I Remember You

9

Interesante compañía

~Newt

Creyó que sus ojos le estaban jugando una broma, que estaba observando una especie de espejismo por culpa del desierto, pero no se engañaba, la reconoció antes de que ella se girara en su dirección. Su corazón le latió con fuerza, era ella, era la Crank del desierto. Incluso una extraña alegría se apoderó de él en cuanto la vio, tenía tantas preguntas por hacerle que apresuró el paso pero se percató de que algo andaba mal, Lydia por igual trató de acercarse cuando se dio cuenta de que se trataba de él; lo que Newt notó era que apenas y se podía mantener en pie. Dándose cuenta de esto se apresuró a llegar hasta ella y la atrapó en sus brazos antes de que ella cayera al suelo sin nada que la frenase.

La muchacha sintiéndose desesperada se aferró al cuello de la camiseta de Newt y mirándolo con sus enormes ojos verdes le dijo:

-Newt, te recuerdo…yo te recuerdo.

Ya no pudo mantenerse en pie, calló de rodillas aun sujeta por los brazos de Newt y se desmayó al instante quedando totalmente inerte.

-Lydia. – la llamo Newt por primera vez por su nombre, la sacudió un poco pero la chica no se movió.

Minho llegó corriendo hasta su lado y se inclinó hacia ellos dos en el suelo colocando sus manos sobre sus rodillas.

-Woa, ¿qué fue todo eso? ¿quién es esta? – preguntó realmente intrigado por lo que había visto.

-La Crank del desierto, la chica de la que te hable.

-¿Entonces es real?

-Sí, es real. – respondió Newt irritado, volvió su atención hacia Lydia y la sacudió nuevamente retirándole el cabello de la frente que tenía empapada de sudor – Lydia, reacciona.

-¡Woa, woa! – dijo Minho haciendo un gesto con la mano - ¿Cómo sabes su nombre? ¿La conoces? No sabía que los Cranks tenían nombres.

Newt volvió a dedicarle una mirada irritada al asiático.

-¡Que importa! Deja de hacer preguntas y ayúdame no sé qué le pasa.

Minho se colocó a la misma altura de Newt y miró de cerca a Lydia, la muchacha tenía muy mal aspecto. Su rostro tenía unas cuantas quemaduras por el sol, y la piel estaba reseca al igual que sus labios que lucían pálidos en contraste, el cabello lo tenía cubierto de polvo y enredado en una maraña como un nido de pájaros. Pero a pesar de su deterioro, a Newt le seguía pareciendo hermosa y a Minho también le pareció.

-¿Está viva? – preguntó Minho sin tono de broma.

Newt acercó el oído a su pecho donde escucho latir a su corazón como respuesta a la pregunta de Minho.

-Está respirando. – le afirmó.

Minho apuntó hacia un objeto que colgaba del cinturón en sus caderas, una cantimplora.

-Debe tener agua allí, dale un poco a ver si reacciona. Puede que esté deshidratada, nos solía pasar en el laberinto.

-¡Minho eres un genio!

Newt se apresuró a desatar de la hebilla la botella de agua, la agitó para comprobar que no estuviera vacía y apenas lo confirmó vertió su contenido en la boca entreabierta de Lydia.

Al principio la chica no pareció reaccionar, cosa que aumentó la preocupación de Newt. Por favor, Lydia, reacciona imploraba su fuero interno. Vertió aún más contenido como medida desesperada y funcionó, Lydia abrió los ojos y se levantó tosiendo y escupiendo agua, Newt la volvió a recostar en sus rodillas y le dio más agua.

-Bebe más, Lydia. – le indicó.

Lydia bebió un sorbo más y apartándole la botella se sentó respirando con dificultad, desconcertada.

-¿Cómo sabes mi nombre? – fue lo primero que le dijo.

Newt le sonrió divertido, una sonrisa encantadora que hacía a sus hoyuelos resaltar en sus mejillas.

-Porque yo también te recuerdo.

Los ojos de Lydia se abrieron aún más e incluso le sonrió a medias, sin embargo aquella sonrisa se desapareció al instante que Minho interfirió en su conversación.

-Muy lindo el rollo que se traen, pero, ¿alguien me podría decir que está sucediendo?

Ninguno de los dos respondió, Newt desvió la mirada, Lydia tomó su cantimplora y la volvió a atar a su cinturón.

-Gracias por…por lo que sea que hayas hecho. – dijo levantándose pero se arrepintió en plena acción y perdió nuevamente el equilibrio – ¡Ay!

Al mismo tiempo entre Newt y Minho la sostuvieron para que no se callera pero eso solo ocasionó que volviera a gemir de dolor y terminara cayendo de sentón al suelo pues uno de ellos dos la soltó asustado por su reacción.

-¿Qué te ocurre? – preguntó Newt.

-Me lastimé el brazo, una roca me golpeó cuando los túneles de allí – señaló por donde había salido – colapsaron.

A Minho y a Newt se le abrieron los ojos como platos y se miraron ya que Lydia se había encontrado en la misma situación que ellos cuando perdieron a Thomas y a Brenda.

-¿Y qué estabas haciendo allá abajo?

-¿A caso el sol te comió el cerebro, Newt? – dijo Minho – Ella es la miertera Crank que dijiste que nos estaba siguiendo, que crees que estaba haciendo en esos túneles donde nosotros también estábamos…

Minho tenía razón, Newt la recordaba pero eso no significaba ninguna coincidencia con que se la topara por todos lados.

-Me dijiste que venias de la ciudad – Newt la miró - ¿Por qué volviste? ¿Por qué nos estas siguiendo? – Lydia por igual lo miró sin saber que decir mas Newt prosiguió en breve - ¿Entonces me mentiste y no hay un mapa?

Lydia soltó una risotada que sonó más a como si estuviese tosiendo y lo miró con seriedad.

-Tengo un mapa, eso es verdad, pero…– Lydia fue incapaz de continuar pues el sonido de gritos y gruñidos sobrenaturales llegaron a sus oídos.

Los tres miraron a su alrededor en busca de Cranks pero no vieron ninguno, aun así se escuchaban bastante cerca y eso bastaba para ponerles los pelos de punta.

-Newt, hora de irnos – Minho le intentó tirar de un brazo pero el rubio se lo arrebató.

-No podemos dejarla, está herida.

-¿Vas a traer a una Crank con nosotros? Vaya, eso no lo vi venir por tu parte, viejo.

No es una Crank pensó Newt apretando los dientes.

-Es esta Crank o uno de ellos – meneó la cabeza en la dirección a los ruidos provenientes y miró a Minho tratando de comunicarle el mensaje que quería: Lydia poseía un mapa para llegar al refugio. Además Newt se rehusaba a dejarla ir sin antes obtener más respuestas. ¿Por qué la recordaba? ¿Cómo es que se habían conocido? ¿Había formado parte de CRUEL al igual que él?

Minho le echó una mirada a Lydia quien parecía estar a punto de colapsarse de nuevo y le pareció inofensiva en ese estado por lo que accedió.

-Como sea, solo salgamos de aquí.

Acercándose a Lydia, Minho le tomó el brazo malo y se lo colocó encima de sus hombros levantándola del suelo sin importarle que la chica gimiera de dolor pues debían darse prisa. Newt hizo lo mismo con su otro brazo y entre los dos chicos avanzaron lo más rápido posible llevando consigo a Lydia quien apenas y podía dar un paso y descansaba su cabeza en el hombro de Newt. A Newt no le importó y dejó que se apoyara más en él sosteniéndola por la cintura.

Dejó que Minho fuese quien los condujera hacia donde él quería y ese lugar resultó ser un edificio cercano por el cual ascendieron a través de unas escaleras exteriores de metal que constaban de un balcón del mismo material y cuyos pisos parecían estar deshabitados o eso es lo que pensaban. Se introdujeron en el último piso tras una ardua subida en la que Minho tuvo que cargar a Lydia ya que los dos no cabían por la estrecha escalinata.

El asiático abrió la puerta de la terraza con una patada e ingresaron en lo que alguna vez hubo sido un apartamento habitable. La reducida habitación tan solo constaba de un baño, estancia y una cocina en la que había una nevera. Newt percatándose de ella dejó que Minho colocara a Lydia en el suelo y corrió hacia la nevara a abrirla, para su buena suerte en su interior encontró la suficiente comida para los tres, mucha de ella ya se encontraba en el proceso de putrefacción pero con su estómago gruñéndole no le importó y se apresuró a sacar lo más que pudo para dárselo a Lydia y Minho.

Nadie habló mientras comían lo que Newt había encontrado, se encontraban demasiado hambrientos como para entablar conversación.

Aunque Newt no quería y no debía, no pudo evitar mirar a Lydia pues quería asegurarse de que se recuperaría con la comida, cosa que sucedió; una vez que Lydia dejó de mover la boca y soltó un suspiro se dejó caer tranquilo sobre el suelo de madera y se acercó a ella sin que lo notase pues se había fijado en la mancha marrón en el brazo de su chaqueta, del lado que ella aseguró haberse lastimado.

Acercó la mano y apenas lo hizo Lydia lo miró y alejó su brazo instintivamente.

-¿Qué estás haciendo? – le preguntó, su voz ya no era rasposa ni débil, sino como la recordaba.

Avergonzado se echó hacia atrás.

-Dijiste que estás herida, quería echar un vistazo.

Lydia negó con la cabeza llevándose una mano hacia su brazo, cubriendo donde debía de tener la herida.

-Estoy bien, no necesito tu ayuda.

Sus palabras lo hirieron puesto que él solo quería ayudarla.

-¿Ah, sí? – habló Minho aun masticando un bocado, trago con fuerza – Si no necesitaras nuestra ayuda no estarías aquí en primer lugar. Por mi, te hubiéramos dejado con tus amigos de allá fuera.

-Yo no pedí su ayuda, ustedes me trajeron sin preguntar. – terció Lydia y Newt no pudo evitar sentirse maravillado porque decidiera contradecir a Minho.

-Y claro te veías tan bien que por eso mismo te trajimos a refugiarte del sol – puso los ojos en blanco y dejó a un lado la lata de la que se encontraba comiendo - ¿sabes que más, garlopa? Te vamos a ayudar si nos das a cambio el dichoso mapa que Newt mencionó allá afuera.

No lo sugirió, Minho se arrastró hacia Lydia y le levantó el brazo herido para analizarlo sin si quiera preguntárselo, a la castaña no le quedó de otra mas que hacer un gesto por el dolor.

-Necesito que te retires la chaqueta, creo saber que te pasó.

Los ojos de la chica se abrieron de par en par y se zafó del agarre de Minho.

-No, ya les dije que estoy bien.

Minho volvió a poner los ojos en blanco y bufó, luego miró a Newt quien yacía muy atento a la situación sin idea de que hacer.

-¿Shank, una ayudadita?

Lydia los miró a ambos confundida, no le dieron oportunidad y entre los dos la sujetaron de manera que pudieran retirarle la chaqueta, Newt le sostuvo de las muñecas y Minho se las ingenió para retirarle la prenda pese a la resistencia que Lydia puso y por mucho que le dijo que no lo hiciera entre gritos y obscenidades. Su negación solo ocasionó que Minho y Newt entendieran que había una razón por la cual ella no quería que le retirasen aquella prenda e invadidos por la curiosidad se la arrancaron de una vez por todas.

Newt nunca antes había contemplado el cuerpo de una chica, Lydia no parecía ser distinta en ningún aspecto a como una chica debería ser pero algo debajo de su cuello le llamó la atención y entendió porque no quería que le retirasen la chaqueta pues la prenda cubría lo que había tatuado en su piel.

~Lydia

-¿Qué es eso?

Newt apuntó con un dedo hacia debajo del cuello de la camiseta sin mangas de Lydia, siguiendo las líneas de su clavícula.

-Un sostén deportivo – mintió Lydia fingiendo no entender a que se refería cuando en realidad lo sabía de sobra y se había esforzado tanto por ocultarlo – ,no lo entenderías es cosa de chicas…

Newt le dedico una mirada confundida, Minho por su parte desvió su atención de su brazo herido a lo que su amigo notó en el cuerpo de Lydia y él también vio que muy cerca de su hombro se encontraba la misma leyenda que él y el resto de los Habitantes tenían desde que las pruebas del desierto habían dado inicio, leyó en voz alta:

-Propiedad de CRUEL. Grupo B. Recluta B-8. La protectora.

El silencio reinó en la habitación con cierto aire helado ante tal descubrimiento.

Lydia se mordió el labio y evitó el contacto visual con ellos dos, ya nada de lo que dijera significaría lo mismo, había sido descubierta.

-¿Grupo B? ¿Eres del grupo B? – rompió el silencio Newt.

-Que no me escuchaste, shank. – respondió exasperado Minho - ¿Ya también te quedaste sordo? Aquí dice, grupo B, recluta B-8, la protectora. ¿Necesitas que te lo repita?

Pero Newt no parecía escuchar a Minho y solo la miraba con una extraña expresión, ¿alivio? ¿esperanza? Lydia no identificaba cual.

-¿Entonces no eres una Crank?

Minho soltó un suspiro y desvió la mirada negando con la cabeza.

Lydia miró a Newt a los ojos llena de sarcasmo, ya no deseaba mentir, no tenía caso.

-Soy una Crank al igual que ustedes dos o al menos eso es lo que CRUEL nos dijo la última vez.

-¿Dónde están las demás? ¿A ustedes también les ofrecieron la cura, cierto?

Lydia tragó con fuerza pues no podía decirle toda la verdad, si lo hacía no dudaba en que Minho se encargaría de darle su merecido por tener tales intensiones. No tenía por qué mencionar a Thomas, ni cuál era la misión del grupo B.

-Me perdí – respondió simplemente –, llevo días buscando a mi grupo y da la casualidad de que me he topado más con ustedes que con mi grupo.

Nadie dijo nada, Lydia temía no haberlos convencido pero después de un minuto, sintió los dedos de Minho en su piel y vio de reojo que el asiático retomaba su labor de analizarle el brazo.

-Nosotros también perdimos a uno de nuestro grupo – dijo Newt –, un garlopo feo acompañado de una chica de esta ciudad, se llama Thomas, ¿no le viste de casualidad?

Todo el cuerpo de Lydia se tensó al escuchar tal nombre que ya detestaba con todo su ser. Se esforzó por ocultar su sorpresa y la rabia que le invadía pensar que todo lo que había pasado con Regina y Clara hubiese sido en vano.

-Lo siento pero no lo vi, ¿cómo es que lo perdieron?

Lydia no sabía porque pero tenía la sensación de saber cómo había ocurrido todo.

-De la misma manera que tú te hiciste eso – señaló su brazo y Lydia siguió su mirada armándose de valor para observar que tanto se había hecho daño.

La piel de su brazo estaba cubierta de sangre y desgarrada pero eso no era lo que tenía peor aspecto, sino el área alrededor que se encontraba hinchada y de un color purpura que hizo a Lydia girar el rostro para no vomitar.

Respiró profundamente y se concentró en no pensar en lo que había visto, necesitaba más información sobre Thomas, podría haber perdido a Regina y Clara pero no estaba dispuesta a volver con el grupo B sin él, no después de todo lo que había tenido que enfrentar.

-¿Crees que esté vivo? – se decidió a preguntar, cerró los ojos porque en ese momento Minho le hizo presión en la herida.

-Eso espero, la chica con la que se encuentra conoce la ciudad…solo espero que lo hayan logrado.

Lydia ya no dijo nada al respecto, se concentró en no dejar que su enojo se notara mientras Minho le curaba el brazo, el muchacho parecía saber muy bien lo que le ocurría y le explicó lo que le iba hacer a su brazo. Comenzó limpiándole la herida con agua, Lydia cerró los ojos y apretó los dientes junto con sus manos que sin proponérselo se aferraron a las muñecas de Newt, que fueron lo primero que encontró. Después, Minho rasgó un pedazo de la chaqueta de Lydia y lo usó como vendaje tras atarla con una varita que le brindaba soporte a la herida. Cuando terminó, Lydia yacía sin aire pero se miró el brazo y sonrió satisfecha con el trabajo.

-No está tan mal, tan bien como lo hubieran hecho Rosa y Marie – se encontró diciendo en voz alta olvidándose de los dos muchachos presentes.

-¿Rosa y Marie? – preguntó Newt lleno de curiosidad.

-Las Sanadoras de mi grupo…de vuelta en el laberinto, ellas se encargaban de este tipo de cosas, nos sucedían todo el tiempo a las Exploradoras…o Corredoras, como ustedes los llaman.

Lydia hablaba con cierta fascinación sobre la vida que antes había tenido dejando con la boca abierta a los dos chicos del grupo opuesto, sobre todo a Minho.

-¿Eras una Corredora? – preguntó atónito el asiático.

Lydia asintió con orgullo.

-Líder de las corredoras.

Minho y Newt intercambiaron miradas incapaces de cerrar la boca, eso hizo reír un poco a Lydia.

-¿Qué? – preguntó riendo entre dientes.

-Eso es increíble. – dijo Newt.

-No te creo. – dijo Minho – No pareces el tipo de chica.

Lydia se dio la vuelta y lo encaró con una ceja enarcada.

-Puedes preguntarme lo que quieras y veras que no miento.

Minho le sonrió aceptando el reto.

-¿Qué es lo que más abunda por sus pasillos además de Penitentes?

Esa es fácil.

-Enredaderas y esos molestos escarabajos metálicos.

Minho sonrió aún más.

-Que lista.

-Y nosotras los llamamos Silenciadores, para tu información.

-¿No me digas? El nombre les hace sentido. – dijo con una sonrisa socarrona en tono burlón, Lydia sonrió esperando su siguiente pregunta – Suponiendo que los dos laberintos funcionaban igual, ¿qué sección se abría después de la 1?

-La sección 3, y el siguiente día otra distinta. Todos los meses se repetía el mismo patrón.

-¿Cuántas Corredoras…es decir, Exploradoras, tenían?

-Contándome a mi, éramos nueve, cada quien se encargaba de una sección.

Las preguntas pronto se terminaron y la conversación que mantuvieron se convirtió en una plática más amena, incluso comenzaron a bromear e intercambiar anécdotas tal como dos viejos amigos. Newt, quedando excluido de la plática, se puso de pie y se dirigió hacia la terraza, Lydia lo miró de reojo por un segundo como si le importara el que se marchara antes de volver su atención hacia Minho quien le contaba sobre su primer encuentro con un Penitente.

Enfrascados en la conversación perdieron el sentido del tiempo y cuando el sol se comenzó a poner, Minho tuvo que interrumpir a Lydia. Le habló con amabilidad, cosa que la dejó sorprendida.

-Me encantaría seguir comparando nuestros laberintos pero necesito ir a buscar a nuestro garlopo miertero ahora que está anocheciendo.

-¿Thomas, cierto? – Minho asintió – Yo también debería marcharme, estoy mejor y no quiero hacerlos demorar más, debo encontrar a mi grupo. – se puso de pie e intentó tomar su arco con el carjak de flechas pero al momento de mover el brazo el dolor le impidió cogerlos.

Se mordió el labio, ¿cómo voy a disparar con el brazo así? se preguntó en su interior ya que sin poder usar sus armas no llegaría muy lejos, además le quedaban tres flechas, ¿cómo lograría defenderse con eso?

Newt volvió al interior de apartamento al notar que ambos se habían puesto de pie, había estado escuchando todo el tiempo.

-No creo que sea seguro que te vayas, de noche la ciudad ha de ser aún más peligrosa.

-Puedo cuidarme sola, por algo fui líder de las Corredoras. – le soltó Lydia.

-Me consta – dijo Minho – pero tienes que descansar si quieres que ese brazo se componga.

Lydia se miró una vez más el brazo sin dejar de morderse el labio porque sabía que Minho tenía razón y no podía sentirse más de acuerdo ya que gran parte de ella quería tumbarse y tomar un descanso, sin embargo su orgullo le impedía mostrar cualquier signo de debilidad, no quería mostrarse como una chiquilla débil y llorona pero no podía marcharse, no si ellos podían ayudarla a salir de la ciudad.

Finalmente aceptó dejando salir un suspiro.

-Está bien, me quedaré aquí pero mañana a primera hora me marcho.

Minho se cruzó de brazos y a la vez se encogió de hombros.

-Como quieras.

Lydia alzo la barbilla con orgullo.

-Ahora si me disculpan me gustaría hacer uso del baño, ¿les importaría darme unos minutos de privacidad, por favor?

Minho estaba por soltarle un comentario burlón cuando Newt le dio un codazo señalando hacia el balcón con una expresión seria y entendió que debido a que el baño no contaba con puerta, los dos debían dejar la habitación. Los dos muchachos salieron a la terraza sin decir ni pio y Lydia se sintió aliviada de tener unos cuantos minutos para ella.

Ingresó en la estrecha habitación de baño y se miró al espejo tras tomar una bocanada de aire, preparándose mentalmente para lo que iba a mirar. En el Área del grupo B no habían existido los espejos así que Lydia estaba vagamente familiarizada con su aspecto físico y por lo cual no le sorprendió encontrar que su rostro tenía quemaduras debido a tantas horas bajo el sol, grandes surcos lilas decoraban la parte baja de sus ojos y su cabello estaba hecho un completo desastre además de estar sucio y lleno de polvo. Giró el grifo del lavabo y sorpresivamente brotó agua, no tenía un aspecto muy limpio pero a Lydia no le importó y se mojó la cara usando ambas manos. El ardor fue instantáneo y se aferró al lavabo oprimiendo las ganas de gritar; respiró profundamente y repitió la acción hasta que el ardor se hizo más tolerable.

Al terminar de lavar su rostro prosiguió a lavarse un poco el cabello y el cuerpo a toda prisa pues el agua comenzaba a acabarse. Escuchó a Minho y a Newt conversando en la terraza, asegurándose de que no se encontraban mirando se retiró la camiseta y se limpió los brazos quedándose en solo el sostén deportivo. Cuando cerró el grifo ya no escuchó las voces de los muchachos afuera y rápidamente se colocó su camiseta de nuevo y habló lo suficientemente alto para que la escuchasen desde la terraza.

-Espero no hayan estado mirando porque de ser así les sacare los ojos y se los daré a los Cranks como carnada.

Minho soltó una carcajada y alzo las manos estando de espaldas, aparentaban estar mirando la puesta de sol pero Lydia sabía que eso no había sido cierto.

Los chicos serán chicos se dijo rodando los ojos, daba igual si la habían visto de todos modos no se había desvestido del todo.

-Ya pueden voltear. – les indicó terminando de trenzarse el cabello.

-Tienes mejor aspecto, shank. – dijo Minho.

Lydia no sonrió, se alejó del cuarto de baño y se sentó donde sus pertenencias descansaban.

-Yo me marcho. Newt, – le puso una mano en el hombro al rubio – se quedará a hacerte compañía en lo que yo regreso.

A Lydia no le hizo gracia, de todas las cosas que menos deseaba era quedarse a solas con él, si lo estaba tratando de evitar era porque no podía evitar acordarse de aquel recuerdo cada vez que lo miraba. Quería evitar a toda costa que despertará aún más su curiosidad pero sobretodo quería ignorar que el chico había sido alguien importante en su pasado.

Puso los ojos en blanco.

-No necesito una niñera.

Minho se rio.

-No se queda de niñera. – se encaminó hacia la terraza – Que la pasen bien. – y tras dicha oración el asiático bajó las escaleras perdiéndose en el resplandor del crepúsculo.

Lydia bufó y tomando los restos de su chaqueta los enrolló para usarlos de almohada, se recostó en el suelo y evitó mirar a Newt quien yacía de pie en el mismo lugar, mirándola.

-Como sea. – gruñó – Me voy a dormir.

Cerró los ojos esperando que Newt se marchara y no intentara entablar conversación con ella, no tendría por qué volver a verlo, en la mañana se marcharía. Le quedaba un último día para volver con el grupo B, y si no regresaba a tiempo, se marcharían dándola por muerta y posiblemente les perdería la pista.

Tenía que darse prisa para volver con o sin Thomas.


Creo que hasta ahora este es el capitulo más largo que he escrito xD pero espero les haya gustado! Por fin Lydia y Newt estan juntos! (ya moria por llegar a esa parte) que creen que pasara?

Lo descubriran el proximo viernes jajaja asi que no se olviden de dejarme un review con su opinion, sus reviews me motivan a seguir escribiendo!

Y como ya son vacaciones espero actualizar mas seguido para no dejarlas con las ganas como es mi costumbre jajaja

Bueno yo me despido, gracias por seguir esta historia

-Bonnie