Dis: "Los personajes son autoría de Steph Meyer. La historia es producto mío"

Capítulo X

...

Ed.-

...

Me sentía como un animal carnívoro en acecho a su presa. Mi mirada recorría todo lo que podía de ella al tiempo que inclinaba mi rostro como si de un imán se tratara. Ella comenzó a retroceder y dos pasos atrás la hicieron frenar su huída… Fue mi momento y me acerqué aun más a ella, no sin antes deleitarme con su rápido respirar ante mi cercanía… Me olvidé de todo al momento de levantar mi mano y delinear con la yema de mis dedos su rostro, sus labios, su cuello, el canal de sus pechos… Lamí mis labios al recrear la imagen que había visto cuando alimentaba a su hija con esa misma parte de su cuerpo que ahora se encontraba bajo la palma de mi mano…

El errático inspirar y expirar de su pecho hizo que la palma de mi mano rozara el contorno de su ceno. Emitió un suave y bajo "No", pero yo estaba embrujado y no respondía a mi mente, sino a mi tacto y en este momento ansiaba tomar con fuerza la protuberancia que resaltaba allí, tan cerca… Cerré mi mano en puño y desvié mi mirada cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo y más aun, cuando elevé mi mirada y vi el miedo en sus ojos… El rostro de Bella se fue y en su reemplazo se exhibió el de Ángela. Estaba haciendo otra vez lo mismo, nuevamente estaba a punto de volver a cometer el mismo error ¡No, no, no!

- Sal de aquí.- mi voz estaba ronca. Y mi cuerpo había reaccionado a su presencia

- Yo…- titubeó ella y negué con mi cabeza

- Fuera.- rugí

- ¿Qué…qué cree que está haciendo?.- intentó sonar fuerte, pero su voz estaba cargada de temor

- Fue un error.- me voltee y caminé a paso rápido hasta situarme en la ventana

La sentí hacer respiraciones apresuradas, queriendo recuperar la estabilidad; aquella misma que yo precisaba retomar en este mismo instante cuando sentía mi pantalón apretar mi entrepierna dolorosamente ¡Con solo un leve roce tenía una erección del demonio!... Sentí sus pasos rápidos y luego el azote de la puerta al arrancar y no la culpaba, porque estaba por retomar donde había quedado y saciarme hasta cansarme de ella ¡¿Acaso me estaba volviendo loco?

Mi móvil vibró en mi bolsillo y luego de agitar mi cabeza para sacar cualquier tipo de pensamiento, respondí

- ¿Bueno?.- aclaré mi garganta

- Edward, soy Jacob. Te estoy llamando para coordinar mi viaje

- ¿Cuándo llegas? Enviaré a alguien a recogerte

- Estoy viajando mañana. Quiero revisar la evolución de Heidi lo antes posible

- ¿Por qué?.- cuestioné al escuchar su apremio

- Los últimos exámenes que se le realizaron no arrojaron un alentador resultado Edward

- No soy médico, así que háblame claro.- sisee con poca paciencia

- Sus defensas están en nivel mínimo. En palabras claras, creo que es tiempo que… Edward sabíamos que esto pasaría

- Hay medicinas. Hay mil formas de extender el tiempo. Tengo dinero y…

- ¿Cuándo será el día que entiendas que el dinero no puede hacer todo?

- Te equivocas. Y tú como médico estás obligado a encontrar cualquier método, incluso a crearlo con todo lo que te pago para ayudar a Heidi

- Soy su médico, no su esclavo o Dios.- me respondió enfadado

- Un médico mediocre. Lo que me faltaba.- vociferé

- ¿Qué diablos pasa contigo hoy?.- lanzó molesto.- Eres básicamente insoportable la mayoría del tiempo, pero parece que hoy estás haciendo méritos para sobrepasar tu meta

- Haz tu trabajo y solo eso. Te quiero mañana a primera hora aquí.- ordené

- Vete al demonio y agradece que Heidi también es mi amiga; sino te patearía el cráneo

Me colgó una vez se desahogó y tiré el móvil sobre la mesa. Las palabras de Jacob no hacían más que atormentarme más de que estaba hasta ahora… Estaba conciente de que el día final llegaría, pero no me sentía preparado. Estaba el miedo a quedarme solo y con mis demonios al acecho una vez que ella dejara de estar aquí… Era tan dicotómico todo esto sintiendo por un lado que entre ella y yo no quedaba nada y al mismo tiempo viéndome enterrado en vida cuando ya no estuviera a mi lado…o a mi alrededor.

Escuché a lo lejos una fuerte risotada por parte de Heidi y me encaminé hacia la habitación. Mientras avanzaba, podía sentir con más intensidad las risas bastante olvidadas que tenía por parte de mi mujer y me vi sonriendo sin motivo aparente mientras traspasaba la puerta de su cuarto… Liz era la causante de su dicha, y la acompañé cuando pude ver lo que tenía con ese excelente humor a ella. Por lo visto estaban intentando batallar para que ella recibiera la comida colada que le estaban ofreciendo y la pequeña traviesa recibía muy tranquila, pero luego de retenerla unos segundos la escupía haciendo sus gracias.

Dejé escapar una fuerte risotada cuando mostró su lengua y sonrió al ser la primera en verme. Heidi e Isabella notaron mi presencia de inmediato, la última tensando de inmediato sus hombros… Tuve que obligarme a permanecer indiferente para que Heidi no notara nada extraño.

- Mira Edward. No hemos podido hacerla comer.- comentó Heidi mirando a Liz

- Así veo.- murmuré y caminé hasta ubicarme al lado de Bella, que no levantó su mirada

- ¿Por qué no lo intentas tú?.- propuso entusiasmada

- No creo que sea buena idea.- cortó Bella de inmediato

- ¿Por qué no? Puede que Elissa espere a que un galán sea la que la alimente.- bromeó nuevamente

- Veamos si es así.- intercedí antes que Bella volviera a negar

Me acuclillé hasta estar a la altura de Liz casi rozando las rodillas de Isabella. La miré de soslayo, sin embargo, ella corrió su rostro hacia el otro lado como si yo no estuviese allí. Tomé el servicio que estaba en su mano, tocando sin proponérmelo un poco de su piel al tiempo que ella la retiró abruptamente… Me giré hacia la pequeña que me miraba expectante y aun mostrando su pequeña lengua. Reí cuando acerqué la cuchara a sus labios y ella cerró veloz su boca para no recibir más comida…

- Solo una.- intenté sonar convincente y cuando creí que lo había logrado, ella volvió a hacer sus peripecias, solo que esta vez salpicó toda la comida en mi ropa y rostro

- ¡Elissa!.- la regañó Bella, a lo que la pequeña comenzó a hacer un gracioso puchero

- Está bien, no pasa nada.- procuré calmar todo

- Por supuesto que no está bien.- rebatió ella tomando a la niña en brazos

- Creo que tampoco eres del gusto de Elissa, Edward.- se rió Heidi

- Parece que no.- acoté sonriendo. Miré a Bella y al parecer mis palabras parecían tener otro significado para ella al verla sonrojarse

- Iré a cambiar de ropa a mi hija.- se excusó para escabullirse fuera

- ¿Pasa algo?.- me giré ante el cuestionamiento de Heidi

- No ¿Por qué habría de pasar algo?.- entrecerré mis ojos a ella

- Parecía…- comenzó, pero luego negó y cambió de tema.- ¿No tomarás un baño tú? Me parece que Liz te ha dado uno gratis.- rió. Miré mi ropa y efectivamente

- Tal parece.- asentí y me acerqué para despedirme momentáneamente

Bella pasó el resto de la tarde acompañando a Heidi, mientras yo me pasaba las horas pensando en lo que había pasado. No había podido quitarme la sensación de cosquilleo que embargaba mi mano cuando recordaba el lugar que había palpado… Pensaba que ir transcurriendo las horas debería afrontar un enfrentamiento irremediable, pero no había sido así… Mis hipótesis de la supuesta renuncia de Isabella no se habían concretado y me descabezaba buscando las explicaciones para ello ¿Sería solo por su preocupación de Heidi? ¿Ella habría tenido los mismos pensamientos míos? ¿Estaría sintiendo algo por mí…? ¡Absurdo! Eso era lo que estaba pensando, seguramente ella no se había marchado por la seguridad de mi mujer…

Esperé hasta que se dirigiera a su habitación para ir donde Heidi. Estaba recostada con su espalda recargada en la almohada y con su mirada en algún punto totalmente perdida. Me senté a su lado y solo en ese momento se percató de mi presencia. Se acurrucó como pudo en mi hombro y la culpabilidad de todo lo que había estado pensando respecto a Bella me llegó por completo… Ella no se merecía que yo volviera a serle infiel, incluso aunque Isabella fuera el polo opuesto de Ángela y ellas no tuvieran más relación que la profesional… Era un nuevo golpe bajo y tomé en ese momento la decisión de olvidar cualquier propósito conciente o inconciente respecto a ella…

- Edward.- esperó hasta que girara mi cabeza hacia ella.- Quiero…poder hablar con el abogado.- fruncí mi entrecejo ante su petición

- ¿Por qué?.- tragué saliva compulsivamente al rememorar escenarios similares leídos o vistos

- Necesito poder…hablar algunas cosas con él

- ¿Qué cosas?.- seguí hurgando

- Lo siento, pero…quisiera que todo esto sea entre él y yo.- me miró pidiendo que entendiera

- Está bien.- acepté. Era cosa de presionar un poco a ese hombre y como otras veces, soltaría la lengua

- ¿Jacob vendrá mañana?.- quise haber podido evitar ese tema, pero viendo su espera supe que no podría

- Así es. Vendrá a examinarte

- No sé para qué hará tan largo viaje.- suspiró

- Heidi.- amonesté

- Es la verdad Edward… Pero sé que vendrá igual.- encogió sus hombros.- ¿Haz sabido de Ángela?.- volvió a convertir la conversación

- No.- dije simplemente

- Alice me llamó…

- ¿Qué te dijo?.- cuestioné enderezándome nervioso

- Solo que Ángela quería poder visitarme.- me miró esperando mi reacción

- ¡No la quiero aquí!.- rugí y me levanté de un salto.

- Pero…- empezó a protestar ella extrañada por mi alterado rebote

- ¡Ella no va a entrar en mi casa nuevamente!.- espeté no dando lugar a reclamos

- Yo no tengo problema con ello.- susurró

- Es hora de dormir. Que descanses.- me acerqué nuevamente y ella tomó mi mano

- ¿No dormirás aquí?.- sus ojos pedían que asintiera y lo hice

- Está bien.- acepté

Me recosté a su lado y ella se puso frente a mí. En la oscuridad lograba divisar vagamente su silueta, pero pude percibir cuando se cercanía se hizo más evidente. Sus labios rozaron en forma suave los míos y aunque no lograba volver a sentir esa llama que tantas veces había explotado cuando años anteriores realizaba ese movimiento, correspondí su beso subiéndolo más de intensidad cuando ella lo requirió así… Su mano tomó la mía y la puso sobre su pecho… Fui un cerdo al extrañar otra textura, dimensión y calor, pero de igual forma la retuve allí…

- Buenos días.- escuché entre sueños que Heidi pronunciaba

Abrí mis ojos con lentitud al irlos acomodando a la luz proveniente de la ventana. Iba a responder al saludo de la mujer que aun estaba a mi lado, cuando noté que no estábamos solos en la habitación… Isabella apartó la mirada enseguida que se cruzó con la mía y comenzó a preparar las medicinas de Heidi. Me senté en la cama rápidamente, pero un leve toque en mi brazo y la sonrisa pequeña que Heidi me regalaba, me hizo volverme y darle un casto beso en su boca a modo de saludo, viendo de reojo como Bella miraba por intervalos nuestro intercambio

- Buenos días.- la saludé cuando mi mujer me quedó mirando como reprendiéndome por mi falta de tino

- Buenos días.- musitó ella casi inaudiblemente.- ¿Cómo ha amanecido esta mañana?.- le consultó a mi mujer

- Excelente.- musitó ella. Se veía mucho más cansada que otros días y sus labios estaban cada vez más resecos

- Me alegro mucho.- respondió Bella y se quedó de pié algo incómoda.- Debo prepararla para cuando llegue el médico.- le señaló.- ¿Puedo…?.- formuló hacia mí

- Claro.- asentí

Me levanté de la cama y solo cuando estuve de pié camino a mi ropa es que caí en cuenta de mi estupidez. Estaba solamente en unos boxers ajustados sin nada más y tras mío estaban dos mujeres teniendo un espectáculo poco colaborador para la imaginación. Un rubor subió por mi cuello hasta mi rostro y salí pitando de allí sin vestirme…

Bajo el chorro de la ducha las imágenes de la noche anterior se agolparon una tras otra. No habíamos tenido sexo en sí, pero habíamos estado teniendo una sesión de caricias que sin lugar a dudas habían estado cerca de desembocar en ello… No había podido negarme cuando ella me pidió tocarla y menos cuando mi cuerpo había respondido a los estímulos que ella me había provocado… El asunto hasta ahí estaba todo bien, la aberración venía cuando al tocarla en la oscuridad era otra mujer la que estaba siendo receptora de mis caricias.

Puse mi cara de frente al potente chorro de agua cuando mi miembro volvió a cobrar vida al recrear toda la escena que había creado en mi mente al estar con Heidi ¿Por qué mierda Bella había entrado en mi cabeza en ese momento? ¡Joder! ¡Se estaba convirtiendo en mi peor pesadilla!... Mi mano se fue de forma inmediata a mi entrepierna al recordar su cuerpo, sus senos bajo mis manos…

- ¡Señor Cullen!.- gemí cuando oí su voz. No ayudaba en nada

- Voy.- grité. Mi voz totalmente distorsionada y frustrada

Me envolví en una toalla y abrí la puerta que conectaba mi baño con la habitación, cuando la vi de pié mirando a su alrededor. Aclaré mi garganta y ella abrió sus ojos con desmesura cuando me vio tapado solo de la cintura hacia abajo con la pequeña prenda. Quise reírme de su actitud y más cuando su cara pareció arder, sin embargo, me puse a deambular por la habitación en busca de mis prendas

- Yo…el…- sentí un golpe y supuse que había sido ella misma.- ¿A qué hora llegará el doctor?

- Necesito confirmarlo y que Emmett vaya en su búsqueda.- contesté mientras me vestía

- ¿Podría ir a casa un momento?.- me voltee en forma rápida, creyendo sinceramente que este era el momento en donde ella renunciaría

- ¿Por qué?.- inquirí

- Porque…necesito ir.- me miró algo pasmada

- ¿Cuánto tiempo estarás fuera?.- demandé

- Señor Cullen.- inspiró con fuerza.- En primer lugar no creo haber leído en ningún lugar que yo estaba recluida prácticamente aquí y en segundo…- dejó la frase a medias y su rostro volvió a colorearse

- ¿En segundo?.- insté a que hablara

- No voy a renunciar si eso es lo que cree.- habló apresurada.- Si me quedo, es por la salud y el cuidado de su mujer, cosa y concepto que espero usted tenga internalizado, para que lo que ocurrió ayer no se vuelva a repetir

- Yo…- quise disculparme por mi error, pero ¿Era un error? Canalla y todo, no lo sentía de ese modo

- Estaré de vuelta en cuanto Emmett venga en camino con el Doctor.- expresó y salió

- Muchas gracias Emmett.- indiqué cuando llegó a casa con Jacob, Bella y Elissa

- De nada Edward. Tu sabes, los amigos están para los amigos.- sonrió ampliamente, mientras veía como Jacob enarcaba una ceja ante la familiaridad con la que me trataba y bien sabido era que yo no lo permitía a la gente que trabajaba para mí

- Hablaremos de tu pago luego.- le informé

- No hay problema viejo. Incluso podemos salir a tomar algo…no, mejor que no. Puede ser que la señora se le ocurra morirse en el momento menos indicado.- murmuró asustado

- ¡Emmett!.- le regañó Bella y con Liz en sus brazos avanzó hacia él para tomarlo y encaminarlo a la salida.- Adiós.- siseó

- Nos vemos Bellis. Dile adiós a tío Emy, pequeña Liz.- no esperó más y pasó su lengua por toda la pequeña cara de la niña, a lo que ella rió con ganas y estiró su boca hacia el como queriendo hacer lo mismo

- ¿Cuántas…?.- comenzó Bella, cerró sus ojos y lo dejó pasar.- Adiós.- cerró con fuerza.- Lo siento.- dijo apenada sin mirarme directamente.- Emmett, suele no saber seguir reglas

- Lo noté.- parlotee. Jacob sonrió enormemente.- Ve a realizar tu trabajo.- dije molesto por su semblante burlón

- Por supuesto. Los amigos siempre están para los amigos.- repitió las palabras de Emmett y subió seguido por Bella y por mí

Mientras examinaba a Heidi, hacía anotaciones, comparaba diversos exámenes…su rostro cada vez estaba más contrariado; lo que solo significaba una cosa y era que todo esto estaba avanzando a pasos agigantados… Me observó intentando decirme solo con su mirada que nada estaba bien, verbalizándole a Heidi algo distinto, mientras intercambiaba información con Bella de la evolución y cambios en el estado de mi esposa… Liz, que se encontraba apoyada en el sofá comenzó a protestar y sin vacilar me acerqué a tomarla en brazos, haciéndole mimos para que el puchero que se formaba menguara…

Bella se mostraba nerviosa, como tratando de ir en busca de su hija. La miré en forma directa unos minutos, como desafiándola a que fuera, pero suponía que su reticencia a estar cerca de mí hizo que se guardara sus pensamientos y siguiera intercambiando palabras con Jacob… Elissa tomó mis manos y comenzó a jugar con ellas, tratando nuevamente de llevarla a su boca, lo que me hizo sonreír y de pronto ser partícipe de un silencio sepulcral por parte de una voz gruesa que había oído constantemente. Levanté mi vista y en efecto, Jacob me observaba pasmado desde su lugar.

- ¿Todo bien?.- cuestionó Heidi cuando vio el insistente intercambio de señas entre Jacob y yo

- Si…claro que sí.- mintió mi amigo, brindándole su mejor sonrisa

- Me he sentido mucho mejor.- explicó Heidi, no sé si conciente o no de lo que pasaba. Y obviamente mintiendo sobre su salud.

Sabía que ella no estaba bien y menos se sentía como decía, pero también tenía claro que nunca lo reconocería en mi presencia… Momentos como este, era cuando me preguntaba ¿Cómo había sido capaz de estar con otro hombre si parecía que su mundo giraba en torno a mí? ¿Cómo habíamos llegado a esto cuando ella era el aire que respiraba? Eran tantas interrogantes, pero era mayor el temor a saber que yo mismo había sido el culpable de todo, antes de oír una explicación

- ¡Edward!.- Jacob chasqueó los dedos frente a mí.- Estaba dándole las últimas indicaciones a Heidi

- Si, está bien.- me encaminé hacia Bella y le entregué a Liz sin intercambiar mirada con ella

- Heidi, por favor te lo pido; a la menor variación que puedas percibir en tu cuerpo o las reacciones de éste, quiero que se lo comuniques a Isabella cuanto antes

- Me ha quedado claro Jake.- respondió ella rodando sus ojos

- Bien, me retiro y nos veremos la próxima semana.- se acercó y se despidió

Caminamos en silencio a mi despacho. Era ahora donde la realidad se haría presente en forma tangible y también los cuestionamientos de mi amigo sobre mi comportamiento… Jacob dejó su maletín sobre mi escritorio y me miró esperando a que fuera yo quien comenzara a hablar. Exhalé con fuerza y pinché el puente de mi nariz.

- ¿Cómo va todo? Y quiero respuestas concretas, así como también no mediocres.- lancé, alejando el tema de la niña y centrándome en Heidi

- Esperaba a que comenzaras para que tiraras toda tu artillería encima como es costumbre en ti. Así mismo que evadieras temas.- resopló.- El cáncer está avanzando…

- Eso lo sé.- le corté.- Quiero soluciones

- No las hay.- respondió con pesar

- ¡No me des esa respuesta! ¡Te contraté por ser un excelente profesional! ¡¿Acaso te quedó grande tu título?

- ¡No soy oncólogo de especialización!

- ¡¿Y qué mierda haces aquí entonces?.- bramé. Movió su cabeza en forma negativa y se apoyó en el escritorio

- Edward, estoy apoyándote en lo que más puedo. Sabes que me he esforzado por ser un profesional idóneo para cuidar de la salud de tu mujer. Y respondiendo a tu pregunta, estoy aquí porque Heidi no quiso que ningún otro médico estuviera al pendiente de su enfermedad. Me he perfeccionado en todo lo que es conocido en la medicina, esto ya no depende de mí

Hice rechinar mis dientes con rabia. Estaba en lo cierto, pero igualmente esperaba más de él… Yo era un empresario y podía incluso hacer aparecer dinero donde estaba yermo ¿Acaso no se podía esperar lo mismo de otra persona en su área?

- ¿Qué tan mal?.- caminé hasta servirme una copa de Wishky

- Sus defensas están bajas y el cáncer está totalmente expandido… Lo único que podemos hacer, es intentar evitar el que sufra por los dolores que serán cada vez más fuertes

- ¿Cómo hago eso?

- Tú no haces nada. Es Bella, tu padre y yo quien nos encargamos de eso… Hay que suministrarle cada vez dosis más fuertes de drogas

- Lo que se resume en que ella estará cada vez más inconciente.- asintió

- Sabías que este momento pasaría ¿Estás preparado? ¿Estás resuelto?.- balancee mis peso e ignoré hacia donde se dirigía su comentario

- Seguro. Todo en orden.-

- Heidi no está bien Edward…- Jacob suspiró y me observó antes de continuar.- Creo que es tiempo de aclarar tu vida

- No sé a qué te refieres.- mentí y le espeté una mirada que claramente lo demandaba a callar, pero sabiendo como era mi casi único amigo, no se amedrentaba con nada

- ¡Heidi se puede morir y tu seguirás podrido toda tu vida no sabiendo a ciencia cierta qué fue lo que sucedió en el pasado!.- expresó con rabia por mi actitud

- El pasado está enterrado y no quiero oírte decir una sola palabra más.- amenacé

- ¿Vas a dejar que la duda te siga consumiendo?.- mi respiración se aceleró.- Heidi y tu necesitan aclarar las cosas y que ella se vaya en paz ¡Por Dios!

- Basta.- sisee

- Bien, es tu decisión… Pero no quiero que el día de mañana te recrimines por no haber hecho lo que debías

- No pasará tal cosa.- apreté el puente de mi nariz y permanecimos unos minutos en silencio

- ¿Qué tienes con la enfermera de Heidi?.- levanté mi mirada hacia él con sorpresa por el cambio que había llevado la conversación

- Una relación laboral. Ella trabaja y yo cancelo su sueldo.- sonreí al verlo bufar por mi escueta e irónica contestación

- Sabes a lo que me refiero. He visto como la miras y como interactúas con su hija ¿Qué es lo que…?.- su pregunta quedó en nada cuando la puerta de mis despacho se abrió de improviso mostrando un rostro casi desencajado de terror…


Be.-

- ¿Te sientes bien Bella?.- mi vista seguía clavada por donde Edward y Jacob habían salido

- Si, por supuesto que sí.- le sonreí de forma falsa. No podía decirle a ella lo que había pasado

- Te encuentro demasiado pensativa… Sabes que puedes confiar en mí ¿Verdad?.- la miré y estuve a punto de echarme a llorar

- Lo sé.- musité tan bajo que ni yo misma pude escucharme con facilidad

- ¿Ha pasado algo con…Edward?.- mi corazón latió furiosamente cuando lanzó esa pregunta

- ¿C-como?.- titubee sin sabe qué mas decir ¿Acaso ella sabía algo? ¿Lo sospechaba?

- Se que Edward tiene un carácter un poco complicado.- sonrió con pena y yo expulsé todo el aire retenido.- Y vi que los dos intercambiaban miradas como nerviosas ¿Acaso han tenido alguna discusión?

- N-no.- cabecee rápidamente.- Y-yo no estaba pendiente de él tampoco.- agregué y desvié mi mirada a mi hija en mis piernas

- Está bien.- aceptó ella como derrota.

- Debo hacer una llamada y regreso.- anuncié poniéndome en pié y saliendo de la habitación

Caminé a paso rápido por el pasillo que daba a nuestro cuarto. Dejé a mi hija sobre la cama y me acomodé a su lado… Mientras Liz se entretenía con sus juguetes que había dispuesto para ella, dejé correr mi mente a los acontecimientos que aun conseguían sacarme estremecimientos como si los estuviera viviendo ahora mismo. Debía haberme ido en ese mismo instante, haber tomado mis cosas y salir de esta casa para no volver nunca más, pero no podía… Algo más allá del cuidado y atención de Heidi, me reclamaban aquí y ni siquiera quería verbalizarlo, como si todo aquello solo estuviera en mi imaginación y al decirlo en voz alta se fuera a hacer realidad…

Estaba comenzando a esclarecer mis sentimientos, pero tampoco quería saber la magnitud de ellos y mucho menos seguir inculcándolos en mi cabeza ¡Esto debía parar!

El ruido de un auto llegando hizo dejar mis pensamientos de lado. Me levanté con cuidado de observar los movimientos de mi hija, cuando un hombre descendió del auto que aparcaba frente a la entrada principal… Tomé a Liz y bajé con ella en brazos

- Buenas tardes.- saludé, más el hombre miró en todas direcciones como buscando algo

- ¿Dónde está Heidi?.- cuestionó al tiempo que pasaba por mi lado y se internaba en la casa

- Lo siento, pero no puede pasar así.- tomé su brazo y traté de detenerlo

- No te estoy pidiendo autorización. Estoy aquí para ver a Heidi y tú no lo vas a impedir.- rugió zafándose de mi agarre y caminando apresurado a la escaleras

- ¡Espere! ¡No puede pasar así y menos sin identificarse!.- grité corriendo tras de él

- ¿No sabes quien soy?.- increpó de pronto parándose en mitad de la escalera y haciéndome frente. Sus ojos eran acechadores y aferré a mi hija con más fuerza

- No y le…le agradecería que esperara en la sala a que yo llame al Señor Cullen.- me esforcé por sonar decidida

- ¿Señor Cullen?.- inquirió irónico y soltó una risa desdeñosa.- Edward no tiene moral ni para llevar ese apellido.- siseó

- Por favor, le suplico que…- comencé, pero me ignoró

- ¿Eres acaso otra de sus aventuritas?.- me miró de pies a cabeza. Me quedé en shock por su ataque y sin saber que decir.- Por lo visto si, por eso mismo vengo a sacar a Heidi de esta casa ahora mismo.- espetó y siguió caminando

- ¡Deténgase!.- solté cuando salí de mi estupor y seguí caminando a paso rápido tras el

El hombre llegó el segundo nivel y comenzó a abrir y cerrar puertas como un loco buscando aquella en que se encontraba Heidi. Más pronto que tarde dio con ella y aunque traté de impedir su ingreso, su mayor dimensión corporal pudo contra mi hija y yo… En cuanto puso un pié dentro de la habitación, se detuvo abruptamente con sus ojos clavados hacia el lugar donde se encontraba Heidi, y que desde mi posición no alcanzaba a ver…

- ¿Félix? ¿Qué haces aquí?.- avancé cuando oí la voz de asombro de Heidi

¿Félix? No recordaba haber oído ese nombre durante mi estadía en esta casa. Heidi lo observaba con sus ojos comenzando a inundarse en lágrimas y cuando voltee mi vista hacia él, no vi algo muy distinto, con la única diferencia que por el rostro de aquel hombre que me había parecido un arrogante corrían hilos de agua desde sus ojos

- ¿Félix qué haces aquí? ¿C-como supiste donde estaba?.- volvió a cuestionar Heidi

- Á-ángela…- susurró él solamente, demasiado afectado

- N-no puedes, no puedes estar aquí.- Heidi comenzó a removerse intentando levantarse y fui mi momento para intervenir

- Heidi, no puedes ponerte en pié.- me acerqué a ella y la retuve por su hombro, sin embargo ella seguía forcejeando.- ¡Usted salga de aquí!.- le pedí al hombre

- No me pienso ir sin ella.- decretó y avanzó hasta situarse al lado de Heidi quien se quedó inmóvil y lo miró asustada.

- Félix, por favor…- pidió ella con un hilo de voz

- Una vez lo hice, pero dos no mi amor.- mis ojos se abrieron como platos al escucharlo decir aquello.- Edward no se merece ni siquiera tu presencia

- Sal de aquí… Yo lo quise así…- susurraba ella como temiendo levantar su voz

- Heidi vine a buscarte, quiero que estemos juntos.- seguía él y yo continuaba estupefacta.- No sabes lo que ha hecho Edward, él no se merece nada de ti, él…

- Basta.- lo cortó ella.- No quiero saber nada. Y quiero que te vayas de aquí

- Mi amor, no tienes que permanecer aquí… Edward te ha estado mintiendo muchos años…

- ¡Basta!.- gritó esta vez ella y me hizo reaccionar

Tomé e Liz y salí corriendo de la habitación al darme cuenta que ni ella o yo podríamos sacarlo de aquí y más aún, teniendo el presentimiento que ese hombre sabía demasiadas cosas que nadie quería oír… Abrí la puerta del despacho de Edward, encontrándolo con Jacob en una conversación que se detuvo en el mismo momento que me vieron entrar, quizás y muy seguramente con la cara pintada en el terror que todo esto me producía y más cuando él estaba con ella solos en ese cuarto

- ¡Un hombre llamado Félix está aquí!.- solté cuando recuperé el aire

- ¡¿Qué?.- rugió Edward tensando todo su cuerpo a la par con Jacob

- Edward, creo que es necesario que te calmes.- pidió Jacob acercándose a él, quien lo rechazó de un manotazo y caminó en mi dirección a grandes zancadas

- ¡Me calmo una mierda!.- bramó y me hice un lado para que pasara, al verlo tan enfurecido.

Intenté sonreírle a mi hija que me miraba con sus ojos asustados. Jacob salió a la siga de Edward y yo tras él nuevamente. Mi corazón latía furioso y lo hizo más cuando Edward abrió la puerta de una sola patada y gritos resonaron por el lugar… No pasaron ni 5 segundos cuando el mismo hombre que antes estaba con Heidi, salía disparado de la habitación por un Edward que daba miedo mirarlo fijamente… El tipo de puso de pié y se enfrentó a él, quien no vaciló en volver a golpearlo y esta vez estamparlo contra la otra muralla… Jacob se interpuso y dio una tregua a la pelea delante de mis narices, que jamás creí presenciar… Liz comenzó a llorar, llamando la atención de Edward; la mecí para que se calmara pero parecía llorar con más fuerza ¡Era todo caótico! Y la mirada de Edward hacia nuestro lugar no ayudaba en nada

- ¡¿Es otra de tus amantes?.- preguntó con sorna el hombre indicándome despectivamente

- ¡Sal de mi casa!.- volvió a rugir Edward

- ¡¿Te atreviste a meter a otra mujerzuela bajo el mismo techo de tu mujer? ¡¿Eh, Cullen?.- lo desafiaba y yo no sabía que pensar

- Félix, vete ahora.- pidió Jacob

- ¡¿Acaso es mentira lo que digo? ¡¿Sabes la clase de amigo que tuvimos en el pasado? ¡Uno que es capaz de meter a su amante bajo el mismo techo que su mujer! ¡Ese es el amigo que todos creíamos tener!.- bramaba el hombre

- No sabes lo que dices.- terció Jacob intentando empujarlo y sacarlo de allí

- ¡Mira esto! ¡¿No es prueba suficiente? ¡Este imbécil me quito lo que más quería, mientras él se revolcaba con ella! ¡Ese es tu amigo! ¡Niégalo Edward!

Edward lo miró con todo el odio que sus ojos podían profesar, y Jacob observaba las fotos que el hombre le extendía con dolor reflejado en su rostro… De pronto me trajo de vuelta al lugar la silueta de Heidi aparecer por la puerta de su habitación caminando con dificultad y en cuanto me acerqué a ella el hombre reaccionó intentando calmar lo que el mismo había provocado, pero era tarde…incluso para mí…

- Heidi vuelve a la cama.- demandó Edward cuando notó su presencia. Jacob se esforzó por ocultar aquello tan grave que contenía su mano

- No lo haré.- declaró ella y caminó hasta situarse al lado de Jacob.- Dame eso.- él negó y ella continuó con su mano estirada hacia él.- Dame las fotos que tienes ahí y que muestran a Edward con Ángela.- concluyó

Y sentí como si el aire me abandonara por completo… Ella lo había dicho como si fuese el mismo clima de quien hablaba y como si… ¿Ella lo supiera? ¿Ángela? ¿Esa…Ángela…? Miré a Edward, quien debía estár teniendo la mitad de las mismas preguntas que me estaba realizando en su cabeza y en ese momento tuve las mías… Me estaba convirtiendo en un verdugo al posar mis ojos en el esposo de la que era mi paciente, pero peor aun…me estaba comenzando a enamorar del mismísimo demonio…

...

Continuará...


¿El por qué de mi demora? Simple, tengo miles más de cosas que hacer y el tiempo no me ha jugado a favor ¡Lo siento!

Estoy muy clara que mis lectoras merecen respeto, pero de verdad niñas/os que por ser fines de año todo avanza rápido, se multiplica y se complica =/

Espero y sepan comprender, no es mi intención dejarlas así tanto tiempo y menos con las cosas a medias =)

...


Pam3


Cariños y saludos a todas/os los que me leyeron, me comentaron y han tenido la paciencia de esperar por un nuevo capítulo

El Prev estará esperando en mi Blog para ser leído por uds =) Los quiero y las quiero mil

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PADU 2.0 "Recargado" jijiji.. Las extraño mis monas bellas =)