Last mission

Capítulo 10


¿Cómo algo así pudo haber ocurrido dentro de Konoha sin que nadie se diera cuenta? Kakashi sencillamente no lo comprendía. El barrio Uchiha se encontraba atestado de ANBUs, pero del famoso clan del abanico sólo quedaba con vida el hijo menor de Fugaku, Sasuke.

―E Itachi… ―susurró para sí mismo, aun sin poder sentir que lo que estaba viendo era la realidad.

Los cuerpos de los miembros del clan Uchiha se encontraban dispersos por las calles y otros cuantos en sus casas. Quien realizó el ataque quería erradicarlos sin lugar a dudas, no sólo los shinobi había sido asesinados, sino incluso los pocos miembros que no formaban parte del poder militar de Konoha.

Avanzó con su equipo a una de las casas y cuando subió al segundo piso divisó en el corredor el cuerpo de una joven Uchiha que conocía: Mika. Estaba seguro de que Itachi y ella habían comenzado de forma oficial una relación meses atrás y sabía de primera mano que eran bastante cercanos desde pequeños. Mientras más se adentraba en el barrio, más le costaba creer lo que estaba viendo.

Kitou se acercó al cuerpo para revisarlo, se aseguró de tocarlo lo menos posible, lo mejor era que cada pieza del asesinato del clan estuviera lo menos contaminada. Se quedó un buen rato observando con cuidado hasta que le hizo una seña a Kakashi para que se acercara.

―Estas heridas son distintas a las de los cuerpos en la calle ―comentó en voz baja antes de señalar el cuello de la muchacha―. El corte no es preciso, un ANBU no habría errado.

―¿Dudó? ―cuestionó Kakashi, aunque eso no cambiaba nada, había asesinado a todo el clan por más increíble que pareciera.

―Posiblemente, puede que haya sido su primera víctima ―especuló el médico.

Kakashi sencillamente se quedó observando el cuerpo, su posición era distinta a los de la calle. La joven se encontraba boca arriba, como si hubiera sido recostada y tenía unas manchas de sangre sobre su rostro que no parecían haberse formado naturalmente. Lo más extraño quizás era la expresión que tenía, como si hubiera estado sonriendo.

―¿La sangre en su mejilla? ―preguntó seriamente.

―Debe de haberlo hecho él ―concluyó Kitou sin quitarle la mirada―. Por más extraño que parezca, al menos este cuerpo muestra señales de remordimiento.

―Se conocían desde chicos y eran novios ―habló Kakashi lentamente―. Supongo que incluso un asesino tiene un punto de quiebre ―continuó, indicándoles a Yugao y Tenzou que avanzaran para revisar el resto de la vivienda―. Hay algo más que te molesta ―dijo al quedarse solo con él.

―Obviando que deben de haber diversas armas homicidas, no creo que haya sido un solo asesino ―susurró Kitou, casi como si lo estuviera diciendo para él.

No tuvieron tiempo de intercambiar palabras, sintieron a Tenzou quejarse y momentos después dos ANBUs de la Raíz se acercaron hasta donde ellos para levantar el cuerpo. Kitou protestó de inmediato, pero sencillamente indicaron que eran órdenes de Danzou y procedieron sin hacer caso a las quejas.

Cuando el equipo de Kakashi salió de la casa notaron que las órdenes eran retirar los cuerpos lo antes posible para retrasar las noticias sobre la desaparición del clan Uchiha. Muchas naciones enemigas verían el momento como una oportunidad de sembrar caos y Konoha necesitaba reorganizarse para poder afrontar la posible amenaza.

―Kakashi-senpai, déjame ir al hospital ―habló Kitou ante la escena, sorprendiendo un poco a sus compañeros.

―Se nos ha reasignado la vigilancia en los límites ―indicó Kakashi de forma tranquila.

―Soy médico ninja, en una situación como esta el hospital va a tener una gran presión para realizar las autopsias, son demasiados cuerpos.

Kakashi lo meditó por unos momentos, no dudaba de que Kitou deseara hacer lo que decía, pero dudaba que fuera por colaborar con sus colegas para disminuir la carga laboral. Algo no encajaba bien y quería averiguar qué era.

―No vayas a generar problemas ―pidió Kakashi despidiéndose de él―. Nosotros vamos al área que se nos ha designado ―indicó, dirigiéndose a sus otros dos subordinados.

x x

El grupo ANBU comenzó a dirigirse a la zona que se les asignó. El trabajo era de vigilancia en uno de los lugares estratégicos fuera de la muralla de la aldea, atravesando un bosque hasta llegar a un gran lago. Ahí, una pequeña estructura de vigilancia vacía les dio la bienvenida.

Yugao y Tenzou no comentaron nada sobre el pedido del médico del grupo, pero era obvio para ellos que había algo más que la explicación que dio, sobre todo por lo rápido que Kakashi lo aceptó. Pero la situación misma impedía que las palabras brotaran, un clan completo había sido masacrado dentro de Konoha.

―El bosque está más callado de lo usual ―se aventuró a comentar Yugao.

Kakashi asintió, algo era distinto esa noche y no creía que los animales lloraran a los Uchiha. Lo pensó por un momento e invocó a sus canes, investigarían los alrededores, sólo por precaución.

No avanzaron mas de unos metros cuando Pakkun avisó rápidamente que habían captado un olor: el olor de Itachi. La noticia alertó a los tres shinobis, no esperaban que el asesino del clan Uchiha aún estuviera tan cerca de la villa. ¿Por qué seguía rondando Konoha? ¿Aún no había terminado su trabajo?

El tiempo no fue suficiente para que sacaran conjeturas o pensaran un plan de acción. Los ocho canes cayeron al suelo primero, inconscientes, dando aviso a los ANBU que el enemigo los había localizado y ya estaba actuando. Itachi apareció frente al grupo, sus ojos rojos resaltaban en la oscuridad de la noche. Yugao y Tenzou quedaron estáticos por unos momentos antes de ser las siguientes víctimas del Uchiha.

Itachi dirigió la mirada directamente al último shinobi de Konoha.

―Kakashi-san ―llamó, desviando la mirada del aludido―. Sé que es un clon.

Caminando con tranquilidad el verdadero Kakashi salió de entre unos arbustos, con su sharingan descubierto. Itachi conocía su forma de pelear, en más de una ocasión fueron compañeros de misión, y él también lo conocía a él, o al menos eso pensaba hasta unas horas antes. El joven Uchiha era un prodigio, por mucho superior a casi todos los shinobi de Konoha, pero el asesinato completo de su clan salía de la escala de lo que podía ser posible.

―¿Cuánto tiempo lo planeaste? ―se atrevió a preguntar mientras pensaba qué opciones tenía. El tiempo y la falta de respaldo no le permitirían observarlo para analizarlo, necesitaba reevaluar lo que creía que Itachi era capaz de hacer.

―Necesitaba probar mi poder desde hace un tiempo ―respondió el Uchiha sin siquiera pestañear.

―¿Tu poder? ―repitió, pero su oponente no le dio tiempo para meditar en sus palabras.

Itachi se abalanzó sobre el Kakashi verdadero luego de lanzar una ronda de shurikens contra el clon. Con un rápido movimiento de muñeca ambos ninja chocaron kunais y forcejearon por un instante, tratando de presionarse. Fuertemente se impulsaron para ganar espacio entre ellos y Kakashi se apresuró a realizar los sellos del Raikiri.

El estridente sonido de la técnica de rayo llenó por completo el ambiente.

Itachi realizó los sellos para una técnica propia, pero se detuvo antes de ejecutarla, como si estuviera replanteando su siguiente paso. Kakashi vio el momento como una oportunidad, una extraña oportunidad que debía aprovechar con mucho cuidado, posiblemente el Uchiha tenía algo en mente.

El muchacho cerró sus ojos rojos ante la incredulidad de su oponente, estaba expuesto, quieto ante el letal ataque que venía contra él. Kakashi no se detuvo, no era una ocasión para dudar, el Itachi que conoció o pensó conocer ya no existía, frente a él estaba un enemigo de Konoha. A centímetros de que el golpe lo atravesara, el Uchiha abrió los ojos mostrando una imagen que estaba seguro su oponente no olvidaría jamás. Los tres puntos característicos de un sharingan desarrollado giraron violentamente hasta transformarse en un diseño similar a un shuriken de tres puntas.

De forma inmediata la técnica de Kakashi desapareció y el cuerpo del shinobi quedó estático, con la mirada perdida. El jonin de Konoha no conseguía que su cuerpo le respondiera, pero eso no impidió que notara el cambio en su entorno; el cielo se tornó rojo y una luna marcada con el extraño diseño del sharingan de Itachi apareció en lo alto.

Itachi cayó al suelo de rodillas, agotado y cubriendo su ojo izquierdo que comenzaba a sangrar. Kakashi no se detuvo hasta caer por completo al suelo, el mundo había recobrado su color normal, pero su cuerpo sencillamente no lo obedecía, al grado que sin poder hacer nada perdió el conocimiento.

Con dificultad el Uchiha se apresuró a retirarse, su oponente no se movía y estaba seguro de que no lo haría en un muy buen tiempo a pesar de que la técnica que usó no fue completamente exitosa.

x x

Despertó desorientado y parpadeó dos veces antes de que su cerebro le recordará la última imagen que vio antes de golpear el suelo. Se sentó de golpe, abriendo su ojo del sharingan y revisando con la mirada sus alrededores.

―Kakashi, cálmate ―pidió Kitou acercándose raídamente a su costado y sujetándolo―. Estás en el hospital, han pasado dos días.

Lo observó sin decir palabra y más tranquilo confirmó lo que le estaba diciendo. Se encontraba en un pequeño cuarto blanco, sobre una cama con sábanas blancas y vistiendo una desagradable bata de hospital, aunque al menos no le habían retirado su máscara. Relajó los músculos y sintió las manos de Kitou retirarse.

―¿Qué ocurrió? ―cuestionó tras respirar profundamente―. ¿Y por qué estás aquí? ―agregó al notar una silla al lado de su cama y una ruma de papeles a medio trabajar.

―Tu grupo se encontró con Itachi, no pudieron dar más información que eso. En unos momentos seguramente vendrán a cuestionarte ―respondió Kitou con fastidio―. Y porque estoy aquí, para asegurarme que no te maten o borren la memoria.

Kakashi sencillamente elevó una ceja. No comprendía el mal humor del médico y menos la razón por la que estaba hablando así.

―Danzou se llevó los cuerpos de los Uchiha, su rama se encargará de todo y se me ordenó no interferir ―explicó al notar que el shinobi no entendía―. Uchiha Itachi ha sido declarado el autor de la matanza y hay una gran recompensa sobre su cabeza. A pesar de eso Konoha ha decidido no seguirlo dado su nivel de peligrosidad.

―¿Estás hablando en serio? ―cuestionó, aun tratando de comprender todas las implicancias de lo que estaba escuchando. Había algo dentro del tema de la masacre que no querían que nadie se enterara.

―No bromearía con algo así ―aseguró Kitou antes de sentarse en la silla y cerrar los ojos―. También quería hablarte antes del resto para informarte que planeo pedir mi dimisión de los ANBU.

La sorpresa de Kakashi fue notoria, pero se mantuvo en silencio.

―No me uní a los ANBU pensando que ayudaría gente, no soy tan inocente, pero confiaba en que mis habilidades servirían para mantener a Konoha a salvo ―explicó el médico en voz baja―. Muchas veces he dudado de que estuviéramos haciendo lo correcto, pero siempre me repetía que era por la aldea y seguía sin quejarme ―continuó tras meditarlo unos momentos ―. Esta vez es diferente. Los Uchiha eran parte de la aldea y se nos está ordenando que sencillamente nos olvidemos de ellos. Yo no puedo hacerlo, sé que podría aportar mucho, pero tengo las manos atadas.

―No sería la primera vez que se nos ordena intervenir para algo que afecta a alguien de Konoha ―intervino Kakashi bajando la mirada, Hyuuga Hizashi se sacrificó y ellos entregaron el cuerpo a cambio de mantener la paz.

―Es diferente ―aseguró de inmediato en voz más baja―. Itachi mató al clan, de eso no hay duda, pero las cosas nunca son tan sencillas...

―Sabes que nadie renuncia a los ANBU. Los pocos que dejan el grupo suelen haber sido seriamente lesionados, física o mentalmente ―recalcó Kakashi tranquilamente.

―O los que dejan de ser shinobis ―añadió Kitou en un tono amargo.

―¿No estarás pensando…?

―Espero no tener que llegar a eso ―respondió suspirando con pesadez―. Soy médico. Cometí un error al volverme ANBU y espero poder repararlo, sino aun podría trabajar en el hospital.

Kakashi negó con la cabeza, realmente no sabía qué pensar. Él no lo retendría, si el Hokage le consultaba lo apoyaría, pero dudaba mucho que fuera tan sencillo como pedir una renuncia. Tomó aire y llevó la mirada al techo. Se quedaron en silencio por varios minutos y no pudieron volver a hablar, el Tercero ingresó al cuarto tras tocar levemente la puerta.

―Sé que acabas de despertar, por eso he venido, necesito que me informes qué ocurrió ―pidió Sarutobi, tomando una silla cercana a la entrada y colocándola a los pies de la cama de Kakashi para sentarse. Observó a Kitou y éste se levantó educadamente, hizo una reverencia y se retiró.

¿Qué había ocurrido? Ni él mismo estaba seguro.


Por suerte el anime tomó una ruta un tanto distinta a la mía. Supongo que me relajé ya que no tengo que correr para ganarle a la serie. Al final decidí que haré un epílogo, algo corto para finalizar el fic, no quería robarle atención a las escenas que escribí.

Quería mostrar un poco el Tsukuyomi de Itachi, una versión que no llegó a darse por completo y con un efecto un poco distinto que en el canon dado que es primera vez que lo usa. Kakashi parecía tener conocimiento de la técnica cuando Itachi llegó a Konoha con Kisame y me niego a creer que ese terror fue sólo por haber leído sobre la existencia o por comentarios. Hatake no sintió el efecto real, pero si lo suficiente como para saber que es peligroso, eso sumado a lo que pueda averiguar para mi justifica más su actitud (Sabe que es real y que Itachi lo posee)

Ojalá les haya gustado, y como siempre los comentarios son muy bien recibidos.