HOLAAAA COMO ESTAN? ESPERO QUE BIEN XDD bueno bueno aqui está el capitulo 10! como pasa el tiempo -llora- espero que les guste mil gracias por los reviews no saben lo feliz que me hacen :'DD

bleach no me pertenece es de tite kubo.

here we go!

CAPITULO 10

Eran cerca de las 8 de la mañana tenía que levantarse, a las 9 debía estar en el escuadrón para irse a la misión. Estaba feliz, no quería irse, una hermosa pelinegra lo abrazaba fuertemente con sus delicados brazos, su Rukia. Comenzó a moverse lentamente iniciando por tratar de zafarse de esos brazos, no quería despertarla, pero su intento falló. Unos ojos violetas lo miraban profundamente.

-¿Así que planeabas irte sin despedirte de mí, como en una típica historia del hombre que se va a una guerra? - interrogó un tanto molesta, deshaciendo el abrazo para cruzarse de brazos.

- Yo... no es eso, en una hora debo estar en el escuadrón y no quería despertarte eso es todo.- se excusó el, le dolía dejarla, y más todavía después de lo que habían pasado.

- Bien, de todas formas no importa, me prometiste que volverías a salvo, no debo preocuparme...- más que hablarle a él, parecía querer auto convencerse de sus palabras.

- Por supuesto, aceptaste casarte conmigo en una semana más, no puedo perderme eso, ni mucho menos mi noche de bodas.- dijo bromeando.

- En que estaba pensando, Dios mio.- decía la pelinegra mientras se acurrucaba en el pecho de Ichigo, aún estaba muy somnolienta.

- Y como as bajo la mango tengo mi Bankai, no quiero que te sientas angustiada ni preocupada...- bajó la mirada y notó que se estaba quedando dormida, besó su frente como forma de despedida, espero unos minutos más para asegurarse que estuviera dormida. Entonces se levantó, se puso su ropa, y antes de irse se acercó al futon, la arropó más y acarició su blanca mejilla. No tenía miedo al irse a la misión pues tenía confianza en sí mismo, pero aún así quiso despedirse de una forma expresiva podría decirse. Después de eso se fue.

Había perdido la cuenta de cuánto había dormido, sentía cómo los rayos del sol le molestaban la vista, abrió los ojos y se dio cuenta que estaba sola. Ichigo ya se había ido.

- Debí suponer que no me haría caso y que se iría a su manera.- dijo mientras se sentaba en el futon, entonces fue consciente de que estaba desnuda y recordó lo que había pasado la noche anterior... cuando se entregó a Ichigo, sus caricias, sus besos, cuando le preguntó si acaso quería casarse con él, y luego se durmieron abrazados. No pudo evitar ruborizarse un poco, pero luego recordó que Ichigo se iba a su misión y que no volvería hasta que se casaran, tal vez esa semana sería más larga de lo que Rukia pensaba. Se levantó, se vistió y salió de la casa, usó el shunpo y en poco tiempo volvió a la mansión, se cambió de ropa y salió al pasillo.

-Buenos días Señorita Rukia, no la había visto- dijo Hanataro.

-"Genial, nadie notó que no dormí aquí"- pensó ella.- Hola Hanataro, qué hora es?

- son las 10 de la mañana, por primera vez no tiene que preocuparse de su kimono de novia, será una sorpresa y las modistas tomaron sus medidas del último.

- ¿Enserio?, me alegro aunque no lo creas es cansador todo eso.

- En la tarde su hermano le dará a conocer el lugar y su nueva mansión para que viva con el joven Ichigo.- dijo alegre.

-Dios mio, había olvidado por completo todo eso- dijo ella sorprendida- y... ya les dijo a ustedes quienes se irán conmigo a vivir allá?

- Si, ya nos dijo, la mayoría será gente adulta, y también iré yo.- dijo.

-¿Enserio?- preguntó Rukia emocionada.

- Si, de verdad.- le respondía de igual forma el joven.

-¡Es una excelente noticia, Hanataro, me alegra mucho que me acompañes!

-A mi también. Bien me voy espero que la mansión nueva sea igual de grande que esta.

-La morena río ante el comentario y dijo:- yo igual espero que sea muy grande, bien voy a desayunar, nos vemos.-dijo mientras caminaba hacia el comedor.

Tomó desayuno y comenzó a mirar los pergaminos, dos de ellos le llamaron la atención, uno se trataba de una invitación por parte de el padre de Ichigo para almorzar y pasar la tarde en la mansión Kurosaki, y la otra era una invitación de la asociación de mujeres shinigami el día antes de la boda, al parecer por petición de Byakuya, quien tenía la intención de dejarle la responsabilidad a esas mujeres de poder instruir un poco a Rukia en todo lo nuevo que venía, y también distraerla de todo por un rato.

Después pasó la tarde arreglando un poco el jardín de la casa hasta que su hermano llegó.

- Buenas tardes Nii-sama.- saludó Rukia con una reverencia.

- Hola Rukia.- respondió- antes de cenar quiero hablar contigo, acompáñame al salón.

- Si- dijo siguiéndolo.

-Bueno, lo que te diré es breve, la mansión que tendrás con Ichigo está terminada. Se ubicará en un nuevo terreno construido para las familias reales cerca de un río a unos 20 minutos de aquí, al lado de nueva mansión de los Hitsugaya.

- ¿Enserio?- estaba sorprendida, tener su propia mansión, y de vecina a Momo la alegraba mucho.

- Después de la boda conocerás la mansión, la fiesta y la ceremonia se hará en la mansión Kurosaki, y creo que eso es todo lo que debes saber, recuerda que del resto se encargara la modista con sus ayudantes y la decoradora.

Después de esa corta conversación, los días de Rukia eran cada vez más aburridos, hasta que llegó la hora de visitar a la familia de Ichigo. faltaban 2 días para la boda, estaba ansiosa, era cerca del medio día, se subió al carruaje y emprendió el camino, era extraño ir sola, después de todo siempre iba acompañada. pasó el rato mirando por la ventanilla, admirando el paisaje, y pensando en lo mucho que cambiaría su vida, estaba asustada pero a la vez ansiosa, quería que Ichigo volviera pronto de su misión, pero a pesar de todas las promesas sentía inseguridad... sus pensamientos hicieron que el viaje fuera más corto de lo que creyó, y pronto divisó la gran mansión. El carruaje se detuvo y a los segundos apareció Isshin para ayudar a bajar a Rukia y recibirla en su casa.

-¡ Mi tercera hija Rukia!- saludó alegre el hombre mientras la ayudaba a bajar.

- Buenas tardes capitán Kurosaki- habló.

-¿Cómo estás?- preguntó mientras caminaban hacia la mansión.

- Bien gracias, ¿y Yuzu y Karin?

-Ahí vienen- dijo el pelinegro mientras veía a sus 2 hijas correr hacia Rukia.

- ¡Rukia-san!¡viniste a vernos!- Saludó Yuzu emocionada mientras la abrazaba .

- Pensé que no vendrías más- dijo Karin mientras se acercaba.

-Si, las vine a ver su padre me invitó así que estaré toda la tarde aquí- respondió sonriéndoles.

-¡Qué bien! ¡vamos!- decían las mellizas mientras jalaban a Rukia de las mangas de su kimono. Les emocionaba que las visitara, ya que, casi no tenían amigas y se aburrían mucho en la mansión.

Rukia pasó bastante rato jugando con ellas, se llevaba muy bien con las niñas, y ellas le tomaban cariño. Luego de almorzar tuvo la oportunidad de conversar con el capitán Isshin. Se sentaron en una banca que estaba en el jardín y fue él quien comenzó a hablar.

- Pasado mañana serás parte de la familia Kurosaki... seguramente en todo este tiempo no te lo han preguntado... ¿Qué sientes con todo esto?

- Me siento feliz y ansiosa, aunque de igual forma un poco asustada, Ichigo tendría que volver mañana, me prometió que volvería a salvo, sólo me queda confiar en él y que todo salga bien- Por alguna razón sentía que podía hablar con naturalidad con el papá de Ichigo, sentía una cercanía con él.

- Ichigo te adora, desde que se conocieron sentí que el había cambiado, se preocupa mucho por ti, incluso me atrevería a decir que hasta el punto de ser un celoso sin razón. Todo esto se debe a que se ha culpado a si mismo muchas veces por la muerte de su madre, ella falleció protegiéndolo de un Hollow.

- No me había dicho la forma en que todo pasó... de seguro fue difícil para él.

- Si, al menos fue capaz con el tiempo de darse cuenta que no era su culpa, es bastante engreído, orgulloso e impulsivo. Pero por otra parte puedo asegurarte que siempre te protegerá, y será franco contigo.

- Creo que el orgullo puede perjudicarnos, yo también soy muy orgullosa, por eso tardamos tanto en arreglar el problema que pasó en la fiesta de compromiso de Hinamori y Hitsugaya.

- De todas formas estoy seguro que saldrán adelante y si se llega a poner idiota me avisas e iré personalmente a golpearlo- dijo riendo.- regresará mañana por la noche.

- Mañana en la noche estaré en la asociación de shinigamis, mi Nii-sama pidió que fuera para allá.

- Ya veo, ¿También te dijo el lugar en donde estará tu mansión con la de Ichigo?

- Si, es cerca del río shokawa, en el nuevo terreno de las familias reales, por lo que me dijo estaremos al lado de la mansión del matrimonio Hitsugaya-Hinamori.

- Si...

- Capitán... ¿Cómo aceptó la propuesta de mi Nii-sama de comprometernos a mi e Ichigo?- la verdad le causaba curiosidad, quería saber cómo había surgido todo o qué pensaba el de todo.

- bueno cuando tu hermano me habló del compromiso, accedí de inmediato, luego admito que me cuestioné un poco por Ichigo, el creía que Orihime sería su prometida, pero todo cambio te podrá parecer raro pero el día en que viniste aquí, se encontraron y los presentamos como prometidos, en la noche encontré a Ichigo sentado en corredor mirando la noche, le pedí disculpas por no haberle avisado que tu serías su prometida-dijo mirándola, entonces hizo una pausa y luego agregó- y entonces me respondió "no importa, no fue tan malo" y sonrío, en ese momento supe que había acertado y me sentí satisfecho.

Rukia estaba conmovida, sentía ganas de llorar, sólo para soltar todos los sentimientos que llevaba reprimidos, se iba a casar en 2 días, tenía una mezcla de emociones y lo peor es que esa mezcla era muy contradictoria, compartiría el resto de su vida con él, si ese idiota no volvía mañana en la noche, ella misma lo iría a buscar donde fuera que estuviese.

- Gracias por contármelo, si bien en un principio debo admitir que detestaba a su hijo, se había portado muy mal la primera vez que nos vimos, luego todo fue cambiando, y más todavía cuando fui a su casa esa vez. Sólo puedo decir que me siento nerviosa por la boda y por el regreso de Ichigo...

- Él volverá de eso no debes dudar, es lo último de lo que tienes que preocuparte. Bien entremos a la mansión, seguro Yuzu y Karin quieren estar contigo antes de que te vayas.- dijo poniéndose de pie.

- Claro- respondió siguiéndolo.

-Rukia-san, ¿Te casarás con un gran kimono blanco?- preguntaba una emocionada Yuzu.

- Eso creo, aunque no puedo verlo hasta el día de la boda- le contaba a las mellizas, mientras comían galletas en la sala principal.

-¿Ichi-nii se irá de casa cuando se case contigo verdad? - cuestionó Karin.

- Si así es, pero yo me encargaré de que vengamos a visitarlas siempre.- les dijo mientras sonreía.

- Rukia-san, tenemos un regalo para ti- dijo la menor de las mellizas, mientras sostenía algo detrás de ella.

-¿Enserio?

- Si, le pedimos a papá que nos ayudará a elegirlo, toma- dijo Yuzu mientras estiraba sus brazos y le entregaba un lindo conejo de felpa blanco.

- ¡Es hermoso! ¡Me encantan los conejos! ¡Muchas gracias!- dijo la morena mientras recibía muy feliz el regalo de las mellizas, sus ojos brillaban.

- Me alegra que te gustara- dijo Karin.

- ¿Qué nombre le pondrás?- preguntó curiosa la otra melliza.

-Chappy, se llamará Chappy.

-¡Qué bonito nombre!- Exclamaron ambas.

Pasó el resto de la tarde conversando con las mellizas, quienes se encariñaban cada vez más con ella, hasta que llego la hora de volver a la mansión.

-Mira nada más Rukia, primero mi hijo se casará contigo, y ahora mis hijas se encariñan contigo, te robas a mi familia de a poco!- bromeaba el pelinegro, mientras veía a sus hijas despedirse de ella abrazándola cariñosamente.

- Las veré en la boda, cuídense mucho.- se despidió ella, luego subió al carruaje, el capitán Isshin la fue a dejar a la mansión.

- Si quieres todavía puedes arrepentirte de casarte, aún estás a tiempo.- dijo él bromeando nuevamente.

- Jajajaj- río- no se preocupe, creo que me arriesgaré- agregó.

Una vez que llegó a la mansión, se despidió, entró directamente a cenar, y se fue a dormir, debía descansar , ya que, mañana tendría un nuevo día que enfrentar.

- Así que en dos días te casas Ichigo, si quieres podemos decir que moriste en la misión y así estarías a tiempo de ser libre.- dijo Ikkaku.

la mayoría estaba durmiendo en unas carpas instaladas, pero Ichigo, Ikkaku y Yumichika seguían despiertos, estaban frente a una fogata conversando.

-No seas tonto, se nota que está feliz con su prometida.

- Puede ser, siempre es así el primero año... después... todo cambia- rebatía el calvo.

-Dejen eso, mejor vamos a dormir mañana debemos volver al seiretei.- dijo Ichigo.

- Estoy de acuerdo vamos a dormir- apoyó Yumichika.

-Esperen- interrumpió Ichigo con una mirada muy seria.

-¿Y ahora qué?- reclamó Ikkaku.

- Hollows... se acercan muchos- dijo mientras desenvainaba su zanpakutou.

- Despertaré a los demás- dijo Yumichika mientras corría a las otras carpas.

A los segundos apareció una gran horda de Hollows rodeándolos, Ichigo comenzó a atacarlos rápidamente, pero aún así su habilidad no bastaba, eran demasiados, y no pasó mucho tiempo antes que se viera superado por el número.

-¡Ichigo! ¡Cuidado!- gritó Ikkaku.

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Le llevó todo el día arreglar sus cosas, finalmente en la tarde tuvo todo listo, no quiso dejarle el trabajo a los empleados de la mansión, y aparte así pudo ocupar el tiempo en algo, se casaba mañana y realmente estaba nerviosa, y por si fuera poco Ichigo volvía en unas horas más.

Trató de despejar su mente mientras se subía al carruaje camino a la reunión de asociación de mujeres shinigamis, no tardó mucho en llegar y al entrar notó inmediatamente muchas miradas sobre ella.

-¡Rukia! ¡Hace un año que no te veía desde que dejaste el escuadrón! - dijo eufóricamente Kiyone acercándose para saludarla.

- Rukia es nuestra invitada hoy, debemos ayudarla e instruirla en esta nueva etapa, ¿Cómo estás?-preguntó Rangiku, mientras la tomaba por los hombros y la llevaba a sentarse con el resto.

- Yo... bien estoy bien- respondió un tanto incómoda.

-Primero te las presentaré a todas, la capitana Unohana, ella es Isane, a su lado Nanao, luego Nemu, la capitana Soi fong, a Kiyone ya la conoces y yo. En fín mañana te casas, ¿Estas nerviosa? Cuando yo me casé con Gin debo decir que estaba realmente histérica.

- Si estoy nerviosa, aparte Ichigo se fue a una misión y debería volver en un rato más...

- ¿De verdad?- dijo Rangiku sorprendida- Entonces debes estar angustiada.

- El escuadrón 11 es conocido por ser el más fuerte físicamente, eso es una gran ayuda así que Kuchiki, no debes preocuparte de seguro regresaran a salvo- habló la capitana Unohana.

-Bien, recordemos que en las bodas, la pareja debe beber unos vasos de sake, son 3 , así que Rukia, hoy te entrenaremos para que puedas beberlas y no embriagarte - dijo Nanao.

- Suena bien- respondió no muy convencida.

Luego de dos horas, Rangiku estaba bastante ebria y celebraba y cantaba, el resto de las mujeres siguió hablando con Rukia, quien si bien se sentía un poco mareada y con calor, no estaba ebria.

- En fin, ya es tarde Rukia, cuando te sientas mal, o te duela algo no dudes en ir a mi escuadrón, y ya sabes todo en cuanto a tu noche de bodas, muchas suerte.- dijo la capitana Unohana sonriendole.

- Muchas gracias.- dijo haciendo una reverencia.- Y gracias a todas, en este rato pude distraerme de todo.

- Por nada, cuando estés embarazada exijo que nos vengas a dar la noticia- dijo Nanao.

- Claro, bien ahora me retiro, espero verlas a todas mañana en la boda, nos vemos- se despidió.

- Adiós- respondieron todas.

Rukia subió al carruaje rumbo a la mansión, mañana era el gran día, Dios no dejaba de pensar en eso, pero algo la sacó de sus pensamientos, la escuadra 11... venía llegando de la misión, así pudo verlo por la ventanilla.

-Deténgase un momento por favor- dijo al hombre que llevaba el carruaje, este se detuvo y ella bajó rápidamente y caminó hacia el grupo de hombres que venía llegando. En un principio comenzó a buscarlo con la mirada, pero al ser casi de noche, la nitidez era menor y se le hacía muy difícil divisarlo. Luego de unos minutos ya casi habían llegado todos, no venía prácticamente nadie más... y no había señales de Ichigo. Comenzó a desesperarse y al subir la mirada una última vez lo vio...caminaba con algo de dificultad apoyado de Ikkaku, y traía una venda en su frente. Al verlo herido corrió hacia él sin pensarlo dos veces.

-¡Ichigo!¡Qué te pasó!- exclamó cuando llegó frente a él con sus ojos casi al borde de las lágrimas.

-¡Rukia!- se sorprendió- ¿Qué estás haciendo aquí?- preguntó mientras se apoyaba por su cuenta.

-Bien Ichigo nos vamos, ¿Estarás bien? - preguntó Ikkaku.

-Si, no se preocupen, los veo mañana.

- Bien, adios- se despidieron sus amigos.

- ¿Pero qué te pasó?- preguntó mientras lo abrazaba.

-Nada, nada.- decía para tranquilizarla devolviéndole el abrazo.

- Ven, te llevaré a tu casa, el carruaje está acá.- dijo tomándolo del brazo.

Caminaron y al subir al carruaje Ichigo optó por hablar:-Cumplí mi promesa.

Ella lo miró desconcertada:-Claro, volviste pero sin embargo estás herido.

- Pero volví- dijo sonriendo.

-¿Qué sucedió?

- Una horda de hollows nos atacó ayer durante la noche y por querer aniquilarlos rápido uno me atacó sin que me diera cuenta.- contó desvíando la mirada.

- Si que eres un tonto.

- ¿Y tu?¿Qué has hecho esta semana?- preguntó.

- Fui a tu casa, estuve hablando con tu padre y jugué con tus hermanas.

- No quiero no imaginarme las cosas que ese viejo te dijo.

- ¡No me dijo nada malo!,y cuando volvía de la asociación de mujeres shinigamis vi que tu escuadra estaba llegando y fui a buscarte.

-Ya veo... ¿Estás nerviosa por mañana?-preguntó esta vez mirándola a los ojos.

- Si... ¿Y tú?

- No... estoy bastante seguro de lo que estoy haciendo, aunque después me arrepienta.- dijo esto ultimo bromeando.

- Claro, claro, yo tendría más razones para arrepentirme que tu.

- ¿Cuales?

- No te despediste de mi antes de irte a la misión. Aún cuando te dije que lo hicieras.

-Te dije que no quería despertarte eso fue todo.

Rukia sabía que había algo más, Ichigo la quería demasiado, y tener que despedirse y ver la angustia, el miedo en sus ojos, hubiese sido más para él de lo podía soportar.

- Bueno, el hecho es que mañana nos casaremos y punto.- dijo Rukia.- Cuando llegues a tu casa descansa lo que más puedas- agregó esto ultimo en un suave tono mientras acariciaba su mejilla, lo había extrañado.

-Claro, eso haré, debo estar bien despierto mañana.- respondió mirándola con una cara de complicidad.

- Estás herido así que mañana cuando lleguemos a nuestra nueva mansión te dejare descansar y dormir toda la noche.- dijo para molestarlo.

- ¿Qué te hace pensar que dormiré en mi noche de bodas?- preguntó el acercándose peligrosamente a su rostro.-no sabes lo mucho que extrañé hacer esto.-susurró al tiempo que la besaba con una intensidad que siempre sorprendía a Rukia, quien le correspondió agarrándose de sus brazos, hasta que el carruaje se detuvo.

-Descansa, que duermas bien, nos vemos mañana, mejórate- murmuraba ella entre besos.

- Estaré bien, aparte el viejo igual maneja bien el kidou que sirve para sanar heridas.-dijo mientras bajaba del carruaje.

En ese momento salió a recibirlo Isshin:- Hijo que vergüenza, mira como vienes.- tomándolo del brazo ayudándolo a avanzar más rápido.

-No es momento para reproches viejo.

- No te preocupes Rukia, mañana estará como nuevo en la boda, yo mismo me encargaré que así sea, nos vemos- dijo entrando en la mansión.

- Adiós- respondió ella, mientras los perdía de vista.

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Todo pasó tan rápido que casi no notó cuando entraron las sirvientas de la mansión para despertarla muy temprano.

- Señorita Rukia, debe tomar desayuno para empezar a arreglarla.- dijo un de ellas.

-Enseguida iré- dijo aún muy somnolienta. Se puso de pie y entonces comenzaron los arreglos, las mismas sirvientas se encargaron de todo, del baño de Rukia, lavar su cabello, peinarlo y prepararla. Eso tomó toda la mañana y con un kimono casual, se dirigió a almorzar.

-Rukia- Habló su hermano, con el cual estaba almorzando.

-¿Si? Nii-sama.

- Las puertas de esta mansión estarán abiertas siempre que quieras venir.

Rukia sonrío y dijo: -Lo sé, Gracias Nii-sama.

Luego del almuerzo el caos continuó, llegaba la hora de la prueba del traje, este era bellísimo, constaba de un kimono blanco de seda con delicadas rosas blanco invierno bordadas en la parte inferior. Luego retocaron su peinado y finalmente llegaba la hora de ir a la mansión Kurosaki.

-Vamos, Rukia- dijo su hermano, quien la esperaba en la entrada de la mansión.

Rukia llegó a su lado y subieron al carruaje, estaba muy nerviosa. Al llegar vio la hermosa decoración que tenía la mansión, flores por todas partes, y un ambiente muy grato de celebración, Rukia avanzó hacia la entrada hasta encontrarse con el padre de Ichigo.

-Mira nada más, ¡Rukia, te ves muy hermosa!- exclamó Isshin.

-Gracias.- respondió con una reverencia.

-Buenas tardes capitán Kuchiki.

-Lo mismo digo, capitán Kurosaki. Todo luce muy bien.

-Así es, las pertenencias de Ichigo fueron enviadas hace un rato a la nueva mansión, así que todo va bien.

- Las de Rukia igual fueron enviadas hace un rato, espero que les guste su mansión.

-Rukia, la ceremonia ya va a empezar, puedes ir con Ichigo, él está al final del pasillo en la habitación de la derecha.- indicó él.

-Bien iré para allá.- dijo ella mientras caminaba, cuando llegó a la puerta, respiró hondo, y luego la deslizó y entró. Entonces sintió la mirada de él sobre ella, levantó la vista y lo vio.

- Te ves... Bellísima.- dijo anonadado observándola fijamente, haciendo que Rukia se ruborizara.

-Gra-Gracias, tu también te ves muy bien.-respondió.

Ichigo usaba un kimono bastante simple de un tono gris, ya no tenía esa venda en su frente, y su rostro mostraba un gran atractivo.

-¿Estás listo?-preguntó ella.

-¿Listo para qué? ¿Para el trámite de la boda? ¿ O para compartir mi vida y mi tiempo contigo por el resto de mis días?

Sentía que se derretía por dentro cada vez que la sorprendía con palabras, se acercó se puso de puntillas y lo besó, obtuvo inmediatamente la respuesta de él, hasta que alguien deslizó una puerta y entró. Se separaron rápidamente y observaron quien era "el intruso".

- Dios mio, guarden algo para la noche de bodas- bromeó Isshin- Está todo listo asi que, vamos, es la hora.

Comenzó la ceremonia, todo era muy parecido por no decir igual a la ceremonia de Momo y Toushiro. El encargado comenzó a decir sus palabras sobre el matrimonio, luego los novios intercambiaron un rosario. Luego vino la parte principal en que debían tomar el sake, que simbolizaba el deseo de máxima felicidad para la pareja, una vez que lo tomaron, se acercó la parte final, en que debían decir su juramento en voz alta.

-Yo Kuchiki Rukia, prometo a ti Kurosaki Ichigo, respetarte, amarte, ayudarte y cuidarte siempre por el resto de mi vida. Y le agradezco a mi Nii-sama la oportunidad y por confiar en mi, al dejar en mis manos el futuro de la continuación de las familias nobles. - Así finalizó sus palabras.

- Yo Kurosaki Ichigo, prometo a ti Kuchiki Rukia, respetarte, amarte, cuidarte y protegerte siempre por el resto de mi vida. Prometo también a mi padre, que continuaré orgullosamente el linaje de las familias nobles.

Así concluyó todo, ya estaban casados, luego vino la fiesta, en la cual había mucha gente presente, los novios optaron por saludar a sus amigos primero.

-¡Rukia estoy tan feliz por ti!- dijo Momo abrazándola.

-Gracias, tendremos mucho tiempo para conversar, somos vecinas.

-¡Si! su mansión es hermosa, mucha suerte en todo lo que venga.- dijo su amiga- nos vemos después.

-Gracias, nos vemos.

-Felicidades Ichigo- saludó Ikkaku- Espero que esta nueva etapa sea buena para ti y, nos veremos en una semana.

-¿En una semana? ¿Por qué?

-Es tradición, cuando te casas tienes una semana libre, ¿No lo sabías?

- No, ahora me entero. Eso suena bien.

-Mucha suerte y felicitaciones.- habló Yumichika.

-Gracias muchachos, bueno los veo dentro de una semana.

-¡Claro!- respondieron.

- Felicitaciones pequeña Kuchiki, aunque ahora debería decir pequeña Kurosaki.

-¡Renji!- saludó abrazándolo.

-¿Cómo estás?

-¿Muy feliz y tu?

-Yo estoy feliz si tu lo estás.- contestó.

-Hola Renji- saludó Ichigo quien había llegado recién al lado de Rukia.

-Hola, felicitaciones.

-Gracias.

-Ahora que tenemos nuestra propia mansión puedes ir a visitarnos un día- habló emocionada.

-Claro, puedes ir un día en la tarde y conversamos.- agregó Ichigo.

-Gracias, bueno seguro deben seguir saludando a los invitados, asi que no les quito más tiempo.

- Nos vemos- dijo Rukia.

La tarde igual se hizo un poco tediosa para los recién casados, tenían que saludar a todos, conversar entre otras cosas, finalmente llegó el momento en que se iban a retirar a su nueva mansión.

- Ichigo, nos veremos en unos días supongo, cuida mucho a mi tercera hija.- Dijo Isshin.

-Claro que lo haré.

- Mucha felicidad en todo lo que venga y, Kurosaki lo mismo que dijo tu padre, cuida mucho a Rukia.- dijo Byakuya.

-Si, capitán Kuchiki.

Una vez finalizada esa conversación, se fueron, tomaron el carruaje que los llevaría a su nueva mansión. Rukia iba muy emocionada e inquieta, Ichigo sólo sonreía sutilmente. Llegaron y Rukia se maravillaba por lo hermoso de la mansión, tenía una entrada de piedra, un jardín muy grande con arboles, parecía un bosque pequeño y al fondo estaba la mansión, bajaron del carruaje y entraron en la mansión, ya estaba adornada, las paredes tenían dibujos de la naturaleza, arboles, el cielo, soles etc. Tenía muchas habitaciones, incluso su propio baño termal, no pudieron apreciar mucho porque ya era tarde. Asi que optaron por ir a su habitación.

la cual estaba iluminada con faroles y tenía un gran futon al medio, en un gran armario, estaba guardada y cuidadosamente doblada toda la ropa de ambos, y en un mueble estaba el resto de sus pertenencias.

- Todo esto es hermoso.- dijo Rukia mientras miraba su habitación.

-Cierto...

-Bien, señor esposo, iré a cambiarme de ropa, no creas que no me he dado cuenta que aún la herida de tu costado no ha sanado bien. - dijo ella caminando hacia la puerta.

- ¿Y eso que significa?- siguiendola con la mirada

- Que iré a ponerme mi yukata, para dormir- respondió.

-No te atreverías...- dijo entrecerrando sus ojos.

-Ayer te dije que te dejaría dormir hoy, soy bastante consecuente.- dijo sonriendole, luego se retiró rápidamente y fue a cambiarse antes de que Ichigo pudiera contradecirla.

Ichigo optó por recostarse en el futon, su padre había hecho todo lo posible por sanarle su herida, pero aún tenía una cicatriz y un poco de dolor. Y ahora estaba ahí, en su nuevo hogar, con su esposa, como había pasado el tiempo, parece que hubiera sido ayer cuando chocó en ella en aquel bosque.

- La verdad no soy tan consecuente.- dijo ella de pie frente al futon. Ichigo quedó impactado, Rukia traía sólo una Yukata de seda bastante corta, que dejaba ver sus torneadas piernas, en la parte superior tenía un escote y el detalle del lazo que la amarraba marcaba su cintura.- ¿Te sorprendí?- preguntó.

-Mucho- respondió sin salir de su impresión.

Rukia se acercó gateando y lo primero que hizo cuando se acomodó sobre él fue besarlo lentamente al tiempo que con una gran destreza deshizo el nudo de su kimono y dejó expuesto su torso. Luego comenzó a besar su cuello mientras acariciaba su pecho, Ichigo respondía respirando entrecortadamente. Rukia continuó con su labor besando su pecho hasta que con sus manos llegó a la cicatriz de su costado, la acarició con la punta de los dedos, y sintió como el se estremecía frente a ese roce. Entonces fue consciente de su creciente estado al sentir una presión en su muslo. Terminó de abrir su kimono dejándolo desnudo, el mismo terminó de quitárselo, entonces Rukia tomó el miembro de él entre sus manos, mientras las movía de arriba hacia abajo, pudo sentir la tensión de Ichigo y sus graves gemidos, mientras eso la motivaba a ella seguía intercalando besos, por su abdomen, pecho, cuello y luego su boca.

-Rukia-susurró Ichigo respirando cada vez más rápido.-Es mi turno.- logró decir, al tiempo que reunía la suficiente fuerza para intercambiar la situación y esta vez ella quedar debajo de él.

Le quitó la yukata con una gran impaciencia, casi rasgando la seda, una vez que se la quitó sonrío, ahí la tenía frente a él desnuda como la primera vez, y su precioso cabello azabache esparcido en la almohada. No se cansaba de admirar su piel tan blanca y tan delicada, sin contenerse más la besó con una pasión tan grande que Rukia soltó un gemido sobre su boca y movió sus brazos detrás de su cabeza, ya estaba comenzando su dulce tortura, con su lengua recorrió el contorno de su boca luego bajó a su cuello depositando húmedos besos, siguió por su pecho mientras que con sus manos acariciaba sus senos. Rukia arqueaba su espalda mientras gemía fuertemente. Continuó su camino besando su abdomen, sus caderas, luego volvió a subir hacia su boca, la cual lo esperaba ansiosamente. Besó sus labios iniciando una batalla con sus lenguas, luego sin romper esa unión se acomodó entre sus piernas y entró en ella con un fuerte movimiento. Ella gimió fuertemente, sentía un intenso calor en el centro de su femineidad y un placer muy grande. Ichigo no estaba en una situación muy distinta de ella, al entrar en ella cerró lo ojos y contuvo la respiración. Era una sensación sublime.

Rukia quería tener el control, por lo que puso sus manos en el pecho de Ichigo y le dijo:- acuéstate.

Él no la cuestionó y obedeció, Rukia para no interrumpir la unión de sus cuerpos, se agarró con las piernas de su cintura y con sus brazos a su cuello, entonces ella estaba nuevamente sobre él. Flexionó lo que más pudo sus piernas alrededor de las caderas de él, haciendo que esa posición lo llevara más a su interior. Ichigo gruñía y cerraba sus ojos, ella sonrío y comenzó a moverse, de arriba a abajo lentamente, era realmente una sensación muy placentera, Rukia veía el marcado abdomen de Ichigo contraerse con cada movimiento que ella realizaba. Se sentía muy satisfecha de ver como reaccionaba, Ichigo con sus manos tomó los muslos de ella para brindarle más estabilidad, de esta forma comenzó a moverse más rápido, hacia adelante y atrás, arriba y abajo,él se notaba cada vez más tenso y jadeaba cada vez más rápido, Rukia gemía cada vez más alto, hasta que se rindió y la tomó un fuerte orgasmo al mismo que a Ichigo, quien apretó los muslos de ella al tiempo que decía su nombre en voz alta. Una vez que volvieron a la realidad, Rukia se agachó lo tomó de las mejillas y lo besó, lo adoraba, lo amaba, y el es hecho de estar ahora en su propia casa no podía ser más perfecto.

Al cabo de unos minutos, se acomodó y se dejó caer de espaldas en el futón, estaba exhausta.

-Te amo.- dijo él mirándola con sus ojos marrones más oscuros de lo normal.

- Yo también te amo.- dijo ella devolviendole la mirada.- Esta escena se me hace familiar.- dijo refiriendose a la noche de su compromiso.

-¿Enserio? A mi no- dijo mientras rápidamente levantaba las colchas del futón para quedar ambos bajo ella y comenzar a besarle todo el rostro.

-Ichigo- se quejó ella- ya me estaba dando sueño- reprochó.

-Olvídalo no te dejaré dormir. - Dijo mientras comenzaba a acariciarla con sus manos para iniciar una segunda ronda, sería una noche muy agitada.

CONTINUARÁ...

LO SÉ LO SÉ MATENME MATENME :C ME FORMATEARON EL COMPU Y NO PUDE ACTUALIZAR ANTES u.u PERO ESTE CAPITULO ESTÁ BASTANTE LARGO ASI QUE CREO QUE VALIÓ LA PENA LA ESPERA ESTE LUNES EMPIEZÓ LA UNIVERSIDAD *-* PERO NO SE PREOCUPEN ACTUALIZARÉ IGUAL, NO DEJARÉ EL FANFIC BOTADO NI NADA CUIDENSE MUCHOOOO NOS VEMOS EN EL PROXIMO CAPITULO Y DEJEN SUS REVIEWS! ADIOOOS

Ulquiorra sexy: me alegra mucho que te guste :) de nada un beso igual nos leemos!

Loen: Graciaas, sisi Byakuya igual no es tan malo u.u xdd saludos para ti igual nos leemos!

Mitsuki Kuromo: Tantas suposiciones! bueno puede que en algunas tengas razón xd, que te vaya super bien este año no te estrezes y mucha suerte! nos leemos!

Leknyn: Sii por fin el lemon xd y aqui les dejé más lemon jajaj Es la misma enfermedad de Hisana como una especia de resfriado mezclado con una bronconeumonia, que produce tos y todo y eso xd nos leemos :D

Misel Kuchiki: Gracias :'D espero que te haya gustado este capitulo nos leemos :DD