DE LOS VENCEDORES
Mientras los tributos entrenaban, los vencedores tenían sus propias tareas: conseguir patrocinadores y acordar con las escoltas y el equipo de belleza (vestuarista y maquillista) algunos detalles en cuanto a la apariencia de los tributos.
Conseguir patrocinadores era una tarea ardua, no sólo vendían la apariencia y habilidades de sus tributos también debían dar una buena apariencia ellos mismos, no a todos les gustaba arreglarse, muchos ni siquiera se molestaban por estar presentables estando en su propio distrito.
Por otro lado, mientras más vencedores tuviera un distrito, era más fácil buscar patrocinador pues podían dividirse o atosigar juntos al posible patrocinador, lo cual la mayoría de las veces traía buenos resultados.
Había una lapso de tiempo que se asignaban para comer y, al igual que para los tributos, tenían un comedor designado a ellos, obviamente había diferentes distritos al mismo tiempo, pero no todos al mismo tiempo, ya que cada quien elegía su horario.
Sin embargo, ninguno tenía la obligación real de buscar patrocinadores o ir al comedor, simplemente eran tareas opcionales, si lo deseaban podían quedarse en su cuarto y pedir a los avox que les sirvieran la comida. Pero todos sabían que conseguir un patrocinio aumentaría las posibilidades de victoria para sus tributos.
DANAE
Los vencedores del distrito 9 eran Danae y Lico, sus tributos no sobresalían, pero Dana era una vencedora joven y sentía la obligación de confiar en que tendrían algún talento para ganar los juegos, así que ella se dedicaba a buscar patrocinadores mientras Lico perdía el tiempo y se quedaba en la habitación.
Todos los vencedores se conocían de vista, después de todo sólo eran 20, 4 de ellos habían muerto; ya sabían quiénes acostumbraban buscar patrocinios y quienes se quedaban en sus habitaciones, era costumbre que los vencedores del distrito 11 no se preocuparan por los patrocinios, por eso sorprendió a la mayoría que Troy y Bloom estuvieran en el comedor esos días. El primer día había sido turno de Bloom para buscar patrocinador, el segundo le correspondió a Troy.
-¡Pero qué tenemos aquí, a Danae, la chica del trigo, resistente al calor y a la sequía, ¿qué pasa, Lico no se presenta este año ante los patrocinadores?- Troy, con una taza de café en la mano, se había acercado a Danae que ya se encontraba comiendo.
-¿Qué tal Troy? ¡Qué sorpresa encontrarte sobrio a estas alturas de la competencia! ¿A qué debemos el privilegio?- Troy tomó asiento sin esperar que se lo ofrecieran.
-No a qué sino a quién.
-¡Ah es cierto!, Bloom mencionó que su chico quiere ganar, y les sacará a ustedes todo lo necesario para conseguir su objetivo.
-Es una tortura.
-¿Qué exactamente?- dijo Dana con una mueca de disgusto y tristeza. Troy quedó unos momentos en silencio, desde que su nombre había sido dicho en la cosecha hace años, todo había sido una tortura.
-Todo, más que nada estar sobrio, me era más fácil conciliar el sueño antes.
-Esto va en serio ¿eh? ¿Seguro que quieres que gane tu chico?
-Jajajaja- Risa nerviosa –Por favor, todos lo sabemos, ninguno de nosotros ha ganado los juegos realmente.
-¿Por qué se esfuerzan tanto en ayudarlo?
-Por su necedad, los primeros días no dejaba de señalar nuestra inutilidad, decía que no merecíamos haber ganado.
-¿Quieren enseñarle una lección?
-Algo así, prometió que si ganaba quedaría a cargo de los siguientes tributos.
Ambos guardaron silencio un rato mientras Dana comía su último bocado y Troy sorbía su café, no podía dejar las manos quietas, en sus días sobrio el café era lo que más se acercaba a su adicción, pero la ansiedad y los signos de abstinencia no desaparecían del todo.
-¿En serio? ¿Soportará entrenar a dos tributos cada año para que sólo uno o ninguno sobreviva?
-Díselo tú, es terco, por mí parte haré lo posible por que gane y me deje dormir los siguientes años. ¿Qué hay de ti? ¿Alguno de tus tributos promete algo?
-De acuerdo a las palabras de Lico, están por debajo del promedio, su oportunidad es mínima.
-Eso explica su ausencia, aunque no siempre tiene razón, no tenía mucha fé en ti.
-No tienes que recordármelo. Por eso estoy buscando el patrocinio, puede equivocarse con cualquier tributo, para mi todos tienen el privilegio de la duda.
-¿Cuántos años llevas en este circo Dana?
-8 años, 9 si cuentas mi entrada a la arena. ¿Esto es vida Troy?
-Estas fuera de la arena.
-No lo parece. Sigo viendo morir a chicos de mi distrito, a chicos de otros distritos, los juegos nunca acaban.
-¡Cálmate Dana! ¡Haces que me den ganas de beber!- Dijo en un tono que figuraba entre la broma y el disgusto.
-¡En serio te esfuerzas Troy! ¿aguantarás todo el tiempo que dure el vasallaje?
-Bloom estará apoyándome, o vigilándome, y yo a ella; más vale que ese muchacho impresione a su audiencia, no puede dejarlo todo en nuestras manos.
-¿Sabes algo de la arena de este año?- Dijo Dana en un susurro.
-Ja, ¿tengo cara de vigilante? Esa información no la tiene ninguno de nosotros, ni siquiera los profesionales.
-Pero todos lo comentan, es un aniversario, dicen que será peor que nuestros juegos.
-¿Cómo podría ser peor?- Dijo Troy con una media sonrisa que temblaba.
-Todos hemos pensado en eso, y no podemos imaginarlo.
-No puede haber nada peor que lo que ya hemos vivido en la arena.
-¿En serio? ¿Qué te hace beber todos los días Troy?
-¡Maldita seas Dana, quieres callarte! –Troy azotó su taza de café que se rompió sobre la mesa -¡Al demonio lo que pienses! ¡Al demonio con todo esto!- Troy se levantó y dejó a Dana consternada con todas las miradas apuntando a ella y el asiento ahora vacío. Al poco tiempo llegó un avox a limpiarlo todo mientras todo el ambiente se normalizaba.
Troy salió a tomar algo de aire y con sus manos nerviosas buscando una taza de café que las calmara. "He estado perdiendo el tiempo, el chico no ganará. Cada año es peor, si hubiera estado sobrio más tiempo lo habría notado antes. No sólo necesita fuerza, también inteligencia y mucha suerte. He estado perdiendo el tiempo, demonios, necesito una botella".
MAGGS
Antes de que Dana llegara a comer, Maggs ya se encontraba en el comedor, sola en una mesa. Maggs era la única tributo sobrevivivente de su distrito, hubo otros dos pero ahora sólo sobrevivía Maggs. Cuando se encontraba con otro profesional en el comedor solía dejarlos sentarse en su mesa, en aquella ocasión se encontró con Velvet del distrito 1.
-¡Maggs querida, mi vencedora favorita! Después de mí claro.
-Velvet, radiante como siempre ¿A qué debo el privilegio de tu compañía?
-Tu sabes, el protocolo de siempre.
Desde que se había definido que los distritos 1, 2 y 4 eran profesionales los mismos vencedores se trataban con más respeto entre ellos, no del todo amigable, porque cada quién veía por sus tributos, pero siempre preferían que la victoria quedara entre ellos a que ganará cualquier otro distrito.
El protocolo que llevaban de manera informal era sacar información de los tributos propios y ajenos, así que medían bien sus palabras para no decir demasiado de su tributo.
-No hay mucho que decir, creo que hay que cuidarse del distrito 11, el muchacho, Troy y Bloom han estado sobrios, supongo que le tienen fe.
-Lo sé, no creo que consigan patrocinador, aunque ahora beben café no se les quita el aroma de ebrios, pero coincido contigo el chico parece querer ganar. ¿Y la chica del distrito 10?
-No estoy segura, Cyan y Celeste no me han contado mucho de ella, es muy reservada, no aparenta ser una amenaza pero tampoco creo que se deje vencer.
–Yo creo que sólo es una fachada, ladrará mucho pero cualquiera de los nuestros la harán callar. Bien, parece que será todo, no vale la pena hablar de los demás.
-¿Estás segura? ¿No crees que alguno de los otros pueda ser una amenaza?
-¡Por favor Maggs!– Dijo Velvet mientras tomaba un rápido trago de su vaso de coctel -No hay más competencia, serán escurridizos, pero no será problema cazarlos, mis chicos están ansiosos por comenzar.
-Ese es tú error Velvet, subestimas a los demás, si llegan a aliarse los adecuados pueden acabar con nuestros chicos.
-¿Acabar con los profesionales?
-Hay vencedores de otros distritos, no somos invencibles.
-Sólo ha sido suerte, tenemos 8 vencedores profesionales y aún hay dos distritos sin campeones, seguro alguien puede hacer una estadística de nuestra superioridad.
-Sólo te recuerdo lo que nos ha hecho perder en otros años, pensar que la fuerza es el punto decisivo es un error, aún está la cuestión de la arena.
-Para con eso, vayamos al punto final, haremos la alianza como siempre ¿hasta que queden 2?- Se refería a esperar a que murieran todos menos 2 tributos no profesionales, entonces darían por terminada la alianza y se atacarían entre ellos.
-Respecto a eso, tal vez deberíamos dejar a los muchachos a su discreción, después de todo es un aniversario.
-No creo que sea diferente a otros juegos, tal vez sea especial para el ganador y tenga más privilegios.
-De acuerdo, entonces hasta que queden dos, avisaré a mis muchachos.
-Bien, si sabes algo más avísame.
-Lo mismo digo.
Velvet tomó su vaso y se retiró, dejando a Maggs a solas por unos minutos, unas mesas alejada de ella ya estaban charlando Dana y Troy, a quien Maggs no dejó de observar, su estado sobrio podría decirle algo de que tanto confiaba en su tributo. Su observación se vio interrumpida por la llegada de Renata.
-¿Te acompaño profesional?
-¿Se te ofrece algo distrito 10?
-A mi no, pero a ti si, compañía y buena, no como la que recibes de tus compañeros profesionales.
-¿Vienes a hacerme compañía?
-Conozco esa mirada Maggs. Es la mirada que yo tuve hace unos años, extrañas a tu compañero.
-¿Tú qué sabes?
-Mi compañero también murió Maggs, mis tributos mueren cada año, estamos en el mismo barco, seguimos en la arena, y te guste o no comprendo tu soledad.
-Puede que me entiendas, pero no me importa. Retírate.
-Bien, si no quieres mi compañía lo entiendo.- Hizo mueca de levantarse pero sólo volteó de reojo para asegurarse que tenía algo de privacidad –Te molesta si seguimos con el protocolo.
-Los únicos que pueden hablarme de eso son los profesionales, y tu distrito no lo es. Te pones en riesgo al hablar de eso, descubriré los puntos débiles de tus tributos antes de que puedas idear una estrategia para los tuyos.
-Si tú lo dices- dijo Ren de manera despreocupada, parecía que no le importara que Maggs fuese más lista que ella –Obviando el hecho de que los profesionales son los más fuertes como cada año, ¿te has fijado en las particularidades de los otros tributos?
-Nada en especial, algunos audaces o con mirada fría, pero nada de que preocuparse.
-Mmm- lo que significaba "no te creo", y Maggs lo entendió bien.
-¿Qué es lo que no te convence?
-Gray, tu antiguo entrenador se destacaba por saber leer bien a la competencia, sabía quién sería despiadado y quién escurridizo. Podía distinguir a los finalistas apenas unos días pasada la cosecha. ¿Te enseñó a hacerlo no es cierto?- Era cierto, pero Maggs no daría una respuesta sincera al distrito 10 ni ningún otro, incluso con los profesionales se guardaba algunos secretos.
-Tal vez trato de enseñarme, pero nunca aprendí, era un don que no se podía enseñar.
-Claro, es difícil hacerlo, aún no me explico cómo supo que yo podría ganar. Me pregunto qué pensaría de los chicos de madera.
-¿El distrito 7? ¿Bromeas?
-¿Tengo cara de bromear? ¿Estando junto a ti?
Maggs la miró fijo, ¿a qué había venido Ren? –No pueden ganar. Cyan me ha dicho que son inseparables, si tratan de seguir como hermanos en la arena morirán el primer día.
-¿Eres sincera Maggs? ¿Crees que esos dos están condenados?
-¿Has venido a saber del futuro de los hermanos? ¿Vas a apostar en su favor o cuándo morirán?
-Para mí y para otros son notorios. No han pasado desapercibidos, y tienes razón, no parecen tener la audacia para sobrevivir al primer día, ya no digamos ganar los juegos, pero su amor fraternal podría ser…- se detuvo, pensando si debía terminar su idea frente a Maggs.
-¿Qué?- Dijo Maggs sin ocultar su curiosidad.
-Tu sabes- bajo la voz -el fin de… esto- Dijo intentando ser sólo audible para Maggs.
-¿Por qué me dices esto?
Su conversación se vió interrumpida por una taza rota en otra mesa y los gritos correspondientes de Troy:
-¡Al demonio lo que pienses! ¡Al demonio con todo esto!- Ambas miraron la fugaz escena que terminaba con el mutis de Troy y el desconcierto de Dana sintiendo todas las miradas sobre ella.
-Sólo quería saber si podías dormir bien en las noches… Yo busco un buen remedio para eso. Puedes olvidar la plática creo que no sé lo que digo.- Ren se levantó y se fue, dejando a Maggs confundida.
"¿Por qué se preocupa por esos chicos? Ni siquiera son de su distrito, no son una amenaza para los otros tributos." Esos pensamientos le rondarían la cabeza toda la tarde y toda la noche "¿Qué si duermo bien? Habiendo perdido a mi entrenador y a un vencedor entrenado por mí, ella debería saber mejor que muchos que no puedo cerrar los ojos con facilidad."
y no la dejarían dormir esa noche.
QUIRON, INO, ARXIS
Los tres tributos del distrito 7 habían acordado encontrarse en el comedor, se separaban durante el resto del día con el fin de abarcar más terreno buscando un patrocinador.
La primera en llegar fue Ino, el segundo fue Arxis.
-¿Algo de suerte?- preguntó Ino.
-Eso espero, vi a 4 patrocinadores, 2 no mostraron interés, los otros fue un tal vez, con suerte lo convertiré en un "sí" en unos días.
-Es posible, después de todo inspiran ternura.
-Eso no basta, tienen que verse mejor que los profesionales, tienen que ser atractivos, es casi imposible venderlos- dijo el recién llegado Quirón, el más viejo de los tres.
-Eso es imposible y los tres lo sabemos, pueden verse adorables pero rudos y despiadados como un profesional nunca. Sólo podemos explotar el instinto protector del chico y la ternura de la chica.
-Entonces no habrá patrocinador alguno. Están condenados, no pasarán del baño de sangre.
-No lo sabemos Quirón.
-¿Quieres apostar Arxis? Uno de los dos chicos morirá antes de que pase una hora.
Su plática fue escuchada e interrumpida por Quin del distrito 2.
-¿Tanta confianza tienen en los profesionales?- era un vencedor de otro distrito. –También pensaría lo mismo si fuera de su distrito de leñadores.
-Esta es una plática privada, vete a tu mesa.- Dijo Ino.
-Ninguna plática es privada en el comedor. He escuchado de sus tributos "los hermanos de madera", ¿tan poca confianza les tienes Quirón? ¿Qué tal si mejoro tu apuesta? Te apuesto que mis tributos mataran a uno de los tuyos el primer día
-No apuestes tan alto Quin, nuestros chicos son más listos que tus moles descerebradas, mejor sigue tu camino.- Contesto Ino desafiante.
-De acuerdo, no los culpo por no apostar por sus tributos, ¿quién lo haría?, ni siquiera conseguirán un patrocinador- Dijo Quin con una sonrisa torcida y la cabeza alta.
-Yo acepto tu apuesta Quin,- dijo Arxis rápidamente, Ino y Quirón voltearon a verlo -nuestros tributos no solo se escaparán del baño de sangre, sobrevivirán al primer día.
-¿Sólo un día? Cuánta confianza- Dijo Quin en tono sarcástico -¿por qué no apuestas a su victoria?
Quirón e Ino trataban de que Arxis dejará de apostar, movían ligeramente la cabeza o le clavaban la mirada pero no consiguieron llamar su atención.
-Un día a la vez, estoy seguro que sobrevivirán el primero, ¿Qué hay de tus tributos?
-Por supuesto que todos los profesionales saldrán vivos el primer día, el distrito 2 no será la excepción. ¿La mitad del ingreso de un mes Arxis?
-Si quieres todo un sueldo, estoy seguro de mis chicos.
-Tienes una apuesta- Le extendió la mano.
-¡Arxis no!- le reprendió Ino sin levantar mucho la voz. Arxis tomó la mano de Quin y la estrechó.
-Lástima que no puedas conseguir patrocinadores tan fácil. Tienen que sobrevivir ambos tributos.
-Preocúpate de los tuyos.
Quin se fue y los vencedores del distrito 7 quedaron a solas y en ambiente tenso.
-¿Qué hiciste?- Preguntó Ino molesta.
-Tengo confianza en ellos, se protegerán y no se expondrán al baño de sangre.
-No puedes hacer eso, es tan malo como lo que hacen los vigilantes y el mismo capitolio, los tratas como moneda de cambio, como objetos.
-No podía quedarme callado, ¡los profesionales se creen mejores pero no lo son!, nuestros chicos son tan buenos como ellos, son mejores que ellos, son los mejores tributos que he visto en años, ¿acaso no los ven todos los días? se cuidarán entre ellos.
-¡Eso no importa, no importa cuánto cariño se tengan o cuánto deseen sobrevivir, si están frente a un profesional que les dobla el tamaño están muertos! Quirón díselo.
-Tenemos dos tributos que son hermanos, serán los primeros hermanos en una arena al mismo tiempo y son los más adorables de todos los tributos, dudo que se haya visto o se vuelva a ver algo así y me alegro, no soporto verlos todos los días.
-¿Quieres decir que ambos pueden ganar, verdad?- Dijo Arxis tratando de comprender lo que decía Quirón.
-¿Los dos? ¿Por qué ganaría siquiera uno?
-Si ambos llegan al final, nadie en Panem condenaría a uno de los hermanos, podría ser el fin de los juegos del hambre.
-Arxis eres tan iluso como Xilios.
-¿Qué dices?
-Xilios le da falsas esperanzas a su hermana.
-El la cuidará todo el tiempo y no se atrevería a herirla.
-No dudo de su promesa ni de su cariño, pero la verdad es que no se puede proteger a nadie en esa arena, cada quien pelea por su vida. Si alguien lanza una flecha a distancia y Cibel es el blanco, ¿que hará Xilios, decirle que aún puede salvarla? ¿Y qué hará si muere mientras la defiende? Ya no podrá protegerla después de eso.
-Yo creo que llegarán al final, ellos lo creen, lo harán realidad.
-No será así, permitirles creer eso desde el viaje en tren ha sido un error debemos decirles que tienen que ver por sí mismos.
-¡No te atrevas a hacer eso Quirón! la esperanza es lo único que tienen.
-Ino, tú sabes que es mentira, porqué seguirlos engañando, porque permitirles que se autoengañen, hay que recordarles que sólo uno sale vivo de los juegos.
-Todos lo sabemos, pero es la mejor carta que tenemos para conseguirles patrocinadores: "los hermanos de madera que llegarán al final", hay que apelar a la compasión de alguien, hay que tratar de que uno salga vivo.
-Es una tontería.
-Es nuestro trabajo.
Quirón tomo de su vaso, no pensaba discutir más y su acción era una señal clara para sus compañeros, ninguno cambiaría su opinión.
-Estoy seguro que puedo conseguir por lo menos un patrocinador, y si todo sale bien acabar con este circo- dijo Arxis, esto último en un susurro.
Ino instintivamente se irguió, miró de reojo a los lados y le dijo entre dientes. –¡Calla!.
-Tienen que confiar en estos chicos, en ambos.
-Discutiremos esto después, aún tenemos "trabajo". –Dijo Quirón enfatizando la última palabra, con lo cuál denotaba cuánto le disgustaba buscar los patrocinios aunque como había dicho Arxis no tenían otra opción.- Hay que buscar información de la arena.
-Nunca conseguimos nada de eso, ningún vigilante suelta una palabra, ni siquiera los profesionales consiguen esa información.- respondió Ino
-Pues si Arxis en verdad quiere ayudar a estos chicos, conseguirá esa información, puede ser el punto clave.
-¿Te burlas de mi?
-No, sólo te digo lo obvio, si quieres que la suerte este de su lado conseguirás esa información.
-Bien, nos vemos a la noche.- Arxis se retiró, su voz aún estaba molesta, sentía que Quirón le molestaba sólo por ser el más joven de los tres y por su exceso de fé en los actuales tributos.
-¿Qué haces? Puede meterse en problemas y nuestros chicos pueden pagarla.
-Ya tiene que aprender que no puede salvarlos, ninguno esta a salvo.
-Arxis y yo estamos vivos, en parte gracias a ti.
-No me malentiendas Ino, si por mi fuera todos vivirían, pero yo no lo decido. Nuestros tributos no se comparan a los otros, apenas soportarán enfrentarse a los promedio, estoy seguro que estarán muertos.
-¿Has estado buscando patrocinadores Quirón?- Quirón guardó silencio, -Dame tu lista, me esforzaré el doble para conseguir algo.
-No pierdas tu tiempo- Quirón sacó su lista, Ino la tomó –no hay quien se interese en ellos, traté de buscar algo pero no conseguí nada en mis primeros intentos, ni siquiera me ponían atención.
-¿Cómo voy a saber a dónde fuiste? Tu lista no está marcada.-
-Esfuérzate el triple, y sonríe eres más atractiva y joven que yo.- Ino torció la boca sin saber qué contestarle.
-Bien, ya lo descubriré. No estás siendo de ayuda-
-No soy yo quien los mata.
-Pero tampoco parece que te importen.
-Nos vemos a la noche, o antes si te cansas de buscar.
Ino dejó a Quirón y fue a buscar patrocinadores, aunque como dijo Quirón, no había quien se interesara en esos niños.
