CAPITULO 10
Sin arrepentimientos
Hinata estaba tirada en el piso de alguna habitación en él sótano de la mansión Hyuuga, sentía dolor en todo su cuerpo, inclusive respirar le lastimaba, lentamente llevo su mano a uno de sus costados ...Dos, no, tal vez tres costillas rotas, esta vez su padre si que perdió el control, y valla que si sus hombres conocían formas de provocar dolor. Durante tres días ella estuvo siendo sometida a un duro castigo físico que terminaría si admitía que Naruto la había llevado con él a la fuerza. Prefirió soportar todo ese sufrimiento antes de admitir tal mentira, especialmente cuando sabia que eso podría llevar a Naruto a una ejecución, no, ella moriría antes de que una sola de esas palabras saliera de sus labios.
Inclusive su padre parecía sorprendido ante la determinación y firmeza de su hija, pero eso no disminuyo su castigo, finalmente, Hinata perdió el sentido, cuando despertó se encontraba en esa habitación, demasiado lastimada para moverse. Pero lo que mas le dolía a Hinata era el corazón, la atormentadora angustia de no tener noticias sobre el destino de su amado... Aun mas lastimado que su cuerpo, se encontraba su espíritu, pues había sido separada de aquel que era la luz de su existencia
–Naruto... Naruto...– Sus ojos comenzaban a llenarse de lagrimas –¿Cómo fue que llegamos a esto...?– Repentinamente, el sonido de la puerta abriéndose la hizo quedar en silencio, lentamente, debido al dolor, levanto un poco la cabeza para ver quien entraba, al ver de quien se trataba, sus ojos se abrieron cuan grandes eran, era la ultima persona que esperaba ver en ese lugar –¿Sa... Sakura-san?
–Hinata... De verdad que estas en muy mal estado– Lo decía mientras se acercaba lentamente –Pero no te preocupes... Vine para poner fin a tu dolor...
Hinata solo cerro los ojos, y para su sorpresa, descubrió que ya ni siquiera tenia fuerzas para sentir miedo.
El cuerpo de Naruto cayo pesadamente en el suelo, completamente inmóvil, varios minutos pasaron antes de que la voz de Sasuke se escuchara
–¿Por cuánto tiempo más piensas estar ahí echado, estúpido?
Naruto abrió los ojos, parpadeo un par de veces antes de darse cuenta de que estaba vivo
–¿Pe... Pero que...?– Pregunto tratando de entender lo que estaba pasando –¿Acaso tu no...?
Él se miro las manos, con su espada, Sasuke había cortado las cadenas que aprisionaban sus muñecas, liberándolo
–¡Date prisa, no hay mucho tiempo!– Le decía el Uchiha mientras lo ayudaba a ponerse de pie
–Pero... ¿Qué estas haciendo?
–¿Qué parece que hago? ¡Te estoy sacando de aquí!
–No quiero parecer malagradecido... pero... ¿Por qué me ayudas?
–Escucha...– Respondió Sasuke, con un gesto de exasperación –No pienso repetírtelo... Hinata te ama a ti, lo e aceptado y también acepto...– Prefirió voltear hacia otro lado, incomodo –Que fui un necio insistiendo en una causa perdida, ella jamás va a mirarme como te mira a ti, yo... Realmente me sorprende ver hasta donde esta dispuesta a llegar por ti...
–¿A que te refieres con eso?– Le pregunto con un tono de voz algo desconfiado
–¿No te parece que este no es el momento más adecuado para hablar? Si no nos damos prisa y te sacamos de aquí van a encerrarte de nuevo– Le respondía, ahora visiblemente molesto, con una pequeña vena destacando en su frente
–¡Tienes razón!
Ambos jóvenes corren por los pasillos de la prisión pero parecía que no llegaban a ningún lado, justo cuando parecía que Sasuke los había llevado a un callejón sin salida, un pequeño insecto llego volando hacia ellos
–¡Menos mal! Empezaba a preocuparme
–¿Ah? ¿Un insecto? ¿Acaso...?
–Si...– Dijo mientras le hacia señas a Naruto para que siguiera al insecto –Shino me ayudo a encontrar tu celda, los compañeros de Hinata están preocupados por ella... Y también por ti, así que accedieron a ayudarme a sacarte de aquí...
Naruto escuchaba con un gesto de sorpresa, después sonrío, así que sus amigos no lo habían abandonado después de todo
–Sasuke...
–¿Y ahora que?
–¡Gracias!
–¡Hmph! ¿Quién dice que lo hago por ti?– A pesar de esa respuesta, Naruto sonrió, estaba seguro de que esa amistad se había perdido para siempre, pero en esos momentos, sentía que había recuperado a su amigo –Debemos darnos prisa, tu y Hinata tienen que lograrlo esta vez, de lo contrario no habrá ninguna escapatoria para ustedes...
–¿A que te refieres?
–Tendrán que escapar de nuevo, su padre no les permitirá mantener su relación eso es seguro. Esta vez alguien de la villa de la arena los estará esperando. Shikamaru ya se encargo de enterar de todo a Temari...
–¿Uh? ¿Shikamaru también...?
–Si te dejas capturar de nuevo, ¡Te mato yo mismo! ¿Entiendes?
Por toda respuesta, Naruto le sonrío con complicidad a Sasuke mientras continuaban corriendo para salir de ese lugar
Hinata abrió los ojos al sentir como el dolor de su cuerpo iba desapareciendo, sorprendida, se dio cuenta de que Sakura realmente estaba acabando con su dolor, estaba curando sus heridas...
–Sa... Sakura-san... Tu...?
–¿Qué? ¿Pensaste que venia a matarte?
–Etooo... Yo...– Le respondió bajando la mirada, apenada
–¡Descuida! Es normal– Le respondía la pelirrosa, sonriendo –Después de lo que te hice la vez pasada, no te culpo por desconfiar de mi... Es solo que yo... Pues... Bueno, una hace muchas locuras cuando esta enamorada, ¿Sabes?
–¡Si!– La otra joven le devolvía la sonrisa –¡De verdad que lo sé...!
Pero la conversación fue interrumpida al abrirse la puerta y Neji apareció tras ella
–Sakura-san, debemos darnos pisa...– Decía el castaño algo agitado
–¡Ya casi!
–Neji-niisan– Le preguntaba su prima, visiblemente consternada –¿Qué esta pasando? ¿Acaso tu...?
–Me gustaría decir que todo esto fue idea mía, pero, de hecho, Sasuke es quien esta detrás de todo
–¡¡Sa... Sasuke??– Hinata no se molesto en disimular si sorpresa
–Él nos explico la situación y todos accedimos a ayudarlos, a ti y a Naruto...– después, agregó con una sonrisa –A que estén juntos...
–Pero... ¿Cómo...?
–Hinata-sama– Volvió a hablar Neji –Si tuviera que tomar de nuevo la decisión de huir con Naruto... ¿Lo haría?
Ella cerro los ojos y guardo silencio por un momento, cuando los volvió a abrir, un brillo de determinación se veía en ellos
–Sé que si no hubiera huido con él... No estaría encerrado, pasando por quien sabe que penalidades... Y aun tendría la posibilidad de alcanzar su tan anhelado sueño... Pero la verdad es que yo... ¡¡NO ME ARREPIENTO DE NADA!! ¡SI TUVIERA QUE TOMAR ESA DECISIÓN DE NUEVO... VOLVERIA A IRME CON NARUTO!
–Bueno... ¡Deseo concedido!– Decía Sakura mientras se ponía de pie y se secaba el sudor con el dorso de la mano –¡E terminado, debemos darnos prisa!
–¿Me dirán que ocurre...?
–Ojala hubiera otra manera, Hinata-sama...– Le decía su primo, sujetándola de la mano y jalándola para ponerla de pie –Pero parece ser que la mejor solución es que usted y Naruto intenten llegar de nuevo a la villa de la arena...
Minutos después, los tres salían corriendo de la mansión Hyuuga, a Hinata le llamo la atención que no hubiera vigilancia, pero al ver a Kiba esperándolos en la entrada, entendió todo.
–Se tardaron más de lo planeado...– Decía el chico sonriendo a los recién llegados –Shino ya me aviso que Sasuke logro sacar a Naruto de la prisión de Konoha...
–¡Naruto...! ¿¡Él esta bien!? ¿¡No le hicieron daño!?– Pregunto Hinata con la voz llena de una mezcla de ansia y esperanza
–Tenemos que darnos prisa– Decía Neji, ignorando las preguntas de su primo, pues más tarde ella podría constatar el estado de Naruto –No creo que Hanabi logre entretener por mas tiempo a Hiashi-sama para que no vuelva a casa
Todos salieron corriendo, Hinata sentía que las lagrimas estaban a punto de salir de sus ojos, ¡Se reuniría de nuevo con Naruto! ¡Lo que ella más deseaba y que había empezado a considerar algo inalcanzable! ¡Y todo gracias a Sasuke! Hinata empezó a sentir que todo el resentimiento y coraje que tenia en el fondo de su corazón dirigido hacia el joven Uchiha desaparecía y era sustituido por una inmensa gratitud –¡Gracias... Gracias... Sasuke-kun!– La alegría comenzaba a desbordarse en su corazón ante la nueva posibilidad de tener un futuro al lado del chico que ella había amado toda su vida.
Naruto y Sasuke, junto con Shino e Ino (se oyó chistoso ¿no? "Shino e Ino") lograron escapar de la prisión de Konoha sin ser detectados, Naruto estaba a punto de dirigirse hacia la mansión Hyuuga, pero Sasuke lo detuvo y le dijo que debían dirigirse a la entrada de la aldea, que Hinata lo estaría esperando en ese lugar. Sin embargo, llegaron ahí y no encontraron a nadie, excepto a los guardias de la entrada, que por cierto, estaban profundamente dormidos (cortesía de una flor especial de Ino). Naruto se sintió preocupado, y por un momento pensó en salir corriendo a buscarla, justo en ese instante, pudo ver a un grupo de personas que se dirigían a ese lugar, Hinata se encontraba entre ellas.
En cuanto la vio, Naruto salió a su encuentro, por un momento pensó que estaba soñando, durante todo el tiempo que estuvieron separados en lo único que podía pensar era en su sonrisa, su aroma, la sensación de su piel contra la suya, la peor de las torturas no fue ninguno de los castigos físicos a los que fue sometido, sino la idea de saberla perdida, pero eso estaba atrás, ahora ella se dirigía corriendo hacia él con una sonrisa. Hinata corría con sus compañeros cuando lo vio, a pesar de la distancia, ella pudo sentir los ojos de Naruto sobre ella y acelero el paso adelantándose a sus acompañantes, simplemente no podía esperar más para volver a sentir a Naruto a su lado.
Ella se arrojo a sus brazos, sintiendo su aroma y su calor, ¡Lo había echado tanto de menos! Ahora, estando entre sus brazos, ella se sentía viva de nuevo. Naruto la estrechaba con fuerza, tanta que seguramente le causaría algún daño, pero no podía evitarlo, fue tanto el dolor de la separación que temía perderla en cuanto la soltara, finalmente libero un poco la presión sobre el cuerpo de Hinata, lo suficiente para que ella levantara el rostro para mirarle, y después unir sus labios en un profundo y apasionado beso que decía más que cualquier palabra lo mucho que se amaban y necesitaban.
–Etooo... ¡Estamos aquí! (¬¬)– Pensaban todos con una gotita corriéndoles por la nuca
–Dejen eso para después ¿Quieren?– Decía Sasuke, rompiendo el emotivo momento –¡Tienen que irse ya!
–Gaara los estará esperando esta vez...– Esta vez la que hablo fue Sakura –Tienen que lograrlo, de lo contrario...
–¡Gracias a todos!– La interrumpió el rubio, asintiendo y tomando a Hinata de la mano –Sobre todo a ti, Sasuke, han corrido un gran riesgo al ayudarnos...
–Eso es cierto– Le respondía el Uchiha con su característico tono de voz –Así que mejor que no haya sido en vano... ¿Te quedo claro, estúpido?
–¡Muchísimas gracias, Sasuke-san...! Yo...– Le decía Hinata, mirándolo con sus ojos llenos de gratitud
–Te lo debía, te cause demasiado daño innecesariamente, pero no pienso disculparme por nada de lo que hice, pero...– Le dijo, mirándola con resignación y serenidad –¡Espero que lo logren!
Naruto y Hinata solo les sonrieron a sus compañeros mientras comenzaban a correr hacia la puerta de la aldea, sin embargo, antes de atravesarla, esta se cerro con fuerza, cortándoles el camino, mientras un grupo de anbu los rodeaba
–¡¡Maldita sea!!– Exclamo Naruto mirando a los Ninjas a su alrededor
–¡¡No puede ser!!– Dijo Sakura, muy sorprendida y preocupada
–Nos descubrieron...– Hablo el Uchiha, también sorprendido
–Se acaban de meter en un gran problema... ¿Saben?– Una vez más, Hiashi Hyuuga los había alcanzado, detrás de él se encontraba Hanabi, en su rostro se podía ver una expresión que decía "lo siento". No había sido capaz de distraer a su padre el tiempo suficiente
–¡¡Déjelos en paz!!– Le grito enfurecido Naruto al mismo tiempo que apretaba con más fuerza la mano de Hinata y la colocaba detrás de él –¡¡Todo esto es culpa mía...!
–¡¡Y mía!!– Dijo Hinata, levantando la voz mientras se colocaba al lado de Naruto, sin soltarle la mano –Padre, voy a marcharme con Naruto te guste o no... No estoy dispuesta a seguir dejando que me controles...
–¡¡Cierra la boca!!– Le respondía su padre, evidentemente furioso –¡¡Si crees que voy a tolerar...!!
–¡¡No nos importa!!– Lo interrumpió el rubio –Esta vez, la única manera en la que me va a apartar de su hija es matándome...
–¡Me parece perfecto!– Decía Hiashi mientras asumía su pose de pelea
–¡YA FUE SUFICIENTE TODOS USTEDES!
Al escuchar esa voz, todos se paralizaron, la Gondaime apareció seguida de Shikamaru, quien al parecer sospechaba que algo así pasaría y prefirió adelantarse y traer a Tsunade
–Hyuuga-san tiene razón, todos están metidos en un buen lió...– Decía Tsunade morando a los jóvenes Ninjas ahí reunidos
–Abuela Tsunade...– Decía Naruto –Yo tengo la culpa de todo...
–No lo dudo Naruto...– Le respondió dirigiéndole una severa mirada tanto al joven como a la chica que se encontraba detrás de él –Pero creo que ya vi suficiente, ya es hora de que intervenga...
–¡¡Exijo que este sujeto reciba el máximo castigo por raptar a mi hija!!– Decía Hiashi, aun furioso
–¡¡Yo estoy aquí por mi propia voluntad...!!– Decía Hinata, elevando la voz , mirando a su padre y después a Tsunade
–Aún así...– Hiashi dirigió una mirada llena de furia a su hija y después a Naruto –Este miserable a deshonrado a mi clan y exijo una retribución...!
–¿Deshonrado?– Pregunto con algo de sarcasmo la Gondaime –¡No creo que eso lo haya hacho él solo! Tal vez si no le hubiera impuesto un matrimonio a su hija...
–¿Pero que esta diciendo?– Era evidente que el comentario había ofendido al jefe del clan Hyuuga –¡Ese matrimonio era para el beneficio de esta aldea...!
–Tal vez...– Dijo Tsunade, implacable –Pero Konoha ya es una aldea que goza de bastante reputación y beneficios, sacrificar de ese modo la felicidad de su hija es innecesario...
–Pero...– Dijo Hiashi en un intento de refutar lo que la Gondaime había dicho, pero se vio interrumpido por esta
–De cualquier manera, Shikamaru me ha explicado todo, y después de ver la manera en que las cosas se han desarrollado, he tomado una decisión...
La Gondaime guardo silencio por unos instantes, mismos en los que todos contenían el aliento y Naruto apretaba con fuerza la mano de Hinata
–Uzumaki Naruto, a partir de mañana empezarás un nuevo entrenamiento bajo mi supervisión... Será una ardua preparación de 5 años...
Todos guardaron silencio, realmente no extendían las palabras de la Gondaime ¿Eso era un castigo? ¿O acaso...?
–¿Entrenar durante 5 años contigo, abuela Tsunade?– Pregunto Naruto, intentando entender lo que había dicho Tsunade –No te entiendo... ¿Para que?
–Porque te e elegido como mi sucesor... En 5 años, cuando tu preparación sea completa, te convertirás en Hokage...
El silencio general continuo, pero la expresión en el rostro de todos cambio, ¿Habían escuchado bien? ¿Dentro de 5 años... Naruto el Hokage?
–¿Y?– Le pregunto Tsunade, divertida de ver la expresión en el rostro del joven –¿No vas a decir nada? ¡El sueño de toda tu vida se cumplirá!
–Pe... Pero...– Respondió el rubio cuando pudo recuperando el habla –Por mi culpa todos mis amigos transgredieron las reglas... Me convertí en un traidor desde la primera vez que abandone la aldea y arrastre a Hinata conmigo... Además estaba dispuesto a arriesgar las relaciones entre la aldea de Konoha y la de la Arena al pedirle ayuda a Gaara... ¿Cómo puede ser que después de todo esto... Me eligieras como tu sucesor, Abuela Tsunade?
–Todo lo que has dicho es cierto...– Una sonrisa orgullosa apareció en el rostro de la Gondaime –Pero tus amigos estaban dispuestos a correr ese riesgo por ti, incluso el Kazekage, además...– Tsunade comenzó a caminar hacia él –Que reconozcas todo lo que has hecho es una muestra de que estas dispuesto a enfrentarte a tus decisiones– llegó ante él, poniendo las manos en los hombros del chico –Y tus compañeros esta dispuestos a seguirte... La verdad es que, las circunstancias me obligaron a apresurarme, pero desde hace ya algún tiempo te había elegido para ser mi sucesor...
–Abuela Tsunade...– Naruto no trato de disimular su emoción
–Pero no te pongas feliz tan pronto– Dijo la imponente mujer, apretando los hombros de Naruto con los dedos, causándole dolor –Te puedo asegurar que mi entrenamiento te hará que te replantees las cosas más de una vez...– La cara de Tsunade había tomado una expresión sombría –¡Empezando por eso de llamarme "abuela"...
–Esa expresión... ¡Que miedo...! (¬¬)– Pensó el rubio
–Sé que no puedo influir en sus decisiones con respecto a su hija– Volvió a hablar la Gondaime, dirigiéndose ahora al padre de Hinata –Pero desde ya le digo que no pensaba aprobar el compromiso de Hinata y Sasuke– Volviéndose a Sasuke –¡No es nada en contra tuya!
–Si... Yo entiendo...– Respondió el chico con una expresión de fastidio
En ese momento, los compañeros de Naruto y Hinata, que habían permanecido en silencio estallaron en gritos de jubilo, se abalanzaron sobre Naruto llenándolo de expresiones y gestos de felicitación (algunos algo rudos), tanto los anbus como el padre de Hinata no atinaban que actitud tomar
Finalmente alguien sugirió ir a celebrar, todos estuvieron de acuerdo, Kiba sugirió la casa de Sasuke, es muy grande y estaba vacía, y todos apoyaron su idea (menos Sasuke, por supuesto) y entre gritos y bromas se fueron alejando. Cuando Hiashi se dio cuenta de lo que estaba pasando hizo un ademán de seguir a su hija, pero la Gondaime lo detuvo.
–Ya a hecho suficiente ¿No cree? Si usted no se apresura en valorar a su hija, la perderá... No intente separarla de Naruto... Él es un buen chico y la ama, y...– Dirigió su mirada hacia el grupo de jóvenes que se alejaban –Estoy segura de que el futuro que lo aguarda será grandioso...
Hiashi no dijo nada, pero escuchando las palabras de la Gondaime miro a su hija, cuya mano no se había separado de la de Naruto, y por primera vez en mucho tiempo, se dio cuenta de que ella sonreía como si fuera feliz... Era una hermosa sonrisa...
