Solo tú, la estrella de mi... ups, parece que Miguel Bosé se metió en mi por un segundo :D
Draco no podía estar más agradecido de que Harry se marchara inmediatamente después de terminada la reunión, ni siquiera lo vio pero dejó sus disculpas con Lily que les aseguró a todos que su hijo estaba muy ocupado con los negocios y aunque había querido estar aquí con su esposo en este día, todavía tenía asuntos que atender. En resumen, puras mentiras. De alguna manera logró evitar a Ron, clamando un dolor de cabeza que de verdad sentía y se refugió en su antiguo cuarto, buscando un momento de paz.
¿Por qué demonios Potter lo había besado? El bastardo había estado molesto, furioso, Draco había pensado por un segundo que de verdad lo golpeara y casi, casi lo deseó solo para poder demostrarle al mundo lo malvado que es en verdad y arruinarle la vida. Pero no, por supuesto que no hizo nada tan simple como un golpe. En vez de eso lo besó e hizo a Draco salir corriendo como un colegial aterrado. Maldito. Y encima no tenía nada con que acusar al malnacido, no podía ir y decir "Mi esposo es un bastardo, acaba de besarme sin pedir permiso y yo, muy contrariado, le correspondí" era totalmente estúpido y estaba enojado consigo, con su boca, con sus manos, con su cuerpo y con el maldito de Potter.
-¿Draco?-el rubio alzó la mirada mientras Severus entraba en el cuarto, parte de él deseaba pedir espacio y privacidad pero también eran muy pocas las veces que podía ver a su padrino, no quería desperdiciar tiempo sin su compañía.
-¿Todos se fueron?-preguntó el rubio mientras se sentaba en la cama, el mayor asintió, sentándose en una silla cercana.
-Una vez Potter se marchó y tú diste tus excusas, decidieron que era un buen momento para marcharse. Lily está por ahí todavía, creo.
-Lo siento, debe ser raro para ti estar con ella aquí-Draco sabía todo sobre el amor que había tenido su padrino hacia su ahora suegra desde que fue un año hasta sus años adolescentes, tal vez un poco más después; Lucius le había contado de ello hace dos años, si es que recordaba bien, cuando había preguntado porque Severus nunca parecía haber tenido una relación con nadie que fuera más allá de lo amical.
-No tan difícil, en estos tiempos-admitió Severus, alzando una ceja en su dirección-Lucius nunca fue bueno guardando secretos.
-No conmigo, no-dijo el rubio con una pequeña sonrisa luego suspiró-Lo extraño. Estos días fueron... difíciles, por decir algo.
-Es natural-respondió Severus, voz raramente suave aunque su expresión se mantuvo igual de estoica-Pero debe consolarte el saber que tu padre te amaba y que solo quería lo mejor para ti. Debo admitir, con mucha renuencia que tal vez Narcissa tenía razón. Parece que tu matrimonio está yendo bien-El hombre estudió a su ahijado intensamente, viendo el pequeño tono rosado en su rostro y la mirada desviada, su mente perdida en algo.
-Sí, bueno, Harry a veces puede ser pesado pero es un buen esposo-mintió el rubio, el bastardo era basura para él pero no quería que su padrino se preocupara más de la cuenta. El mohín en los labios del rubio le dijo a Severus que no sacaría nada más de él, siempre había sido muy cabezota y le gustaba guardarse sus problemas, en eso se parecía mucho a su padre.
-Mientras seas feliz, todo está bien-suspiró Severus finalmente y se levantó-¿Salimos?
Draco asintió, feliz de que haya dejado las preguntas por ahora y lo siguió para que pudieran todos irse a casa, había sido un día muy largo y no podía estar más contento de poder ponerle un fin.
-Mi hermano está molesto.
Harry giró y sonrió a la imagen de Ginny caminando por la sala de la casa de campo en su bata de noche, Molly probablemente seguía durmiendo lo cuál le daba unos preciosos minutos de privacidad que ellos tanto querían. Esperó hasta que la pelirroja llegó hasta él y envolvió sus brazos alrededor de su delgada figura, dejando un suave beso en su cabeza mientras ella escondía su rostro en su cuello.
-Ron está molesto y tú de nuevo estás despierto antes que salga el sol ¿Pasó algo malo?
El moreno no quería hablar de eso, no realmente y especialmente no con ella. Desde la reunión de aniversario, ya casi una semana atrás, Harry no podía dormir tranquilo, más que nada porque no podía dejar de preguntarse una y otra vez que demonios le había pasado para poder besar al rubio. No había conexión lógica, él había estado molesto, el niño encima lo había golpeado y su respuesta fue... besarlo. Su mente era un caos y no quería que Ginny se preocupara por lo que había intentado actuar de los más normal. De hecho, estaba sorprendido que Ron no haya dicho nada al respecto cuando la llamaba -creyendo que su hermana estaba visitando un doctor fuera de la ciudad, más que de vacaciones con Harry- pero también sabía que no importa cuán molesto pueda estar el pelirrojo, no querría causarle un disgusto a su hermana.
-Cosas de trabajo, Gin. Ya sabes que las peleas entre nosotros no duran-aseguró Harry, sin sentirse culpable por mentir porque solo intentaba cuidar de ella.
-¿Seguro? No había escuchado a Ron tan molesto antes.
Lo cuál solo significaba que el mocoso probablemente estaba ignorándolo o algo parecido. No sabía si tener esa información ayudaba o no. El rubio había estado furioso, más que enojado y si se hubiera salido con la suya, hubieran habido más bofetadas pero también era un niño, había estado igual de sorprendido que el moreno por lo que debía de haber evitado contacto con cualquiera mientras siguiera la confusión. Era tan predecible. Apenas dejaba de ser un adolescente, honestamente. Draco tenía 18, a veces a Harry le sorprendía lo joven que podía llegar a ser su esposo. También empezaba a encontrar más y más sospechoso el comportamiento de su amigo, lucía demasiado... posesivo de Draco, como si tuviera algún derecho y Harry estaba comenzando a preguntarse si no había algo más entre ellos dos. Si su amigo realmente se había atrevido a dar ese paso.
-Harry-saliendo de sus pensamientos, el moreno notó por su tono de voz que no era la primera vez que Ginny lo había llamado y forzó una sonrisa tranquilizadora en su rostro.
-Solo son negocios, Gin, ya sabes como es. Te apuesto lo que quieras que cuando regrese, Ron y yo volveremos a ser los de siempre-le dio otro beso en la cabeza, su mano moviéndose de arriba a bajo de forma calmante-Ahora ¿Por qué no te alistas? Mañana no estaremos yendo y deberíamos de disfrutar de la isla todo lo que podamos. Vamos a desayunar ¿si?
La pelirroja lo observó por unos segundos, sus ojos castaños intentando encontrar algún rastro de algo pero no vio nada así que solo asintió, sonriendo suavemente mientras se inclinaba hacia arriba para besar su mejilla, moviéndose fuera de sus brazos para ir a su cuarto a cambiarse. Ya interrogaría a Ron cuando llegara a casa.
El rubio debió de esperarlo, honestamente, Ron no iba a tolerar que se escapara sin razón alguna por mucho tiempo. No es que Draco haya querido huirle, en serio, es solo que el pelirrojo tenía ese horrible hábito de poder leer las mentiras en su cara y francamente no quería tener que enfrentarlo al respecto. En su interior, Draco sabía que no tenía que darle explicaciones de ningún tipo, estaba implícito que lo que sea que tuviera que ver con su matrimonio, no iba a ser discutido con él, eso era entre Harry y él pero las aguas eran oscuras en este aspecto. Tenía que ver con su matrimonio, sí, pero también había habido contacto físico, lo cuál nunca fue contemplado y lo hacía sentir culpable, como si lo hubiera engañado aunque el beso había sido forzado en él.
"Sí, claro, Draco, sigue repitiéndolo. Tal vez te lo acabes creyendo" pensó el rubio mientras detenía su carro a lado del de Ron, en el parking del sótano de la universidad.
Una novedad -de las buenas- era que sus clases habían empezado mientras Harry estaba fuera y le habían permitido distraerse de todo el enredo en su mente. Ron sabía esto, por supuesto, porque aparentemente se había vuelto confidente de Pansy quién al no saber nada de lo que pasó, muy fácil le pasó la información. A veces no podía evitar maldecir lo cotilla que era su amiga. Suspirando, apagó el carro y se bajó, cerrando la puerta detrás suyo mientras observaba a Ron.
-Así que si vives. Empezaba a dudarlo, con eso de que no contestas mis llamadas-las palabras del pelirrojo sonaban tranquilas y Draco lo admiraba, él hubiera estado haciendo todo un berrinche si él le hubiera hecho lo mismo, el rubio todavía tenías sus ratos de niño después de todo.
-Sí, lo sé...-suspiró, sintiéndose un poco cohibido. Por primera vez, sintió la diferencia de edad entre ellos; mientras que el pelirrojo era capaz de mantener el control de sus emociones, Draco estaba desesperado para aparentar calma.-Las cosas han sido un poco... difíciles después del aniversario. Creo que solo necesitaba tiempo para pensar-lo cuál era totalmente verdad pero no tenía nada que ver con su padre. Todo era culpa del maldito Potter, le daba ganas de haberle tirado una bofetada más fuerte ese día, por idiota.
-¿Te encuentras bien?-Genial, ahora Ron estaba preocupado. El pelirrojo descansó sus manos en su cintura y Draco se encontró inclinándose hacia adelante, cerrando la distancia entre ellos y apoyó su cabeza en su hombro mientras Ron terminó de enlazar sus brazos alrededor de él, abrazándolo contra su pecho suavemente.
-Estoy bien. Ahora sí-murmuró contra su hombro. Tenía que dejarse de tonterías, pensar y repensar en lo que Potter había hecho no lo iba a ayudar en nada. Había sido una cosa del momento para ambos, sus cerebros haciendo cortocircuito o una manera más de pelear, quién sabe. El punto que ya no iba a romperse la cabeza con eso, estaba harto de Potter. Ya tenía lo suficiente con vivir con él, no tenía que tenerlo en su mente todo el tiempo tampoco.
-Bien-Draco adoraba que Ron no lo cuestionaba, si Draco decía que estaba bien, entonces lo tomaba, incluso cuando fuera obvio que no lo estaba. No presionaba, él esperaba y contaba con que el rubio fuera sincero que él cuando estuviera listo.
-Te juro que no había necesidad de venir a chequearme, ya iba a empezar a contestar llamadas-dijo Draco juguetonamente, queriendo que ambos dejaran de lado todo lo de su padre y el aniversario atrás, era mucho mejor que seguir pensando en ello.
-No sé... prefiero esto de chequear tu pulso por mí mismo-respondió Ron con una sonrisa torcida, su mano deslizándose por el brazo de Draco hasta llegar a su muñeca, dedos rozando por donde está su pulso mientras el pelirrojo se inclinaba cerca, labios haciendo un camino de su mejilla, por su quijada hacia el hueco de cuello para también sentir su pulso de esa manera. El rubio no pudo evitar reaccionar, honestamente, su cabeza moviéndose hacia atrás casi sin que se diera cuenta.
-¿Y cuál es el veredicto, doctor?-Draco podía sentir su respiración volviéndose pesada, su cuerpo apretándose contra el de Ron.
-Uhm... sí, yo diría que sí estás vivo-el pelirrojo soltó su muñeca en favor de envolver ambos brazos alrededor de la cintura del rubio, labios volviendo a hacer su camino hacia arriba hasta que llegó a su boca y pudo besarlo profundamente. Ron solía ser más cariñoso, solía adorar la manera en la que Draco solo se rendía ante él sin pelea pero esta vez fue un poco más rudo, él demandaba respuesta y la iba a obtener. El rubio gimió contra sus labios mientras peleaba contra su boca, los besos volviéndose ligeramente frenéticos hasta que Ron se separó abruptamente y el chico soltó un quejido porque no quería detenerse.-Estamos en un parking... creo que no es un lugar estupendo para hacer esto-se atrevió a reírse el hombre, divertido por la obvia protesta del rubio aún cuando seguía mirándolo con deseo.
-Eres un provocador-refunfuñó Draco, respirando profundamente para sacar la excitación que Ron le había provocado.
-Termina tus clases y tal vez yo termine lo que empecé-dijo el pelirrojo jugetonamente, haciendo al rubio girar los ojos aunque una pequeña sonrisa ya se mostraba en su rostro.
Estuvieron un rato más juntos, disfrutando de esos raros momentos en los que podían actuar cariñosos sin temor a ser reconocidos, la universidad estaba lo suficiente lejos y fuera del círculo regular de ambos que no corrían mucho riesgo, especialmente en el relativamente vacío parking. Para cuando Ron se fue, Draco estaba más relajado de lo que había estado en toda la semana, una ligera en sus labios mientras se dirigía a la cafetería para coger algo rápido de comer antes de su siguiente clase. Su celular sonó cuando se estaba sentado y frunció un poco el ceño mientras lo sacaba. Parpadeó cuando vio que era el número de Harry y se preguntó que es lo que querría.
-Dime-respondió secamente, el celular contra su oído.
-Que manera tan cortés de contestar-dijo Harry con sorna y el rubio rodó los ojos.
-Oh, lo siento. ¿Sí, querido esposo mío, qué es lo que deseas?-dijo entonces con voz falsamente dulce que derrochaba sarcasmo.
-Muy gracioso-respondió Harry con un arrastrar de palabras-Ya llegué de mi viaje y solo quería avisarte que esta noche tenemos una gala. De los Longbottom, sí recuerdas ¿no?
Draco hizo un puchero porque a él no le caía nada bien Neville Longbottom. Habían estado en la misma clase y aunque se había contenido para no ser directamente grosero con el chico, podía ser a veces tan torpe que al rubio le costaba estar parado a su costado sin un escudo de por medio. Lo peor de todo era que por ser educado, el otro creía que eran amigos o algo así. Como si fuera posible.
-Sí, sí. Recuerdo. ¿A qué hora se supone que debo estar listo?
-8 pm. Pasaré del trabajo por ti y luego vamos. Intenta que mi madre no esté alrededor o querrá que me comporte como esposo cariñoso-había un poco de burla en su voz y Draco rodó los ojos de nuevo, empujando hacia abajo una sonrisa.
-Eso solo me da ganas de traerla, solo para fastidiarte-respondió el rubio con una sonrisa ladeada.
-Ten en cuenta que mi sufrimiento es el tuyo. Mientras ella más quiera que finja, más tendrás que fingir tú que te gusta-tarareó Harry, bastante complacido consigo mismo por su respuesta.
-Todo lo arruinas-gruño el rubio-Hasta esta noche, esposo-Draco colgó sin esperar respuesta. Dejó su celular a su lado y le hizo un puchero a su comida antes de decidir que ya no tenía nada de hambre y se marchó a sus clases.
-Toc, toc.
Ron alzó la vista y sonrió ampliamente cuando vio a su hermana en la puerta, invitándola a entrar con la mano y dándole el encuentro a mitad de camino para abrazarla fuertemente.
-Te ves estupenda-dijo mientras se movía un paso atrás, sus manos en sus hombros y sus ojos examinando todos los cambios en ella.
-Gracias, el doctor dijo que me hizo muy bien el cambio de aire-dijo la pelirroja con felicidad, siguiendo a su hermano hacia el sillón y sentándose a su lado, dándole una sonrisa agradecida a la secretaria que le trajo su té. Todos la engreían mucho por aquí, no solo por ser la hermana pequeña de Ron sino el eterno amor de Harry, ella ya iba escuchando a varias diciendo la pena que era que el moreno se haya casado con otro. Siempre la hacía querer sonreír, si tan solo supieran como era todo en realidad.
-Y, cuéntame ¿En qué travesuras te metiste por el campo?-preguntó Ron de buen humor, cogiendo su propia taza de té, poniendo azúcar para ambos y removiendo el líquido con su cuchara.
-Como si mamá me hubiera dejado meterme en alguna travesura-resopló Ginny, dándole una mirada incrédula a lo que Ron solo se encogió de hombros.
-Somos un poco sobreprotectores ¿qué podemos hacer?-dijo con una sonrisa inocente mientras ella solo podía sacudir la cabeza con indulgencia. Después de tomar un pequeño sorbo, cuadró los hombros y decidió sacar el tema que realmente la había traído.
-Sé que estás molesto con Harry-dijo ella cautelosamente, observando a su hermano cuidadosamente mientras éste se detenía con la taza a unos centímetros de su boca, sus cejas arqueadas en una pregunta muda pero sus ojos no mostraban ninguna expresión-Antes de que saques tus propias conclusiones, no, no fue Harry quién me lo dijo. Fue mamá. Dice que has estado mascullando sobre algo con Harry sin dar verdadero detalle igual que un niño. Sus palabras, no las mías-añadió rápidamente.
-Ustedes dos son muy metiches-murmuró el pelirrojo, sacudiendo la cabeza-Es solo trabajo, Ginny.
-Mamá dice que eso mismo le dijiste pero te conozco, Ron. Es obvio que no es trabajo ¿Acaso tú y Harry discutieron por algo más?-preguntó con preocupación.
-Ginny-protestó Ron, levantándose con todo y taza, tratando de alejarse del escrutinio de su hermana.
-No, quiero saber-exigió ella, dejando su taza en la mesa para poder levantarse-Ustedes dos son mejores amigos, esté yo en el medio o no. Nunca te he visto estar tantos días molesto con él y creo que Harry sabe lo que pasa pero ninguno de los dos quiere decirme la verdad.
-¿No que lo habías escuchado de mamá?-preguntó Ron con los ojos entrecerrados y ella rodó los suyos.
-Sabes muy bien que también hablo con Harry y puedo notar cuando me miente-la pelirroja decidió cambiar de estrategia, su voz más suave esta vez-Ron... no me gusta que anden peleados. Si soy yo el problema...-no terminó la frase, mordiéndose el labio inferior, cada vez más preocupada pero su hermano rápidamente sacudió la cabeza.
-No eres tú, Gin, en serio-dando un largo suspiro porque sabía que su hermana no se iría de ahí sin ninguna respuesta, finalmente decidió contestarle, aunque no toda la verdad, claro-Es sobre su esposo. Cosas que pasaron el día del funeral que yo no consideré muy bueno.
-¿Cosas como qué?-preguntó ella frunciendo el ceño, eso no se lo había visto venir.
-Estaba preocupado por ti. Actuó demasiado bien para mi gusto y se enojó cuando lo confronté al respecto. Pero igual, yo solo pensaba en ti y en tu bienestar. No creo que debió ofenderse tanto-Ron intentó resumir lo que había pasado, lo que la gente incluso podría haber visto y deducido cuando la verdad era totalmente otra.
-Ron...-El pelirrojo odiaba que ella tuviera la misma habilidad que su madre de decir su nombre como si fuera una oración completa, una llamada de atención-Yo estoy muy bien. No desconfío de los sentimientos de Harry y tampoco deberías hacerlo tú.
-Solo quiero cuidar de ti-repitió Ron como su defensa y Ginny se rió, ahora mucho más aliviada de lo que estaba antes.
-Lo sé, lo sé-ella palmeó su hombro, dándole un suave apretón-Pero deja de preocuparte tanto. Harry solo actuó de la mejor manera que pudo en lo que ya era una mala situación, no hay necesidad de sacarle diferentes conclusiones-Ginny tomó su taza y terminó su té, volviendo a colocarlo en la mesa-Necesitas relajarte, hermanito, a este paso tendrás canas antes de llegar a los treinta-bromeó la chica y Ron le sonrió, incapaz de enojarse con ella.
-¿Señor Potter?, llegó esto para usted.
Harry alzó la vista de su laptop y asintió con la cabeza, dándole una breve sonrisa mientras se fijaba curiosamente en el paquete en sus manos. Era delgado y de peso ligero, pensó que eran papeles pero se sentía un poco más duro a su toque, además que solo tenía su nombre puesto, no datos de quién se lo había enviado. Dejando de lado su trabajo, cogió el abre cartas y rápidamente cortó la parte superior, dejando el objeto a un lado y sacando el contenido. Una hoja estaba al inicio, con solo la frase "Pensé que debías saberlo". Frunciendo el ceño, el moreno dejó el papel a un lado para fijarse en el contenido y retuvo el aliento, sus ojos abriéndose de par en par.
En sus manos tenía una foto que mostraba a Ron en lo que claramente era la biblioteca de la Mansión Potter y entre sus brazos estaba nada más y nada menos que esposito, Draco. Harry sentía que se había paralizado, sus ojos recorriendo la imagen como si no pudiera entenderla, desde sus sonrisas relajadas, las manos confiadas del pelirrojo posadas en la delgada cintura, el gesto tierno de las manos de Draco en los hombros del pelirrojo, la manera íntima en la que sus cabezas estaban juntas. La foto era reveladora, obviamente no era solo amigos cercanos, nadie podía confundir la cercanía entre ellos.
La siguiente foto era aún peor, porque en esa se estaban besando.
Harry se perdió observando los ojos de ambos cerrados, las cabezas ladeadas, el toque de sus labios -cerrados, por ahora. Repentinamente molesto, empezó a pasar las fotos rápidamente, casi sudando con el esfuerzo que hacía por no apretarlas cada vez que las pasaba, sus dientes apretados mientras observaba. No eran fotos de solo su casa, era también la mansión Malfoy, restaurantes que no le sonaban familiar, fotos en el carro de Ron, donde claramente pensó que no serían observados. Eran al menos treinta fotos, todas comprometedoras de ellos dos y el moreno estaba furioso.
Dejando las fotos en su escritorio con un golpe seco, Harry se levantó y tuvo que hacer un esfuerzo consciente para no salir de su oficina directo a la de Ron y preguntarle que demonios significaba todo esto. Se había atrevido a meterse con su esposo y lo que era peor, habían sido tan descuidados que alguien había tenido todo el tiempo del mundo para hacer una recopilación de fotos y mandársela.
'No, Harry, tranquilo. Piensa con calma' se dijo a sí mismo, respirando profundamente y contando hasta diez unas cinco veces en su cabeza hasta que pudo tranquilizarse y empezar a pensar fríamente. No haría una escena, crearía demasiadas preguntas, en vez de eso, iba a provocarlos a los dos y vería quién se rompería primero bajo la presión. Ciertamente había subestimado a su esposo, la fortuna de los Potter no había sido suficiente, estaba yendo por la de los Weasley también y Harry no lo iba a permitir. Si podía castigar a su amigo en el camino... Mejor.
Draco tenía el presentimiento de que algo andaba mal esta noche. Harry había sido más cortés que lo de costumbre, incluso fuera de la vista de todos, le preguntó al rubio acerca de su día y conversó de cosas sin importancia durante el camino hacia la Mansión Longbottom. El menor estaba ciertamente sorprendido, respondiendo escuetamente por el recelo pero su esposo no parecía ni darse por enterado. Cuando llegaron, le ofreció su brazo y lo guió de esa manera por todo el salón mientras saludaban a conocidos de izquierda a derecha, siempre jugando el papel del matrimonio feliz. En el momento en que vio a Ron, sin embargo, algo pareció cambiar en Harry y pasó de agarrarlo del brazo a abrazar su cintura, haciendo que Draco casi tropiece con el aire de la sorpresa, misma expresión que se podía ver en el pelirrojo.
-¿Qué dem...?-no llegó a terminar su pregunta porque justo Alice Longbottom había aparecido para hablar con ellos y él tuvo que fingir su mejor sonrisa solo para que no se notara lo confundido que realmente estaba.
Después de eso, intentó escapar de su esposo por todos los medios posibles pero el moreno parecía dispuesto a andar pegado como garrapata a su costado y cada vez que el rubio intentó disculparse para "tomar aire", Haryr lo interrumpía y lo dirigía hacia otro grupo de personas, haciéndolo quedarse por cortesía. Finalmente, fue gracias al mismo Neville Longbottom que Draco logró zafarse de él, desesperadamente fingiéndose muy ameno con el chico sobre sus tiempos de escuela y por más que Harry quisiera seguir a su lado -¡cosa más bizarra!- todavía tenía que seguir socializando y no podía llevarse a Draco sin parecer descortés con uno de los hosts de la fiesta. Apenas desapareció de su vista, se disculpó con Neville y salió volando por unos de los balcones.
Por suerte, no le tomó ni cinco minutos a Ron encontrarlo y Draco todo menos se lanzó sobre él, escondiendo su rostro en su pecho y dejando que los brazos protectores lo calmaran de su repentino estado de agitación.
-¿Está todo bien? ¿Qué demonios es lo que estaba haciendo Harry?-preguntó Ron, frunciendo el ceño mientras acariciaba la espalda de Draco de arriba abajo en un gesto reconfortante.
-No tengo la menor idea. ¡Se ha vuelto loco! Desde que llegó a recogerme, ha estado... ¡No sé! Hablándome y me lleva a todos lados con la gente y ¡agarra mi cintura! Te lo digo, se ha vuelto loco, ¡loco!-A pesar de lo inapropiado que era, Ron estaba intentando no reírse de la obvia agitación el rubio. No era gracioso realmente y estaba molesto, en el interior su estómago se revolvía solo de recordar la manera en la que Harry pasó su brazo alrededor de él, manteniéndolo cerca como si fueran una verdadera pareja pero Draco estaba en suficiente pánico por ambos, no había razón para que el pelirrojo entrara en histeria también.
-Algo tiene en mente, eso es obvio pero lo mejor será que luzcamos calmados. Lo que sea que esté intentando lograr, ya sea contigo o conmigo, no podemos andar en pánico-dijo el pelirrojo, intentando calmar al rubio. Harry estaba tramando algo y tenía que ver con él, eso era obvio por la manera en la que había cambiado su agarre en Draco cuando lo vio pero Ron no estaba seguro de lo que significaba ¿acaso seguía molesto por lo del aniversario? ¿tal vez se le había metido la idea de que él quería algo con Draco y lo estaba probando? Habían demasiadas teorías y esta noche tendrían que irse con cuidado.
-Lo intentaré pero si vuelve a poner su mano en mí, tal vez lo muerda-refunfuñó Draco antes de separarse, visiblemente intentado calmarse antes de salir del balcón y volver a unirse a la fiesta y su esposo, que no tardó ni un minuto en volver a pegarse a él.
La siguiente media hora se la pasó de lado en lado, conversando con personas con las que realmente no quería hablar pero tenía que ya que Harry lo había arrastrado hasta ahí y sería de muy mala educación ignorarlos. Cuando ya estaba planeando otro escape, Harry se giró hacia él con un brillo casi peligroso en sus ojos y le ofreció su mano, obviamente invitándolo a bailar -de manera súper pública como para que no se tire para atrás. Draco no había querido tomar su mano, de hecho le había recordado mucho al día de su boda, cuando hubiera preferido que el suelo lo tragara a tomar la mano de Harry Potter y bailar con él pero, igual que entonces, no había manera de resistirse sin llamar la atención de todo el mundo. Empujando lejos la necesidad de hacer un puchero como niño de cinco años, el rubio dejó que su esposo lo guiara hacia el centro de la pista y envolviera su brazo alrededor de su cintura, tomando su mano libre con la suya y empezando a bailar lentamente al ritmo de la música.
Ahora que escuchaba atentamente, a Draco realmente le gustaba esta canción, incluso cuando era un poquito dramática y hacía que algo en su interior se encogiera de tristeza, él lo culpaba en la voz de la cantante, era demasiado expresiva. Incluso cuando era con Potter con quién tenía que bailar, la canción lo relajó y se permitió inclinar la cabeza ligeramente sobre el hombro de Harry, no descansando su peso totalmente sobre él pero lo suficientemente cerca como para sentirlo. Harry ajustó su posición sin esfuerzo, su brazo cerrándose con más firmeza alrededor de él, su mejilla presionada levemente contra el cabello de Draco, dando vueltas lentas con el ritmo, ambos escondidos entre los demás bailarines aunque aún conscientes de que eran observados de rato en rato. Draco se encontró murmurando la letra de la canción muy suavemente, era una canción bonita aunque triste y siempre lo dejaba lleno de melancolía, estarla bailando con Harry no ayudaba realmente.
Por un muy estúpido momento, deseó que su matrimonio fuera verdadero. Que Potter no fuera simplemente un imbécil al que tuviera que tolerar sino que fuera el esposo amoroso que pensó que tendría, que su abrazo fuera sincero, que la intimidad que ambos mostraban hacia el público, fuera también verdadera fuera de vista. Draco nunca pensó que con la muerte de su padre, una vida miserable sería lo que tendría. Sí, aún tenía dinero y comodidades pero ¿a qué precio? ¿Su lealtad, sus sentimientos? Separándose ligeramente, el rubio alzó la cabeza hacia su esposo para poder hablar.
-¿Por qué haces todo esto?-tenía que preguntarle, la duda lo estaba matando.
-¿Hacer qué?-respondió Harry, jugando al inocente.
-Lo sabes muy bien, por semanas hemos actuado de cierta forma y hoy...
-¿Hoy qué?-el moreno alzó una ceja, pensando que esto se estaba poniendo interesante.
-Tú sabes. Estás actuando diferente, más... cercano.
-¿Cercano?-ahora Harry estaba tratando de no reírse de él, el rubio se contuvo de pisarle el pie como pago.
-Andas tocándome todo el tiempo. Como si... como si de verdad fuéramos un matrimonio-lo último lo dijo en un susurro porque nunca sabía quién podía andar escuchando.
-Y eso te molesta-no era una pregunta, sino una afirmación.
-Quiero saber por qué lo haces-dijo Draco con firmeza, ni siquiera notando cuando la canción terminó y otra empezó, ellos seguían meciéndose de lado a lado.
-No creo que tenga nada de malo. Todos esperan que estemos locos por el otro y he oído algunos comentarios de que piensan que tenemos un tenso matrimonio. Simplemente estoy demostrando lo bien que vamos-replicó Harry con simpleza, ya había pensado desde antes en su excusa.
-¿Eso es todo? Gente notando lo que en verdad pasa-él alzó las cejas, incrédulo.
-Estas personas son clientes míos, su impresión de mi es muy importante y que crean que mi matrimonio es perfecto es importante-el moreno se encogió de hombros y lo acercó aún mas, haciendo que sus ojos se ensanchen ligeramente.
-¿Qué piensa Ginevra de esto?-preguntó Draco, solo para molestar pero Harry solo soltó una suave risa.
-Ella sabe que es todo una pantomima. Un engaño. ¿Qué importa lo que haga si sé dónde están puestos mis sentimientos?-dijo el mayor con todo descaro. Esa era básicamente la filosofía de su vida, Ginny era tan frágil y delicada, la dueña de su corazón pero él también era un hombre con necesidades. Así que simplemente las había saciado con alguien más. No era realmente un engaño, no, si no estaba enamorado de otra u otro.
-Que visión tan encantadora-espetó Draco y Harry sonrió de lado, una de sus manos estaba subiendo por su espalda suavemente mientras que la otra había soltado la de Draco y ahora la tenía debajo de la barbilla del rubio, suavemente inclinando su cabeza hacia atrás.
-Funciona para mí-dijo y se acercó aún más. Harry no quería admitirlo pero desde que lo había besado, se había quedado con la ganas de volver a hacerlo, de comprobar si es que había sido tan intenso solo porque habían estado molestos o por algo más.
-No te atrevas-siseó Draco, leyendo las intenciones en rostro.
-Eres mi esposo, tengo todo el derecho-sonrió el moreno.
-No, no lo tienes.
-Sí... yo creo que sí.
Y antes de que el rubio pudiera replicar una vez más, selló sus labios sobre los de él.
Si alguien quiere saber que canción los imaginé bailando, se llama "Through the night" de IU. (Y como a mi me gusta inventar en mi cabeza que todos mis personajes hablan todos los idiomas, digamos que ellos entienden de que va :D)
