«DDR» Skip Beat©Nakamura Yoshiki.

«N/A ¹» Hi! Invitó a todos mis lectores de este fandom a participar en nuestro IV Pre-desafío de Hallowen: ¿Tenebrosamente divertido?; Solo deben hacer clic en nuestro link marcado que tengo en mi perfil de FanFiction, ver nuestras reglas y participar. El mismo es exclusivo sobre SCC del Grupo CLAMP; Y es una iniciativa personal en colaboración con Kind Yuuki, quién se integró al STAFF de DZ del GE.

Espero que se animen a participar, porque vamos a leer, comentar y a promocionar sus escritos. Tks! ^.^ ATT. Sake's Evil22.


BOX R al aire.

CP. N°10.- Incertidumbre.

No era la primera vez que Mogami Kyoko había repuesto sus expresiones en cuestión de segundos, haciendo acopio de sus extraordinarias habilidades de actuación dejo que Setsu se haga presente, y comentó en un tono sugerente, aunque por dentro Kyoko estaba tan perpleja como sus pequeños demonios internos que caían a pedazos de la impresión que se habían llevado al ser levantados de forma abrupta:

—¿Por qué estas medio-desnudo, Ani? —Arrastró cada palabra en perfecto inglés que logro estremecer al imponente hombre que ignoraba expresó el replicar de su móvil—, ¡no es que me moleste! —exclamó sensualmente, pero al segundo, fulminó con la mirada el móvil de su supuesto hermano, porque no dejaba de sonar—, ¿no piensas contestar?

—¡Qué importa! —contestó de mala gana Caín mientras se acostaba sobre la cama, pero su supuesta hermana contestó con seriedad:

—Puede ser algo importante —Si impórtale como estaba vestida, al menos eso haría Setsu, le pasó por encima a su hermano para bajarse de ese lado de la cama—, ¡contesta! —ordenó con suavidad, mientras iba al baño, quería buscar una yukata de baño para su hermano—, iré por algo para que te cubras, no quiero que te refríes.

—No te vayas —susurró Kuon, mientras la tomaba de su brazo para atraerla hacia ella, pero el sonido del móvil le hizo hacer una mueca de fastidio, no tuvo otra opción que dejarla ir.

Setsu con disimulo caminó sensualmente hacia el baño, decir que ni bien cerró la puerta se derrumbo fue poco, Kyoko estaba completamente roja, no podía creer la osadía de su sempai, o más bien del hombre que amaba, ¿qué pretendía hacer con aquella acción?, ahora no sabía cómo volver hacer Setsu, necesitaba darse un baño de agua helada de manera urgente para calmar el carrusel de emociones que la embargaban.

El dilema de ella era tomar un baño, pero no tenía ropa para cambiarse, y salir en toalla con aquel hombre medio-desnudo que estaba en la habitación continua la ponía en un gran predicamento, a tal grado que se quedo completamente en blanco, por qué no sabía qué hacer en los siguientes minutos, sobre todo al recordar cómo lo encontró.

—No voy a poder con esto —susurró con desesperación—. ¡Maldición! —gemía con frustración—, vamos Kyoko no puedes dejar que algo así te afecte, piensa que es una actuación…¡Diablos!

Sin duda la joven actriz tenía un gran dilema entre manos.


Ajenos al dilema que huracán de emociones que experimentaba la joven actriz, Caín se había convertido en una sombra, porque Kuon alineado a BJ estaba en aquella habitación, y sin pensarlo se levantó abruptamente, para caminar directo hacia el amplio balcón de la suite, y al tener la certeza sus palabras no serían escuchadas por la mujer que amaba, comentó con enojo:

—¿Estás seguro de lo que dices, Sawara? —cuestionó y añadió—: ¿Han hablado con la policía al respecto?

—El presidente está tomando precauciones, las rosas negras con aquella nota, él las tiene —afirmó el gerente del excéntrico departamento al que pertenecía la joven actriz—, estoy esperando qué me instrucciones, pero mientras tantos no se debe dejar sola a Mogami-san.

—No pienso hacerlo —afirmó tratando de controlar las iras, para que no se filtre en su voz—. Un favor, tienes los números de teléfono de los dueños del restaurante en que trabaja Mogami-san.

—No, pero te los puedo conseguir —propuso el gerente—, ellos están reunidos con el presidente.

—Ok! Gracias Sawara por avisar —respondió con suavidad—, un favor adicional, me puedes transcribir la nota que adjuntaron a las rosas de color negra.

El gerente pareció dudar por un momento, pero finalmente comentó:

—Puedo hacerlo, pero por favor no dejes que ella lo vea —sugirió con suavidad—, después la pondremos al tanto del supuesto peligro que corre.

—¿Supuesto? —cuestionó con ironía—, ¿piensan qué es una broma?

—No lo sé, pero sabes que este medio se presta para eso…sin embargo, no lo vamos ignorar.

Kuon respiró con fuerza, estaba demasiado enojado como para responder con diplomacia, aún sentía la amargura latente por la presencia de cierto cantante en la escuela de Mogami Kyoko, como para ahora tener la amenaza de por medio de un supuesto acosador.

Sawara pareció entender el malestar del primer actor de la agencia, después de todo, él tenía la certeza que el actor sentía un gran aprecio por ella. No se extendió en sus comentarios, y decidió terminar la llamada para poder pasarle el sms, por ahora esa lo único que podía hacer.


Ajenos a lo que sucedía en Tokyo, una pareja esperaba con ansiedad el tren bala que los llevaría de Kyoto a Tokyo, el señor mayor que tenía el ceño fruncido comentó con malestar:

—Querida, me hubieras dejado manejar —protestó—, la distancia no es tan grande.

—No insistas querido —sonrío su esposa—, no estás en condiciones de manejar.

Ante el bufido que soltó el hombre, su esposa sonrío con alivio, antes de comentar con suavidad:

—No veo le hora de llegar, y ver a mi hijo —susurró—, también muero por ver a Kyoko. Al notar el cambio de expresión en su esposo, no dudó en preguntar—: ¿Qué sucede querido?

—¿Crees qué mi hijo me perdone? —preguntó con preocupación—, se vino a Tokyo estando enojado conmigo.

—Eso ya paso —comentó su esposa—, Sho no es un niño rencoroso.

—Eso espero, querida —susurró con tensión, mientras miraba a través de la gran ventana, el tren bala empezaba a moverse, no sabía cómo lo iba recibir su hijo pero de algo tenía la certeza, conseguiría su perdón.


Ajenos al traslado de los padres de Fuwa Sho, Kuon no podía creer el sms que le había pasado Sawara, el mismo decía:

«Tomaré tu alma, mancillaré tu cuerpo, te haré mía por toda la eternidad, porque de mí nunca te podrás librar Kyoko-chan. No necesito firmar la nota porque tengo la certeza que sabrás quién soy, porque seré yo el dueño de tu corazón, y lo que te hizo Fuwa no será nada en comparación con lo que te haré yo. ¡Te amo!...»

Kuon leyó y releyó la nota hasta memorizarla, solo atinó a decir en voz alta:

—¡Maldito Beagle! —arrastró cada palabra con odio puro—, primero te mató antes que la toques...

«Continuará» …