Los personajes de Soul Eater no me pertenecen, ¿lo saben no?

Nuevo capítulo. Al fin, Black Star será quien narré este capítulo. Aunque el siguiente volveremos al Maka. Pov

La verdad es que me puse muy feliz al leer las suposiciones que me dabais, y, he de decir, que algunas de ellas son acertadas y otras, no. Pero no diré cuales son, ya que se rompería el suspense.

¡Muchísimas gracias!Un beso y un abrazo virtual a Monotone. Princess, Delirium Land(intentaré actualizar Dos velas, pero no lo sé u.u), clara, Mary AlbarnxEvans, sky numb, Nikolas Sur, Mumi Evans Elric, anne, Catsuna, anonima676, vale-alice, Kaoru-kun, Mitsuki-Wing, yuki-chan, Cherry Baudelaire, ValeziiTha, AngelDust32165, muchísimas gracias por leer este fic y por animarme a seguir escribiendo.

Disfruten del capítulo ;)

Nota de la autora: ligero Ooc por parte de Black Star. XD Hoy el capítulo es más que nada, explicativo. Contaré y revelaré gran parte del fic -.-, en mi opinión, es la parte aburrida del fic XD

Lean y comenten:


"No hay donde volver, nadie para ayudar. Es casi como si no me conociera a mí mismo, ahora yo tengo que elegir y no sé que hacer..."

Loves me not, T.A.T.U

Interludio

–¿Es aquí, no chaval?–Preguntó el taxista, observándome por el retrovisor del coche.

–Sí, aquí es.

Él asintió y aparcó el coche cerca de uno de los restaurantes chinos de la zona. Una vez paró el motor del coche, le di el dinero y bajé a toda prisa del taxi.

El taxista copió mis movimientos y fue hacia el maletero, para sacar la maleta y la mochila que me había llevado al viaje a Suiza.

Cogí la maleta y me colgué al hombro la mochila, bostecé agotado y me di media vuelta, yendo hacia mi casa.

–Buenas noches, chaval. –Gritó el taxista.

–Si, si, buenas noches. –Dije llevándome una mano a la boca y cerrando los ojos adormilado.

Necesitaba ya o ya irme a la cama, el viaje me había dejado agotado. Y, lo peor, ¡es qué la comida del avión era asquerosa!¡¿Cómo pueden darte cacahuetes para comer?

Deberían demandar a la compañía.

Además, Kid se pasó todo el viaje con un careto...parecía un zombie,-pero no como los zombies del Resident Evil,-aunque, los zombies del videojuego hacen más gracia que Kid.

Suspiré y esperé a que el semáforo se pusiera en rojo, para así cruzar la calle e ir a casa. Habíamos quedado mañana en casa de Kid, para informar al Diablo del incidente con esa bruja y, de paso, decirle que ya habíamos conseguido mi espada.

La espada de Uriel.

Saqué la espada de la funda y la alcé, para poder contemplarla mejor. Fruncí el ceño. Es cierto que la espada era más grande de lo normal y que, a simple vista, se veía poderosa. Pero...¿dónde cuernos está el fuego llameante?¿y la luz angelical?

Gruñí molesto.

"Todo era mentira, maldito Kid. Y maldito sea su padre, que también me engañó. Que timo..."

El semáforo se puso en rojo y varios peatones cruzaron la calle con prisa para ir a un lugar indefinido. Llegué hasta el edificio en el que vivía y miré el cielo: el cielo nocturno de Madrid sin estrellas; nubes negras que amenazaban tormenta y el casual destello de un helicóptero que surcaba los cielos. Miré el balcón de mi casa y vi que había una luz encendida.

Mi madre estaba en casa.

"Y seguramente esté enfadada y se preguntará dónde he estado estos días."Trague saliva. Bueno, no tenía nada que temer, al fin y al cabo, un dios como yo no debe asustarse por cosas así.

Suspiré.¿A quién pretendía engañar?Yo no podría ser un dios nunca. Solo soy un humano.

"–Es muy extraño que acepte humanos como mensajeros de la muerte.–Había dicho Shinigami."

Meneé la cabeza y abrí la puerta del portal, subiendo las escaleras hacia mi casa. Una vez llegué al último piso, saqué las llaves del bolsillo de mi pantalón y abrí la puerta. O eso iba a hacer, ya que,-para mi sorpresa,-la puerta estaba abierta.

¡Ja!Y luego dice mi madre que soy un irresponsable. Mira que dejarse la puerta abierta...

–¡Ya estoy en casa!¡Iré a mi cuarto!¡Mañana puedes regañarme todo lo que quieras, ahora estoy cansado!–Grité, mientras me quitaba las zapatillas y las dejaba en la entrada.

Pero no obtuve respuesta.

Me encogí de hombros y eché un vistazo al salón: la luz de la lámpara estaba encendida y se podía oír la radio. Pero no escuchaba a mi madre reírse por los comentarios "ingeniosos"del locutor de radio.

No le di importancia. Seguramente, estaba enfadada porque llegué tarde y no estaba de humor para reírse. Me dio un escalofrío cuando puse un pie en el primer escalón hacia mi cuarto.

Tirité de frió y mi respiración empezó a convertirse en jadeo.

¿Qué pasaba?Era la misma estúpida sensación que me dio cuando vi el alma de la bruja en las manos de Kid.

"La primera vez que vi una bruja o, al menos, su alma."

Sin pensármelo dos veces, tiré la maleta y la mochila al suelo, agarrando con fuerza la espada. La blandí entre mis manos,-aunque con muchos esfuerzas, ya que pesaba una tonelada,-y subí las escaleras rápidamente hacia mi cuarto.

La puerta de mi habitación estaba entreabierta y por ella entraba una brisa heladora, probablemente de la calla. Abrí poco a poco la puerta y miré mi cuarto: la ventana abierta, los cajones de los armarios abiertos, papeles por el suelo, la cama revuelta, ropa y libros por doquier.

...

Na, todo está perfectamente. Tal y como yo la dejé antes de irme. Sonreí y cerré la puerta de mi habitación, mirando varias veces el pasillo. Caí en la cuenta de que, todas las puertas estaban abiertas, sin excepciones.

Alcé una ceja y suspiré. Me encaminé al cuarto de mi madre, para cerrar la puerta, cuando me resbalé con algo, cayendo al suelo de golpe.

–Ag, maldición...–me quejé, frotándome el trasero, dolorido.

Abrí los ojos alarmado. Había oído como algo se rompía en el piso de abajo, el sonido de un cristal al caerse. También se oían pasos. Me alteré y, a tientas,-ya que el pasillo estaba a oscuras,- busqué la espada, mientras mi mirada seguía fija en las escaleras.

Entonces, la música de In the end de Linkin Park sonó y ahogué un grito. Era mi móvil.

–¿Si?–Dije encendiendo la luz del pasillo, sin levantarme del suelo.

¿Black Star?

–¿Kid?¿Qué narices quieres ahora?–Dije con voz temblorosa.

Kid comenzó a reír al otro lado de la línea.

Solo quería asegurarme de que estabas bien. De que has llegado "sano"y"salvo" a casa, es un procedimiento rutinario.

–Ya, claro. Pues...estoy bien, así que no te preocupes.

Se dejó de escuchar la radio y empezó a escucharse los aullidos y chillidos de algo. O alguien, quien sabe.

Me asusté como nunca.

¿Black Star?¿Qué ha sido eso?–Preguntó Kid.

–¿Y yo que sé?Como no sea Papa Noel, no sé quien puede hacer tanto ruido. –Espetó nervioso, cogiendo la espada temblando.

Kid bufó.

¿Papa Noel?No, Black Star, hablemos en serio, ¿qué está pasando?

Un nuevo golpe y, esta vez, se oyó un gemido.

–¿Mamá?–Pregunté, apartando el móvil de mi oreja.–¿Mamá, qué pasa?

¿Black?Oye, ¿me escuchas?

Fui a levantarme del suelo, cuando noté algo viscoso y caliente que rozaba las palmas de mis manos. Miré para ver que era y grité al verme sentado en un charco de sangre.

¡Me había caído en un charco de sangre!¡Joder!

¡¿Black?¡Contéstame, por dios!¡¿Qué pasa?

Volví a coger el móvil y contesté bruscamente:

–¡No lo sé!¡Hay sangre y mi madre no contesta!

Tranquilízate, Black Star, puede que tu madre se haya ido a trabajar o...

O no.

–Como sea, Kid. Hay alguien en mi casa y hay sangre, y no creo que sea ketchup. Además, aquí huele raro... –Dije olfateando la estancia.

¿Raro? –Kid lo preguntó al principio sin entender, pero después, oí como alguien gruñía y Kid murmuraba algo que no llegué a entender.–¿A qué huele?

–Huele a podrido.

Se más específico.

Gruñí molesto y me rasqué el pelo nervioso.

–Pues huele a mal, Kid, a mierda; como si mi casa se hubiera convertido en el vertedero de la ciudad, ¿suficiente?

Kid se mantuvo callado durante un rato,-que se me hizo eterno,-para después decirme:

Escóndete. Vamos a tu casa ahora mismo.

Y colgó.

Me quedé en el sitio, mirando embobado la pantalla de mi móvil y con los dedos temblándome. La espada se deslizó de mis manos y cayó al charco de sangre, devolviéndome a la realidad.

¿Qué me esconda?¿Y qué hay de mi madre?Me puse histérico; si la había pasado algo...dios, no puedo pensar así. Me volveré loco.

Recogí la espada del suelo y me dispuse a entrar en mi cuarto, a esconderme, cuando escuché los pasos de alguien, subiendo la escalera. Dejé de respirar y me giré lentamente.

Las luces se apagaron y solo se escuchó una respiración entrecortada,-la mía,-y los pasos de la cosa que estaba subiendo. Se escuchó un silbido y luego una especie de lamento, como un quejido lleno de dolor.

Y entonces...las luces se volvieron a encender, dejándome ver a una horrible criatura verdosa, que sujetaba una enorme hacha entre sus manos. Sus ojos rojizos y enfermizos me miraron con hambre. Bien, estupendo, el Grinch*ha venido a por mí.


Capítulo 10:¿Médium?El secreto de la familia Albarn:

La criatura rugió antes de abalanzarse sobre mí, pero conseguí esquivarla a tiempo. Levanté la espada y me protegí de los fuertes golpes que me asestaba con su hacha. Mi espada tembló entre mis manos a cada golpe que el bicho me daba.

Mis pies resbalaban por culpa de la sangre y mi corazón latía con vigor contra mi pecho. Maldición, me sudan las manos, me siento estúpido.

La criatura abrió la boca,-enseñándome sus "perfectos" y "bien cuidados" dientes,-e intentó morderme en brazo. Cosa que no consiguió ya que, salté hacia atrás justo a tiempo. Lo malo es que, no recordaba que detrás mía, estaban las escaleras.

Caí por las escaleras y llegué al piso de abajo, gimiendo de dolor y sujetándome con fuerza la tripa, aguantando así, las punzadas de dolor. Maldije varias veces las escaleras y me encaminé, a gatas, hacia la puerta de mi casa.

Pude escuchar el bramido desgarrador de la criatura, que había saltado las escaleras y se hallaba muy cerca de mí, gruñendo y babeando,-no pienso recoger lo que él ensucie. Arrastraba el hacha por el suelo, provocando un ruido infernal muy parecido al que se hace cuando rallas una pizarra con las uñas.

Grité, pero no me tapé los oídos. Debía arrastrarme hasta la puerta y salir de casa. O sino, sería hombre muerto.

Me levanté como pude y sujeté mi espada, echando una rápida mirada hacia atrás para ver a la criatura. Nada más girarme para verlo, él alzaba de nuevo el hacha y profería un aullido. Cerré los ojos y me cubrí la cara con los brazos, soltando la espada.

Y, entonces, oí como la puerta de mi casa se abría de golpe y alguien siseaba algo que no entendí. Al abrir los ojos, me encontré con la maravillosa imagen de la criatura atravesada, por su pecho, por la guadaña de Soul. Me giré para ver a mi viejo y vi que sus ojos echaban chispas de odio hacia la criatura.

La criatura se echó hacia atrás y se sujetó el pecho con dolor, cayendo de rodillas al suelo. Kid, quien acababa de entrar en la casa, se acercó hasta ella y, de un solo movimiento de su báculo, le atravesó el estómago. Solo pude oír el gemido de dolor que salía de la boca de aquel ser antes de morir.

Después, solo reinó el silencio en mi casa.

Me levanté tambaleante del suelo y, sin poder remediarlo, vomité. Soul me miró y me dio dos palmaditas en la espalda.

–Tranquilo...–Susurró.

Le miré y me limpié la boca con la manga de mi camiseta. Kid subió, sin mirarnos a ninguno de los dos, al piso de arriba.

–Mi madre...–murmuré.–No sé donde está...

Soul no dijo nada, solo entrecerró los ojos y se separó de mí, como si le molestara estar cerca de mí. Maka entró en la casa nerviosa y miró a su alrededor.

–¿Notas algo?–Le preguntó Soul.

Maka cerró los ojos concentrada y se paró en medio de la habitación. Suspiró y negó rápidamente con la cabeza.

No noto nada.–Dijo con voz entrecortada. Parecía nerviosa o preocupada por algo. Me miró e intentó esbozar una sonrisa.–¿Estás bien?

Me encogí de hombros y volví a sentir ganas de vomitar. Me tapé la boca.

–Podríamos decir que estoy bien...–La dije apoyándome en la pared.

¿Podríamos?

–¿Alguna vez te ha perseguido un Hulk rabioso para matarte?

Maka hizo una mueca.

No, nunca me ha pasado algo así.–Dijo con molestia Maka.

Por el rabillo del ojo, pude ver que mi viejo esbozaba una sonrisa burlona.

–Eso a lo que tú llamas Hulk, es más conocido como trasgo.–¿Eso era un trasgo?–O, como dicen algunos, un orco.

Abrí la boca para decir algo, pero Soul alzó la vista,-como si hubiera oído algo,-y se dio la vuelta, yendo al salón de mi casa.

Maka me miró de soslayo y, después, siguió a Soul al salón. Suspiré y, con mucho esfuerzo por mi parte, les seguí hasta el salón. Necesitaba saber que había sido de mi madre. Y ojalá la sangre del piso de arriba no sea suya.

Me estremecí y entré en el salón. Una vez dentro, pude ver como Soul empezaba a registrar de arriba a abajo el salón, seguido por una muy inquieta Maka.

Pude oír varios pasos provenientes del piso de arriba. Seguramente, Kid también estaría registrando las habitaciones. Pero...exactamente, ¿qué estaban buscando?

¿Soul?

Soul ignoró a Maka. Siguió buscando con insistencia, tirando los cojines al suelo y revolviendo los cajones de los armarios del salón. Al final, pareció encontrar algo, debajo de los sofás:

Pereant...–Siseó Soul enfurecido.

Maka y yo intercambiamos una mirada y nos acercamos a Soul, para ver el pequeño objeto que sujetaba. Era una estrella negra, de siete puntas y en cuyo centro había un rubí, que brillaba intensamente.

Maka lo miraba absorta y me pareció oírla escuchar un "que bonito", pero no dijo nada. Soul volvió a maldecir y cerró los ojos. Kid entró en el salón,-sigiloso como una sombra-, y se acercó a nosotros serio.

–¿Has encontrado algo, Soul?–Preguntó.

Soul asintió levemente y le puso, en sus manos, la pequeña estrella. Kid miró a Soul y luego a la estrella. Ahogó un gemido al verla.

¿Qué es?–Preguntó Maka, mirando nerviosa a Kid.

Soul la miró entre asustado y molesto. Kid susurró algo en aquel idioma tan raro.

–Esto es...

–El símbolo de la organización de La Sibila.–Le cortó Kid. Suspiró y nos miró a todos.–Hay que avisar a Shinigami.


El taxi paró en frente de un edificio abandonado. Miré por la ventanilla el edificio y bufé molesto. El edificio estaba deteriorado y sus ventanas,-la mayoría,-estaban rotas, seguramente, por culpa del gran número de vandalismo de la zona. Además, había un cartel en la puerta de entrada en la que ponía: Cerrado.

El taxista miró a Kid,-quien estaba sentado en el asiento del copiloto,-con cierta intranquilidad.

–¿Es aquí?

–Sí, muchísimas gracias.–Kid nos miró a todos.–Bajar e ir entrando.

Soul asintió y bajó del coche, bajo la mirada estupefacta del conductor. Bueno, no todos estamos acostumbrados a ver a un chicos de quince años con una guadaña y una espada en las manos. Maka fue la última en baja, mirando a su alrededor con inseguridad.

–¿Qué hacemos aquí?–Pregunté, alzando la mirada al cielo. Estaba nevando.

–Aquí hemos quedado con Shinigami.–Me contestó Soul, forzando la puerta y entrando al interior del edificio.

Puse los ojos en blanco y le seguí.

–Pero, ¿por qué este sitio?

–Digamos que a Shinigami le gustan los lugares siniestros.–Dijo con una sonrisa maliciosa, mientras señalaba el lugar.

Bien, la noche no podía mejorar: el interior del edificio estaba lleno de pintadas satánicas por todas sus paredes. La oscuridad y el montón de suciedad hacían del edificio un lugar encantadoramente acogedor.

Suspiré y nos acercamos hasta una de las habitaciones. Soul abrió la puerta y pude ver a Shinigami, sentado en un sofá y mirando la nada con una sonrisa en los labios.

–Hola, chicos, ¿qué tal la noche?

Le miré incrédulo. En serio, ¿es necesario hacer esa pregunta?

Soul suspiró y se acomodó en uno de los sofás. Maka flotó hasta ponerse a su lado y yo me quedé de pie. No quería sentarme. Kid entró, con expresión meditabunda y se sentó al lado de su papi.

–Shinigami, es un asunto muy serio. Se trata de la organización de La Sibila.–Comentó Soul.

La expresión de Shinigami no cambió, siguió sonriendo amablemente. Y, eso, pareció molestar a Soul, el cual gruñó y desvió la mirada:

–Han atacado a Black Star y, creemos, que han matado a su...madre.–Titubeó. Le miré horrorizado y sentí como mi respiración se volvía un jadeo. ¿Matado?No, no puede ser.–Hemos encontrado sangre en el piso de arriba y el símbolo de la organización. Además, había un trasgo en la casa, pero no creo que fuera él solo...

–¿Qué quieres decir, Soul?–Preguntó Kid sorprendido.

–Este símbolo solo lo llevan los integrantes de la organización y nadie más.

–Cierto. Pero...¿por qué atacaron a Black Star?

Shinigami empezó a reír, llamando nuestra atención. Tanto Kid como Soul le miraron sin entender.

–¿Cómo que no saben por que le atacaron?–Rió Shinigami.–Es más que obvio, la razón por la que atacaron a mi humano.–Dijo mirándome con una sonrisa.

–¿Y cuál es esa razón, padre?–Inquirió Kid notablemente molesto.

Shinigami sonrió con sorna. Señaló mi espada, la cual emitía un leve destello azul, y, después, nos miró a todos.

–Si este chico fuera un humano normal y corriente, jamás le hubiera aceptado como mi Hermes. –Empezó a explicar Shinigami.–Es más, hubiera ignorado vuestras propuestas y suplicas,–Soul hizo una mueca con la última palabra,-sino hubiera sido porque me di cuenta de lo especial que él es.

¿Especial?–Se aventuró a preguntar Maka.

Shinigami la miró y sonrió.

–Si.–Shinigami nos sonrió a todos.–Miren la espada de Uriel, hace décadas que no brilla así. La última vez que brilló de esa forma, fue en manos del mismo arcángel Uriel.

–Pero los ángeles no existen.–Protesté.

Shinigami volvió a reírse.

–Chico, si existe un Infierno, ¿por qué no iba a existir un cielo con sus ángeles?–Cuestionó Shinigami.

Kid abrió los ojos de par en par y me miró.

–¿No estarás insinuando qué él es...?

–¿Un ángel?Por supuesto. Míralo, su esencia interior rebosa pureza angelical. Aunque...para mi desgracia, es solo un medio-ángel.–Entrecerró los ojos.– Me pregunto, quien sería tu padre...

–¿Por?

–Porque hace ya mucho que el Infierno ganó la batalla contra el Cielo y matamos a todos y cada uno de los ángeles del cielo.–Tanto Maka como yo le miramos con la boca abierta.–Lastima que los matáramos a todos.

–Pero, debe de haber un error...¡joder, yo no puedo ser un ángel!Mis viejos son humanos, ¿entiendes?Es imposible que...

–¿Seguro que son humanos tus padres?Quizás, por eso la organización de La Sibila tiene a tu madre.

–¿Quieres decir que mi madre no está muerta?–Dije aliviado.

–No está muerta, pero puede estarlo dentro de poco, si no dice quien es tu padre y...donde estás tú. Corres peligro.

Soul se levantó del sitio y Kid le imitó.

–Entonces, ellos venían a por Black Star.

–No solo eso. Al ser Black Star un medio-ángel y ,por tanto, un medio-mortal, ellos querían eliminarlo, ya que él conoce demasiadas cosas de nuestro mundo. La organización de La Sibila no permite que los humanos conozcan la existencia de los seres mágicos.

–¿Me pueden explicar qué narices es eso de la organización de La Sibila?

Soul me sonrió.

–La organización de La Sibila es una organización compuesta por las familias de brujas más importantes de Death City,-entre ellas la de Chrona,-y se dedican a formar el caos en Death City.–Explicó Kid.–Ellos están en contra de la reina Kentra, la cual, lleva años desaparecida y nadie sabe donde está. Ellos quieren que el reino de Death City sea de su hermano y de nadie más.

Eso se parece al movimiento carlista*...

Kid asintió y le dedicó una sonrisa a Maka. Shinigami nos observó sin perder su estúpida sonrisa. Estaba de los nervios.

–Serán mejor que se vayan ya. Está amaneciendo y tengo entendido que vosotros dos tienen clases. –Dijo mirándonos a Soul y a mí.

Estaría de broma si yo iba a ir a clase ahora. Estaba agotado y necesitaba dormir. Shinigami, como si hubiera leído mi mente, negó con la cabeza y frunció el ceño.

Deben ir al instituto y fingir que todo va bien. Mientras, Kid y yo iremos a tu casa para revisar; seguramente, hayan mandado a otro trasgo para ver que ha pasado.


El profesor Spirit entregó los exámenes a cada uno, con una sonrisa maliciosa en los labios. Se notaba que le gustaba poner suspensos.

Spirit puse mi examen,-mi maravilloso examen,-encima de la mesa y me sonrió:

–Y como no, Black Star sacó un cero en este examen.–Spirit puso los ojos en blanco y sonrió.–Eso te pasa por faltar una semana entera a clase, ¿dónde has estado?

En Suiza. Pero debería añadir que a mi madre la han secuestrado y yo he descubierto que soy un medio-ángel, ¿le parece buena excusa?

Sonreí.

–Un dios como yo no puede responder a una pregunta tan simple.–Reí.

Spirit frunció el ceño.

–¿Quieres que te ponga una nota inferior a la tuya, Black Star? –Preguntó con una sonrisa Spirit.

–¿Se puede hacer eso?

–¿Quieres que lo hagamos ahora?

–Mejor no.–Le dije molesto.

Spirit asintió y siguió repartiendo exámenes. Oí como alguien bufaba a mi lado y no tuve que girarme para saber quien era.

Justin.

El insufrible y asqueroso de Justin. De todas las personas de mi clase, ¿por qué me tenía que tocar a él de compañero de clase?

Dios, hay cosas que no entiendo en esta vida.

–¿Qué?¿Has vuelto a suspender, Black Star?

–¿Y a ti qué?¡Un dios como yo no revela sus notas a un mortal como tú!¡Nyajaja!

Él esbozó una sonrisa divertida y apoyó su mejilla en su mano, observándome con atención.

–¿Mortal?Ya me gustaría...

Le miré de reojo, pero no dije nada. Él me caí bastante mal y muchas veces me costaba no romperle la cara, por sus comentarios.

Spirit suspiró y se encaminó hacia la pizarra, con expresión molesta en su rostro. Todos mis compañeros se quejaban por las notas.

Antes de que Spirit dijera algo, el timbre sonó y todos nos levantamos de nuestros sitios. Spirit abrió la boca y la cerró bruscamente, refunfuñando.

Justin fue el primero en salir de la clase. Seguro que va a ver a Tsubaki, como si no le viera venir. Suspiré y cogí mi mochila.

Ahora tenía que ir a casa de Kid,-mi nuevo hogar,-para dormir un rato. Estaba demasiado cansado para entrenar hoy. Estaba demasiado cansado para muchas cosas.

Desde que supe que Soul era un brujo, mi vida había cambiado demasiado. Había empeorado. Mi madre había sido secuestrada, una organización de locos querían matarme y, encima, trabajaba para el Diablo.

¿¡Es qué el mundo está loco o qué?

Salí de la clase y me choqué contra Stein, quien tenía el rostro contraído en una mueca de dolor. Me miró y se ajustó las gafas.

–Hay que mirar por donde se va, chico...

–Perdona.–Dije enfadado.

Él no dijo nada, entró en clase y fue hacia Spirit. Me di cuenta de que llevaba algo en sus manos. Un crucifijo, creo.

–¿Estás seguro, Spirit?

Dejé de caminar y me paré para escuchar la conversación.

–¿Has llamado a Marie?

–Sí, ahora vendrá. Pero...no sé. No creo que él sea un brujo.

Es un brujo. Yo mismo vi el libro de brujería.–Gruñó Spirit, apretando los puños.–Creo que fue él quien mató a Maka...

Stein abrió los ojos desmesuradamente.

–Yo pensaba que fue Chrona. Por eso la advertimos de que...

–Lo sé. Pero ese chico, Soul, actúa de forma extraña. Siempre apartado del resto de la clase; a veces, le veo hablando solo. –Cerró los ojos y miró a Stein. –Y lo que nos contó Marie, lo de su caída en clase de gimnasia...él no sangro nada cuando se clavó aquella piedra en la rodilla.

–Lo sé, Marie me lo contó.–Stein suspira y susurra algo que no llego a oír.–Tenemos que matarlo. Como kishines que somos, debemos acabar con él ya.

Mi corazón deja de latir y, sin darme cuenta, empiezo a correr hacia la salida, sin pararme a oír el resto de la conversación.

Debo encontrar a Soul ya o ya. Joder, esos tíos son kishines, si pillan a Soul, quien sabe que le harán.

"¿Cómo que quien sabe que le harán?¡Lo van a matar!"

Choqué contra varias personas y salí al patio. La luz del sol me cegó por completo, así que, no pude visualizar el hielo que se había formado en el suelo del patio. Resbalé y caí al suelo, golpeándome con fuerza la frente.

–Ag, maldición...

–¿Black Star?

La voz de Soul llamó mi atención. Abrí los ojos,-aguantando el dolor de cabeza,-y alcé la vista. Me quedé blanco al ver a Tsubaki en frente de mí.

Me sonreía tímidamente. Hoy llevaba su pelo color azabache suelto, cayéndole por su espalda suavemente. Se veía tan bonita...

Meneé la cabeza y me sonrojé levemente. Dios, ¿en qué estoy pensando?

Soul carraspeó para llamar,-de nuevo,-mi atención, y me di cuenta de que estaba un poco enfadado y, ¿nervioso?

–Black Star, tenemos un problema...–Gruñó Soul.

–¿Hmm?¿El qué?

Soul miró a Tsubaki y vi que ella sonreía,-ahora,-ampliamente. Me rasqué la cabeza confuso.

Pues yo no veo que sea un problema, Soul. Yo estoy feliz.

–Maka...

Y entonces caí en la cuenta de lo que estaba pasando: Maka estaba al lado de Tsubaki y las dos se sonreían. Soul bufó molesto y desvió la mirada hacia otro lado.

Tsubaki estaba viendo a Maka. La estaba mirando ahora mismo.

¿Pero qué...?

–Al parecer, la amiguita de Maka es una médium.–Comentó Soul con cierta molestia.–Esto no es nada cool...

Tsubaki sonrió y me miró feliz.

Si, coincido con Soul: esto no es nada cool.


¡Hasta aquí!

¿Qué les pareció?Este domingo,-seguramente,-lo actualicé junto a otro de mis fics, Blood Moon.

Ya se han enterado de muchas cosas, como que Spirit y Stein son cazadores de brujas(kishines), quienes son la organización, que es Black Star y...¡Tsubaki médium!XD

¿Qué pasará ahora?Juju, ya lo sabrán en el próximo capítulo.

¿Abucheos?¿No merece ningún review?T-T

*Suspira*En fin, tengo que decirlo,-no me queda otra ¬¬,-unos amigos me convencieron(¿convencieron?yo diría, "obligado")a hacer un blog, en el que escribiera cosas referentes a mis fics. Y he hecho una pequeña encuesta sobre dos de mis futuros fics. Pero, como no quiero que se repita mi error de escribir sobre un fic y luego no continuarlo, pueden votar el que más le guste,-ya que he subido los prólogos de las dos historias,-y así, me ayudan a decidirme. T-T

También he subido los dos primeros bocetos de Heart of Darkness, de Maka y Soul, como regalo de Navidad ;)

Grich: no sé si alguno sabe quien es, pero...el Grinch era un personaje navideño, verdo y muy feo, que odiaba la Navidad con todo su ser. No me gustaba mucho cuando era niña, me daba miedo XD

Movimiento carlista: fue un movimiento político que surgió en España, en el que, los seguidores de Carlos María Isidro, querían quitar del trono a Isabel II,-su sobrina,-ya que no querían que reinara España una mujer. XD, Vivan las clases de Historia XD

¡Nos vemos mortales!=)Feliz Navidad a todos

Escuchando My Inmortal, Evanescence.