Hola a todos! Aquí estamos para más aventuras de Faye y compañía. Y creo que ahora será más divertido, ya que un león se ha unido a la historia.

Sora Black, Harry no tomó ninguna poción, él es valiente por naturaleza. Bueno, y en cuanto a la pregunta que me hicieron algún día sobre que deseo concedió Faye a Minnie, lamento decepcionarlos, pero es top secret. Así que deben comprender que no puede ser revelado o Faye se enojaría mucho, y se encajaría con todos los conocedores del secreto... y no creo que quieran tener a Faye molestandolos el resto de su vida, ¿o si?


Capítulo 10

"Esperando Defensa Contra las Artes Oscuras"

-Draco ¿cómo es que estabas con Potter? -preguntó Pansy mientras se dirigía con sus amigos al aula de Encantamientos.

-Estoy intrigado también yo Dray. ¿Qué es lo que hacías con el fascinante Gryffindor? -inquirió Blaise.

-Me procuraba una cita para el baile -respondió Draco intentando permanecer tranquilo mientras Faye, quien se encontraba sobre su hombro, intentaba no soltarse a reír.

-Detalles -pidió Pansy.

-¡No es algo que te interese! -respondió Draco.

-¡Draquito, no puedes hacerme esto! ¡Quiero los detalles! -protestó la chica.

-Pansy tiene razón, rayo de sol. No puedes decirles que te estabas procurando una cita para el baile y después esconderles los detalles -dijo Faye.

-Tu estate callada. Te estoy agradecido pero eso no te autoriza a contarle a todo el mundo como ha ido la cosa -dijo Draco.

-Si es lo que debo, no se lo contaré a nadie. Lo siento chicos, se los hubiera dicho si no me lo hubiera prohibido -dijo Faye.

-Vamos Dray, cuenta -imploró Blaise.

-No -respondió sencillamente Draco.

-¡Por favor! -dijo Blaise implorando.

-¡No, no y no! -dijo Draco entrando al aula de Encantamientos para después sentarse en uno de los bancos de enfrente mientras los otros tres lo seguían. Pocos instantes después entró un hombrecillo bajo con lo cabellos blancos: el profesor Flitwick, el maestro de Encantamientos de Hogwarts.

En cuanto el profesor vio a Faye, se acercó a ella y le dijo:

-Tú debes ser el hada que ha redecorado el aula de Severus. Te felicito. Los encantamientos que has usado han sido realizados a la perfección.

-Muchas gracias por la felicitación -dijo el hada.

-De nada. Debo admitir que el aula de Severus había sido mejorada después de tu estancia ahí, así que lamenté mucho el deber anular el encantamiento -dijo el profesor.

-¿Sabe profesor? Usted me parece simpático. Le prometo que no haré nada para arruinar su lección, y en lo que respecta al aula de Sevvie, la próxima vez que yo entre ahí es altamente probable que la modifique de nuevo -dijo Faye sentándose.

La lección transcurrió tranquilamente. Faye mantuvo su palabra y no molestó la clase, así que Flitwick pudo realizar su clase con normalidad.

Una vez concluida la clase, Draco, Pansy y Blaise se dirigieron hacia el aula de Defensa Contra las Artes Oscuras seguidos por Faye. Sabían que iban con tiempo de sobra, pero igual entraron mientras los dos Slytherin atormentaban al rubio preguntándole una y otra vez con la esperanza de que cediese y les contara qué era lo que había sucedido con el Gryffindor.

En cuanto entraron se dieron cuenta de que en aula estaba ya el famoso trío compuesto por Potter, Weasley y Granger.

Harry, viendo entrar a Draco, lo saludó mientras Ron y Hermione lo miraban asombradísimos. Por gentileza saludó también a los otros dos Slytherin quienes respondieron cordialmente el saludo. Sin embargo, fue Pansy quien sorprendió a todos, al levantarse de su lugar y dirigirse directo hacia Harry, deteniéndose enfrente de él. Lo miró a los ojos y después dijo:

-Potter, sé que tú y Draco irán juntos al baile pero ese bastardo no me quiere dar los detalles de lo que sucedió cuando ambos salieron durante el desayuno. Cuenta. Quiero saber todo.

Y mientras decía eso Blaise se acercaba, Harry y Faye se echaban a reír, Ron parecía estar a punto de desmayarse, Hermione lucía interesada y Draco parecía a punto de cometer un homicidio.

-¡Pansy, cierra la boca y déjalo en paz! -le dijo Draco.

-No estoy hablando contigo, Draquito. Déjame socializar con tu caballero para el baile -dijo Pansy como si nada, provocando que Faye se riese más que antes.

-Lo siento Parkinson, pero si Draco no quiere contarte nada no creo que llegues a saber algo de mí -dijo Harry mientras Ron se desmayaba.

-Harry, ¿es verdad que irás al baile con Malfoy? -preguntó Hermione.

-Sí, es verdad -respondió Harry sonriendo.

-¡Oh Harry! ¡Estoy tal feliz por ti! -exclamó Hermione abrazándolo.

-Potter, te concedo llamarme Pansy visto que saldrás con mi mejor amigo -dijo la Slytherin.

-Yo te dejo decirme Blaise -dijo el chico.

-Okey, pero solo si ustedes me dicen Harry.

-Considéralo un hecho -contestaron los dos Slytherin a coro.

-¿Se puede considerar como una especie de tregua? -inquirió Hermione.

-Diría que sí -respondió Draco.

-Bien, entonces llámenme Hermione y a él llámenlo Ron -dijo la chica para después señalar al pelirrojo que seguía en el suelo.

En ese momento todos se voltearon hacia Draco, quien se vio obligado a permitir a la Gryffindor llamarlo por su nombre.

-¡Oigan ustedes! Se han olvidado de esto -dijo Faye señalando a Ron.

-Pobre Ron, el shock debe haber sido bastante grande para provocarle un desmayo -dijo Harry.

-¿Debo hacerlo regresar? -preguntó Faye.

-Sí, hazlo regresar -dijo Draco.

El hada hizo lo que le pidieron, y el pelirrojo regresó en sí. Para evitar que hiciera una escena Hermione decidió cambiar totalmente la conversación.

-Harry, como te estaba diciendo el profesor de Defensa ha sido cambiado -dijo la Gryffindor.

-¿Cómo fue? -preguntó Harry.

-Al parecer dimitió ayer por la noche -comentó Blaise mientras Hermione asentía.

-Nadie sabe porqué, pero se sospecha que temía ser el próximo objetivo de Faye -dijo Pansy.

-¡Qué gente! ¡Ni que fuera tan mala! -dijo Faye.

-Sí, ¡y Snape es una bailarina de ballet! -dijo Draco.

-¡Si fuera tú dejaría esas bromas, conejito! -dijo Faye poniendo énfasis sobre la palabra "conejito".

-¡Malvada! -dijo Draco.

-Gracias tesorito. Tú no sabes como adoro esos cumplidos -respondió el hada, y luego preguntó: -¿Quién era el viejo profesor?

-Aquel que ayer en la comida estaba sentado al lado de Snape -contestó Hermione.

-¿Aquel con la cara de pescado? -inquirió el hada.

-Sí, ese mero -respondió Harry mientras los demás reían.

-¿Alguien sabe quién es el nuevo profesor? -preguntó Harry.

-No, Dumbledore ha dicho que había encontrado a alguien pero nadie lo ha visto todavía y el director no ha dicho su nombre. No sabemos ni siquiera si es un hombre o una mujer -dijo Hermione.

-¿No podría ser Remus? -inquirió Ron intentando aceptar la situación sin hacer un drama.

-No creo, Remus ya había dicho que no volvería a Hogwarts -dijo Harry.

-Tienes razón, no lo había pensado -dijo el Gryffindor.

-Excluyendo al lobo, ¿tenemos alguna otra hipótesis? -preguntó Pansy.

-Ninguna -contestaron los Gryffindor a coro.

-Nos queda solo esperar y ver con nuestros propios ojos quien es el pobre que Dumbledore ha decidido contratar -dijo Draco.

-Si no te cae bien siempre puedo hacerlo escapar -dijo Faye.

-¡Olvidaba que teníamos a disposición a la hija secreta del diablo! -exclamó Draco.

-¡Qué simpático eres! -dijo por toda respuesta Faye.

-Mira quien habla, la que tiene trabajo de cómico -dijo Draco.

-Debes admitir que después de Pociones y Adivinación te he divertido -dijo Faye.

-¿Qué sucedió en Adivinación? -preguntó Harry curioso.

-Faye decidió que el aula se vería más linda como discoteca. Todo eso después de haberle dicho a Trelawney que Adivinación era la materia más inútil que existe y otras cosas por el estilo -respondió Blaise.

-¡Me hubiera gustado estar ahí! -dijo Ron.

-Si quieren les concedo una réplica en cuanto tenga clase con la vidente -contestó Faye mientras Hermione la miraba, dándose cuenta de que había encontrado alguien que no soportaba la Adivinación justamente como ella.

-¡Te he dicho ya que tienes que dejar de hacer daño! ¡Terminará por meterme en problemas! -exclamó Draco.

-No te preocupes. Dumbledore ha dicho que puedo hacer todo lo que quiera -dijo el hada sonriendo.

-¿Cómo lo lograste? -inquirió Draco.

-¿Cómo logré qué? -le preguntó Faye inocentemente.

-Convencer al viejo -respondió el rubio.

-Le he hablado amigablemente mientras la dulce y linda Minnie hacía comentarios sarcásticos sobre mí -contestó simplemente Faye.

-Manipuladora -le dijo Draco.

-Draquito, solo dos palabras: Conejo de pascua -dijo el hada.

-Infame -le dijo el rubio.

-Rayo de sol, todos estos insultos no hacen otra cosa que no sea animarme a hacerte lo mismo que te he hecho esta mañana cuando me has despertado -dijo Faye.

-¡Oh no! ¿Quién es el pobre desgraciado que ha tenido la pésima idea de despertarla? -inquirió una voz a sus espaldas.