Hola a todos :D

Como notan por la imagen del multimedia tendremos ahora más diversión con él come malvaviscos presente xD pero es lo único que adelantare :P

Bueno sin más disfruten la lectura ;)

KHR no es mío, solo tomo prestados a sus sexys personajes.


Capítulo 10: Celos.

Ya había pasado una semana desde que logro castigar a su hermosa pelinegra, el lado bueno es que al menos podía dormir en su cama en su compañía… lo malo es que dormía esposado y amarrado a su lado de la cama… bueno ya era un avance, al menos ya no era el sofá o la tina, pero si su cuerpo serbia de almohada de vez en cuando para sus rivales…

Por otro lado las cosas en la mansión estaban demasiado tranquilas… bueno pero eso se debía a que algunos habían salido de misión o a atender algunos asuntos pendientes: Hayato fue secuestrado por Takeshi (para alivio de cierto castaño, porque su amigo no dejaba de traerle más documentos para firmar) según porque lo necesitaba para resolver un asunto… claro que Tsuna sabia el trasfondo de todo eso y deseaba que su amigo al fin dejara de ser tan retraído y aceptara sus sentimientos; por otro lado Ryhoei se fue de viaje a Francia por una misión y al mismo tiempo para visitar a su novia; su padrino Reborn literalmente secuestro a Lambo y se lo llevo a quien sabe dónde… aunque estaba feliz de que ahora este encontró a una persona especial aún se sentía como un criminal al dejar al adolescente en las garras del mayor… pero luego recordaba: "mejor él que yo" y se le pasaba… Chrome se quedó en la mansión, ya que la chica no acepto salir para poder vigilar a su hermana que aun seguía negándose a regresar a su hogar, estaba había ocasiones donde hasta podías escucharla discutir con su esposo por teléfono… peleas que Kyoya aprovechaba para molestarla y con ello ambas empezar una nueva batalla destrozando el lugar donde se encontraran… Dino igual seguía en la mansión… al parecer las cosas se complicaron en la misión de Emma y aun no había regresado, así que por seguridad la rubia seguía en casa donde se le podría cuidar y vigilar, ya que si ella de por si era algo torpe ahora con su embarazo debía tener mucha vigilancia.

Las cosas estaban normal… bueno lo normal en la vida del castaño, pero la prueba más difícil fue el momento que le asignó una misión sencilla a su pelinegra para que esta empezara a ejercer su cargo como un guardián más de la familia: debía ir a la mansión Varia para tratar algunos asuntos con su primo en su nombre, ya que él no podía ir por todo el papeleo que tenía y de ahí regresar… era verdad que se lo había aprometido a la chica e igual notaba que empezaba a ponerse de mal humor por estar encerrada en la mansión, así que al final decidió darle una misión… pero al ver que ella partió se empezó a arrepentir ya que su yo negativo no dejaba de atormentarle diciéndole que tal vez… solo tal vez ella ya no regresaría, la misión debía tardar como mínimo 4 días, ya que a veces el tiempo dependía del humor de su primo… si estaba de malas, el tiempo se podía alargar hasta una semana…

Kyoya ya llevaba 4 días fuera, era verdad que Tsuna llamo a la mansión de su primo donde le informaron que esa mañana la pelinegra había salido del lugar…. bueno el viaje de regreso tomaba máximo unas 5 horas en automóvil…. Y según le informaron ella hacia como 6 horas que había dejado la mansión… Tsuna estaba buscando usar todo su autocontrol para no salir corriendo de su oficina para ir a buscar a SU pelinegra, diciéndose de que esta era la prueba de confianza y él debía esperarla…

- Kufufu ¿preocupado? – le pregunto Mukuro, la cual estaba entrando a su oficina para molestarle un rato, ya que le divertía ver que podía usar a la pelinegra para fastidiar a su ex jefe y amigo.

- ¿Qué quieres? – le argento algo molesto, sabiendo las intenciones de la peli morada.

- Oya oya, que grosero estas esta tarde, Tsunayoshi – hablo con un tono fingido de dolor en su voz – yo que solo te quería traer un poco del té que preparo mi linda Nagi – dijo mostrando una bandeja de con una taza y un plato con algunas galletas.

- … - Tsuna solo dejo escapar un suspiro, mientras se recostaba en su asiento y miraba como la chica entraba y dejaba la bandeja enfrente suyo – perdón, es que ando preocupado – dijo mientras tomaba la taza y empezaba a beber un poco.

- Tranquilo, eso se nota – hablo de forma despreocupada – kufufu además no creo que ave-chan abandone el nido, digo solo te la pasas acosándola o teniendo sexo con ella, ¿quién querría abandonar esa vida? – hablo haciendo que el castaño escupiera él te que recién empezaba a beber para luego mirarla a ver asustado – oya oya no me mires así, ustedes no son nada silencioso o discretos, sabían – dijo mientras una sonrisa burlona aparecía en su rostro mientras se sentaba sobre el escritorio y cruzaba las piernas.

Ahora la cara de Tsuna estaba toda roja de la vergüenza… él no se la pasaba acosando todo el tiempo a Kyoya… ¿o sí?, se empezó a cuestionar mientras recordaba todas las situaciones vividas con ella desde que llego hasta el día que salió de la mansión por la misión provocando que su cara quedara algo pálida y azul… dios, ¿en qué momento se había convertido en un pervertido…? si Kyoya no regresaba claramente era su culpa, nooooo… tenía que pensar en algo y rápido, se dijo de forma mental mientras se levantaba y se disponía a salir de su oficina bajo la mirada divertida de cierta peli morada.

Tsuna camino con paso decidido a salir a buscar a su pelinegra, seguido muy de cerca por cierta peli morada que ya andaba aburrida, debido a que Dino secuestro a su hermana y se sentía sola por lo cual fue a molestar al castaño porque era el único disponible, debía molestarle por mandar a Kyoya de misión y dejarla sola con la rubia hormonal.

Cuando el castaño abrió la puerta principal noto para su sorpresa que Kyoya estaba en la entrada, pero al fijarse bien noto algo que hizo que le saliera un tic en su ojo derecho y ahora estuviera realmente molesto.

Kyoya estaba siendo cargada la estilo princesa por un hombre alto de tés clara, cabellos blancos ligeramente alborotados, de tes clara y ojos color violeta e igual tenía un tatuaje de color morado en forma de tres triángulos invertidos debajo de su ojo izquierdo llevaba puesto una camisa negra con corbata morada, chaleco y pantalón de color blanco con zapatos negros. Por su parte la pelinegra estaba enojada y su tonfa estaba golpeando la mejilla derecha de ese hombre que hacía rato la tomo por la fuerza y la cargo…

- Kufufu ¿se puede saber qué haces? – hablo muy enojada la peli morada cuando reconoció al que cargaba a la peli negra.

- Muku-chan, ¿porque me preguntas que hago aquí? – hablo el peli blanco – he venido a buscarte… - dijo de forma tranquila sin importarle que su mejilla estaba siendo presionada por el arma de la pelinegra.

- Yo no hablo de eso idiota – le reclamo Mukuro.

- Byakuran… - hablo igual con voz calmada y cargada de enojo Tsuna – te doy hasta 3 para soltar a Kyoya.

- Oh, así que te llamas Kyoya, que lindo nombre – hablo ignorando al castaño y mirando a ver a los ojos a la pelinegra que se estaba enojando cada vez más.

Pero antes que Kyoya pudiera contestar, Buakuran recibió un golpe en la cabeza que hizo que soltara a la chica, la cual callo parada mientras observaba como Mukuro golpeaba al peli blanco con su báculo y a este buscaba esquivar los golpes.

- Kyoya… - le llamo Tsuna mientras un aura negra le rodeaba.

La chica estaba por desquitar su mal humor contra el castaño que ahora parecía enojado con ella, pero antes de que pudiera actuar, fue abrazada por detrás por Byakuran, el cual la sujeto a la altura de su pecho.

- Buaaa Kyo-chan protégeme – dijo de forma juguetona.

Ante eso ahora la pelinegra tenía un tic en su ojo pero tampoco le dio tiempo a reaccionar como la vez anterior cuando de la nada Byakuran fue golpeado doblemente: Mukuro con su báculo por detrás mientras que por delante Tsuna tomaba a Kyoya para alejarla mientras golpeaba en el rostro al peli blanco por tocar lo suyo.

- Pero que pasa aquí – pregunto asustada Chrome, la cual había salido a ver qué pasaba por el ruido encontrándose a su cuñado tendido en el piso a los pies de su hermana la cual al igual que Tsuna desprendía un aura negra a su alrededor mientras que Kyoya estaba quieta observando la escena.

- Kufufu, nada de qué preocuparte hermanita solo me hago cargo de este – dijo con enojo mientras se preparaba para clavarle su báculo, pero en un rápido movimiento el peliblanco se posiciono detrás de ella y la sujeto de la cintura.

- Yo también te extrañe mi linda piña – le dijo en tono meloso mientras le besaba el cuello, provocando que la otra se enojara y nuevamente se pusieran a pelear entre ellos.

- Dios, esos sí que expresan de una forma muy salvaje su amor – dijo sorprendida Dino al ver todos los golpes e insultos que la peli morada le decía al peliblanco y este no parecía enojarles ya que solo sonreía y le seguía el juego.

- Ah… así son ellos – dijo Chrome dejando escapar un suspiro.

- Kyoya, ¿estás bien? – pregunto Tsuna ahora girándose a ver a su pelinegra.

- … - Kyoya solo le miro a ver con enojo, estaba cansada tuvo que soportar por varios días a un grupo de herbívoros ruidosos que se la pasaban todo el tiempo gritando… le dolía su cabeza, al llegar a la mansión empezó a sentirse mareada y de la nada aparecía ese bicho raro blanco y la cargaba… y rematábamos con los gritos actuales de ese par, realmente ella estaba mal y el ruido que esos provocaban solo hacía que le doliera más la cabeza, provocando que ella se sujetara un momento la cabeza.

Esta acción preocupo un poco a Tsuna el cual se acercó para abrazarle pero el contacto enojo más a la pelinegra, la cual se giró y le golpeo con una tonfa para entrar a la mansión, en verdad quería descansar un poco y alejarse del ruido.

- Hablando de amor apache – opino divertida Dino mirando como ahora Tsuna estaba en el suelo después del golpe que recibió Kyoya.

- Pero amor, al final – le contesto divertida Chrome, mientras seguía escuchando de fondo la pelea entre su hermana y su cuñado.

- ¿Qué tal si vamos por un postre? – le sugirió Dino.

- Si dejémosle arreglar sus problemas – le secundo la peli morada, mientras ambas regresaban al interior de la mansión.

Por su parte Tsuna se puso de pie e igual entro a la mansión para ver a Kyoya, ya que le preocupo un poco su actitud actual.

Por otra parte cierta pareja seguía matándose, ya que Mukuro sintió celos de que SU Byakuran cargara a la pelinegra… se suponía que esos mimos solo eran para ella, pero ahí estaba de coqueto con otras…

- Muku-chan ¿porque eres así conmigo? – dijo en tono triste y divertido Byakuran, adoraba poner celosa a su esposa ya que a su perspectiva la hacía ver más sexy.

- porque eres un idiota – le grito mientras que buscaba golpearlo con fuerza, pero en ese momento el peliblanco sujeto el baculo de ella, desarmándola en el proceso y sujetándola por la cintura mientras la pegaba su cuerpo – suéltame –le ordeno mientras buscaba alejarse.

- No estes celosa, sabes que yo te amo solo a ti – le dijo de forma coqueta, mientras que con una mano la tenia d ela cintura y la otra la ponia en la espalda de ella.

- No estoy jugando Byakuran, suelta… - pero sus palabras fueron cortadas ya que el peliblanco aprovecho para besar a su bella esposa, fue un beso brusco al principio pero poco a poco se volvió demandante ya que ambos se habían extrañado mucho.

Ahora las manos de Mukuro rodeaban el cuello contrario mientras disfrutaban del beso, el cual pareció eterno pero después de un rato se separaron.

- Te extrañe mucho mi linda piña – le dijo de forma coqueta Byakuran mientras sonreía de lado.

- Pues… pues yo no mucho malvavisco – le dijo algo sonrojada Mukuro, reacción que solo provoco la risa del contrario.

- Por eso te amo – le dijo mientras buscaba besarla nuevamente, beso que fue correspondido pero ahora se volvió un beso pasional donde se podía ver las manos del peliblanco explorar toda la espalda de ella, mientras que Mukuro jugaba con los cabellos blancos del contrario.

Al finalizar ese beso, ambos entraron a la mansión tomados de la mano en dirección a la habitación de Mukuro donde se encerraron para consumar su reconciliación y ahora que lo pensaba bien… porque se enojó en primer lugar… ah cierto… porque descubrió eso ese día y le dio miedo contarle por lo cual busco alejarse un poco para poder asimilar esa noticia, pero ahora que de nuevo sintió el calor y la protección de estar entre sus brazos supuso que sería buen momento para contarle la noticia.

Lamentablemente el dia no termino bien para todos, ya que Tsuna fue expulsado de su propia habitación por ruidoso e irse a su oficina a dormir para poder descansar…

- No es justo… yo solo me preocupe por ella, no era para que hoy me dejara fuera - se quejó de mala gana Tsuna mientras que se acomodaba en el sofá de su habitación y tiraba algunos cojines al suelo para acomodarse.

A Kyoya en verdad le dolía la cabeza, quería dormir tranquila sin tener que soportar los acosos del castaño. Esta molesta consigo misma por dejarse tomar dos veces por ese herbívoro pero igual sentía que algo estaba mal con ella ya que el sentir vértigo de repente no era normal, pero supuso que solo era porque debió soportar al primo ruidoso de Tsunayoshi y su grupo raros de amigos. Si tal vez era eso… ¿verdad?, pero bueno nada que una noche de sueño tranquila no pueda arreglar.