Yo siempre quise ser tu eclipse solar
En el castillo de las hermanas nobles. En una sala donde sería el lugar donde las manes 6 serán las portadoras después del discurso de Twilight. Nightmare Moon estaba esperando pacientemente hasta que la unicornio lavanda quiera activar los elementos. Hacía de todo, las tiró de un barranco, el ataque de la manticora, los arboles del miedo, el bigote horrible de la serpiente marina hasta intentaba convencer a la presumida de unirse a los Shadowbolts, pero nada.
La alicornio estaba un poco frustrada, pero solo le quedaba una cosa que hacer, aunque no sabía que perderá. Sentía como las amigas de Twilight bajaban los "elementos". Así que esperó hasta que la estudiante de Celestia quiera activarlo para tele transportarla en donde estaba.
Seguía esperando y esperando, pero no sentía nada de que use su magia. Así que se transformaba en humo para ir allá, pero cuando llegaba, estaba sorprendida y confundida a lo que veía para luego volver otra vez a ser alicornio. Lo que miraba, eran a las yeguas, las cinco estaban alejadas de la unicornio lavanda y la aludida estaba con el cuerno listo para concentrar su magia, aunque lo que la sorprendía, era que estaban como congeladas, paralizadas e inmóviles.
—Emmmm ¿Hola?— decía Nightmare Moon caminando hacia Twilight y agitaba su pezuña derecha frente a la unicornio —Que raro… Esta no será una técnica de distracción para que crea que están paralizadas para que luego me ataquen en donde menos me lo espero ¿verdad?— estaba un poco molesta, pero de repente, se escuchaba una risa.
—Je, je, je. Vaya conclusión te has sacado, Nightmare Moon. Te felicito por tu gran intuición, aunque sea erróneo lo que dijiste. Je, je, je— comentaba una voz infantil atrás de ella. La alicornio se volteaba rápido con el cuerno brillando y estaba con una expresión amenazante, pero lo que veía, la dejaba sorprendida. Observaba al gato favorito de todos, Dark Soul y se escuchaba aplausos de la nada.
— ¿Pero qué carajo?— se preguntaba la yegua mirando a todas partes para saber de dónde venía los aplausos. El felino estaba con su túnica de siempre recostado en el pedestal donde estaban antes los elementos mientras jugaba con un yoyo. Lo guardaba en su bolsillo para alzar sus garras para que se callaran los aplausos.
—Hola Moony ¿Cómo estás? Je, je— decía Dark con una sonrisa kawai.
—… ¿Q-Quien eres tú?— preguntaba Nightmare Moon confundida con la cabeza inclinada a un lado.
—Soy el amigo gato de las calles. Cuando me ven se emocionan. Je, je. Bueno, soy Dark Soul y vengo a ayudarte Moony. Je, je— decía el gato con una sonrisa maliciosa.
— ¿Ayudarme? ¿En qué?— preguntaba la alicornio extrañada. Estaba un poco perdida.
—Que no es obvio. De que tengas tu noche eterna que tanto tanto tanto tanto tanto…
Cinco minutos después
—Tanto, tanto has soñado desde el día o mejor dicho, la noche que tuviste tu berrinche. Je, je— decía con una sonrisa burlona. Nightmare Moon se molestaba por lo que dijo.
— ¡Oye! Eso no fue un berrinche. Quiero que los ponis adoren mis noches— decía la alicornio extendiendo sus alas al máximo intentando intimidar.
—Je, je ¿Segura? Porque eso parecía un berrinche Moony. Je, je— se reía un poco Dark.
— ¡Que eso no es un berrinche!— exclamaba la yegua enojada —Y por cierto ¡no me llames, Moony!— gritaba enfadada.
—Por los enormes flancos de Celestia, que gritona— decía el gato con las dos garras en sus oídos. Nightmare Moon se tranquilizaba un poco.
—Bueno, gato ¿me puedes explicar cómo me ayudarás?— preguntaba seriamente y con curiosidad.
—Je, je. Ya te ayudé ¿no lo ves?— decía el felino señalando a las congeladas portadoras.
—Espera ¿tu hiciste esto?— preguntaba la alicornio sorprendida ya que no se lo creía.
—Sip. Con esto, linda— mencionaba Dark sacando de su bolsillo, un control remoto para el DVD —Solo les di pausa y se quedaron así.
—O sea ¿congelaste el tiempo con eso?— la yegua estaba muy confundida mirando el control que no entendía lo que era.
—No. La verdad, solo a estas seis yeguas que arruinaran tus planes. Je, je— decía el gato con una sonrisa infantil.
— ¿En serio? Y ¿Cómo lo sabes?— preguntaba Nightmare Moon con una ceja alzada. El felino suspiraba algo frustrado.
—Muy bien. Aquí viene la explicación…— empezaba el felino a explicarle todo el capítulo 1 y 2.
Cinco minutos después
—… Y así es como destruí Equestria— terminaba de contar Dark sonriendo con las garras en sus bolsillos.
— ¿Qué?— la alicornio estaba confundida por lo último que dijo.
—Je, je. Olvida eso último, pero bueno, así es lo que iba a pasar. Je, je— se reía un poco.
—Oh, ya veo…— decía solamente la yegua un poco dudosa, pero al ver a las portadoras quietas como estatuas, sonreía de forma malvada —Aunque te agradezco que hicieras esto. Je, je— se acercaba un poco a Twilight y alzaba la cabeza de la unicornio un poco arriba con la ayuda de su melena.
—Entonces ¿Qué harás con ellas? Puedes hacerle lo que quieras. Je, je— comentó el gato con una sonrisa maliciosa.
—Mmmm— Nightmare Moon se quedaba pensativa —Creo que las pondré de adorno en mi castillo. En el vestíbulo o puede ser en el jardín. Je, je— se imaginaba como sería su castillo.
—Oh, qué bien… Yyyyy ¿eso es todo? O sea ¿quieres que sea así de fácil sin enfrentarlas como toda una alicornio… hembra?— preguntaba el felino con una mueca en sus labios.
—Sí. Soy gobernante, no guerrera y además, así no me canso. Je, je— decía la alicornio caminando hacia las otras que estaban un poco alejadas. Las observaba y le quitaba el sombrero a Applejack para tirarla por ahí.
—Oki, pero ¿no se te olvida algo? O sea ¿una recompensa por ayudarte y sea una victoria muy… aburrida?— preguntaba Dark mirándola con unos ojos tiernos. Nightmare Moon lo miraba un poco fastidiada y suspiraba.
—Está bien ¿Qué es lo que quieres? ¿Dinero, hilos, leche, una de estas ponis? Pero que no sea a la morada— preguntaba la alicornio curiosa.
—Je, je. No quiero naaaada de eso. Lo único que pido es un… beso— decía el gato moviendo sus cejas.
— ¿¡Queeeeee!?— gritaba la yegua impactada y sonrojada — ¿Un beso en la mejilla?— preguntaba nerviosa.
—Nop.
—Emmmm ¿En la nariz?— Nightmare Moon tenía un tic en el ojo derecho.
—Nop.
— ¿En la frente?— suplicaba que sea eso.
—Nop. Si me dejaras hablar primero para decirte que quiero el beso en los labios y que sea muuuuuuuuy apasionado. Je, je— la alicornio iba a quejarse, pero el felino le mostraba el control —Niégate y las vuelvo a la normalidad para que te olvides de tus adornos de jardín— agregaba mirándola con una sonrisa desafiante.
—…— la yegua suspiraba frustrada —Está bien— se acercaba a Dark hasta estar frente a él, agachaba la cabeza aun estando sonrojada y acercaba sus labios nerviosa. El gato rodaba sus ojos por lo lenta que era. Así que agarraba sus mejillas y acercó sus labios de golpe para dar un gran beso que duraba como unos cinco o diez segundos, y se separaban para coger aire. Nightmare Moon estaba impactada con la cara roja. Se volteaba rápidamente dándole la espalda ya que no quería admitirlo, le había gustado el beso, aunque fuera un gato —Ya tienes el beso. Ahora te puedes ir… y gracias por tu ayuda. Hasta nunca— decía intentando calmar sus nervios y caminaba levitando a Twilight, y las yeguas con su magia.
—…— Dark miraba los flancos de la alicornio y con su control aun en sus garras, apretaba un botón hacia la yegua haciendo que caminara leeeeento. El gato la miraba fijamente y podía notar como movía un poco sus caderas —Mucho mejor. Je, je— apretaba otro botón para que vuelva con la velocidad normal y la veía irse. Guardaba el control en su bolsillo de la túnica, chasqueaba su garra para abrir el portal y antes de irse, nos miraban —Que puedo decir… esto fue muy decepcionante— veía el portal —Mmmmm. Creo que debí hacerlo cuando ella aún estaba en la luna… Al carajo con todo, voy a la luna, pero en otra dimensión, porque lo que yo cambié en una dimensión, queda como lo dejé. Al menos que alguien le gusta ser metiche y meterse en donde no le importa. Je, je. No, no me refiero a mí. Me refiero a otros metiches. Je, je. Bueno, sigamos con la aventura. Je, je— dicho eso, Dark saltaba al portal y se cerraba detrás de él.
En otra dimensión de Equestria
En la luna
Se observaba caminando a Nightmare Moon de un lado a otro en la solitaria luna. Hablaba consigo misma un poco alegre de que llegará el día y parecía una loca. A lo lejos, de donde estaba la alicornio, aparecía un portal y de ahí, salía el gato negro con un traje de astronauta aun estando en su forma felino. El portal se cerraba detrás de él y veía el solitario lugar para luego mirar a la yegua.
—La verdad, Moony necesita un psicólogo o un psiquiatra. Je, je— decía Dark con burla y se acercaba a pasos lento hacia Nightmare Moon — ¿Saben algo, lectores? Adelantaremos esta parte. Por el simple hecho, de que se asustará, me amenazará, las presentaciones, la explicación de lo que le pasará, etc., etc… Así que nos vemos al rato. Por mientras, dejo estas imágenes para que pasen el rato. Je, je— me miraba a mí riéndose de forma maliciosa. En la pantalla, se ponía de color azul con un escrito que decía:
Imágenes proporcionados por Dark Soul :3
Pasaban imágenes de yeguas en posiciones seductoras. Por adelante, por detrás, de lado, sentada, acostada, en la playa, en la esquina del vago.
Había unas muy interesantes y sorprendentes, como el de Celestia. Se mostraba sus enormes flancos de lado mientras comía un pastel y miraba sorprendida a la cámara.
(Qué imagen más robada —_—).
Se veía a una imagen de Luna volando por el cielo nocturno con una sonrisa y miraba a la cámara de forma seductora. Estaba de frente, un poco diagonal a la izquierda.
(Qué imagen tan falsa —_—).
Había uno de Cadence, pero en antropomórfica. Estaba un poco de lado, como trotando. Usaba unos pantalones cortos ajustados que le resaltaban mucho la retaguardia y una blusa con mangas cortas algo ajustadas para su busto.
(Por lo menos, esta imagen hará feliz a los fanes de Cadence, creo)
Se encontraba una de Zafire en la cama boca abajo mostrando sus enormes flancos y miraba a la cámara guiñando un ojo con una sonrisa seductora.
(Y aquí vamos, presumiendo que tiene a la alicornio más sexy del mundo —u—U)
En la otra imagen, se mostraba a una pegaso roja que estaba en la cocina en dos cascos haciendo un sándwich. Estaba de espalda mostrando sus flancos y miraba a la cámara enojada con un gran sonrojo.
(¿What? ¿Pero qué carajo hace ella aquí? —u—*)
Otra imagen pasaba mostrando a una yegua terrestre de color verde que estaba sentada de lado mirando a la cámara de forma seductora con las pezuñas en su nuca como si estuviera estirándose y usaba unas medias azules.
(… … … … … … … … Emmm. Sin comentarios)
Una imagen pasaba con una draconequus sentada en un sillón. Estaba recostada con una pierna cruzada, formaba un corazón con sus garras mientras guiñaba un ojo con una sonrisa seductora.
(—…— me levanto del escritorio y me alejo para mirar por la ventana para luego ver a mi pc — ¿En serio, Dark Soul? ¿¡En serio!? ¿Me estas jodiendo?— alzaba mis cascos enojado — ¿Cómo carajo tomaste esas fotos?— gruñía enojado. Me regresaba a sentarme frente al computador —Ok. Si la siguiente imagen muestra otra yegua que…)
Se mostraba otra imagen de una alicornio blanca con la melena y cola roja con una pose seductora. Estaba un poco de lado viendo el cielo, mostraba sus enormes flancos con las alas extendidas y miraba a la cámara de reojo con una sonrisa seductora hasta estaba un poco sonrojada.
(…)
(Afuera de una casa, se veía la pc rompiendo la ventana de mi cuarto)
Ya. Continuando con esto. Dark explicó todo a Nightmare Moon.
—Oh, ya veo. Entonces ¿así acabaré?— preguntaba la alicornio con una ceja alzada.
—Sip. Te derrotaran así de fácil. Je, je— decía el gato con las garras en la espalda ya que aún tenía puesto el traje de astronauta.
—Oh, genial ¿Solo saldré de aquí para quedar como una idiota?— la yegua estaba frustrada.
—Sip. Así es, pero no te preocupes, tengo la solución a tus problemas. Je, je— comentó el felino con una sonrisa maliciosa.
— ¿De verdad? Dímelo— decía Nightmare Moon un poco desesperada, porque quería ganar.
—Je, je. Ok, ok— Dark chasqueaba su garra para hacer aparecer una hoja de papel y lo pasaba a la alicornio. Ella un poco extrañada, lo agarraba con su magia para empezar a leerlo, pero cuando lo leía, se sonrojaba un poco.
—P-pero ¿¡Que rayos es esto!?— gritaba Nightmare Moon mirando al gato con la cara roja.
—Je, je, je, je. La solución a tus problemas. Je, je— se reía con malicia el felino.
—Yo no pienso decir esto. Prefiero perder que decirlo— decía la alicornio indignada.
—Ay, por favor. No será nada. Solo tienes que hacer lo siguiente. Cuando estén a punto de usar los elementos, tu lees eso para así distraerlas y cuando bajen la guardia, KABOOM baby y ya habrá noche eterna para siempre. Je, je— mencionaba Dark con una sonrisa infantil. La yegua miraba la hoja de papel sonrojada.
— ¿Estás seguro? ¿No hay otra forma que hacer esto?— preguntaba Nightmare Moon para no leer ese papel.
—Sí. Es la única forma, Moony. Je, je— decía el gato con malicia. La alicornio suspiraba frustrada.
—Ok. Que más me queda y espero que funcione, porque si no…— amenazaba la yegua.
—Oye, tranquila vieja. Te aseguro que funcionará. Je, je. Ellas quedaran de piedra al escucharlo, Moony. Je, je, je— se reía el felino. Nightmare Moon aún seguía insegura.
—Ok… por cierto, no me llames ¡Moonyyyyyyyyy!— pegaba un grito la alicornio que se escuchaba por toda la solitaria luna.
Un rato después
Pasó lo mismo que en los primeros capítulos de la serie. Daba su monologo, intentaba detener a las que serían las portadoras, entre otros hasta que llegaba la parte donde estaban en el castillo. Nightmare Moon se encontraba frente a las seis ponis. Twilight decía su discurso motivador e iba a empezar a flotar junto con las demás, pero la alicornio las detenía.
— ¡Esperen! Antes que hagan otra cosa más, quisiera leerles algo… por ser mis primeras archienemigas…— decía la alicornio un poco sonrojada y sacaba la hoja de papel que le dio Dark. Las seis yeguas al escuchar eso, se quedaban confundidas. La yegua se aclaraba la garganta y empezaba a leerlo en voz alta. Su cara empezaba a ponerse roja y con una voz temblorosa.
Cuando era una niña, yo siempre era tu sombra, yo siempre iba detrás de ti, porque…
No quería apartar la vista de tus enormes flancos.
Desde el día que nací y te vi, quise dormir en tus flancos,
Usarlos como cama.
No eran celos lo que sentía esa vez, era amor, yo quería ser un eclipse solar.
Poniendo mi cara cerca de tus nalgas,
Extender las alas
Y formar, el eclipse perfecto.
Yo siempre he estado enamorada de ti, hermana.
Eres tan pura, tan suave y más por detrás.
Quería tocarlos, darles una nalgada para verlos rebotar un poco.
Apretarlos, jugar con ellos,
Pero tú me los alejabas.
Quería que la mitad de tu cuerpo quedara de piedra,
Mientras que tu retaguardia no.
Serían míos, podía usarlos como almohadas y muchas cosas más.
Pensaba muchas cosas en mi retorcida… mente.
Soy Nightmare Moon o mejor conocida como, Luna
Y yo siempre quise ser tu eclipse solar.
…
I love you, flancos de Celestia.
Había un silencio sepulcral e incómodo, si alguien hablaba terminará explotando. Nightmare Moon tenía la cara roja como tomate al terminar de leerlo y se tapaba la cara de vergüenza con una de sus alas. Las portadoras estaban mirándola fijamente con cara de WTF y estaban algo sonrojadas.
—… Wow… Esto… quiero bromear o algo… pero no tengo nada que decir— decía Pinkie con los ojos como platos y con un sonrojo en su rostro.
—… ¿Es eso lo que pasó? … Todo el tiempo, no eran celos, sino que ¿querías tener los flancos de mi mentora para ti?— preguntaba Twilight en shock sin poder creer lo que escuchó y tenía la cara roja.
—...— la alicornio estaba avergonzada por lo que leyó, pero en eso, sentía algo en el cuello.
—Es tu oportunidad. Dale mija o le dirán a toda Equestria. Tú deberías saber, son chismosas por naturaleza. Je, je— le susurraba Dark a la yegua malvada —No quieres dejar que expandan esa información ¿verdad? Je, je.
—… No… no, no, no, no, no, no, no, no ¡Por supuesto que NOOOOOOOO!— gritaba Nightmare Moon con furia haciendo que las ponis se sobresaltaran del susto y antes de que reaccionaran, la alicornio cargaba su cuerno y disparaba un gran rayo mágico que le daba a las seis, se oía un grito de dolor y cuando dejaba de brillar su cuerno, se veía a las ponis en el suelo lastimadas e inconscientes. Los elementos de la armonía estaban hechos añicos en el piso. La yegua respiraba agitada — ¿He… ganado?
—Sí, linda. Je, je. Ganaste y tienes lo que siempre has soñado. Je, je— decía el gato con una sonrisa infantil.
—… He ganado… pero a qué precio… he sido humillada… ya no tengo dignidad…— Nightmare Moon miraba la hoja de papel y lo quemaba con su magia con rabia.
—Ay, por favor, Moony. No es para tanto. De igual forma, nadie lo sabrá y además, callaste a las que serían las portadoras, aunque siguen vivas todavía. Así que tu reputación, está bien. Je, je— mencionaba el felino y le daba palmadas en su lomo mientras bajaba de ella.
—Sí, tienes razón. Nadie más lo ha escuchado ¿verdad?— decía la alicornio insegura.
—Sip. Nadie más lo escuchó ni que pusiera unas grandes cornetas o altavoces por toda Equestria para que te escuchen decir eso. Je, je— comentaba Dark con una sonrisa maliciosa —Así que calma y yo sé que querías ser su Eclipse, pero hay que superarlo. Je, je, je— se reía el gato de forma burlona.
—Grrrr— gruñía enojada Nightmare Moon y apretaba los dientes por obligarla a decir eso, aunque ella tenía la decisión de decirlo o no — ¿Sabes? Si no estuviera tan furiosa o deprimida, te desintegraría aquí mismo… Bueno, me pondré en marcha para comenzar el nuevo gobierno… creo— la alicornio empezaba a caminar con la mirada baja, aún tenía el sonrojo en su rostro y se llevaba a las ponis con su magia para hacerlas prisioneras. El felino suspiraba satisfecho.
—Ahora sí. Esto salió mejor. Je, je— decía Dark con una pequeña risita. Chasqueaba su garra para aparecer un portal y nos ven —Bueno, ahora sí. Nos vemos en otra dimensión. Je, je, je, je— se reía mientras entraba al portal y se cerraba detrás de él.
Fin
Bueno, aquí tienen dos dimensiones en uno, aunque se trate de la misma villana XD
