NOTA: Dragon Ball es propiedad de Toriyama-san.

Adicionalmente, este fanfic es la traducción de "Bardock's story" por ravenclaw_scorceress29, y no es de mi autoría.


Capítulo 10: La redención de Shugesh


Unas horas después, el tiempo de recuperación de Bardock se terminó y pudo salir de la Cápsula. Secó su cabello en punta y se vistió, poniéndose su armadura ya reparada. Mientras se vestía, la furia por la acción de Shugesh recorría su cuerpo. Aunque se suponía que debía descansar, en verdad quería romperle la cara al saiyajin gordo.

"¿Cómo pudo ser tan estúpido?"

De repente, mientras se volteaba, algo le llamó la atención. O alguien le llamó la atención.

Allí estaba ella, la hermosa joven saiyajin que Bardock vio en la plataforma de lanzamiento la mañana que Takeo murió, hablando con Plenthor. Parecía estar teniendo una agradable conversación con el doctor; estaba sonriendo esa deslumbrante sonrisa una vez más. Esta vez, Bardock tuvo tiempo de observar su figura. Era menuda como Fasha pero parecía más delicada que su compañera de equipo. Tenía armadura azul medio y claro, con dos correas y una tapadera en sus partes íntimas, botas, guardabrazos y calcetas de spandex azul. Su cola estaba afuera y no envuelta alrededor de su cintura. La cola era tan bella como su dueña, el pelaje se veía suave y sedoso y la llevaba en alto. También parecía agitarse de una manera feliz. Bardock no pudo evitar admirar lo impresionante que era.

'Wow, es…'

Entonces dejó de hablar y dirigió sus deslumbrantes ojos verdes hacia Bardock. Plenthor se volteó y vio a su paciente observando a la muchacha, fascinado. La saiyajin se sonrojó gracias a la atención de Bardock. Luego recuperó la postura antes de que el joven guerrero lo hiciera.

"Bueno, ya es hora de irme." le sonrió a Plenthor, "Gracias por la ayuda, Plenthor."

"Cuando quieras, querida."

Le sonrió a Bardock otra vez y se fue, su cola ondeando libremente detrás suyo. Plenthor vio la expresión en el rostro de Bardock y se acercó.

"Es muy bonita, verdad, ¿Bardock?" Sonrió sabiamente.

"S-sí, lo es."

Plenthor rio. En todos los años que había conocido a Bardock, nunca lo había visto tan fascinado.

Pero ahora con el ángel de Bardock fuera de ahí, había algo más serio sobre lo que preocuparse.

"¿Plenthor, sabes si Tora y los demás están de vuelta?"

"regresaron hace treinta minutos."

"Gracias."

Agarrando su rastreador, Bardock fue a buscar a su equipo. No le tomó mucho tiempo encontrarlos, eran bastante fáciles de encontrar. Bardock pudo escuchar a Fasha, Tora y Shugesh gritándose entre sí. Corrió hasta que encontró a los miembros del equipo juntos. Bueno, Tora, Fasha y Borgos estaban en un lado de la habitación, mientras que Shugesh estaba en la otra. No era difícil adivinar el motivo de su pelea.

"¡Casi lo matan, pendejo!" Rugió Tora, "¡Todo gracias a ti!"

"¿Gracias a mí?" Gruñó Shugesh, "¡El pequeño y engreído chaval tenía que haber visto por dónde iba!"
"¡No hables así de Bardock!" Advirtió Fasha.

"¡Hey!" Gritó Bardock finalmente.

Los saiyajins dejaron de pelear y Bardock se acercó, poniéndose entre Shugesh y sus amigos.

"¿Ven?" Ladró Shugesh "Está bien, no le sucedió nada."

"Sólo salí de ese planeta porque mi equipo trabaja unido y sus integrantes se respetan mutuamente. Si no te hubieras metido en mi camino, Tora no hubiese tenido que ir a ayudarme."

Shugesh resopló, "¿Respeto, dices? Bueno, parece que ustedes no me respetan a mí."

"Y tu no a nosotros," gruñó Bardock, "y, luego de lo que pasó, no creo que vayamos a respetarte pronto."

Ambos saiyajins se fulminaron con la mirada. Aunque Bardock quería sacar a Shugesh del equipo, tuvo que seguir las órdenes de Nappa.

"Fasha, Tora, Borgos," dijo severamente, "Vayan a buscar algo de comer. Tengo que hablar con él en privado."

Aunque querían discutir, Fasha y los muchachos se fueron, dejando a Bardock a solas con Shugesh.

Durante unos momentos, ambos saiyajins se miraron el uno al otro. Shugesh estaba tratando de averiguar que pensaba Bardock. Y Bardock no tenía idea de cómo manejar el problema. Pero tenía que decir algo.

"Nappa me dijo cómo terminaste en mi equipo."

"¿De verdad? ¿Te dijo esas chorradas sobre desertar?"
Bardock asintió. "Y, luego de la escenita en Besgloth, no confío para nada en ti."

Shugesh miró a Bardock. Bardock vio que Shugesh no tenía ninguna excusa. Claramente, Shugesh no podía negar la deserción de su equipo o su arrogancia en Besgloth.

"Mira, Shugesh, la confianza es lo que hace que este equipo funcione," dijo Bardock, "Tora y yo nos conocemos desde que éramos niños, y Borgos y Fasha son como una familia para nosotros. En este momento, seguimos ajustándonos a la muerte de Takeo."

Shugesh entrecerró los ojos con nuevo conocimiento. No tenía idea de que el equipo de Bardock había perdido un miembro. Bardock se dio cuenta de esto.

"Era el hermano gemelo de Tora y el novio de Fasha. Era un gran hombre y un gran guerrero pero fue mortalmente herido en una misión y murió. De todos modos, arrastrar tu peso por ahí sin siquiera pensar no ayudó. Si pudiera, te sacaría del equipo y luego te mataría. Pero no me es posible. Así que hazme un favor y no hagas algo estúpido otra vez. O en verdad te mataré."

Con eso, Bardock se dio la vuelta y se marchó, dejando a Shugesh solo en el pasillo, absorbiendo lo que le acababan de decir.

Un par de días después, una misión le fue dada a Bardock y a su equipo, el planeta Chosh. Tora y Fasha estaban furiosos con Bardock por dejar venir a Shugesh aunque dijera que no tenía opción. Borgos, aunque silencioso, se alejó tanto de Shugesh como le fue posible. Era duro estar atrapado en el medio pero Bardock no tuvo más remedio que alentar a su equipo a hacer su trabajo. Pero una sorpresa estaba en camino. Los cinco saiyajins aterrizaron, salieron de sus Cápsulas espaciales y observaron el paisaje. Era un planeta promedio, cielo azul básico y pasto verde. Un buen planeta habitable.

"No está mal," comentó Bardock, "¿Alguien recibe señales de energía?"

"Creo que tengo una villa unas millas al norte de aquí," replicó Fasha.

"Yo tengo una más pequeña al oeste de aquí." Dijo Shugesh.

"También hay otra en el sur." Agregó Borgos.

"Muy bien. Borgos, tú y yo tomaremos la del sur. Tora, tú y Fasha vayan a por la del norte. Shugesh, tu quédate con la del oeste."

Shugesh miró a Bardock con los ojos entrecerrados. Se preguntó por qué lo había mandado pero luego recordó lo de la confianza. No había forma de que Bardock arriesgara la vida de alguien esta vez. Una vez que todo estuvo claro, los cinco saiyajins se fueron.

Tora y Fasha llegaron a su villa mucho tiempo después. Los edificios no eran muy interesantes, redondos, blancos y de dos pisos. Las criaturas eran tan altas como los saiyajin y humanoides como ellos, pero tenían armadura formada naturalmente, como tortugas, y su constitución era atlética. Parecían guerreros decentes pero los rastreadores de Tora y Fasha no mostraban ninguna lectura muy alta. Así que aterrizaron en medio de la villa, llamando la atención de los aldeanos. En cuestión de segundos, las criaturas más grandes adoptaron posiciones de batalla.

"Se ven bastante serios," Fasha le susurró a Tora.

"Sí, me di cuenta," replicó Tora.

Entonces el mejor amigo de Bardock se dirigió a los aldeanos.

"Gente del planeta Chosh, desde ahora su planeta está bajo el control de la Organización de Intercambio Planetario. El poderoso señor Freezer requiere este planeta. Así que pueden rendirse y ser reclutados en la Organización o los destruiremos a todos."

Fasha miró de reojo a Tora y casi suelta una carcajada. Tora estaba intentando estar a cargo, sin muchos resultados. Bardock era el que generalmente daba el discurso y le daba más gravedad que la que Tora le había puesto a las palabras.

"¿Qué dicen?" Fasha dijo con fuerza.

"¡Nos rehusamos!" el anciano de la villa gritó.

De repente seis de los guerreros más saludables y en mejor forma de la villa atacaron. Aunque no eran tan poderosos como los saiyajins, los guerreros de Chosh eran demasiado rápidos. Incluso la veloz Fasha estaba teniendo dificultad para seguirles el ritmo. Los seis guerreros estaban abrumando a los dos saiyajins.

Finalmente, Tora y Fasha estaban acorralados por los seis habitantes, que estaban listos para atacar. Ambos saiyajins estaban jadeando, estaban cubiertos de rasguños y heridas menores y habían algunos daños en sus armaduras.

"¡Ah, Hombre!" Se quejó Tora, "Esto no era lo que tenía pensado para mi muerte."

"Bueno, podemos morir juntos."

Ambos amigos se miraron mutuamente y sonrieron. Pero antes de que pudiesen atacar de nuevo, una onda de energía golpeó a los seis guerreros de Chosh, haciéndolos caer como dominós. Tora y Fasha miraron a un lado y vieron a Shugesh volando hacia ellos. Ambos amigos observaron con incredulidad mientras se acercaba. Parecía haber estado en la misma situación. ¡Pero los estaba salvando!

"¡Hey, debemos irnos de aquí!" Gritó.

Sin rechistar, Tora y Fasha tomaron la sugerencia y se fueron volando. Mientras se iban de la villa, oyeron la voz de Bardock a través del rastreador.

"¡Todos a sus Cápsulas!" Ordenó, "Abandonamos la misión. "
En unos minutos, los cinco saiyajins se reunieron en las Cápsulas, subieron a ellas y se encaminaron a Vegetasei.

"¡¿Qué demonios fue eso?!" Exclamó Shugesh a través de su rastreador.

"Ni lo preguntes, Shugesh," Tora replicó más calmadamente, "Nos sacaste a Fasha y a mí de serios problemas."

"¿Qué?" Preguntó Bardock.

"Mientras que Fasha y yo estábamos acorralados, Shugesh le disparó a seis de las criaturas y nos dijo que escapáramos." D

"¡Sí, nos salvó!" Dijo Fasha con entusiasmo.

Hubo silencio mientras que Bardock absorbía los hechos. Shugesh se sonrió a sí mismo, recordando lo que le había sucedido.

Como Tora y Fasha, Shugesh aterrizó en su villa y dio el discurso sobre la conquista. Unos momentos después, los guerreros de la villa lo atacaron, pero logró escapar. Mientras volaba, una parte de su ser quería encontrar su Cápsula y llevarlo a casa. Pero algo lo detuvo en seco. Recordó las palabras de Bardock unos días atrás.

"Mira, Shugesh, la confianza es lo que hace que este equipo funcione. Tora y yo nos conocemos desde que éramos niños, y Borgos y Fasha son como una familia para nosotros."

"No puedo ser un desertor toda mi vida."

Con eso, usó su rastreador para buscar a Tora y a Fasha. Cuando se acercó lo suficiente, vio a sus compañeros acorralados por los guerreros nativos. Sabiendo que no podía dar marcha atrás, Shugesh lanzó la onda de energía más poderosa que pudo crear a los habitantes.

"¡Hey, debemos irnos de aquí!" Gritó.

Ahora, sentado en su Cápsula Espacial con rumbo a Vegetasei, estaba feliz de haber tomado esa decisión. Mientras se sonreía a sí mismo, escuchó las voces de Bardock y Tora a través de su rastreador.

"Hey, Shugesh," Dijo el guerrero con una cicatriz, "Buen trabajo."

"Sí," Sonrió Tora, "Bienvenido al equipo, hombre."

A salvo y relativamente intactos, los cinco saiyajins regresaron a casa.