¡Ok! Este capítulo es más extenso Portidaz, espero que ahora si le llene un piquín más.

Ana8park, my lady a mi muy particular forma de ver, Barry siempre ha gozado de buena suerte porque lo considero uno de los héroes de DC más queridos. ¡Ah! Estará mal recordarle que sigo esperando la actualización de "El Dragon Huang Fei" es que… se quedó en la mejor parte… por fin Gwizdo lo ha visto y… ¡Dios! Vamos my lady, al menos complázcame una vez y escriba su noche juntos.

Nellyhatakk: Si debió ser un largo, laaaaaaargooo periodo si no me acuerdo porque lo dice. Jijiji. Solo fueron cinco capítulos. Y sobre el cambio de trama… en realidad no fue cambio… fue… desarrollo, si eso, creció y no supe encausarlo correctamente y al final termino así. No es mi culpa. Lo siento…. Muy bien me puse dramático. Olvide eso último. Mil gracias por volver my lady, por darme un poco de su tiempo.

NoSoyPasivaBezumi: No creo poder intercalar a sus discípulos más allá de los cuatro petirrojos porque… bueno, no los conozco muy bien.

Y por último pero no menos importante

Takashi:

My lady, me da gusto saber que algo tan simple como un comentario mío puede alegrarle el día, siempre lo he dicho y lo sostengo, es saberme parte de sus vidas, aunque solo sea en palabras me parece una bendición. El poder alegrarle el día a pesar de estar lejos, el ser alguien que puede, con una historia hacerla olvidar sus problemas, no tiene precio.

Agradezco sus palabras y espero que cada historia que publique tenga la calidad suficiente para que usted como lectora, quede siempre satisfecha.

My lady… sonría. Las mujeres son las flores más bellas cuando caminan por la vida con una sonrisa.

Atte: Ciel Phantomhive

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Capítulo 8 Declaración Bélica

Batman dio un suspiro profundo preguntándose, ¿hace cuánto no tenía ese tipo de gestos? La verdad es que nunca creyó estar en un dilema como el que tenía en el presente, es decir… un problema sentimental, romántico, con los miembros de la Liga.

Quizás Bruce podría admitir, y solo para él, que le había tomado desprevenido la petición de Clark, ídem a la de Barry. Pero sin duda la mayor humillación corrió a cargo de sus hijos.

Dick había abierto la conversación, a su regreso de Central City, con una inocente pregunta.

—¿Qué tal te fue? —y a su respuesta los petirrojos prestaron excesiva atención.

Bruce intento darle poca importancia, minimizar el asunto o hasta dejar de lado la invitación de Flash sin lograrlo pues Damián, con un tono de total enfado agrego.

—Genial, ¿ahora no solo debemos cuidarte del superhombre sino también del velocista? —su mirada furiosa y su tono mordaz pareció ser el ejemplo perfecto de lo que sentía.

Tim rio bajito disimulando en parte la alegría que le daba el hecho de que por fin su tutor se dignara a darse cuenta de que había personas interesadas en él más allá de su fortuna o el prestigio que conllevaba su apellido.

Por su parte Jasón dejo caer de entre sus manos el vaso con agua del cual bebía sin lograr digerir del todo el hecho de que Batman estaba siendo acosado. Nunca creyó vivir para ver eso, sin embargo, lejos de causarle gracia, como pensó era el caso de Tim, Jasón estaba furioso, más les valía a esos dos mantener sus manos lejos de Bruce si no querían perderlas.

—Vamos, es normal que Bruce desee… —y ahí quedo el argumento de Nightwing porque los ojos azules de su tutor lo estaban acribillando con una clara advertencia de que guardara silencio.

—Para tu información, Dick, —y el mencionado tembló, Bruce estaba casi gruñendo las palabras. —No deseo, ni tengo tiempo para ESE tipo de cosas.

—Es decir, padre, ¿no te interesa, pero vas a tener una salida romántica con Flash? —cuestiono Damian cruzándose de brazos mientras se recargaba contra la pared, sin importarle la cara de terror de sus hermanos.

—No es una cita, es… —rumio la cabeza de los Wayne.

—Van a ir solos a un restaurante de lujo, para… —acentuó Jasón con cara de pocos amigos. —No, sé… ¿hablar un plan estratégico? Y luego que… ¿irán a un hotel para practicarlo? Eso no te lo cree nadie.

—Cuida tu lengua Jasón, no estoy de humor y en definitiva…

La alarma detuvo su alegato. Con prisa lio de su guarida, el golpear unos cuantos delincuentes le serviría para evitar desquitarse con ciertos chicos a su cuidado. Con lo que no contaba fue que sus cuatro petirrojos pensaban seguirlo de cerca.

Ya al tanto de la situación e instalados en la azotea de los edificios aledaños para una mejor vigilancia Batman regreso a suspirar.

—¿Y tenían que venir conmigo? —susurro Batman mirando por el rabillo del ojo a Red Hood quien sobre su moto esperaba pacientemente la señal para comenzar a moverse, de su lado derecho Tim mantenía su posición, pero dando de vez en cuando una mirada a Batman. Nightwing se había escabullido dentro, escuchando y dejando escuchar a todos por medio de los comunicadores.

Bruce meneo la cabeza. Sus hijos estaban tomando muy mal su salida con Barry y la petición de Clark.

—La noche parece tranquila —menciono Superman mientras descendía lentamente frente al Caballero de la Noche.

—¿Qué estás haciendo aquí? —reto Batman afilando la mirada

—Bueno, dijiste que luego discutiríamos mi petición y… ahora es tan buen momento como cualquiera.

—Estoy ocupado.

—¡Oh! Vamos… tu siempre estas ocupado, si no insisto jamás conseguiré ni siquiera una mirada…

—Pues quizás debería resignarse —acoto Damian apareciendo a un costado de su padre. —Después de todo Batman, es Batman, alguien inalcanzable hasta para un ser que ser cree Dios.

Clark apretó la mandíbula, sin duda el pequeño Robín había heredado la lengua afilada de su padre.

—¿Algún problema? —Pregunto Jasón apersonándose casi de forma instantánea detrás del hombre de acero.

Bruce solo rodo los ojos con fastidio.

— Batman. Se están moviendo— notifico Nightwing con apremio.

—Déjense tonterías, hay trabajo que hacer —gruño Bruce balanceándose en dirección al edificio que habían estado vigilando. —RR… —llamo por el comunicador a Red Robín. —¿Puedes verlos?

—Sí, los tengo en la mira… ¿Qué debo hacer? —cuestiono Tim.

—Síguelos, necesitamos saber a dónde llevan el cargamento.

—B. si tú quisieras yo… —ofreció Superman volando cerca de él.

—Tengo toda la ayuda que necesito —acoto refiriéndose a sus pupilos. —Y… llamas mucho la atención. Estas espantando a mis presas.

Clark se quedó flotando. ¿Acaso Bruce acaba de rechazarlo? Aunque debía admitir que Batman tenía razón, su traje azul-grana en Gotham era casi un farol que delataba su posición. Es solo que cuando escucho a los chicos quejarse sobre la cita que Bruce tendría con Barry entonces Clark no pudo contenerse.

Si acepto salir con Barry, entonces necesariamente tendría que darle a él una oportunidad y no pensaba amedrentarse ni rendirse.

&&&[…]&&&

De regreso en la mansión, el reloj marcaba las cuatro de la madrugada, cuando cada uno de los chicos camino sin dirigirse la palabra a sus aposentos. Aunque Bruce noto, sin mucho problema, que ellos parecían haber hecho una tregua momentánea para unir fuerzas encontrar sus supuestos acosadores, y no sabía se estar feliz porque dejaran de pelear o comenzar a temer por la seguridad de sus compañeros de la JL.

Apenas entrar a su pieza Bruce supo que no estaba solo. Y por cuarta vez en esa noche dejo salir desde lo más hondo un suspiro un tanto frustrado.

—¿Y ahora que Clark?

—No contestaste a mi pregunta de hacer rato.

Bruce rodo los ojos. Solo eso le faltaba, un alienígena fastidioso. Abrió la boca para contestar y entonces su celular sonó. Batman elevo su mano, en un gesto que Superman interpreto como "espera un segundo" y luego atendió el teléfono.

—Espero no estar llamándote en mal momento.

Clark torció la boca al identificar la voz del velocista. ¿Qué Barry no dormía? Se preguntó y luego agrego solo en sus recónditos lares de su pensamiento "nunca pensé que a Flash le gustara el turno nocturno"

—No lo es. De hecho acabo de llegar —respondió Bruce amablemente y tomando asiento sobre el borde de su enorme cama en actitud relajada y malditamente sexy.

—¿Mucho trabajo? —Cuestiono Barry alargando la conversación, eufórico al darse cuenta de que Bruce no estaba apurado por terminar su conversación.

—No del todo. Una labor menor. Últimamente todos son así, casos de una sola noche. No he tenido nada con que entretenerme desde hace como un mes. Hasta comienzo a pensar que tener suelto al Joker no están malo.

—Vamos, Bruce. No puedes hablar en serio, no como para invoques a ese demonio… —y rio completamente feliz Barry, divertido de las ocurrencias de Bruce.

Por otro lado, esa risa suave que denotaba la alegría de Barry le enervo la paciencia a Superman, así que con gesto adusto lanzo un rayo de calor directo al aparato para cortar la conversación.

Bruce soltó el teléfono más que disgustado. ¿Quién se creía Clark para interrumpir una plática y cuanto más de esa manera? Sin menos preciar el costo del aparato que acaba de incinerar.

—Yo llegue primero —soltó Kent a dientes apretados. Bruce lo estaba ignorando de forma descarada y eso sí que no se lo perdonaría.

—Eso no te da derecho a nada. Barry…

—Bruce… —dijo Kal-El acortando la distancia con el millonario y tomándolo de los hombros, un contacto que Bruce no estaba dispuesto a soportar porque en ese momento no reconocía al hombre frente a él.

Sin embargo la evasión a su toque solo logro enojar al Kriptoniano quien sin medir su ímpetu sujeto el brazo de Bruce para estamparlo con fuerza medida contra la pared. La imagen frente a él era de estampa. Estaba sometiendo a su voluntad al letal Batman, se encontraba doblegando a un hombre que podría matarlo en venganza y extrañamente no le importaba.

—Suéltame —ordeno en un gruñido Bruce.

Un gruñido que logro hacer sonreír a Superman que con confianza acerco su cuerpo al del millonario.

—¿Y que si no lo hago? ¿Por qué resistirse, Bruce? puedo escuchar el latido de tu corazón, como bombea acelerado por mi cercanía, tu aroma que grita tu excitación… sentir la tensión en tus músculos… —murmuro con los labios casi pegados a los del empresario. —Puedo ver el fuego en tu mirada…

—No te confundas Kent… es solo mi rabia por no poder…

Y antes de que terminara de hablar un enorme puño verde golpe a Superman.

—Eres un entrometido Hal —siseo Clark poniéndose de pie. Esta no pensaba pasársela al Lantern.

—Entrometido, más no abusivo…

Bruce se tensó ante ese argumento. Él no era una damisela en peligro para que Hal viniera en su ayuda.

—Padre —grito Damian apareciéndose en la puerta seguido de sus otros tres hermanos.

Jasón frunció el ceño preguntándose, ¡¿Qué demonios estaba pasando?! ¿Por qué Green Lantern tenía contra la pared a Superman mientras este lo veía con una promesa de muerte escrita en sus iris? Una promesa que cumpliría porque estos estaban cambiando de azul a rojo.

Clark, como anteriormente demostró no tuvo problemas en soltarse del agarre del piloto haciendo trizas la energía verde, y soplando con su fuerza descomunal lazo por los aires al policía espacial sacándolo de la mansión.

Bruce apenas tuvo tiempo de escabullirse por el balcón de la recamara antes de sentir como varios muebles salían disparados junto a Hal. Había estado a punto de arrástralo con el ventarrón también a él. Era inaudito lo que estaba presenciando, se supone que son aliados, entonces… ¿Qué rayos tenían en la cabeza esos dos?

Kal-El floto fuera del edificio tratando de ubicar a Jordán y sonriendo con superioridad al ver que con tan poco había logrado deshacerse de él, pero en cambio cuando se giró y sus ojos se fijaron en Bruce algo dentro de él pareció avergonzarse de sus acciones. Él nunca fue impulsivo y ahora… ¡acaba de atacar a Hal Jordán!

—Bruce…yo… —dijo tentativamente el hombre de acero descendiendo lentamente.

Hal regreso a la mansión a toda pastilla, apretaba las manos en puño con coraje, no quería admitirlo pero… Superman era por mucho más fuerte que él y aun sabiéndolo no se dejaría vencer tan fácilmente, no cuando estaba de por medio la seguridad de Bruce.

Jordán no podía asegurar otra cosa con respecto al heredero Wayne que no fuera el hecho de que lo había, sin proponérselo, enamorado y ese mismo cariño lo impulsaba a protegerlo. Porque a diferencia de Clark, Hal estaba dispuesto a dejar ir a Bruce, a que él eligiera a quien más le conviniera, pero no de esa forma, no bajo presión o coacción.

—Aléjate de él —grito Hal apenas ver las intenciones del Kriptoniano de acercarse al empresario.

Lo que Clark estaba haciendo estaba mal. Nadie tenía derecho a forzar una relación afectiva. Si de verdad quería a Bruce, entonces que peleara por él de la manera correcta. Con detalles, con atenciones, demostrándole en todo momento lo mucho que le inspiraba y deseaba darle.

Clark volteo el rostro, comenzando a sentir una furia como jamás pensó, Hal estaba metiéndose en un asunto privado, y era muy mal perdedor. Con sonrisa de suficiencia se colocó en posición de ataque, si lo quería de ese modo entonces lo derrotaría frente a Bruce… POR SEGUNDA VEZ.

Hal siseo una maldición cuando en menos de un segundo tuvo frente a él al Superhombre, quien lo tomo del brazo para lanzarlo hacia el cielo. Hal a duras penas logro frenar su vertiginoso ascenso antes de sentir un duro golpe contra su estómago que lo mando de vuelta a la tierra.

Jordán aterrizo de forma nada decorosa, precisamente sobre el balcón, muy cerca de los pies de Bruce quien no tardo en correr a comprobar si estaba vivo.

—Hal… Hal, vamos, mantente despierto.

Clark entrecerró los ojos. Lo que más temía estaba pasando justo antes sus ojos. ¿Cómo podía Bruce preferir a Jordán? Hal jamás le daría lo que él podía poner a sus pies. Si Bruce lo eligiera, Kal-El le entregaría el mundo.

—Bruce —gimió el piloto observando como los bonitos ojos azules del príncipe de Gotham se teñían de preocupación. —Sabes que te vez más viejo cuando juntas las cejas.

—Cállate imbécil —rumio Batman intentando palpar el daño. —Tienes por lo menos tres costillas rotas.

—Vales la pena…

—¿Qué? ¿De qué demonios estás hablando?… —Bruce no alcanzaba a discernir ni la mitad de lo que estaba pasando y eso que él era, entre lo podía deducir, el culpable.

—De ti. De que yo quiero… —murmuro con suavidad llevando, no con poca dificultad, su mano a los cabellos negros del Señor de la Noche. —De que yo, te quiero a t…

Clark apretó las manos y los dientes, ¿Quién se creía Jordán para hablarle de esa manera a Bruce? Era como si una luciérnaga intentara comparar su luz con el sol, Bruce no estaba al alcance de Jordán. Con la ira emergiendo con fuerza, por primera vez en su vida dejo que sus impulsos lo cegaran. Porque ver ese intenso sentimiento en la mirada de Hal era comparable a estarse ahogando y ver la superficie sin logar alcanzarla, una desesperación agobiante que desato sus instintos más primitivos. No quería perder a Bruce, no soportaría verlo con alguien más. No con él, no con nadie.

Y guiado por ese sentimiento su ser completo vibro de indignación y miedo.

—Bruce… — grito bajando a toda velocidad.

Su propósito era tomar al millonario, llevárselo lejos de todo… de todos. Aislarlo de ser necesario hasta que prometiera amarlo.

—No… —gimió Hal al ver las intenciones del Kal-El y logrando hacer una barrera alrededor del heredero Wayne que cayo hecha añicos por los puños del Kriptoniano.

Hal observo la acción cuadro a cuadro. Los pedazos de su escudo saltando en miles de fragmentos, pero por sobre todo, sintió la onda de choque que lo lanzo a él varios metros, a través de la ventana, adentro de la mansión y a Bruce por encima de la protección del balcón.

—Bruce —jadeo Hal poniéndose en pie lo más rápido que pudo, mientras sus manos sujetaban su costado derecho.

Tim, Jasón, Dick y hasta Damian corrieron para mirar hacia afuera, completamente aterrados del destino de su padre. No que Batman pudiera morir tan fácilmente, pero con ¡Maldición! Estaba completamente carente de cualquier artículo que pudiera mermar su caída de casi tres pisos.

—Es bueno saber que puedo contar contigo —acoto Bruce sintiéndose ridículo entre los brazos de Barry, quien por suerte había llegado a tiempo para atraparlo.

—Cortaste la llamada —se quejó Flash apretando su agarre sobre el cuerpo del millonario. —Era obvio que algo estaba mal. Aunque agradezco haber llegado a tiempo para que cayeras directo en mis brazos.

Bruce se ruborizo levemente por el juego de palabras que Barry había empleado y por la pose un tanto vergonzosa, una pose que solo podría ser descrita con de recién casados, la mano derecha de Barry lo sujetaba de la espalda mientras la izquierda sostenía sus piernas.

—Yo aún no he caído ante nadie… —murmuro Bruce indagando.

—Pues podrías hacerlo ante mí… Y por cierto, ¿estas libre este viernes?

Bruce elevo una de sus aristocráticas cejas y luego meneo la cabeza, Barry jamás cambiaria.

—Sí, estoy libre; dije que sería tu acompañante y soy hombre de palabra.

—Perfecto. Por cierto el traje me quedo como guante. Puedo deducir que ¿has tomado nota de mis medidas?

Bruce prefirió desviar la mirada, no es que tuviera conocimiento de su proporciones físicas, es solo que… y meneo la cabeza, no tenía por qué dar una explicación a su excelente calculo.

Clark chasqueo con la boca, solo eso le faltaba, ahora también tendría que pelear con Flash por la atención de su murciélago.

—Barry, llévatelo de aquí —pidió Hal desde la planta alta, justo a tiempo pues Superman intentaba alcanzar nuevamente a Bruce.

Continuara…