Sweet tears.
Capitulo 10
POV: Midorikawa
Al ir en ese automóvil iba amarrado y con la cara cubierta, no podía saber dónde iba hablar o defenderme, solo escuchaba el motor del automóvil y sentir como dos personas me jugueteaban de los brazo, podo después el vehículo se paró completamente y al ser apagado sentí como me sacaba a empujones pero me negué a caminar así que alguien me tomo y me llevo cargando,
-Osamu mire te traigo tu juguete de regreso-
-que hacen ambos aquí, no te dije no te acercaras a él, Aphrodi-
-sí, dentro de la mansión pero lo encontré sin su correa y lo traje a casa merezco una gratificación, si sabes de lo que hablo-
-como sea, después hablaremos, destápenle la cara-
Había reconocido las voces, al mirar el lujar estaba en el despacho de Osamu dentro de la mansión había entrado a este lujar unas veces, lo suficiente para reconocerle, Osamu paso de estar tras su escritorio y acercar se a mí y darme una patada en el estómago suficiente para hacerme retorcer del dolor,
-espero esté preparado para tu castigo por huir –el me tomo del cabello para que le mirara a la cara- pero descuida después de esto te dejare libre, pero solo si cumples mis órdenes y esta vez cunado te diga debes seducir a alguien hasta tenerlo comiendo de tus manos lo haces y no huyes como los has hecho dos veces esta noche-
El me soltó y chasqueo los dedos y Hijikata uno de los guardaespaldas que estaba en ese lujar me tomo de los brazos mientras otros dos, Sakuma y Segata se encargaban de golpearme tanto en el estómago como en la cara, siguieron así hasta lastimarme dejándome algunos moretones en el rostro y sacarme algo de sangre y sentirme adolorido del cuerpo para después ser dejado por órdenes de Osamu,
-es suficiente, -él se acercó a mi mientras aún era sostenido por Hijikata y me tomo del rostro con fuerza- este es tu castigo a la otra te mato o aún mejor, al menos que quieras mate a tu hijo no me desobedezcas-
Escuchar eso realmente me sorprendió quería llorar pero no le demostraría mi debilidad a este sujeto y sus perros, pero no quería tocaran al hijo que alguna vez tuve en mis brazos,
-escucha con atención lo que harás a partir de hoy, te dejare en un lujar, haz lo que te diré, iras con una persona luciendo tan lamentable y le dirás lo que te he hecho, te he dado una paliza por que no eres más que mi esclavo ya que por culpa de tu estúpido tío has sido vendido a mí y lograste escapar, claro se preguntara como diste con su lujosa casa, bien no le mentiras del todo dirás me has robado la dirección al sentir solo puedes confiar en él, gánate su lastima si en necesario quiero utilices más que tu cuerpo sino tu cerebro para que el termine aceptando mis órdenes, así que escucha claramente no lo repetiré nuevamente -él se acercó y me tomo fuertemente de la cara- o haces bien tu trabajo o mato a tu hijo, no querrás un bebé tan adorable pierda la vida tan joven por tu estupidez, -el me soltó y se acercó a su asístete que tenía un sobre lo tomo abanicándolos frete a mi cara- bien esto te será de ayuda, ahora fuera de aquí, suéltenlo-
El ordeno me soltaran y caí al suelo y me arrogo al suelo un par de hojas engrapas, las tome y con toda la fuerza y voluntad que pude me rebaje, no quería mi bebé pagara por algo que no tenía la culpa así que acepte,
-lo hare, pero- apenas podía hablar ya que me dolía el estómago y pecho así como la cara para mover mis labios-
-¿pero?, me cuestionaras algo-
-si hago es yo…-
-ya se lo que quieres… haces bien esto y quitare la mitad de la deuda millonaria que tú y tu tío tienen conmigo, claro siempre y cuando este bien hecho de lo contrario ve despidiéndote de la vida de un niño-
él se soltó a reír , realmente no había opción , otros guardaespaldas, Kojirou y Miura me ayudaron y por órdenes de Osamu me llevaron a su camioneta, prácticamente me arrastraron a ir a su automóvil al no poder moverme mucho, una vez estaba en su camioneta en la parte de atrás junto a dos guardaespaldas, mire las hojas de quien quería Osamu-san me humillara frete a él, nada más y nada menos que la persona que le dije me dejara en paz, Kira Hiroto, …vaya si que el mundo es pequeño y no me equivocaba eso dos se conocían, bien por la vida de mi hijo que aunque este lejos hare todo para que nadie le ponga un dedo encima y cuando termine mi deuda lo buscare y seremos una familia ,solo nosotros dos,
Osamu y su chófer Segata entraron a la camioneta y el comenzó a hablar, mientras salíamos de esa mansión, quería sedujera a Hiroto en más de un sentido y le diera lastima y asco si era necesario con tal de hacer ambos se pelearan y el pudiera recupera la herencia que le pertenecía y la cual Kira le había quitado al casarse con la hija adoptiva de su padre,
Así que solo era un pleito de ricos por dinero, después de un largo viaje me hicieron bajar de la camioneta y Miura y kojirou bajaron junto a mí,
-la mansión que está a un par de casa de aquí es la casa del señor Kira, solo debes hacer lo que el jefe te ha ordenado y así te evitaras otra paliza, cierto, toma- Miura estaba junto a mí y acerco su mano a la mía dándome lo que parecía un frasco pequeño de color café-
-¿qué es esto?- mire el frasco y el me hizo esconder la mano con el frasco dentro de pantalón-
-no mires y solo tómalo sin que Osamu-san se dé cuenta…no me parece bien abusen de alguien joven solo por codicia, es un analgésico te ayudara si lo colocas sobre los golpes-
-gracias eres muy amable-
-vámonos Miura antes de que el jefe sospeche algo porque tardamos-
-claro, suerte-
ambos regresaron a la camioneta, camine hacia la residencia que me señalaron, la camioneta se había quedado atrás, supongo para que él no los notara, me acerque a la residencia y había una cerca alta pero había una pequeña barda frete a la puerta que parecía tener una reja para poder apoyarme, pese a mi dolor me las ingenie y salte a pequeña barda y llegue a un bonito jardín, me encamine a la puerta, supongo que debía darle lastima cuando antes le pedí se olvidara de eso y de mí, en fin supongo debía llorar un poco así que me esmere y llame a la puerta, pero…nadie abría, ¿acaso no estaba en su casa?, a esta hora seguro eran más de las 00.00am de la noche, ¿dónde podría ir?….bueno supongo a muchos lujares, supongo no podía moverme de aquí no dudaría a fuera se quedaría Osamu a ver cumpliera mi trabajo ,así que me senté al pie de la puerta a esperar se apareciera.
matane, hasta la siguiente .
