Disclaimer: Nada de esto me pertenece. Todo es propiedad de Marvel.
Steal my heart and hold my tongue.
I feel my time, my time has come.
Let me in, unlock the door.
I've never felt this way before.
The wheels just keep on turning,
The drummer begins to drum,
I don't know which way I'm going,
I don't know which way I've come.
Til Kingdom come, Coldplay
9
La mejor decisión
En toda su vida, ninguno de ellos se había encontrado ante una situación tan inexplicable como esta. Casi al mismo tiempo que Darcy caía del cielo, otro objeto de inmensas proporciones descendía a gran velocidad. A diferencia de la muchacha, este si impacto contra la Tierra, haciéndose pedazos a causa de la fricción con el aire y el golpe contra la superficie del planeta. La sorpresa fue unánime al descubrir que el objeto era nada más y nada menos que Thanos, el Titán, transfigurado en piedra. El cómo y el por qué eran un misterio y las únicas dos personas que podrían dar algún tipo de explicación estaban inconscientes en el ala médica de S.H.I.E.L.D.: Darcy y Loki. La primera por haber estado con Thanos en el momento en que suponían el alienígena se solidificó y el segundo porque toda la situación tenía su nombre escrito en ella.
Sin importar realmente como ocurrieron las cosas, la realidad era que su enemigo en turno había sido derrotado y su ejército también. Thanos y los chitauri no volverían a ser un problema para la Tierra, ni para ningún planeta del vasto universo.
Separó sus parpados de golpe. Giró su cabeza a ambos lados tratando de descifrar donde se hallaba. A juzgar por los artefactos que lo rodeaban y por el insoportable olor a alcohol y otras sustancias, estaba en uno de los centros de salud de los humanos y, si contaba las múltiples cámaras que lo apuntaban, podía apostar que no era uno común y corriente, sino que pertenecía a la organización llamada S.H.I.E.L.D. Se sentó lentamente, sintiendo como todo su cuerpo se quejaba de dolor. Estaba exhausto, adolorido y sólo deseaba quedarse ahí y descansar, sin embargo debía huir de ahí antes de que fuera demasiado tarde. Haciendo uso de un poco de su magia, apareció el báculo en sus manos. Usaría la energía del Tesseract para escapar de Midgard, pero antes debía hacer una pequeña escala.
Se puso de pie con dificultad y tambaleándose caminó hacia la puerta. Salió de la habitación en silencio, asegurándose de que la presencia más cercana estuviera lo más lejos posible de él. Después concentró su magia en rastrear a Darcy. Su sorpresa fue grande al descubrir que la muchacha se hallaba en la siguiente habitación a su derecha. Dio unos cuantos pasos hasta posicionarse frente a una gran ventana que permitía ver el interior de la habitación. S.H.I.E.L.D. no conocía el significado de la palabra privacidad. Se recargó en la pared al borde de la ventana. La joven estaba dormida en una amplia cama y parecía estar perfectamente bien. Su mirada se movió a Jane Foster, quien estaba sentada a un lado de la cama con una tableta electrónica sobre su regazo. Con la mujer de Thor en la habitación era un hecho que no podría entrar al cuarto sin alertar al resto del edificio. Devolvió sus ojos a Darcy, clavándolos en su pecho. La pequeña piedra verde seguía colgada a su cuello. Alzó una de sus manos y con un movimiento la desvaneció en el aire.
- Está bien – habló la potente voz de Thor detrás de él. Loki se enderezó y giró su cabeza hacia el rubio – Está inconsciente, mas los doctores aseguran que despertara en las próximas horas.
- Me sorprendió despertarme cómodamente tendido en una cama, sin esposas, ni mordaza – expresó Loki con suspicacia.
- No lo consideré necesario – indicó Thor – Nadie quiso discutírmelo.
- Por supuesto, ¿quién querría enfadar al poderoso Thor? – se burló Loki recargándose de nuevo en la pared. Por Yggdrasil, en verdad estaba agotado – Sospecho que ahora me dirigirás a la ridícula celda en la Torre Stark y permaneceré ahí hasta nuestro regreso a Asgard – analizó las circunstancias - Me parece que he vivido esto antes.
Thor se cruzó de brazos y suspiró.
- Thanos se convirtió en piedra y se hizo pedazos al impactar contra la Tierra – anunció Thor. Una ligera mueca de triunfo se formó en el rostro de Loki – Supondré que sabías que eso sucedería.
- Tenía la esperanza de que Thanos fuera lo suficientemente idiota – admitió Loki.
- ¿Cómo? Te encontrabas con nosotros cuando eso ocurrió – cuestionó Thor con curiosidad. Loki sonrió con superioridad, sin embargo no respondió. Thor negó con la cabeza – Deberías irte, antes de que noten tu ausencia – Loki vio a Thor incrédulo.
- ¿Por qué? – preguntó Loki sin comprender – El Padre de Todo te ordenó devolverme a Asgard.
- He pasado los últimos dos años tratando de sacarte de esa maldita caja de tortura, ¿por qué te regresaría? – señaló Thor. Loki apartó su vista del Dios del Trueno aturdido – Por mucho que nuestro padre disminuya tu condena por tus últimos actos, tu destino sería volver a ese lugar y eso no lo permitiré. Has cometido muchos errores y atrocidades, sin embargo no te mereces un castigo de esa naturaleza.
- Eso depende de a quien le preguntes – indicó Loki – Así que me dejarás ir libremente con el Tesseract. Jamás pensé que lo diría, pero has alcanzado un nuevo nivel de estupidez, Thor.
- Probablemente – aceptó Thor encogiéndose de hombros. Descruzó sus brazos y extendió su brazo derecho hacia Loki – Suerte, hermano.
Loki observó dudoso el brazo de Thor por un par de segundos. Acto seguido, alargó el suyo y posó su mano en el antebrazo del rubio, mientras este hacia lo mismo. Un signo de bienvenida, de compañerismo, de amistad, de despedida.
- Suerte a ti también – le deseó Loki al soltarse.
Y desapareció.
Thor suspiró una vez más con tristeza, esperando haber tomado la decisión correcta.
Un desesperante e incesante pitido taladraba sus oídos y el penetrante olor a medicamentos le causaba nauseas. Abrió sus ojos con lentitud, siendo recibida por la inmensa sonrisa en los labios de Jane. Sin considerar el evidente cansancio en su rostro, la astrofísica lucia en perfecta condición.
- Hola - saludó Darcy con voz ronca, sintiendo su garganta seca.
- Hola - respondió Jane - ¿Cómo te sientes?
- Bien - contestó Darcy descubriendo con alegría que no necesitaba mentir. Nada le dolía, ni si quiera su molesta costilla, y se sentía completamente descansada - ¿Dónde estamos? - inquirió, finalmente registrando el sitio con su mirada. Era una amplia habitación de paredes grises que hacían juego perfectamente con un largo sillón pegado al muro de enfrente. Ella estaba acostada en una confortable cama de sabanas blancas. A su derecha se encontraba la insoportable máquina que registraba sus signos vitales y a su izquierda una pequeña mesita de noche de superficie metálica y la silla sobre la que Jane estaba sentada.
- En la zona médica de S.H.I.E.L.D. - informó Jane.
- ¿Y qué hacemos aquí? No, mejor pregunta, ¿por qué estoy en una cama de hospital? - cuestionó Darcy.
- ¿No recuerdas nada? - preguntó Jane preocupada. Darcy arqueó una ceja.
- ¿Qué debería de recordar? - regresó la pregunta Darcy. Jane lanzó un largo suspiro.
- Thanos...
Thanos. Sus oídos se volvieron sordos y lo único que era capaz de escuchar era el nombre del Titán repitiéndose una y otra vez en su cabeza. De golpe todos los recuerdos volvieron a su cabeza en forma de cascada. Loki escapando de la Torre Stark… La invasión… La destrucción… La explosión en el penthouse… Jane atrapada y muriendo… Thanos amenazándola… Thanos convertido en hielo… Loki salvándola a ella y a Jane… Jane y ella escondidas en esa cafetería… Otra explosión… Luz… Thanos.
- ¡Oh por Dios! ¡Oh por Dios! ¡Oh por Dios! - empezó a hiperventilar Darcy.
Su rojo rostro… Su terrorífica voz… Vacio, el más profundo vació… La falta de aire.
Sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y su cuerpo a temblar sin control.
- Tranquila, Darcy - trató de calmarla Jane tomando entre sus manos las manos de la muchacha - Todo está bien.
- ¡¿Todo está bien?! - soltó Darcy alterada - ¡Según lo que recuerdo nada está bien! ¡¿Qué sucedió?! ¡¿Ganamos?! Supongo que ganamos porque seguimos vivas. ¿O estamos muertas? Estamos muertas porque de ninguna manera alguien podría sobrevivir una caída de esa altura; con excepción de ese tipo austriaco, pero eso fue planeado…
- Darcy – la llamó Jane con el fin de recuperar su atención. La aludida dio un respingo – Si te digo que todo está bien, es porque así es. La invasión terminó, ganamos y te puedo asegurar que seguimos vivas.
- ¿Qué pasó? – inquirió Darcy un poco más serena.
- Bueno… - comenzó Jane, soltando a Darcy y recargando su espalda en el respaldo de la silla – Básicamente, gran parte de la victoria se la debemos a Loki. Engañó a Thanos haciéndole creer que estaba de su lado. Lo congeló, cerró los portales y después le dio el mando de la nave a los Vengadores. Destruyeron la nave y con los portales cerrados fue cuestión de tiempo para que el resto de los superhéroes destruyeran a los chitauri en la Tierra. Aún no tienen el número exacto de civiles muertos, que no es tan alto como se esperaba gracias a que S.H.I.E.L.D. desalojó la gran parte de las ciudades afectadas. Los daños materiales son incalculables, pero tanto los Vengadores, como los X-Men y los 4 Fantásticos se están poniendo de acuerdo en cuanto a la reconstrucción de las ciudades.
- ¿Y Thanos? – preguntó Darcy.
- Al parecer, cuando te llevó, Thor y los demás estaban a punto de derrotarlo – expuso Jane – Intentó escapar contigo o al menos eso creemos. Sinceramente no sabemos exactamente que ocurrió allá arriba. Todos están esperando a oír tu versión de los hechos para poder reconstruir la escena. El punto es que, tratando de escapar, te soltó o te tiró y se convirtió en piedra.
- ¡¿Qué?! – exclamó Darcy incrédula - ¡¿Cómo?!
Jane se encogió de hombros.
- Cayó a la Tierra y con el impacto se hizo trizas – dijo Jane – Por qué o cómo se convirtió en piedra también es un misterio. ¿Tú no sabes nada?
- No – negó Darcy con la cabeza – No me acuerdo de mucho, todo es muy confuso.
- Está bien, no te preocupes – habló Jane tomando una vez más las manos de Darcy – Lo importante es que estás bien y que todos estamos bien.
- ¿Có…cómo? – tartamudeó Darcy – ¿Cómo sigo viva? Nadie sobrevive una caída de esa altura.
- Loki te salvó - reveló Jane, su rostro una mezcla de sentimientos – Te atrapó en el aire y te curó con su magia, igual que a mí.
- Eso explica porque mi costilla ya no me duele – declaró Darcy echándose para atrás el cabello con su mano – Con esta ya son tres. ¿Cómo le agradeces a un dios nórdico que te haya salvado la vida tres veces? - hizo un movimiento con su mano - Para que me preocupo, seguramente me lo cobrara con intereses algún día. He vendido mi alma, Jane. Y tú también.
La astrofísica lanzó una carcajada.
- Por ahora no es algo de lo que tengamos que preocuparnos – señaló Jane – Loki se fue.
- ¿Qué? – pronunció Darcy incapaz de formular cualquier otra palabra.
- Durante la batalla contra Thanos, según Thor y Tony, uso la energía del Tesseract sin ningún tipo de reserva – explicó Jane – Quedó muy agotado e inconsciente. Lo trajeron para acá también, mas Thor se negó a que lo enceraran o esposaran – se cruzó de brazos – Como era de esperarse, ayer desapareció, con un poco de ayuda de Thor. A los Vengadores no les importó mucho, sin embargo Fury no está nada feliz con el asunto. Y Thor tampoco. Está preocupado por él, temé que le pueda pasar algo. Además de que se llevó el Tesseract – suspiró - Thor regresó a Asgard hace unas horas; lo más seguro es que lo estén regañando en este momento.
- Pobre Thor – se compadeció Darcy. Se quedó en silencio un minuto, repitiendo las palabras de Jane en su cabeza - ¿Ayer? ¿Cuánto tiempo llevó tirada en esta cama?
- Dos días – informó Jane.
- ¡¿Dos?! – saltó Darcy – Vaya.
Una vez que los doctores de S.H.I.E.L.D. la revisaron exhaustivamente y Fury la interrogara por un par de horas, a Darcy se le permitió abandonar la tétrica habitación en el ala médica de los cuarteles de la organización gubernamental.
S.H.I.E.L.D. era un desastre. Agentes iban y venían de un lado al otro en un estado permanente de pánico y la joven no podía evitar contagiarse de la sensación de que en cualquier momento algo iba a explotar. Recorrió junto con Jane una gran cantidad de pasillos hasta arribar a la parte de los dormitorios, la única zona tranquila del edificio. Tan sólo había puesto un pie en el pequeño cuarto que servía como vestíbulo para el resto de las habitaciones, cuando fue rodeada por los fuertes brazos de Steve y las palabras de alivio y bienvenida de Erick y el Doctor Banner. En el lugar también se encontraban Clint, Natasha, Peter, la señora Parker, Gwen, Logan, el doctor Pym, su asistente y un hombre desconocido al que Steve presentó como James "Bucky" Barnes, su viejo amigo de la infancia. Darcy sintió que un peso se quitaba de su espalda al ver que, salvo algunos moretones y heridas leves, todos gozaban de una perfecta condición.
Rogers las invitó a unirse a ellos con el objeto de disfrutar de viejas historias sobre la Segunda Guerra Mundial, mas Darcy se excusó diciendo que debía llamar a sus padres. Si la invasión había ocurrido hace dos días, podía imaginarse el estado de histeria en el que se encontraba su mamá al no recibir ninguna noticia de su hija. Por supuesto que no se equivocó. A penas oyó su voz a través del auricular, su madre comenzó a acribillarla con preguntas, mezcladas con regaños y frases de preocupación. No fue hasta que su padre le arrebató el teléfono a su esposa que Darcy al fin pudo poner al tanto a su familia de lo ocurrido y, sobre todo, asegurarles que estaba bien, omitiendo las partes que incluían su pequeño encuentro con la muerte.
Terminada la conversación, casi una hora después, la muchacha se recostó en la cama de la habitación que amablemente S.H.I.E.L.D. le había proporcionado y fijó su vista en el techo. Su cabeza era una verdadera calamidad y lo único que deseaba era quedarse ahí, cerrar los ojos y descansar. Para su mala suerte, cada vez que lo intentaba una sensación de vértigo se apoderaba de ella y la hacía saltar en busca de algo a lo que aferrarse. Tras el quinto intento infructuoso, Darcy decidió que sería mejor ir al cuarto principal y disfrutar la compañía de sus amigos. Ya cuando anocheciera vería si se podía colar en la cama de Jane o si no en la de Steve, porque era un hecho que ella sola no podría reconciliar el sueño por un buen tiempo.
Thor salió de la sala del trono en cierto modo aliviado. La reprimenda del Padre de Todo no había sido tan severa como imaginaba. Se le había permitido regresar a Midgard para ayudar con la reconstrucción de las ciudades, mas una vez terminada esa labor, tendría prohibido volver por tiempo indefinido. Jane no tomaría con alegría la noticia, al igual que él, sin embargo valía la pena el sacrificio. Gracias a Heimdall, sabían que Loki estaba escondido en los territorios de Hela. Los antiguos pactos de no intervención hechos con la reina de Hel y Niffleheim obstaculizaban cualquier intento de encarcelamiento o de recuperación del Tesseract, lo cual significaba que tanto el Dios del Engaño como el Cubo Cósmico se encontraban fuera del alcance de Asgard por ahora.
El sonido de una respiración causó que el Dios del Trueno girara su cabeza a la izquierda. Recargada en una de las columnas con los brazos cruzados una hermosa mujer lo observaba. Era alta, de piel blanca y cabello rubio y largo, sujeto en una cola de caballo baja. Iba ataviada con un vestido negro que ostentaba un pronunciado escote en "V" y acentuaba a la perfección cada una de sus curvas. Sus verdes ojos lanzaban dagas al futuro rey de Asgard y su boca estaba fruncida, al igual que su ceño.
- Lady Angerboda – saludó Thor con el tono más respetuoso que pudo. La mujer jamás había sido de su agrado y era un sentimiento mutuo.
- Su majestad – devolvió el saludo, inclinando levemente su cabeza – Escuché las nuevas. Loki huyó.
- Así es – asintió Thor.
- Me parece una injusticia, tomando en cuenta los crímenes que ha cometido – opinó la mujer destilando veneno – Debería estar encerrado en la cárcel que el Padre de Todo diseñó para él.
- Es evidente que tenemos diferente opinión en el asunto – apuntó Thor.
- Es cuestión de tiempo para que eso cambie – aseveró Angerboda enderezándose – Pronto usted también se dará cuenta de que su hermano es un monstruo y que el destino de todo monstruo es pagar por su horrenda existencia con su propio sufrimiento.
- No si puedo evitarlo – puntualizó Thor con los ojos entrecerrados y en tono amenazador. Angerboda sonrió con crueldad.
- Nadie escapa de su destino, su majestad, ni siquiera el Dios del Engaño – declaró Angerboda – Si me disculpa, debo retirarme - Hizo una pequeña reverencia y se alejó del lugar caminando con lentitud.
Thor la siguió con la mirada, sintiéndose extrañamente inquieto.
- Nadie escapa de su destino – repitió una dulce voz detrás de él. Thor se dio la media vuelta, topándose de frente con su madre. La tristeza surcaba la faz de la reina de Asgard.
- Madre, no haga caso a las palabras de esa mujer – pidió Thor acercándose a Frigga.
- Es una verdad universal, hijo – expresó Frigga, un delicada sonrisa adornando sus labios - ¿Cuándo te marchas de nuevo?
- Ahora mismo, mis compañeros requieren de mi asistencia – respondió Thor. Frigga rodeó con sus brazos al Dios del Trueno.
- Mándale mis saludos a Jane – pidió Frigga – y a Darcy.
- Por su puesto – asintió el hombre. Agachó su cabeza y plantó un dulce beso en la frente de su madre – Nos vemos, madre.
Le dedicó una última sonrisa y se encaminó al observatorio. No llevaba mucho tramo recorrido cuando se percató de algo. Se detuvo y giró en busca de la reina de Asgard, mas la mujer ya no se encontraba a la vista. Thor frunció el entrecejo confundido, continuando con su camino.
Era una costumbre que la mujer le mandara saludos y sus mejores deseos a Jane, ya que, aún sin conocerla, había dejado en claro en varias ocasiones que la consideraba parte de la familia. Lo extraño residía en su petición de extender los saludos a Darcy. Era un hecho que la mujer conocía el nombre de Darcy, mas nunca le había enviado saludos directamente a ella. Thor negó con la cabeza, olvidando el tema. Después de tantos siglos, el rubio había aprendido que era mejor no cuestionar las acciones de Frigga. La reina de Asgard era un enigma que ni siquiera su propio esposo había sido capaz de descifrar a través de los siglos.
- La conferencia de prensa causó una gran impresión – anunció Pepper entrando al cuarto que compartía con Tony en el cuartel de S.H.I.E.L.D. – Todos los mercados están tomando muy bien la noticia de que los Vengadores ayudaran a reconstruir las ciudades destruidas y las acciones de Stark Industries no se desplomaron como esperaba.
- Ese era el plan – apuntó Tony con su mirada fija en el televisor de pantalla plana incrustado en la pared frente a la cama.
- También ya contacte al contratista para la reconstrucción de la Torre – añadió Pepper sentándose junto a Stark al borde de la cama frente a la pantalla. La mujer frunció el seño ante la imagen en el aparato.
- Requerimos una tercera opción para vivir – indicó Tony bajando su cabeza hacia una tableta electrónica que reposaba en su regazo – Primero la casa en California y ahora el penthouse. Necesitamos algo, no lo sé, con menos posibilidades de ser destruido.
- ¿Qué estamos viendo, Tony? – inquirió Pepper. La imagen en el televisor mostraba la sala del penthouse convertida en ruinas y a Darcy corriendo de un lado al otro frenética.
- Algo muy interesante – respondió Tony adelantando la escena a través de su tableta electrónica – Las cámaras de la Torre siguieron funcionando hasta que Thanos las convirtió en cenizas. Mira esto
Detuvo la imagen justo en el momento en que Thanos aparecía en el sitio. Ambos observaron en silencio como Darcy y el Titán pronunciaban algunas palabras y como el alienígena levantaba su brazo y lanzaba un rayo de energía hacia la muchacha. Justo cuando el ataque iba a dar en el blanco, un haz de luz verde iluminó la sala de estar. Al siguiente segundo, las paredes, piso y techo estaban cubiertas de hielo, al igual que Thanos.
- ¿Qué fue eso? – preguntó Pepper extrañada. Stark detuvo la grabación y la regresó.
- Según mi teoría, se trata del conjuro que Loki huso para congelar a Thanos – aventuró Tony cambiando el punto de vista para poder ver a Darcy de frente. Presionó algunos iconos y la imagen se acercó lo más que pudo a la chica – Ahora, concéntrate en el pecho de Darcy – Pepper volvió su cabeza hacia él con una ceja alzada y cara de pocos amigos - ¡¿Qué?! Lo digo en serio y sin ningún doble sentido.
Pepper negó con la cabeza, cruzando sus brazos y regresando su atención al frente. Tony le dio "play" a la escena y nuevamente el silencio reino en el cuarto. Darcy hablando con el Titán, apuntando a Thanos con su pistola, cerrando los ojos y luego… el haz de luz verde.
- ¿Lo notaste? – inquirió Tony. Pepper movió negativamente la cabeza confundida. Tony retrocedió la imagen una vez más – Fíjate bien.
La grabación se reprodujo esta vez en cámara lenta. Pepper contemplaba impaciente en espera de lo que fuera que Tony quisiera mostrarle. ¿Por qué simplemente no le decía de que se trataba todo eso?
Darcy oprimió el gatillo de la pistola y casi al mismo tiempo una pequeña luz verde comenzó a brillar en el centro de su pecho. Pepper entreabrió la boca mientras el punto se expandía e inundaba toda la toma.
- La luz emergió de Darcy – puntualizó Pepper incrédula - ¿Cómo?
- No exactamente de Darcy – corrigió Stark rebobinando la imagen una vez más y congelándola. Se puso de pie y apuntó con su dedo índice el pecho de Darcy. Pepper entrecerró los ojos para ayudarse a ver. Era un dije, una pequeña piedra color verde colgada al cuello de la joven.
- ¿Qué es eso? – preguntó la mujer.
- No tengo ni la más remota idea – contestó Tony –, pero escucha esto: Loki estaba con nosotros cuando Thanos llegó al penthouse y amenazó a Darcy. Cuando nuestro rojo amigo utilizó la varita del destino, Loki desapreció y nosotros ya no supimos nada más. Ahora, cuando Thanos quiso llevarse a Darcy y la tiró, Cuernitos también estaba con nosotros. Es imposible que haya estado en los dos lugares al mismo tiempo – empezó a caminar por la habitación con la mirada de Pepper sobre él - Bueno, no es imposible porque Loki puede estar en dos lugares a la vez, sin embargo su plan no hubiera funcionado. Dios del Engaño o no, Thanos no le habría creído su "lealtad" de haber notado que no tenía toda su atención – Se detuvo frente a la pelirroja - Así que esta es mi teoría: Loki puso de alguna manera el conjuro en esa joya en el cuello de Darcy. Estuve revisando anteriores videos y Darcy jamás usó ese dije antes, es más, Darcy no usa joyería. Apareció de la nada. En un momento, entra al baño sin él y al salir ya lo tiene puesto. El punto es que la piedra contiene el conjuro para detener a Thanos por tiempo indefinido y debe funcionar como una bomba, una bomba que se acciona ante cierta situación.
- La cual sería… - comenzó Pepper completamente perdida.
- Un rayo dirigiéndose exactamente hacia nuestra amante de las tasers - apuntó Tony con arrogancia – O un intento de secuestro-asesinato, porque nadie sabe exactamente qué pasó por la mente del gran T cuando se llevó a Darcy.
- Protección – comprendió Pepper. Tony unió sus manos con una inmensa sonrisa de triunfo en sus labios.
- Thor habló con Loki antes de que lo dejara huir – continuó Stark – Le preguntó sobre Thanos hecho piedra y él le respondió que "tenía la esperanza de que Thanos fuera lo suficientemente idiota".
- ¿Cómo sabes eso? – inquirió Pepper.
- Me metí al sistema de seguridad de S.H.I.E.L.D., pero ese es otro tema – habló Tony recibiendo una mirada reprobatoria de parte de su novia – Aquí lo importante es el que Thanos fuera lo suficientemente idiota. Sólo piénsalo. La primera vez que intentó lastimar a Darcy se convirtió en Capipaleta 2.0 y la segunda en la representación de un meteorito cayendo a la Tierra. ¿Qué tal si era un conjuro de protección? ¿Qué tal si la primera vez era una advertencia y la segunda un "te lo dije"?
- Todo eso suena muy bien, Tony, pero, ¿por qué Darcy? – preguntó Pepper.
- Porque Loki sabía que Thanos iría tras ella por su relación con Rogers y Thor – expuso Tony – Y también está el video que te mostré. Mató dos pájaros de un tiro. Se deshizo de su verdugo y protegió a su chica al mismo tiempo. El plan perfecto.
- Suponiendo que las cosas realmente ocurrieron de ese modo – expresó Pepper. Stark volvió a la cama al lado de ella - ¿Su chica?
- Dales unos meses, tal vez un año – dijo Tony ofreciéndole un folder a su novia. La presidente de Stark Industries lo tomó entre sus manos y lo abrió.
- ¿Qué es esto? – cuestionó la mujer leyendo lo que parecía ser un contrato.
- El cambio en los porcentajes de la Torre Stark – explicó Tony. Pepper lo volvió a ver sorprendida – El 30%, ni más, ni menos.
- Pensé que sólo lo decías por el momento – admitió Pepper.
- Oh vamos, yo no soy ese tipo de persona – indicó Stark levantándose y caminando a la puerta – Mientras lees las especificaciones, iré a sacarle una firma a cierta muchacha.
Y salió del cuarto con otro folder y su tableta electrónica debajo del brazo. Pepper negó con la cabeza, una ligera sonrisa en sus labios.
Darcy se reía con fuerza y no era la única. Con excepción de Natasha, quien solamente sonreía divertida, todos al rededor de la mesa habían estallado en risas tras escuchar la historia que acababa de relatar Bucky.
- No fue gracioso – opinó Steve sonrojado – No sabía que estaba hablando conmigo.
- Parece que nunca has sido bueno con las chicas, Rogers – se burló Clint.
- Oh, Bucky, podríamos divertirnos mucho intercambiando historias – habló Darcy terminando de reír.
- O haciendo otras cosas – señaló Barnes. La sonrisa traviesa en sus ojos hizo que Darcy arqueará una ceja. Steve le dedicó una mirada aprehensiva a su amigo y abrió la boca para decir algo, mas la inesperada aparición de Tony Stark lo contuvo. El billonario puso un folder sobre la mesa, justo frente a Darcy, lo abrió y le ofreció una pluma a la castaña.
- Señorita Lewis, regáleme su firma aquí – pidió Stark señalando con su dedo una línea punteada al final de la página.
- ¿Para qué? – inquirió Darcy desconfiada.
- Es tu contrato como miembro de Stark Industries en el Departamento de Relaciones Públicas – respondió Tony.
- ¿Contrato? Pero yo no pedí… - comenzó Darcy confundida – Yo voy a regresar… Mis cosas están en Nuevo México.
- ¿Es tú única excusa? ¿Qué tus cosas están en Nuevo México? – cuestionó Tony.
- Eh… Si - pronunció Darcy – Y que ya no tengo apartamento.
- Mandaré a uno de mis empleados por todo – declaró Tony – Y encontré un lindo y pequeño departamento cerca del edificio donde vive Jane. Barato, amueblado y cómodo.
- Pero… - habló Darcy – Yo… - La joven pasó su vista de Tony a Jane y después a Steve. La palabra esperanza estaba escrita en los rostros de sus dos amigos y no quería romper sus ilusiones. Suspiró, alargó su mano y cogió la pluma – Espero que tenga un buen seguro médico, porque, viviendo aquí, presiento que lo necesitaré.
Los días siguientes transcurrieron con gran rapidez y pronto su vida se vio sumida en la normalidad que la caracterizaba antes de que la locura comenzara.
Los Vengadores, los X-Men y los 4 Fantásticos iban y venían de un lado al otro del mundo encargándose de la reconstrucción de las ciudades afectadas, lo cual implicaba que el único medio de comunicación entre ella y Steve era Skype.
Jane vivía en un perpetuo estado de mal humor al que Darcy ya estaba acostumbrada. Había tenido tiempo suficiente para acostumbrarse durante ese dulce año que Thor pasó en Asgard. La astrofísica estaba furiosa y triste por el hecho de que Odín le había prohibido a Thor visitar la Tierra y aún más porque no podía aprovechar el poco tiempo que les quedaba juntos.
Por su parte, ella aún no sabía exactamente si firmar el contrato con Stark Industries había sido una buena idea. Hasta ahora no había podido incorporarse al trabajo considerando los daños que la Torre Stark había sufrido, así que era imposible saber si su trabajo sería mejor que el que tenía en S.H.I.E.L.D. como asistente de Jane. Y, después de los últimos sucesos, Darcy no estaba segura si prefería establecerse en Nueva York y aceptar el inevitable caos que sería su vida o salir huyendo a Santa Fe y disfrutar una monótona y aburrida vida allí. Por suerte, el apartamento conseguido por Stark (presentía que Pepper tenía más que ver con eso que el superhéroe) era increíble. Pequeño, acogedor, amueblado, con dos habitaciones y suficiente espacio para sus libros, películas, discos y videojuegos. Y no era necesario declarar que estaba perdidamente enamorada del televisor de pantalla plasma que era el centro de su sala de estar.
Su vida una vez más era normal y tranquila, sin importar las constantes pesadillas que la despertaban a la mitad de la noche gritando, mas estas no le preocupaban mucho. Lo único que necesitaba hacer era escuchar la música en su nuevo iPod (regalo de Steve, al igual que sus nuevas laptop y taser) y listo. Además estaba segura de que era cuestión de tiempo para que se detuvieran.
Si, su vida era la de antes. Todo era como debía de ser. Sus amigos estaban bien. Ella estaba bien. Todo estaba bien. Y, a pesar de eso, Darcy no podía evitar sentir como si algo le faltara, como si algo estuviera fuera de lugar.
Abrió la puerta que daba a la azotea del edificio en busca de un poco de aire. Caminó hacia el borde y se recargó en el barandal, contemplando las luces de la gigantesca ciudad. Tras un mes del incidente, Nueva York había recuperado su famosa vitalidad velozmente. Posó su taza de té en sus labios y tomó un trago de la caliente bebida.
- Frambuesa con un toque de canela – habló una aterciopelada voz detrás de ella.
Darcy lanzó un grito tan potente que estaba segura de que se oyó en toda la cuadra. Se giró con gran rapidez y sus ojos se abrieron desmesuradamente. Ahí, de pie, recargado en la pared a un lado de la puerta, se encontraba Loki, Dios del Engaño, el Caos y las Travesuras. Una burlona sonrisa adornaba sus labios y ojos.
- ¡¿Pero qué demonios te pasa?! – exclamó Darcy dejando su taza sobre el barandal - ¡Casi me da un paro cardiaco!
- Realmente lo dudo – manifestó Loki.
Darcy abrió y cerró su boca sin poder ser capaz de formular una oración coherente en su cabeza. Loki estaba ahí, frente a ella, después de un mes de haber escapado. Sinceramente, la muchacha no esperaba volver a ver al asgardiano nunca más en su vida. Es más, su cabeza se había encargado casi exitosamente de refundir en la más profunda zona de su mente todo recuerdo que incluyera al Dios del Engaño.
- ¿Qué haces aquí? – cuestionó Darcy confundida - Pensé que estabas escondiéndote.
- No hay gran necesidad de hacerlo, dudo que Odín intente algo considerando que tengo en mi posesión el Tesseract – apuntó Loki irguiéndose – Y en este momento estamos fuera de la vista de Heimdall.
- ¿Qué haces aquí? – repitió la pregunta Darcy, mientras Loki se aproximaba a ella a paso lento.
- ¿Acaso mi presencia te causa algún tipo de incomodidad? – preguntó con cierto tono de superioridad.
- Amigo, creo que hemos superado la etapa de la incomodidad hace mucho tiempo – opinó Darcy cruzándose de brazos – Es sólo que no esperaba volver a verte. ¿Qué ha traído a su majestad ante mi presencia?
- Me agrada como suena "su majestad" en tus labios – señaló Loki.
- No se volverá a repetir – aseguró Darcy sonriendo de lado.
Loki imitó su sonrisa y metió una mano en la solapa de su abrigo, sacando una caja cuadrada y delgada. Acto seguido, se la entregó a Darcy. La muchacha arqueó una ceja confundida, asiendo el empaque entre sus manos. Clavó sus ojos en Loki y este le hizo una seña apara que la abriera. Separó las tapas de la caja, dejando a la vista un hermoso collar. En su centro brillaba lo que parecía ser una esmeralda en forma circular, engarzada en un marco grabado de plata y sujeta a una cadena del mismo material. Darcy entreabrió la boca maravillada.
- ¿Y esto? – inquirió Darcy devolviendo su mirada al dios nórdico.
- Un pequeño pago por tus servicios durante mi estancia en esa ridícula celda – dijo Loki con una perfecta sonrisa en sus labios.
- Es increi… Espera un minuto – frunció el seño Darcy - ¿Servicios? Para tu información no lo hice para recibir una retribución – cerró la caja y se la alargó a Loki – Así que gracias, pero no lo acepto.
El Dios del Engaño posó su mirada sobre la caja y después de nuevo en Darcy.
- Me temo que no recibiré un "no" por respuesta – expresó Loki empujando la caja hacia Darcy – Si no deseas verlo como una retribución, tómalo como un agradecimiento.
- Agradecimiento suena mejor, aunque aún no me satisface – comentó Darcy bajando su brazo con la caja en él – Y hablando de agradecimiento… gracias – Loki arqueó una ceja – Por salvarme la vida… otra vez. Y a Jane. En verdad no sé como podré pagártelo.
- Oh, no te preocupes, Darcy – pronunció Loki – No podía permitir que uno de los pocos ejemplares de esta especie que realmente valen la pena pereciera.
- Eso casi sonó lindo – denotó Darcy recogiendo su taza de té del barandal - ¿Quieres té? Por cierto, que buen olfato tienes; adivinaste el sabor.
- Debo negarme a tu invitación, tengo otros planes para esta noche – manifestó Loki.
- ¿Tratar de conquistar el mundo, Cerebro? – preguntó Darcy divertida tras beber un poco del líquido en su taza – Podría ser tu Pinky… o tal vez no. Soy demasiado linda e inteligente.
- ¿Perdón? – soltó Loki sin comprender.
- La próxima vez veremos "Pinky y Cerebro" – estableció Darcy – Y las dos películas que te faltaron de Star Wars.
- ¿Qué te hace pensar que habrá una próxima vez? – inquirió Loki entretenido con la extraña mortal. Darcy se encogió de hombros.
- Tengo el presentimiento de que no desaparecerás de mi vida tan fácil, ¿o me equivocó? – respondió Darcy.
- Que perspicaz – la felicitó Loki. La joven rodó los ojos.
La voz de Katy Perry resonó en el aire. Darcy introdujo su mano en el bolsillo izquierdo de su chamarra, sacó su celular y vio la pequeña pantalla del aparato. Era una llamada de Jane.
- ¿Me esperas un minuto?, tengo que… - empezó Darcy levantando la cabeza, sin embargo, una vez más se encontraba sola en la azotea. Giró su cabeza a todos lados en busca del asgardiano, sin éxito. Suspiró agotada, oprimió uno de los botones y colocó el auricular en su oreja - ¿Qué pasó, Jane?
Se dirigió al interior del edificio, mientras escuchaba a la astrofísica hablar sobre su segundo tema favorito: Thor. Bajó las escaleras hasta llegar a su piso y recorrió un pequeño corredor que culminaba en la puerta de su apartamento. Empujó la puerta, la cual estaba emparejada, y entró en su hogar sin dejar de escuchar a su amiga y respondiendo con esporádicos "aja" o "si". Dejó su taza de té y la caja sobre la barra que separaba la cocina de la sala y fue hacia el refrigerador en busca de ese envase de helado de chocolate que había comprado el día anterior. Tomó una cuchara de la alacena e hizo el ademán de irse a sentar al sillón, mas sus ojos fueron capturados por la caja que reposaba encima de la barra. Se sentó en uno de los bancos, presionando el botón del altavoz. Abandonó el celular sobre la mesa al igual que el tarro de helado y tomó la caja. La abrió y admiró su contenido por un largo rato, sin olvidarse de responder a las preguntas que Jane le hacía. Agarró la joya entre sus manos, desabrochó el seguro de la cadena y la colgó a su cuello.
Acarició la piedra con las yemas de sus dedos, una diminuta sonrisa en sus labios. Por primera vez en años, estaba completamente segura de que quedarse en Nueva York era la mejor decisión.
Y así termina esta historia. En verdad espero que les haya gustado el capítulo final.
Primero, quiero agradecer a todos aquellos que leyeron, comentaron, pusieron en sus favoritos o en alerta este fic desde el principio y los que se fueron sumando conforme avanzaba. Esta historia es para cada uno de ustedes y quiero que sepan que tienen un lugar muy especial en mi corazón. Jamás pensé que este fic tendría el recibimiento que tuvo y realmente me hace muy feliz haber llamado la atención de tantas personas.
Segundo, esta historia estaba originalmente planeada como un largo, largo fanfic, sin embargo decidí dividirlo en tres partes por las siguientes razones: 1) iban a ser demasiados capítulos; 2) mi experiencia con los fics largos me ha enseñado que eventualmente mi cabeza se hartara de él y me quedaré estancada en algún punto (hay una buena razón por las que tengo dos historias sin terminar desde hace seis años XD). Así que para todos aquellos que preguntaban si escribiría más sobre estos dos la respuesta es si, la historia no termina aquí, es más, se podría decir que esto es sólo el comienzo. No puedo precisar una fecha exacta para cuando empezaré a escribir la continuación, pero creo que para principios del siguiente año sería una buena época.
Tercero, creo que rompí un poco el cannon de los comics en este capítulo y me disculpo por ello. Se supone que Angerboda está muerta, mas la necesito viva. Considérenlo como una licencia poética XD.
Una vez más agradezco a todos por su apoyo y les deseo lo mejor.
Adiós ;)
Pd. ¿Ya vieron el tráiler de Iron Man 3? ¡Es genial!
