Disclaimer: Los personajes aqui presentados no me pertenecen, son propiedad de Craig Barlett. Excepto los creados por mi.
Muchas gracias a todos los que siguen esta historia.
Rei Hikaru Chiba.
Las cosas que no me atrevo a decir
Todo aquello que no me atrevo a decir
Esta preso en el fondo de mi alma
No sale de mi boca ni un suspiro
Esta atado a mi y hace daño.
Todo lo que quisiera decirte
Cada cosa, que siento por ti
Es como un grito ahogado
que no sale de mi corazón.
Arnold no deja de mirar a Helga fijamente."¡Cecile, Helga es Cecile, oh por dios! ¡Debí imaginarlo, soy un tonto!
-¡¿Arnold que pasa, me estas asustando, que tengo?!- Tocándose la cara.
- ¡N... no es nada Helga, es que te ves linda con el cabello mojado!- Dice emocionado con el descubrimiento. Helga se sonroja con el comentario, pero cambia su actitud de inmediato.
- ¡Últimamente estas muy raro, mejor vamos a buscar como salir de aquí!- Caminando hacia un haz de luz que se ve al fondo de la cueva.
- ¡Mira una escalera de madera, parece resistente!
- ¡Mhh, mas que la de Bob!- Subiendo decidida por ella.
- ¡Ten cuidado!
- ¡Deja de decir eso, cada vez que lo haces, algo nos pasa!- Molesta.
- ¡Lo siento!- Apenado.
Cuando salen a la superficie ven un claro, y mas allá un sendero rodeado de árboles.
- ¡Bueno, parece que encontramos el mejor sitio para acampar después de todo!- Dice Helga mas tranquila, mientras Arnold asiente con la cabeza.
- ¡¿Que quieren decir con que, no han regresado?!- Grita Bob Pataki enojado.
- ¡Ya buscamos por todos los alrededores, los niños no los han visto tampoco!- Contesta el Sr. Simmons, en tono preocupado.
- ¿Desde que hora no saben de ellos?- Pregunta Eduardo.
- Bueno en realidad, no los he visto desde ayer, hoy por la mañana ya habían salido, pensé que habrían ido a algún lugar con Armando pero luego el regreso a la hora de la comida y me dijo que no los había visto, y nadie en el pueblo los ha visto en todo el día.- Explica el profesor.
- ¡Ese pequeño huérfano rapto a mi pequeña!- Dice colérico Bob.
- ¡No creo que eso haya sido así, señor Pataki, los dos han estado muy unidos estos días, seguro que esta huida obedece a algo con respecto, al paradero de los padres de Arnold!
- ¡No debí contarle a Arnold!- Se preocupa Eduardo.
- ¡Ahora deberíamos averiguar hacia donde pudieron haber ido!
- ¡La Peña, Sr. Simmons! ¡Armando me dijo que Arnold quería ir hacia allá!
- ¡Entonces vamos a buscarlos, no me perdonaría que algo le pasara a mi niña!- Dice Bob, mas tranquilo, pero preocupado.
- ¡Por desgracia Sr. Pataki, la peña esta muy lejos y ahora amenaza lluvia, creo que tendremos que esperar hasta mañana!- Explica Eduardo.
- ¡Rayos, en mala hora permití esta estupidez!- Dice Bob, mirando las nubes a través de la ventana.
Mientras Gerald ha estado escuchando todo, junto con los otros niños.
- ¿La niña bonita también fue a la peña?- Dice Armando mirando, a Gerald.
- Así parece, así que mejor dime como llegar hasta allá, tengo que ayudar a Arnold.
- ¡Esta bien ese lugar es muy peligroso, seguro ellos ya deben incluso haber cruzado del otro lado de la cascada es decir, si lo que esta haciendo el niño rubio es buscar a sus padres! Así que yo los llevare por el camino largo pero aún así es mas seguro y si salimos ahora le ganaremos a los adultos.- Asegura Armando.
- ¡Bien! Phoebe tu quédate aquí...
- ¡Eso no, yo también voy, estoy preocupada por Helga!- Decidida.
- ¡Pero Phebs...- Intenta decir Gerald, pero una mirada de su pequeña amiga lo deja pasmado.- Esta bien...
- ¡Yo también voy!- Dice Lolita y su hermano solo asiente.
En cuanto los adultos están distraídos haciendo planes para la búsqueda del día siguiente, los chicos toman sus cosas y salen, una llovizna comienza pero están decididos a encontrar a sus amigos.
Arnold y Helga han recolectado, ramas suficientes para una buena fogata.
- ¡Mira parece que de aquel lado esta lloviendo!- Dice helga viendo hacia atrás de la peña.
- Es san Lorenzo... menos mal aquí esta seco.
- No tanto, dice Helga mostrando su mochila a Arnold totalmente mojada por dentro.
- Cielos, se supone que son impermeables... - Revisándola.- ¡El cierre se rompió!
- ¡Ahora no tengo con que cambiarme!- Dice perturbada.- Al menos la comida y mi botiquín venían en bolsas de plástico, pero mi ropa... - Mirando la que trae puesta, tan mojada como lo que estaba dentro de su bolsa.
Arnold revisa su mochila, parece que soporto el agua, por dentro esta seca, saca una camisa
y se la da a Helga.- ¡Puedes usar esto! ¿Si quieres, claro?- Mirándola con ternura.
-"¡Usar su ropa! ¡Usar su ropa!¡Un sueño hecho realidad, Arnold tan tierno, tan caballeroso, todo un ángel! "- ¡Pues ya que!- Tomándola y yendo a cambiarse atrás de unos árboles. Mientras Arnold sonríe y se propone encender la fogata.
Increíblemente la camisa le queda bien a Helga, así que sale y tiende su ropa en unos arbustos, incluida la otra muda que traía en su mochila mientras Arnold, también se ha cambiado de ropa, y la espera sentado, junto a la fogata y cubierto con una manta.
- ¿Como te cupo, eso en tu mochila?- Le dice al verlo.
- ¡Je, je, eso es un secreto! ¿Atún?- Mostrándole una lata y abriendo la frazada.
- ¡Si gracias!- Tomándola y metiéndose bajo la manta.
- Bueno, yo no traigo un botiquín y dos libros.- Mirando el contenido mojado de la mochila de su amiga.
- El botiquín es necesario en estos casos, por ahora hemos tenido suerte pero si nos llegásemos a lastimar... y bueno, nunca sabes cuando necesites una buena lectura... - Apenada.- Pero ahora se echaron a perder.- Acariciándolos.
- ¡No sabia que te gustara tanto la poesía, no de verdad!- Inquisidor.
- ¡Eh, bueno no es que me guste... ah, que rayos, si me gusta! ¿Y que, es tan extraño? A que chica no le gustan los poemas, no soy tan insensible, ¿Eso es malo? ¡Ya te había dicho que me gusta la poesía después de todo!, ¿No lo recuerdas?- Dice ella siendo sincera y mirando la fogata un poco molesta, acaso el olvido lo que le dijo en su declaración en IF. Arnold la mira, claro que recuerda y su corazón va a estallar si no le dice algo. De pronto Helga siente como los brazos de Arnold la rodean, tan cálidos.-¿ Arnold ? ¿Que... - Pregunta ella, todo roja.
- ¡Me gustas, Helga! ¡Me gustas mucho... por cada uno de esos extraños matices que tiene tu personalidad, eres tan única, Helga!- Pronuncia esto con todo el valor de su alma. Ella lo mira asombrada, ¿Que es eso? El se le esta declarando, ¿Acaso el?
- ¿Que... que me estas diciendo?- Pregunta ella extrañada.
- ¿Yo te gusto Helga? Me refiero a gustar, gustar. ¿Dime, que lo que me dijiste en industrias futuro es verdad?- Dice el emocionado mirándola con un extraño brillo en sus ojos. Ella no sabe que responder, lo mira, todo este tiempo el ha esperado para preguntar eso, ella lo sabe, conoce esa mirada, ahora entiende, por que el actuaba celoso primero con Lorenzo y luego con Armando. Entiende y ve la felicidad en sus manos, no va a dejarla escapar como siempre, no lo hará.
- Si Arnold- Dice en un suspiro.- Eso que te dije es verdad. Yo... te amo... - Con el corazón a punto de salirse.
- ¡Gracias, por ser sincera conmigo... yo, aún no puedo...
- ¡Decir que me amas, esta bien, me agrada gustarte... esta bien para mi así!- Abrazándolo también.- ¡Se que voy a ganarme tu amor Arnold, por que siempre voy a estar contigo!
- ¡Es tan agradable tenerte en mis brazos Helga!- Sonrojado y pensando.- "Son tantas cosas que quisiera decirte y tanto que aún no se de ti."
- ¡Para mi también Arnold, para mi también!- Una pequeña lagrima recorre su mejilla, ella esta abrazando a la persona que ama y sabe que el también la quiere, al menos un poco. Un par de niños con un amor puro en sus corazones, comparten por esa noche, el mismo espacio, inocentemente sintiendo solo el calor de la persona que aman a su lado.
A la mañana siguiente se levantan temprano, fue una noche de mucho desgaste sentimental, pero Arnold se siente despejado, ahora que ha sido sincero con ella, pueden tomarse de la mano tranquilamente, el no le ha dicho nada de sus descubrimientos, acerca de ella; no es el momento, están buscando respuestas sobre sus padres, se dirigen hacia el lugar donde el vio las columnas de humo, debe ser el campamento de "la sombra", ese lugar al que nadie se atreve a acercarse.
Continuara...
Si lo logre terminar este capitulo, era levemente mas largo originalmente pero, creo que en realidad le estaba dando muchas vueltas y así quedo mejor. Gracias, sigue lo mas emocionante la gran reunión de Arnold y sus padres, un gran riesgo y una muerte, uy me di miedo. Je, Je.
Hikaru Chiba.
