El Guardián de Lowercraft:
El camino del héroe
Capítulo 9: Misiones por cumplir
Kim Possible se dirigía en el podrido hacia un cajellón sin salida o eso parecía. De repente, el auto empezó a descender como en un ascensor hacia las profundidades de la tierra. En el subsuelo de la ciudad de Lowercraft se encontraba un túnel que se dirigía directamente hacia el centro de operaciones de Justicia Global, túneles como este estaban en todo el mundo como vías de seguridad para los distintos agentes que por razones de seguridad no podían usar vehículos aéreos. Los túneles eran cilíndricos y angostos, suficiente para que circulara un automóvil a la vez. Era la primera vez que Kim los usaba porque no sabia que existieran.
Nuestra heroína iba a velocidad supersónica, se encontraba apuraba ya que quería solucionar este tema lo más pronto posible. No sabia por qué Justicia Global la necesitaba pero sabia que no seria tan fácil de resolver como su amiga Monique se lo había planteado. La pelirroja pensaba en Ron. Se había comportado de forma muy extraña desde el incidente en Upperton, y la situación en la universidad no ayudaba a levantarle el ánimo. Kim se daba cuenta que su novio trataba de no causarle preocupaciones y de seguir adelante. Ella quería distraerlo una noche, para que sean ellos dos y nadie más. Una noche romántica que ambos no olvidarían y que le devolvería a ron esa alegría que se había ido.
Después de un corto viaje, la pelirroja llegaba a Justicia Global. La heroína había ayudado varias veces a la famosa organización de espionaje, pero no sabia lo que le deparaba esta vez el destino. Kim fue guiada por agentes hacia la oficina de la Dra. Directora, la jefa indiscutible de J.G. Ésta se encontraba sentada en un escritorio lleno de papeles, sumamente desordenados. Detrás de éste había un enorme mapa del mundo en el que se encontraba distintos puntos rojos marcando las ciudades más importantes del mundo: Washington, New York, Londres, Paris, Roma, Berlín, Moscú, etc.
-Bienvenida Kim Possible. – Saludó respetuosamente la mujer con un parche poco femenino – Gracias por venir tan rápido, pero me hubiera gustado que trajeras a Ron. Éste asunto les incumbe a ambos.
- ¿De qué asunto se trata y por qué tenia que venir Ron? – preguntó la pelirroja.
-Hace aproximadamente 24hs en el observatorio de Middleton se avistó una nave Lowardiana y creemos que vienen por venganza.
-Otra vez…-dijo la joven heroína con un suspiro – ¿Es que no se cansan de invadir? Bueno, ¿Qué es lo que debo hacer?
-Preparamos una nave para que tú y Ron puedan ingresar a la nave lowardiana e inserten este dispositivo – dijo la directora señalando un pequeño aparato que Kim jamás había visto – en alguna de las computadoras de la nave y descargar toda la información que puedan. De esa forma sabremos que es lo que planean hacer estos aliens y tendremos ventaja sobre ellos. Ya no nos encontraran desprevenidos. – Concluyó la directora con la voz en alto y golpeando la mesa.
-OK. – Contestó Kim con energía, no quería que otra invasión arruine sus planes – ¿A qué hora saldremos?
-Nos hubiera gustado ahora mismo. Pero tendremos que esperar a Ron, así que saldrán mañana a primera hora. – Decía la mujer desilusionada, cuando sonó el teléfono de su escritorio – Diga. ¿¡Qué! ¿Están seguros? Muy bien. Avisen cualquier novedad.
La Dra. Directora colgó el teléfono. Su cara demostraba asombro. Miró a la joven Kim y dijo: "misión cancelada puedes volver a casa". No dijo nada mas se sentó y giró su silla hacia el planisferio.
-¿Qué sucedió?-pregunto la pelirroja sin comprender lo sucedido
-La nave lowardiana se aleja de nuestra orbita terrestre a gran velocidad – contestó lentamente la mujer del parche - están huyendo. Pero la pregunta es ¿De qué?
Media hora antes Ron le hacia la misma pregunta al Emperador de Lowardia…
-¿Salvar ambos mundos? ¿De qué? –dijo finalmente el rubio irritado
-"¿Por donde empezar? Mmm..." – decía en voz alta el anciano como tratando de recordar – "Ah! Si luego de la humillante derrota de nuestras maquinas en tu planeta ante…FLORES" – gritó el emperador dirigiendo su mirada a sus generales, quienes se iban marchando lentamente aprovechando que su emperador parecía distraído – "Nuestros científicos comenzaron a trabajar en un nuevo proyecto…Un arma capaz de pensar por si misma, capaz de analizar a su enemigo y encontrar su punto débil en cuestión de segundos. El robot fue hecho con Warcilium nuestro metal más resistente, le dieron suficiente potencia como para destruir una nave imperial de un solo tiro. En fin, era el robot de combate perfecto… tal vez demasiado perfecto. El robot desarrollo una voluntad propia y dejó de obedecer nuestras órdenes. Modifico su programación para su conveniencia" – mientras hablaba un holograma empezó a mostrar un desierto con escombros y llamas – "El robot desoló Lowardia convirtiéndola en desierto y ahora caza a los sobrevivientes como si fuéramos una plaga… lo mismo hará con tu planeta, si no lo detienes."
-¿Por qué me dicen esto a mi? Debo decírselo al mundo antes de que esa cosa llegue aquí.-dijo Ron desesperado.
-Te lo decimos a ti porque el robot, al que hemos llamado Star-hunter. Tiene una misión primaria a la cual no ha podido modificar y lo más probable es que este desesperado por cumplirla – El rostro del emperador se vio ensombrecido – Su misión prioritaria es eliminarte a ti, y luego destruir a los demás rebeldes que te ayudaron a derrotarnos. – El holograma comenzó a mostrar los rostros de Drakken, Shego y…Kim.
Ron vio el rostro en el holograma y quiso que la tierra lo tragara. Temblaba… ¿podría él luchar contra un monstruo de esa magnitud? Mientras pensaba en esto Ron fue devuelto a la Tierra con la misión de destruir a Star-hunter, "Él llegara en tres días terrestres a tu planeta tienes hasta entonces para prepararte" Le dijo el anciano lowardiano mientras la nave partía hacia las estrellas.
"Tres días…Sólo tres días" pensaba Ron cuando de repente se dio cuenta de algo que había olvidado… "La sorpresa de Kim, tendré que correr para llegar a tiempo" se fijo en su reloj "20:30…rayos" viendo a su alrededor Ron notó que la nave extraterrestre lo había dejado al afueras de Lowercraft…necesitaría muchas energías y mucha suerte para llegar al departamento a tiempo. "Tres días, que puedo hacer en tres días" seguía pensando Ron mientras corría por una colina a toda velocidad.
Concluirá…
