Décima parte

Futoshi hace mucho tiempo que había asumido su enfermedad, al principio no pensó que fuera tan grave, claro eso hasta que le dijeron que su única esperanza era un transplante, aun estaba a tiempo de recibirlo, pero los médicos cruelmente le decían que no era probable que sobreviviera. En dos días mas debería ya hospitalizase por lo tanto no quería hacer otra cosa mas que pasar el mayor tiempo posible junto a su familia

-Papá, tienes las manos heladas - le dijo su pequeña hija

Hace tiempo que ni él sentía su propia calidez

-Eso es por que tu padre esta viejito - La niña rió

Generalmente no había día en que no se tomara un tiempo para jugar con su hija ya sea lazando la pelota, jugando a las escondidas o columpiándola; amaba pasar tiempo con ella y cada momento era atesorado por él, en la crisis de su enfermedad se esforzaba porque Tomoyo tuviera esa imagen alegre de su padre, y que nunca se olvida de aquello. A pesar que ahora se veía limitado, no debía agitarse, hacer fuerza y ni nada que se le pareciera trataba de mostrarse y mantenerse vivo por ella

Tomoyo corrió por el patio, y tomo la pelota de multicolores, se la enseño a su papá en señal de que mantuviera la distancia para lanzársela con la mano, el monótono juego era ideal porque no requería mucho movimiento

Cuando atrapo la pelota su mente comenzó a vagar y la tristeza lo invadió, pensó que en un tiempo mas, ya probablemente él no exista; él un ser vivo, lleno de sentimientos, emociones, sabiduría y que tenia grandes cosas por sobre todo su esposa e hija, él que a pesar de la enfermedad se sentía con mas ganas de vivir que nunca y tal vez, jamás sostendría nuevamente esa pelota, tampoco volvería recibir un beso de Sonomi, ni el abrazo de su hija

-Papá! te toca! - y con ese aviso lo saco de sus pensamientos

Futochi sonrió y apego la pelota a su cuerpo

-No lo creo, será mejor que yo me quede con ella - comenzó un nuevo juego

-Nooo, vamos Papá - decía mientras se quejaba - siempre haces lo mismo ya no me gusta jugar contigo

-En ese caso yo y mi pelota nos iremos juntos - se dio vuela y comenzó a caminar

Una molestia en el pecho... que no presto atención

Sintió los rápidos pasos de si hija quien corría y se abrazaba a su cintura para que no siguiera avanzando, lo soltó y quiso tomar la pelota pero su padre la levanto poniéndola sobre su cabeza, Tomoyo daba cortos saltos tratando de tomarla
empujándolo y sacudiéndolo ligeramente para que soltara el balón

Presión, dolor, vértigo...

Se tenso por completo y dejo de caer la pelota - Tomoyo fue tras de ella - Se llevo una mano al pecho

Falta de aire...

-To...moyo - La niña lo miro y comenzó a reír - ayu...dame...

Cayo de rodillas esforzándose inútilmente hasta que se desplomo por completo

La ultima imagen; fue ver el sonriente rostro de su hija, aquellos hermosos y grandes ojos brillosos, rebosantes de felicidad. Fue un verdadero ángel lo que vio

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-Donde esta!? - rompiendo el silencio de la sala de espera - Tomoyo Daidouji - le pregunto a la recepcionista del hospital

Esta chequeo en su computador

-En este momento el doctor la esta atendiendo así que por favor espere a que él venga

Michi se giro, vio que ahí estaba Eriol sentado, en unos de los sillones con la cabeza bajada y la cara entre sus manos, se acerco y se paro frente a él. Este se levanto, Michi pareció achicarse pero era Eriol quien se sintió pequeño ante esa mujer, que no veía hace tantos años, se miraron…

Una cacheta.

Voltio el rostro, sintió el dolor pero por solo por unos leves segundos. Miro a Michi otra vez, y esta, ahora le acariciaba la misma mejilla que había golpeado y si antes lo miraba con enojo, ahora en ella había compasión

-Mi niño... - le decía la niñera con cariño - si estas hecho todo un hombre

Eriol tomo la mano que aun lo acariciaba

-Lo siento tanto Michi - unas lagrimas resbalaron por su rostro - no pensé que causaría daño...

-Ya esta hecho - Michi le limpio las lagrimas con un pañuelo que saco de su cartera - esperemos a ver que pasa quizás no sea nada malo... pero tu y yo tenemos que conversar, debemos ponerlos al dia - dijo lo ultimo con un tomo ya mas duro - la engañaste… pero bueno eso es algo que hablaremos después ¿que paso?

-Estábamos discutiendo... todo se nos fue de las manos, escucho cosas que no debía, comenzó a sangrar de la nariz y se desmayo..

-Cosas que no debía ¿A que te refie...?

-¿Michi?

Esta miro a quien la llamaba

-Señora Iroko - acercándose a ella - tantos años sin verla ¿como ha estado? - le saludo con su acostumbrado respeto

-Bien! muy bien! - le dio un abrazo, que fue recibido con sorpresa y estimación - ¿y usted?

-No muy bien por ahora...

-Si, es verdad... no nos han dicho nada aun

-Perdón por la pregunta pero ¿que hace usted acá?

-Fui a buscar a Eriol a la escuela y bueno me encontré con Tomoyo y la sorpresa que me lleve…

Michi se sentó y junto ella Iroko y Eriol

-Pase lo que pase espero que no resulte nada grave...

Los tres guardaron silencio

-Tomoyo Didouji - grito un hombre de bata blanca alto, delgado con algunas canas y una barba a medio crecer - ¿son familiares de la paciente? - pregunto a las personas que lo miraban con ansias esperando su diagnostico

-¿Díganos como esta? - disimulando la desesperación

-Ella esta bien, ahora esta en observaciones… aun no estamos muy claro por lo ocurrido

-¿La podemos ver? - pregunto Eriol

-Lamentablemente no es posible, ahora ella esta durmiendo por mientras deberían avisarle a algún familiar

-Su madre viene en camino - le dio como respuesta Michi

-Bueno, cualquier cosa les aviso - y se retiro del lugar con prisa

-¿Entonces? - fue Eriol quien hablo

-Ha esperar, no nos quede de otra...

Los tres fueron a retomar sus asiento pero no alcanzaron a sentarse cuando una nueva voz interrumpió

-¿Como esta mi hija?

Eriol vio a Sonomi, y entre ese revoltijo de emociones y sentimientos que había dentro de él, por un segundo, un solo segundo se vio todo opacado, por el miedo al ver a aquella mujer

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-¿Papá? ¿papá? ¿papá? - llamaba insistentemente - deja de jugar ¡ya despierta!

Le decía mientras lo sacudía, para ella siempre era la misma historia, por ahora él se hacia el dormido pero cuando ella se acercase a el para ver lo que le pasaba, el se lanzaría sobre ella y le haría cosquillas hasta llorar. Pero esta vez no iba a ser así

Se corrió un poco hacia atrás y se sentó en el suelo para esperar a que su padre se aburriera de estar ahí tirado en el suelo haciéndose el muerto

-¿Papá? - alargo su brazo y palpo el rostro del hombre con un dedo - despierta - decía en un tono monótono y aburrido

Miraba detenidamente su rostro buscando una expresión, alguna mueca o sonrisa perdida que lo delatara, pero nada - Tomoyo hizo el mismo movimiento anterior - cuando ella lo tocaba tampoco se inmutaba. Y si de verdad estaba enfermo, porque estaba blanco como un papel

-¿Papá? ya no juegues no es gracioso - con un tono de voz mas despierto - ¿Papá? ¿papá? - se poso de rodillas y comenzó a sacudirlo - ¡¿papá?! ¡¿papá?! - lo sacudía con mas fuerza - me estoy asustando ¡¿papá?!

Fue lo último que exclamo y dejo caer sus brazos dejando el cuerpo tranquilo. Estaba confundida

-¡Futoshi! Futoshi! - era Sonomi quien gritaba de manera desesperada y corría hacia donde estaban ella y su padre

Lo que paso después para Tomoyo había sido muy rápido, su madre meneando, moviendo y por ultimo llorando sobre el pecho de su padre. Luego sintió a Michi quien la tomaba y la llevaba hacia la casa, Michi también lloraba, cuando estuvo adentro vio que la mamá de Eriol hablaba por teléfono pidiendo ayuda, entonces recordó que su papá también le había pedido ayuda, él le pidió ayuda y ella pensó que el jugaba, para ella era un juego.

Ella se dio cuenta, ella entendió pero muy tarde, porque ella se había reído, ella se había sentado, ella vio morir a su padre.

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-Ella esta bien, ahora duerme

-¿No tiene nada grave? ¿no pasa nada malo?

-No, solo fue desmayo el doctor dijo que estaría bien

Sonomi respiro mas tranquila, había tenido el alma en un hilo desde que la llamaron para avisarle lo ocurrido y dio gracias a dios por que no fuera nada grave, jamás podría haberse perdonado que algo malo le ocurriera a su hija

Sintió la calida mano de Michi sobre la suya

-Ella estará bien - le dijo serenamente tratando de brindarle confianza

Sonomi le sonrió agradecida por la calma que transmitía, suspiro y en ese mismo instante reparo en la presencia tanto de Iroko como de Eriol

-¿Que hacen acá?

-Sonomi, estábamos ahí cuando Tomoyo se desmayo

-¿Como? - luego volvio a mirar a Eriol y observo que traia uniforme

Iroko se acero a su amiga de años

-Es una larga historia

-¿De que hablas?

-Incluso a mi me gustaría saberla - dijo escudriñando a Eriol - la ultima vez que nos vimos fue en aquella cena, que tal si vamos a tomarnos un café mientras conversamos, Tomoyo solo esta dormida, además el tiempo así se nos pasara mas rápido

Sonomi acepto la oferta y Michi la alentó con una mirada, diciéndole que no se preocupara

-Bien... - se sentó nuevamente - ahora tu y yo vamos a hablar

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-¡Tu lo oíste Michi! - Sonomi no paraba de llorar - ¡fueron siete minutos Michi! ¡y en solo cinco minutos podríamos haber hecho algo!

-Señora...

El funeral de Futoshi seria mañana, ya estaban todos lo preparativos listos y se les había avisado a familiares y amigos

-Cállate! - le ordeno - no quiero oír nada mas

La muerte de Futoshi había sido provocada por un coagulo, evitando que la sangre avanzara por sus venas reduciendo su flujo. El doctor les explico, que dada la condición de su marido quien sufría una insuficiencia crónica; la posibilidades de sobre vivencia eran muy bajas y la única forma de haber evitado la tragedia era llamar inmediatamente, alrededor de siete minutos podría haberse hecho algo, de todas formas lo mas probable es que el resultado hubiera sido el mismo.

Pero Sonomi olvido esa parte, lo único que sabia era que si Tomoyo hubiera corrido a avisarle ahora Futoshi estaría vivo

-Ella no sabia...- Sonomi seguía ordenándole que guardara silencio pero ella no hacia caso - escúcheme! ella es tan solo una niña, no lo hizo a propósito... todos estamos sufriendo y lamentamos su muerte pero escucho lo que dijo el medico que ni aun así él hubiera sobrevivido. Es usted quien se ensaño con ella... y no entiendo porque

-¡Porque ella lo dejo morir! - le dijo con impotencia

Michi pareció espantarse con aquella palabras sintió ganas de abofetearla, pero se resistió

-No debe decir eso... ella acaba de perder a su padre debería estar apoyándola y creo que es suficiente con que esa pobre niña se sienta culpable por si sola. Es mas, me estoy preocupando por ella - Michi trato de hablar con mas calma pero igual de firme - desde ese día que no ha dicho ni una sola palabra, tampoco come y pasa con la mirada perdida... puede ser comprensible ella también esta sufriendo, pero para ella todo seria mas fácil si usted la apoyara

Michi miraba a Sonomi quien no parecía reaccionar a ninguna de sus palabras solo lloraba y lloraba

-Es su madre - le dijo con impotencia - es su madre, y debería estar pensando en ella no en usted

-Ella no es mi hija, para mi es la persona que dejo morir al ser que yo mas amaba

Fue el leve sonido de su respiración, o la forma en que la pequeña presencia era demasiado obvia, Michi y Sonomi miraron sorprendidas y espantadas la presencia de la niña en el marco de la puerta mirando con su rostro inexpresivo a ambas mujeres, Tomoyo no dijo nada solo paseo sus ojos de una a la otra y continuo su camino. Michi camino hacia la puerta y vio a la niña yendo tranquilamente hasta llegar a su cuarto y cerrar la puerta tras ella.

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-Estoy enamorado de ella... - decía Eriol - jamás le haría daño

-Lo se ¿pero como paso todo esto?

-Lamentablemente confíe en la persona equivocada - refiriéndose a Kaho - le conté cosas que no debía, fui un estupido al decirle...

-¿Que tan grave fue lo que escucho?

-Como murió su padre

Michi suspiro

-Ojala esto no signifique nada...

-Sabes lo que pasaría si a su mente llegaran todas esas cosa que se obligo a olvidar

-Me odiaría

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Las personas se paseaban por el amplio salón adornado de flores, en el medio de la sala se encontraba el ataúd con el cuerpo de Futoshi dentro, de vez en cuento alguien se acercaba a mirar y comenzaba a llorar, el resto también lloraba pero en los brazos de alguien o recordaba las anécdotas que vivieron con él.

Tomoyo estaba en la esquina sentada, observando, analizando ya no pensaba en nada su mirada estaba igual de perdida. Ella no deseaba hablar, no quería decir nada por que es su mente la frase "fue mi culpa, fue mi culpa" es lo único que pasaba por su cabeza, su madre; no le hablaba, la odia no quería verla. Ella lo escucho y lo aceptó, se lo merecía; se merecía el desprecio de su madre

-Tomoyo - la infantil voz de su amigo fue correspondida solo con una mirada - ¿como estas?

Tomoyo no emitío ninguna palabra, no quería escuchar, no escuchaba

-Como estas? - volvió preguntar

La esperanza de una respuesta era cada vez menor, sentía la muerte del señor Futoshi pero mas le preocupaba su amiga. Seguía preguntando hasta que se rindió, aun así se quedo al lado de Tomoyo, debes en cuando decía alguna clase de comentario, cualquier cosa que un niño supiera decir, solo esperando que Tomoyo reaccionara.

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-He sido mala

-No digas eso Sonomi...

-Es la verdad, he sido mala madre, he sido mala persona, volqué toda mi rabia e impotencia sobre hija

-Es verdad - tubo que reconocer Iroko - pero no es tarde puedes hacer las cosas mejor

-Tengo - corrigió - ella me tiene que perdonar... me tengo que ganar su perdón ella no tubo la culpa de nada. Pero yo no podía pensar en eso... no, no me voy a justificar yo me equivoque y a la única que le debo una explicación es a mi hija

-Es bueno que te hayas dado cuenta

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-Ha pasado ya una semana y Tomoyo pareciera no reaccionar, el estado de la señora Sonomi tampoco ayuda, no ha salido de su habitación y pasa llorando todo el día, ya no se que hacer señora Iroko

-Les ha afectado mucho, ambas amaban mucho a Futoshi - Iroko miro la niña sentada en la alfombra mirando por la ventana - ese estado en ninguna de lados es bueno

-He hablado con un doctor pero me ha dicho que no es nada es solo su forma de expresar su sufrimiento

-En Sonomi, pero Tomoyo es solo un niña... que tal si me llevo a Tomoyo conmigo unos días

Michi se quedo pensando unos instantes

-La influencia de Eriol podría hacerle bien – trataba de convencer Iroko

-Usted pueda que tenga razón, Eriol podría ser una buena influencia

Dicho y hecho esa misma tarde un pequeño bolso fue preparado y Iroko salio con Tomoyo de la mano, la verdad es que fue muy fácil. Sonomi ni estuvo interesada.

Cuando Tomoyo se vio en la mansión de su amigo no dijo ninguna palabra ella solo acataba ordenes y su expresión era tan ecuánime como los días anteriores. Su amigo fue corriendo a recibirla, creyendo que ya estaba bien y fue una gran decepción ver que seguía igual que antes

-Mamá

Iroko se arrodillo para quedar a la altura de su hijo

-Tomoyo se quedara acá unos pocos días, los dos nos preocuparemos de ayudarla ¿cuento contigo?

El niño miro a su amiga y asintió con la cabeza

Tomoyo se instalo en una espaciosa habitación que quedaba al lado de la de Eriol. Ambos tanto madre como hijo vigilaban a la niña para ver si algo ocurría, pero nada, siempre la encontraban casi de la misma posición sentada en la cama y, cuando Eriol se sentó a lado de ella, su mente infantil no encontraba manera de ayudarla solo quería hacerla reír y que se olvidara de su padre, pero no lo podía conseguir

-No te preocupes - le dijo sereno el niño - yo te voy a cuidar

Estiro su manita y tomo entre ella la de su amiga, ese era su único contacto; la única comunicación.

-Fue mi culpa... papá, murió por mi culpa

Eriol presiono aun mas fuerte su mano, quedo impactado ante la declaración de su amiga y no supo entender a que se refería. Esa fría voz, que lejos estaba pertenecerle a una pequeña de seis años, fue esa voz la que mas lo confundió, porque ahí no había ni un rastro de la niñita que él conocía.

Y para Eriol lamentablemente esas fueron las ultimas palabras que le quedaron de Tomoyo, tampoco el plan dio resultado la semana que Tomoyo estuvo con ellos seguía igual de ida... incluso el niño confesaba con culpabilidad que no le gustaba quedarse solo con su amiga. Iroko se sintió inútil cuando se vio en la obligación de llamar a Michi para informarle.

Al día siguiente, Tomoyo estaba sentada en su cama esperando a su nana, Eriol la miro desde la puerta y se armo de valor. En su mano llevaba una figurita de cristal, un pequeño unicornio cuyo significado era enorme, aquel preciado objeto había sido un regalo de su difunto abuelo y lo guardaba con adoración; también era el objetivo principal de su amiga, al menos antes lo era. Esa curiosidad de Tomoyo por tener entre sus manos aquella figura tan querida por su amigó y que siempre aumentaba cuando este se la negaba, hasta el día de hoy

Se acerco a ella lentamente como si corriera el temor de espantarla y que saliera corriendo, decidido el pequeño se paro frente a ella y le extendió la figurita, los penetrantes ojos de Tomoyo lo miraron y no tubo ninguna clase de reacción lo que decepciono al niño pero aun así insistió para que la tomara; agarro la mano de Tomoyo y obligó a que la agarrase

-Ahora es tuya - trato de decirlo con autoridad Tomoyo la miro entre sus manos, curioseando sintiendo la textura, mirando su forma, se puso de pie – Eriol se sintió realizado al poder llamar su atención - aun concentrada en la figurita; de alguna forma casual resbalo de sus manos y acabo cruelmente a suelo. Su cabeza salto unos cuanto centímetros mas allá y una de las patas estaba pegada al suelo fuera de lugar y a medida que el niño trataba de asimilar la situación una presión en el pecho y rabia fue acumulándose en él, creyendo que lo había hecho apropósito. Convenciéndose de que su amiga ya no existía, y de que ella era una desconocida para él, todo ese pensamiento y sensaciones fueron liberadas

-¡¡Te odio!! – después de esa declaración, salio corriendo

Aquel grito, estrépito en su cabeza, cuando bajo las escaleras aun lo tenia presente, al ver a Michi, al salir de la casa, en el trayecto; aun estaba ese grito resonando, hasta hacerse la noche, al momento de acostarse ni besos y abrazos de Michi le sacaban de su mente esos gritos, ya acostada ahora no solo era el grito de Eriol, ahora también eran los gritos y llantos de su madre los que pululaban por su cabeza; los gritos, los llanto, la culpa, el silencio, su padre. Veía a su padre hablándole, llorando, suplicando, muriendo. Los veía a todo ellos y todos la miraban con odio y rencor, todos culpándola... en sus sueños observaba a su padre atormentadola, haciéndola sufrir; esas pesadillas, Eriol, los gritos, los llantos, Sonomi, el odio, el rencor, la culpa, su padre muerto…

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Sus ojos se abrieron de golpe, su respiración se detuvo y apretó los labios conteniendo un grito desesperado. Ahora en su cabeza había una nueva historia, de unos viejos recuerdos, como flash una etapa en su niñez completamente diferente, ajena a ella. De un momento a otro su vida pareció dividirse, entonces las respuestas llegaron y todo se convirtió en una enorme masa de realidades. Ya no sabia que definir como mentira y verdad, quien era fiel a ella...

¡La muerte de su padre! ¿Un ataque al corazón? ahora recordaba esa imagen, sus ojos, la palidez... ¡Mentira! !Mentira¡
¡Mentira! Todo lo que ella vivió todo lo que ella sabia, era una mentira lamentar la muerte de su padre toda esa farsa ¿Porque ahora llegaban esos recuerdos? ¿y si eran falsos? no podían ser falsos lo sentía en su piel, ella los vivió

Se sentó en la cama, aun trataba de comprender lo que pasaba, intentaba entender.

-Veo que ya despertó - una enfermera entro a la habitación y se acerco de inmediato a Tomoyo con la intención de examinarla pero cuando esta se acerco la chica dio una salto fuera de la cama, la miraba asustada y confusa, la enfermera le sonrió e imagino lo que le ocurría - estas en el hospital, en tu escuela sufriste un desmayo y luego te trajeron para acá, al parecer estas bien. Además tu familia esta ahí afuera... será mejor que te recuestes no es bueno que te levantes aun debes estar débil - le trataba de decir pero Tomoyo no estaba escuchándola

Y como si en su cabeza hubiera habido un clik. Tomoyo cayo pesadamente de rodillas y comenzó a llorar, con dolor, con rabia, con impotencia, aquellas lagrimas, aquel llanto dolía mentalmente, dolía físicamente era un desahogo desgarrador

La enfermera fue un busca del Doctor asustada ante la actitud del paciente, cuando este llego trato de acercarse y levantarla, pero Tomoyo no se dejo, se mantuvo tiesa como si nadie mas existiera

-Llame a algún familiar - le ordeno a la enfermera

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Al día siguiente Tomoyo se despertó, con nuevos aires, se dio cuenta que era temprano pero no le importo, se bajo de la cama y fue hasta el baño apurando cada labor para bajar a comer rápido, se moría de hambre y lo único que ansiaba era desayunar. Bajo corriendo las escalera y corriendo entro a la cocina se sentó a la mesa apresura se instalo a esperar a que Michi le sirviera. La niñera en ese momento iba entrando con unas bolsas en las manos y cuando vio a la niña ahí, se asusto pero no dijo nada, ya cansy con desgano comenzó a ordenar la mercadería que llevaba en las bolsas

-Michi, tengo hambre - se quejo la niña

Aquellas palabras la tomaron por sorpresa, y no sabia como reaccionar pero su animo se activo... quería reír y abrazarla, ahora miraba su carita y volvía a tener ese mismo brillo en los ojos, pero se contuvo no quería atemorizarla. Lo importante es que ya era como la de antes, que había pasado.

-Michi me estas asustando - se burlo la niña al sentir como la observaba su niñera tan insistente

-¡Así, lo siento mi niña! - Termino de guardar el ultimo paquete en la despensa y se dirigió al refrigerador - ahora mismo te doy algo rico para comer

-Gracias - Tomoyo vio a su nana tomar la leche y el cereal y echarlo en un posillo – Oye, Michi ¿donde esta mamá y papá?

Michi llamo de inmediato a Sonomi y esta le ordeno que llamara un doctor, la mujer no se encontraba de humor y realmente le molestaba estos inconvenientes, pensaba que la niña estaba fingiendo

Cuando entro a la habitación de Tomoyo esta la miro y abrazo con la misma naturalidad que lo hacia antes de la muerte de Futoshi, Sonomi le hizo una torpe caricia y se alejo de ella. No hizo ningún comentario, pero la niña le preguntaba insistentemente por su padre y cada pregunta parecía un puñal, al rato subió Michi con un hombre, este le hizo los exámenes físicos a la niña y, después de eso le pidió a las dos mujeres que se retirara para poder hablar con a sola con ella

-Porque nos tiene que pasar esto - comento Michi

-Debe estar fingiendo - acuso

-No diga eso Señora, es una niña... esto es serio ¡cree que su padre esta vivo! - Michi se lamentaba, caminaba de un lado a otro y miraba con desprecio la actitud indiferente de Sonomi

-Sabia que la niña no estaba bien, no decía ninguna palabra... debí haber hecho algo

Sonomi rodeo lo ojos e hizo un gesto de hastió.

-Bueno señora - el doctor acaba de salir de la habitación - ella se quedo jugando. Me gustaría hablar en otro lugar, es mejor que nos sentemos

Todos se dirigieron al living

-Ella físicamente no tiene nada. Lo que yo les recomiendo es un Psicólogo

-¿Porque?

-Por lo que puedo conjeturar ella sufrió un trastorno por estrés, ¿ella paso por alguna clase de evento traumático?

Ella vio morir a su padre - respondió Michi - y creo que se siente responsable de ello.

-Eso es comprensible

-¿Pero como es que pudo olvidar...? - Dijo Michi ya con mas la desperacion de que fuera rapido al grano

-Eso es lo que llamamos un Recuerdo reprimido. No es algo que yo pueda profundizar, pero si ella ha pasado por un evento traumático, algo que no es capaz de sobrellevar, su propia mente se preocupa de borrarlo como si nunca hubiera sucedido

-Dios, y eso es muy grave

-Eso depende, ahora usted me ha dicho que su padre murió, pero ella cree que esta vivo... eso si que es un inconveniente, es demasiado confuso para un niña, algo así podría derivar en muchas cosas

-¿Entonces...?

-Lo mejor que pueden hacer es llamar aun psicólogo, por mientras les recomiendo que no hagan ningún comentario y tampoco actúen demasiado natural, ella tiene que intuir que algo pasa

-Esto es demasiado… ya esto es demasiado – exclamaba Sonomi

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-Hija... - el cuerpo de Sonomi temblo entero al ver a su hija en ese estado, estaba asustada

-No te acerques, no quiero que te acerque... - decía con dificulta desconsolada - hay imágenes en mi cabezas, cosas... por favor dime que son mentira...

-Hija...

-Dime que yo no mate a mi padre, dime que todo este tiempo no me odiaste por pensar que mate a mi padre...

-Hija...

-¡No me digas hija!... solo dime que es mentira

Sonomi trato de acercarse pero Tomoyo no la dejo

-Eres... una horrible persona, eres mala yo no ma-te a... nadie - la respiracion Tomoyo era dificultosa - ¡Yo era una... niña...! - el ritmo de su respiración era cada vez mas agitado pero dificultoso

-Lo se, lo se... - trataba de explicar su madre - perdóname...

El doctor logro acercarse a Tomoyo sin ser notando y en el brazo le enterró una inyección con calmantes y poco a poco Tomoyo comenzó devaneserse

-¿Que le paso? - pregunto Sonomi

-Le di un calmante - le explicaba mientras colocaba a Tomoyo en la cama - despertara en algunas horas

-¿Servirá de algo?

-Al menos evitamos el ataque de ansiedad que estaba sufriendo... ahora respecto a lo otro me gustaría saber lo que ocurrió aquí

Sonomi salio de la habitación y se junto con los demás y les explico lo ocurrido, a los minutos después llego el doctor y les indico que se sentara

-El cuerpo de Tomoyo se encontraba muy débil, eso fue lo que provoco el desmayo. Se ve que no ha comido, ni ha dormido, bien y eso le paso la cuenta; también se ha visto a sujeta a un gran estrés lo que derivo a este estado

-Estará bien – pregunto uno de los presentes

-No sabría que decir, con lo que acabo de ver... Preciso que me diga lo que sucedió

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-Lo siento señora - el medico sintio mas pesar con lo que le quedaba aun por decir - aparte de eso, hubo otra cosa que me llamo la atención, ¿Ella tiene amigos, familiares cercanos que conozca bien o maestros?.. Alguien ajeno a las dos

-Si, tiene todo eso ¿Porque?

-Porque cuando le pregunte por ellos, dijo; que a las únicas personas que conocía eran ustedes tres... puede que sea una equivocación pero en sus recuerdos los únicos protagonistas son ella y su padre. Cave la posibilidad que no tenga presente a ninguno de los personajes ya nombrados

-Pero a mi y a su madre... si nos recuerda debe ser un error

-Bueno, usted y la señora Sonomi son parte indispensable para ella y Futoshi, es lógico que las recuerdo. Pero como les dije será mejor que consulten con un psicólogo

-Si, si eso haremos…

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Abrió los ojos, y vio que estaba en el mismo lugar. Ahora recordaba tantas cosas, había demasiadas… Y no sabia que hacer, no sabia como actuar, como reaccionar, ya ni siquiera deseaba llorar… su mente, sus emociones, estaban en blanco, simplemente conocía la situación que estaba viviendo y no sabia que hacer

A su mente venia todo y esas imágenes tan precisa, una etapa absurda de su vida, incluso hasta podría reírse, si no hiriera y doliera tanto podría reír.

Tan absurdo como que conocía a Eriol, tan absurdo como creerse responsable de la muerte de su padre, el odio de su madre… el desastre que se había vuelto su vida.

-¿Cómo te sientes?

Tomoyo miro, y se mantuvo callada

-La razón de tu desmayo…

-No me interesa – le corto Tomoyo – Solo con saber que no es nada grave

-No, no es nada grave

Después de escuchar eso, Tomoyo aparto la vista

-Tu familia y amigos están afuera

-No los quiero ver – estaba tan agotada de ellos – Por favor dígale que duermo, no me haga verlos

El doctor entendió la situación, el deseo de Tomoyo

-Estoy al tanto… - decía delicado – Sabes aquí tenemos un muy buen Psiquiatra…

-Estoy bien

-No creo que estés bien, has pasado por algo muy fuerte

-Si, es verdad – una sombra rodeaba a Tomoyo, es su forma de hablar, es su aspecto en su mirada ya no había brillo – usted no entiende, estoy cansada de hablar

-Le diré a tus familiares que vengan mañana – sintió lastima por ella, ni siquiera podía imaginarse como se debe de sentir, no sabia que decirle, no había nada que decirle que la hiciera sentir bien

-Gracias – respondió con su voz apagada

Nadie durmió es noche, la culpa hacia efecto en cada uno de diferentes maneras, Michi, estuvo varias horas hablando con Sakura, y poniéndola al tanto de todo, Sonomi, ansiaba el momento de encontrarse frente a frente con su hija y disculparse, sostenía una foto de Futoshi en sus manos y no dejaba de llorar y Eriol había destruido prácticamente su habitación, tirando, pateando todo lo que se encontraba a su paso, tratando de alivianar la rabia que sentía

-¡Tonto, tonto, tonto! – se decía a él mismo mientras se agarraba el pelo alterado

Por no saber que hacer, por haber tomado la situación de Tomoyo y haberla convertido un juego, por haberla detestado, por amarla tanto...Lamentaba eso y mucho mas, se sentía el culpable, él había comenzado todo, si solo hubiera hecho bien las cosas, ahora la iba a perder estaba seguro de que la perdería

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-Que les puedo decir, ella no recuerda nada... y tampoco hay que forzarla - el hombre se quito los anteojos - según lo que ustedes me han dicho, no me queda mas que decirles que habrá que lidiar con eso

-¿Recuperara la memoria?

-Eso no sabría decírselo, en muchos casos nunca se llega recuperar esos recuerdo, en otros pasan años antes que suceda, eso varia mucho de la persona

-¿Pero en el caso de ella que podría decir?

-Será mejor que hablen con Tomoyo y le digan lo que sucede, a pesar de todo esta muy despierta y sabe que algo pasa, dice qué su mamá no actúa igual

-Le tendremos que decir sobre su ataque

-Tenga presente que eso puede activar la mente de Tomoyo y hacerla recordar

Era una situación demasiado difícil, no tenían muchas opciones, no podían dejar pasar tiempo, se sentían como en una olla de presión, Michi era la que mas sufría y le gustaba pensar que Sonomi también, pero la actitud de la mujer era tan déspota y despreocupada.

Michi se acerco a la niña, estaba armando un rompecabezas en el salón, le dio una dulce mirada y se sentó a su lado, le paso algunas piezas para que ella las colocara en el lugar indicado, cuando la niña atinaba Tomoyo la miraba y le sonreía. Todo aquello solo dificultaba la situación

-¿Como estas mi niña?

-Yo bien, ¿donde esta papá?

-De eso quería hablarte

-¿Le paso algo?

-Tomoyo tu ya eres una niña grande así que vas a saber entender esto

Tomoyo asintió

-Papá. Ya no esta con nosotros

-¿Porque ya no esta con nosotros? ¿Se fue?

-Es solo que el...

Sonomi bajo las escaleras y vio que Michi aun hablaba con la niña, ya llevaban como media hora ahí adentro, pero cuando Tomoyo rechazo el abrazo de la niñera y salio corriendo y llorando para su cuarto, supo que la conversación había terminado

-Esta furiosa... espero que sea una buena señal

-¿Que le dijiste?

-Lo primero que se me vino a la cabeza, no fui capaz de contarle lo ocurrido

-¿Entonces?

-Ella sabia que el señor Futoshi estaba enfermo, le dije que se le agravo y bueno ocurrió lo que ocurrió

-Que simplicidad - dijo sarcastica

-No fue a propósito. Ustes deberia estar al mando de toda esta historia no yo

-Bueno eso ya no importa, me voy a la oficina

Michi ya no se iba a preocupar mas de eso, ahora Tomoyo estaba bien, es decir al menos demostraba su tristeza y lloraba, ahora tenía que esperar. Miro la pieza de la niña y prefirió dejarla sola.

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Tomoyo bajo del vehiculo, y observo el que era su hogar, prefería estar en cualquier otro lugar. Michi salio y fue con los brazos abiertos a recibirla, la chica lo acepto pero no lo respondio, en ningún momento la miro a los ojos o dijo ninguna palabra, cuando Michi la soltó, esta camino hacia dentro, su paso era recto y preciso, también paso por el lado se Sonomi sin hacer ningún gesto o nada, fue hasta su habitación, y ese leve sonido se escucho lastimoso

Michi y Sonomi se miraron, ambas recibieron con dolor aquella actitud de Tomoyo, pero era lógico aquel comportamiento.

Tomoyo escucho golpear su puerta, ni siquiera le importo, cuando la volvió a escuchar por segunda vez, le pareció cruel, cuando la escucho por tercera vez y junto a ello la voz de su amiga anunciándose, se levanto con rapidez a abrir la puerta y la abrazo, se cobijo en la única persona que podía confiar.

-Michi me contó todo - le dijo Sakura

-No quiero hablar de eso - fue la única respuesta

-Entiendo que no quieras hablar, se que es muy difícil, cuando me lo contaron no podía creerlo, no puedo imaginar lo que estas pasando o sientes. Quiero que cuentes conmigo para todo, estoy dispuesta a escucharte y apoyarte

-Gracias, pero enserio no quiero hablar del tema - le volvió a responder Tomoyo quien se fue a refugiar en los brazos de su amiga - mejor dime que has hecho

Sakura suspiro y pensó que si ella quería olvidarse y huir del tema, ella la ayudaría. Y hablaron, si que hablaron mucho, al menos Sakura, Tomoyo solo se dedicaba a escuchar y hacer unas cuantas preguntas. Era triste ver a su amiga de esa forma, estaba apagada, tenía el aspecto de haber vivido mil años. Y aparte de su apoyo incondicional, lamentablemente no podía hacer nada más. Pasaron todo el día juntas hasta que oscureció; hablaron de muchas cosas pero nada relacionado con lo que estaba aconteciendo, no salieron en ningún momento de la habitación ni para comer, sinceramente ninguna de las dos tenía hambre, cuando ya se iba asiendo muy tarde Sakura se fue.

-Gracias por venir

-En serio no quieres que me quede

-No es necesario... eres una buena amiga - a pesar de la falsa sonrisa que le dirigió Tomoyo, Sakura noto la sinceridad de sus palabras

-Cuenta conmigo para lo que quieras

Fueron las ultimas palabras, Tomoyo se había quedado sola nuevamente, ella en esos instante ya no pensaba nada, solo actuaba, solo hacia lo que quería hacer, ninguna palabra voz o imagen invadía su cabeza ella no lo permitía- Entro al baño y serró la puerta detrás de si.

Podría haberse quedado por siempre, bajo el agua tibia, pondría haber armado un refugio. Su atención se centro en su larga cabellera, pensar que se lo había dejado crecer por su padre

Se envolvió en una bata y salio del baño. Frente a ella vio parada a su madre quien la miraba con un gesto lastimero, Tomoyo la observo por unos instantes y luego actuó como si ella no existiera

-Por favor hija no me ignores

-Que graciosa es esta ironía - dijo con displicencia

-No te voy a pedir que me entiendas, por que se que no hay modo de entender lo que yo hice contigo, pero soy tu madre soy tu única familia, tan solo por eso y porque te lo ruego, perdóname

-¿Como murió el? - la pregunto indiferente, al comportamiento rastrero de su madre

-Fue un ataque al corazón – aquella evocación le dolió - estaba jugando contigo cuando ocurrió

-Si – dijo sonriendo – lo recuerdo

-Perdóname – le volvió a implorar

Tomoyo, miro a su madre y comenzó a reír, Sonomi la miro confundida y asustada sin entender el significado de esa reacción. Aun así, se acerco a su hija quien estaba sentada en la cama y se arrodillo frente a ella

-Perdóname, por favor, se que no merezco ser tu madre pero... - Sonomi comenzó a llorar y apoyo su cabeza en las piernas de Tomoyo - te ruego que me perdones, y que sepas entender mi error ambas perdimos algo importante perdóname, perdóname...

Tomoyo comenzó a acariciar el cabello de su madre

-Supongo que honestamente; tienes razón, eres mi única familia

-¿Entones me perdonas?

-Yo no he matado a nadie, mamá

-No, no... – le repetía una y otra vez Sonomi, quien entre lagrimas, también agradecía

-Estoy tan cansada... - dijo dirigiendo una mirada hacia arriba

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-Nos vamos de viaje, mañana partimos a Europa

-Se les va a extrañar mucho por acá

-Gracias ¿Y cuéntame como están las cosas?

-Tomoyo ya esta mejor, pareciera que fuera una bendición ese maldita amnesia... esta volviendo a ser la niña que siempre fue – dijo Michi con gusto

-No tienes miedo que Tomoyo sepa la verdad de la boca de otros

-No, le he comentado a las personas más cercanas a la familia lo sucedido y ellos entienden...

-Y Sonomi

-Sigue igual de imperturbable... espero que con el tiempo también vuelva a ser a misma de antes

-Tomoyo no me reconocería a mí

-No – era lamentable, pero siempre es mejor así

-Tampoco a Eriol – más que nada era por quien se preocupaba en realidad, el alejamiento de ambos realmente había afectado a su hijo

-No

-Esta muy enojado, dice que si Tomoyo se olvido de él, el también se olvidaría de ella – las dos mujeres guardaron silencio por un momento -bueno, después vendré a despedirme... iré a ver a Sonomi

-Esta en su oficina – le indico la empleada

Cuando Iroko desapareció, Tomoyo entro a la cocina y se sentó al lado de su niñera

-Michi ¿quien es esa señora? – pregunto con su infantil curiosidad

-Ella es Iroko, la mamá de Eriol

-Ya, y quien es Eriol? – volvió a preguntar igual de intrigada

Ya no podía dar un paso hacia atrás.

-Nadie, mi niña, nadie – dijo acariciando su rostro y consumiendose en arrepentimientos

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-Tomoyo! ¿como has estado han pasado dias desde que no nos vemos? – Saludo Kisa con la alegría de verla después de tanto tiempo

-Si ha pasado tiempo. Yo he estado bien, gracias, ¿Y tú? – a pesar del apuro, y la situación, se alegro de verla

-Trabajando como siempre... pero no me quejo – le dijo con su contagiado animo

Después de una pequeña charla, Tomoyo volvió a la realidad

-No quiero ser desagradable, pero ando con un poco de prisa - dijo con amabilidad

-Ah si claro, quieres ir donde el joven Eriol, él esta en su habitación

-No – la firme negación de Tomoyo extraño a la sirvienta - más bien pondrías decirle a él que venga, por favor

-Si, como no, ya vengo - sabía que algo andaba mal, y en su ignorancia esperaba que no fuera nada grabe

Al poco tiempo apareció Eriol, quien entro con prisa, indicándole a Kisa que se quedara fuera

-No pensé que vendrías – su tono de voz era una combinación de nerviosismo, ansiedad y miedo

-Tuve que hacerlo, estoy tratando de cerrar este capitulo... – quería comenzar rápido su discurso, pero se vio interrumpida

-Te extrañe mucho... - dijo tratando de acercarse, con esperanza

-No, no te acerques – lo alejo Tomoyo con cierta cortesía

-Lo siento – Eriol vio su error y se distancio rápido.

-He estado pensando mucho – pero no pensó que le fuera tan difícil hablar - y con todo lo que a sucedido, con todo lo que ha pasado, no seria justo que todo volviera su normalidad

-Entiendo...

-Mamá y Michi, son mi familia lo único que tengo – explicaba - con ellas debo ceder, a pesar de todo se que lo que hicieron fue para cuidarme al menos Michi – dijo en honor a la verdad - y bueno, Sonomi, ante todo es mi madre y creo que no es tarde para arreglar las cosa. Se que ellas me aman

-Yo también te amo…

Aquella declaración dejaba de ser hermosa y se volvió desagradable, mas que nada porque no hacia mas que complicar las cosas

-Pero tú... Jugaste conmigo – se protegió - me traicionaste. Ahora es que me doy cuenta lo cruel que fuiste...

-Perdóname... te lo suplico

-Quizás esa es tu naturaleza. Aunque te perdone, eso no quita el hecho de que no quiero saber de ti nunca más

-No me hagas esto por favor, tienes que darme una oportunidad... yo te amo – Eriol se espanto al escuchar eso, e impotente comenzó pasearse de un lado a otro

-Eso no impidió que siguieras con este juego, cuando pienso en todo eso... – el corazón se le estaba despedazando al verlo así

-No merezco que me hagas esto... no lo merezco

-No puedo creer que digas eso - Tomoyo quería gritarle pero se controlo - me mentiste, me engañaste, te burlaste de mi... – respiro profundo y continuo - es inevitable tenerte presente en la escuela, pero me consuela saber ya no me queda ningún interés hacia ti

-No lo dices en serio, se que tu también me amas

-Y me odio a mi misma por eso, pero la decepción que siento hacia ti es mucho mayor

-Por favor, grítame, golpéame, di que... ¡di cualquier cosa! pero no me dejes – se llenaba cada vez mas de desapareció al ver como se le escapaba

Tomoyo se separo poco a poco de él y fue hacia la puerta

-Prefiero esto a odiarte - lo observo por ultima vez

-¡Entonces ódiame!... pero no te vayas – le rogaba con los gesto, con la voz, con la mirada

-Me es más fácil fingir que no existes - el dolor quemaba por dentro

Después de esa ultima declaración. Eriol se sintió incapaz, de hacer algo contra aquella confesión

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Las semanas pasaron y al parecer todo empezaba a marchar bien. En su hogar las cosas eran diferente, Sonomi pasaba gran tiempo con ella, era más amable y calida, en fin, tomo el papel de madre que le correspondía y no había nadie mas que agradeciera tanto eso que Tomoyo, con Michi la relación era la misma de siempre, igual de sobreprotectora pero tan querida por ella.

Sakura y Shaoran le brindaban todo el apoyo que ella necesitara, con el tiempo incluso Mitzuki tomo una actitud más humilde y pidió perdón; Tomoyo no quería guardar más rencores y la perdono ahora cada vez que se topaban, Kaho bajaba la mirada. Algo parecido paso con Hajime, si bien la amistad siguió, la confianza se debilito.

En cuanto a ella, le consolaba saber que pronto volvería hacer la misma completamente

Después de la tormenta siempre llega la calma, y eso se aplicaba perfecto a su caso. Si, difícilmente podía ignora la presencia de Eriol, quien pasaba horas observándole y rogándole con la mirada. Por un tiempo Eriol insistía en acercarse a ella, pero lograba safarse de él olímpicamente. Ya casi no recordaba la última vez que lo miro a los ojos; después era él mismo, quien parecía no querer toparse con ella, ambos se volvieron onos desconocidos y tenían clara le precensia del otro, pero actuaban como si fueran solo un personaje mas del escenario...

-Nosotros te esperaremos abajo - le dijo Sakura quien junto a Shaoran salio del salón

-Esta bien, gracias

Termino de ordenar las mesas, dejándolas lo mas lineales posible, guardo los utensilios de aseo y los fue a dejar donde correspondía, volvió al salón, cerro las ventanas y se dirigió a su puesto para agarrar sus cosas, al tomar el bolso, una carta se deslizo por la mesa hasta caer al suelo. La tomo en sus manos y miro a su alrededor pero obviamente no encontró a nadie, no se hizo ninguna idea en la cabeza y la abrió de una vez por todas. Lo primero que se asomó del sobre, eran unas fotos, muy bien conocidas por ella, prácticamente las culpables, su mano comenzó a temblar y su corazón latía con fuerza al recordar todo lo vivido con Eriol, dejando afuera todo lo demás. Por un momento fue solo la vida que ella vivió con Eriol.

Aquellas fotos no eran lo único... dentro se encontraba una carta, no sabia si leerla o no, ya que mas daba. Al abrirla noto que las palabras no eran muchas, y contra su voluntad se decepciono.

"Puedo soportar muchas cosas, pero tu desprecio jamás y si es necesario irme, para lograr que me extrañes lo haré. Esto es algo que pensé por mucho tiempo y por segunda vez me alejo de ti con el sentimiento mas agrio que podría existir. Es solo que yo no puedo luchar por ti, si eres tú la que no me deja... Pero te dire algo Tomoyo Daidouji, te amo y se que el amor que siento por ti, es mucho mayor que todo el daño que pude haberte causado, sin querer. Se que tu también me amas y que desearías no hacerlo, pero aun así me amas y, probablemente esta sea la peor estupidez que cometamos... Pero me consuela saber y, aunque tú no quieras; se, que lo que nosotros tenemos... siempre será eterno.

Te Ama. Eriol"

Después de terminar de leer, se acomodo el bolso, y camino con paso lento guardando las fotos, al pasar al lado del basurero arrugo el papel que llevaba en sus manos y lo arrojo asertivamente dentro de el... cuando iba caminando por el pasillo, se detuvo y, después de mucho tiempo, dejo en libertadad sus lagrimas.


aki esta el nuevo capitulo, me costo mucho escribirlo, pero bueno juzguen ustedes... no es mejo pero tampoco el peor... almeno en la ultima parte me conmovio y gusto mucho, que hasta a mi, despues de leerlo me dio lastima, y odie a Tomoyo por no haber perdonado a Eriol Q.Q pobresito..!!

espero que la historia en si haya quedado clara, y todas sus preguntas ayan sido respondidas.. jiujiu, en fin, se viene el ultimo capitulo y no adelantare nada... jojojojo, porque tengo como dos finales y aun nose cual escribir...

Pues si, Tomoyo sufrio mucho y la paso mal... quize profundisar mucho mas pero eso significaba modificar muchas cosas y el tiempo no me alcanza, de verdad practicamente me conecto para publicar nada mas... ni siquiera yo puedo leer otros fics j-j...

zenkius, por sus Rw. las personas que leen esta historia... y que lo sigan haciendo nomas poh!... jjjejejje espero sus Rw...

y recuerden que el prox, es el ultimo capitulo... nos vemos!