Aclaraciones: en el anterior capítulo se me paso poner que los bebes de Kagome no tienen ninguna marca en el rostro a simple vista nacieron como cualquier humano normal.

Capítulo 10: El florecer de los girasoles: Segunda parte.

El hermoso trinar de las aves daba nuevamente la bienvenida a un hermoso y feliz día, bueno según la perspectiva de cierto ser de hermosa cabellera rubia quien arrullaba a la criatura más hermosa del mundo (según él) y se trataba de un hermoso bebe de cabello negro, el cual bostezaba y lentamente caía en el confort que solo el sueño provee.

Mientras tanto la mujer que hacia algunas horas se había convertido en madre se encontraba encantada ante la bella imagen que el rubio ofrecía, luego que él bebe se durmiera lo llevo hasta su cuna la cual estaba ubicada cerca de su cama al lado derecho y en la cual descansaba su hermano mayor de plateada cabellera. Acomodo a ambos bebe para que descansaran y luego se acercó hasta la pequeña mujer que se encontraba en la cama.

–Gracias por hacer que ambos se durmieran: Dijo Kagome mientras observaba la cuna de los mellizos y como estos instintivamente unían sus pequeñas manitos.

–No fue nada Kagome, después de todo Neal y Zeth veden descansar: Dijo alegremente el rubio.

–¿Neal y Zeth?: Pregunto confusa azabache ante los nuevos nombres.

–¿No pretenderás que use el nombre completo en todo momento para llamar a mis hijos?, después de todo mi yo uso mi nombre completo y son pocos los que no me llaman Oz: Dijo Oz como si se tratara de la cosa más evidente del mundo –Aparte no te parecería complicado para los demás niños que posiblemente sean amigos de nuestros pequeños llamarlos por sus nombres completos, además solo usamos los nombres completos y títulos cuando se hacen presentaciones frente a otros nobles y en asuntos oficiales.

–Supongo que tienes razón, me parece mejor llamarlos Neal y Zeth es más fácil: Dijo Kagome mientras alcanzaba un cepillo para cepillaba su cabello, pero él le quito el cepillo y se colocó detrás de ella y empezó a cepillarle el cabello de forma muy delicada.

–Oz, no tienes por qué molestarte en ayudarme con todo aún tengo las fuerzas suficientes como para cepillarme yo misma el cabello: Dijo la azabache un poco cansada por la actitud de él, que no la dejaba hacer nada.

–Nada de eso Kagome acabas de dar a luz y debes tener reposo absoluto durante cuatro semanas así lo dijo el doctor: Dijo Oz concentrándose en su trabajo.

–No recuerdo que el doctor dijera eso: Dijo Kagome sabiendo perfectamente que él mentía.

–Bueno me lo dijo a mi cuando salí un rato fuera de la habitación: Dijo Oz tratando de sonar convincente con su cuartada.

–Tú no saliste en ningún momento de esta habitación: Acuso Kagome algo cansada con este juego.

–¡Está bien no me lo dijo el doctor pero yo digo que tienes que tener reposo absoluto durante cuatro semanas y como sabrás nuestras leyes dicen que la palabra del rey es absoluta y como yo soy el rey digo que reposes cuatro seas y así será, fin de la discusión!: Concluyo disiento el pelirrubio mientras hacia un puchero dando por sentado el fin del tema, pero la suave risa de Kagome llamo su atención.

–Oz, eres tan divertido: Dijo la azabache mientras colocaba una de sus manos sobre las de él y luego dijo –Gracias por no dejarme sola.

–Te dije que nunca iba a permitir que te alejaras de mí, ¿por qué creíste que justo ente momento te dejaría sola?

–Supongo que aún tengo muchas inseguridades: contesto Kagome mientras serraba lo ojos.

–No te preocupes poco a poco lo superaras y yo estaré aquí contigo apoyándote en todo momento: Dijo Oz mientras la abrazando a la azabache por la espalda y luego de un breve momento se separó de ella para seguir su trabajo.

–La semana que vine tengo pensado presentar a los bebes al pueblo: Dijo Oz.

–Note parece que son algo pequeños para eso: Dijo Kagome después de todo ella no quería que sus hijos se vieran agobiados desde pequeños con cosas de adultos.

–Kagome una adecuada relación con el pueblo es esencial para que los bebes no acaben como María Antonieta y deben empezar desde ahora para que en un futuro no muy lejano ambos puedan ser unos buenos gobernantes: Dijo Oz con una convicción inquebrantable.

–Un momento no crees que te estas presipitando, ellos son solo unos bebes como para que estes poniendo un peso tan grande soble ellos: Exclamo Kagome.

–Querida mia, el tiempo es tán efímero como la sola idea de la obsoluta perfeccion nosotros no estaremos por siempre con ellos y lo único que deseo es que ellos puedan cuidar de todo lo que forme, del impero que cree para ellos ese es mi único deseo: Dijo Oz mientras trensaba el cabello de Kagome y sujetaba el peinado con un laso rojo –Aparte deseo presumir a mis hijos ¿acaso no tengo ese derecho?: Dijo en voz baja causando una suspiro de resignación por parte de Kagome que tenias ganas de podre tener el collar de Inuyasha y poder ponérselo a Oz.

–Debiste decir eso desde el inicio te aseguro que no me hubiera molestado: Dijo Kagome con calmada evitando tratar de caer en el jueguito de Oz (él disfruta haciendo que Kagome se moleste).

–Parece que esta vez contaste hasta diez verdad, querida mía: Dijo Oz en tono burlón consiente que esta vez no logro molestar a la azabache –Pero en parte todo lo que te dije es verdad nuestros bebes deberán ser educados para que en futuro puedan ser dignos gobernantes y para ello deben aprender desde jóvenes que el apoyo del pueblo es esencial, después de todo un rey no es un rey sin gente a quien gobernar…

–Supongo que en cierta forma tiene razón pero me gustaría, ¡no! exijo que puedan disfrutar de una niñez como cualquier otro niño: Exclamo un muy decidida Kagome mirando fijamente a Oz.

–Pues obvio que así será ¿qué tipo de monstro crees que soy?, ¿acaso pensaste que encerraría mis hijos en una biblioteca mientras ven su niñez desvanecer junto con el paso del tiempo?: pregunto un muy exaltado Oz –Me prometí a mí mismo convertirme en el mejor padre de todos y como tal are que la niñez de Neal y Zeth sea la mejor etapa de sus vidas, aprenderán todo lo que tengan que aprender de mí y viviremos todos los días increíbles aventuras: Dijo Oz muy emocionado imaginándose en toda clase de situaciones padre hijos como yendo a pescar, jugando en una hermosa tarde de verano con sus hijo, etc. Mientras tanto Kagome veía que él ya empezaba divagar –Bueno aunque debo admitir que tendremos mucho tiempo para disfrutar de los niños.

–¿Qué quieres decir con eso?: pregunto Kagome algo confusa por la palabras de pelirrubio.

–En esencia es algo muy simple al darles parte de mi vida su ciclo de envejecimiento será lento muy lento casi como el de un despertado, los primeros años de vida de los bebes crecerán como lo hace un bebe humano pero cuando lleguen a cumplír los ocho años su proceso de envejecimiento se ralentizará, envejecerán un año por cada diez años de vida humana y luego cuando alcance su edad adulta se estancaran como yo y no envejecerán más, conservaran su belleza y poder hasta el día en que mueran: Aclaro Oz mientras se ponía de pie e iba hacia el ropero y sacaba una camisa y se cambia de camisa ante una sonrojada Kagome.

–Creo que eso es bueno: Trato de decir la pobre azabache tratando de desviar la vista del espectáculo que tenía en frente.

–Claro que es bueno tendremos mucho más tiempo para disfrutar con ellos: Dijo en despreocupado Oz mientras se colocaba un chaleco sobre la camisa y luego anudando una cinta color verde a modo de corbatín –Creo que será mejor te prepares dentro de poco vendrán los lores cardinales para conocer a los bebes y de seguro uno que otro noble.

–¿Tan pronto tendremos visitas?, seguramente que estoy echa un desastre: Dijo una que muy preocupada pelinegra.

–Cálmate Kagome, te aseguro que para ser una mujer que el día de ayer dio a luz te ves excelente: Dijo OZ tratando de calmar a Kagome.

–¿Estás seguro?: Pregunto tímidamente Kagome.

–Claro que si querida, te vez simplemente radiante: Respondió una voz que no era la de Oz, cuando ambos buscaron el origen de la voz vinieron a cierta pelirosada cerca de la cuna de los príncipes –Ambos son unas criaturas hermosas, los felicito enormemente sus altezas reales.

–Gra… Gracias Bathory: Dijo apenas Kagome que no se podía explicar como ella había legado sin hacer ruido alguno.

–Bathory, sabes que tienes prohibido usar tus habilidades en el pabellón real: Dijo un molesto Oz pero luego suavizo su semblante y dijo –Pero solo por esta vez solo por ser una fecha muy especial omitiré este pequeño incidente.

–Agradezco su benevolencia su alteza: Dijo a modo de broma y haciendo una muy exagerada reverencia la pelirrosada, causando una risilla por parte de Kagome y fastidio por parte de Oz.

Segundos después aparecieron el resto de lores cardinales trayendo consigo regalos para los herederos; Gilbert trajo dos huevos de unos 29 cm x 15 cm de color negro verdoso uno de ellos y el otro de un tono claro verdoso y en los cuales estaban las futuras mascotas de los príncipes y eclosionarían en un periodo de dos años, el regalo de Andreas y Colet fue algo más simple pero no por ello menos bonito ellos trajeron dos caballitos de madera los cuales hermosamente hechos; en cuanto a Gladius el trajo muchos juguetes peluches y demás cosas para bebes; y finalmente Bathory mostro su regalo se trataba de dos hermosos ropones que según ella confecciono personalmente. Y así la tarde paso entre halagos a los orgullosos padres, mimos y carisias a los bebes.

La felicidad inundaba el reino entero pues estaban felices con la llegada de los primogénitos del rey no hubo persona en todo el reino que no llegase a enterrarse la buena nueva, pero toda la exaltación y alegría crecieron más el día en el que los príncipes fueron presentados al pueblo, la familia real hizo un recorrido en carruaje por la capital con los bebes y el recibiendo del pueblo fue memorable pues lanzaban alabanzas y buenos deseos a la nueva familia.

Y nuevamente el transcurrir de los días se hizo presente, ya había pasado algo más de un mes desde el nacimiento de los bebes y Kagome después de un rato en la biblioteca donde había logrado arman al fin un rompecabezas que llevada intentando resolver desde hacía varias semanas, se dirigía hacia la habitación que compartía con Oz, cuando llego a su destino encontró al pelirrubio con Neal en brazos sentado cerca de la venta observando el jardín mientras arrullaba al bebe.

–Descubrí quien eres: Dijo repentinamente la muchacha captando la atención del joven quien la vio directamente a los ojos.

–¿De qué estás hablando Kagome?: Pregunto Oz fingiendo no saber del tema.

–Me refiero al día en que hicimos un trato: Dijo Kagome recordando ese día.

(Flash back)

¿Oz que tipo de ser eres tú? Me refiero si eres ¿un ancestral o un despertado? –Pregunto nerviosamente la joven pelinegra.

Um veamos… nótelo diré: Dijo en tono burlón Oz mientras usaba la cucharía como espejo causando que la muchacha se enfadara un poco.

Pero hagamos un trato Kagome si logras averiguar en cuál de los grupos entro y de paso que tipo de ser soy te daré un premio: Dijo Oz mientras apoyaba sus codos en la mesa y la miraba fijamente en forma retadora, causando que la joven sienta deseos de estrangular a aquel ser que se atrevía a subestimarla.

Acepto, pero si logro descubrir qué tipo de ser eres me cumplirás cualquier cosa que yo te pida: Dijo la joven causando el asombro del joven que ella aceptará el reto convencida que ganaría, su motivación era algo de admirar.

El premio lo discutiremos en su momento

(Fin del Flash back)

–El trato consistía básicamente en que yo lograra averiguar qué tipo de ser eras tú… pero descubrí más de los hubiera querido: Dijo la joven mirando fijamente a Oz.

–Serias tan amable de decirme como llegaste a la conjetura que en estos momentos ronda tu pequeña cabecita: Dijo en tono divertido el pelirrubio.

–Honestamente al inicio no tenía la más mínima idea de por dónde empezar a buscar respuestas, pero las respuestas estaban todo el tiempo frente a mí… primero tu curioso gusto por los nombres relacionados con lo religioso y luego la historia en donde traicionas a tu padre y luego él te destierra, al inicio no me pareció tan importante pero al no encontrar nada de información sobre ti empecé a darme por vencida pero un día me topé con un libro bastante interesante en la biblioteca al inicio no le tome importancia pero luego de leerlo un poco encontré una historia que coincidía mucho con la tuya y final mente llegue a la conclusión que tú eres…: Pero antes de que Kagome pudiera decir algo más un extraño viento corrió por la habitación haciendo que ella tuviera que cerrar los ojos, pero cuando los abrió vio algo que la dejo sin palabras era Oz solo que en su espalda tenia alas, unas hermosas alas negras desplegadas entonces el finalmente rompió el silencio.

–Lucifer, la primera creación de dios y aquel que decidió desafiarlo y perdió ese soy yo: Dijo él mientras retraía sus alas y hacia como una especie de refugio para él bebe que tenía en brazos –Me temes ahora que sabes quién soy yo Kagome: Dijo en un Susurro temiendo la respuesta de la chica.

En ese momento Kagome estaba muy sorprendida pues Oz se veía simplemente magnifico con esas alas negras se veía hermoso, ella no tenía miedo pues con el paso de los días y los diferentes acontecimientos que le había tocado pasar, él estuvo con ella apoyándola, entonces por qué debería tenerle miedo en este momento, y deseaba hacérselo saber a él.

–Yo no te tengo miedo Oz: Dijo la muchacha acercándose a él y acariciando su rostro con su mano derecha –El que haya descubierto que tú eres Lucifer no cambia en nada las cosas entre tú y yo, tú como todos los días desde que nos casamos seguirás durmiendo en el sofá y yo en cama y como todos esos días tu cuidarás de nosotros: Exclamo la joven mientras depositaba un casto beso en la frente del rubio y este solo se sentía la criatura más feliz de la creación al sentirse aceptado por la mujer que amaba, luego ella se separó de él y él aprovecho el momento para colocar a Neal en su cuna junto con sus hermanito menor Zeth, ella se acercó a la cuna para apresiar mejor a los bebe y él la abraso por detrás y la cubrió con sus alas y dijo.

–Eres bastante peculiar Kagome Higurashi: Y luego la giro quedando frente afrente y seguidamente el tomo el rostro de ella con ambas manos y dijo –Lo único que sedeo en esta vida es que tu alma inmaculada y libre de pecados me pertenezca y estos ojos que no son capases de ver la maldad en este mundo solo me vean a mí, aunque soy consciente que en estos momentos eso no es posible esperare el día en que mi deseo se haga realidad: Finalizo el decir mientras abrazaba posesivamente a la pelinegra y ella correspondía el abraso, luego de un momento él se separó de ella y oculto sus alas.

–Kagome ya que lograste resolver mi pequeño juego el justo que cumpla con mi parte, el premio que te ofrecí será… ¡traer a tu familia a esta época!: Exclamo el como si se tratara de un animador de un programa de concursos.

–Traer a mi familia: Repitió incrédula la chica sin poder creer las palabras que escuchaba.

–Así es, que te parece si vamos por ellos en este mismo instante: Dijo él mientras abría uno de sus portales y conducía a una aun anonadada Kagome dentro del portal.

Cuando ambos cruzaron el portal del tiempo llegaron al comedor de la casa de Kagome y para buena o mala suerte de los visitantes era la hora del almuerzo y cuando la familia de Kagome vio a los recién llegados se quedaron en shock hasta que la madre de Kagome se abalanzo sobre su hija llorando de emoción por verla cuando pensó que no sería posible verla otra vez, a la madre de Kagome se le sumo pronto el abuelo y el hermano de esta. Luego de este breve momento de reencuentro familiar todos fueron a la sala para interrogar a Kagome.

–Kagome no sabes lo mucho que te extrañado pensé que nunca más te volvería a ver: Sollozo Naomi –¿Cómo es posible que ahora estas aquí?

–Mamá, sota abuelo los extrañe mucho sucedieron tantas cosas que no por sonde comenzar: Dijo la azabache mientras abrazaba a su mamá y pensando bien por donde debía empezar a contar todo –Creo que debería comenzar desde lo más importante…

–Mamá me case con satanás: Soltó sin más cierto metiche de cabello rubio que estaba parado en una esquina mientras el ambiente se llenaba de un pesado silencio incómodo y para rematar él dijo –Y no solo eso, acabamos de tener dos hermosos bebes, ¡felicidades eres abuela!: Dijo tratado de imitar la voz de Kagome (que obviamente se quedó en intento).

–¿Kagome eso es verdad?: pregunto la mujer mayor reciamente.

–Si... Si mamá es verdad: Dijo en susurro la pobre joven que tenía ganas de asesinar al rubio por la idiotez que cometió, mientras esperaba que su mamá le dijera lo desilusionada que estaba de ella, pero las palabras que esperaba oír nunca llegaron en lugar de eso solo llego un gran abrazo.

–Así que ya soy abuela, dime hija ¿Cómo son mis nietos?: pregunto efusivamente la mujer mayor mientras el pequeño de los hermanos Higurashi se acercaba al pelirrubio lo examino un momento y luego dijo.

–¿Así que tú eres satanás?, no pareces tan impresionante, Inuyasha era mucho más sorprendente: Dijo Sota mientras lo miraba decepcionado y luego volví a su a lado de su hermanita querida.

Ante las palabras dichas por el joven a Oz le salió un tic nervioso en la cien pero eso no termino hay luego vino el abuelo que dijo.

–Para ser el rey de las tinieblas no pareces tan impresionante, pero solo y única mente porque eres el esposo de mi nieta no te exorcizare demonio pero en el momento que hagas llorar a mi nieta te exorcizare escuchaste muy bien demonio: Amenazo el pobre anciano sin saber bien al ser al cual se estaba enfrentando o tal vez si lo savia pero le importaba un comino con tal de proteger a su nieta aria cualquier cosa, cosa que comprendió Oz.

–Entendido abuelo, el día que haga llorar a Kagome usted me eliminara: Dijo a modo de broma el pelirrubio.

–Ten por seguro que así será: Dijo el pobre viejo.

–A todo esto ¿cuál es el nombre de mi yerno?: Pregunto una muy feliz Naomi pues en realidad le importaba poco con qué tipo de ser se hubiera casado su hija, pues lo único que a ella le importaba es que hija fuera feliz sea con ser que sea.

–Mi nombre mi querida suegra es Ozwald Zerseuz Nirvana Navarus de la Firenza pero me puedes llamar Oz soy el rey del imperio europeo y su hija es mí amada reina: Exclamo Oz mientras hacia una reverencia.

–WOW ¿eres un rey? increíble: Pregunto sumamente emocionado sota (los niños son tan bipolares).

–Es un gusto yo soy Naomi Higurashi la madre de Kagome me gustaría saber cómo es que se conocieron: Dijo la mujer mientras hacia una reverencia a modo de saludo –Y también deseo profundamente conocer a mis nietos.

–Por esa razón estamos aquí: Dijo Kagome llamando la atención de todos –Veras mamá, Oz puede viajar en el tiempo pero le quitan mucha energía así que dado ese pequeño problema nos preguntamos ¿si quisieran venir a vivir con nosotros en el pasado?: Pregunto tímidamente la azabache.

–Yo si quiero ir: Dijo rápidamente Sota abrasando a su hermana.

–Hija mía me perdí la oportunidad de estar contigo cuando dadas a luz no deseo perder más momentos especiales contigo y mis nietos así que si se me da la oportunidad de estar con mi hija la tomo: Dijo Naomi tomando ambas manos de Kagome y mirándola con ojos llenos de cariño y amor, el amor que solo una madre puede mostrar.

–Bueno como ya está todo decidido supongo que nos iremos todos: Dijo el abuelo de Kagome.

–Abuelo ¿Estás seguro tu siempre dijiste que este templo es tu hogar?

–Kagome, el hogar es donde está la familia: Exclamo mientras se acercaba a si nieta –Además me muero por conocer a mis bisnietos, aparte bastara con hacer una llamada para que el templo quede en buenas manos… es mas iré a hacer esa llamada ya mismo: Dijo al tiempo que iba realizar esa tarea.

–Me alegra ver que tu familia te ama tanto Kagome, bueno como ya todo está decidido vámonos y no se olviden de traer al gato: Dijo alegremente Oz mientras abría un portal hacia su hogar.

–¿Que tan pronto?, ¿no llevaremos nada?: Pregunto Sota.

–No se preocupen tendrán todo lo que necesiten en el otro lado: Dijo Kagome mientras se colocaba lado de Oz.

–Bueno yo ya arregle todo, dije que nos iremos en un largo viaje a un lugar lejano y deje encargado el templo a unos parientes lejanos que aceptaron gustosos hacerse cargo del templo por tiempo indefinido: Dijo alegremente el abuelo mientras atrapaba a Guyo el gato de la familia.

Cuando toda la familia estuvo lista cruzaron el portal de Oz llegando a la habitación de Oz y Kagome mi bien los nuevos integrantes de la familia real vieron la cuna de los bebes se apresuraron a verlos haciendo comentarios de los mucho que se parecían algún familiar lejano o que habían sacado los ojos de la madre y ese tipo de cosas.

Naomi, sota y el abuelo de Kagome se adaptaron rápidamente a la vida de palacio; Sota había sido inscrito en un exclusivo colegio en el cual continuaría sus estudios, la mamá de Kagome se había echo muy amiga de Laila y juntas sobre protegían a Kagome y a los príncipes en cuanto al abuelo a él le interesaba la magia así que se fue al palacio del norte donde según el aprendería magia, Kagome había decidido no contarle nada sobre lo de Sesshomaru a su madre ni que los bebes no eran de Oz, simplemente estaba omitiendo información pues no quería causarle disgustos a su madre o tal vez no le contaba por miedo al tipo de reacción que tuviese sea el caso que sea su madre creí que su hija tenía la familia perfecta hijos hermosos y saludable y un esposo amoroso.

Ya había pasado algo más de tres años desde la llegada de la familia de Kagome y del nacimiento de los príncipes Neal y Zeth y una serie de echo memorable tuvieron lugar en palacio como por ejemplo; las desvelas que tuvieron Oz y Kagome los primeros meses con los bebes, el primer cumpleaños de los mellizos el cual fue celebrado por todo lo alto, las primeras palabras de los no tan bebes que fueron papá (aunque pensándolo bien no les quedaba de otras pues la persona que pasaba más tiempo con ellos después de su mamá era Oz), los primeros pasos de los mellizos, su segundo cumpleaños y cuando de paso eclosión los huevos que trajo el lord del norte el día del nacimiento de Neal y Zeth que resultaron ser dragones bebes Kagome estaba molesta por semejante regalo aduciendo que eran un peligro para los bebe, pero a las finales se quedaron porque sus hijos se encariñaron rápidamente con los reptiles alados, el día que aprendieron a leer si a leer no leyeron mal resulta que los pequeños salieron demasiado inteligentes y curiosos (cortesía del Oz) y por ello se la pasaban leyendo o investigando a su alrededor como todo infante debe hacer.

En conclusión la vida parecía inmejorable para Kagome y Oz, tenían una familia amorosa y unos ejemplares hijos de tres años, pero justo cuando crees que nada puede perturbar tu felicidad aparece algo o alguien que lo hace. Y justo ese día había llegado por que justo hoy un hermoso día semanas después del tercer cumpleaños de Neal y Zeth, una criatura en forma de un gran perro demonio color blanco llego volando desde oriente y aterriza en el jardín infernal y al descender completamente, esta criatura se transforma en su forma humana revelando la imagen de una hermosa mujer de cabellera blanca y curiosas marcas en el rostro y entonces mirando al pabellón real dijo:

–Veamos que tonta escusa me cuentas para intentar disculparte por no haberme invitado a tu boba Ozwald…

Xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx

Y hasta aquí el capítulo de hoy, nos vemos a la siguiente cuídense y no olviden comentar.

Para las que querían saber cómo Kagome se enamoró de Sesshomaru y como formo una amistad con Kikyo no se pierdan los próximos capítulos…

Cuídense y no olviden abrigarse…