at the Emo Corner
por fin me digno a escribir aqui, xD sinceramente iba a dejar comentarios era cuando alcanzara la cantidad de capítulos que ya tenía escritos, pero que demonios... xD tengo que agradecer a Coneja y a Silvemy por dejarme siempre(o casi siempre) review a pesar que creo que uds ya leyeron lo que he publicado... estoy dejando este cap xD a pesar que hoy publique el 8, porque creeeeeeeo xD que... voy a estar un tantiiiiiito ocupada mañana y no me voy a poder ni siquiera asomar en la pc en todo el dia... es triste vdd? xD... este fic... a pesar que es un AU tiene un crossover raro... xD es que no me gustan los desperfectos sanguíneos estilo sailor moon (de uno d cabello morado... y otro d cabello castaño salio una rubiaaaa) xD y me parecieron perfectos esos rasgos... para que sepan a quien tuve en mente cuando describi a seisshira (por lo menos fisicamente)... http : / / www . rpgmaniax . net /Foro/album_?&pic_id=7109, la pequeña vendría siendo seisshira pero con los ojos dorados(en ese anime los tiene asi pero es un largo cuento describir porque en la imagen tiene los ojos azules). http : / / images. tvrage .com/ shows/ 8 / 7473 . jpg la madre de seisshira y su esposo... xD y we... las deeeeeeeeejo con el cap que mas risa me dio hacer en su momento xD....
Capítulo 9
Iba caminando derecho al lugar al que se supone estaba huyéndole una hora antes, con la mente hecha un caos, sinceramente no quería ver a los ojos a aquel hombre, de hecho, no quería ver ningunos ojos dorados que se le pareciesen, y ahí la tenía, a una niña que entre su conversación dijo tener cuatro años, y demonios, en realidad no los aparentaba, es decir era una niña, pero su mente, iba mucho más allá.
Y ahora su mente para colmo se perdió en sus cavilaciones y comenzó a preguntarse de quien habría heredado su perspicacia, ¿de su padre o de su madre quizás? Y ¿Quién pudo ser la mujer que le haya robado el corazón a ese ser que parecía hecho del más puro hielo?; tuvo que reprenderse mentalmente, nada hacía ella preguntándose quién es la madre de esa niña, pero, analizándolo detenidamente, ¿y si Sesshomaru sigue casado? Eso implicaría que tan sólo era una distracción para él, o simplemente le gustaba molestarla y al ver que tenía algo que ver con su hermano –con el cual obviamente no se llevaba de las miles maravillas- se impuso como reto molestarlo a él también. No, definitivamente tenía que quitarse esa duda, pero no se atrevía a ver a la cara a la niña, esos ojos dorados, eran una exacta copia a los de su padre y a los de su tío, y sinceramente le causaba escalofríos el simplemente rememorar el momento en que tuvo esas miradas tan cerca que pudo hasta distinguir su brillo y sus matices, pero, la curiosidad mató al gato, y ella curiosa de naturaleza así que tenía que preguntarlo.
Seisshira dime algo… -dijo sin ver a la pequeña a la que tenía dulcemente agarrada por la mano-.
¿si Kagome-chan? –replicó la niña con auténtica curiosidad-.
Me has estado hablando de tu padre y tu todo el rato, pero ¿y tú mamá?
Pues –se quedó en pose pensativa- Kagome-chan, tu no eres reportera ¿verdad? –esperanzada-.
Pues no –respondió mientras se hacía una imagen mental de ella con mucha gente a su alrededor y ella desmayada al ver a las celebridades, la cual hizo sacudirse la cabeza repetidas veces para que desapareciera- no me gusta, ¿por qué?
Porque mi papá me ha dicho que no hable con reporteros de mi mama, pero como tu no eres una –mostrando una auténtica sonrisa-.
Ah –miró embobada el gesto de la niña "¿será así su padre cuando sonríe?, no Kagome Higurashi quitate esas ideas"-.
Mi mamá nunca ha vivido con nosotros, la veo es en vacaciones, que la paso con ella y con mi otro papá –relataba la niña mientras fruncía el ceño en señal de estar recordando- ella se llama Ceres, ¡y es muy hermosa!, muchos dicen que me parezco a ella –dijo con mucho orgullo- pero mi papá me dice que me parezco más es a mi abuela, pero no la recuerdo, aunque tengo un par de fotos de ella en mi casa –dijo mientras volvía a su cara pensativa- ¡ya se! –dijo con entusiasmo mientras ponía su puño izquierdo en la palma de la mano derecha como gesto de haber descubierto una forma muy buena de hacer algo- ¡Le diré a mi papa para que nos visites mañana! ¿no tienes clases verdad? ¡es sábado!
Si claro –dijo sin prestarle atención a lo que había dicho la niña, y cuando en realidad procesó la información la niña se había zafado de su agarre para irse corriendo hacia una persona…- Seisshira espera… oh mierda –masculló por lo bajo-.
¡Papá! ¡eres malo me dejaste sola! –reclamaba mientras le daba golpes con sus puños a las piernas de su padre ya que era lo máximo que alcanzaba-.
Lo siento –dijo después de agacharse para quedar a la altura de su hija en un tono audible sólo por ella, para luego cargarla- Higurashi –al ver a la chica parada frente a él notablemente nerviosa- ¿Por qué faltaste a clases?
Ehm pues yo –balbuceaba-.
No la regañes papá, además que ella fue la que me encontró, y le dije que viniera mañana para la casa ¿puede? ¿si? –poniendo cara de borrego a medio morir-.
Está bien –respondió luego de dar un largo y sonoro suspiro- Seisshira ¿podrías dejarme a solas con Higurashi? –dejando a su hija en el suelo-.
Kagome-chan –corrigió la niña-.
Sí, eso… -dijo con aparente indiferencia pero le extrañaba el hecho que su hija mostrara tanta confianza a alguien que empezaba a conocer, eso no era normal- no te alejes, no va a estar un clon de Higurashi encontrándote de nuevo.
La niña asintió y se metió en la sección de Kagome, en donde los muchachos ni cortos ni perezosos comenzaron a jugar con la niña -si, sorprendentemente mientras que Kagome y Seisshira hablaban, recorrieron todo el trecho desde el jardín hasta el área de los de 2º año-.
¿Se puede saber por qué te escapaste de clases? –preguntó sin que sonara como un reclamo, simplemente estaba en un tono totalmente neutral-.
Pues… yo… -trataba de formar una frase coherente pero los nervios no la dejaban así que se limitaba al ver al piso mientras jugaba con una piedra imaginaria, y de pronto se asomo una idea- estaba en el baño, me he sentido mal en toda la mañana y yo…
Mentira
…no me podía alejar porque… -cayó en que Taisho la había interrumpido diciendo "mentira" y tomó una gran bocanada de aire dejando los nervios en una gran caja negra, tenía que decir la verdadera razón- ¿no le parece obvio? –dijo con un semblante frío el cual descolocó a Sesshomaru por un momento por lo que pudo observar-.
Mmm –levantó una ceja como mostrando superioridad para que aquella fachada de la chica se cayera, sinceramente le estaba recordando a alguien y no le gustaba para nada ese presentimiento que tenía- ¿Qué es lo obvio?
No lo diré muy alto porque no quiero hacer escenas, pero, ¿cree que después de lo de ayer yo iba a estar campante revoloteando alrededor de usted? Soy una Higurashi y tengo mi dignidad, y si usted no la tiene no me interesa pero no se vuelva a meter conmigo, le agradecería –dijo ya explotando en rabia, pero controlándose para que su voz no excediera del tono normal-.
Te guste o no soy una Higurashi y tengo mi dignidad Taisho y no pienso rebajarme ante ti –le dijo con veneno en sus palabras-.
Maldita sea –masculló por lo bajo-.
Ehm –aclaró su garganta con clara molestia al hecho de que el peliplateado frente a ella no le prestaba atención-.
Espero que ese incidente, el cual no se volverá a repetir téngalo por seguro, no influya en las clases, el martes la quiero en mi clase sin falta.
Pero, ¿Qué demonios? ¿¡NO PIENSAS DISCULPARTE!? –ya estallando en rabia sin importar las miradas curiosas alrededor-.
Por cierto –ignorando totalmente el grito de la pelinegra- quiero que el lunes tu madre se presente en la dirección.
¡Pero si yo no hice nada! –dijo desesperada-.
No es para nada malo, sino que hay muchos datos que faltan en tu expediente y necesito verificarlos.
¿Datos? –preguntó para si misma-.
¡Papá, papá! ¿nos vamos? –dijo la niña mientras jaloneaba suavemente el pantalón de su padre-.
Si Seisshira, déjame buscar unas cosas en el aula y nos vamos.
Kagome-chan ¿vas mañana? ¿vendrás a mi casa? –le preguntó ya al ver que su padre había entrado al aula- pero que tonta, tu no sabes donde queda ¿o si?
Eh no se si pueda Seisshira
¡Pero mi papa dijo que podías ir! ¡yo quiero que vayas! –chilló al borde de las lágrimas-
¡Esta bien! Iré, pero no llores –dijo resignada- ¿tu Tío Inuyasha sabe donde queda tu casa?
¿Tío Inuyasha? ¿lo conoces? –preguntó sorprendida-.
Si, quizás pueda llamarlo y pedirle tu dirección.
No es necesario, te pasaré buscando –dijo el mayor apareciendo de nuevo esta vez con su saco negro y maletín-.
Pero…
Inuyasha tiene seminario todo el día, así que dudo que pueda irte a buscar o incluso contestar alguna llamada, aparte que acostumbra tener su celular apagado –argumentó rápidamente evitando que a la chica se le ocurriera alguna excusa-.
Esta bien, deja escribir mi dirección entonces –dijo para luego sacar un papel y un lápiz de su bolso, anotar rápidamente la dirección en el y dárselo a su profesor- aunque sigo pensando que no sería lo mejor que una alumna vaya a la casa de su profesor –visiblemente preocupada-.
¿Por qué? –preguntó la niña la cual estaba entretenida viendo la situación entre su padre y la chica-.
Después te explico, y Higurashi, no te preocupes, después de todo vas a ir porque mi hija te lo pidió, más nada –respondió cortante-.
Idiota –masculló por lo bajo- me voy, cuidate Seisshira –se agachó para quedar a la altura de la niña y le dio un pequeño beso en la frente- adiós profesor Taisho –se despidió secamente para luego pararse, voltearse e irse-.
Así partieron ambos Taisho en la camioneta de su padre –Una Suzuki Gran Vitara de color plomo- a un restaurant. Los dos estaban en silencio, uno mascullando inaudiblemente algunas maldiciones y otra pendiente de cada movimiento que hacía su padre, el cual, estaba visiblemente molesto y no se enteraba por qué, es más, era la primera vez en su corta edad que veía a su padre tan molesto.
Llegaron al restaurant llamado "Le Bohéme", el cual al leguas se notaba que era excesivamente lujoso y el peliplateado pidió la mesa mas apartada del lugar, estaba lo suficientemente estresado para soportar un momento más las miradas de las féminas presentes sobre él.
El mozo los llevó hasta su mesa, le extendió la carta únicamente al mayor de los dos al escuchar decir a la niña que ella no entendía francés, y luego de tomar la orden se retiró, trayendo consigo un vaso con agua y una tasa de moccacino, las cuales eran las bebidas correspondientes que habían pedido mientras esperaban la comida.
¿Desean algo más? –preguntó-.
No, esperaremos la comida –respondió secamente Sesshomaru-.
Con su permiso –retirándose-.
Papá –se atrevió la niña hablar- ¿por qué estás tan molesto?
No estoy molesto.
¿Es porque invite a Kagome-chan a la casa? –preguntó con pena-.
No, aunque me extrañó, siempre alejas a las mujeres que me conocen–dijo para luego llevarse a sus labios la taza-.
Porque es diferente, esas mujeres quieren ser mi mamá y yo no quiero que lo sean –dijo inflando sus mejillas en un gesto de aparente molestia infantil-.
Jajaja –se carcajeó Sesshomaru dejando la taza en la mesa y a la vez dejando atónita a la niña al frente de él- tonta –y llevó una de sus manos al cabello de la niña para luego despeinarla-.
¡Papá! ¡no me despeines! –protestó mientras intentaba quitarse de encima la gran mano de su padre-.
Mmm –volviendo a su aparente frialdad-.
¿Papa? –llamó al mayor para que le prestara atención y cuando fijó su vista en ella, aunque aún con la taza en la boca, se dio cuenta que le prestaba atención- sabes que mi mamá se casó con Shizo y que él es mi segundo papá ¿no? –decía a la vez que jugaba con sus dedos en clara señal de nerviosismo y veía a su padre alzar una ceja interrogativamente- es decir tengo dos papás, pero sólo una mamá –agarró una gran bocanada de aire- ¿Kagome-chan puede ser mi segunda mamá? –preguntó inocentemente-.
