"Resulta que Girasol pudo reconstruir la situación a partir de observación y conversación y pudo hacerlo en dos días. Ella Comprendió bastante bien las implicaciones del conflicto y me dijo que, si no hacíamos algo para cambiarlas, pronto los changeling serían el menor de los problemas en el campamento.
Muchos dudaban de las capacidades de una estudiante de la princesa Celestia. Algunos, de hecho, vieron esto como un insulto. Pues, en lugar de enviar a un dignatario que tuviese experiencia y supiese llevar el embrollo a una solución, enviaron a un menor que, de paso, era una yegua. Cabe recalcar que la sociedad de las cebras era bastante diferente a la nuestra y que esta diferencia colisionó en las relaciones que tuvimos entre ponis y cebras durante toda esa guerra.
Girasol no comentó nada con los guardias ni conmigo, lo hizo todo en silencio. Creo que esperó al momento preciso para mostrarlo.
Sus acciones fueron inesperadas, pues al principio provocó un incendio en la torre sur que ayudó a apagar; se reunió con el capitán poco después para que tomara eso como excusa, diciendo que los changeling habían atacado, para acelerar el proceso de evaluación de los refugiados.
Después, usó su magia para crear forraje alrededor del campamento y también para crear un surco en la tierra que dirigía al mar. Después usó transmutación para hacer del borde de ese surco un canal. Solo faltó crear unos baños y las condiciones sanitarias comenzaron a mejorar. Claro que los soldados y los refugiados tuvieron que construir un mecanismo para que el canal del agua del mar continuara fluyendo.
Con eso, Girasol quedó completamente agotada. Pasó a una torre a descansar. Evitó todo contacto con las cebras y se comunicó únicamente con el capitán. Ahí pude escuchar que ella le comunicara que sacara a los más jóvenes cuanto antes y no por familias. Así se aliviaría la preocupación de sus padres y se calmaría la tensión que había en ese entonces.
Pero después ella decidió enviar, junto con los niños, a los jefes de las tribus a los campamentos en Equestria. Esa fue la primera vez que le pregunté las razones de su accionar. Y me explicó que la causa era simple, si dividía a los líderes de aquel grupo, más obedientes serían. Y si acaso la guerra durara más, los niños serían una carga para la seguridad."
Celestia interrumpió la lectura de la princesa Luna para mostrarle una carta.
"Princesa Celestia,
No estoy formada en la guerra y le temo a toda su crueldad y violencia, tanto como cualquier otro poni que se haya enterado de los relatos en las crónicas antiguas. Solo he trabajado en el margen, viendo sus resultados.
Dudo que la preparación que me haya dado usted sea útil en estos casos. La diplomacia no puede ganar una guerra, y ya no puede evitarla. Ahora Equestria tiene enemigos, he oído que el general Silver está a menos de dos días de viaje desde este campamento. Todos aquí consideran que no soy apta ni que soportaría el horror de la guerra, en especial los jefes de las tribus. Lo que solo hace que quiera entrar aún más.
He visto a una familia llorar la pérdida de una hija. La han enterrado fuera del campamento. Pude haber sido yo. ¿Alguna vez ha sentido miedo? Yo lo siento cada noche. Ahora comprendo bien la paranoia de los guardias y de las cebras.
¿Habrá alguna forma de forzar a nuestros enemigos a dejar sus disfraces? Tal vez Starswirl u otro gran estudioso ha llegado a una respuesta. ¿Ha buscado esa información? Sería de mucha utilidad ahora, solo contamos con un santo y seña que no sirve de mucho. Si un changeling ocupa el lugar de cualquiera después de la inspección matutina, es fácil que se aprenda el santo y seña y, una vez que tienes un santo y seña, los tienes todos, porque se cambian al final de cada día y se pasan de forma oral a todos los refugiados.
Le sugiero que, en lugar de enviar examinadores a los tres campamentos de refugiados en estas tierras, los envíe a este campamento costero. Es un gasto un tanto mayor a enviarlos por tierra, pero es más seguro para Equestria. Me he enterado que los changeling también tienen un límite en su esfuerzo físico, si usted quita el transporte de refugiados por tierra y solo usa las galeras, tiene la ventaja de poder usar la marina de Equestria y a los corsarios de Equestria y así dejar libres tropas de refuerzos.
Si solo usa el mar para llevarlos, también obtendrá la ventaja de que los changeling tendrán que volar y luchar en mar, cosa que evitarán a toda costa. Por la fatiga que causaría alcanzar a las galeras y por la dificultad que tendrían al enfrentar a las embarcaciones de guerra. Usted sabe bien que sus corsarios son ponis de temer y que no se apegan a las reglas de combate normales. Use eso a su favor.
El transporte de refugiados de campamento a campamento costará inversión de fuerzas, es cierto. Pero, si lo mira bien, incluso en el peor de los casos, todos los refugiados se centralizarán en el campamento cercano a la costa y puede hacer de este campamento una retaguardia, lo cual aumentará la seguridad del mismo.
Si los changeling quisieran atacar o tomar el campamento, tendrían que pasar sobre las fuerzas de Equestria, pero en la costa tendría el apoyo de la marina y también desatenderían los otros dos campamentos donde puede enviar soldados y también desatenderían las vías de acceso a las tierras de las cebras. Lo que da mejor movilidad a sus fuerzas.
En todo caso, mi trabajo como embajadora ha terminado cuando mejoré las relaciones entre cebras y ponis y envié a las cebras más importantes a Equestria. Depende de usted cómo manejar la situación.
Y me gustaría hacerle otro pedido. Soy consciente de que no tengo un genio militar; pero una estudiante de princesa tiene que saber sobre estas cosas. No sé si algún día usted espere mi consejo o participación en la guerra.
Si es por el bien de Equestria, estoy segura que usted necesitará a estudiantes que puedan ayudarla en todo lo que necesite. Creo que eso me obliga a aprender sobre la guerra. Y creo que me dirigiré hacia el este, si está de acuerdo, recomiende mi enseñanza al general Silver. En estas circunstancias, yo puedo aprender sin ser un estorbo y eso lo sabe perfectamente usted; así que, si está de acuerdo con mi decisión, le ruego envíe una recomendación al general Silver y si no, regresaré a Equestria y estaré a su disposición.
Con amor, Sunset Shimmer"
- No puedo creer lo presuntuosa era esta alumna tuya, hermana. – Se expresó de repente Luna, levitando la carta de regreso a su caja.
- Ella podía llegar a sobreestimarse en algunas ocasiones; pero, mayormente ella se conocía bastante bien. Por ese entonces, no decía nada de sí que no creyera poder realizar. Pero lo que más me molestó no fue eso, sino la parte donde habla de la posibilidad de centralizar a los refugiados.
- ¿Qué pasa con?... Vaya… no lo había notado.
- Como verás, Sunset decía, incluso en el peor de los casos. Ese significaba que el riesgo de transportar a los refugiados de los campamentos al campamento sur, cerca de la costa, implicaba la posibilidad de que fueran atacados por los changeling. En un caso u otro, los refugiados dejaban de existir en los tres campamentos y solo se aglomeraban en uno.
- ¿Seguiste la idea de Sunset?
- He ahí otro detalle hermana, Sunset dijo que no poseía el genio militar. Pero su estrategia era buena, la implementamos en el momento más desesperado y funcionó. Pero, por ese entonces, no le tomé mucha importancia. Algo interesante de ella es que intuyó que yo la quería como mi casco derecho, así que decidió convertirse justamente en ello.
- Una hija que se convierte en aquello que tú quieres. Eso pasa pocas veces, según tengo entendido. – Expresó Luna en tono jovial.
- Ella comprendía que, para ayudar a una princesa, tenía que saber forzosamente cómo mantener un reino en pie. Déjame decirte que, en ese sentido, ella siempre me impresionó. Aquel momento fue el primero. Yo concedí su petición y envié mi recomendación, que se interpretó como orden. Cuando debía interpretarse como el deseo de una princesa, al cual el general podía negarse si lo deseaba.
- Te lo dije hermana, la costumbre de juntar al comandante general de los pegasos y al príncipe de los unicornios traería este tipo de confusiones.
- Tal vez, pero eso abrió las puertas a Sunset Shimmer para que entrara en algo que quizás no debió conocer en ese entonces. – La tristeza ahora se reflejaba en el rostro de Celestia. – Tal vez si ella hubiera tenido algo más de madurez...
- Sin embargo, puedo comprender la dirección de tus decisiones, hermana. Eran momentos difíciles y debías actuar por el bien de Equestria. Estabas segura que necesitarías a una alumna como Sunset Shimmer ¿Me equivoco? – La perspicacia de Luna para entender a los demás logró que Celestia le sonriera mientras la acercaba.
- Mi Lulu, extrañé por mucho tiempo tu compañía y tu sensibilidad silenciosa. – Así, la princesa del sol estrechó a su hermana en un abrazo, el cual ella correspondió.
Después de separarse, la princesa Luna comenzó a volver a leer las páginas de aquel grueso volumen.
"Girasol se levantó la mañana del día siguiente, preparada y lista para dar inicio con un plan ambicioso. El alto mando me contactó y enviaron a tres guardias reales bajo la orden directa de la princesa Celestia. De inmediato nos identificamos y supimos, desde el centro de mando, que nuestras misiones se llevarían de manera conjunta. Compartíamos el objetivo de proteger a Girasol a toda costa.
Por ese entonces, me pregunté la razón por la cual, los más altos la arrastraban hacia una guerra para la que no estaba preparada. Creo que ni siquiera nosotros, agentes de SONRIE, lo estábamos.
De todas formas, creamos un plan conjunto para defenderla, el cual consistía en tener a uno de nosotros como confidente. Ese, evidentemente, debía ser yo y ellos mantendrían la guardia alta, además de tener acceso a algunos artefactos de SONRIE.
En el peor de los casos, contábamos con usar un mapa astral para sacar fuera a Girasol a un campamento exclusivo de SONRIE, desde el cual sería llevada hasta Equestria. Temiendo este escenario, mis compañeros y yo teníamos preparada la operación en todo momento. No se sabía cuándo la tragedia podría llegar a nuestros cascos.
Es preciso aclarar que Girasol se dirigía hacia el general Silver, hasta donde sabíamos por inteligencia, era un general respetado y querido por sus subordinados. Sin embargo, estaba forzado a cuidar de la malcriada estudiante de la princesa Celestia. Aquí cito las palabras de una conversación que tuvo con sus homólogos dos días después de nuestra llegada a la posición este que ocupaban nuestras fuerzas.
En cinco días de viaje, no tuvimos la menor interrupción o señal de un ataque. Ni siquiera nos vinieron siguiendo. Lo cual fue causa de consternación en el equipo. Tulip llegó a sugerir que quizás habían suplantado a Girasol sin que nos diéramos cuenta. Pero, afortunadamente, no mostró señales de haber sufrido esa jugada sucia por parte de nuestros enemigos.
Al llegar a la posición, nos encontramos con un campamento bien fortificado, las paredes de troncos gruesos, lanzas de más de dos metros de altura y otros mecanismos de defensa. Apostados en una fortaleza, ellos esperaban que el ataque conjunto iniciara pronto.
Inteligencia nos reportó que la decisión del alto mando fue una guerra de desgaste. Opción a la que ella se opuso un día después, que fue cuando se enteró. Pero que inevitablemente tuvo que seguir.
Su grado dentro de los mandos militares no era preciso, no era una recluta, no tenía rango ni función de campo, ni de oficial ni de ningún otro. Así que el General Silver la mantuvo cerca, como una escudera de antaño, Girasol hacía el trabajo de escriba, de la que realizaba encargos menores y llevaba objetos importantes consigo todo el tiempo, como las herramientas de posición y las cartas.
Los días siguientes toda la unidad prosiguió con la fortificación del fuerte. En su inmensa sabiduría, el general Silver coincidió con la opinión de Girasol. Pero tampoco estaba en la opción de oponerse a las órdenes de la Princesa y Mariscal General. Acatando las órdenes es que Girasol se mostró con lo que el general denominó como "talento de mando".
Las posibilidades de evacuar a Girasol se hacían más escasas a medida que los ejércitos de los changeling tomaban posiciones. Servicios de logística como el correo se vieron interferidos de un día para el otro y ese fue el principio de una estrategia que quería asfixiarnos..."
Nuevamente la princesa Luna se vio interrumpida por una carta que Celestia le pasó de todo el paquete.
- Supongo que quieres que va las dos caras de la moneda… En algún momento difieren ¿Cierto?
- Así es. – El rostro de Celestia emitía una neutralidad evidente. Pero Luna pronto se aproximó a su hermana.
- Con todo esto. ¿Cómo fue tu relación con ella?
- Muy cambiante, hermana, muy cambiante. Ella podía verte como un ejemplo a seguir un día y al siguiente te trataba como a una amiga.
- ¿No te molesta que le diga sobrina verdad?
- Me halaga que te lo hayas tomado tan bien. Sé que mis decisiones no siempre son las mejores y con el gusto que te da recalcármelas, agradezco que no tomes como un error haberla adoptado.
Luna solo afirmó con la cabeza antes de volver a leer.
"Princesa Celestia
Los recursos en este campamento están escaseando. No quiero imaginarme la situación de los demás. Un olor asqueroso se desprende de los ponis que ya no se pueden bañar. El olor del excremento ya se hace notorio y ya se preparan para ir a pastar fuera del fuerte. Algunos ya se están volviendo paranoicos.
Me considero fuerte, pero esto es un nivel que no tolero. Quizás sí una yegua que esté acostumbrada a lidiar con la tierra, la mierda de animales y sus tradiciones y costumbres, pero yo no.
Me arrepiento de haberme puesto en marcha detrás de esta campaña. Aunque sabía que esto podría pasar, jamás imaginé que la miseria llegaría a tanto. Me he buscado esto, no lo puedo negar.
Pero, pase lo que pase. Al menos quiero que me respondas una cosa.
Sé que eres buena estratega. Leí algunos libros de historia y de esos que los militares se dedican a hojear horas. Pero ¿Proponerles una guerra de desgaste a los changeling fuera del territorio de Equestria? Eso es un error fatal y no creo que seas capaz de cometer uno tan grave sin más.
Así que, en lo que trabajo de secretaria para el general Silver, he tenido tiempo para pensar algo al respecto. ¿Por qué sacrificar tantos soldados de esta forma? Y he llegado a unas cuantas respuestas.
Tal vez lo estás haciendo porque el número de soldados de Equestria no basta para realizar esta guerra en más de un frente. Así que temes que ataquen Equestria desde el sur y que no puedas responder a un ataque directo. Con enemigos como los Changeling, quizás es lo más sensato. Hasta donde sé, son bastante listos para las estrategias de guerra. Pero deberíamos sofocarlos aquí con más fuerza y no quedarnos a la espera de sus ataques.
Tal vez querías reducir el poder de tus aliadas Zebrica y Zimbabue. Aunque de esto dudo. Pero puede que también supieras que una campaña de liberación de estas dos naciones era irrealizable, así que quisiste salvar a cuantas cebras pudieras y por eso mandaste a todos estos ponis como muros vivientes.
Mi última opción es que intentas mantener a los changeling a raya mientras mides tus fuerzas. Por todos los esfuerzos parecen ir a recuperar las comunicaciones todo el tiempo. ¿Quieres saber si tus fuerzas pueden vencer a los bichos? Te tengo una respuesta, no pueden hacerlo de esta forma.
Los changeling pueden reabastecerse en cualquier lugar donde haya al menos una cantidad equivalente en una décima a su número. Ellos no cazan ni consumen carne… esto tú ya lo sabes. Te has enfrentado a ellos muchas veces. Así que solo te recuerdo que esta no es la forma.
Los changeling pueden romper las líneas de defensa más sólidas. Ellos no atacan solamente a la integridad física. Ellos atacan la fortaleza mental de sus enemigos. El general me tiene vi vigilada todo el tiempo; lo peor de todo sería si llegaran a reemplazarme a mí, por obvias razones. Pero también están creando una paranoia en el fuerte.
Por la historia sé que no se les puede ganar de frente. Pero tampoco se puede ganar estableciendo muros y fortalezas. Eso siempre ha fallado contra ellos y no creo que esta vaya a ser una excepción. Es solo cuestión de tiempo para que ellos puedan atravesar las defensas, si es que no lo han hecho ya.
Si no se les gana de las dos formas, lo único que se me ocurre es una guerra veloz, atacando lo más parecido que tienen a sus bases y eliminando a su reina. Eso es sacrificar mucho, pero es una victoria segura. Son insectos crecidos después de todo.
Tengo el presentimiento de que esta guerra se ganará con fuerzas concentradas en atacar el corazón de su enjambre. Tienes que ir por Chrysalis. Estoy segura que no tienes las unidades suficientes. Entonces contrata mercenarios. Usa tus corsarios. Ve tú misma a hacerle frente. Con ella muerta el enjambre no sabe qué hacer.
A ti jamás te ha gustado usar mercenarios. Rompe esa política ahora. Sé muy bien que no son muy fiables. Pero úsalos como carne de cañón. Trata de llegar a Chrysalis por medio del agua, recuerda que sus fuerzas están limitadas por el mar, usa eso a tu favor de alguna manera.
Eso es todo lo que he aprendido hasta ahora. Espero que te sea de ayuda. Me he metido en esto a voluntad, lo que tú decidas, no te guardaré resentimiento."
- Esta muchacha, o qué… - Cuestionó Luna, que no dejaba de levitar la carta.
- Como te digo, ella era diferente, lo que no significa que siempre fuera más lista o que tuviera algo de sentido común. Pero, en todo ese tiempo, ella me demostró que su camino era ser una princesa, aunque no se percató de ello sino hasta después de la guerra.
