Rick

A Sky le ardían los labios de los besos proporcionados por Seth, que se había acostumbrado a ellos como si los conociera de toda la vida. La muchacha apoyaba la cabeza en la espalda del licántropo, que conducía a una velocidad excesiva.

Nada más parar la moto en frente de casa Esme, Bella, Edward y Carlisle iban corriendo a "salvar" a Sky.

Carlisle, literalmente, la alzó, bajándola de moto mientras Esme le sacaba el casco y le acariciaba la cara.

-¿Estas bien? Edward os leyó los pensamientos mientras os acercabais.

Sky tenía los ojos en órbita. Cuando se dio cuenta Edward y Carlisle habían alejado a Seth y le estaban reprochando…o regañando. Bella y Esme la llevaron dentro mientras Sky intentaba mirar de reojo para ver que pasaban. Antes de que pudiera hablar, Esme la estaba desnudando.

-Parad, parad- dijo ella mientras estaba solo con la bragas. Cogió el vestido y se tapó lo que pudo- Estoy bien, no ha pasado nada.

-Lo sabemos, pero Carlisle quiere asegurarse de que no vuelva a descontrolarse.

-Solo estaba furioso.

-Pero corre el riesgo de que se transforme y delante de la gente...- comentó Bella. Entonces Sky comprendió porque temblaba.

-¿Puedo ducharme sola?- dijo. Se había estresado por unos momentos.

-Claro- dijo Esme. Cuando las dos salían por la puerta, la muchacha se acordó y se asomó al borde de la puerta, con una sonrisa- Gracias por las bambas.

Bella le sonrió

-Yo pasé por lo mismo.

Cuando se disponía a cerrar del baño, aún tapándose, entró Seth, con una mueca de enfado, seguido por los otros dos. Miró a Sky y aunque se mostraba cabreado y serio, con ella cambió.

-Nos vemos mañana, princesa.

-Vale.

Le dio un pequeño beso y tal y como vino se fue. Sky, por vergüenza más que nada, cerró la puerta y se baño, no sin antes escuchar un comentario proveniente de Edward: Esto de la imprimación les vuelve locos.

Salió junto a una gran nube de calor. Estaba calmada, relajada y encantada. Sentía un hormigueo cada vez que recordaba la noche. Cogió el móvil y lo enchufó a la corriente. Por curiosidad entró en una red social. Hacía tanto tiempo que no se conectaba que tenía muchas noticias nuevas, muchos mensajes sin leer y personas que agregar. Picó al dibujo en forma de carta y para su sorpresa encontró muchos mensajes de Rick. Decidió leer primero los otros, de antiguos amigos que se preguntaba que había sido de ella. Con un acto de valentía empezó a leer lo que su anterior novio le había escrito. Al acabar los ojos le escocían e intentaba ocultar unas lágrimas que se asomaban. Le suplicaba hablar con ella, saber dónde vivía ahora, como estaba, le decía que la extrañaba. Y en alguna que otro mensaje le recordaba antiguas promesas, momentos y locuras. Los mensajes tenían fechas continuas. Al fin y al cabo era su amigo, así que decidió simplemente, enviarle su nuevo número de móvil.

Cerró el ordenador y Esme apareció a su lado sentada.

-¿Estas bien?

-Sí- dijo Sky. La vampiro volteo la mirada. Estaba preocupada- ¿Estas bien tú?

-Claro…Me preguntaba si... te había molestado mi actitud de antes…

-No, para nada. No te preocupes, no ha pasado nada- le sonrió la pelinegra.

-Perfecto- le sonrió. Se levantó para dejarla dormir pero la muchacha le pidió que se quedara con ella, y así lo hizo.

Al levantarse sintió como sus riñones estaban congelados. Se metió debajo de las sabanas y con un sacrificio saco la mano para alcanzar el móvil. Había un mensaje nuevo. De Rick.

Pequeña, confírmame que este es tu nuevo móvil. Te echo de menos, de verdad.

Eso era todo. Sky soltó un suspiro y dejó el aparato encima del colchón. Cerró los ojos y se encogió en si misma. Entonces le invadió una duda: ¿Qué tengo con Seth? Habían quedado, se habían besado y sentía a Godzilla cada vez que estaba con él, pero en cierto modo, no habían "acordado" etiquetar nada. Y aparte estaba el tema con Blaine que con un poco de suerte no aparecería. Lo que ella no sabía que el estaba más cerca de lo que ella pensaba y el resto de la familia en su busca y captura.