Disclaimer:KHR! No me pertenecen ni sus personajes. Son de Amano Akira-sensei
Título: CONQUISTANDO A LA NUBE
Hibari tomo la mano de Haru y empezó a caminar en dirección a su casa estaba realmente cabreado, como era posible que su herbívora atrajera a herbívoros mas raros cada día, la chica solo lo seguía en silencio, su instinto de autoprotección le decía que se mantuviera callada, principalmente porque Hibari emitía una aura realmente escalofriante tan fuerte que incluso inexpertos en las peleas como ella lo podían sentir de una manera abrumadora.
Al llegar a la casa Hibari no soltó la mano de Haru la mantuvo fuertemente sostenida y la siguió guiando, Haru pensó que pararía en la sala en donde comieron el día anterior pero en lugar de eso la guio a la planta de arriba directo a su habitación, abrió la puerta y se hiso a un lado para que pasara Haru a estas alturas ya avía soltado su mano, Haru entro sin entender aunque su sexto sentido de mujer le decía que no entrara; Haru empezó a preocuparse cuando noto donde estaba por la cama y los libros y la computadora supo que se trataba del cuarto de Hibari, camino un poco buscando que es lo que le quería mostrar Hibari y al no ver nada dio vuelta para salir de la habitación de Hibari pero cuando vio la puerta vio como Hibari serraba con llave lo que la espanto mas
Haru: hi…Hibari-san –dijo mientras con la mirada buscaba una forma de salir
Hibari: Haru –susurro lo suficiente mente audible para que la chica lo escuchara y sus mejillas se tornaron rojas
Haru:-hahi Hibari a llamado por su nombre a Haru, Haru esta feliz desu-pensaba mirando el suelo y con una sonrisa en la cara
Hibari: Haru- volvió a pronunciar mientras se acercaba seguía molesto de solo imaginar que Dino la tocara, Dino o cualquier otro que se atreviera a tocarla pagarían caro porque ella era suya y se lo dejaría en claro
Haru: ¡Haru se asustó Hibari-san!-Grito fingiendo enfado-Pero Haru se alegra de que la llame por su nombre desu-Sonrió con calidez, lo miro y le dieron escalofríos, estaba cabizbajo, por el flequillo no podía ver si estaba bien- Hibari…san… estas…-Preguntó y en un segundo se vio inmovilizada contra una pared- ¡Hahi! HIBARI-SAN DUELE-cerro los ojos… ¿Por qué? ¿Qué sucedía? ¿Ella había hecho algo malo? tomo el cuello blanco de la mujer obligándola a mirarlo
Hibari: te haré mía – le dijo mientras miraba sus ojos achocolatados y besaba su frente para que se tranquilizara
Haru: Estas asustando a Haru… -Lagrimas, pequeñas asomaron en sus enormes ojos chocolate, nunca lo había visto así, no medía su fuerza, la miraba como si fuera un pedazo de carme, parecía una bestia atacando a su presa, Hibari la presiono más con su cuerpo, apretó su pecho y la chica abrió los labios en un gesto de dolor y miedo, beso sin piedad sus labios, la chica se estremeció, sintiendo como la lengua de Hibari entraba descaradamente en su boca y la exploraba, no era dulce… era tan forzado, le costaba respirar, la pared de piedra fría lastimaba, el cuerpo de Hibari lastimaba, con fuerza trato de separarlo pero el muchacho era mas fuerte, las lagrimas antes contenidas salían como cascadas de sus ojos y en un ultimo esfuerzo por que la dejara lo mordió, aun así el no dejo de besarla, la sangre se mesclo con el sabor de sus labios, por fin después de invadir su boca y dejarla sin aliento la soltó, la cargo delicadamente y la deposito en la cama, se coloco arriba de ella viéndola llorar algo dentro de él le oprimió el corazón, se sentía mal la quería pero no la quería lastimar, deseaba poseerla pero no solo quería su cuerpo la quería toda su corazón y su alma y denuedo beso sus labios esta ves con mas ternura y calma, Haru que había visto los ojos de Hibari se preocupo pues vio tristeza y preocupación en aquellos ojos metálicos que tanto le gustaban y cuando fue besada de nuevo al principio temblor y se estremeció de que fuera a forzarla de nuevo pero correspondió el beso que esta vez era mas amoroso.
Haru: ¡Suelta a Haru!- decía mientras su blusa era abierta dejando ver sus pechos y su bracier de fresitas el bracier fue roto con un tirón que le dio Hibari mientras levantaba un poco a Haru para quitarle a la blusa y la aventaba al piso de la habitación
Haru sentía los labios de Hibari besar su cuello, las manos frías descender por sus costillas, hasta las caderas. Haru gime como demostración de los nervios típicos de una primeriza como lo es ella, puesto que siempre considero ser pura hasta su boda y llora de nuevo al saber que eso ya no será posible.
Sin pedir permiso Hibari simplemente metió la mano dentro de la falda de la mujer que tenía atrapada bajo el, Haru sentía escalofríos y cómo hacia a un lado su calzón de fresitas y con el dedo medio, empezó a penetrarla fuertemente, mientras que con su otra mano apretaba sus pechos con mucha lujuria
Hibari: eres hermosa- susurro y Haru se quedo estática pues lo supo la manera de amar de Hibari no es tierna y delicada, Hibari era temible y hacia las cosa a su manera aun así ella se sentía protegida en sus brazos y le gustaba la calidez que tenia ese guardián que estaba quitándose la camisa para sentir mejor el cuerpo de Haru
Haru sentía como le bajaban los calzones, se acomodaba y abría las piernas de Haru
Haru: Hibari-san por favor no- Hibari miro a Haru mientras se detenía de bajar el zipper del pantalón, Haru estiro la mano asta alcanzar la cara de Hibari – sea brusco con Haru desu
Haru aun temblaba, él se quito de arriba de Haru se puso aun lado se recostó y abrazo a Haru y la tapo suspirando su aroma quedando dormido o al menos eso parecía estaba atento a cualquier cosa que hiciera o dijera Haru aun con los ojos cerrados
Haru: no es justo que juegue con Haru desu – las lagrimas corrían por su caray su mano acariciaba la mejilla de Hibari con ternura-no es justo que Hibari-san se burle de Haru
Así permanecieron hasta quedarse dormidos Hibari abrazando a Haru y Haru sollozando en los brazos de Hibari.
Por otro lado en la casa de Yamamoto
Yamamoto abrasaba a chrome en la sala enfrente del televisor mientras chrome recargaba su cabeza en el pecho de Yamamoto y le contaba lo que sabían de mui y sus amigas
Yamamoto: yare, yare no creo que tengan de que preocuparse
Chrome: Hana piensa lo mismo
Yamamoto: entonces deberías de hacerle caso cuando, ella estará bien Miu no podrá hacerle nada con las sentidas sobre naturales de Dino, Hibari y bel-san y Enma estará más que protegida- besando su cabeza- por otro lado no quiero que uses tus habilidades para traumar personas pero esta bien si las usas para proteger a tus amigas
Chrome: su…suki Yamamoto
Yamamoto: jejejeje asteru –inclinándose lentamente para besar los labios de chrome y recibir como respuesta un tierno beso
Chrome y Yamamoto terminaron cruzando sus miradas perdiéndose uno en el otro, se sentían atraídos, Yamamoto pensaba que la joven era atractiva pero que era lo que mas le llamaba la atención, acaso su presencia o quizás su timidez no sabia que ere lo que tanto le gustaba.
Lo único que supieron fue que unos instantes después ambos estaban unidos por un beso suave. Chrome sentía un par de labios un tanto ásperos tocando los de ella, Yamamoto por su parte sentía como rozaba unos labios suaves poco a poco fueron explorándose uno al otro como buscando el momento para hacer que el otro se separara. Un pequeño beso puede significar algo verdaderamente especial, pero si no sabes la opinión de la otra persona el miedo aflora instintivamente como si ambos unieran sus mentes ¿Qué pasara ahora? Era la pregunta que ambos tenían.
Venciendo sus miedos momentáneos, ambos fueron abriendo sus bocas lentamente permitiendo que ese suave beso se convirtiera poco a poco en uno lleno de más pasión, ahora ellos permitían un mayor movimiento de sus labios se querían de eso no tenían duda aunque no pasaban nunca de unos cuantos besos y carisias, el beso se intensificó en una sus lenguas bailaban y exploraban la cavidad de su amante
Una suave danza se llevaba a cabo entre las lenguas de Chrome y Yamamoto, el simple juego de atrapa y libera era jugado por ambos, sin embargo fue el quien se separo de una manera suave de la joven que inconscientemente hacia su rostro hacia el frente buscando no perder esa caricia.
Chrome: ¿Pasa algo? – pregunto abriendo sus ojos lentamente.
Yamamoto: Yo bueno… solo dime si deseas que pare - intento responder Yamamoto con cierta vergüenza – sabes que no quiero que agás nada que tu no deses.
Pero fue callado sin necesidad de usar alguna palabra, basto simplemente que Chrome sonriera para que el comprendiera que no existía ningún reproche, cosa comprobada al sentir los brazos de ella rodeando su cuello y atrayéndolo nuevamente se querían de eso no avía duda y ella confiaba él no la dañaría.
Ellos solamente se dejaban llevar los besos habían dejado la timidez de lado para dejar que la pasión se fuera posesionando de ellos.
La pareja aun tenia muchas preguntas que de una manera cruzaban sus mentes, las cuales eran opacadas por el momento pues sus labios y sus acciones parecían ser quienes hablaban por ellos, no era posible tener semejantes dudas cuando sus cuerpos se unían en profundos y apasionados besos que solo se espaciaban por la necesidad de respirar de los jóvenes.
La única cosa que parecía cobrar sentido en esa situación era que no importaba quien dirigiera a quien sino cuanto lo disfrutaran.
Chrome ahora tomo la iniciativa girando para quedar esta vez sobre Yamamoto quien no pareció poner alguna objeción pues ahora él la tomaba con un suave abrazo que la acerco perfectamente a su rostro permitiendo que siguieran.
Todo era ahora el dejarse llevar por las caricias y el momento, dejaban que se abandonaran al placer mutuo, Las manos de Yamamoto ahora habían bajado hacia la cintura de Chrome acariciándola suavemente desde su cadera hasta su pecho, haciendo que ella comenzara a intensificar sus besos.
En un momento sintió como las manos del beisbolista se encontraban directamente sobre su piel hurgaban no solo las partes descubiertas sino que movían sus dedos de forma juguetona bajo las ropas.
Eran caricias mucho mas atrevidas pero ella resultaba ser aun más permisiva de lo que pensó pues esos dedos eran bien recibidos, el tacto áspero pero delicado y suave de las manos de Yamamoto la hacían estremecerse, aplicaba fuerza con cada caricia pero nunca con la intención de lastimarla, mas bien lograba estimular los puntos mas sensibles de la chica.
Para cuando las manos de Yamamoto alcanzó los pechos de Chrome ella ya estaba completamente decidida a dejarse tocar, era muy agradable la sensación la mezcla entre dulzura y dureza en sus caricias haciéndola vibrar.
Simplemente se levanto de tal forma que sus pechos pudieran ser tocados perfectamente por Yamamoto quien los recorría por encima de su blusa amasándolos gentilmente presionándolos para después acariciarlos.
Las palabras sobraban en esos momentos ya que la propia Chrome se fue desprendiendo de la ropa que la cubría en su parte de arriba, era muy lento como lo hacia cuando levantaba su blusa Yamamoto coloco una sonrisa tranquila y dulce como siempre, al ver la expresión de Chrome mirándolo llena de vergüenza y por mostrar lo que lo que guardaba debajo desu blusa
Chrome quedo solamente con un sujetador blanco de encaje con pequeños bordados que le daban un toque semi transparente, dejando ver los senos de la joven, una vez que quedo a la vista las manos de Yamamoto se posaron en ellos acariciándolos subvente por enzima de sujetar dando un suave pero fuerte apretón sobre ellos haciéndola dar un suave quejido pues le resulto brusco, antes de que pudiera evitarlo Chrome sintió como su corpiño era desprendido de su cuerpo con una increíble habilidad que la dejo sin alguno posibilidad de evitarlo.
Hay estaba Chrome ahora sentada sobre alguien a quien amaba y tenia la seguridad de que era correspondida y ahora le estaba dando un placer que ella misma estaba segura de no haber experimentado antes esas caricias la hacían olvidar todo su sufrimiento como nagi las peleas que avía afrontado cunado se convirtió en chrome contenedor de Mukuro, Yamamoto por su parte estaba acariciando a una mujer con la que se había enfrentado peleas, una mujer con la que podría contar siempre una mujer que ante sus ojos era la mas hermosa.
Dejándose llevar Chrome se inclino poco a poco hacia el frente acercándolo sus pechos al rostro de Yamamoto quien había apartado sus manos para ver tan magnifica vista.
Los pechos de la joven eran de un color tan claro como la leche mientras que sus pezones lucían de tamaño mediano, de momento aparecían semi erectos dándole una apariencia amplia a su aureola de color rozado mientras que su pezón comenzaba a distinguirse en tamaño pequeño.
Nuevamente los besos comenzaron de forma apasionada, alternando entre sus bocas y cuerpos, pues Chrome tampoco dudo en ser atrevida y besar el cuerpo de Yamamoto.
Quien a su vez pasaba sus manos por la espalda desnuda de Chrome recorriéndola de arriba abajo variando su ritmo de ir despacio y apenas rozando con las yemas de los dedos a un ritmo mas rápido y profundo enterrando un poco sus dedos, dejando las marcas de presión en la delicada y blanca piel de la chica, a la vez que ella dejaba salir quejidos suaves por un pequeño dolor que le gustaba.
Los pechos de Chrome eran atendidos con una serie de cortos y suaves besos, que incrementaban poco a poco su duración y fuerza sentía perfectamente como los presionaba usando sus labios, su suavidad y la tersura de su piel permitían lo animaban a aumentar pues debido a esos besos tan fuertes, los blancos pechos comenzaron a mostrar pequeñas marcas rojizas.
Esta vez, la espalda de Yamamoto era acariciada por Chrome que tenia sus manos en ella recorriéndola y haciéndole sentir la suavidad de sus dedos que parecían perderse en ese lugar, pero que se hacían notar con sus uñas pequeñas pero bastante apropiabas, clavándose en la piel osca del espadachín de una manera tan suave y a la vez firme que permitió escuchar por primera vez un quejido entremezclado con un gemido por parte de este.
Chrome se separo se puso de pie solamente para recostarse boca arriba, con una respiración agitada y mostrando un color rojo muy pronunciado en sus mejillas, parecía cansada, pero se vio rápidamente acompañada por Yamamoto quien se acostó a su lado y poco a poco se fue colocando encima de ella retirando el calzado dejándola solo en su faldita, acariciando suavemente las piernas de la chica.
Ahora la chica mantenía su ojo abierto, con un extraño toque de nerviosismo y excitación cuando sintió las manos de su amante deslizarse ansiosas por encima de la orilla de su minifalda recorriendo el contorno, haciéndola soltar una pequeña risa ya que sentía cosquilleo.
Sintió como iba descendiendo lentamente por sus piernas dejándola solamente con dos piezas de ropa, era algo bastante excitante el hecho de que la vieran así la hacia sentir una mujer completa, la mirada de Yamamoto la hacia sentir una mujer después sitio como la falda era retirada
Chrome acostada simplemente cubierta por una pataleta de encaje blanco, que de la misma manera que fue con su sostén también transparentaba su sexo y su entrepierna cubierta por una capa de vello.
Yamamoto: Chrome si deseas que me detenga dilo…. Sabes que are lo que tú me digas
Yamamoto tomo un instante para admirarla y esperar la respuesta de ella, con agrado miro como ella misma colocaba sus manos en las orilla de la prenda corriéndola hacía abajo para después alzar sus piernas juntas hasta terminar de sacarla brindando apenas un vistazo de su sexo desnudo, después se coloco con las piernas de lado impidiendo la vista directa de su sexo.
Solamente se recostó nuevamente esperando la reacción del chico quien no se hizo esperar recostándose sobre ella para cubrirla con una serie de suaves besos.
Una pequeña y suave pelea se dio las armas eran besos y caricias de uno y otro besos cortos y apasionados, el campo de batalla eran sus propios cuerpos que recibían constantes caricias Yamamoto recorría el cuerpo de Chrome llegando a sus piernas donde suavemente intentaba tener acceso, él no quería forzar a nada, ahora los labios de Yamamoto se habían apropiado de sus pechos
Pero poco a poco fue perdiendo control de su cuerpo al sentir como Yamamoto bajaba por su cuerpo hasta posarse en su vientre, basto solamente tomar sus piernas para que solas comenzaran a revelar el sexo de Chrome que sintió el aliento del joven la mirada del beisbolista se posaba directamente en su sexo, no podía evitar sentir pena he incluso pensó por un segundo taparse y terminar todo, pero solo fue algo pasajero, las cosas hacia un buen tiempo habían salido del control de los dos.
Yamamoto retrocedió ante la sorpresa de la chica que pensó por un segundo que él había tenido el valor de acabar eso, pero su duda fue terminada al ver como el comenzaba a desprenderse de sus ropas quedando en poco tiempo desnudo, Chrome suspiro hondamente aliviada de no ser abandonada.
Ahora ambos totalmente desnudos empezaron a acariciarse totalmente, sus cuerpos jugueteaban mientras ellos sin la necesidad de decirse algo mostraban su agrado con pequeños gemidos, Chrome no perdía la oportunidad de acariciar el miembro de Yamamoto que como imagino desde que estaba sobre el, lucia totalmente erecto pero para su sorpresa al pasar un poco sus manos todavía se endureció, el calor y la manera en que vibraba le gustaban a ella y a el la suave y cálida mano que lo sujetaba y comenzaba a masturbarlo lentamente lo hacían gemir.
Él se quedaba atrás ya que con una de sus manos empezaba un suave masaje en el sexo de Chrome, primero utilizando su palma completamente con movimientos profundos, presionando fuertemente pero no excediéndose, ella no podía evitar disfrutar eso pues con su cadera acompañaba el ritmo de esa mano que le daba placer.
El momento había llegado Yamamoto se coloco entre las piernas de crome que aunque sentía un repentino miedo, sin embargo las caricias que recibió del chico la relajaron pues parecía que no llevaba ninguna prisa y mas bien deseaba disfrutar y hacerla disfrutar, pues entre las caricias y los nuevos besos su miembro rozaba en su sexo de manera suave haciéndola disfrutar pues la mayor parte del estimulo era recibido en su clítoris que hacia un rato se mostraba sensible.
Yamamoto utilizo su mano para guiar su miembro a la entrada de crome quien se quedo quieta esperando lo siguiente, la punta del miembro palpitaba en el sexo de la joven que también emitía sus propias palpitaciones.
Yamamoto: dime si duele
Crome: hay
La humedad y el deseo de ambos comenzaron una suave penetración que se detuvo hasta que la mitad del miembro de Yamamoto estaba dentro, lo siguiente fue un suave masaje en el cuerpo de Chrome desde su cadera hasta sus pechos, todo con la intención de hacerla sentir placer y relajarla pues sentía como instintivamente tensaba sus caderas, ella por su lado sentía que algo se rompía dentro de su cuerpo el dolor era intenso pero se cocinaba con las dulces caricias que le daban un placer que ella sentí y la llevarían a la locura el movimiento de la penetración fue lento apenas unos cuantos centímetros salían de ella para nuevamente entrar lentamente.
Lo único que Chrome atinaba a dejar salir eran unos quejidos suaves acompañados de una serie de gemidos entrecortados al sentir el entrar y salir del miembro en su sexo, se encontraba en una posición bastante cómoda y poco a poco se fue relajando disfrutando el encuentro.
Inicio sus a mover sus caderas lentamente buscando la penetración mas fuerte y mas, con sus dulces movimientos y sus suaves gemidos habían hecho perder a Yamamoto la cabeza pues cuando se dio cuenta su miembro se encontraba completamente en el interior de Chrome haciéndola soltar un largo gemido empujando las envestidas mas y mas llegando a tocar muy profundo el cuerpo de la chica que aunque sentía que la lastimaba lo dejaba hacerlo que quisiera pues una parte de ella lo disfrutaba y lo agradecía, el ritmo que cada vez fue mas y mas rápido haciendo que ambos disfrutaran el momento.
Los pechos de la joven se movían al compás pero solo hasta que fueron tomados por las manos del beisbolista que suavemente los amasaba para después pasar sus labios por ellos llegando hasta los de ella para terminar en cortos besos que terminaban cuando alguno de los dos lanzaba algún gemido.
Chrome - Espe…ra – dijo mientras sentía como su cuerpo perdía su fuerza y dejaba paso a un torrente de placer que estallo desde su interior, eran las primeras palabras que se escuchaban desde hacia un tiempo.
Yamamoto disminuyo su ritmo hasta dejar totalmente inmóvil su miembro entendiendo que la chica estaba teniendo un orgasmo pues claramente sentía como su interior se contraía con mayor fuerza entre espasmos más y mas prolongados, terminando en una gran humedad que fluía por su sexo.
Chrome termino sin fuerzas sintiendo el placentero cansancio después de un orgasmo, se sentía agradecida de que el joven la dejara disfrutar plenamente, reuniendo todas sus fuerzas se levanto un poco intentando llegar a los labios de Yamamoto pero solamente unos cuantos centímetros fue lo que logro levantarse, eso basto para que el entendiera su deseo y lo completara con un largo beso que termino por sellar ese orgasmo.
Iniciaron nuevamente el movimiento después de que ella se recupero un poco,
Los suaves gemidos habían sido sustituidos por gritos de placer pues el ritmo se había vuelto frenético Su sexo había cubierto a Yamamoto con su flujo que bajaba abundantemente por sus piernas, un nuevo orgasmo estaba a punto de llegar a Chrome pero esa vez Yamamoto también estaba a punto de tener uno propio, los dos se concentraron en aumentar su ritmo.
Sentían como sus sexos les indicaban que estaban al borde del orgasmo, el interior del sexo de Chrome comenzaba a palpitar con mayor intensidad animada por las propias palpitaciones del miembro de Yamamoto sintiéndose mas hinchado debido a su ya próxima eyaculación.
Sin darse algún tipo de tregua continuaron hasta que un gruñido por parte de Yamamoto le aviso a Chrome quien sin dudar aumente el movimiento de su cadera buscando e incitando a la eyaculación, los dos se unieron en un gemido que se hizo notar no solo en la habitación sino por toda la casa alegrando a los dos de estar completamente solos
Yamamoto: ¿Estas bien? – pregunto aun agitado diciendo lo primero que se le ocurrió tratando de abrir la conversación.
Chrome: Si – dijo con voz débil mientras se acomodaba en el hombro de Yamamoto- ¿Y tú?
Yamamoto: Estoy bien – dijo mientras que ahora abrazaba.
Se mantuvieron en silencio dejando de lado preguntas innecesarias o comentarios sin sentido que pudieran romper lo especial que habían compartido asta que se quedaron dormidos en un lindo abrazo al despertar se bañaron se vistieron
Chrome: me tengo que ir…
Yamamoto: anda te llevo a casa
Al día siguiente miércoles por la mañana todo era normal exceptuando a tsuna que seguía en el hospital por fin llegaría bel-san, y un peli plateado esperaba afuera de la oficina de Hibari para poder hablar con el
Hibari: herbívoro que quieres-con su semblante frio y listo para golpearlo con sus tonfas
Gokudera: solo vengo a hablar- evitando con toda su alma aventarle una bomba – es sobre Haru, esa mujer estúpida
Hibari: pasa herbívoro-abriendo la puerta de su oficina camino asta su escritorio y se sentó- habla
Gokudera: no permitiré que le agás daño a Haru
Hibari: a que te refieres
Gokudera: desde el principio he estado en contra de que tu protejas a es estúpida mujer – suspira cansado- ella es fuerte, pero tu eres el mismo demonio
Hibari: herbívoro – sonriendo con orgullo – yo la cuidare
Gokudera: y quien la cuidara de ti – con una mirada desafiante – Haru es una mujer estúpida que busca un principie y la hemos puesto cerca del mismo señor de la obscuridad
Hibari: que quieres decir herbívoro – con la ceja arqueada
Gokudera: supongo que si cualquier otra persona la tocara como tu lo haces ella estaría gritando que es un pervertido y se defendería – enciende un cigarro y le da una calada- es una mujer fuerte pero tu la destruirás, aun no entiendo porque tuvo que regresar a la Vongola estaría mejor lejos de nosotros
Hibari: wow! el herbívoro esta abrumado – se burlaba
Gokudera: claro imbécil Haru es mi amiga y la conozco bien, es tan estúpida mira que de todos los guardianes se vino a fijar en ti espero y acepte la propuesta de Dino, después de todo a ti no te importa ella – y con esas palabras sale de la oficina- y ella estará mejor con alguien que la sepa tratar bien
Hibari no sabia si estaba alegre o enojado, no daba crédito a lo que avía dicho el herbívoro de todos los guardianes ella lo había elegido a él, que quería decir miura era suya pero no estaba seguro de el ser de ella
Al llegar Haru fue directo a la oficina del Hibari se disponía a trabajar al ser del comité no estaba obligada a estar en todas las clases y lo único que quería era estar sola pero como era la oficina lo mas probable es que lo lograra, además Hibari solo le ponía trabajos y no le prestaba atención masque cuando decidía que debía de ser castigada injustificadamente, Hibari la vio entrar sentarse y empezar a hojear papeles para acomodarlos.
Hibari camino así ella la observó y beso su mejilla
Hibari: ¿así que soy yo el que nunca te a necesitado?-Haru sintió su cara enrojecer y trato de negarlo con todas sus fuerzas moviendo la cabeza de un lado hacia otro acto que hizo que a Hibari le diera una risa burlona y se encaminara hacia la puerta a hacer su recorrido diario
