Author's notes: *cue gross sobbing* *bows* and *asks for forgiveness* Well hello, hello, hello...
I'm soooooooo sorry for taking this long to update this story, but I had my reasons.
1. I was very sick. ( I'm still sick, pero no tanto a como estuve antes )
2. I'm watching the Simpsons marathon. ( Yes, I am a Simpsons fan...Woo-Hooo )
3. I was watching Fatale Finale "Pretty Little Liars" I just discovered this show when season 5 was starting and I'm already addicted, i don't wanna ruin it for anybody but *cries and spoilers* Why Mona? Why? *sobs again* and Hooray! Paige and Emily are back together.
4. *Anger rising* And the most important reason is that my so called high speed, reliable internet esta muy intermitente, pero parece que hay un daño grande en el area.
You guys have no idea how much I have missed my NanoFate stories and this site in general, I have a bunch of reviews to do, forgive me favorite authors.
So to compensate you guys. I will uploading a chapter every two days, hasta que llegue donde se supone que deberia estar en este momento la story.
Disclaimer: I do NOT own Mahou Shoujo Lyrical Nanoha and its characters, nor do I own the plot, the plot belongs to Nicholas Sparks and MSLN belongs to Masaki Tsuzuki.
Chapter 9
Cuando el paracaídas estuvo preparado y los arneses bien sujetos, Chrono y Amy se elevaron primero, seguidos por Rein y Hayate. y luego por Signum y Shamal. Una a una, las parejas se sentaron en la plataforma y a continuación se elevaron por los aires, mientras que la cuerda que los remolcaba se iba desenroscando hasta que estuvieron a unos treinta metros de la superficie del mar. Desde su posición en la barca, Nanoha los veía pequeños y volátiles a medida que se iban alejando del agua. Fate, que se había puesto al mando del timón nuevamente, mantenía la barca a una velocidad constante, realizando unos amplios giros, hasta que por último aminoraba tanto la marcha que los que iban en el paracaídas bajaban lentamente hacia el mar. Justo cuando sus pies tocaban el agua, Fate volvía a acelerar, y el paracaídas ascendía nuevamente hacia el cielo como una cometa arrastrada por un niño que corriera por el parque.
Todo el mundo estaba excitado cuando se bajaba de la plataforma, comentando los peces o los delfines que habían visto; sin embargo, Nanoha se sentía cada vez más nerviosa al pensar que se acercaba su turno. Alicia, completamente ajena a las conversaciones, se dedicaba a tomar el sol en bikini en la parte delantera de la barca, completamente relajada, acunando una cerveza.
Alzó la botella hacia Nanoha en señal de brindis.
—¡Por haberte conocido!
Fate echó a un lado la gorra de béisbol.
—¡Vamos! —le dijo a Nanoha—. Te ayudaré a colocarte el arnés.
Tras bajarse de la plataforma, Shamal le entregó el salvavidas.
—¡Es divertido! —exclamó—. ¡Ya lo verás! ¡Te aseguro que te encantará!
Fate guió a Nanoha hasta la plataforma. Después de encaramarse de un salto, se inclinó hacia delante para ofrecerle la mano. Ella notó la calidez de su tacto mientras la ayudaba a subir. El arnés estaba a su lado, arrugado, y Fate señaló hacia los dos lazos abiertos en forma de bucle.
—Pasa una pierna por cada agujero. Luego te lo ceñiré a la cintura.
Ella mantuvo el cuerpo rígido mientras Fate le ataba las correas.
—¿Ya está?
—Casi. Cuando te sientes en la plataforma, mantén la correa bajo los muslos. Asegúrate de que no te quede en... medio del pompis, porque entonces no aguantará tu peso como es debido. Y te aconsejo que te quites la camiseta, a menos que no te importe que se moje.
Nanoha se quitó la camiseta, intentando ocultar su nerviosismo.
Si Fate notó su exagerado sentido de la vergüenza, no lo demostró con ninguna señal. En vez de eso, enganchó las correas del arnés de Nanoha a la barra, luego repitió la acción con el suyo, y después le hizo una señal para que se sentara.
—Lo tienes bajo los muslos, ¿verdad? —le preguntó Fate. Cuando Nanoha asintió, ella sonrió—.
Pues ahora, relájate y disfruta.
Un segundo más tarde, Chrono aceleró, el paracaídas se hinchó, y Nanoha y Fate se alzaron de la plataforma. En la barca, ella podía notar todos los ojos puestos en ellas mientras se elevaban en diagonal hacia el cielo. Nanoha se aferró a las correas del arnés con tanta fuerza que sus nudillos se volvieron blancos mientras la barca se hacía cada vez más pequeña. Al cabo de unos minutos, la cuerda que los remolcaba consiguió captar toda su atención, como en un estado hipnótico.
Rápidamente le pareció que ellas estaban mucho más altos que los demás que habían subido, y se disponía a hacer un comentario cuando notó que Fate le tocaba el hombro.
—¡Mira allí abajo! —gritó, señalando con el dedo—. ¡Es una raya! ¿La ves?
Nanoha la vio, negra y escurridiza, moviéndose por debajo de la superficie como una mariposa a cámara lenta.
—¡Y un grupo de delfines! ¡Allí! ¡Cerca de la orilla!
Mientras ella se quedaba fascinada ante el espectáculo, su nerviosismo empezó a disminuir y poco a poco quedó atrapada por la maravillosa vista de todo lo que tenía a sus pies —la ciudad, las familias que invadían las playas, las barcas, el agua—. Mientras se relajaba, tuvo la agradable sensación de que probablemente podría pasarse una hora allí arriba sin aburrirse ni un minuto. Era extraordinario, estar a esa altura, dejándose arrastrar por la corriente del aire, como si fuera un pájaro. A pesar del calor, la brisa le confería una sensación de frescor, y mientras balanceaba los pies hacia delante y hacia atrás, notó una sacudida suave en el arnés.
—¿Tienes ganas de zambullirte? —le preguntó Fate—. Te aseguro que será divertido.
—¡Vale! —exclamó ella, pensando que, de una forma inusual, su propia voz sonaba absolutamente confiada.
Fate le dedicó a Chrono una rápida serie de señales con las manos, y debajo de ella, el ruido del motor de la barca disminuyó súbitamente. El paracaídas empezó a descender. Con la vista fija en el agua que cada vez veía más cerca, Nanoha examinó la superficie para cerciorarse de que no había ninguna bestia acechándola.
El paracaídas bajó más y más, y a pesar de que ella alzó las piernas, notó cómo el agua fría le salpicaba toda la parte inferior del cuerpo. Justo cuando temía que iba a empezar a tragar agua, la barca aceleró y ellas salieron disparados nuevamente hacia el cielo. Nanoha notó el subidón de adrenalina en todo el cuerpo y no intentó ocultar su cara emocionada.
Fate le propinó un codazo amistoso.
—¿Lo ves? No ha sido tan terrible.
—¿Podemos volver a hacerlo? —le pidió ella.
Fate y Nanoha continuaron montadas en el paracaídas durante otro cuarto de hora y se sumergieron dos o tres veces más. Cuando regresaron a la barca, cada pareja se montó una vez más. Por entonces, el sol estaba ya muy alto en el cielo y los niños empezaban a mostrarse inquietos. Fate dirigió la barca hacia la cala de Cape Lookout. El agua allí era poco profunda, y Fate paró el motor; Chrono lanzó el ancla, se quitó la camiseta, y se lanzó al agua para confirmar que el ancla había quedado bien sujeta. El agua sólo cubría hasta la cintura, y con una desenvoltura que demostraba que ya lo habían hecho antes, Signum le pasó una de las neveras. La chica se quitó la camiseta quedo en su bañador y saltó al agua. Chrono le pasó otra nevera y a continuación también se metió en el agua, mientras que Fate ocupó su lugar. Cuando Fate saltó al agua, llevaba una pequeña barbacoa portátil y una bolsa de carbón. Simultáneamente, las otras chicas saltaron al agua y cogieron a los niños en brazos. En cuestión de minutos, sólo Alicia y Nanoha permanecían en la barca. Nanoha estaba de pie en la parte trasera, pensando que debería haberles echado una mano, mientras que Alicia, que parecía no darse cuenta de todo el ajetreo, continuaba tumbada en una de las banquetas de la parte delantera de la barca, tomando el sol.
—Estoy de vacaciones, así que no siento ningún remordimiento por no ofrecer voluntariamente mis servicios —anunció Alicia, con el cuerpo tan inmóvil como la barca—. Y la verdad es que ellos lo hacen tan bien que no me siento culpable por hacer el vago.
—No haces el vago.
—Claro que sí. A todo el mundo le va bien hacer el vago de vez en cuando. Y tal y como dijo Confucio: «Aquel que no hace nada es el que no hace nada».
Nanoha reflexionó sobre el mensaje, entonces frunció el ceño.
—¿De veras dijo eso Confucio?
Con las gafas de sol sin moverse ni un milímetro, Alicia se encogió casi imperceptiblemente de hombros.
—No, pero ¿a quién le importa? La cuestión es que ellas tienen la situación bajo control, y lo más probable es que se sientan satisfechas por su habilidad y su magnífica sincronización. ¿Quién soy yo para privarles de ese sentimiento de plenitud?
Nanoha puso los brazos en jarras.
—O quizás es que simplemente te apetecía hacer el vago.
Alicia sonrió complacida.
—Tal y como dijo Jesucristo: «Bienaventurados los vagos tumbados en barcas, porque ellos heredarán el reino del bronceado».
—Jesús no dijo eso.
—Es cierto —admitió Alicia, incorporándose hasta quedarse sentada. Se quitó las gafas de sol, las estudió detenidamente, luego las limpió con una toalla—. Pero, insisto, ¿a quién le importa? —Alzó la cabeza para mirar a Nanoha—. ¿De verdad te apetecía transportar neveras o tiendas de campaña hasta la playa? Te aseguro por experiencia que no merece la pena. —Tras ajustarse la parte superior del bikini, se levantó de la banqueta—. Muy bien, tenemos vía libre.
Estamos listas para unirnos al grupo. —Agarró la bolsa de la playa y se la colgó en el hombro—.
Hay que saber cuándo se puede hacer el vago. Si lo haces correctamente, es un arte que beneficia a toda la comunidad.
Nanoha vaciló unos instantes.
—No sé por qué, pero me gusta tu forma de pensar.
Alicia se echó a reír.
—Por supuesto. Ser vago forma parte de la naturaleza humana. Y me alegra saber que no soy la única que comprende esa verdad tan esencial.
Cuando Nanoha empezó a sacudir la cabeza en señal de negación, Alicia saltó por la borda y al hacerlo provocó una pequeña ola que salpicó el suelo de la barca.
—Vamos. —No dejó que Nanoha acabara—. Sólo estaba bromeando. Y por cierto, no hace falta que le des vueltas a lo que has hecho o has dejado de hacer. Tal y como te he dicho, esta gente se fija demasiado en esa clase de pequeños detalles. Hace que se sientan «'papas' útiles y mamas útiles», que es precisamente como debería de ser en el mundo. Como mujeres solteras, lo único que tenemos que hacer es disfrutar de su habilidad organizativa.
Montar el campo base —al igual que lo que había sucedido a la hora de descargar la barca— consistió en un ritual informal, donde aparentemente cada uno sabía exactamente lo que tenía que hacer. Colocaron una tienda de campaña que se desplegaba casi sola y se montaba al instante, después cubrieron la arena con unas finas mantas, y encendieron el carbón. Continuando con la misma línea de inactividad que había mantenido en la barca, Alicia simplemente agarró una cerveza y una toalla, eligió un lugar tranquilo, extendió la toalla y se tumbó encima para continuar con los baños de sol. Nanoha, sin estar muy segura de qué más podía hacer, colocó la toalla al lado de Alicia con la intención de imitarla. Notó los efectos del sol casi al instante, y permaneció tumbada procurando no pensar en el hecho de que el resto de los congregados —excepto Alicia— parecían estar haciendo algo.
—Aplícate loción solar —le aconsejó Alicia. Sin alzar la cabeza, señaló hacia la bolsa que había traído—. Coge el tubo con factor solar cincuenta. Con la piel tan pálida, si no te proteges, en media hora parecerás una gamba. Contiene zinc.
Nanoha cogió la bolsa de Alicia. Se dedicó unos instantes a ponerse la crema; el sol sería implacable con ella si se olvidaba de embadurnar el más leve trocito de piel. A diferencia de sus hermanas y de su madre, ella había heredado la piel blanca de su padre, que era Japones. Era una de las pequeñas lacras en su vida.
Cuando estuvo lista, se tumbó nuevamente en la toalla, todavía sintiéndose culpable por el hecho de no estar colaborando en montar las tiendas ni en preparar la comida.
—¿Qué tal con Fate?
—Bien —contestó Nanoha.
—Sólo para que lo recuerdes, es mi hermana, ya sabes.
Nanoha giró la cabeza para mirar a Alicia con expresión de desconcierto.
—Oye, lo único que pretendo es recordártelo para que sepas que la conozco muy bien.
—¿Y eso qué significa?
—Me parece que le gustas.
—Y a mí me parece que crees que todavía estamos en el instituto.
—¿Cómo? ¿No te importa?
—No.
—¿Porque tienes novio?
—Entre otras razones.
Alicia se echó a reír.
—Ah, eso está bien. Si no te conociera, quizás incluso te habría creído.
—¡Pero si no me conoces!
—Claro que sí. Lo creas o no, sé exactamente cómo eres.
—¿Ah, sí? ¿De dónde soy?
—No lo sé.
—Háblame de mi familia.
—No puedo.
—Entonces, admite que no me conoces.
Alicia se dio la vuelta para mirarla a la cara.
—Sí que te conozco. —No podía ocultar el reto en su tono de voz—. Veamos qué opinas después de esta breve descripción: eres una buena chica y siempre lo has sido, pero en el fondo, crees que la vida debería consistir en algo más que lo que dictan las reglas, y una parte de ti se muere de ganas por probar lo inexplorado. Si eres sincera contigo misma, Fate forma parte de esa faceta. Eres selectiva cuando se trata de sexo, pero cuando te comprometes con alguien, tiras por la ventana los estándares por los que normalmente te riges. Crees que te casarás con tu novio, pero no te gusta plantearte cómo es posible que todavía no luzcas un anillo de compromiso en el dedo. Quieres a tu familia, pero deseabas tomar tus propias decisiones sobre tu futuro, y por eso precisamente vives aquí. No obstante, temes que tus elecciones choquen con la aprobación de tu familia. ¿Qué tal voy de momento?
Mientras iba entretejiendo su perfil, Nanoha se había ido quedando pálida. Alicia lo interpretó como una señal de que había dado en el blanco y se apoyó en un codo.
—¿Quieres que continúe?
—No —concluyó Nanoha.
—Pero he acertado, ¿a que sí?
Nanoha soltó aire con exasperación.
—No en todo.
—¿No?
—No.
—¿En qué me he equivocado?
En lugar de contestar, Nanoha sacudió la cabeza y se tumbó en la toalla.
—No quiero hablar de ello.
Nanoha esperaba que Alicia insistiera, pero en vez de eso, simplemente se encogió de hombros y también se tumbó sobre su toalla, como si no hubiera dicho nada.
Podía oír el alboroto de los niños correteando cerca de la orilla, así como unas notas distantes e indistinguibles de conversación. No podía dejar de pensar en la radiografía que le acababa de hacer Alicia; era como si la conociera de toda la vida, incluso sus secretos más oscuros.
—Por cierto, por si acaso estás un poco impresionada, tranquila; tengo poderes mentales — remarcó Alicia—. Es extraño, pero cierto. Por lo que sé, es un don que heredé de mi abuela.
La mujer se hizo célebre por predecir el tiempo.
Nanoha se sintió inmediatamente más aliviada, a pesar de que sabía que el concepto era absurdo.
—¿De veras?
Alicia rió de nuevo.
—¡No! ¡Por supuesto que no! Mi abuela fue asidua al programa Trato hecho durante años y nunca consiguió ganar a los participantes. Pero ahora contéstame con sinceridad: ¿a que he acertado en tu descripción?
Los pensamientos de Nanoha volvieron a abordarla con intensidad, provocándole un leve mareo.
—Pero ¿cómo...?
—Es fácil —la interrumpió Alicia, tumbándose de nuevo—. Me he limitado a insertar tus «increíbles experiencias personales» en la vida de cualquier mujer normal y corriente que exista bajo el sol. Salvo por la parte relacionada con Fate. Eso me lo he figurado yo sólita. Pero a que es sorprendente, ¿eh? También estudio esas variantes en la universidad. He colaborado en media docena de estudios, y siempre me sorprende ver que cuando apartas un poco la paja, toda la gente es más o menos igual. Especialmente en la etapa de la adolescencia y los primeros años de adultos. En general, la gente pasa por las mismas experiencias y opina del mismo modo, pero es curioso Que nadie escape a la creencia de que su experiencia es única desde cualquier aspecto concebible.
Nanoha se tumbó otra vez en la toalla, decidida a ignorar a Alicia por un rato. Sería lo más apropiado. A pesar de que realmente le gustaba cómo era, esa chica tenía la habilidad de provocarle mareos constantemente.
—Ah, por si sientes curiosidad —remarcó Alicia—, Fate no sale con nadie. Está soltera y sin compromiso.
—No sentía curiosidad.
—Porque tienes novio, ¿no?
—Así es. Pero, aunque no tuviera novio, tampoco habría sentido curiosidad.
Alicia se echó a reír.
—Ya, claro. ¿Cómo es posible que me haya equivocado tanto? Supongo que me he dejado engañar por la forma en que te la comes con los ojos.
—Yo no me la como con los ojos.
—Vamos, no seas tan susceptible. Después de todo, ella también te mira del mismo modo.
Author's notes part 2: And that's it...for today that is, que les parecio? Yay! Ya Nanoha se esta acercando un poco mas, y tambien pobre Nano-chan Ali-chan no la va a dejar vivir en paz.
Bwahahahahaha Ali-chan was spot-on con Nano-chan asi Nano-chan se empeñe en negarlo todo, Nano-chan is falling for our beloved Fate-chan.
Y que les parecio este chapter? corto verdad? Pero nos dio una buena info.
*sobs* I'm going to miss Mona but *dances and celebrates* Paily!
Ishtar-chan: Yo tambien senti lo mismo cuando estaba editando chapter 9, pense alegremente aw hooray! we are going to have a little NanoAli? AliNoha? How is that ship called anyway? pero tristemente no es asi *sobs* es mas bien bien como sisterly love, mas adelante lo vamos a ver. Gracias Ishtar-chan.
Aili.w:Ya somos dos, me dieron ganas de hacer todo lo que our beloved Fate-chan hace, pero algun I hope, Hahahahahaha que raro es ver a Nano-chan siendo la 'pervet' siempre viendo Fate-chan's butt. Our beloved Nano-chan is a butt girl. Especially if Fate-chan is going to keep wearing short-shorts, me imagino a Nano-chan cantando: Who wears short-shorts y Fate-chan contestando: I wear short-shorts LOL! Blame the Simpsons marathon for this 'joke'
Kano chan:*Pouts* *sniff* I know right? Nano-chan is always cute even when she is in white devil mode or tsundere mode, I love this Ali-chan she is awesome, Pero veras yo tambien pensaba lo mismo hasta que una amiga en este sitio me aconsejo y ya estoy sacando mi propia story of course it is based on other stories but oh well, I will post my very own story soon. I suck at drawing, I can't even draw stick people *cries* Sometimes the English is way better, maybe because I used to it.
Ki-chan: Hahahahaha Ali-chan is so great, si no has leido Mahou Shoujo Lyrical Nanoha Innocent, te lo super recomiendo que lo hagas es muy bueno, yeah we miss our beloved mapache, eso fue otra de las cosas que me gusto de esta story que los characters son tan diferentes a lo que estamos acostumbrados. Once again your comment made laugh really hard XD Do NOT fear ferret face is going away soon, lo podriamos sacrificar a los sharks como sugeriste. XD Y no se si este chapter estuvo chistoso *sigh*
Takamachi-chan:Hellooooooooo, *waves* pues algo tiene de razon Ali-chan I mean Fate-chan constantly wearing short-shorts see the answer I gave to Aili.w to read the 'joke' Like always Thanks so much for all your support. I'm so sorry for taking so long to update this story and I'm really sorry for not reviewing your stories yet and CONGRATS! tienes una nueva story. But is going to happen with 'Sobreviviendo junto a ti'? *sobs*
Aki02:Esta Ali-chan es amazing, vas a ver mas adelante que ella va a ser una gran amiga para our Nano-chan, muchas gracias por comment in my adaptation y espero leer tus comments mas seguido.
Por lo menos tenia que darle algo de Japanese al papa de Nanoha, porque si no como explicar el apellido de Nanoha, para que sepan el papa de Nanoha paso de ser Irlandés a ser Japones.
Mi historia recomendada del dia de hoy es: "Verde selva" Adaptada por Ishtar4 una historia que me encanto desde la primera vez que la lei.
Bonus recommendation: "Entre Colmillos" by NekoHatsuneTakamachi Apenas he tenido el privilegio de leer el primer chapter y me encanto muchisimo, bueno todo lo que escribe Takamachi-chan es bueno muy bueno. Takamachi-chan please update 'Sobreviviendo junto a ti' soon or else there will be consequences. *grrrr* Just kidding.
Once again thanks so much for all your kinds reviews.
Chapter 10 preview...
Fate parecía estar disfrutando de verdad, lo cual sólo sirvió para incrementar el sentimiento de afecto que Nanoha empezaba a sentir por ella. Todavía estaba intentando dilucidar lo que sentía por Fate cuando Fate finalmente emergió del océano y se dirigió hacia ella, sacudiéndose el agua del pelo. Un momento más tarde, se derrumbó sobre la arena a su lado, y cuando se tocaron accidentalmente, Nanoha tuvo una fugaz visión de las dos sentadas juntas, igual que en aquel momento, durante un centenar de fines de semana en el futuro.
^What? Ladies and gentlemen I see NanoFate in the near future.
~"Short Shorts" - Royal Teens.
