Nota de Traductora: Sinceramente, conforme avanza la historia comienzo a amar aun mas a Severus, y sorprendentemente, odiando a James Potter. Respeto mucho a severusphoenix por su gran caracterización de personajes. Espero que les guste la historia, y por favor no olviden comentar!
Ahora si, disfruten el capitulo.
Disclaimer: El Potterverso no me pertenece, sigue siendo de JK Rowling.
Capítulo 10
Severus se paseaba de abajo hacia arriba a lo largo de la entrada, mientras cargaba a un dormido Draco. Había arrojado a un lado varias revistas, escaneado docenas de libros, incapaz de mantener su mente ocupada. El se había dedicado a cuidar a Draco cuando despertó de un humor quisquilloso. Él había cargado al niño antes que su madre pudiera alcanzarlo y había escapado.
Lily no se había marchado hace tanto, pero él ya estaba aterrorizado de que ella estuviera en el ministerio, rompiendo los papeles de divorcio, personando a esa rata que tenia por marido… olvidándolo a él de nuevo.
No, el negó con la cabeza, Lily no sería tan estúpida.
Por supuesto, tener un plan de contingencia siempre era bueno. A ver – si ella venia a recoger a Harry para regresar con James el podría lanzar unos hechizos para amarrarla, la llevaría a una remota cabaña y trataría de razonar con ella… y entonces… Lily lo mataría. Él era un excelente duelista, pero se veía obstaculizado por el hecho de ser incapaz de hacerle daño a Lily.
Muy bien, un plan diferente, Lily no se iría sin Harry así que… podría mantener a Harry como rehén! Los bebés eran fáciles de esconder – que prácticamente se quedan donde los pones… Y entonces… Lily lo mataría.
Maldición.
Tal vez tendría que confiar en ella para hacer lo correcto. Pero Severus tenía problemas con la confianza. Confiar en la gente rara vez trabajaba bien. Podía contar el número de personas en las que confiaba con una sola mano. Confiar en Lily era especialmente problemático, ya que no había nadie que pudiera hacerle tanto daño como ella, y él no pensaba que pudiera sobrevivir si acaso ella aplastaba sus esperanzas nuevamente.
Draco comenzó a gemir y Narcissa apareció, declarando que Draco tenía hambre. Severus no podía encontrar la manera en que ella sabía lo que quería decir cada grito/llanto - estaba seguro de que todo sonaba igual. Lucius y él habían preguntado una vez. Narcissa se había reído y les dijo que a menos que de pronto comenzaron a producir grandes cantidades de estrógeno y les crecieran los pechos no era probable que alguna vez lo comprendieran. Él y Lucius había palidecido ante la idea y nunca le preguntaron nuevamente.
Un suave timbre sonó, anunciando la llegada de un traslador, Severus corrió a la habitación, suspiro de alivio, Lily estaba de regreso. Aunque él había esperaba que ella luciera, bueno, feliz.
Lily se veía pálida y molesta, y él pudo ver el dolor en sus ojos. Severus la tomo entre sus brazos y se limitó a abrazarla mientras ella comenzaba a llorar en su pecho. Lucius lo miró, y con una sonrisa torva, los dejos solos. Severus nunca había sido bueno consolando a la gente, siempre se quedaba paralizado ante las lágrimas, tenia tanto miedo de decir algo equivocado que terminaba no diciendo nada. Pero él siempre había hecho un esfuerzo por Lily, y aunque parecía que haya dicho nada terrible o servicial, le había parecía que ella apreciaba su esfuerzo.
"Se ha terminado, entonces?" Él preguntó tentativamente.
Ella asintió con la cabeza en respuesta, alejándose y restregando sus ojos. Severus sacó un pañuelo de su manga, y lo presentó con floreo. Lily sonrió y lo tomó. Caminaron juntos en la sala de estar.
Lily levanto a Harry, que estaba durmiendo, y lo abrazo muy cerca. Severus empujo firmemente a un lado una punzada de celos.
Seguramente lo único que podría hacerle perder a Lily era sé si convirtiera en un hombre celoso de Harry. Era ridículo que pudiera sentirse celoso del amor de una madre por su hijo. Además, le gustaba Harry – tenía los ojos de su madre. El realmente tenía que cortar esos celos de raíz.
Él solo tendría el hombro y obtener la ayuda de Harry tanto como fuera posible, de esa manera podría pasar más tiempo con Lily e impresionarla con sus habilidades para atender bebés. Había tenido mucha práctica con Draco. ¡Él podía pensar en Harry como su cómplice! – Harry le estaría ayudando a ganar el afecto de Lily. Eso sería preferible a verlo como rival.
El miró a Lucius y enrojeció, Lucius le miraba con una sonrisa mal disimulada, como su pudiera escuchar cada uno de sus pensamientos. Severus resopló, le permitiría reírse, tenía la intención de ganar esta guerra, y a Lily.
Se sentó a lado de Lily y la escucho contarle todo lo que había sucedido en la oficina de Madame Bones.
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Albus bajó con cansancio otra hebra de memoria en el Pensadero.
Habia estado viendo recuerdos de los merodeadores toda la noche, armándose de valor para verlos desde una perspectiva imparcial.
Había estado viendo recuerdos de los merodeadores en toda la noche, armándose de valor para mirar con un ojo imparcial. Él se había visto a sí mismo con creciente horror como él enajenó a casi todos los estudiantes, no Gryffindor durante los siete años que James y Sirius habían estado en Hogwarts. Había visto a los otros estudiantes, que habían visto como castigaba a los Slytherin, que por lo general solo se habían estado defendiendo a sí mismos contra de la 'travesuras'.
Él había pensado que la adulación hacia los merodeadores por parte de los otros estudiantes era por su popularidad, pronto se hizo evidente que era en gran parte, para evitar convertirse en objetivos. Y, sí, las bromas se volvían mas y mas pesadas cuando el, inadvertidamente, les abrió paso en su tercer año.
En cuarto año, Severus Snape se había convertido en su blanco favorito, de repente se dio cuenta de que las probabilidades no estaban del lado de Snape ya que siempre habían sido encuentros de tres a uno, y usualmente los 4 merodeadores andaban tras él. ¿Cómo se había perdido eso?
Había sido especialmente difícil mirar como los primeros años de Slytherin endurecían sus rostros, cuando se daban cuenta de que simplemente por estar en Slytherin, el resto de la población escolar sentiría aversión a ellos.
Este sería el último recuerdo que miraría, estaba bastante seguro de que no podría aguantar ni uno más.
Albus se encontró de nuevo en el Gran Salón, la cena había terminado y estaba casi vacío. Los merodeadores estaban en su mesa, y Severus pasaba por ahí, con la nariz metida en un libro, como siempre. Sirius le puso la zancadilla y él cayó con un grito, y se levantó sobándose el codo.
" ¿Por qué hiciste eso, idiota? ¿tus grandes pies no están satisfechos con el espacio debajo de la mesa? Severus mantuvo una sonrisa burlona en su lugar.
Sirius no tomó el insulto. "¿Qué? ¿Vas a llorar Snapey? ¿Sniveling Snapey?"
"No" gritó James, " ¡Snivellus! ¡Snivellus Snape!" Pronto los cuatro lo estaban cantando. Efectivamente se pudo escuchar a si mismo reir (Albus). Los merodeadores lo escucharon, y el horror en los ojos de Severus fue devastador, que tambien había alcanzado a escucharlo. Miró a la mesa principal. Si, la Profesora Sterling había comenzado a llorar y corrío hacia la puerta, mientras él estaba sentado sin percatarse de nada.
Regulus Black y Avery detuvieron y tiraron de Severus antes que de éste pudiera sacar su varita. Lucius Malfoy, en quinto año y prefecto, llego a la carga y amenazo con restar puntos si no se callaban.
Albus se estremeció al escuchar su propia voz, más bien fría decirle a Malfoy "Ya es suficiente." Malfoy le dio una mirada de incredulidad – otro Slytherin que había sido empujado con firmeza hacia la oscuridad. No le hizo falta mirar, para saber que los merodeadores estaban sonriendo.
Salió de la memoria y se dejo caer pesadamente en su silla. Entonces, é había ayudado a humillar a una víctima, le dio una patada firme al rescatador, y luego le dio unas palmaditas a los dragones en la cabeza para luego dejarlos libres para que fueran a quemar a alguien más.
Quiso poner su cabeza entre sus manos y lloró. En su lugar, saco un pergamino para escribir ideas para sí mismo. Él tenía que reunir una Casa con el resto de Hogwarts.
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La mañana del domingo amaneció brillante y soleada. Lucius y Severus eran madrugadores, y estaban discutiendo acerca de la estupidez del Ministro Fudge durante el desayuno. Narcissa le había pedido que la levantara, y ella tiró de las mantas sobre su cabeza cuando el trató de despertarla. El encio a un elfo doméstico para dejarle saber a Lily que el desayuno estaba listo para cuando ella tuviera tiempo.
"Tengo que volver a mi trabajo mañana, Lucius." Gruñó Severus. "Tengo mi Maestría en Pociones, pero he prometido trabajar por el resto del año."
"Bueno, tu nos visitas casi todos los días, puedes continuar haciéndolo mientras ella está aquí, y estoy bastante seguro de que en el momento en que ella se haya mudado, estará más que dispuesta a invitarte a que la visites a su casa." Lucius sonaba bastante petulante, las cosas estaban saliendo totalmente de acuerdo al plan.
"Sí, tienes razón, yo sólo tengo dificultades para creer que en realidad el destino me está favoreciendo." Severus removió su tortilla, resuelto a disfrutas de su buena fortuna.
"Bueno, el destino te debe algunos favores, por tu mala suerte en el pasado", Lucius se rió entre dientes.
Las damas no tardaron en aparecer, y comenzaron a trazarse planes para visitar para mostrarle las cinco mansiones a Lily, durante la próxima semana. Pasaron un perezoso domingo hablando de todo y llegando a conocerse los unos a los otros.
Severus se marcho esa tarde-noche, esperando que la siguiente semana fuera tranquila para ellos cuatro.
Desafortunadamente, otros tenían planes para ellos.
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A / N Voldemort pronto hará una aparición breve, realmente no lo he olvidado.
