Capítulo 10: "El horrible secreto de la piedra filosofal y el poder de las bestias sagradas"
Como recordarán, el Equipo Rocket había sido llevado por Zapdos hasta Mew y Lucario, quienes les habían pedido ayuda por los acontecimientos que estaban ocurriendo.
—¡De acuerdo, te ayudaremos! — Le respondió Jessie con mucho entusiasmo — ¡dinos ¿Qué tenemos que hacer?!
—Deben entrar al árbol del origen, y salir vivos en dos días — dijo su reto el Pokémon del inicio.
—Está bien, lo haremos — respondió muy segura — ¡James, ve a buscar todo, nos vamos!
—Olvide decirles — dijo Mew para interrumpir sus acciones — sólo pueden entrar con sus Pokémon, la comida y el refugio para descansar ustedes tendrán que buscarlo.
—¡ ¿Que?! — exclamaron los tres perplejos.
—Les preguntaré de nuevo ¿nos ayudaran?
Al parecer, esto no era tan fácil como parecía, sobrevivir sin ir con nada, tendrían que buscar comida y donde dormir, por dos días, fuera que en ese lugar vivían muchos Pokémon salvajes de alto nivel; el árbol era enorme, un verdadero laberinto.
—¡Lo haremos! — respondió la pelirroja muy segura.
— ¿Estás segura? — dijo James, intentando interpelar con algo de miedo.
—¡Por supuesto! — A lo que le dijo algo en voz baja a su compañero — recuerda la fama y fortuna.
—¡Tienes razón, nos necesitan! — dijo el joven peli morado, cambiando su actitud de la nada.
—Muchas gracias — les agradeció Mew — tengan mucho cuidado.
Y apenas terminaron la charla, Jessie, James y Meowth se dirigieron al interior del árbol del origen ¿Cómo les irá en su arriesgada prueba?
— ¿Está seguro que sobrevivirán, señor? — le preguntó muy preocupado Lucario.
—Espero que sí, si logran salir ilesos, nos serán de gran ayuda en el Monte Plateado, el punto crítico de donde sale toda la energía maligna.
— ¡Pero señor…! — le trato de refutar, pero al parecer, Mew sabía muy bien que era lo que pensaba.
—Lo sé, y son esos mismos pensamientos y sueños los que servirán para salvarnos; el humano vive de sueños que esperan algún día se cumplan, y jamás pierden la esperanza porque se hagan realidad, por eso sobrevivieron hace mil años atrás.
—Tiene razón señor.
...
Brock, Duplica y Ranma, por fin habían llegado a su destino; aquí conocieron a los hermanos Elric, Ed y Al, los cuales después de salvarlos, los invitaron a quedarse en su casa. Después de caminar unos minutos, llegaron al pueblo natal de los hermanos; este era un pueblo muy pequeño, rural, vivían muy pocas personas y era muy tranquilo. Después de caminar un tiempo, llegaron a la residencia donde vivían estos hermanos, hogar donde fueron recibidos por una chica rubia, de edad similar a Ed.
— ¡Al, Ed, por fin llegan, entren rápido! — les exclamó apurada; al parecer, la joven los esperaba desde hace bastante, dejando entrar a los conocidos y desconocidos, lo que provocó la suspicacia en la joven — ¿Ed, quienes son ellos? — les preguntó extrañada por las visitas.
—Bueno, ellos son… — comenzó a presentarlos con algo de nerviosismo, por lo que los nuevos se presentaron por si solos.
—Mucho gusto, soy Duplica.
—Soy Ranma, muchas gracias por hospedarnos.
—¡Y yo soy Brock, y quisiera quedarme en tu nidito de amor, hermosura! — comenzó a declarar embobado, dejando perpleja a la chica; era perfecto para él, ya que ni Misty, ni Max estaban para detenerlo; pero no contó con un factor, sus Pokémon; Croagunk salió de su pokébola, y con un golpe venenoso lo dejó entre fuera de combate, y medio muerto.
—Discúlpalo por favor, él es así, no tiene remedio — se disculpó Duplica muy avergonzada.
— ¿Estará bien? — preguntó Al, muy preocupado de su estado.
—No te preocupes por él, siempre trata de cortejar chicas, y siempre termina igual — dijo ya resignada.
—Siendo así — agregó algo nervioso/a Ranma — ¿me podrían dar un poco de agua caliente?
— ¿Para que la necesitas? — le preguntó Ed, extrañado por la petición.
—Yo me entiendo, jejejeje — intentó argumentar algo nervioso/a.
—¡ ¿Por qué tanto escándalo?! — preguntó una anciana, la cual, al parecer, venía saliendo desde un cuarto subterráneo.
— ¡Hola Pinako! — Saludó en voz alta el joven Ed — aprovechando que están las dos, se las presento, ella es Winry Rockbell — dice señalando a la rubia — y ella es Pinako Rockbell — ahora indicando a la anciana — ellas son famosas en la construcción e implantación de automail.
— ¿Qué son los automail? — preguntó Brock apareciendo de la nada, y como si nada.
—¡Vaya, sobreviviste! — Dijo algo nerviosa Duplica — ¡no te mueres con nada!
— ¡Jejejeje, bueno, como les decía…! — iba a retomar la palabra Ed, pero fue interrumpido de golpe por la anciana Pinako.
—¡Yo les explico, Ed, tu ve por el agua caliente! — le dijo con un tono bastante amargado.
— ¡Jeje, está bien! — y sin chistar, partió corriendo.
— ¡No pensaran quedarse aquí! ¡¿Verdad?! — Los demás miraron extrañados a la anciana — ¡vengan! — la anciana comenzó a caminar al interior de la casa seguida por los jóvenes, hasta llegar a la sala principal; era pequeña pero acogedora.
—Muchas gracias señora por recibirnos, recién llegamos al pueblo, y no sabíamos dónde hospedarnos — agradeció el moreno por los demás — lo que nos comentó es interesante, sobre los automail ¿Qué son?
—Un automail es una prótesis hecha de metal; cuando los soldados pierden algún brazo o una pierna en la guerra, vienen aquí para ser atendidos e intentar recuperar la extremidad perdida, y nosotros nos encargamos de implantarles los automail, pero no es sencillo, ya que se deben conectar a los nervios para su correcto funcionamiento.
—¡Aquí está el agua caliente, y les traje unas toallas para que se sequen! — dijo Ed apenas se apareció en la sala.
— ¡Gracias! — Exclamó bastante más aliviado Ranma, tomando rápidamente el balde — ¿Dónde tienen el baño?
—Por ahí — le indico Winry en dirección al lado de unas escaleras.
— ¡Gracias! — se dirigió al baño, y a los segundos salió convertido en hombre, sorprendiendo a todos.
— ¡¿Eres hombre o mujer?! — le preguntó de sorpresa Brock, algo perplejo.
—En realidad soy hombre, lo de la transformación es por causa de una maldición, pero luego les contaré.
— ¡Es verdad! — Exclamó Duplica de sorpresa — ¡Brock, explícales a lo que vinimos!
—Es cierto — comenzó a hablar muy serio — les explicaré, estamos aquí por una sola razón, sé que puede sonar de locos, pero somos de otra dimensión — y si lo era, los cuatro que vivían en esa dimensión, los veía muy desconfiados — sé que es difícil de creer, pero es verdad, nos contaron que en este lugar existe una piedra muy especial que sirve para crear cosas ¿conocen algo sobre ella?
—Se deben referir a la piedra filosofal — agregó Al, sorprendido por el conocimiento de este objeto.
—Al parecer, también nos dijeron que servía para resucitar humanos ¿es eso cierto? — preguntó Brock.
—No sabemos— comenzó a explicar Al —hemos estado investigando por mucho tiempo sobre la piedra filosofal, sin grandes resultados, pero, ¿cómo la conocen? — Comenzó a preguntar muy intrigado, él sabía que había algunos que buscaban la piedra con fines egoístas, como la vida eterna — ¿Quién les dijo sobre la existencia de ella?
—Un amigo nos contó sobre ella — le respondió muy seria Duplica — nos mandó acá, y nos encontraron en ese lugar.
— Y esa ave blanca gigante, ¿qué era? — preguntó Al, quitándose por fin la curiosidad.
—Es un Pokémon, y son comunes en donde vivimos — decía Brock, mientras sacaba una pokébola — y con ellas, los transportamos con mayor comodidad.
— ¿Y cómo funcionan? — pregunto Winry, metiéndose de golpe en la vista de Brock, mirando la pokébola muy curiosa.
—Funcionan a base de nana tecnología — comenzó a explicarle, mientras la abría; claramente estaba vacía — son de un funcionamiento bastante complejo, pero muy simple.
—Si todavía la quieres conservar, guárdala rápido — comenzó a decirle Ed al oído al criador — Winry desarma todo lo que le parece curioso.
—¡Te escuché Edward Elric! —la rubia muy molesta, lo golpeó en la cabeza.
—No te preocupes, te la doy si la quieres revisar.
—¡ ¿En verdad?! — le preguntó muy emocionada.
— ¡Por supuesto! — le respondió bastante animado.
—¡Gracias! — y casi iluminada, tomó la pokébola, y en agradecimiento le dio un beso en la mejilla, dejando a al criador bastante aturdido — ¡A eso se le llama ser caballero! — le increpó a Ed, con claro tono burlesco; Duplica sólo veía impávida la escena, por lo que lo que agitó al criador para despertarlo.
—¡Oye Brock, hay cosas más importantes que hacer! — al ver que no despertaba, se asustó un poco — ¿Brock, estas bien? — le llamó algo preocupada, pero notó que el joven solo estaba embobado, por lo que suspiró — olvídalo, quédate así — por lo que volvió a los hermanos Elric — como les contaba mi amigo, nos dijeron que esa piedra nos serviría para salvar nuestra dimensión, ya que han estado sucediendo desastres naturales muy extraños, como este diluvio.
— ¿Y cómo llegaron a esta dimensión? — les preguntó Pinako aun algo extrañada.
—Con la ayuda de Palkia, un Pokémon.
—¡ ¿Los puede trasladar a cualquier lugar a su voluntad?! — le preguntó Ed muy sorprendido.
—Así es, pero Ed, respóndeme — le preguntó algo angustiada — ¿nos podrían ayudar con nuestra misión?
— ¿Qué dices hermano? — le preguntó Al, sin quitarle la mirada.
La decisión no parecía muy difícil, al fin y al cabo, para él ayudarlos o no ayudarlos, no cambiaría la situación en la que estaban; no sabía cómo encontrar la piedra, en sí conocía un método, pero lo mejor era no referirse a él; tenía en mente que podía haber otro modo, pero no había encontrado, hasta ese momento; lo que él no sabía, es que su respuesta, les cambiaría su vida y su forma de ver la vida, para siempre.
— ¡Esta bien, los ayudaremos! — le respondió con mucho ánimo, lo que alivió a la joven peli verde — ¡pero bajo una condición! — la palabra "condición", preocupó a la joven ¿Qué le iría a pedir? — ¡ese tipo, que se mantenga lejos de Winry ¿está claro?! — pidió furioso, y celoso.
— ¡Ya creía que nos pedirías algo complicado! — Duplica suspiró aliviada — gracias por su ayuda ¿por dónde comenzamos a buscar?
—Veo que no les dijeron todo ¿verdad? — les preguntó Ed muy serio.
— ¿A qué te refieres? — le preguntó Ranma muy intrigado.
—Bueno — comenzó a explicarles muy incómodo — la piedra filosofal, no existe físicamente.
—No entiendo — le preguntó Duplica algo incomoda por la situación — ¿Cómo es eso de "físicamente"?
—Verán, hay que crearla, cuando les dije que no avanzamos nada en nuestra investigación, fue una mentira a medias.
—¡Ya déjate de rodeos! — le gritoneó fastidiada Duplica, sentía que algo le daba mala espina.
—¡Qué carácter! — Dijo Ed muy asustado — Bueno, existe una forma de crearla, pero jamás la intentaríamos — les comenzó a explicar algo nervioso, más que nada por sus palabras, las cuales daban algo de miedo y tristeza — buscamos otras formas de crearla, pero al parecer, solo existe una forma.
— ¿Y cuál es el impedimento? — Ranma arqueó sus cejas algo nervioso, él tampoco tenía una buena visión de esto.
—El impedimento es el ingrediente principal, para crear la piedra se necesitan de humanos vivos.
Hasta Brock salió del trance con las palabras de Ed; la sorpresa fue grande para todos, o por lo menos de los visitantes ¿en verdad los habían mandado a buscar un objeto, del cual, debían sacrificar vidas humanas?
— ¿Por qué nos mandarían a buscar un objeto así? — se preguntaba en voz alta el joven Brock, sin encontrar una respuesta coherente.
—¡Esa es una muy buena pregunta Brock, y se quién nos puede dar una buena respuesta! — Exclamó furiosa Duplica — ¡Mewtwo, sé que nos escuchas, responde!
— ¿Qué sucede? — la voz profunda del Pokémon, sorprendió a todos.
— ¡¿Quién es?! — exclamó nervioso Ed, mirando en todas direcciones.
—Es Mewtwo y también es un Pokémon, se comunica telepáticamente con nosotros — respondió Brock.
—¡Ahora explícame! — Duplica comenzó furiosa a pedir explicaciones — ¡ ¿Por qué nos mandaron a buscar un objeto del cual hay que sacrificar vidas humanas?! — el Pokémon se sorprendió por la pregunta formulada.
—No sé de qué hablan — les explicó muy extrañado por las palabras.
—¡Estos chicos! — Gritoneó la peliverde, indicando a los hermanos — ¡nos dijeron que para crear esa piedra que nos mandaron a buscar, había que sacrificar vidas humanas!
—Qué extraño — comenzó a decir el Pokémon psíquico muy extrañado — Satoshi sabía muy bien que buscar, le pregunté si se iban a sacrificar vidas, y me respondió que ninguna vida se sacrificaría.
— ¡Pero para crear la piedra filosofal, se necesitan seres humanos! — le respondió de forma grosera Ed; para él, era como una burla lo que dijo.
—Si Satoshi nos mandó a buscar esa piedra, quiere decir que existe otra forma de crearla — intentó responder de alguna forma Mewtwo.
— ¡¿Y podrías decirnos como crearla sin seres humanos?!
—Lo siento, pero no lo sé — las palabras de Mewtwo dejaron en las mismas condiciones a Ed — Satoshi no entró en muchos detalles por alguna razón.
— ¿Necesariamente tienen que ser seres humanos? — la pregunta provocó que todos miraran al criador.
—A decir verdad — Ed pensó por un momento las palabras — eso fue lo que leímos en los libros, todas las pistas que teníamos arrojaban el mismo resultado, pero tal vez, si se pueda crear a base de otros seres vivos.
—Satoshi tal vez actué sin que le interese mucho las personas, pero jamás sería capaz de eliminar un ser vivo — explicó Mewtwo muy tranquilo.
— ¿Entonces como crearemos la piedra? — se preguntaba Ed, pero de pronto, una cara de extrañeza se tornó en el alquimista — ¡Espera un momento! ¡ ¿Cómo se enteraron de la piedra filosofal?!
—Lo siento mucho, pero tampoco lo sé, Satoshi no hablo mucho de la misión, su mente es cerrada, por lo que tampoco pude averiguar por mi cuenta — les respondió bastante decepcionado — los dejo elegidos, buena suerte.
—¡Espera…! — Duplica intentó mantener la conversación, pero Mewtwo ya no volvió a responder.
En eso, un fuerte, seco y corto sismo comenzó, para terminar casi al segundo.
—Veo que aquí también se está viendo tan afectado como en nuestra dimensión — comentó Brock muy serio, pero más preocupado que otra cosa.
—Este sismo, es similar al que sentimos en Pallet Town — complementó Duplica, quién ya tenía algo de miedo por lo que estaba pasando.
Después de unos minutos, dejó de llover, y el cielo comenzó a despejarse, dejando ver un hermoso día; lo extraño, era que a diferencia del lugar al que viajaron May y Drew, el cual siempre se mantuvo en penumbras, el comportamiento aquí era distinto, cosa que no fue de importancia para Brock y los demás, ya que no tenían conocimiento de esto; como la tormenta por fin había declinado, y se estaba despejando, decidieron salir al exterior.
A las afueras del pueblo, se encontraba una chica peli naranja de unos 15 años, muy bonita; lo que nadie esperaba, es que esta joven estaba por darnos una gran sorpresa.
Mientras tanto en la residencia de los Rockbell, comenzaron a conversar para conocerse de mejor forma, tanto los nativos de esta dimensión, como los foráneos.
—Ed, quería preguntarte algo — Brock le dijo muy intrigado.
— ¿Que pasa Brock? — respondió en pregunta con algo de desinterés.
—Cuando llegamos aquí, hiciste algo extraño, no le presté mucha atención en un inicio, pero provocó que la tierra se levantara ¿Qué fue lo que hiciste?
— ¿Qué refieres a esto? — el joven juntó sus manos por unos segundos, y luego las posó en el suelo, y al acto, la tierra se levantó; nuestros amigos quedaron más sorprendidos que la vez anterior.
—¡Eso mismo! — Exclamaron con mucho asombro los tres foráneos — ¡ ¿Cómo lo hiciste?!
—Esto es alquimia — dijo Ed con mucha holgura.
— ¿Y qué es la alquimia? — preguntó Ranma algo ansioso.
—Para obtener algo, debes sacrificar algo de mismo valor, ese es el principio básico de la alquimia, la equivalencia de intercambio, si quieres que haga algo como un arma o una espada, tráeme el metal y lo transformaré.
—Si la alquimia es equivalencia — comenzó a preguntar Brock, cuestionando en parte la explicación — ¿cómo puedes crear cualquier cosa, inclusive una persona con esa piedra?
—La piedra filosofal rompe esa regla — respondió Al — no es necesario sacrificar algo.
—Ahora veo por qué es tan especial esa piedra — agregó muy sorprendida Duplica por el dato, pero su rostro se tornó muy preocupado —. Pero, ¿cómo la obtendremos sin sacrificar a ningún ser vivo?
De pronto, Brock se percató de la peli naranja antes mencionada, que caminaba al parecer, perdida; pero eso sólo sería un pequeño detalle, ya que la sorpresa era otra.
—¡No…, no puede ser! — comenzó a tartamudear nerviosamente Brock.
— ¿Que sucede Brock? — le preguntó Duplica mirándolo de reojo — ¿viste a otra chica?
— ¡Acertaste, pero no creerás a quien acabo de ver! — le respondió aun nervioso, indicando a la joven peli naranja, haciendo que Duplica dirigiera la mirada a la extraña, quedando igual de perpleja.
—¡No puede ser, ella no debería estar aquí! — exclamó nerviosa e impresionada.
— ¿Qué habrá pasado? — Brock preguntaba muy preocupado por ver a la joven.
— ¿Qué sucede, Brock? — pregunto Ed, acercándose al joven moreno.
—No lo sé aun, pero lo averiguaré — colocó una mano a un costado de la comisura de su boca, y gritó fuertemente — ¡Misty!
— ¿A quién le gritas? — le preguntó el alquimista muy extrañado.
—A esa chica — le dijo indicando a la peli naranja.
—Creo que la asustaste — en la chica, se veía algo de desconfianza en su rostro por el joven que la llamaba, por alguna razón — iré a ver qué le pasa — Ed avanzó hasta la joven con mucho cuidado, y la vio al rostro; se notaba que tenía algo de miedo — hola ¿eres nueva por aquí?
—Estoy de visita — decía con algo de temor la chica — estoy buscando a unas personas.
—Ya veo — le respondió muy sonriente — creo que esas personas están con nosotros, acompáñame.
— ¡Gracias! — le exclamó con una gran sonrisa, haciendo una leve reverencia.
Cuando volvieron al grupo, la joven se apegó a Ed con algo de temor, al ver a Brock y los demás.
— Son ellos, ¿verdad? — le preguntó Ed con un poco de inseguridad, pero Brock interrumpió de golpe.
— ¡Misty! — Irrumpió extrañado por la presencia de la joven — ¡¿no deberías estar con Ash buscando las esferas?!
— ¿De qué me habla joven? — le preguntó con aún más temor.
—Misty, tienes algo raro ¿Que te pasó? — le preguntó algo preocupada Duplica por el extraño carácter de la peli naranja.
—Disculpen por no haberme presentado, mi nombre no es Misty, mi nombre es Lisa — dijo con algo de timidez, pero comenzó a gritar con algo de rabia contenida, al parecer, molesta por lo sucedido — ¡y no conozco a nadie llamado Ash, ni se quiénes son ustedes!
— ¡Discúlpanos, el parecido con nuestra amiga es increíble, creíamos que eras ella! — Se disculpó el criador muy apenado por tal error que cometió — mi nombre es Brock, mucho gusto.
— ¡Es cierto, discúlpanos por favor! — Dijo la imitadora muy apenada por su mala conducta — mi nombre es Duplica, y el — decía indicando al pelinegro, quien se acercaba — es Ranma.
—Hola, soy Ranma, mucho gusto — le saludó levantando su mano derecha.
—No se preocupen, al menos sé que no son personas malas — dijo Lisa, sonriendo y más aliviada, cosa que dejó extrañados a todos — busco a unos alquimistas que viven en este pueblo, Edward Elric y Alphonse Elric ¿los conocen?
—Somos nosotros — le respondió Ed confundido — ¿para qué nos buscas?
—¡Unos seres raros están atacando nuestro pueblo, por favor, ayúdennos! — le suplicó casi al borde del llanto; aquella información provocó alarma en todos ¿tendría algo que ver con los desastres naturales, o el ataque a las demás dimensiones?
— ¡¿Desde cuándo?! — exclamó muy preocupado Ed.
—Desde ayer en la noche.
— ¿Queda muy lejos tu pueblo? — irrumpió Brock, aún más preocupado que Ed.
—No, está a unas cinco horas de caminata — decía mientras indicaba en dirección al oeste.
— ¿Y por qué vienes a avisarnos ahora? — le preguntó muy extrañado Ed, por la según él, extraña demora de la joven en dar la alarma, si el pueblo quedaba tan cerca, debió haber llamado mucho la atención.
—Esos seres nos encerraron — decía con mucha rabia la peli naranja — pero yo alcance a escapar antes del amanecer.
Lisa, una chica muy extraña, había aparecido en el camino de nuestros amigos, y al parecer, su pueblo estaba siendo atacado, y todo parecía indicar que eran los soldados de la luz; lo curioso de la joven, era su gran parecido con Misty ¿podrá Brock y los demás ayudar a la joven Lisa?
...
Mientras una batalla Pokémon finalizaba en otra dimensión, en esos mismos instantes, once jóvenes tenían sus propios problemas, cuando de pronto, un fuerte sismo azotó el lugar, y a los segundos, una fuerte lluvia se dejó caer; lo primero que atinaron a hacer los jóvenes, fue ver que informaban acerca del extraño fenómeno natural, claramente por los noticiarios, y lo primero que vieron apenas encendieron el televisor, fue un informe de última hora.
—Un fuerte sismo de grado siete se ha registrado en Tokio, no se han registrados víctimas fatales, ni daños materiales; el epicentro aún se desconoce, daremos mayor información cuando así lo amerite, ahora continuaremos con nuestra programación habitual… — y como era de parecer, en este lugar, el orden de los fenómenos era similar a las demás dimensiones.
Como ya era de noche, no prestaron mucha atención ni a la lluvia, ni al temblor, por lo que cada quien decidió retirarse a sus respectivos hogares, salvo un joven de aproximadamente 14 años y una chica de 11 años, acompañada de una gata color blanco.
La mañana siguiente, no fue distinta a la noche del día anterior, continuaba lloviendo con fuerte intensidad.
— ¡Hermano, despierta! — reclamó la joven persistente, al ver a su hermano en su letargo, y sin muchos ánimos de levantarse.
— ¿Que sucede? — contestó sin levantarse, dando un largo bostezo.
—Ya levántate, el desayuno está listo — le respondió algo resignada de la pereza del joven.
—Cinco minutos más y me levanto — dijo quejándose, metiéndose completamente debajo de las frazadas.
—¡Taichi, Hikari, a desayunar! — se escuchó exclamar desde el exterior del cuarto la voz de una mujer mayor.
— ¡Ya voy mamá! — respondió a regañadientes el joven, sentándose en la cama, refregando sus ojos.
Taichi y Hikari Yagami son hermanos, y son muy especiales, ya que pueden viajar a otra dimensión gracias a unos dispositivos extraños.
Después de luchar un poco con las sabanas, visitar el baño y tomar un sano desayuno, se retiraron rápidamente de su hogar, ya que habían quedado de juntarse en la casa de un amigo a primera hora, o al menos esa era la idea.
—¡Apúrate hermano, nos deben estar esperando! — le exclamó muy apurada Hikari a su hermano mayor.
— ¡Está bien, sólo déjame terminar! — decía mientras se llevaba un vaso de jugo a la boca.
Una vez Taichi termino de comer, los hermanos salieron corriendo del departamento donde vivían, bajando las escaleras del edificio dirigiéndose a la parada del autobús, pero de pronto, en el suelo se formó un agujero, del cual salieron dos jóvenes y una chica; los dos jóvenes habían caído de pie, pero la chica no tuvo la misma suerte, había caído sentada.
—¡Auch, eso dolió! — se quejó la joven, sobándose el trasero.
— ¿Oye, estas bien? — le preguntó el joven de cabello castaño muy preocupado, dándole una mano de ayuda.
—Sí, gracias — le respondió muy apenada, recibiendo la ayuda, levantándose.
—Veo que te falta entrenamiento — le comentó muy nervioso el joven que la auxilió; en eso, notaron como los hermanos Yagami se les acercaban.
—Oye niña ¿estás bien? — le preguntó Taichi apenas llegó.
—Sí, gracias — le respondió la pelíazul, sonriendo.
—Debes tener más cuidado… — comenzó a aconsejar Hikari, pero se detuvo al ver un detalle — ¡jejejeje, disculpa, no se tu nombre! — dijo muy nerviosa.
— ¡No te preocupes, mi nombre es Dawn, gusto en conocerlos! — le respondió muy animada.
—Soy Gary Oak, hola.
—Hola… — respondió el tercer integrante, con mucho desinterés.
—¡Te preguntaron el nombre, se mas educado! — le regañó muy molesta, pisándole un pie al mal educado, produciendo una mueca disimulada de dolor en el joven.
—Soy Mugen — dijo presentándose a regañadientes.
—Discúlpenlo — se excusó Dawn por la situación, muy apenada — no conoce mucho de educación.
—Está bien — le respondió nerviosa Hikari, intentando no incomodar a los jóvenes — no te preocupes, mi nombre es Hikari.
—Y yo me llamo Taichi — le respondió muy tranquilo, pero cambió su expresión extrañamente — ¿pero de dónde vienen? Fue como si hubiesen aparecido de la nada.
—Tal vez lo encuentren extraño, pero venimos de otra dimensión — respondió Gary muy incómodo.
— ¿De otra dimensión? — Taichi preguntó extrañado por la respuesta, viéndolo con algo de desconfianza.
—Te dije que sería extraño — Gary le confirmó lo raro de la respuesta muy nervioso.
— ¡Casi lo olvido! — Hikari agarró del brazo a su hermano con nervios — ¡lo sentimos, no tenemos tiempo, tenemos que irnos! — se excusó muy apurada, asustando a Taichi por el movimiento sorpresivo.
—No se preocupen, disculpen si los molestamos — Dawn les dijo apenada — ¿pero les podría preguntar algo?
— ¡Por supuesto, pero que sea rápido! — le respondió Hikari muy rápido, estaba muy incómoda con la situación.
— ¿Ustedes saben algo sobre cuatro guardianes?
— ¿Cuatro guardianes? — la pregunta de Dawn desconcertó a los hermanos Yagami, quienes se miraron perplejos, y cambiaron la mirada a los viajeros.
—Bueno — Gary agregó con algo de nervios por la extraña actitud de los hermanos — nos pidieron que busquemos la energía de los cuatro guardianes.
Pero en el momento que iba a responder Hikari, un fuerte pero corto temblor, comenzó y terminó casi al instante, pero con un ingrediente adicional; muy cerca de ellos, se formó un agujero en el suelo, del cual comenzaron a salir seres oscuros.
—¡ ¿Aquí también?! — exclamó en pregunta muy preocupado Gary.
— ¡¿Qué quieres decir con eso?! — Le preguntó algo asustado Taichi, no entendía muy bien que pasaba, pero no podía ser bueno — ¡¿saben que son esas cosas?!
— ¡Esos seres! — Gary comenzó a responder con rabia — ¡también nos atacaron en el lugar donde vivimos! ¡Maldición, no creí que vinieran a este lugar!
De pronto, algunos seres comenzaron a avanzar con claras intenciones de atacar a nuestros amigos, pero sorpresivamente, antes que pudieran dar el primer golpe, el pequeño gato que Hikari tenía en sus brazos, comenzó a atacar a estos seres, sin conseguir dañarlos.
—¡Ese gato — comenzó a exclamar Dawn con mucha sorpresa — se mueve!
—Nos dijeron que venían de otra dimensión —le dijo de reojo Hikari con mucha suspicacia — que Gatomon se mueva, no debería serles una gran sorpresa.
— ¡Jejejeje, tienes razón! — le respondió muy nerviosa, mientras tomaba una de sus pokébolas — ¡sal Buneary, rayo hielo! — y apenas salió el Pokémon, disparo un rayo de hielo contra los seres oscuros.
—¡ ¿Qué son…?! — Iba a preguntar Hikari igual de sorprendida, pero la situación le hizo tomar otra decisión — mejor pregunto después — dijo mientras negaba con su cabeza.
—¡ ¿Respóndannos, que son esos seres oscuros?! — preguntó Taichi muy exaltado.
— ¡Ojalá lo supiéramos — le respondió Gary, un poco molesto por la situación — pero por ellos estamos aquí!
Mientras Gary les explicaba a los desconocidos la nula información que tenia de lo que sucedía, Buneary y Gatomon peleaban contra estos seres sin mucho éxito, pero de pronto, entre tanto ataque, una katana cortó a los seres, eliminándolos con mucha facilidad.
— ¡Bah…! — Comenzó a reclamar Mugen con decepción — ¡esto es más fácil de lo que creía! — O al menos era lo que parecía, ya que más seres comenzaron a aparecer — ¡ ¿Qué, más de esas cosas?!
— ¿Qué sucede aquí? — Comenzó a preguntar Taichi, sin entender lo que sucedía — por más que ustedes atacaban, no les hacían daño, pero con un solo ataque con esa espada, los pudiste derrotar ¿Cómo lo hiciste?
— ¡Es sencillo, un ataque sorpresa — comenzó a responder Mugen, concentrado en los seres que estaban muy cerca de ellos — están tan concentrados en nuestros ataques, que bajan su guardia, dejando su punto débil a la vista!
—Veo que lo que nos dijiste es cierto Gary — concluyó Taichi muy serio — y es peor de lo que parece, los demás los podrían ayudar, pero está muy lejos, íbamos a tomar el autobús, pero con este alboroto, no creo que alguno se acerque.
— ¡No te preocupes, eso es fácil de solucionar! — Gary tomó una pokébola, y la lanzó — ¡sal Moltres! — Desvió la mirada a Dawn, y le exclamó — ¡Dawn, ya sabes que hacer!
—Comprendo — dijo asintiendo, y lanzó otra de sus pokébolas — ¡sal Latios!
—¡Hikari — comenzó a decirle su hermano mayor — ve con Dawn a la casa de Izzi, explíquenle a los chicos lo que pasa, nosotros nos quedaremos aquí, detendremos el mayor tiempo posible a esas cosas!
— ¡Si hermano! — Asintió y desvió la mirada a la peli azul — ¡Dawn, vámonos! — Dawn devolvió a Buneary a su pokébola, mientras Gary hizo aparecer a su Blastoise y Umbreon para continuar con el enfrentamiento.
Y sin perder más el tiempo, Hikari y Dawn subieron a Moltres y Latios respectivamente, y con mucha prisa partieron. Gracias a la velocidad que tomaron, a los pocos minutos llegaron a su destino.
— ¡Es en ese edificio! — dijo Hikari, señalando un edificio no muy lejano.
—¡Chicos, aterricemos cerca! — Y con mucha cautela, los Pokémon bajaron cerca del edificio — ¡gracias por todo Latios, regresa! — Después de dejar descansar a su Pokémon, se dirigió a Moltres — Gracias Moltres, ve a ayudar a Gary, por favor — el titán de fuego asintió, y emprendió vuelo al lugar de los hechos.
— ¿Dawn, te puedo preguntar algo? — preguntó la peli castaña, mientras comenzaron a avanzar hasta su destino.
—Imagino que me quieres preguntar — le respondió con suspicacia — te respondo de inmediato, se llaman Pokémon ¿y ese gatito que tienes? — le preguntó muy extrañada indicando al gato.
—Mi nombre es Gatomon, y gracias por la ayuda — le agradeció levantando una pata.
—¡Tu…, hablaste! — exclamó mientras pestañaba rápidamente, muy perpleja.
—Te vas a encontrar aquí con más Digimon, y todos hablan — le explicaba muy tranquila — ¡solo trata de no asustarte mucho ¿de acuerdo?! — le pidió algo nerviosa.
— ¡Je, está bien! — respondió algo nerviosa.
A los minutos, llegaron al departamento de Izzi; llamaron a la puerta y las recibió una señora, al parecer, era la dueña de casa.
—Buenos días señora Izumi — saludó con una reverencia Hikari.
—Hola Hikari, pasa por favor, te esperan los demás — la invitó a pasar, mientras notaba la presencia de la coordinadora — y veo que trajiste una amiga.
—Buenos días señora, mi nombre es Dawn — tambien saludando haciendo una reverencia.
—Los chicos nos pueden ayudar — comenzó a decirle a Dawn al oído — ¿Dónde están Izzi y los demás señora Izumi?
—Están adentro, en el cuarto de Izzi, pasen.
—Gracias — agradecieron al unísono.
Ambas se dirigieron directamente al cuarto del antes mencionado, quien los esperaba en la entrada del cuarto.
—Hasta que por fin llegan — exclamó un poco preocupado Izzi.
—Lo siento Izzi — Hikari se excusó muy nerviosa — tuvimos algunos problemas.
—No te preocupes… — pero no continuó su oración, al percatarse de quien la acompañaba — ¡¿Dónde está Taichi y quien es ella?! — le preguntó extrañado, indicando a la extraña.
—Se llama Dawn, y es el motivo por el que nos retrasamos, y la razón de que mi hermano no haya venido conmigo — le dijo rápidamente, muy seria y preocupada.
—Bueno — respondió entre confundido y aturdido, por lo que intentó retomar compostura — como ya sabes, mi nombre es Izzi, mucho gusto.
—Gracias, el gusto es mío.
— ¿Me podrían explicar que está sucediendo? —pregunto Izzi muy extrañado.
—Cuando estemos todos reunidos, te contaremos — el joven Izzi muy confundido por la respuesta, dejó entrar a las jóvenes, donde ya había al parecer, comenzado una reunión, ya que había otros jóvenes.
—Bueno Dawn, te los presento… — comenzó a presentar a los demás de izquierda a derecha — ellos son Takeru, Miyako, Iori, Daisuke, Ken, Joe, Sora y Yamato.
Una vez que Dawn se presentó a los demás, Izzi comenzó a preguntar a Hikari sobre el retraso que habían tenido, porque había llegado a su casa con Dawn y por qué aun no llegaba Taichi, por lo que las dos jóvenes comenzaron a contarles sobre los últimos acontecimientos, mas especifico, desde que salieron de casa, hasta ese momento.
—Ya veo — dijo secamente Izzi muy extrañado y preocupado — ¿Dawn, de dónde vienen ustedes?
—Venimos de otra dimensión, en ese lugar existe una región llamada Sinnoh.
—Ya veo — respondió muy confundido — ¿y cómo se trasladaron hasta aquí?
—Con la ayuda de Palkia.
— ¿Quién es Palkia? — para Izzi, esto ya era una emocionante recolección de datos, en especial por aquel ser que podía controlar las dimensiones a su voluntad.
—Palkia es un Pokémon que es capaz de controlar y viajar por distintas dimensiones, él fue quien creó todas las dimensiones, o por lo menos eso es lo que dicen las leyendas.
Durante el resto del tiempo, Dawn continuó respondiendo a las preguntas de todos, pero Hikari interrumpió la complicada situación.
—Ejem — Hikari tosió para llamar la atención de todos — chicos, no se desconcentren — dijo algo molesta — Dawn vino a buscar algo que le encomendaron para derrotar a esos seres y salvar las dimensiones — desvió la mirada a la aludida, y dedujo — y creo saber que es.
—Eso me dijiste antes de llegar ¿a qué te referías con eso? — Dawn aún no entendía muy bien lo que pasaba, lo que, si era seguro, es que había caído en el lugar correcto.
—Viniste a buscar la energía de los cuatro guardianes ¿no es cierto?
—Así es — asintió, sin dejar de molestarle intriga.
—Creo que es la energía de las cuatro bestias sagradas del digimundo — concluyó muy acertada Hikari.
— ¿Las cuatro bestias sagradas del digimundo?
—Así es — comenzó a explicar Miyako — las bestias que protegen las cuatro direcciones del digimundo, norte, sur, este, oeste.
—¡ ¿Ustedes los conocen?! — les preguntó Dawn con clara sorpresa.
—Por supuesto — le respondió Hikari directamente — ya nos ayudaron en una ocasión.
—¡Eso es excelente, veo que nos topamos exactamente con las personas que buscábamos! — Exclamo con mucha alegría — ¡ ¿nos podrían ayudar, por favor?! — comenzó a rogar algo angustiada Dawn.
Todos se quedaron mirando muy nerviosos a la joven; algo si era cierto, sus intenciones eran buenas y claras, por lo que todos tomaron una sola decisión.
—¡Por supuesto, te ayudaremos! — respondieron todos al unísono; podía ser arriesgado ayudar a una extraña, pero con toda esa información proporcionada por la coordinadora, decir que no, sería peor.
—¡Gracias! — exclamó con mucha alegría, tomando de las manos a Hikari, saltando de alegría.
—No es necesario que te emociones tanto — pidió nerviosa, haciendo de Dawn parara casi al instante, sonrojándose muy apenada.
—Lo siento — se disculpó muy apenada.
—Descuida — Hikari dijo en tono conciliador — de todos modos, nosotros somos los únicos que podemos ir a ese lugar.
— ¡¿Y cuándo nos vamos?! — preguntó aun emocionada.
—¡Ahora mismo! — respondió Miyako con igual ímpetu, dando a conocer un extraño dispositivo en sus manos.
— ¿Qué es eso? — preguntó extrañada Dawn por tan raro objeto, dispositivo, o lo que fuera.
—Es un digivice, esto servirá para ir al digimundo — la peli morada giró a la pantalla de la computadora, apuntó a esta con su digivice, y gritó fuertemente — ¡puerta al digimundo, ábrete!
Por lo general, gracias al digivice, pueden viajar al digimundo a voluntad, pero en esta ocasión, por razones extrañas, el portal no se abrió.
— ¿Qué está haciendo? — Dawn preguntó a Hikari, sin quitar la vista de la peli morada, como dudando de su cordura.
—Intentando abrir la puerta al digimundo — le respondió algo nerviosa — íbamos a pedirle a las bestias sagradas que te ayudaran, pero por lo visto, no podremos, por alguna razón, el portal no se abre — sentencio muy extrañada, buscando alguna explicación lógica, si es que se le podía decir así.
—Ya veo — respondió sin entender mucho la situación — ¿y alguien sabe por qué no se abre? — era exactamente lo que todos se preguntaban, nadie podía explicarlo con claridad, pero no fue la solución, hasta que una voz comenzó a resonar en el ambiente.
—Lo sentimos, pero no podrán trasladarse a donde quieren ir, por lo general lo podrían hacer a voluntad, pero hemos tenido que controlar las dimensiones, ya que he trasladado a muchos a distintas dimensiones, y no puedo permitir que haya un desequilibrio — la sorpresa fue grande en todos, menos Dawn, y claro, ya conocía de quien era la voz.
—¡ ¿Quién está hablando?! — pregunto Hikari casi asustada y sorprendida.
—Él es Palkia, del que les hable hace un rato — les respondió con total tranquilidad, para volver la atención al Pokémon dimensional — ¿entonces qué haremos?
—No puedo trasladarme al lugar donde están, pero tampoco puedo dejar que se trasladen de una dimensión a otra, conversare la situación con Satoshi, espero que los pueda ayudar, solo tengan algo de paciencia por favor.
—De acuerdo, te esperaremos — Dawn sólo suspiró, y dijo en voz alta — ya comenzamos con los problemas.
Tal vez no lo sabía Dawn, pero esto era sólo un detalle en comparación a lo que enfrentarían; por lógica, lo que atacó a Ash, May y los demás, también los atacaría, corrección, ya ocurrió el primer ataque ¿pero será tan feroz como los movimientos de Elix y Apolo?
Después de unos 10 largos minutos, Palkia volvió a entablar conversación con Dawn y los demás.
—Satoshi ira hacia dónde están, pero tendrán que esperar hasta mañana.
—De acuerdo — respondió la pelíazul sin chistar.
—Mientras tanto descansen y preparen algún plan de ataque, ya que todos están siendo atacados por esos seres — recomendó Palkia, al parecer, ya enterado de la situación en aquel lugar.
—Está bien, entonces esperaremos hasta mañana.
—Y disculpen las molestias que les hemos dado, deben tener suficiente con haberlos escogido para recolectar esos objetos.
—No te preocupes, de todos modos, igual hubiésemos aceptado — dijo Dawn muy triunfante, pero su rostro comenzó a denotar mucha preocupación — solo espero que Ash esté bien — se dijo muy quebradiza.
—No te preocupes por él — le respondió a voz alta, de modo que todos oyeran — él está mucho mejor que todos nosotros — el comentario sonrojó de pena a Dawn, cosa de la que todos se percataron; al parecer, Dawn sentía algo especial por el joven, por cómo se comportó por tal simple comentario — apenas tenga noticias de Satoshi, volveremos a tomar comunicación, nos vemos.
—Estás roja — comentó Hikari con algo de preocupación, posando una mano en su frente — pero no tienes fiebre — quitó su mano, y se cruzó de brazos — eso quiere decir que… — su mirada de preocupación, se tornó muy picarona y maliciosa — ¡fue lo que dijo Palkia ¿verdad?!
—Sí…, eso creo… — respondió aún más roja que antes, intentando ocultar su rostro infructuosamente.
— ¡¿Estas preocupada por tu novio?! — ahora le preguntó más tranquila, pero sin quitar su aire pícaro.
—¡No… — comenzó a negar desesperada, agitando sus manos frente a ella — Ash no es mi novio!
—Mejor vamos a conversar afuera — dijo mirando a los demás de reojo, que veían casi interesados la conversación — mucho metiche y poca privacidad — sentenció de reojo.
—¡ ¿Acaso tiene algo de malo escuchar?! — exclamó algo molesto Daisuke.
—Claro que no, pero conversar las dos solas, es mejor que contarle a todo el mundo nuestra privacidad — solo desvió su mirada a Dawn, y le preguntó — ¿no crees?
—Tranquila Hikari — le respondió muy incómoda y con mucha pena — no te preocupes, no pasa nada — en eso, la puerta al cuarto se abrió, entrando muy triunfantes los tres que estaban peleando.
—¡Llegaron chicos — exclamó más tranquila Hikari — ¿cómo les fue?!
— ¡Fue muy fácil! — respondió engreídamente Gary; y no era para menos, terminaron sin ningún rasguño.
En esos instantes, el cielo se despejó, dando a indicar que no llovería más, y al parecer, no aparecerían más seres oscuros, lo que tranquilizo en algo a nuestros amigos.
Pero más que tranquilizarlos, debería preocuparlos, ya que era muy extraño.
El grupo de Dawn fue atacado apenas al llegar, y con algunas trabas; no podían obtener la energía de las bestias sagradas, ya que Palkia estaba controlando las dimensiones, y sólo él podía abrir y cerrar portales, por lo que Satoshi iría a ayudarlos ¿podrá el Equipo Rocket salir con vida del árbol del origen? ¿Cuál será la otra forma de crear la piedra filosofal? ¿Por qué Lisa se parece tanto a Misty? ¿Cómo podrá ayudar Satoshi a Dawn y los demás? ¿Por qué en estos lugares terminan tan rápido los desastres naturales y casi no hay seres oscuros, los famosos soldados de la luz? No se pierdan el próximo capítulo de esta historia, ya que, a partir de ahora, las cosas serán más raras y ocultas, y muchos secretos serán revelados.
Continuará…
