Declaimer: lamentablemente Soul Eater no me pertenece, sus personajes son propiedad del gran Atsushi Ohkubo (alabado sea).

Capítulo 9: Fisuras

Patty levantó la vista y frunció el ceño ante la tranquilidad de la bruja.

_Soul y tu se conocieron en el pasado.- La Albarn, aunque sorprendida, se quedó en silencio, invitándola a continuar.

Se encontraban en la enfermería. Maka descansaba en la camilla mientras era rodeada por Black y Patty a los lados y Medusa ocupaba los pies junto a Eruka. Luego del "rescate", la bruja los había interrogado a Black y a ella acerca de lo sucedido. Juró y juró que su desobediencia sólo se debía a la preocupación que tenían por el estado de su mejor amigo y gracias a Shinigami Sama, le había creído o al menos eso había dicho.

¿Qué pasaba ahora? Medusa respondía a la pregunta formulada por Maka sobre el porqué del ataque que había sufrido.

_ Siempre creí que no lo recordabas a causa del shock y pensé que sería mejor no recordártelo.- Patty se revolvió en su lugar y se abrazó a sí misma con anticipación mientras escuchaba sus mentiras. ¿De dónde sacaría Medusa sus historias?

_Soul Eater fue quién mató a tus padres, Maka.- La chica apretó más fuerte la mano de Black y él le devolvió el gesto. Sabía que sus padres habían muerto a manos de los rebeldes, pero nunca creyó que aquel sujeto hubiera acabado con ellos él solo. Buscó dentro de ella algún sentimiento, pero solo encontró caos.

_ Tu le hiciste esa cicatriz que tiene en el pecho cuando te defendiste de él esa noche; no quería dejar a ningún miembro de la familia vivo.- Siguió mintiendo con descaro.

Patty tenía los puños apretados fuertemente, pero no sentía el dolor, solo la impotencia de no poder desmentir semejante ridiculez ¿Soul lastimar a Maka? Ni en las pesadillas más terribles. Cuando su amiga habló no pudo detectar que estaba sintiendo.

_ ¿Por qué?- La bruja continuó con su actuación.

_ Porque eso hacen querida, lastiman, destruyen todo lo bueno que tenemos.

Patty no pudo seguir soportándolo y salió de la habitación. Sabía que Medusa estaba atenta, pero no podía más. Llegó al cuarto que compartía con Maka y se sentó en la cama intentando apartar la imagen de sus amigos viéndola como traidora. Lloró.

.

.

.

¿Qué había sido todo eso?

El dolor agudo en su cabeza, la sensación de terror ante esas imágenes… parecía tan real. Aunque según Medusa Sama, lo fue.

Maka suspiró, Black había ido a buscar a Marie Sensei porque quería estar seguro de que sus estudios estaban bien y realmente agradeció la soledad porque su cabeza era un caos. Volviendo atrás a los acontecimientos que la dejaron en aquella cama, se encontró pensando nuevamente en aquel chico Eater. Su cabeza seguía repitiendo una y otra vez que debía alejarse de ese asesino, pero el resto de ella pensaba diferente.

Nada de él le resultaba amenazante en absoluto y sus ojos, la forma en que le habló… los vellos de sus brazos se crispaban de solo recordarlo. Cerró los ojos, se sintió muy estúpida. La misma Medusa había revelado la historia de su pasado, tenía que sentir odio, asco, miedo…

Pero no. Una idea descabellada rondaba en su cabeza desde que había recordado un episodio similar en la cafetería. Aquella voz que le habló sobre la música, era de Eater. Estaba segura. Llevó las manos a su rostro.

"_Soul y tu si se conocieron en el pasado."

Que Medusa mintiera sobre la muerte de sus padres era algo absolutamente ridículo, pero podía jurar que había más, que la bruja no estaba contando la historia completa. De otra forma… ¿Por qué demonios Eater le hablaría de música estando a punto de matarla? Debieron de existir más encuentros además del de la iglesia.

Se sintió una traidora, pero todo su cuerpo gritaba que el asesino de sus padres no podría haberla mirado de la forma que él lo hizo.

Cuando Black entró sin haber encontrado a Marie Sensei, se detuvo a mirarlo mientras hablaba, mientras se movía. Algo no se sentía bien, algo dentro de ella estaba comenzando a molestar y la volvía loca no poder definir qué.

Hablar con Medusa no era una opción porque estaría poniendo en duda su palabra, intentarlo con Black también estaba fuera del juego, cada vez que alguien mencionaba a Soul Eater él parecía querer destrozar algo.

Solo podía pensar en una persona que la escucharía sin juzgarla ni tratarla de loca y, estaba segura, la ayudaría a descubrir qué demonios estaba pasando.

_ Black, ¿Sabes dónde está Patty?

.

.

.

Una vez recuperada de su crisis, Patty salió de la habitación no muy segura de que hacer a continuación. Sin Hero dentro, sentía que debía cuidarse las espaldas incluso en su propio cuarto. Aunque su ausencia le daba él había quedado fuera, tal vez podría buscar a los chicos. Él era su última oportunidad, uno fuera, otro dentro. ¿Pero qué era lo que había visto? ¿Por qué las había dejado atrás?

Caminó por el largo pasillo hasta la habitación de Hero, pero estaba vacía. Bajó hasta el hall de la escuela y buscó con la mirada a Eruka, que se la pasaba caminando por allí vigilando a los alumnos.

_ ¡Patty!- Medusa caminaba hacia ella a paso rápido.- ¿Dónde está Hero?- Patty comenzó a ponerse nerviosa ante el tono acusatorio.

_ No lo sé. Ya se lo conté, yo estaba con Justin y él solo...

_ ¿No pudiste ver a donde fue? ¿Por qué se alejó? - La bruja se veía desconfiada. Patty negó sin saber qué más decir para ayudar a su amigo. Medusa la veía como si ella fuera la culpable de la fuga del rubio y aunque fuera la verdad tenía que esforzarse para que creyera lo contrario.

_ Realmente lo siento Medusa Sama, quiero ayudar, pero mi cabeza no estaba en las mejores condiciones en ese momento. Yo…- No tuvo que fingir la angustia, solo darle rienda suelta.- Estoy tan confundida… todo fue…

Mientras los ojos de la rubia se aguaban y su voz se iba quebrando, la bruja cambió el semblante. Lo único que necesitaba era tener que consolar a un peón de su juego, ya demasiado había tenido con el colapso de la idiota de Albarn. Si esa niña recordara algo, hubiera huido junto al otro.

_ Tranquila querida.- Habló con calma y puso una mano en su espalda.- Se que debió ser aterrador estar allí sin apoyo, solo quiero saber de Hero para poder ayudarlo.- Patty asintió.

_ Cualquier cosa que recuerde, por más mínimo que sea, se lo diré.- La mujer asintió.

_ Quiero que te quedes en la enfermería con los demás, tú también tuviste un colapso, tal vez no tan fuerte como el de Maka, pero aun así…- Miro alrededor.- Eruka estará vigilándote, no quiero que te descompenses otra vez.- Claro, por su salud, seguro. Ahora tendría a la bruja sapo tras sus talones en todo momento.

_ ¡Medusa Sama!- La chica giró la cabeza tan rápido que creyó escucharla crujir. Hero corría hacia ellas con prisa. Se detuvo ante Medusa con la respiración agitada.

_ Los rebeldes, casi me alcanzan.- Patty parpadeó sorprendida y la bruja frunció el ceño.

_ ¿Te alcanzaron?- El negó.

_ Justin apuró el paso para llevar a Patty a salvo, me percate de que nos seguían y me desvié para que fueran tras de mí y no lleguen a ellos.- La bruja lo miraba desconfiada.

_ ¿Te importaría seguirme? Necesito que me cuentes todo.

_Claro, lo que necesite.- Medusa lo escaneó de arriba abajo y le dio una señal para que la siguiera. Patty lo vio seguirla con un nudo en el estómago y un mal presentimiento, pero Hero se dio la vuelta, le guiñó el ojo y dio una sonrisa tranquilizadora.

¿Qué demonios estaba haciendo?

_ ¿Patty?- La chica dio un respingo al escuchar a Marie Sensei detrás suyo. La mujer le sonreía como siempre, pero no la miraba a ella, sino a Hero siendo escoltado por Medusa; antes de que pudiera preguntarle por qué la había llamado, Marie se acercó y le habló bajo.

_ Sígueme.-Susurró, muy pendiente de su alrededor y, sin detenerse a ver si Patty la seguía, comenzó a alejarse.

.

.

.

Soul llevaba media hora sentado en la cama en la misma posición, mirando la misma lámpara vieja y agrietada. Estaba calmado, su respiración era tranquila y sus ojos, aunque enrojecidos, estaban secos; no quedaban más lágrimas que derramar. Parpadeó algunas veces antes de desviar la vista. Recorrió con la mirada toda la habitación en la que dormía desde que había llegado a la guardia.

Desde que Kid lo había encontrado su único motor de movimiento, su única fuerza había sido siempre encontrar a Maka y al resto de sus amigos.

¿Cuál era su motivación ahora?

Dejó caer la cabeza contra la pared y mantuvo sus ojos en el techo. Podía oír su respiración lenta, casi hipnótica.

Toda ira, resentimiento y fiereza se habían esfumado de su cuerpo al dejar a los traidores atrás. Mataría por un poco de furia que recorriera su sangre, pero nada parecía motivarlo a seguir adelante.

Nada.

.

.

.

Aunque mataba por una respuesta, Patty no insistió en ella mientras Marie Sensei la conducía por pasillos del Shibusen muy antiguos. Si bien siempre se había llevado bien con esta Marie, no habían sido muy cercanas, por eso su comportamiento se le hacía tan extraño.

La mujer se detuvo en uno de los pasajes más antiguos y la encaró.

_ Hable con Hero.- Comenzó. Patty frunció el ceño.- Y me aseguró que eras de confianza.

_ Él dijo la verdad.- Respondió no muy segura de qué pasaba.

_ Hace unos días escuche a Medusa y a Giriko hablar sobre el hechizo que pusieron a Chrona.- Estaba dubitativa, pero Patty pudo distinguir la preocupación en sus ojos.- Desde ese día comencé a…- Frunció el ceño, no muy segura de lo que estaba haciendo. Suspiró.- Hay cosas que no están bien. No digo que Medusa Sama este mintiéndonos, pero…

_ Lo hace.- No estaba segura de si era una buena idea, pero Marie se veía lo bastante preocupada, lo que significaba que su confianza en la bruja estaba tambaleando y tenía que aprovecharlo.

La mujer la observó unos momentos.

_ Hero respondió exactamente lo mismo.- Marie sonrió.- Fue mi culpa que él se desviara de su camino de vuelta al Shibusen. Desde que oí a Medusa, comencé a dudar de ella y fue así como encontré este pasaje, en la biblioteca.

Empujó con fuerza uno de los ladrillos a la altura de sus ojos y la pared comenzó a moverse formando una arcada.

_ ¿Qué…?- Comenzó la chica sin poder creérselo, pero Marie la cortó.

_ Desconozco si Medusa sabe de su existencia, pero por ahora, las veces que lo utilice no la vi por los alrededores.

_ ¿A dónde conduce?- Preguntó la rubia adentrándose un poco, emocionada.

_ A Death City, fue a mí a quien Hero vio cuando venían hacia acá.- Patty sonrió, podría besarlo por esto. ¡Tenía vía libre para salir cuando quisiera!

_ Lo ayudaste.- La mujer asintió.

_ Le dije que lo encontré por casualidad, pero él no me creyó así que terminé contándole la verdad. Y luego él me dijo lo mismo que tu, que Medusa miente y que los rebeldes no son lo que ella nos contó.

_ Los rebeldes son enemigos de Medusa, no nuestros. Solo somos el medio para un fin.- Dijo la rubia. Bajo ningún término le diría que les había lavado el cerebro, sería muy fuerte. Iría contándole las cosas de a poco.- ¿Podrías cubrirme?- La mujer la miró confundida.-

_ ¿A dónde vas?

_ Necesito salir unas horas.- Respondió, no muy segura de lo que fuera a pasar.- Te cuento todo a la vuelta, lo prometo.- Marie la miró unos momentos, pero asintió al fin. Con algo de duda la vio perderse en el túnel.

.

.

.

_Soul...

El Eater se sobresaltó al ver a Liz a su lado, no había escuchado entrar. Se acomodó en su lugar y la miró.

_ ¿Pasó algo?- Preguntó al verla callada. Ella soltó una risa amarga.

_ Pasó mucho Soul y lo sabes.- El suspiró y volvió a tomar su lugar inicial, mirando el techo.- Estuve pensando y... - Su voz sonó estrangulada.- Creo que debemos movernos, para...

_ ¿Para qué Liz?- Susurró sin mirarla.- Ya está, no hay mas por que pelear...

_ ¡Idiota!- Le gritó la chica poniéndose de pie, obligándolo a mirarla.- Claro que lo hay.- Sus ojos estaban rojos e hinchados, pero secos.- El Shibusen…

Soul se enderezó.

_ Pase lo que pase seremos siempre fieles al Shibusen y a Shinigami Sama.- Siguió la chica, sintiéndose cada vez más segura mientras hablaba.- Kid no dejara que esa bruja se quede con lo que su padre construyó. Ni ella ni nadie. Y yo voy a luchar a su lado. Por Shinigami Sama, por Kid. ¿Qué harás tu Soul?

Eater se quedó en silencio, mirando a su amiga. La furia y la determinación en sus ojos lo sacudieron. Sus palabras clavándose fuerte en su cabeza; tenía razón.

Dejar de luchar significaba traicionar a Shinigami Sama y seguro como el demonio que él no era un traidor.

.

.

.

Su respiración agitada era lo único que se oía en la ciudad vacía, más su pulso estaba acelerado por la emoción, no por el cansancio.

Se detuvo cerca de la entrada del bosque para recobrar el aliento. Aunque su estómago rugía por seguir y adentrarse, Patty sabía que, aunque estuviera segura que sus amigos se encontraban en el bosque, no tenía idea de en qué dirección por lo que decidió esperar a ver algún movimiento. Luego de veinte minutos en los que creyó que tendría que volver con las manos vacías, escuchó unas voces.

_ Realmente creí que encontraríamos más pistas sobre Ai-chan.- Patty se sobresaltó y se ocultó rápidamente. Dos muchachos que recordó ver en las clases de primer año antes de la caída del Shibusen caminaban a unos metros de ella.

Afortunadamente pasaron sin reparar en su presencia.

_ No te preocupes, vamos a encontrarla pronto. Ya oíste a Kid Sama.- Respondió uno de ellos y puso su mano en el hombro de su acompañante. Patricia casi gritó al oír el nombre de su técnico.

Manteniendo una distancia considerable, caminó detrás de ellos hasta un claro con una casucha vieja y aparentemente en mal estado.

Pudo ver cómo los chicos se aseguraron de encontrarse solos antes de marcar números en la puerta de la vieja casa.

¿Sería…?

Esperó un poco luego de que los muchachos entraran. Dudaba que esa casucha fuera la guardia de Shinigami Sama, aunque viniendo de su antiguo director todo podría ser. Al pasar el tiempo se dio cuenta de que los chicos no saldrían, así que se acercó hasta la puerta.

Una fuerza extraña bloqueaba la puerta, podía sentirlo, por lo que, siguiendo el accionar de los muchachos, marcó el único número que se le vino a la mente:

42- 42 - 564

Gracias a Shinigami Sama.

La puerta se abrió por sí sola y feo olor a humedad inundó sus fosas nasales. El interior era tan precario como el exterior, pero eso no le impidió infiltrarse en ella.

Patty avanzó por la habitación lentamente, casi podía saborear la victoria de haberlos encontrado, más no sabía realmente qué sucedería dados los últimos acontecimientos. Registró el lugar con la mirada, hasta dar con las marcas en el suelo, debajo de la cama; como si la misma hubiera sido arrastrada varias veces. La tomó de las patas y la empujó hacia atrás dejando al descubierto la puerta trampa. Reconoció al instante la fuerza que había sentido al entrar, por lo que volvió a marcar el número de Shinigami Sama.

El bullicio que brotó al abrirla la emocionó y sonrió como no lo había hecho en mucho tiempo.

_ Ya lo tienes Patty.- Se animó a sí misma y, preparándose mentalmente para lo que fuera que tuviera que enfrentar, bajó.


¡¿QUÉ?!

Estoy de vuelta, queridos, no saben lo que está siendo el trabajo en estos días! Pero ya tuve un descanso y con eso un nuevo capítulo.

La Maka que tanto ama Soul sigue ahí y quiere hacerse oír. Fuerte y claro. ¿Podrá Patty abrirle los ojos? Eso quierooooo ¡Ya!

Mi nivel de ansiedad está por las nubes con este fic y soy yo la que lo escribe…

¿Los habrá encontrado Patty? ¿Se habrá salvado Hero? ¿Qué piensan que va a pasar en el próximo capítulo?

¡Ya tengo la escena principal escrita!

Besos y abrazos,

Saeko Evans