le contagiaba las ganas de unírseles.
-"Pero hay que trabajar…"-se dijo en voz alta. Un último vistazo al grupo reunido y regresaría a terminar de reportar el informe de hoy.
Estaba tan orgullosa de su niña, que aunque ella no lo supiera, era su consentida en todo el lugar. Haberla visto crecer desde que solo era una niña le había apegado demasiado, creando un lazo madre e hija que solo mostraba cuando estaban a solas.
Nejire era su retoño, su pequeña…
La rubia esbozo una cálida sonrisa al verla divertirse junto a sus compañeros, riendo y flotando por doquier… siendo la órbita de cierto peliverde.
Su sonrisa se borró al instante al ver como Nejire paraba de moverse de un lado a otro con el fin de apoyarse en Midoriya. Sus rojas mejillas restregándose como gato contra su brazo, sus manos apretando sus ropas como diciendo que no le dejaría ir jamás.
Una punzada en el pecho le hizo inhalar y exhalar, rápidamente se dio media vuelta y se adentró a su oficina.
Memorias de su historia con el interés romántico de su protegida infestaron su mente, dándole pensamientos negativos y vergüenza por lo que había hecho.
Había sido un momento de debilidad, se suponía que solo sería algo de una vez, llovía a cantaros y ambos disfrutaban de la calidez que había en la agencia. El no querer mojarse termino por arruinarle la consciencia a Ryuko.
La puerta de su oficina fue tocada, con su espalda dando a la entrada fue como la rubia dio pase a quien sea este afuera.
Flashback.
-"Nejire está loca por ti sabes?"-dijo a la vez que se sentaba en una silla cercana-"Dice que eres algo así como su alma gemela y que tienen un hilo atado… tu sabes"-sonrió.
-"-Y-ya veo…"-se sentó frente suyo-"Me siento feliz que sienta eso por mi"-también curvo sus labios.
-"La invitaras a salir? A puesto a que si lo haces se volverá el tema del lunes por toda la mañana"-rio.
-"Seguro que si…"-bajo la mirada.
Ryuko capto el estado del muchacho al instante.
-"No sientes lo mismo… verdad?"-dedujo.
-"La quiero mucho, creo que incluso la amo…"-dijo en tono bajo.
-"Y entonces cual es el problema?"-pregunto intrigada.
-"Que estoy enamorado de su jefa de trabajo".
Su boca se abrió ligeramente, Ryuko olvido como respirar de repente.
-"No puedo corresponderle si pienso en otra mujer mientras me confieso… no sería bueno"-la rubia dejo de sentarse con piernas cruzadas, su mundo de repente se tornó más espeso.
-"U-uh… pues… yo…"-balbuceo atontada.
-"Por eso quiero entregarme a usted Ryuko san"-se levantó de golpe, la mayor nunca antes había notado la gran diferencia de estatura entre los dos, se sintió vulnerable y… extrañamente excitada.
La heroína trago saliva, cientos de pensamientos pasando por su mente en estos momentos.
-"Quizá luego de estar con usted pueda olvidarla… y así mis sentimientos ser recíprocos con los de Nejire senpai"-se agacho lo suficiente para quedar cara a cara.
Su corazón latía a mil por hora, cuando había sido la última vez que alguien le había cortejado y agachado para declararle su amor? El verde de sus ojos no dejaba de penetrar en su indecisa mirada, la pena que se veía en su rostro junto al fuerte rojo pintado en sus mejillas le hacía ver como una persona mucho más joven.
Izuku no pudo evitar no querer besarla.
-"E-espera un momento...!"-sus brazos, antes cruzados, se fueron para los costados, aferrándose a la base de la silla.
El peliverde continuo cortando el especio, decidido.
-"Es…espera…"-empezó a respirar profundamente, su aliento cayo de lleno contra los labios abiertos del muchacho-"…Mido-".
Fin Flashback.
-"…riya"-le menciono nerviosa.
-"Hola…"-saludo con una sonrisa.
El silencio que había en su oficina amortiguaba el escándalo de afuera, el ambiente le ponía la piel de gallina, Ryuko se mantuvo quieta… apoyada en el escritorio mientras esperaba que su amante dijera algo.
-"Tengo trabajo que hacer…"-se giró y fingió estar revisando unos papeles-"…si quieres hablar mejor lo hacemos en otro momento".
-"No viene a hablar"-escucho como sus pasos le ponía más cerca.
-"Estas loco si piensas que dejare que lo hagamos aquí, con todo el mundo afuera… con Nejire afuera!"-frunció el ceño, aun no se volteo.
-"Voy a darle una respuesta hoy a Nejire senpai…"-se detuvo a solo unos cuantos centímetros de ella.
La indignación y la furia desaparecieron, miedo e angustia se apoderaron de ella ahora.
-"Voy a pedirle que sea mi novia, le ofreceré ir a vivir a Tokyo, siempre quiso ir ahí…"-informo.
Ryuko bajo la mirada, una gran tristeza le nublo la vista.
-"A menos…"-dio un paso atrás-"…a menos que tú me des una respuesta primero".
La rubia se giró de inmediato, sus ojos algo mojados.
-"No te vayas…".
Minutos después
Se odiaba a ella misma, odiaba que una parte suya, la animal para ser más exactos, deseare tan intensamente esto.
-"D-despacio…"-dijo entrecortadamente, una de sus manos sosteniendo su mojado cabello y otra estrujando la madera de su escritorio.
Cada estocada la volvía más estúpida, sus sentidos fallaban y lo único que podía hacer al respecto era disfrutar el momento. El constante palmoteo de su trasero y la pelvis de su amante la hacía sentir como si estuvieran en una porno.
Esto era algo que definitivamente no deberían estar haciendo en el trabajo.
Los gemidos que soltaba eran ahogados y agudos, como un pequeño cachorro al ladrar. Le sorprendía lo rápido que habían escalado las cosas, primero lo tenías besándote apasionadamente y luego te encontrabas recostada en tu escritorio casi totalmente desnuda.
-"Ryuko…"-le escucho decir antes de ponerse sobre ella, una de sus manos posicionándose por encima de la suya.
Las ganas de llorar casi le ganan, haberse quedado con el amor del joven significaba que ahora su niña no sería más feliz… ya no la vería sonreír y probablemente le odie o no le hable de ahora en adelante.
Y aun así…
-"B-bésame…"-pidió a duras penas.
Si hubiera sido con otra persona probablemente hubiera terminado dejando al pobre con profundas heridas y cortes largos en toda su boca, sus dientes eran como sables después de todo.
Pero con él era diferente, ya lo habían hecho varias veces y sabían cómo hacerlo parecer normal cuando la verdad era otra. Maulló en medio de este, lo poco de sanidad que le quedaba se lo llevo el viento al sentir su boca ser invadida en su totalidad.
-"Te quiero arriba…"-le susurro antes de cambiar de posición.
Computadora, libros y hojas cayeron estruendosamente al piso con sola una limpiada del peliverde, al cabo de unos segundos, el escritorio ahora sirvió como cama para el par. La mujer ya no podía cerrar su boca, los gemidos no dejaban de escapar y su cuerpo de saltar.
La sensación era abrumadora, mientras que subía y bajaba sus senos eran estimulados por las manos de su pareja, el clímax que venía probablemente sería el más grande que haya tenido hasta ahora.
-"Heyyy! Ryuko sensei!".
A los amantes casi se les salen los ojos por la repentina voz que se escuchó afuera.
-"Estas ahí…?"-pregunto con un tono gracioso, sonaba totalmente ebria.
La rubia dejo de moverse con mucho esfuerzo, mas sin embargo, cuando intento levantarse y ponerse sus ropas lo más rápidamente posible… sus pies se pusieron al mismo nivel que su cabeza.
-"Que estás haciendo!?"-susurro exaltada.
El muchacho hizo caso omiso, en vez de detenerse, le empalo de golpe contra su miembro, Ryuko perdió toda sus fuerzas una vez empezó a sentir su cuerpo ser subido y bajado.
-"Porque tienes la puerta cerradaaa? Hehe te estas masturbando?".
Ambas manos fueron a parar sobre su boca en un intento de ocultar sus sonoros gemidos, sin embargo, que ahora su cuello este siendo repetidamente marcado solo empeoro las cosas.
-"Todos quieren que nos acompañes, así que apúrate con lo que sea que estés haciendo!"-dijo melodiosa-"Y si vez a Izuku me avisas!"-la escucho irse.
Con su mirada al techo y su boca semi abierta fue como logro regresar un poco a la realidad, su amante continuaba acariciándole y besándole a pesar de ya haber terminado con ella de una manera gloriosa. Una sonrisa boba ya hacía en su rostro, Ryuko ya no se quejó ni dijo nada más… solo sonrió y disfruto.
-"S-seguro… yo te aviso".
Epilogo.
-"Senpai…"-le llamo de una manera molesta.
-"Lo siento…! Quería tener una excusa para entrar aquí"-comento Nejire. La peliceleste le alcanzo su polera y se sentó en la banca de los vestidores.
-"Por qué te obsesiona tanto entrar a los vestidores de los chicos?"-pregunto curioso.
-"Porque es un lugar prohibido"-rio.
-"Ah… y-ya veo"-se sintió algo decepcionado de la pobre respuesta.
Nejire movió sus piernas como si de una niña se tratara, esperando a ver al hombre que le quitaba su sueño sin polera. Una vez llego el momento... su sonrisa de emoción desapareció lentamente.
-"Que… que te paso…"-pregunto en shock.
-"Oh! Ahahaha!"-Izuku se apresuró en darse la vuelta y ponerse su nueva prenda-"U-un villano que usaba cosas filudas, me d-distraje y eso paso"-rio nervioso.
-"Un villano…?"-dijo entrecortadamente.
-"S-si! Un v-villano…".
Un villano con garras de tigre? No… esas marcas parecen de algo mucho más grande. Pensó internamente, su rostro solo reflejaba horror.
-"Midoriya!"-alguien le llamo por afuera-"La jefa quiera que vayas a su oficina, necesita hablar algo importante contigo"-le aviso una voz femenina.
-"Gracias! Voy en camino!"-respondió tranquilo-"Vamos senpai, todavía no es hora del almuerzo"-bromeo sonriente.
-"S-si…"-tomo su mano y se levantó medio pensativa.
Camino detrás de él, lo que antes era horribles arañazos ahora estaba cubierto por la tela de su polera. Nejire no podía dejar de pensar en lo espantoso de esas heridas…
-"Nos vemos en el almuerzo senpai!"-dijo Izuku antes de tomar otro camino.
-"Ah…?"-levanto su mirada confundida, no le había prestado atención por estar pensando.
Izuku detuvo su marcha para poder mirarle con una cálida sonrisa.
-"Estoy bien senpai, de verdad"-puso una mano en su hombro-"No duelen en lo absoluto"-sonrió de oreja a oreja.
Nejire suspiro algo más tranquila y asintió con la cabeza.
-"Esfuérzate ok? Nada de usar el celular en el trabajo"-se fue alejando.
-"Ok..."-devolvió el gesto.
-"Lamento interrumpir pero…"-Ryuko abrió la puerta de su despacho-"…el deber llama"-se apoyó en el marco.
-"Hora del almuerzo, te comprare un jugo ok?-dijo su amigo antes de ir a paso rápido a donde estaba la rubia.
-"Si si… nos vemos"-se despidió con la mano.
El peliverde desapareció de su vista al entrar a la oficina, Nejire simplemente vio como lentamente su mentora iba cerrando la puerta con una sonrisa cálida.
Lo último que se vio fue a la peliceleste sosteniendo unos ficheros con una sonrisa conmovida, luego la puerta se cerró… y todo se tornó negro.
Estoy más que vivo señores y con ganas de darles más historias que puedan entretenerles! Tengo la continuación de esta historia ya lista, lo único que voy a esperar ahora son sus comentarios, quiero leerlos con lupa ahora mismo que estoy de muy buen humor.
IMPORTANTE: Ya tengo una nueva historia similar a "Entre genios" que estoy avanzando, pero que tiene como protagonista a Nejire (creo que sea vuelto de mis favoritas). Aplicare la misma estrategia de ahora, si veo que hay recibimiento pues toma tu actualización buen hombre o dama.
Pdta: Intente escribir la última escena del padrino al final de esta primera parte, alguien la noto? Haha.
Gracias por leer!
-evolvelove.
