Julio 22, 2012
Querido Diario,
Día 4589... Mi castigo sigue en pie... Ok, estoy exagerando. Realmente solo han pasado 36 horas desde que mis padres me castigaron por haber roto una maldición que tenía atada a mi familia por toda la eternidad. ¿Les suena lógico? Porque a mí no. Como sea, estar en vacaciones de verano y que lo único que puedas hacer sea ver pasar las horas no es nada divertido.
Aunque... Pensándolo bien creo que es mejor así. Ahora que lo pienso, de todos mis contactos en las redes sociales no existe uno solo al que pueda contarle realmente como me siento. Me siento como si fuera una prisionera de mi misma... Me siento... Vacía... ¿Qué me pasó? Hasta hace unos cuantos días lo único que me importaba era la manera en la que todo el mundo me idolatraba. Ser la chica más popular de todo el pueblo lo era todo para mí. Pero ahora, todo eso ha dejado de ser relevante... Todo carece de sentido... Lo único que deseo en estos momentos es verlo a él...
Aún sigo sin poder creérmelo yo misma, pero a estas alturas creo que es inútil tratar de ocultar mis sentimientos. Es realmente increíble como una sola persona puede cambiar la manera en la que ves al mundo de la noche a la mañana.
¡Maldita sea! Necesito decirlo. Necesito gritarlo. Ya no puedo contenerme más... Pero lamentablemente no puedo hacerlo... Bueno, al menos aquí puedo escribir todo lo que mi corazón me dicta sin temor a que alguien más lo lea... Sería horriblemente vergonzoso que alguien se enterara de esto... Bien, aquí voy...
¡YO, PACIFICA NORTHWEST, DECLARO ESTAR OFICIALMENTE ENAMORADA DE DIPPER PINES!
¡Qué bien se siente decirlo! (o escribirlo, da igual) Pero... ¿Por qué tiene que ser tan doloroso al mismo tiempo...? Tal vez estoy soñando demasiado, pero él es el primer chico por el cual tengo esta clase de sentimientos. Podrán decir que soy una chica inmadura y hasta ridícula, pero es difícil querer algo que en el fondo de tu corazón sabes que jamás podrá hacerse realidad. Es un hecho que padres jamás me permitirían acercarme de nuevo a él, ya ni siquiera para decirle "hola". Y mucho menos después de lo que sucedió el día de hoy.
Esta tarde, mis padres y yo tuvimos una acalorada discusión como de costumbre. Como "El día del amor" se aproxima, me dijeron que finalmente encontraron a la pareja ideal para ser mi acompañante y no pude haberme llevado una mayor decepción. Su nombre es Davis, pero la verdad es que simplemente se trata de otro mequetrefe más como la gran mayoría de los que conozco. Solo porque su papá le compró un jate nuevo cree que estoy muerta por salir con él. ¡Qué idiota! Sin embargo, mis padres lo eligieron ya que su padre es uno de los magnates millonarios más influyentes y poderosos el mercado automotriz.
No puedo creer que mis padres realmente lo hayan hecho. Están manipulando y jugando con mis sentimientos en su propio beneficio. Siento como si estuvieran pactando un matrimonio arreglado entre ese bueno para nada y yo. Espero de corazón que nunca se les ocurra hacer algo así. Aunque a estas alturas ya nada me sorprendería. Lo único que les interesa es el poder y el dinero. Me pregunto si alguna vez en su vida me han querido como a su única hija y no como a su marioneta personal.
El punto es, que durante la charla con mis padres, de algún modo; el nombre de Dipper salió a relucir. Pese a mis quejas iniciales, mis padres me prohibieron verlo nuevamente sencillamente porque según ellos; no pertenece a nuestra misma clase social. No puedo creer que yo llegara a pensar como ellos. Quisiera viajar en el tiempo y encontrarme conmigo misma para darme una bofetada.
Me siento como Julieta, siendo sometida por su propia familia a causa de un deseo imposible, aunque después de lo ocurrido durante aquella fiesta; me pregunto qué es lo que Dipper piensa de mí ahora. ¿Me seguirá mirando como a una enemiga suya? No lo creo, debo ser positiva. Después de todo, las diferencias que tuve con su hermana han quedado en el pasado.
No lo sé... Pero... Tal vez en nuestro próximo encuentro, (si es que ocurre) la percepción que él tiene de mi haya cambiado por completo. Nada me haría más feliz.
Por desgracia y por ahora, creo que solamente podré ver a Dipper durante mis sueños más profundos y tal vez algún día, cuando a mis padres realmente les interese mi felicidad; pueda disfrutar de su cálida presencia.
¡ME GUSTA DIPPER PINES!
¡Tenía que decirlo una vez más antes de dormir!
