Mientras llevaban a Constanza al médico con el movimiento de los caballos al galope ella tuvo una hemorragia, el que la llevaba en brazos sintió la humedad y se espantó al ver la sangre
Tocaron la puerta del médico bruscamente, la metieron al consultorio, el doctor la revisó y vio que había abortado, tenía el pequeño saco embrionario en la ropa interior, lo único que pudo hacer por ella fue limpiarla y darle hierbas medicinales para combatir cualquier infección que se pudiera presentar.
El médico salió para informarles del estado en que se encontraba.
La joven expulsó al bebé que esperaba, le he dado té de hierbas medicinales a fin de evitar una infección.
Los hombres no pudieron controlarse y se quebraron en llanto.
-El nieto de Lord William- decían con lamento pues aunque no lo veían lo amaban y eran leales a su señor.
El médico estaba sorprendido, era la primera vez que presenciaba una escena semejante de hombres llorando por un bebé abortado.
- Señores guarden la compostura, la muchacha podrá embarazarse dentro de seis meses, por lo pronto alquilen una habitación en la casa de huéspedes del pueblo, para que la tengan en reposo absoluto por una semana y luego podrá viajar en carruaje. La tendré bajo vigilancia por un día, mañana vendrá la señora que me asiste en el consultorio, ella podrá cuidarla después en la casa de huéspedes.
Mientras en la finca de los Andrew en Chicago, Esteban luchaba por su vida.
Al siguiente día Albert y Candy empacaron sus cosas para ir a Chicago, las niñas quedarían a bajo la supervisión de Olivia la nana de la pequeña Candy, Will, George, Jack y Pablo.
Constanza estuvo lúcida dos días después de que había perdido a su bebé, la señora que la cuidaba le dio la mala noticia y Constanza no paró de llorar.
Pasó la semana que había indicado el médico y consiguieron un carruaje para trasladarla a la finca de Chicago, Constanza quería ir a lado de Esteban, no sabían si había logrado sobrevivir o no.
Esteban luchaba contra una severa infección, llegaron a la finca y cargaron a Constanza hasta la habitación donde estaba su esposo, la pusieron a su lado, la dejaron unos momentos a solas con él.
-Esteban lucha por tu vida, ya perdí a mi bebé no quiero perderte a ti también-Padre mío si salvas a mi esposo prometo que intentaré amarlo.-oró Constanza con fervor.
-Pusieron una cama para Constanza a los dos los tenían en la misma habitación, Constanza le leía Salmos a Esteban y el empezó a mejorar al escuchar su voz.
Albert y Candy llegaron a la finca de Chicago, él se extrañó que hubiera gente alrededor de la casa.
-¡Lord Andrew! Sea usted bienvenido ¿Tan rápido le llegó mi carta?- dijo el capataz
-No recibí nada, venimos a visitar a mi hija y a su esposo.
Se miraron entre ellos, Candy dijo: Algo malo le pasó a mi hija ¿Verdad?
-Si señora Andrew, a su yerno le disparó un esclavo y el mismo se llevó a la niña Constanza, pudimos rescatarla pero perdió a su bebé.
Candy se llevó la mano a la boca para ahogar un grito desesperado.
Albert pensó: Dios sabe lo que hace, hubiese sido mi nieto pero a la larga quizás iba ser un obstáculo para que Constanza y Esteban lograran ser felices.
-¡Quiero verla!-dijo Candy con desesperación
Los llevaron a la habitación, Constanza estaba leyendo su biblia y Esteban seguía con los ojos cerrados.
-¡Hija!
Constanza desató en llanto: ¡Mamá perdí a mi bebé!
Candy la abrazó y Albert le dijo al capataz: Déjennos solos con ellos por favor.
-¿Quién fue el esclavo que le disparó a Esteban? ¿Por qué hizo eso?-preguntó Albert
-Fue Marcos, el esclavo de los Gibbs, él fue el que abusó de mí, ahora está muerto.
Albert miró a Constanza con ira: ¿Por qué lo encubriste?-reclamó.
-Lo amaba-contestó con tristeza
Albert iba a recriminarle pero Candy le dijo: Déjame sola con mi hija, mientras que te enseñen los alrededores de la finca.
Albert se fue, dando un portazo tras de sí.
-Ya estoy aquí contigo hijita linda- Candy la consolaba acariciando su cabello y Constanza se aferraba a ella.
Mientras en New Haven la pequeña Candy se ponía relleno en el corpiño para "gustarle" a Will.
Él estaba haciendo su tarea cuando ella entró a su habitación. Will la miró y siguió escribiendo, pero reaccionó fijándose bien en ella, se dio cuenta que tenía abultado el pecho, se aguantó para no reírse.
-Candy, estoy muy ocupado no puedo atenderte por ahora ¡ve a jugar con tus hermanas!
Candy lo miró y su boca se iba para abajo conteniéndose el llanto.
-¡Soy un estorbo!-dijo con voz melodramática.
-No pequeña, estoy haciendo un trabajo muy importante y mañana tengo que entregarlo, luego se me hace difícil hacerlo con la luz de las velas, por eso estoy aprovechando que todavía hay sol.
-Me quedaré aquí sin hacer ruido.
-Así has dicho otras veces y luego quiere que te ponga atención, ahora necesito avanzar, me estás obligando a quedarme en la biblioteca después de clases.
-¡No por favor! Mejor saldré a jugar con Anita y Rosy.
-Ve con ellas pues.
Candy salió de la habitación de Will, Olivia la vio con el pecho abultado.
-¡Señorita Candy! ¿Qué hacía en la habitación del niño Will con relleno en el corpiño?- preguntó Olivia escandalizada.
-Yo…
-Ahorita mismo hará una plana que diga : ¡No debo entrar a la habitación de mi hermano mayor con relleno en el corpiño!
-¿Se nota que tengo relleno?
-¡Claro que sí!, yo a su edad pensaba solamente en jugar, deje en paz a su hermano ya que tiene que hacer sus deberes escolares.
Will escuchó el regaño y se carcajeó un rato y pensó: Chiquilla tonta.
Isaac el hijo de Henry Day llegaba a jugar con las Andrew, aprovechando que Albert estaba ausente.
En la finca de Chicago, el capataz le mostraba a Albert los alrededores, fueron a ver las cabezas de ganado, Albert quedó complacido pues estaban bien cuidadas.
-Has hecho un excelente trabajo aquí.
-Lord Andrew, es lo mínimo con lo que le puedo pagar su bondad al traernos de Escocia, aquí somos felices, tenemos sustento y trabajo, el único problema que tenemos es el vecino, siempre quiere poner su cercado invadiendo sus tierras, la vez pasada mató a una de las ovejas por pasarse de su lado.
-Si tengo oportunidad hablaré con él, ahora cuéntame cómo estuvo lo de Marcos.
- Margarita y yo escuchamos los disparos, salimos para ver que ocurría, escuchamos los pasos de un caballo por lo que decidimos entrar a la casa principal, fue cuando subimos a la habitación encontrando al Señor Esteban en él piso, nos dijo que se habían llevado a la niña Constanza, nos organizamos para ir en su búsqueda y otros se quedaron para atender las heridas del Señor Gibbs, cuando visualizamos al esclavo se había tirado al acantilado, nos acercamos y ahí estaba forcejeando con la niña Constanza para tirarla al precipicio, tuvimos que dispararle al negro y luego pudimos rescatar a la niña, la llevamos al poblado más cercano, en el camino expulsó a su bebé. ¡No sabe lo mucho que nos dolió que no pudiésemos salvar a su nieto.
Albert le dio unas palmadas en la espalda y le dijo: Gracias por todo, sé que hicieron lo humanamente posible.
En New Haven la carta que le habían enviado a William Andrew llegó a manos de Josiah Gibbs, la leyó, se enteró de la situación de su hijo, por lo que partió a Chicago, dejando a su hijo menor a cargo del banco junto con George.
El Señor Douglas se enteró que Albert se había marchado por unos días por lo que planeó dañar a Will, ya que todos en la ciudad murmuraban acerca del rompimiento de la relación del joven Andrew con su hija Maritza.
Hola chicas Lindo inicio de Semana. Gracias por seguir el Fic. Loca de amor y Katnnis sigue pendiente lo de ustedes, se me complicaron las cosas.
