¡Holaaa! Buenos días, tardes o noches... Llego el momento de un nuevo capítulo
Por fin miércoles :b
Gracias por sus reviews, sus follows y favs. Me motivan a seguir :'D
No olviden pasarse por la pagina de face.
Disfruten la lectura.
P.D. Espero que recuerden la canción con la que Marceline hizo llorar a la princesa.
-Bonn, deberías ser novia de Marceline-
La pelirrosa tosió el jugo que estaba bebiendo y casi se ahoga, ahora no paraba de toser mientras terminaba de sacar todo el jugo de su garganta. Aquel comentario por parte de su hermano pequeño la había tomado totalmente desprevenida y el solo la observaba con curiosidad. Ni siquiera parecía haberle dado la más mínima importancia al hecho de que estuviera a punto de ahogarse. Por fin acabo su pequeño ataque y se aclaró la garganta.
-¿De qué hablas, Gumball?-
-… Es que siempre que estas con ella te ves feliz… yo quiero que seas feliz- dijo algo cabizbajo
-Gumball, ¿Crees que con Fionna no soy feliz?- preguntó
-Yo no he dicho eso, Fionna es muy buena, pero siempre que están juntas te preocupas mucho-
-Es solo que soy tan feliz con ella, por eso me preocupo, porque quiero verla recuperada pronto- sonrió
-Pero… cuando estas con Marceline siempre sonríes-
-Es que… las relaciones a veces son complicadas… pero, ¿Recuerdas como era antes de que Fionna enfermara?-
-No mucho-
-Éramos muy felices, Gumball, más de lo que piensas… por eso no tienes que preocuparte por mí- lo tranquilizo
-Está bien, te creeré, Bonn-
Una bocina llamó la atención de ambos y la chica apresuro a su hermano pues se trataba de su transporte y si no lo tomaba ella tendría que llevarlo. Una vez su hermano se hubo ido y casi como si eso hubiera estado esperando, apareció Finn en su puerta. Ambos entraron a la sala y ahí se sentaron hasta que uno rompió el silencio.
-Me ha dicho Fionna que le llevarás visita-
-Sí, así es-
-Bonnie, tu sabes que no debes llevar a cualquier persona, estas consiente de que…- siendo interrumpido
-Finn, yo sé bien de que hablas, pero te prometo que a tu hermana le encantará-
-¿Ah sí? ¿Pues quién es la visita?- alzo una ceja
-La persona que ira conmigo… es Marceline-
El rubio se levantó del sofá y se puso frente a ella con mirada incrédula como si hubiera dicho el mayor disparate de la historia.
-Debes de estar bromeando- al ver la cara de la chica continuó -¡¿Te has vuelto loca, Bonnibel?! ¡¿Por qué quieres llevar a esa chica con Fionna?!-
-Finn, sabes que Fionna es la mayor admiradora de Marceline, ¿Aun así preguntas por qué voy a llevarla?-
-Eso lo entiendo, pero tú quieres de otra manera a esa chica, ¡Es como si llevaras a tu amante con tu novia!-
La pelirrosa no se controló y termino dándole una cachetada al joven, quien se llevó la mano hasta la mejilla y la miro bastante sorprendido ante la reacción de ella.
-¡No te voy a permitir que me hables así, Finn! ¡Yo jamás he engañado a tu hermana!-
-¡¿Y cómo se supone que le llame a lo que sientes por esa cantante?!-
-No importa lo que Marceline sea para mí, porque yo solo amo a Fionna y pensé que lo entendías- dijo volviendo a sentarse en el sillón
-… Lo siento- se sentó también -Es solo que… tú sabes que no quiero que nadie juegue con los sentimientos de mi hermana, no sé porque dudo de ti si yo sé que llevan siete años juntas, todo eso no se deja así como así- sonrió débilmente
-No te preocupes, Finn, yo entiendo perfectamente que protejas a tu hermana-
Ambos se quedaron callados de nuevo simplemente viéndose las palmas de las manos con la cabeza gacha. Aún era temprano para que llegara la bajista por eso cuando la puerta sonó los dos se miraron como esperando que el otro supiera quien era. La pelirrosa se levantó y fue a abrir la puerta encontrándose tras ella a su mejor amiga.
-Flame, que sorpresa, pasa-
Ya adentro fue inevitable que el rubio y la pelirroja se toparan, se miraron un largo rato en el que la dueña de la casa sentía como se podía palpar la tensión pero aun así no dijo nada y espero a que alguno de los dos reaccionara a la incómoda situación que habían creado. La primera en darse cuenta fue Flame quien se giró para no seguir viéndolo.
-No sabía que estabas acompañada, Bonnie-
-En realidad estamos esperando a Marceline, ya no debe tardar, quédate-
-… Bien, supongo que puedo quedarme un rato… iré a la cocina-
-Te acompaño- se ofreció el chico
-No hace falta, Finn-
-Quiero hacerlo, tengo que hablar contigo-
La princesa no dijo nada pues sabía que esos dos tenían asuntos pendientes que arreglar, se quedó viendo el televisor en el sofá mientras los otros dos entraban a la cocina. Flame se acercó a tomar un vaso de agua sin prestar mucha atención al joven Murtons hasta que él se cansó de esperar a que le hiciera caso y la tomo por el brazo obligándola a voltear.
-Flame, ¿Por qué eres así conmigo?-
-No te entiendo, ¿Así como?- alzo una ceja
-Sabes perfectamente de que hablo, siempre me huyes y cuando quiero hablar contigo simplemente te alejas, ¿Qué es lo que quieres que haga?-
-No puedo creer que digas eso, si soy así contigo sabes perfectamente a que se debe, no quieras hacerte la victima que no te queda- se zafo de su agarre
-… Yo te pedí perdón por aquello, además no fue mi culpa y lo sabes-
-Pero pudiste hacer algo y simplemente te quedaste ahí parado sin hacer nada-
-¿Qué querías que hiciera? ¡Estaba entre la espada y la pared!-
-Mira, Finn, eso ya pasó, déjalo así- dio media vuelta dispuesta a irse a la sala pero él se lo impidió
El timbre sonó nuevamente y esta vez sí era la persona que esperaba, Marceline estaba ahí con su habitual actitud sonriéndole amablemente como hacia siempre. Entraron en la casa y apenas llegar a la sala se lograba oír claramente la discusión que Finn y Flame estaban manteniendo en la cocina. La pelinegra miró a Bonnibel con un signo de interrogación en la mirada.
-Tienen asuntos que arreglar- dijo encogiéndose de hombros
-No sabía que ellos dos se conocieran-
-Si bueno, fueron novios hace mucho tiempo, antes de que Flame entrara a la academia de actuación-
La cantante la miro con los ojos muy abiertos. ¿No era el chico novio de Bonnibel?
-¿Hablas en serio? Pero… ¿Él no era tu novio?-
Esta vez fue la pianista quien no daba crédito a la pregunta.
-¿Por qué pensaste que Finn y yo éramos novios?-
-Bueno… él te hizo una escena de celos y… supongo que jamás lo negaste las muchas veces que llegue a insinuar tu relación con él-
-Finn no es mi novio, Marceline, eso te lo puedo asegurar-
-… Está bien, mejor para mi- sonrió
-No vayas a empezar hoy, por favor, entenderás todo una vez que estemos allá-
Dentro de la cocina los jóvenes seguían su discusión.
-¡Flame, pero pensé que me entenderías!-
-¡¿Qué quieres que entienda?! ¡¿Qué eres un cobarde que no pudo luchar por lo que quería?!-
-Sabes que eso no es justo, Flame- respondió herido
-Han pasado años desde aquello, Finn, ya no tiene importancia-
-Para mí sí la tiene, porque te quiero, Flame-
-… Es mejor que lo sepas de una vez- suspiro –A mí me gusta otra persona, así que aunque quisiera ya no puede haber nada entre nosotros-
El chico rubio sintió como le oprimían el corazón. Las palabras de la joven le habían dolido, más de lo que demostraba a simple vista. Flame salió de la cocina y esta vez no tuvo fuerzas para detenerla. Las lágrimas salieron de sus ojos sin poder evitarlo, trató de pararlas pero no lo obedecían. Se quedó de rodillas en el suelo mientras se tapaba el rostro con las manos y rompía a llorar.
-Hola, Marcy- saludo la pelirroja entrando en la sala
-Hola, Flame- le sonrió
-Ya me tengo que ir, Bonnie, además ustedes van a salir-
Las tres salieron juntas de la casa mientras Marceline y Bonnie se subían al coche de la primera y la actriz se iba en su coche hacia otro lugar. Los dos carros emprendieron su rumbo dejando dentro de la casa al muchacho. La pelirrosa sabía que en estos momentos era mejor no molestarlo así que le había parecido buena idea dejarlo en su casa para que pudiera descansar.
La bajista iba siguiendo órdenes de la otra chica mientras manejaba y le indicaba hacia donde debía ir. Cuando llegaron se sorprendió mucho de que la hubiera llevado precisamente al hospital, la situación se le antojaba cada vez más extraña. Caminaron por los pasillos del lugar y pudo darse cuenta que tanto las enfermeras como los médicos saludaban a su amiga por su nombre, no sabía quién estaba ahí internado, pero se imaginaba que la chica lo había estado visitando muy seguido o por mucho tiempo. Se detuvieron frente a una habitación marcada con el número 206 y vio cómo se asomaba ligeramente para avisar que estaba ahí y a la vez preguntar si podía pasar.
-Hola, Fionna- saludo la pelirrosa al entrar
-Hola- se limitó a decir la vocalista entrando después de ella
No sabía porque la había llevado ahí pero pudo ver a una chica rubia, que a decir verdad, era bastante parecida al ex de Flame. La chica se le quedo mirando incrédula y ella se sintió algo nerviosa por lo intenso de la mirada. Bonnibel se acercó más y ella la siguió procurando quedar un poco más rezagada.
-… tú… tú eres…- balbuceaba la enferma
-Marceline Abadeer- se presentó la bajista
-Yo sé quién eres… es solo que… no puedo creer que estés aquí- atino a decir la chica
-Me halagas, ¿Tú te llamas Fionna, no es así?-
-Sí, Fionna Murtons-
-¿Murtons?- miro con cara interrogante a Bonnibel quien le hizo un gesto que la bajista interpreto como "Yo no pienso hablar"
-Sí… supongo que conoces a mi padre y por eso la sorpresa- comento desviando la mirada
-En realidad no, pero creo que conocer a tu hermano, ¿Finn, no?-
-Oh, me sorprende que conozcas a Finn-
-Lo conocí por Bonnie-
-¿Cómo es que conoces a Bonnie?- pregunto con curiosidad
Esta vez fue la pelirrosa quien contesto a la pregunta.
-Marceline es amiga de Keila y de ahí que yo la haya conocido-
-Ah, ya veo… ha sido una enorme sorpresa que vinieras, Bonnie jamás menciono a quien iba a traer-
-También la sorpresa es para mí, créeme- rio
-Todavía no creo que estés aquí, soy tu fan- se tapó la boca con las manos para contener la emoción
-¿Ah sí? ¿Qué canción es tu favorita?-
-La de "No one"- sonrió
-¡Vaya! Nadie me había dicho eso antes, siempre dicen la de…-
-¿I'm just your problem? También me gusta, pero la de No one tiene algo que me recuerda a mi propia vida-
-Ya veo, con que eso era-
-Creo que deberíamos ir a comer algo, ¿Te parece si volvemos en un rato?-
-Oh Bonnie- dijo tristemente
-No te preocupes, no tardaremos nada- le sonrió la pelinegra
-De acuerdo, entonces nos vemos luego- las despidió con una sonrisa
Las dos chicas salieron de la habitación, caminaron hasta la cafetería pero en lugar de ir por comida simplemente se sentaron a la mesa.
-¿Y bien?- pregunto la bajista esperando respuestas
-…- suspiro -Marceline, ella es… una persona muy importante para mí-
-Eso lo entiendo-
-¿Sabes por qué Finn parecía tan molesto cuando me vio contigo?-
-Creí que era tu novio, pero ahora ya no tengo la más mínima idea-
-Es porque él no quería que engañara a su hermana, Marceline, esta chica es… mi pareja-
La cantante sintió de pronto como se le hacía un enorme vacío en el estómago. Lo último que se esperaba es que esa chica fuera novia de Bonnibel ¿Es que acaso no era hetero? ¿Y por qué la había llevado hasta ahí para conocerla? Sí ella realmente era lesbiana significaba que podría tener una oportunidad, pero por otro lado, no iba a hacer que Bonnibel dejará a su novia y mucho menos estando en cama.
-¿Qué es lo que tiene, Fionna?- pudo decir al fin
-Nadie sabe… su enfermedad es muy extraña y no han podido hacer un diagnóstico exacto, está muy grave-
-Lo siento…-
-No tienes por qué-
-¿Por qué me has traído?-
-Quería que la conocieras, además ella es gran fan tuya, cuando supo que estarías aquí y no podría verte se puso a llorar… pero sobre todo quería mostrarte porque no puedo tener nada contigo-
-Pues te ha funcionado, ¿Podemos irnos?-
-Solo déjame despedirme de Fionna-
Ambas se levantaron en silencio y se dirigieron de nuevo a la habitación. Marceline fue la primera en entrar pues quería despedirse rápido, pero algo en el rostro de la chica la hizo querer acercarse más.
-Ya nos tenemos que ir, Fionna- anuncio la pelirrosa
-¿Volverán otro día, no?- pregunto un poco ida
Bonnibel miro a la bajista esperando que fuera ella quien respondiera a esa pregunta.
-Sí, volveremos en otra ocasión, lo prometo- sonrió
Se quedó mirando a la rubia ya que la notaba un poco más pálida de lo que estaba cuando llego, creyó que eran especulaciones suyas pero se alarmo cuando vio como salía sangre de pronto de su nariz y como se iba cayendo hacia atrás. Si no hacía algo se caería para el otro costado de la cama. Corrió hasta ella sosteniéndola del brazo para que no se cayera y busco con la mirada a Bonnibel quien estaba en estado de shock. Sujeto contra sí a la enferma quien se encontraba inconsciente y miro con dureza a la otra chica para infundirle algo de calma y dar seguridad a su voz cuando hablara.
-¡Bonnie, necesito que vayas rápido por el doctor!- le ordeno
La pelirrosa salió corriendo de la habitación y tras unos segundos volvió junto a unas enfermeras y un doctor. La apartaron junto a la cantante sacándolas de la habitación mientras ellos hacían su trabajo. Se quedaron en la sala de espera, mientras la princesa estaba que se moría de los nervios, la bajista trataba por todos los medios de calmarla. Le trajo un vaso de café y se sentó junto a ella rodeándola protectoramente con el brazo.
-Tranquila, estará bien-
-Eso espero, no sé qué haría si le llega a pasar algo-
Marceline sentía como cada minuto que pasaba ahí su corazón se iba cayendo poco a poco en pequeños pedazos, pero tenía que aguantar, no podía dejar sola a Bonnibel en estos momentos. Le dio un gran sorbo a su café tratando de que al menos eso lograra distraerla un poco de sus pensamientos. Fionna le había caído bien y además era novia de la pelirrosa, razón suficiente para que no quisiera que nada le pasara, así que a pesar de que estar ahí le hacía daño, se quedaría toda la noche si la situación lo ameritaba. Todo con tal de no dejar sola a Bonnie.
